Procesos del trabajo en piedra

Page 1

p

proceso de un trabajo en piedra


Escultura terminada de la “Aparición de la Virgen de la Cruz a la niña Inés” que cuidaba cerditos. Monumento en piedra caliza de Silos (Burgos) de 2,10 m. de altura sobre una peana de granito de 90 cm. de altura, y que descansa en una rotondita a 50 cm. del suelo. Encargado por la Madre Abadesa María Jesús, para el Convento de las Hermanas Clarisas, dedicado a la Santa Juana en Cubas de la Sagra (Madrid).

94


Boceto final aceptado. Durante el proceso del modelado. Durante el proceso de talla de la piedra.

95


Para modelar las figuras, sobre una plataforma de madera en un caballete giratorio hemos construido un armazón, a modo del esqueleto de las figuras, con varillas metálicas y alambres, cubriéndolas con una tela metálica de agujero pequeño, a modo de epidermis, para colocar la menor cantidad de arcilla, de 1 a 3 cm., y así pesará también menos, lo ataremos y aseguraremos bien a los soportes que pongamos externos, (por nuestra seguridad) ya que aguantarán los 200 a 400 Kg. Del barro más la silicona y la escayola del vaciado otros tantos kilos, total de unos 500 a 1.000 kilos.

Para el vaciado, procederemos como he explicado en el capítulo “Otros Trabajos” sobre el Agricultor de Ocaña (página 122), para sacar el vaciado en silicona y escayola, como se ve en dos fotografías. Yo suelo hacer un original en escayola, pues la talla de piedra lleva muchos meses de trabajo, y nos sirve de referencia y de copia, tanto la directa, como de puntos o por jaula, pues un día puedes venir no tan inspirado y quitar más cantidad de piedra de la deseada, que ya sería imposible de colocar, a no ser la chapuza de pegar.

96


La copia no es maciza, he rellenado cada pieza de los moldes de escayola, primero sola con una brocha y luego con esparto dando un grosor de 2 a 4 cm., he repasado y limpiado las juntas. Montado todo el puzzle, pasamos a unir por el interior del vaciado las juntas y a sellarlas con esparto, para que quede como un bloque; quitamos los moldes y repasamos las juntas exteriores de la copia y los defectos que se vean.

APUNTES SOBRE LA FABRICACIÓN DE LA ESCAYOLA: La escayola como material de agarre en la construcción fue utilizada por Egipcios, Griegos, Romanos y Árabes; pero sobre todo en la confección de formas y moldes. Es una variedad de yeso a partir del sulfuro de cal “C a SO4-2H2O”, se extrae del Alabastro que es una roca natural compacta, o también de la Selenita en forma de cristales blancos transparentes. Tiene la propiedad de endurecerse cuando se mezcla con el agua. Este yeso al calentarlo a diferentes temperaturas obtenemos la escayola con diferentes durezas. Así a 120º C será más blanda que a 160º C. Aplicando más calor se deshidrata de tal forma que entre 850 y 1.000º C obtenemos el cemento Keene o yeso calcinado. Como ejemplo podemos usar la escayola de la marca “Álamo” nº 20, 50, 70, etc., si queremos un molde o un original de escayola más dura, cuanto mayor sea el número, más dura y resistente será. Esto nos beneficia cuando la usemos en el rellenado de moldes como materia definitiva, pero nos perjudica a la hora de picar un molde, ya que su dureza puede hacer perecer la figura interior.

97


98


A la hora de trabajar la piedra y para no equivocarme en las medidas, utilizaré el sistema de jaulas, construyo con tubo de 2 x 2 cm. una para el modelo en escayola y otra exactamente igual para la piedra, 110 x 110 x 220 cm.: cuatro tubos verticales unidos por arriba y por abajo, yo en este caso la he fabricado extensible por uno de los lados y que me sirva luego para la niña que tiene un lado más largo; pues los bloques de piedra son: para la Virgen de 90 x 90 x 212 cm., y para la niña 100 x 80 x 120 cm., estos tubos laterales se dividen en cm. hasta la altura de las figuras, y con un sistema de listones de madera también centimetradas, que iremos subiendo y bajando de forma horizontal, y unos cuadradillos también de madera con medidas, nos sirve para la profundidad, ver figura de la página 97 a los pies de la Virgen.

