Page 1

SO S MU J ER

boletín informativo nº ii enero-junio 2011

Documental, la vida de Janaki Devi Entrevista al Dr. Pande Exposición: Las viudas blancas

ATENCIÓN PRIMARIA


introducción Presidenta Diana Ros

La cita

Diana Ros/Presidenta de SOS Mujer Tesorero Julio Ros Ramos Secretaria Cándida Cano Yáñez Redacción Diana Ros Carolina Sánchez Diseño y Maquetación Ana Vega Contacto C/ Dolores Ibarruri, 16 4º A 28944 Madrid Tlf.: 91 641 63 05 Tlf.: 93 804 34 38 contacta@sosmujer.org http://www.sosmujer.org/ Las opiniones expresadas por los colaboradores de este número no necesariamente son compartidas por SOS Mujer. SOS Mujer es una organización sin ánimo de lucro inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones (Grupo: 1/Sección: 1/Número Nacional: 592650) desde el 13 de mayo de 2009, que lucha por los derechos legítimos de las viudas indias. SOS Mujer, con el siguiente número de identificación fiscal: G85613339, tiene su sede en Madrid. El artículo 1.1 de su Estatuto establece que SOS Mujer tiene por objetivo “promover y dar apoyo a acciones de generación de actividades económicas sostenibles, de acuerdo con las estrategias de desarrollo locales combinadas con actuaciones en materia de necesidades sociales básicas y fortalecimiento institucional”. © Texto y fotografías: SOS Mujer

“Entro en sus chabolas, me invitan a sentarme en sus camastros y me enseñan las pocas pertenencias que tienen en este nuevo presente, en esta nueva vida, y me doy cuenta de que no conservan nada del pasado, no se trajeron nada con ellas. Empezaron su camino completamente desnudas, sin nadie, sin nada, sólo se tenían a ellas mismas”.

segundo boletín de sos mujer sumario

4

Auxilios indispensables

Pensiones y atención primaria: proyectos en marcha de SOS Mujer.

11 Tus experiencias en

6

Rosa Muñoz y Suri nos cuentan su viaje a la ciudad de las viudas.

Un viaje de ida y de vuelta a ir

Crónica del rodaje del documental que SOS Mujer grabó el pasado octubre.

8 Dolor y derrota, retratos de vidas truncadas

Vrindavan

13

Relato, Creencias

Cuento inspirado en la vida de una viuda india.

Las viudas blancas, exposición fotográfica de Noelia Oliver.

© Diana Ros

COLABORADORES

enero-junio 2011 -

boletín informativo nº ii sos mujer / 2

enero-junio 2011 -

boletín informativo nº ii sos mujer / 3


proyectos

proyectos ción urbanística. Nuestro abogado, Mukal Pande, y su equipo, destina también sus esfuerzos en evitar que el derribo llegue a cumplirse, ya que de llevarse a cabo setenta viudas quedarían sin techo.

Visita de Fundación Kasil

© Diana Ros

Auxilios

SOS Mujer está en permanente contacto con otras organizaciones solidarias para colaborar en un mismo objetivo: que las viudas tengan una vida digna. La Fundación Kasil, de Segovia, es una de estas organizaciones y sus miembros se han implicado en nuestra iniciativa. A través del Colegio de Médicos de Segovia, la Fundación Kasil ha obtenido una subvención con la que se financia, en parte, la labor del equipo jurídico. También ha mostrado su interés en participar en un próximo proyecto de atención sanitaria a las viudas. Por todo ello, en octubre nos visitaron Mercedes, Blanca y Silvia Gómez de Balugera, pertenecientes a la Fundación, y pudieron ver in situ la precariedad con la que viven las viudas y comprobar la falta de atención que padecen.

