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Foto: Carolina Zancolli.

editorial

editorial

La fuerza del amor Desde la Antigüedad, los seres humanos buscamos distintas maneras de representar los sentimientos y les dimos formas convencionales. Si pudiésemos describir la anatomía del amor, es probable que no se reduciría a la imagen de dos amantes, ni a la de una madre besando a su hijo ni a la de un abrazo entre amigos. El amor no se agota en el vínculo entre dos personas, sino que también es un asunto del alma y, por lo tanto, tiene una fuerza que nos trasciende; se aloja en el corazón de cada uno de nosotros y nos une como humanidad. Por eso, en esta edición quisimos sumergirnos en la profundidad de este sentimiento y descubrir cuál es su verdadera fortaleza. Así, conocimos el amor de Marcela Tommasi, una infectóloga de Médicos sin Fronteras que pone su vocación al servicio de los más pobres en África, América latina y Asia; o el amor que en Analía Boutet se traduce en plena confianza y entrega a Dios para que su hija Luz Milagros salga adelante. Además, encontramos otra forma desinteresada de amor en la generosidad del fotógrafo francés JR, un joven que dio un paso al costado para que tomaran protagonismo cientos de mujeres que, en silencio, son verdaderas heroínas en sus comunidades. Y el psicólogo norteamericano Thomas Moore nos revela el costado más trascendente del erotismo; ese amor entendido como la fuerza vital que da origen a la humanidad. Ellos no son los únicos que en esta edición nos hablan de la fuerza del amor. Te invitamos a que recorras estas páginas para inspirarte a través de un viaje de los sentidos o para disfrutar de los colores y los aromas de la primavera. Y no dejes de probar las recetas que te damos en un súper especial de cocina, para mostrarles a los tuyos cuánto los querés. nn


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sumario www.sophiaonline.com.ar

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estilo esencial

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Ondas Sophia

28 LA VIDA EN COLORES. Llega la

primavera y nuestra vida se llena de color y ganas de hacer cosas nuevas. Te mostramos salidas, libros, cine y mucho más. ......................................................................

tapa 09/12 Marcela Tommasi, médica infectóloga, miembro de Médicos Sin Fronteras. Foto: Martín Pisotti. Maquillaje: Luciana Romero para Estudio Frumboli con productos Lancôme. Agradecimiento: El Camarín. Pelo: Gabriel Vega para Lite Hair con productos Redken. Retoque digital: Diego Beiró.

Personajes Vida propia

44 MARCELA TOMMASI. “La salud

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es un derecho sin fronteras”. Una médica infectóloga acepta el desafío de traspasar las barreras culturales para curar a los demás. ...................................................................... A solas ELDA HARRINGTON. “Cada foto de autor es un autorretrato”. Fotógrafa, docente y curadora, cree que la fotografía es un medio de expresión que nos cuenta algo de quien la saca. ......................................................................

Actualidad

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Por el mundo EL QUE TENGA OJOS PARA VER.... El mundo está lleno de heroínas anónimas y un joven artista

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francés se propuso contar sus historias a través de gigantografías que asomaron en distintas ciudades del mundo. ...................................................................... Reflexiones EROS, LA FUERZA DE LA VIDA. El psicoterapeuta norteamericano Thomas Moore nos invita a recuperar el erotismo más profundo, entendido como un amor ardiente por la vida. ...................................................................... Desde adentro LA LUZ DETRÁS DEL MILAGRO. El testimonio de Analía Boutet, una mujer que pelea por la vida de su hija Luz Milagros con una fe inquebrantable. ......................................................................

Inteligencia emocional En pocas palabras

50 UN VIAJE DE LOS SENTIDOS.

Disfrutá del relato de Inés Berton, conocida tea blender, sobre un viaje en el que visitó los jardines más lindos del mundo. ......................................................................


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Pareja ¡SOCORRO, MI MARIDO TRABAJA EN CASA! ¿Qué pasa cuando el hombre cambia su rutina laboral y vuelve al hogar para instalarse a tiempo completo? ......................................................................

Moda

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Estilo esencial Vivir entre flores. Descubrí un estilo fresco e inspirador en el que se destacan los vestidos, enteritos y shorts de seda y lino en tonos suaves. ...................................................................... Estilo mix de estampas SILUETA DE MUJER. Las estampas y los tonos vibrantes se unen para renovar el look del verano con propuestas muy femeninas. ...................................................................... Estilo natural RECREAR LOS BÁSICOS. Los clásicos del guardarropa ganan con las nuevas combinaciones de colores. Una paleta fresca para un estilo moderno y funcional. ......................................................................

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Belleza LA PALETA DEL VERANO. Conocé los nuevos looks para el maquillaje primavera-verano. .......................................................................

Sabores LA PRIMAVERA EN TU MESA. Deleitá a toda tu familia con platos frescos, sencillos y riquísimos. ....................................................................... ACEITES Y ALGO MÁS. Enterate de cómo elegir y utilizar los aceites que hay en el mercado. ....................................................................... DE LUNES A VIERNES, FÁCIL Y RICO. ¿No sabés qué cocinar? Te proponemos cinco opciones para la mesa de todos los días. .......................................................................

110 24 Cartas

40 Hablemos de vínculos: Miguel Espeche Personas y no consumidores

42 Punto de vista: Cristina Miguens Argentina mágica

126 Mundo creativo

128 Direcciones

130 Humor

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cartas de lectoras

mi momento del día Un momento único e irremplazable de mi día es cuando llego con unos minutos de sobra desde el trabajo hasta la puerta del cole de mis niños. Entonces, me desplomo en el tan porteño bar de la esquina para relajarme y afrontar la segunda parte del día. Si además entra el sol bañando la mesa mientras estoy sumergida en un buen libro, esos minutos se convierten –sin duda– en uno de los mejores del día.

abrazar el desafío

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La pregunta es: ¿Son los demás o somos nosotras las que nos ponemos los límites? Y vos, Sophia, ¿ proponés que me anime a abrazar mi desafío? Te conocí cuando estaba embarazada de mi cuarta y última niña, mi solcito muy especial con un cromosoma más; y seguí con mi desafío de ser madre pero, esta vez, acompañada por vos. A tu lado fui fortaleciendo mis deseos de ayudar al prójimo. Soy bibliotecaria y decidí trabajar en escuelas públicas. Me dio miedo, pero había una fuerza interior que me permitía avanzar. Trabajé como bibliotecaria y preceptora, y el año pasado tomé un cargo en una primaria en la que hay problemáticas importantes y mucha violencia. Los chicos entraban en la biblioteca, me rompían cosas, se llevaban libros o me amenazaban. Yo les creé un ambiente en la biblioteca, que nada tenía que ver con el resto de la escuela, ni con sus hogares: les puse música, aromas suaves, colgué unas lindas cortinas verdes y adorné con dibujos infantiles. Les gustó muchísimo. Ahora escuchan con atención los cuentos que les cuento, hablamos y respetan las reglas de convivencia. Estoy feliz de haber dejado mi “zona de confort”. Sé que no puedo cambiar la realidad de los chicos, pero cuando les leo, los llevo a mundos maravillosos, les enseño a ser críticos, los estimulo a elegir y a valorarse como personas. Trabajo mucho el compañerismo y los ayudo para que resuelvan los problemas con la comunicación y no con la violencia. Es un trabajo duro, pero gratificante. Y vos, Sophia, influenciaste para animarme al cambio. Gracias.

Ana María Ruiz Moreno, Wilde

Silvina Oranges

sonreírle a la vida Just smile! Esta frase la mantengo presente día tras día porque creo que sonreír es un simple gesto que demanda del movimiento

dar vuelta la historia Excelente nota. Me emocioné hasta las lágrimas con el relato. Di gracias a Dios por encontrar esta nota y dejar de sentir por un rato que pertenezco a una raza extraña de gente que exige honestidad, que implora que le demos al dinero el lugar que le corresponde –el de “medio” y no “fin” en sí mismo–, y que prioriza el cuidado de los niños y la verdad. Con cuánta elocuencia reflejaste el valor de lo importante y sacaste a la luz lo trágico de lo invisible. Agrego a tu nota que lo que conociste primero, hace treinta años,

de tan solo quince músculos, el antídoto de todo enojo y el desintoxicante capaz de curar todos nuestros males. Veo a mucha gente encogerse de hombros ante los problemas y valoro la forma en que los enfrenta: con una simple y grata sonrisa. Creo que si cada uno de nosotros aprendiéramos a sonreírle a la vida, la vida comenzaría a sonreírnos a nosotros.