99


100


Dibujamos en los laterales de la piedra la silueta de las figuras, y en los sitios donde nos sobre mucha piedra, con el fin de desbastar lo más gordo, ayudándonos con la radial grande, vamos haciendo cortes de 5 ó 10 cm. verticales y horizontales por una profundidad de otros 5 cm. y con la ayuda de un escafilador o un cincel y una maza, los iremos desprendiendo dando siempre salida al golpe.; también con la radial pequeña que pesa menos, lo mismo, pero cortes menos profundos y largos, para ir ajustándonos al margen de seguridad que hemos dejado con el dibujo, (figura de abajo (niña) página 98) podemos mojar la piedra para levantar menos polvo,. Antiguamente este trabajo se hacía a base de cuñas, y de puntero y maza.

Con el compresor y el martillo neumático y unas gradinas de acero o de widia, vamos a seguir desbastando la piedra, alisando y dando forma al dibujo; (figura de la virgen sola página 98). Con esta misma herramienta y con más o menos dientes en la gradina, podemos ir ajustándonos más y más a nuestro modelo original de escayola, pero siempre, mirando o, midiendo y midiendo, en el modelo a copiar y pasándolo a la piedra; hasta un margen de unos milímetros en los sitios más delicados, entonces con cinceles de distintos anchos de corte, y planos o de media caña, podemos seguir ajustando; pero en los sitios donde pueda saltar la piedra, como párpados, nariz, boca, dedos, donde no sea conveniente dar golpes, (figura cara de niña página 102), y también para ir alisando la superficie, debemos utilizar las limas de acero, con ellas podemos acabar el trabajo, según la textura o acabado final deseado, si no queremos que quede tosco, o abujardado, o efecto gradina, etc., o si no hay partes lijadas o pulidas.

APUNTES SOBRE LA TALLA DE PIEDRA Y MADERA: se denomina talla a las distintas formas de arrancar madera o piedra de un bloque, para conseguir una figura. La madera y la piedra han sido siempre los materiales escultóricos tradicionales, debido a su abundancia natural en todo el mundo. Aunque es lógico que se conserven de la antigüedad más objetos de piedra que de madera; pero a partir del siglo XV con la imaginería y los retablos de las iglesias, la madera tuvo un gran auge que se ha prolongado hasta nuestros días. La imaginería acapara la mayor parte de la creación de esculturas, con numerosos talleres como en Arganda del Rey (Madrid) dedicados sobre todo a la copia de obras ya realizadas. Con sus pantógrafos, aparatos que copian duplican o multiplican la talla de un original, a la vez que lo amplían o lo reducen. Con la piedra ocurre exactamente lo mismo, con los modernos robots, dejando la talla a tan solo unos milímetos para que el escultor dé la textura o el acabado final. No siempre ocurre así, muchos escultores siguen trabajando la talla desde el principio al fin de la obra; a diferencia del modelado que se va añadiendo porciones hasta completar el todo, en la talla de piedra como de madera vamos quitando, de tal modo que si nos pasamos ya no tiene remedio, no valen las chapuzas del pegamento; por lo tanto empezamos quitando trozos grandes, incluso con la radial, puntero o el cincel, si estamos lejos del objetivo. Y tendremos sumo cuidado en los últimos cm. y también en la posición y el inclinado de las herramientas, para no dejar puntos blancos; así como la elección del mazo y martillos son fundamentales en cada paso de la talla, hasta llegar al esmerilado y pulimentación.