Atención sanitaria

por no ir al servicio médico. Un pez que se muerde la cola. SOS Mujer, Las viudas sufren la más mínima consciente de este problema, está enfermedad (y las más penosas y tramitando el alquiler de un local graves) sin acudir al médico. Cualque se destinará a dispensario méquier simple fractura de hueso se dico, de uso exclusivo para este cocomplica, ya que no tienen melectivo discriminado. A su vez, está dios para curarse. En esta ciudad entre sus objetivos el inicio de un sagrada hay que tener en cuenta taller formativo de enfermería para que no se come carne en ningún que estas mujeres puedan tener su sitio; así que las anemias y la falta propia atención de proteínas son básica. Y, de otro muy comunes. Si acuden al médico pierden lado, siguiendo Un traumatismo nuestro objetivo puede transfor- sus seis horas de rezos al dios de conseguir que marse en una Krishna, y por tanto su único las viudas obtenmalformación gan cierta aude por vida. Hay sustento; así que padecen tonomía econóque recordar que cualquier enfermedad en mica, tenemos una de las razosilencio y soledad otro proyecto en nes por las que ciernes que es la obtienen comida puesta en marcha de un taller de cada día es acudir a rezar al dios manufacturación de varillas de inKrisna durante seis horas; si van cienso, que realizarían las propias a una consulta médica han de esviudas, para después exportarlas perar el mismo tiempo, o tal vez hacia España. SOS mujer está reamás, para que las atiendan, ya que lizando contactos con empresas siempre serán las últimas en recidistribuidoras de productos naturabir nada de nadie, al pertenecer al les y biológicos para colaborar en escalafón más bajo de las sociedad esta iniciativa. n y ser despreciadas. Así que optan

indispensables

Aunque nuestro ímpetu se ve frenado por la burocracia y la corrupción propias de un país donde la pobreza se palpa como es India, poco a poco vamos viendo que nuestros proyectos van saliendo adelante, si bien no con toda la rapidez que nos gustaría. Además de la tramitación de pensiones para las viudas y la defensa jurídica de las mismas contra una iniciativa local que, de realizarse, destruiría un ashram, SOS Mujer trabaja en el arranque de nuevos proyectos que dotarían a este colectivo marginado de cierta autonomía económica. Comprobamos este otoño que el equipo de asesores legales que trabaja en solicitar las ayudas del Estado para las viudas, continúa con esta importante labor con resultados siempre positivos. El empeño puesto por Komala Ghosh, precursora en la atención a las viudas [ver boletín nº I], obtiene sus frutos día a día. El bufete de abogados de Mukal Pande presta servicio jurídico

enero-junio 2011 -

a las viudas para tramitar sus pensiones, una labor ardua tratándose de un país como India, donde la burocracia y la corrupción políticas complican cualquier iniciativa y ralentizan el resultado final. Además, las viudas no poseen documentación y en la mayoría de los casos no acuden voluntariamente a este servicio, sino que son los integrantes de SOS Mujer los que se acercan a

boletín informativo nº ii sos mujer / 4

ellas y, con mucha paciencia, van ganándose su confianza para que, finalmente, opten por reclamar lo que les pertenece por derecho. Para colmo de males, el gobierno local de Vrindavan pretende destruir uno de los barrios donde residen numerosas viudas, hacinadas en pequeñas chabolas, y eliminar un ashram, por pura especula-

© Diana Ros

Mercedes Gómez de Baluguera es una de las médicos de la Fundación Kasil. En esta imagen la podemos ver rodeada de algunas de las viudas que conocieron en este viaje inolvidable. Es increíble cómo, a pesar de las diferencias culturales e idiomáticas, se consigue una buena y fluida comunicación con ellas sin ninguna dificultad. enero-junio 2011 -

boletín informativo nº ii sos mujer / 5


documental

actividades

Viaje de ida y de vuelta a ir En su última visita a Vrindavan, un equipo de SOS Mujer ha grabado las imágenes que conformarán un documental sobre la vida de las viudas. Una de sus protagonistas es una joven viuda llamada Janaki Devi. Diana Ros, presidenta de SOS, describe en el siguiente artículo cómo conoció a Janski, cuál fue su primera impresión y algunas de las vicisitudes que tuvo que superar el equipo durante el rodaje. “Me encontré con Janaki en mi primera visita a Vindravan, de casualidad. La vi paseando mientras recorría Vindravan en un rickshaw y no pude evitar bajarme de él para hacerle una fotografía. Me llamó la atención su manera de andar, su belleza, su elegancia, su delicadeza en cada uno de sus movimientos. Desde el primer momento que la vi, mi cámara se quedó prendada de ella. Allí donde la enfocaba conse-

guía ver una fotografía con muchísima belleza. Sin embargo, a pesar de haber visitado la ciudad más veces, no me la encontré hasta esta última ocasión, cuando aproveché para saber más de aquella mujer.” Así fue como Janaki se convierte en una de las protagonistas del documental que SOS Mujer ha grabado el pasado octubre en Vrindravan y que próximamente comenzará a mostrar en todos aquéllos foros

oportunos para dar a conocer la problemática de las viudas indias.