Mili Cz

fue la miseria de los pobres y lo que viste hoy, treinta años después, fue la miseria escandalosa de los ricos que solo piensan en no dejar de serlo nunca. Por eso, Jesús dijo que no se podía amar a dos dioses y, desafortunadamente, por más que se cuelguen rosarios, la mayoría de los poderosos adoran al dios del dinero. Siento que darles amor a los niños y a los que nos rodean es el remedio para tanta injusticia. El amor no tiene precio. Con mi marido cuidamos a un bebé desde que tuvo cuarenta y cinco días hasta sus nueve meses. Era un bebé de un Hogar, y digo era porque gracias a Dios hoy tiene una familia. Ojalá ese niño algún día sepa que aunque sus padres biológicos no pudieron darle amor, hubo tanta gente brindándoselo. Muchas familias pendientes de él, de cuidarlo, amándolo como propio y con un amor del más puro: el desinteresado.

Gabriela Pasquali

SORTEO LECTORAS

Ganadora DE agosto

Entre quienes nos escriban este mes sortearemos el nuevo Madly Kenzo.

Alicia Susana Nebbia, de Rosario, es la ganadora de un perfume Electric Rose, de Givenchy.


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cartas de lectoras con la dignidad intacta la llamita piloto Quiero agradecer profundamente al psicólogo Miguel Espeche por habernos regalado esta valiosa reflexión sobre la “llamita piloto”. Especialmente en estos momentos, en los que abunda “el bajón” por el descreimiento que padecemos los argentinos de buena voluntad, que todavía y con mucho esfuerzo sostenemos los valores de la cultura del trabajo, el compromiso con lo que hacemos y prometemos, la solidaridad, la búsqueda de mejores oportunidades para todos aunque piensen distinto, y otros más. Mil gracias por recordarnos que nuestra humilde llamita es el mejor tesoro que tenemos y el que nos permitirá seguir adelante con la esperanza de un mañana mejor.

Alicia Susana Nebbia, Rosario

Soy docente rural y, como desde hace años, recibir la revista Sophia es una fiesta. Cuando vi en los títulos de la tapa de agosto la nota de escuelas rurales, sentí una gran emoción y unos deseos de ver la nota lo antes posible (después vienen las lecturas de las demás notas). ¡¿Cómo hacen estas mujeres de Sophia para plasmar, siempre, lo que queremos leer!? Lo que queremos leer pocas veces aparece en otras revistas, y si hablamos de escuelas rurales y de los maestros rurales, aparece poco, por no decir nada. Magnífica la nota, los aportes de los especialistas y el trabajo de Celine Frers, reflejado en las imágenes y los comentarios. Estoy esperando su libro. Soy docente rural de 25 de Mayo, provincia de Buenos Aires. La escuela donde trabajo es unitaria (una sola docente para todos los años de la escolaridad primaria) y comparto el edificio (dos aulas, cocina-biblioteca y baños) con el Jardín de Infantes Rural de Matrícula Mínima. Soy una sola docente con diez niños de

entre 2 y 5 años, en una escuela que queda a 21 kilómetros de la ciudad cabecera. Estoy feliz con esta profesión, compartiendo proyectos innovadores con otras escuelas rurales unitarias. Comparto totalmente el comentario de Claudia Romero: “Las escuelas son de la comunidad (...) Son el proyecto de una comunidad (...) Para conocer cómo será un país en el futuro, hay que mirar sus escuelas. Allí están los presidentes, los jueces, los diputados, los maestros, los médicos, las madres, los padres que tendremos. Allí estamos nosotros, como comunidad, preparando el porvenir”.

Vilma Lucero, 25 de Mayo

sophia online www.sophiaonline.com.ar el árbol de la vida con la música del tiempo Cada etapa tiene su encanto. Qué triste es ver a alguien anclado en un momento que ya pasó... Estoy muy orgullosa de los años que tengo (aunque dicen que aparento menos). ¡Soy una abuela feliz! Disfruten, no pierdan tiempo en tonterías, porque el tren pasa una sola vez. Besos.

Gladys Delvalle

Excelente y emocionante. El tiempo con su maravillosa sabiduría es para disfrutarlo, no para quedar estancado, mirando el ayer y el rostro terso. Cada año vivido es una bendición de sabiduría; cada cumpleaños, un regalo del universo. Gracias por compartir estas palabras tan llenas de realidad.

Santorini

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abajo de la cola y no me gustaba. ¡Ahora tengo un suéter nuevo y estoy súper contenta!

Me Gusta o No Me Gusta

el placard de carlota renovar con creatividad y a bajo costo Me encantaron las ideas (para renovar nuestra ropa): las charreteras y las bufandas con volados. Son dos opciones que seguramente voy a tomar para mis prendas. ¡Gracias. Como siempre, aportándonos información útil!

Marisa Medina

¡Muy buenas ideas! Tengo una bolsa de ropa para achicar o renovar, que siempre está esperando. Hace poco agarré un suéter y simplemente lo corté, porque era largo hasta

la vida como camino la libertad de equivocarse Virginia, qué lindo todo lo que escribiste. Cuánto nos afecta el rechazo, cómo nos marca si lo hemos recibido desde pequeñas. Cómo cuesta entender para qué sirven los errores; sería bueno lograr entender que son parte del aprendizaje. Pero, bueno, cada uno debe hacer su camino hasta darse cuenta. Siempre vienen bien unas palabras que nos ayuden a reflexionar, a permitirnos ser un poquito humanos y, sobre todo, a saber que no estamos solos en este camino.

Lilian Del Negro

Escribinos a in­fo­@vi­vi­sop­hia­.com


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ondas sophia

La vida en colores

Llegan los primeros calorcitos y, con ellos, las ganas de renovarse y llenar nuestros días de colores, aromas y sabores de primavera. Dejemos atrás el frío ¡y empecemos a salir! por maría soledad quintana y lucía cabrera.

Pastelería

mooncakes: trendys y riquísimas Ni muffins, ni cupcakes, ni macarons. Ahora lo más trendy y novedoso en materia de pastelería son las mooncakes. Esta delicia de la pastelería china que, según indica la tradición, se consume durante la Fiesta de la Luna, ya llegó a la Argentina en una versión más pequeña, con formas coloridas y sutiles rellenos, muy sabrosos. Son ideales para acompañar un té. www.lescroquants.com.ar.

Deco

renovación exprés

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¿Querés cambiar algún ambiente de tu casa sin demasiado esfuerzo ni plata? Los vinilos decorativos son una opción súper original y fácil de usar. Solo tenés que elegir tu diseño favorito y aplicarlo sobre paredes o ventanas. ¿Dónde conseguirlos? Hay muchas casas de decoración que los venden; nosotras te sugerimos dos: Decostick y Dale Cuerda. La primera ofrece un catálogo con más de cien diseños para todos los ambientes de tu casa, desde motivos infantiles o diseños inspirados en la naturaleza para el living hasta otros modelos para transformar los azulejos de tu cocina. En Dale Cuerda podés encontrar vinilos muy divertidos para renovar paredes, muebles o almohadones y ¡hasta para el termo del mate! Aplicarlos es muy fácil y podés removerlos cuando quieras. ¡Animate! www.decostick.com.ar y www.dalecuerda.com.ar.