101



Llega el momento de la colocación sobre la peana de granito que me han instalado en la rotondita, debemos estudiar muy bien el transporte, pues al ser una piedra caliza relativamente blanda, no deberíamos abrazar la figura con eslingas para subirla al camión, pues se rompería algún pliegue que quede exento, si no es protegiendo y rellenando esas partes con planchas de poliuretano y mantas. Los bloques de piedra pesaban enteros 12.000 Kg. la virgen, y unos 6.000 la niña; trabajados se han quedado a la mitad de su peso inicial. Es mucho peso para incidir sobre un brazo o un pliegue. Como se ve en la imagen detalle pies de la niña (pág. 100), entre el palet del suelo y la piedra coloqué en su día unos listones de madera, aprovechando esos huecos he metido unos tubos reforzados y los he unido por fuera con otro trasversal cogido con tornillos desmontables, fabricando una especie de “andas” que poniendo las eslingas o bien las cadenas en sus cuatro esquinas, y cogiéndolo con la grúa por encima de las cabezas, pero como tienden a cerrarse arriba, le he metido otro cuadrado con el mismo tubo, entre el gancho de la grúa y las cabezas de las figuras (pág. 102), que con unas pletinas y nos tornillos, he dejado aprisionado entre medias las eslingas, para que no se cierren y no rocen en la figura, y me partan un dedo o una mano. Con su propio peso en el camión, las esculturas casi no se mueven, pero como el camino tiene baches, las he asegurado a los cuatro costados del camión con unas tirantas, y protegiendo las piedras con la espuma de poliuretano y las mantas. En el sitio la colocación ya es fácil, sobre la peana ponemos unos tacos de madera, encima la escultura, desmontamos la plataforma de hierro, y con la barra de uña, y cuñas de cada vez de menor tamaño la dejamos en su sitio. Vemos la rotonda ya terminada y con las placas puestas, una por delante en piedra negra con alusión el milagro y con el dibujo del boceto al chorro de arena, y otra por detrás en bronce, relativa ala inauguración y a las personas que intervienen.

103



p

proceso de un trabajo en bronce



Vemos una imagen de la escultura terminada de patinar en la fundición, del torero D. José Pedro Prados “El Fundi”. Un boceto del sitio donde va a ir colocada. Y la escultura ya puesta en la Plaza de los Cuatro Caños, de Fuenlabrada (Madrid), cerca de donde aún vive su madre y donde el jugaba de pequeño. Por aquí pasan desde hace años los afamados encierros de esta Ciudad.

107


Ponemos sobre un caballete giratorio una base de madera, para sobre él fabricar el armazón o esqueleto que soportará el barro; estará bien sujeto a la madera y preciso y ajustado en dibujo para que los hierros no salgan de la piel de arcilla. Colocamos el barro sujetándolo bien a la tela metálica y siguiendo la anatomía del armazón y del dibujo, fotografía o modelo que tenemos. Cuando hemos ajustado el movimiento y los volúmenes de anchura, altura, profundidades, pliegues, etc., terminamos de hacer el retrato y su parecido, los detalles del pelo y los bordados del traje.

108


Separando con chapas de latón dos mitades, alante y atrás, aplicamos con una brocha la silicona, (la resina bien mezclada con la proporción de catalizador, y después el espesante isotrópico para que no descuelgue), primero una capa fina y luego con un espatulín para dar el grosor y alisar a continuación con la brocha y un poco de disolvente universal. Una vez endurecido vamos poniendo escayola con esparto, a ambas mitades, hasta el grosor deseado, que será el saliente de las chapas; colocamos los hierros sujetos con esparto para armar las piezas y tirar luego de ellas; se desprenderá primero la escayola, y procedemos a desprender la silicona del barro.