Janaki, una joven sin esperanzas

Janaki es una joven de 27 años y se quedó viuda con tan sólo 17. Al principio Janaki se mostró reacia a hablar con el equipo, ya que teme a la envidia de sus vecinos.

© Diana Ros

enero-junio 2011 -

boletín informativo nº ii sos mujer / 6

© Diana Ros

“Si pudieseis ver en qué condiJanaki llegó a Vrindavan huyenciones vive Janaki Devi, os daríais do de un pasado del que se niega cuenta de que es perfectamente a hablar, pero tampoco se permicomprensible su actitud cerrada te hablar de su futuro y cuando le hacia nosotros. Sólo se tiene a ella preguntan por sus ilusiones o sus misma para protegerse y no puede sueños, la sola idea le es extraconfiar en nadie porque han debido ña, ya que vive para el presente. de hacerle mucho daño”. Como el resto de mujeres de este Cada día Janaki lava su sari y lo colectivo, y como muchos indios en tiende en el ramaje general, Janaki próximo a su hose preocupa por El rodaje del documental gar. Sus pertenensobrevivir, día a se vio complicado por los cias son un saco día. -sobre el que duerAunque al monos ladrones y el barro me-, una cacerola, principio le cosdejado por los monzones un plato, un vaso, tó confiar en un cubo, leña y exeste grupo de crementos de vaca occidentales para cocinar. A pesar de su vida huque querían tomar imágenes de milde, siempre va limpia y posa con ella, sin embargo, con el paso de naturalidad ante la cámara, y hasta los días, Janaki se fue mostrando con cierta coquetería. cada vez más colaboradora y per“Como mujer no puedo de demitió que le grabaran en sus actijar de sentirme muy feliz porque vidades diarias. “Me gustaría que me puedo acercar a estas mujela vierais bajar las escalinatas del res y porque noto esa complicidad templo para dejar una ofrenda en que nos une, a pesar de proceder el río sagrado Yamuna. Creo que es de mundos tan diferentes. Entro en una de las imágenes mas bellas que sus chabolas, me invitan a sentarse hayan grabado en mi retina”. me en sus camastros y me enseñan las pocas pertenencias que tienen El rodaje y complicaciones de este nuevo presente, su nueva menores vida, y me doy cuenta de que no Uno de los handicaps con los que conservan nada del pasado, no se se enfrentaron durante el rodaje trajeron nada con ellas, empezaron del documental fueron los monos. su camino completamente desnuEstos inteligentes animales que das, sin nadie, sin nada, sólo se tecampan a sus anchas por la ciudad, nían a ellas mismas.” “esperaban el mas mínimo despis-

enero-junio 2011 -

te para arrancarte las gafas de sol, la cámara o incluso las chanclas, que tenías que quitarte para entrar en los templos”. Por otra parte, si bien allá donde se mire la luz del sol y los colores del campo, de las ropas de sus gentes y de sus caras marcadas con pinturas sacras conforman imágenes llenas de luz y de vida, el barro que acababan de dejar los monzones y que cubría calles y caminos convertía los traslados en verdaderas odiseas. “Las calles estaban completamente inundadas de agua o de barro, por lo que se hacía prácticamente imposible llegar a aquéllos puntos a los que necesitábamos dirigirnos por cualquier medio de transporte. Ni pagando nos querían llevar, por lo que teníamos que hacer largos trayectos a pie entre barrizales, compartiendo el camino con jabalíes cabras y vacas”. A pesar de todos los inconvenientes con los que se encontraron a la hora grabar, Diana reconoce que “hacer este trabajo, grabar este documental, ha sido una experiencia inolvidable”. Con este documental, SOS Mujer quiere dar a conocer la situación de las viudas de Vrindavan y concienciar a la sociedad occidental mostrando las calamidades a las que se tienen que enfrentar estas mujeres ellas solas. n