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Turismo

viajes coloridos Travel by color es una forma nueva y divertida de organizar tus viajes. Se trata de una invitación a elegir el destino de tus próximas vacaciones jugando con los colores. Cuando entrás en la página www.explorra.com, se despliega ante tus ojos una paleta de sesenta colores. Si hacés clic en el que más te gusta o llama la atención, podés descubrir una gran cantidad de lugares que están asociados a ese color. El turquesa, por ejemplo, propone destinos como Panamá, Haití o Península Valdés; el rojo te sugiere la India, el Barrio Chino de Nueva York o un hotel de lujo en Buenos Aires. Para buscar el destino de tus próximas vacaciones o para divertirte un rato con una propuesta creativa. www.explorra.com

Paseo

flower power

Gym

danzas africanas, a puro ritmo

Si estás por San Luis, prestá atención cuando pases por Estancia Grande, una localidad ubicada a 21 kilómetros de la ciudad capital, sobre la ruta 9. A la vera del camino, hay unas enormes flores de hormigón, que en realidad son bancas diseñadas por las arquitectas Sandra Aguilar y Patricia Perkman. Dispuestas libremente sobre el césped, las bancas Flower, como las llaman, reúnen funcionalidad, color y sentido lúdico. Esta creativa intervención en el paisaje permite hacer un alto en el trayecto y disfrutar de esta colorida vista.

Para cargarte de energía y poner el cuerpo en movimiento, las danzas africanas son una excelente opción. Si bien existen diferentes vertientes dentro del baile afro, como las danzas típicas de Senegal, Guinea y Costa de Marfil, y otros estilos como el afrobrasileño o el afrocubano, todas apuntan a que aprendas a moverte con soltura, dejándote llevar por la música. Marina Estévez propone clases de Afro Fusión, donde se mezclan distintas corrientes de la danza (www.balanzapena.blogspot.com /afrofusiondanza@gmail. com). Otra posibilidad es probar con la técnica silvestre, una danza afrobrasileña con tintes modernos, que ofrece Carla Grosso (www. linkdanza.com), o con los talleres de danza afro de Sandra Lanteri en el Centro Cultural y Artístico Ana Pavlova (www.lalzada.com.ar). Ideales para recuperar la alegría de bailar.

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ondas sophia Bien original Todo verde

kokedamas, la naturaleza en casa Para lucir el color y la alegría de las plantas en cualquier rincón de tu casa, podés recurrir a los kokedamas, una forma original de cultivarlas y mantenerlas. Se trata de pelotas de musgo que sostienen arbustos, plantas o flores; no necesitan maceta, son fáciles de cuidar y tienen un impacto visual muy atractivo. Según la especie que elijas, podés ponerlas dentro o fuera de tu casa. www.kokedamas.blogspot.com

Diseño

accesible y con estilo A todas nos gusta tener un lindo detalle de diseño. ¿Por qué no tentarse con un bolso o unos zapatos divertidos? Myelxi.com es un sitio de compra de objetos de diseñadores creado por Dina Ricci y sus socios para ofrecer cosas de calidad, originales y a muy buen precio. ¿Una curiosidad? El nombre, “elxi”, viene del griego y significa “preferencia”. Para “revolver” un rato. www.myelxi.com

Indumentaria Deco al aire libre

macetas “de autor” Aprovechá la llegada de la primavera para renovar no solo las plantas, sino también las macetas que tengas en el patio, en el jardín o en el balcón. Podés hacer la renovación vos misma, pintándolas o dándoles un toque personal con diversos materiales que te gusten: es una tarea perfecta para pasar un ratito al sol. Si preferís comprarlas, vas a encontrar diseños muy originales en Macetas Bómbala o en Paraíso Perdido www.facebook.com/macetas.bombala y www.facebook.com/paraiso.perdido.9.

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cómodas en casa No hay placer más grande que llegar a casa y ponernos ropa suelta y cómoda, ¿verdad? Estar a gusto y arreglada es la meta que se planteó Gely, la diseñadora que creó Ángeles Hernández Colecciones (www.facebook. com/angeleshernandezcolecciones). Su propuesta incluye pijamas, pantalones y remerones con estampados muy alegres. Otra opción son los pantalones Bali, que suman color y un estilo joven. Podés pedirlos a pilaymedia@gmail.com o al 15-3381-2877 y te los acercan a tu casa.

Artesanías

¡que tenga un pompón! Borlas, pompones, cuentas y flecos. En La vida color pompón vas a encontrar los accesorios más lindos para hacer la terminación de una cortina o una pantalla, o para renovar un mueble. Este simpático emprendimiento te invita a dejar volar la imaginación con detalles que aportan personalidad y movimiento a los objetos. Para que se luzca la artista que llevás dentro. www.facebook.com/LaVidaColorPompon


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Hacé, aprendé, descubrí Trabajo en casa

independientes y organizadas

Jardinería

huerta, jardín y bonsái En el Jardín Botánico (jardinbotanico.buenosaires.gob.ar) podés asistir a los talleres de huerta o a los cursos de compostaje, donde te enseñan a cuidar la tierra de tus jardines (4831-4614, de lun. a vie., de 9 a 15). El Jardín Japonés invita a conocer el arte del bonsái a través de una charla y una clínica, que tendrá lugar el domingo 9, previa inscripción www.jardinjapones.org.ar/ (011) 4804-9141.

El teletrabajo tiene sus ventajas, pero hay que saber organizarse bien. En Internet podés encontrar distintos softwares con calendarios, alertas, programas para calcular tus finanzas y otras aplicaciones útiles. Thrive Solo (www.thrivesolo.com) es un programa de autogestión que ofrece una recopilación de tus tareas para que no te olvides de ninguna. Podés probarlo gratis durante catorce días. Recurly (recurly.com) es otro de los favoritos de los que odian hacer cuentas, porque permite administrar los cobros de cada cliente: envía automáticamente un mail en la fecha de pago. Un soft muy sencillo pero imprescindible es Siwapp (www.siwapp.org), que diseña y organiza cada una de las facturas que presentás a tus clientes; además, es gratis.


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Programas para compar tir Rosario

vibrante y siempre atractiva Con una vida cultural intensa, río, playas y propuestas tan variadas que siempre nos hacen elegirla, Rosario es el destino perfecto para tu próxima salida familiar. Podés pasear por el Parque Alem, bordeando el río, disfrutar del solcito en las islas o caminar sin descanso contemplando la arquitectura de esta bella ciudad. No dejes de visitar dos museos excepcionales: el Museo Experimental de Ciencias, que cuenta con un sector especial para chicos, y el Museo de Arte Contemporáneo, un edificio singular por su colorido y por su infraestructura: se trata de los antiguos Silos Davis, recuperados como un magnífico espacio de arte. Cuenta con varias salas de exposición y un restaurante. www.rosarioturistica.com.ar

Salto, Buenos Aires

estancia de ensueño Hospedarse en La Fortuna es una verdadera delicia. La casa principal es una majestuosa construcción de estilo francés y está ubicada en Salto, a 200 kilómetros de Buenos Aires. Para conocerla, podés optar por la modalidad Pop Up Hotel que ofrece el lugar: en determinadas fechas del año, se pueden reservar algunas de las habitaciones de la estancia y pasar de dos a cinco noches con tarifas diarias. Si podés hacerte este regalo, es una maravilla que te dejará lindísimo recuerdos. http://estancialafortuna.com/

Aquí nomás

fin de semana en el palacio Para alejarte del bullicio de la ciudad, no tenés que ir muy lejos. El Palacio Sans Souci, ubicado en Victoria, en la Zona Norte del Gran Buenos Aires, brinda la posibilidad de descansar en cualquiera de sus departamentos, ambientados de acuerdo con el estilo de esta bellísima propiedad, construida en 1918 y rodeada de magníficos jardines. Blanco, Ocre, Amarillo y Azul son algunos de los nombres que identifican a los departamentos del palacio, que cuentan con los servicios más modernos para que disfrutes de tu descanso. http://www.palaciosanssouci.com. (011) 4744-0154.