109


Lavamos bien la silicona para eliminar los restos de arcilla, y con la cera roja muy caliente, con una brocha damos una capa fina por todas las piezas del molde introduciéndolo bien en las profundidades y pliegues, ésta con su finura va a reproducir todos los detalles del modelado. Ahora encima y como si aplicáramos barro, rellenamos para dar el grosor deseado, con otra cera más basta de color marrón; la cantidad de cera que pongamos es la de bronce que va a tener la escultura, quitada las mermas. Juntamos las piezas, derramamos cera líquida en el interior para que tape y rellene las juntas, rellenamos todo el interior con picadillo o cemento refractario, para que no se deforme, separamos los moldes, y a este original en cera, en un sitio fresco para que no se derrita, le repasaremos los desperfectos que pueda tener, arreglamos el modelado de las juntas de las dos piezas, con espatulines metálicos templados y cera roja también templada.

110


A continuación vamos a bañarle por fuera con el cerámico, para lo cual primero le hemos puesto a la cera ya repasada unos clavos, para cuando desaparezca la cera en la mufla, no se junten las dos piezas de refractario, también unos taquitos cilíndricos de cera gris, por donde luego cuando le hayamos terminado de bañar, vamos a continuar los bebeteros con las entradas de bronce y las salidas de aire; procedemos a bañarlo y pintamos con una brocha la cera con el líquido “silicato”, y le espolvoreamos con la mano el polvo cerámico, que es una arena refractaria “molochito”, que se va pegando al líquido, y lo repetimos hasta 5 veces el proceso para dar el grosor necesario, luego le aplicamos amoníaco para que se endurezca la mezcla.

Ponemos los bebeteros mencionados y salidas de aire, metemos la cera bañada en un cilindro de su alto y ancho, con unos cerrojos de seguridad, y cubrimos los huecos entre la figura y el cilindro, con más picadizo del que usamos para el interior de la cera. Se mete en el horno bocabajo, retiramos los cilindros y lo dejamos calentando durante 4 días para que desaparezca la cera. Pasado este tiempo volvemos a colocar los cilindros metálicos a las piezas, soplamos con la pistola en el interior de los conductos, para limpiarlos de posibles impurezas, y lo ponemos con los bebeteros de entra del bronce hacia arriba para llenarlos. Debemos aplicar bien sobre todo la primera mano, pues debe reproducirse en el cerámico todo el modelado de la cera.

111


Fundimos el bronce a 1.100 grados, en la base y alrededor de los cilindros hemos puesto mĂĄs picadizo por seguridad de que no reviente una pieza, y tenemos agua cerca por si acaso; con el crisol ya lleno de bronce, y con todas las medidas de seguridad para protegernos el cuerpo del calor o de posibles accidentes y salpicaduras, vamos rellenando los moldes por las tres aberturas que hemos dejado, ayudĂĄndonos de la grĂşa y del soporte del crisol, teniendo una persona cuidado de retirar las impurezas en el recipiente, antes de que caiga el bronce fundido,


Cuando haya enfriado el cilindro, lo retiramos y vamos golpeando el picadizo que se desmoronará, quedando visible el bronce con la ramificación de bebeteros, con la radial grande los iremos cortando casi al ras de la figura, sacamos también el picadizo del interior, y metemos la escultura en el chorro de arena para limpiarla mejor. Cortamos también los clavos de separación, vemos los defectos y burbujas de aire que hayan quedado, damos con la máquina de hilo los puntos de soldadura necesarios, le unimos el brazo al cuerpo, soldando toda la junta. Ahora hay que modelar los desperfectos pero con la radial, taladros, limas, lijas etc., repasaremos la junta del brazo y los puntos de soldadura con la radial pequeña, rellenamos y bruñimos poros y quitamos rebabas. Lo volvemos a chorrear con arena para ver que ha quedado perfecto, y ya con un poco de lija ha quedado listo para la pátina.