boletín informativo nº ii sos mujer / 7


exposición fotográfica

exposición fotográfica

Dolor y derrota, retratos de vidas truncadas Noelia Oliver es una fotógrafa nacida en Barcelona hace 34 años. Ha pasado de retratar a personajes notorios, como Ainhoa Arteta, y de trabajar para revistas de moda a plasmar la dura realidad de las mujeres viudas de Vrindavan, su último trabajo, que va a exponer en el Centre Cívic Ateneu Fort Pienc, de Barcelona, el próximo abril. La película Agua de Deepa Mehta le dio a conocer la injusticia social bajo la que viven miles de mujeres en La India. No fue hasta septiembre de 2010 que pudo realizar un viaje a este fabuloso país y conocer de primera mano cómo viven las viudas indias. Lo que más le conmovió fueron “el conformismo, la derrota, el dolor” de esas mujeres. No es su primer trabajo de carácter social, ya que en el 2009 realizó un proyecto en Nicaragua, en las isletas, pequeños pedazos de tierra donde habita una comunidad indígena de unos 1.200 pax. Este pueblo vive, en su mayoría, de la pesca, en contraste “con las islas de propiedad privada y sus apabullantes casas de veraneo”. Con ese trabajo quedaba “patente que el progreso lo único que hace es destrozar un ecosistema y una forma

enero-junio 2011 -

de subsistencia válida durante cientos de años”.

Las viudas blancas

Con la exposición Las viudas blancas, Noelia pretende “llegar a la gente, intentar concienciar para que nos preocupemos de manera activa por problemas actuales, más cercanos o más próximos, pero, al fin y al cabo, reales”. Y añade “que es positivo promover la fotografía de temas sociales. Ahora está en auge, entre los fotógrafos, unirse a ONGs, quizás, porque el nuestro es un trabajo personal, desde el punto de vista del fotoperiodismo, donde vas dejando trocitos de ti mismo y tenemos el arma para plasmar y hacer llegar a la sociedad situaciones lejanas. Hay muchas ganas de compartir y ayudar, y si lo puedes hacer desde tu profesión tiene mucha más coherencia”. Las instantáneas que acompañan este artículo son una pequeña muestra del trabajo de Noelia Oliver en Vrindavan. n

Parul se siente afortunada, llegó a Vrindavan hace unos veinticinco años pero cada año hace el largo camino hasta Kolkata para ver a sus cinco hijos y a su hija.

Ella es Sipali Karmakar. Lleva en Vrindavan doce años y hace cinco que no ve a sus dos hijos.

A las puertas de uno de los ashrams se encuentra Savitri. Nos sonríe. Su cuerpo pequeño y encorvado delata un largo sufrimiento. El tiempo ha menguado sus huesos y a sus ochenta y dos años ve cada vez más cercano el día en que su espalda, totalmente curvada, le impida caminar.

boletín informativo nº ii sos mujer / 8

enero-junio 2011 -

boletín informativo nº ii sos mujer / 9


participación

Tus experiencias en Vrindavan En esta sección se publicarán los artículos, reportajes, crónicas y visiones que todos aquéllos y aquéllas que hayan visitado Vrindavan y hayan establecido algún tipo de contacto con las viudas, sus ashrams o las organizaciones que trabajan por ellas, se animen a hacernos llegar.

Versos y acción desde Premià de Mar Se llama Rosa Muñoz Fernández. Es natural del pequeño pueblo costero Premià de Mar, muy cerca de Barcelona. Implicada como está en la igualdad de oportunidades para las mujeres desde su Ayuntamiento, donde trabaja, se ha interesado por el proyecto de SOS Mujer. Su inquietud y entusiasmo la llevó durante tres meses a recorrer India de norte a sur y en ese tiempo tuvo la oportunidad de conocer de primera mano la soledad y la tristeza de las viudas blancas de Vrindavan.