Casa Los Jazmines

confort e intimidad Ubicada en Colonia del Sacramento, Casa Los Jazmines cautiva a quienes visiten la bella localidad uruguaya con cinco coquetos cuartos, galerías y jardines que invitan al relax. (00598) 94523624. www.casalosjazmineshotel.com

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ondas sophia Libros, discos, teatro

libros el enigma spinoza

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carolina grau

la sonrisa de las mujeres

Irwin Yalom (Emecé) En un relato atrapante, Yalom entreteje dos épocas y dos personajes antagónicos: por un lado, el Ámsterdam del siglo XV, en el que el joven pensador Baruch Spinoza escandaliza con sus teorías a la sociedad de su época; por el otro, el siglo XX, en los días en los que Alfred Rosenberg era un vanidoso estudiante cuyo discurso antisemita preocupaba al director de la escuela. Este le propone leer a Spinoza, un filósofo judío muy admirado por el alemán Goethe. Esta admiración de Goethe por Spinoza es el enigma que empieza a rondar la cabeza de Rosenberg y que Yalom utiliza para mostrarnos el nazismo desde una óptica distinta.

Carlos Fuentes (Alfaguara) La pluma diestra de Carlos Fuentes vuelve a atraparnos en esta colección de cuentos imperdibles. Todos los relatos están atravesados por la presencia de Carolina Grau, que se desliza como una sombra inquietante en cada historia. Te la encontrarás una y otra vez en esta danza de cuentos en los que sobresale la imaginación y el dominio de la palabra de Carlos Fuentes. Un escritor espléndido, al que siempre vale la pena regresar.

Nicolas Barreau (Planeta) Si buscás una lectura liviana y te gusta pensar que las casualidades no existen, podés aventurarte con esta novela que invita a recorrer las calles de París y a disfrutar de una buena selección de recetas de la mano de Aurélie, la joven cocinera y narradora del relato. La historia, que tiene como coprotagonista a un atractivo editor de libros, es previsible, pero también entretenida, y está escrita por un joven novelista que sabe condimentarla con toques de intriga y emoción.

disco detrás de lo que vieras

teatro eva, un recorrido

Cata Raybaud Este primer trabajo discográfico de Cata Raybaud, con canciones compuestas íntegramente por ella, te permitirá descubrir a una cantante de voz dulce que te envolverá con la delicadeza y el ritmo de sus temas. Dejate maravillar por la poesía de esta artista que nos deja con ganas de que salga su próximo CD.

¿Es un espectáculo o la visita a un museo? Un poco de las dos cosas. A sesenta años de la muerte de Eva Perón, la coreógrafa Andrea Castelli se unió con el Museo Evita para montar un obra singular, en la que los espectadores podrán recorrer las distintas salas y seguir con detenimiento los bailes que los trasladarán a los distintos momentos de la vida de Evita y de su época. Vale

la pena disfrutar de los tangos y las milongas, de un vestuario bien cuidado, y de los diversos ambientes del museo, un petit hotel que perteneció a la familia Carabassa. Las funciones son los viernes, a las 21.30, con una capacidad máxima para cuarenta espectadores. Por eso, es necesario reservar al 15-6203-5434 o a evaunrecorrido@gmail.com. Hay un bono contribución de $40. Lafinur 2988.


blogs

sophia

online

Ana Bovo. Narradora, actriz, directora de teatro y docente.

Una valijita de alta mar Dice Roland Barthes que en el fondo de cada relato hay un deseo, y un deseo vale tanto como una moneda de oro. Valen mucho las historias porque entrañan un deseo y los deseos -ya se sabe- ayudan a vivir. En este espacio que hoy inauguro, me va a

gustar acompañarlas semana tras semana con relatos breves de mi autoría. Recuerdos, esquelas, postales cotidianas, sueños, reflexiones: historias mínimas que pintan de algún modo mi mirada de la vida. Pueden hacer cuenta de que se las susurro al oído, a todas y cada una.

Encontrémonos pues...

Esa valijita oxidada, que sostiene los zapatos de mi madre, era de mi papá cuando estaba en la Marina. En el barco guardaba -debajo de su cucheta- este maletín de lata, con un ancla en la tapa. Se guardaba ahí el betún y el cepillo para lustrar los zapatos. En alta mar, en noches de tormenta, la valijita se inclinaba, volvía, golpeaba los zócalos del camarote. Ese tintineo y las olas arrullaban a un marinero de buen dormir. Después la trajo a tierra, para siempre. Cuando íbamos al colegio, la sacaba al patio los domingos para lustrar los zapatos de sus hijos. Ahora está ahí, anclada en el estante. Y él, para siempre, en nuestro corazón. nn

Invitación a las lectoras ¿Tenés ideas que nunca compartiste con nadie? ¿Inquietudes sobre las que te gustaría escribir? ¿Anécdotas, recuerdos imborrables, sueños?

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Te invitamos a compartirlos en “El mundo de Sophia”, un nuevo espacio donde podrás expresarte a gusto y conocer la forma de pensar y sentir de toda la comunidad. ¡Te esperamos!

Es cr ibi no s a inf o@ so ph iao nli ne .co m. ar y co nt an os so bre qu é te gu st ar ía es cr ibi r.


En nuestra comunidad online pasa de todo. ¡ No te lo pierdas!

Desde las mil y una noches Mi nombre es Victoria, soy psicóloga, y desde que tengo recuerdo, he sido amante de los colores, los diseños y las texturas que armonizan el espacio. Será un gusto para mí compartir con ustedes esta pasión y recorrer cada semana lo último en tendencias de decoración y diseño. Les acercaré propuestas para todos los gustos y me encantará recibir pedidos de temas por desarrollar. Para mi post inaugural, elegí compartir con ustedes el fascinante mundo de las alfombras. Puede parecer antojadizo, pero lo cierto es que coleccionar alfombras ha sido uno de los oficios más antiguos de la humanidad. ¿Cómo comenzó? Un buen día los pueblos originarios descubrieron que la lana de sus ovejas podía transformarse en tejidos firmes y abrigados para protegerlos en las estaciones frías. Según los arqueólogos, los primeros tejidos usados para cubrir el suelo se elaboraron en la zona de los Balcanes y se expandieron por toda Asia. Con el paso de los siglos, estos artefactos utilitarios devinieron en obras de arte, elaboradas con detalles y diseños únicos. El pasado dejó su huella, porque las alfombras más valoradas siguen siendo las persas, las turcas y las del Cáucaso. Elegir la alfombra adecuada puede ser un desafío por la gran variedad de diseños y materiales disponibles. Las hay confeccionadas con fibras sintéticas (nailon, poliéster o acrílico), o elaboradas con fibras naturales, como la lana, el sisal, el coco o el junco. Cada una tiene su propia personalidad. Lo importante es estar atentas al tamaño, el color y la intensidad de uso que le daremos. Por ejemplo, en un pasillo se impone una alfombra “camino”, de material lavable y color más bien oscuro. Lo mismo para el cuarto de los chicos. Para el comedor, si la mesa que tenemos es redonda, podríamos elegir una alfombra cir-

cular para aportar simetría. En el living, como por lo general nuestros sillones son cuadrados, es preferible elegir una gran alfombra rectangular que abarque todo el espacio. Y si son de las osadas y no tienen chicos, ¿por qué no animarse a sumar una en la cocina? Queda precioso y súper original. En relación con el color, lo importante es decidir cuánto protagonismo queremos darle a la alfombra en el ambiente, y elegir en función de los tonos que la rodean en muebles, tapizados y cortinas. nn

Victoria Marenco. Psicóloga especializada en arteterapia y aficionada a la decoración.

Para ver la nota completa, entrá en www.sophiaonline.com.ar

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agenda

domingo

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En Sophia online te contamos muchas más cosas interesantes para hacer.

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Desde el 7, los chicos pueden participar de cinco encuentros propuestos por el Taller del Zorro, un espacio literario para divertirse y jugar con las palabras. En Chacabuco 459, San Isidro. 4742-1297.

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Ya está en cartelera la película Historias que solo existen al ser recordadas, dirigida por la directora brasileña Julia Murat. No te la pierdas; te encantará.

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Si querés colaborar para mantener viva la tradición del radioteatro, hasta hoy podés participar en el II Premio Argentores enviando un radioteatro unitario, inédito y de tema libre. Informes: 4812-9996, int. 172.