APUNTES SOBRE EL BRONCE: Según el destino y el acabado que se le de al bronce, así debería ser la composición que se utiliza en su fabricación. La fórmula más tradicional es: 85% cobre, 5% estaño, 5% plomo, 5% aluminio; sustituyéndose en algunas fórmulas unos metales y añadiendo otros: 0,01% níquel, 1% magnesio, 2% silicio, etc. Así si el acabado va a ser pulido, lijado y manipulado, por lo general de color más amarillo tirando a oro o al dorado, se requiere un material más blando, por lo que llevará más cantidad de plomo. Por el contrario, si va a ser patinado respetando los detalles y el modelado original, con unos colores mas oscuros, por ejemplo rojizos, llegaremos al 90 ó 93% de cobre y se reducirá el plomo, añadiendo algo de estaño, silicio, magnesio y otros metales en menor medida, etc.

113


Empezamos la pátina, y con una brocha aplicamos una base de color rojizo, con “sulfuro de potasa”, como preparación de la pátina. Con el soplete sobre toda la superficie del bronce calentamos ese sulfuro, para acelerar el proceso de secado y que penetre bien en el bronce, quedando un tono sonrosado. Con un cepillito y mojándolo en agua, frotamos todo el bronce para eliminar algún residuo del ácido anterior. Ahora con la brocha de nuevo le damos otra base de “cloruro de amonio” que le dará un tono verdoso y pistacho a los bordados y dibujos, y con el calor del soplete en una mano, aceleramos otra vez el proceso, aplicando a la vez aire, con la pistola del compresor en la otra mano. Con una brocha pequeña pintamos los borlones del traje y lo que se ve de la camisa con un toque blanco “ácido bórico”, para dar la sensación de algodón. Le damos también unos toques negros con cera obscura, a la montera, al pelo del torero y a la oreja del toro; y con cera marrón a las manos y a la cara, para el tono carne, que actúa sobre el bronce aún caliente del soplete. Ahora le vamos a aplicar con una brocha redonda de mucho pelo, una mano a toda la figura de polvos de talco llamado “jaboncillo”, que le va a suavizar los tonos y conseguir transparencias en la pátina; y por último, con un paño que no suelte pelusa, frotamos toda la figura, y con la pistola de aire eliminamos los restos del jaboncillo.

114


115


La placa para la base del monumento, va a ser en forma de capote. Hacemos un dibujo preparatorio. Mando chorrear las letras a la arena, sobre un silestone, que siempre quedarán mejor que modeladas a mano; y con arcilla alrededor le modelo el capote. Sacamos un negativo o molde, y con él hacemos una cera. Sobre un cilindro de diámetro igual al de la columna del pedestal, damos esa forma curva a la placa. La fundición va a ser a la arena, se utiliza una especial de sílice tratada con un producto que la compacta y endurece. Sobre un cajón ponemos una base de la arena y la placa, hacemos un cajeado para que ajuste la otra pieza, un desmoldeante para que no se peguen entre sí, y ponemos más arena hasta completar el grueso de la otra pieza. Abrimos el molde y retiramos el original de cera; en los dos huecos que ha dejado ésta, la parte delantera y la de atrás, las aplicamos una mano de pintura de “grafito” disuelto en alcohol, y lo quemamos hasta que se apague el fuego y se fije al molde, con esto conseguimos eliminar el granito de la arena, y que sea más suave la superficie de contacto de la placa o molde con el bronce. Hemos dejado orificios para la entrada del bronce y salida del aire, cerramos las dos piezas y las aseguramos con gatos, y estará listo para rellenar de bronce. Después, incluida la pátina ya sabemos lo que hay que hacer, limpiar y repasar.

116


El monumento va a estar colocado en una plaza y hay que preparar el terreno, para que no haya ninguna caída ni accidente con el público viandante, ni que alguien se la pueda llevar; preparamos una base de hormigón de 100x100x25 cm. para anclar en ella la columna o pedestal, reservamos un espacio al rededor de unos 25 cm. de profundidad sin baldosas para rellenar de tierra, pues van a ir plantas naturales de temporada, por lo que dejamos tomas de agua y luz. Colocamos la base de granito y el fuste sujetos con unos espárragos metálicos interiores entre sí; se ponen los focos y se rellena la tierra. Colocamos la escultura que lleva unos espárragos de acero inoxidable por el interior de la base, que marcamos sobre el fuste, hacemos los taladros, probamos que entra bien el retrato; lo levantamos, ponemos el pegamento en los agujeros y colocamos definitivamente el busto. Con la placa hacemos lo mismo, se terminan los detalles ornamentales y está listo para la inauguración.