Mar de Dones

De regreso, ya en su pueblo, desde donde seguro ya no verá la vida de la misma manera, Rosa organizó un encuentro con sus paisanos y paisanas para dar a conocer lo que ella había vivido en India. El debate posterior fue muy fructífero, el público concurrido mostró su asombro al saber el sufrimiento que llevan a sus espaldas estas mujeres, porque, como ella bien dice, “aquí, en Occidente, es difícil creer que esta situación se esté dando”. El interés suscitado por la charla de Rosa ha animado a SOS Mujer a asistir a Premià de Mar para dar a conocer en primera persona sus proyectos en Vrindavan.

Poema a las viudas

Rosa afirma que volverá a India. Mientras, va dejando retazos de inspiración, como los versos siguientes:

Un grito callado en la ciudad de las viudas Me es emocionante y a la vez difícil hablar de vosotras y de Vrindavan, la ciudad de las viudas… Ojalá fuera vuestra, la ciudad, mujeres de Vrindavan, ¿por qué venís aquí a morir? Vuestra visión… es fantasmal Todas vestidas con sari de algodón blanco y a la vez… ¡es tan auténtica! Vuestro ánimo aguanta sin ayuda ninguna vuestras historias, quizás por fin, aireadas, son la Historia de las mujeres de todos los tiempos.

que sí hablan y no tienen miedo a nada… Y los pies se os llagan, del continuo andar por Vrindavan en busca de un dulce, una rupia, un lugar donde dormir… Junto al río Yamuna vais en bandadas blancas ¡palomas blancas! Y me quedo varios días para día y noche compartir vuestra alma ¿Es pecado ser viuda? Os pregunto: Nos matan el alma Ya no somos nada

Esas miradas, miradas de fuego traspasan mi alma. Los gestos, demandan… ¿qué necesitáis? de todo, no tenéis nada… ¡las manos hablan!…

Y me siento en el templo a canturrear con vosotras, nos sentimos vigiladas… Y seguimos cantando a Krishna, otra vez, sin desfallecer, alguna se queda dormida, pero no queréis reencarnaros otra vez y seguís rezando, rezando y adorando.

No entendéis por qué hay otras mujeres, que sí,

Rosa Muñoz

enero-junio 2011 -

boletín informativo nº ii sos mujer / 11


participación

relato

Mi viaje a India Desde el punto de vista de una chica de 23 años, nacida en Madrid, con una familia, un techo y un plato en la mesa todos los días, que gasta más de lo que debería y necesita, que ve las tristes noticias todos los días comiendo en caliente y rodeada de amor, creo que es muy importante la educación que recibamos en nuestro entorno. Soy consciente de los grandes y cuestionables problemas del mundo, que parecen no tener ni encontrar solución nunca, pero que dejan huella a quienes ven claro el mensaje: ¡No es menos para ti, sino más para todos!

La “Tierra de los hindúes”

Cuatro de las religiones más importantes del mundo, el Hinduismo, el Budismo, el Jainismo, y el Sijismo se originaron aquí, en India. Gradualmente anexada por la Compañía Británica de las Indias Orientales desde principios del siglo XVIII y colonizada por el Reino Unido desde mediados del siglo XIX, India se convirtió en una nación independiente en 1947, tras una lucha por la autonomía que

estuvo marcada por un movimiento de no violencia. Aunque las reformas económicas de 1991 la han transformado en una de las economías de más rápido crecimiento, siguen predominando problemas como los altos niveles de pobreza, el analfabetismo, las pandemias y la malnutrición. Bharat, también conocido como nombre oficial del estado “Tierra de los hindúes”, me resulta un lugar sin sentido; lleno de contrastes. No sabría describir lo que una siente o percibe en este lugar, también llamado paraíso del culto, lleno de costumbres alarmantes, llamativas, tradicionales y, finalmente, duras.