16 Del 13 al 18, podés visitar la cuarta edición de Arte Espacio - Almacén de Arte, la muestra anual de arte contemporáneo que se realiza en Zona Norte. En Multiespacio Darwin, Av. Santa Fe 35 (esquina Márquez).

23 ¿Vivís en Formosa? Hoy podés participar de una barrileteada y de un concurso de barriletes. En el Parque Formosa, ubicado en las calles J. María Cabezón y Marcial Rojas del barrio El Resguardo.

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Si estás buscando hacer algo diferente con tus manos, ahora podés aprender a crear tus propias muñequitas de lana y algodón. Hay clases en Palermo y Coghlan. gusanitosdequeso@yahoo.com.ar

24 Liza Minelli, la superestrella norteamericana, vuelve a presentarse en nuestro país para regalarnos sus mejores canciones. En el Estadio Luna Park, Bouchard 465, CABA.

31 Estás a tiempo de inscribirte en el curso de encuadernación básica que comenzará en noviembre en el taller Muchos mundos, en CABA. No hacen falta conocimientos previos. mmcuadernos@gmail.com

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martes

www.tallerdelzorro.com.ar.

www.sophiaonline.com.ar

agenda

lunes

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miércoles

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jueves

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“Soy mujer y digo: ¡Basta!” es un taller vivencial para reflexionar sobre la importancia de los límites en las diferentes áreas de tu vida. Coordinan Marilén Stengel y Cristian Batista. Hoy a las 19. Informes: 4896-1190.

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Del 13 al 30 se realiza el

Hasta el 15, el Centro de la

Festival de Danza CoCoA 2012, una muestra que reúne a artistas locales e internacionales. Habrá espectáculos en diferentes salas de la Ciudad de Buenos Aires.

Mujer del Hospital Italiano invita a participar de un concurso de pintura y fotografía para reflexionar sobre el cáncer de mama a través del arte. Enviá tus imágenes a saludyarte@ hospitaltaliano.org.ar.

www.cocoadatei.com.ar.

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Desde mediados de este mes, podés apreciar las obras de una artista plástica que vale la pena conocer, Laura Tasitano, en MAM galería de arte. En Reclus 1791, La Horqueta, San Isidro. 4719-5941.

26 Las salteñas con ganas de perfeccionar sus saberes culinarios pueden asistir a los cursos que brinda en Salta la escuela de Cocina Salamanca, a cargo del chef Lalo Angelina. www.cocinadealtura.com.ar.

viernes

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Si sos profesional de la moda y el diseño, podés participar de Visiones, el seminario de tendencias de diseño y lifestyle que dictan Vero Alfie y Soledad Offenhenden. En el Centro Metropolitano de Diseño, Algarrobo 1041, Barracas, CABA.

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Sumate a los encuentros sobre literatura e infancia que realiza CEDILIJ, en Córdoba. Mañana habrá un taller de lectura (arancelado) a cargo de Rubén López y Natalia González. cedilij@arnet.com.ar

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Acercate a ver la Exposición de Orquídeas que realiza APCOA bajo el lema “Orquídeas en el Arte”. Habrá ejemplares de flores de todo el mundo, cuadros, fotografías y esculturas. Hasta el 9, de 11 a 20, en la Fundación Voto, Av. del Libertador 4681, CABA.

15

Esta noche, la asociación civil ALPI, entidad pionera de la rehabilitación motora, realiza su cena anual solidaria a beneficio de su nuevo centro de rehabilitación pediátrico. En el Hotel Sheraton, con entrada a $600. www.alpi.org.ar.

21 Todos los viernes de septiembre, Silvina Garré presenta las canciones que integran Trovas rosarinas, su homenaje por los treinta años del movimiento cultural del que fue parte esencial. A las 21 en Velma Café, Gorriti 5520, CABA.

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sábado

28 De 10 a 18, la Fundación Cardiológica Argentina tendrá una carpa en la Plaza San Martín, Retiro, donde brindará información en el marco de la campaña de prevención con la que acompañará el Día Mundial del Corazón.

22 Las familias aventureras que se tomen unos días fuera de la ciudad pueden animarse a hacer rafting en gomón en los Saltos del Moconá, en Misiones. ¡Un lugar magnífico! www.saltos-del-mocona.com.ar.

29 Una buena opción para salir con tus chicos es llevarlos a visitar una granja en plena ciudad. La Granja Educativa San Isidro Labrador, de la Municipalidad de San Isidro, está ubicada en Perito Moreno 2610, Villa Adelina. 4763-7415.

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hablemos de…

Miguel Espeche. Es psi­có­lo­go y coor­di­na­dor del Pro­gra­ma de Sa­lud Men­tal Ba­rrial del Hos­pi­tal Ig­na­cio Pi­ro­va­no, de la CABA, en el que or­ga­ni­zan ta­lle­res de apo­yo pa­ra dis­tin­tas pro­ble­má­ti­cas. Es au­tor de los li­bros Pe­nas de amor y Criar sin miedo.

“A veces, estamos llenos de capacidades que se duermen por creernos vacíos”.

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Personas y no consumidores

C

ada tanto nos conviene recordar que somos gente y no consumidores. La idea de que somos personas, con todo lo que eso significa, nos hace mejor que la idea que dice que somos entidades vacías, necesitadas de consumir productos, personas y elementos, para “llenarnos” la vida. No soy de los que creen en el vacío existencial del que tanto se habla. Para mí, el sufrimiento moderno está cifrado en un “lleno” existencial, una energía amorosa que, encapsulada en nosotros mismos y por no poder salir de esa trampa, nos pesa, nos presiona, nos aplasta, porque no encuentra los puentes, los vasos comunicantes con el otro, esos canales que nos permiten fluir con el mundo, percibiéndonos como parte de él y no como seres que viajamos “de colados” mirando la vida desde “afuera” sin participar de la fiesta. Para mí, no hay vacío en el ser humano, sino un “lleno” que busca el encuentro con el otro para desplegar su ser. ¿Por qué digo esto? Porque todos los días veo cómo se naturaliza un discurso que nos grita la idea de que somos seres vacíos y “necesitantes”, consumidores absolutamente dependientes, más parecidos al vampiro angurriento y famélico de sangre ajena que a seres abundantes de amor, de ganas y de entusiasmo que, en todo caso, debemos organizar y compartir de buena forma esa abundancia para que prospere y nos haga mejor. Somos seres de cifra, no de cero. En la Facultad de Psicología me enseñaron que en el aparato psíquico no hay registro de la nada, sino del algo. La ausencia de su madre, por ejemplo, para el bebito es presencia de pena, de angustia, de ganas que aprietan el cuerpo y el alma. Lo que siente el chico no es “nada” porque, convengamos,

la nada no existe. Dirán que estas palabras son demasiado abstractas… Lo dirán hasta que los novios digan que se necesitan con más frecuencia de lo que dicen que se quieren, y vean que así, “consumiéndose” entre sí, la cosa se pone difícil, porque el amor prospera cuando se comparte y no cuando se intenta que el otro “llene” un supuesto faltante. También, cuando se vea que el chico que no tiene el juguete de moda termina al final jugando con un palito y las hormigas, con una creatividad que surge desde adentro y que no “necesita” de productos industriales para emerger. El tiempo actual “necesita” de “necesitantes” voraces y poco confiados en lo que pueden generar desde sí mismos o desde el amor compartido, para sostener una manera de generar riqueza que no siempre nos hace bien. Digamos que, por ejemplo, ir de compras puede ser visto como una actividad gozosa que sirve para sumar productos que nos sirven o nos gustan, sin creer que esa compra nos da el “ser” o “nos llena”. Cuando somos personas que compran y no consumidores que se llenan de productos, la cuestión es bien diferente. Cuando lo vemos así, no se compra de más, no se intenta llenar lo que está ya lleno y no se pretende existir a partir del tener. Serán compras útiles y gozosas, no compras de “compensación” que revientan tarjetas y economías intentando en vano salir de la angustia. A veces, estamos llenos de capacidades que se duermen por creernos vacíos y vale la intención de iluminarlas para que, compartiéndolas, podamos transitar el tiempo que nos toca sin comprar buzones, honrando lo mejor que somos, para bien de nuestra vida y la de los que nos seguirán. nn


punto de vista

Argentina mágica por cristina miguens.