117


El día de la inauguración, coincidiendo con las fiestas patronales de setiembre, con banda de música incluida, llegan los concejales presididos por el Sr. Alcalde D. Manuel Robles, y demás autoridades, los promotores de la idea del homenaje incluidas las peñas de Francia, a la cabeza de D. Jesús Novillo, por supuesto el homenajeado D. José Pedro Prados “el Fundi”, un servidor como el escultor, y muchísimo publico asistente. Discursos del Sr. Alcalde, la concejala de Cultura, el Sr. Novillo, El Fundi (homenajeado), y el más emotivo el de la madre del torero; por último explico yo también como se ha trabajado el retrato, y le entrego como recuerdo una copia de la placa en bronce al torero. Se declara inaugurado el monumento y después en una gran carpa se ofrece un “Vino Español” a todos los asistentes.


119



o

otros trabajos


Proceso de vaciado, primero se separan con trozos rectangulares de chapas de latón o similar, las distintas piezas en que la vamos a separar, para que resulte fácil y sin enganches su desmoldeo; después preparamos la silicona, mezclando la resina primero con el catalizador, y a continuación (nunca juntos) con el isotrópico, para espesar y evitar el descuelgue, y la aplicamos sobre el modelado, la primera capita con una brocha de pelo suave para no dañar el modelado y que entre en todos los recovecos, luego damos grosor con una espatulita, y alisamos la superficie con la brocha y un poquito de disolvente universal. Una vez que ha endurecido aplicamos en cima una capa suficiente de escayola con esparto y si es necesario algún hierro para armar y a la vez que sirva para luego tirar y separar las piezas.

Detalle en bronce de aperos para limpiar la grano en la era. Todo ello corresponde a la escultura homenaje a los agricultores “venteando el grano” en Ocaña (Toledo).

122


Encargo para regalo a los ingenieros del ave al PaĂ­s Vasco, piedras sacadas de los tĂşneles construidos

123


124


Trabajos de talla en piedra y madera. ”Fecundidad divina” piedra de 60 x 40 cm. “La madre naturaleza” madera de olivo de 180 x 80 cm.

125


Colocación de escultura en Ocaña (Toledo) “Homenaje a los alfareros y al botijo de barro blanco”. Debido al ancho del botijo de más de 4 m. y los camiones no superan los 2,50 m. de ancho, se trasladó de Griñón a Ocaña por piezas separadas, los laterales por un lado, y la parte alta de boca, asa y pitorro por otro, para soldarlos al pie de la rotonda en una sola pieza y repasar las juntas; usando para su colocación una grúa especial por la altura de más de 8 m. del botijo, siendo necesario desviar la circulación durante dos horas, hasta anclarlo bien a las zapatas que previamente habíamos colocado; después se montó la escultura en bronce del alfarero junto con su mesa de 120 x 120 x 84 de altura.


Para la figura del alfarero tomé como referencia o modelo a D. Andrés del Val, uno de los últimos (ya jubilado) que quedan en Ocaña, que posa en el monumento junto con migo y con D. Francisco, un directivo de la Fundición.

127


Colocación de la escultura en bronce de D. Gonzalo Chacón en Arroyomolinos (Madrid), casi siempre es necesario una grúa, en este caso de grandes dimensiones por lo inaccesible del terreno, vemos los espárragos de acero inoxidable en la base del soldado, que irán metidos en la peana de granito con un pegamento especial para piedra.

128


Exposición en la Feria de Artesanía de Toledo “Farcama”, octubre de 2009.

129


130


Millions discover their favorite reads on issuu every month.

Give your content the digital home it deserves. Get it to any device in seconds.