Estoy atónita con India

Un viaje a un sitio donde los monos, las serpientes, los elefantes, los camellos, los gatos, los buitres, los bueyes... y ¡los perros! son considerados un alma sucia reencarnada en animal. Por tanto, son despreciados por todo el mundo, y abandonados. Casi igual pasa con las personas,

familias enteras dentro de un círculo cerrado y sin salida, que, por supuesto, no manejan sus propias vidas. Una vida, que injustamente, viene determinada por el simple hecho de nacer aquí o allí, en una familia u otra, y que se ahoga en la tristeza, la soledad, la pobreza y la sumisión del alma. Los intocables, la casta más baja de la escala social, están situados socialmente por debajo de las vacas -animales sagrados-, a la hora de alimentarse. Sobra afirmar que, claro está, los intocables comen de lo que tira el resto. Después del viaje te queda una rara sensación de impotencia; la sensación de que es necesario una clara y alta voz pública que exija por ellos justicia, concepto casi desconocido por quienes carecen de ella. Este es un trabajo muy difícil, pero de todos. Suri

enero-junio 2011 -

boletín informativo nº ii sos mujer / 12

por Mercedes García Urcola Mercedes García Urcola es abogada y tiene un máster en Derechos Humanos por la Universidad Nacional de la Plata (Argentina). Conoció a SOS Mujer mientras estudiaba la situación de las mujeres en India y China. Próximamente publicará un libro de cuentos. Desde aquí agradecemos su colaboración al enviarnos este relato. Nacieron el mismo año, el mismo día y con cinco minutos de diferencia horaria. Ana en el continente americano y Aduri en el continente asiático, en India. La primera posee una piel blanca, casi transparente, delicada, que se irrita con el sol y con el viento, sus ojos son de un azul cristalino, es descendiente de alemanes. Sus abuelos huyeron de Alemania en el año 1942, pero conservan sus costumbres y practican ortodoxamente la religión católica. La piel de Aduri es trigueña, sus ojos de un negro azabache poseen un brillo que puede iluminar la noche más cerrada. Ambas son delgadas como si la genética fuera la misma, pero lo cierto es que la causa de su delgadez no tiene que ver con la genética. Sus Dioses decidieron el encuentro en un lugar en el mundo llamado Vindravan. Para la familia de Ana el domingo era un día especial, se acicalaban para asistir a misa y luego se reunían a comer un goulash preparado por su abuela. Cuando tenía trece años, creyó sentir una voz interior que le pedía que se entregara a su servicio, tuvo miedo, no, miedo no, pánico. Su cuerpo recién había empezado a transformarse y sus compañeros de colegio no le eran indiferentes, pero no tardó en dar la noticia a sus padres. Ellos reaccionaron de una manera un tanto inesperada, corrieron al convento que se encontraba a veinte cuadras de la casa y conversaron con la hermana superior. En ese momento se selló su destino. Cuando tuviera dieciocho años entraría al convento para luego, pasados unos años, hacer los votos. Era lo que quería, ¿o lo debía aceptar con resignación? No sabía, y decidió aceptar, era muy joven para oponerse a cualquier decisión de su familia y ellos estaban encantados con la idea

de tener una hija esposa del Señor. Sí, esposa de alguien que ellos nunca habían visto y ella tampoco, pero resultaba conveniente para la vida eterna de la que hablaba el sacerdote. Aduri tenía sólo nueve años cuando sus padres concertaron su matrimonio. Ella nunca había visto al que sería su esposo y lo vería por primera vez cuando su cuerpo de niña se metamorfoseara en el cuerpo de una mujer. Ocurrió cuando cumplió catorce años. Su familia pago la dote, la ceremonia de matrimonio fue todo lujo, pero a partir de ese momento ella sólo podría volver a la casa de sus padres cuando quedara embarazada. Su suegra era una mujer estricta, apegada en exceso a los rituales del Hinduismo y no demostraba sentimiento alguno. La vida de Aduri en la casa de su marido era doméstica, sombría y solitaria.

A los dieciséis años fue madre de una niña que nació sin problemas, su vida se iluminó. Solía quedarse largas horas cantándole y hablándole, fue para ella el despertar de un gran amor, pero la decepción de la familia política fue evidente; ellos pretendían un descendiente varón que continuara con las tradiciones, apenas miraban a la niña y se quejaban porque iban a tener que ahorrar dinero para su dote. Aduri sabía que sólo si tenía un niño podría ocupar un lugar en la casa, mientras tanto continuaría bajo las órdenes de su suegra. Sólo habían transcurrido dos años y estando nuevamente embarazada ocurrió lo inesperado, su marido murió a causa de una neumonía, su destino era el sati -ritual hindú que indica que la mujer debe tirarse a la pira funeraria y partir con su marido-, pero

Dibujo: Jorge Bruno

Silvia Gómez de Balugera, Silvia Zamacona, Blanca Gómez de Balugera, Suria Gómez, Enrique Toro y Mercedes Gómez de Balugera en su viaje a Vrindavan.