A pesar de mis treinta y pico de años, esa era la primera vez que iba a Disney, en Orlando. Eran los últimos días de un viaje de trabajo con mi marido de entonces y con nuestra hija, la menor de los tres, que tenía un poco más de 3 años. En la mañana del primer día de visita al parque Magic Kingdom, la vestí con su ropa habitual, y ella sola, antes de salir del hotel, se puso su set de princesa que se había elegido el día anterior en una casa de disfraces: una diadema, un largo collar y una varita mágica, todo en tonos plateados y con muchos brillitos. Nos miramos cómplices con mi marido y sin hacer ningún comentario partimos a Disney. A poco de entrar, mientras paseábamos con nuestra “princesa” entre la multitud, nos topamos con uno de los muchísimos personajes del “reino” que circulan saludando a niños y sacándose fotos con ellos. Apenas la vio, el enorme “oso” no dudó ni un instante: se detuvo en seco y, gesticulando para hacer a un costado a la gente, se postró en una solemne y teatral reverencia. Muertos de risa y maravillados por el inesperado saludo, vimos con asombro que nuestra hija se mantenía seria, casi circunspecta, sin mostrar la menor señal de sorpresa ni de excitación, sonriendo con la serenidad propia de una alteza real a quien se le rinde habitual pleitesía. La situación se repitió durante el día con otros personajes y el encuentro más tierno fue con Cenicienta vestida de princesa, que la abrazó y conversó con ella tratándola como correspondía: “de igual a igual”. El episodio me quedó bien grabado. Estaba claro que los directivos del parque habían entrenado a sus actores –enfundados en trajes de osos, ardillas, conejos, patos, príncipes, princesas, Mickey, Minnie, Pluto, etc.– con una consigna tan clara como absoluta: en el reino mágico de Disney, la fantasía es igual a la realidad y una niña que lleva una corona es una princesa real. Todos los súbditos del reino deben tener bien claro su rol y actuar en consecuencia, con sumisión y reverencia. Para eso les pagan.

La política como espectáculo

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Luego de una década de crecimiento económico, los resultados de la gestión kirchnerista son muy pobres, al

menos si se los evalúa desde la eficacia económica. A pesar de los extraordinarios ingresos al Estado nacional por los precios de los commodities agrarios, los problemas básicos de la gente están igual o peor: la desnutrición infantil, el agua potable, las cloacas, la inseguridad, el transporte, la calidad educativa, la salud, la deuda con los jubilados, la vivienda, la corrupción endémica… El desarrollo social del país sigue dramáticamente pendiente doce años después de la última crisis. Pero nada de esto parece importarle al Gobierno ni formar parte de sus luchas épicas. En cambio, lo que sí le preocupa y mucho es su imagen y el control de los medios donde se juega el relato, o sea, la historia oficial. Para esta lucha está desplegando toda su artillería económica apoyando medios oficialistas con periodistas militantes, discriminando a los que no lo son con la publicidad oficial, inundando de propaganda la televisión, presionando a los jueces para acelerar la desinversión de la “corpo” mediática. Mientras se llega a la eliminación total de los medios independientes y al discurso único a lo Chávez, la estrategia es mantener a la ciudadanía-audiencia distraída de los problemas reales, siempre enganchada con algo nuevo de qué hablar, ya sean las agresiones a los múltiples “enemigos” del modelo, ya sea la expectativa ante cualquier anuncio por mínimo que sea, siempre en tono de espectáculo heroico. La gente debe estar di-vertida (vertida en dos), o sea, disociada, para no ver la dolorosa realidad de muchos argentinos, ni cuestionar el modelo y la honestidad de los funcionarios. Ojos que no ven, corazón que no siente. Como la dosis de juego y frivolidad en los medios no siempre alcanza, está ella, la reina del espectáculo vernáculo. Cristina en sus discursos diarios cumple muy bien su rol, mezcla de alteza real y presentadora fashion, producida a full con un rutilante vestuario negro (con encajes, lentejuelas o transparencias bordadas), transmitiendo desde sus estudios ambientados con Eva Perón y otras mujeres, en el palacio real de la Casa Rosada. En inagotables horas por cadena nacional nos traslada a esa Argentina mágica donde todo es buena onda, todos vivimos felices y comemos perdices: el reino de Cristinópolis. En su cotidiano stand-up (¡gracias, Beatriz Sarlo!), Cristina se revela histriónica y didáctica,


Ilustración: Ana Laura Pérez.

aleccionando a sus súbditos, una platea permanente (¿en qué momento trabajan?) de funcionarios, ministros, legisladores y gobernadores genuflexos –como los osos de Disney–, que cumplen a rajatabla con las reglas del juego: idolatrar a su majestad con obsecuencia, risas y aplausos. Para eso les paga. ¿Para eso les pagamos?

Realidad y juego No es fácil definir de forma colectiva el sentimiento de malestar generalizado de muchos argentinos hoy, porque abarca desde el miedo, la impotencia y la desesperanza hasta el estupor, el hartazgo, la bronca y la indignación. Pero está claro que “algo huele a trucho en la Argentina”. Hasta la presidenta lo admitió hace poco: “Si vamos a truchar, truchemos todos”. Un sincericidio que confirma nuestra percepción: la Argentina mágica que nos muestra no es de verdad, es trucha. Por cierto, nadie cree en los datos del INDEC; nadie cree que se come con $6 por día; nadie cree en la honestidad de Boudou ni en la de Oyarbide; nadie cree que el maquinista es responsable de la tragedia del Sarmiento; nadie cree que un dólar vale $4,45; nadie cree en las declaraciones juradas de los funcionarios ni en los informes de la AGN. Nadie cree que un vestido negro con lentejuelas y transparencias bordadas es signo de luto y que denota un duelo. Nadie cree en lo que dice el Estado. Nadie cree. El brillante psicoanalista y pediatra inglés Donald W. Winnicott estudió el desarrollo psicológico temprano en niños menores de 3 años y describió lo que llamó el “espacio transicional”, una zona intermedia de experiencia a la cual contribuyen tanto la realidad interior como la vida exterior. Para un bebé, su chupete o su osito de peluche es su mamá. “Estudio, pues, la sustancia de la ilusión, lo que se permite al niño y lo que en la vida adulta es inherente al arte y la religión, pero que se convierte en el sello de la locura cuando un adulto exige demasiado de la credulidad de los demás, cuando los obliga a aceptar una ilusión que no les es propia”.1 Winnicott admite que se pueden

compartir las experiencias ilusorias y que esto es la raíz natural de la reunión de los seres humanos en grupos de arte, religión o filosofía. Pero advierte: “Si un adulto nos exige nuestra aceptación de la objetividad de sus fenómenos subjetivos, discernimos o diagnosticamos locura”.2 En el país reina la confusión y por momentos muchos sentimos que la realidad está trastocada porque el discurso oficial se contradice cada vez más con nuestra percepción, lo que puede resultar enloquecedor. La mitad de los argentinos no compartimos el relato fantástico del oficialismo, ni creemos en esa nueva religión llamada “kirchnerismo”, por lo que tampoco veneramos a la presidenta como a una diosa o una reina. En términos de Winnicott, no compartimos esa ilusión, ese espacio transicional. No nos corresponde diagnosticar la locura de nadie, pero sí es perentorio exigir justicia para discernir la realidad de la ficción, porque somos adultos y no jugamos “a que yo era….” en la política, ni el país es un parque de diversiones habitado por osos y princesas. Es indispensable fijar los límites entre Cristinópolis (o la ilusión kirchnerista) y la República Argentina, porque fuera del espacio de la ilusión de un grupo, está la realidad objetiva compartida por todos los argentinos, sustentada por la Constitución y por el régimen jurídico. Nadie de Cristinópolis puede ignorar los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ni violar las leyes de la República para expropiar una empresa fantasma, sacar asesinos de las cárceles o hacer militancia partidaria en las escuelas. Discernir es separar la paja del trigo, la verdad del error o de la mentira. Discernimiento es sinónimo de juicio, por lo que solo le corresponde a la Justicia dictaminar sobre esa Argentina mágica del relato que se nos pretende imponer desde la prepotencia del poder. Llega el tiempo de un nuevo juicio a la historia oficial en la Argentina. Quiera Dios que sea el último: los más pobres no pueden seguir ilusionados con mesías truchos. nn

1

y 2: D. W. Winnicott, Realidad y Juego, Gedisa, Buenos Aires, 2011.