Creencias

enero-junio 2011 -

boletín informativo nº ii sos mujer / 13


relato

SOS Mujer

enero-junio 2011 -

boletín informativo nº ii sos mujer / 14

Salió a la calle, Ana la observó caminar lentamente en dirección a un grupo de mujeres, todas ellas viudas, que se encontraban en la escalinata de un templo. Algunas eran muy viejas, otras más jóvenes, pero todas tenían una característica común, esperaban sólo que el destino decidiera la llegada de la muerte, de aquella muerte de la que ellas habían escapado. Aduri volvió a la salita tres días después, le contó a Ana su vida, lloró profusamente, y finalmente dijo que hasta que juntara unas rupias dormiría en la calle con las recién llegadas a Vindravan. Le aclaró que no debía buscarla durante el día, pues ellas debían ocultarse hasta el anochecer. Esa noche Ana no pudo más que sentir que sus destinos habían sido dispuestos por las creencias de sus padres, y también lloró por la ironía, ya que desde ese día en que creyó que Dios la convocaba a su servicio, nunca más había sentido su presencia. Había transcurrido un largo mes para Ana, la salita no permitía descanso alguno. La atención comenzaba a primera hora de la mañana y se sucedía por espacio de dieciseis horas. El invierno se presentaba con un clima inhóspito, las lluvias indómitas azotaban la ciudad. Ana se encontraba una noche cuidando a un anciano que padecía de una enfermedad terminal y de pronto alguien golpeó fuertemente la puerta de la salita, ella acudió rápidamente y una de las viudas que concurría asiduamente le contó que Aduri estaba muy enferma. Ana tomó su abrigo y salió rápidamente bajo el torrencial aguacero, rumbo al templo donde dormía Aduri. Cuando llegó, la encontró delirando de fiebre, exhausta y frágil, no era posible trasladarla. Decidió quedarse a su lado. Estaban solas y a oscuras, hacía mucho frío. En un momento la escalinata se iluminó, el ambiente se templó y una figura celestial se presentó, Ana nunca había experimentado una aparición, se quedó estupefacta, no le salían las palabras sólo lo miraba y sentía un profundo regocijo. Él se colocó al lado de Aduri y le empezó a acariciar la cabeza, ella sorpresivamente abrió sus ojos y lo miró, luego con una dulzura indescriptible tomó su mano y le dijo: marido estoy finalmente dispuesta a acompañarte, y él, el ángel, asintió, y ella cerró sus ojos para siempre. Ana nunca pudo olvidar esa visión. n

SOS Mujer quiere agradecer desde aquí a todas las personas que se interesan día a día por nuestro proyecto y a todos los colaboradores, por vuestro apoyo y vuestros mensajes de ánimo.

© Diana Ros

Aduri sentía la vida dentro de ella y aspecto físico, sino también en lo esse negó. piritual porque era sombría, domésA partir de ese momento fue des- tica -ya que le imponían las tareas preciada por no haber muerto, sólo de limpieza de los patios- y solitaria, se le autorizó a comer verduras, se le pues sólo podía hablar con las otras exigían ayunos periódicos, nunca más novicias en el almuerzo. se le permitió sonreír, tenía vedado La vida en el noviciado no estaba concurrir a fiestas, no debía mirar a exenta de intrigas y desavenencias, ningún hombre, y sólo podía vestir un pero Ana tenía la certidumbre que sari blanco; debió raparse la cabeza cuando llegara el día de realizar los y llevar en su frente ceniA partir de votos, podría elegir entre cuidar enese momento fue despreciada por no fermos en el convento, o partir a otra haber muerto, sólo se le autorizó a ciudad en donde la congregación tracomer verduras, se le exigían ayunos bajara en la misma tarea. Su capaperiódicos, nunca más se le permitió cidad de elección se iba deteriorando sonreír, tenía vedado concurrir a fies- día a día, la abrumaba el ejercicio de tas, no debía mirar a ningún hombre, la autoridad que ejercían las supey sólo podía vestir un sari blanco; rioras de la Orden. Pese a ello pudo debió raparse la cadecidir estudiar beza y llevar en su medicina. frente cenizas. Pese Debió aceptar todas las proLos hijos de a todo, ella en su hibiciones. No podía regresar Aduri cursaron el cuarto disfrutaba la ciclo secundario y crianza de su hija y a la casa de su padre, pues ya fueron enviados a su nuevo embarazo. formaba parte de otra familia. Europa a estudiar. Cuando Ana Ese día ella fue cumplió dieciocho expulsada de su años, fue acompañada al convento casa, la familia política entendía que por sus padres. El mismo día que lle- sólo representaba un gasto. gó la hermana superiora dejó estableSalió de la casa con su sari blanco cidas las reglas: debía rapase la cabe- y sus sandalias y comenzó a caminar za, ponerse una túnica blanca -pues rumbo a la ciudad de las viudas llaese era el color de las túnicas de las mada Vindravan. Tardó veinte días en novicias-, debía ayunar, no podía mi- llegar. Había leído que allí podría, con rar a los ojos a ninguna persona, sólo el tiempo, alojarse en un cuarto con tenía que tener ojos para contemplar otras viudas y podría cantar en las la creación de Dios y debía mantener- ceremonias religiosas recibiendo unas se al margen de cualquier situación rupias para poder comer. que la alejara de la vida espiritual, las Ana llegó a la ciudad de Vindravan fiestas pertenecían al pasado. A sus el mismo año que Aduri, pues las herpadres, hermanos y abuelos sólo los manas de la congregación que vivían vería en Navidad. en India habían resuelto abrir una La familia política de Aduri resol- sala para la atención de los enfermos vió –cuando dejó de amamantar a su y necesitaban asesoramiento. segundo hijo- que se haría cargo de La vió llegar un gélido día, sucia, los niños, pero ella no podría tener andrajosa y enferma. Su piel estaba ningún contacto, pues no era una mu- ajada, arrugada, deshidratada, sus jer digna, había pasado a pertenecer pies sangraban, la debilidad era exa la casta de los dalit o intocables. Sus trema. Corrió a su encuentro, la acosdías se fueron tornando largos y do- tó en la calle y fue por una camilla. lorosos. En la salita había dos dormitorios para Sin recurso económico alguno de- curaciones, recostó a Aduri en una bió aceptar todas las prohibiciones, no cama y curó sus heridas. podía regresar a la casa de su padre, A la mañana siguiente ya hidratapues ya formaba parte de otra familia da y limpia por el baño que le habían y los gastos que su vida demandare realizado, abrió sus ojos y esbozó una no iban a ser asumidos, pues habían sonrisa tímida, sin pronunciar ningupagado la dote. na palabra, unió sus manos e inclinó La celda que las hermanas de la su cabeza. congregación habían destinado para La tristeza de su alma se espejaba Ana era de una escasa superficie, fría en su mirada, pero se atisbaba tamy oscura. bién una confortable resignación, haSu vida a los dieciocho años era bía logrado llegar a un lugar en el cual como la de Aduri, no sólo en cuanto al finalmente sería libre.

Cualquier tipo de colaboración, en forma de e-mail, de ideas, de participación, de ayuda económica, de apoyo moral, será bienvenida. Recibiremos con entusiasmo cualquier opinión y comentario que pueda contribuir al bienestar de las viudas indias. También estamos abiertos a las visitas a Vindravan, la ciudad de las viudas, a pesar de que aún no contamos con un espacio físico de acogida, dado que todos los recursos económicos y humanos de los que disponemos se están dedicando por el momento a atender sus necesidades más básicas.

Tlf.: 91 641 63 05 Tlf.: 93 804 34 38 contacta@sosmujer.org http://www.sosmujer.org/

enero-junio 2011 -

boletín informativo nº 11 sos mujer / 15

Boletin Informativo de SOSMUJER  

Boletin de enero