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Foto: Nartín Pisotti

vida propia

Marcela tommasi Médica

Tiene 40 años y estudió Medicina en la UBA. Se especializó en Infectología y desde que se recibió trabaja para Médicos Sin Fronteras, una organización que brinda atención sanitaria en los lugares más necesitados del mundo.

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“La salud es un derecho sin fronteras” Sus pacientes son los más pobres de África o América latina. Una médica que acepta el desafío de superar las diferencias culturales para ayudar a quienes más lo necesitan. por cecilia mosconi. fotos: gentileza marcela tommasi.

L

o primero que llama la atención es su sonrisa. Basta cruzar dos palabras con ella para descubrir la calidez y el trato franco. Dos frases más y se hace evidente que detrás de esta persona relajada y sencilla, hay una energía de vida que resulta estimulante con solo escucharla. Marcela Tommasi es médica infectóloga. Desde hace diez años forma parte de Médicos Sin Fronteras (MSF), una organización humanitaria internacional que ofrece asistencia médica en zonas de máxima necesidad. Esta vocación por estar donde hace falta fue tomando forma mientras hacía su residencia en Infectología en el hospital Muñiz. Ya venía haciendo algunas rotaciones en Brasil, cuando la oportunidad de sumarse a MSF llamó a su puerta. Se puso en contacto con la organización y pronto estaba preparando la mochila para partir a su primera misión, en Kenia. A este le siguieron otros destinos y proyectos: Angola, Malaui, Grecia, Mozambique, Colombia, Yemen y Suazilandia, para atender problemas como el VIH, la malaria o la tuberculosis, que hacen estragos en las poblaciones más vulnerables del planeta. Marcela pasa ocho o nueve meses

por año “en terreno”, como ella dice, y cuando vuelve, no se queda quieta mucho tiempo: en estos días, en los que Sophia conversó con ella, acababa de volver del Norte argentino y se disponía a partir a Villa La Angostura, donde vive una de sus hermanas. Estos viajes son para “descansar” antes de salir hacia su nuevo destino: Mozambique. En 2006, un año en el que no participó en ningún proyecto, se dedicó a un búsqueda muy especial: pasó cinco meses en la India, conociendo la cultura y la riqueza espiritual de ese país. Inquieta, sensible, puras pilas: así es Marcela Tommasi, una mujer que te encantará conocer a lo largo de esta entrevista. –¿Cuándo te llegó la propuesta de sumarte a MSF? –Durante la residencia en el Muñiz. Ya venía pensando en trabajar con alguna ONG y justo en esa época MSF abrió su oficina en Buenos Aires; fueron al hospital Muñiz y me puse en contacto con ellos. Mi primera misión fue en Mandera, en Kenia. Fue una de las más duras, porque soy médica de adultos y me tocó ir a un centro de malnutrición de niños menores de 5 años.

–Más allá de tu formación, ¿te sentías preparada para esa misión? –Tenía muchas ganas de irme pero, más que nada, me generaba incertidumbre el tema de tratar a niños… Me sentía bastante perdida. Por suerte, estuve como diez días con el médico al que iba a relevar, que era pediatra y me ayudó un montón. –¿Cómo fue tu llegada a Kenia? –Llegué a Nairobi, y de ahí teníamos que tomar una avioneta a hacia Mandera. Miraba desde el avión y lo que se veía desde arriba era una planicie eterna de arbustitos, cero verde; un río en el fondo, todo marrón, y al costado del río, una franjita verde y nada más. Para aterrizar había que correr a las cabras y a los camellos. Cuando abrieron la puerta del avión, el calor era como fuego. –¿Cómo era la situación allí? –Era una situación crónica de malnutrición, porque la zona es muy seca; cada tanto había sequías más grandes y aumentaba la malnutrición. Cuando un chico está malnutrido, se enferma de todo: meningitis, leishmaniasis visceral, tuberculosis, neumonía. Al estar el niño malnutrido, se comporta como un inmunodeprimido.

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vida propia –¿De qué manera impactan las diferencias culturales en el trato con los pacientes? –Con el tema cultural hay que ser muy flexible. Para mí lo más desafiante es no juzgar a otras culturas con la mirada que uno tiene sobre las cosas. Pero lo que más me llamó la atención es que, más allá de las diferencias, que eran enormes, siempre hay un montón de cosas en común entre los seres humanos: todo lo que tenga que ver con la vida, con la muerte, lo que se festeja… –¿Te invitaban a compartir alguna celebración? –Sí, siempre; me gusta mucho ir. En Yemen, donde me tocó trabajar en VIH en un contexto árabe, la cultura

me fascinó, lo mismo que la amabilidad de la gente. Tuve la posibilidad de compartir diferentes celebraciones con ellos, como Ramadán o casamientos. Recuerdo una imagen de la ciudad amurallada de Sana’a, una de las más antiguas del mundo; era impresionante verla desde una terraza al atardecer, escuchando las llamadas al rezo desde los minaretes de las mezquitas... –¿Y les hacen regalos, como sucede con los médicos rurales? –Son zonas muy pobres. Una vez, en Angola, un paciente me trajo una gallina, pero le dije que se la quedara y que la comieran con la familia en mi nombre. O ibas a visitar una zona rural y te cortaban un pedazo de un banano y los chicos traían dibujitos.

–¿Qué experiencia te pegó muy fuerte, en esa o en otras misiones? –En la primera misión, lo que más me pegó fue el tema de los niños, la mortalidad. En un proyecto de malnutrición, la mortalidad es importante. –Por más trabajo que hagas, imagino que es muy poco lo que se puede mejorar en contextos de tanta necesidad. ¿Cómo sostenés esto? –Eso es lo más duro. Con el tiempo te vas acostumbrando. Lo importante es no ser idealista y no creer que vas a cambiar el mundo. Uno va a hacer su trabajo y a hacerlo lo mejor que puede, y nunca se logran grandes cambios: no vas a poder cambiar la situación de ese lugar o la pobreza de la gente… Lo máximo que podés hacer

Página anterior: En la clínica Nkwene, en Suazilandia (2011), con un bebito con tuberculosis, que además estaba recuperándose de un cuadro de malnutrición. Abajo: Con una mamá y su bebé, en la misma clínica. Página siguiente: En Suazilandia, haciendo trabajo comunitario con la gente.

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es poner tu trabajo para que su vida sea un poquitito mejor. –Cuando pasabas por alguna situación emocional muy abrumadora, ¿qué hacías? –En Mandera, lo que más me costaba era cuando se moría algún chico. En ese momento, tratás de aguantar; después, cuando llegaba a casa, me tomaba un ratito o lloraba a la noche. Con el tiempo lo fui manejando mejor... También me ayuda mucho el contacto con la naturaleza y me tomo períodos de descanso entre las misiones para reponer energías.

“Más allá de las diferencias, hay mucho en común entre los seres humanos: todo lo que tenga que ver con la vida, con la muerte, con lo que se festeja...”

–¿En qué países estuviste? –El primero fue Kenia. Después fui a Angola, donde estuve dos veces, primero por un proyecto de atención primaria y luego por un proyecto sobre malaria. Después volví a Kenia para un proyecto de VIH; también estuve en Malaui, en Mozambique, en Grecia, en Colombia, en Yemen y en Suazilandia. –¿Lo religioso o lo cultural alguna vez fueron un obstáculo para curar? –Lo religioso no; lo cultural quizás un poco, con el tema de la medicina alternativa, los curanderos… Me pasó muchas veces en Mandera que un nenito estaba internado en el centro nutricional y las mamás lo querían llevar al curandero. Entonces, lo que yo hacía era darles los medicamentos orales; les pedíamos que no interrumpieran la medicación y que volvieran después de ir al curandero. Muchas volvían. Si se lo prohibís, van a escondidas.

–¿Cómo es la situación de las mujeres en estos países? –Lo que llama la atención es la fortaleza que tienen las mujeres de África, porque se ocupan de un montón de cosas. Siempre es tarea de la mujer cargar el agua en la cabeza; quizás están con el nene en la espalda y cargan litros y litros de agua, o buscan ramas para hacer el fuego… Atraviesan situaciones muy penosas; algunas son viudas y sacan adelante la familia. –¿Dónde vivís cuando estás en una misión? –En una casa de MSF, salvo que sea una emergencia; en ese caso, vivís en carpa. Cuando abrimos el proyecto en Angola, en el lugar donde estábamos no había casas. Había una a la que le faltaba el techo, así que mientras la arreglaban, vivimos seis meses en carpa, con letrinas, sin agua caliente… Pero no me hago mucho problema, me adapto. –¿Cómo fue esa experiencia en Angola? –Cuando llegamos, inmediatamente después de la guerra, el centro de salud estaba devastado, no había medicamentos y los pacientes se nos acumulaban en el piso. A veces, nos sentíamos muy frustrados porque había mucho por hacer y parecía que

no avanzábamos nada. Un compañero decía que era como la kissomba, un baile típico de Angola: das un paso adelante, dos para atrás, uno a cada costado, y recién después otro más adelante. Pero con los meses empezamos a lograr cambios significativos. –¿Recordás algún caso que te haya impactado en especial? –En la última misión, en Suazilandia, había dos hermanitos, de 9 y 5 años, que venían solitos a la consulta. La mamá se había muerto, el papá estaba en silla de ruedas y los cuidaba la comunidad. Los chicos eran VIH positivo y estaban con tratamiento antiretroviral. Lo que me llamaba la atención de ellos era la adherencia; venían siempre, súper sonrientes, y era impresionante ver cómo se cuidaban el uno al otro. Uno tenía que usar un “puf ”, uno de esos aerosoles [un broncodilatador], y como le costaba apretarlo, el otro lo ayudaba. Me acuerdo también de una señora, en Suazilandia, que llegó con un estadio muy avanzado de la enfermedad. A veces, las mujeres tienen problemas para tratarse porque los hombres no las dejan hacer el tratamiento; en el caso de esa mujer, el marido le había prohibido empezar los tratamientos antiretrovirales.

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vida propia –¿Por qué ocurre eso? –En parte, por cuestiones culturales; en parte, por creencias, y también por negación. En este caso, ella se tuvo que escapar de la casa e irse a lo de la mamá, para que la cuidara. Cuando vino a la consulta estaba mal, muy mal, y con una nenita malnutrida,

“ A veces, las mujeres tienen problemas para tratarse porque los hombres no las dejan hacer el tratamiento”. porque el papá le había prohibido amamantar, así que ayudamos con leche para levantar a la bebita. La bebé por suerte resultó negativa y poquito a poco la mamá fue mejorando. Después empezó a hacer unas artesanías y un día vino con un regalito, que eran unos individuales de paja y unas tiras largas para decorar las paredes. “¿Sabés hacer esto?”, le pregunté. “Sí”, me dijo. Entonces le hice una propuesta: “¿Por qué no hacés más y

Marcela con un grupo de chicos con tuberculosis en el Hospital Hlatikulu, en Suazilandia.

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vamos a venderlas?”. Así que cada vez que venía a la consulta, las traía y se las comprábamos.

de Mitilini, cerca de Turquía, y en el asentamiento de inmigrantes afganos en el puerto de Patras.

–Se te escucha muy positiva. ¿No te enganchás con todo lo que no se puede hacer? –No; al principio, me pasaba un poco más, pero con el tiempo no es que lo vas superando, pero lo vas viendo de otra manera. Las injusticias están, el mundo es como es… No es resignación, pero llegás a un estado más de aceptación y conocés mejor tus límites; cuando vas, no pretendés cambiar todo. Lamentablemente, uno como médico no puede resolver todo. –¿Te tocó trabajar en campos de refugiados o en zona de guerra? –Poquito. En Malaui había un campo de refugiados chiquito, dentro de nuestra área de cobertura; entonces, íbamos a veces a ese campo.

–¿Cómo fue esa experiencia? –Te daba mucha bronca ver la forma en la que se trataba a los inmigrantes, y el trabajo dentro de una cárcel era bastante duro; había chicos encerrados en la cárcel con sus mamás. Trabajábamos junto con la psicóloga del equipo y lo más duro, más que la parte médica, era escuchar las historias del viaje hasta allá, lo que habían pasado, el tráfico humano… era terrible. Por ejemplo, muchos afganos pasaban por el puerto de Patras hacia Italia y, a veces, estaban horas y horas adentro de camiones. Una vez, uno se metió sin querer en un camión frigorífico y llegó con neumonía. O viajaban con lo puesto y una botellita de agua y llegaban deshidratados, o golpeados por las autoridades.

–¿Y en Grecia, qué hiciste? –Estuve trabajando en dos lugares a la vez: en un centro de detención para inmigrantes ilegales, en la isla

–Hace ya diez años que estás con MSF. ¿Tenés ganas de seguir? –Ese es el tipo de replanteo que nos hacemos muchos de nosotros: hasta


cuándo. La verdad, no sé, no soy de planificar mucho mi vida… Por el momento, me voy a esta próxima misión; después veremos. –¿Cómo es para vos volver a Buenos Aires? ¿Qué te pasa cuando llegás y alguien te cuenta algún problema doméstico como si fuera una tragedia? ¿Podés escuchar algo así o te choca? –Al principio te choca, sobre todo en las primeras misiones, cuando yo venía de trabajar en Angola, donde no tenías nada; en el mercadito local había tres cebollas, dos tomates, dos huevos y el resto estaba como a ocho horas de viaje… Nosotros a veces tenemos que pasar por las sedes de MSF que quedan en Europa antes de ir a las misiones; entonces, bajar del avión, caer en Europa en período de Navidad, ver a la gente con paquetes, o entrar a un supermercado y ver tanta variedad

de productos te produce un shock… Uno desarr0lla mucha flexibilidad para adaptarse rápidamente a los cambios y adquiere un sentido de la prioridad. También te cambia la cabeza para tus propios problemas: lo que antes te parecía un dramón, comparado con lo que ves allá, no existe. –¿Ser médica de MSF es compatible con una vida sentimental ? –Sí, en mi caso, estuve en pareja, pero me separé hace unos años. Él era un médico griego; nos conocimos en Malaui. Hay mucha gente que va al terreno con su familia; muchas parejas se han conocido en MSF. En general, muchos van más a puestos de coordinación en capitales o están en proyectos de emergencia dos o tres meses y vuelven a su casa. Quizá no van a un proyecto en el medio de la selva. Para mí tener una familia no sería una limitación.

“ También te cambia la cabeza para tus propios problemas: lo que antes te parecía un dramón, comparado con lo que ves allá, no existe.” –¿Por qué vale la pena hacer lo que hacés? –Para mí, lo más gratificante es que como médica te sentís un poco más útil porque allá hay más necesidad. Si bien es duro en algunos momentos, el saldo es siempre positivo. Y siempre es más lo que recibís que lo que das. Mucha gente me pregunta por qué no hago esto en la Argentina, por qué no con lo nuestro. Y para mí no se trata de nuestro o no nuestro; para mí la salud es un derecho y no debe tener fronteras. nn

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en pocas palabras

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Un viaje de los sentidos Inés Berton, tea blender reconocida a nivel internacional, nariz exquisita a la hora de crear mágicas infusiones que nos transportan a lugares remotos y a mundos íntimos, nos cuenta su viaje por los jardines de Holanda y Normandía. fotos de inés berton.


en pocas palabras

D

esde hace años, mi mundo de todos los días está plagado de flores, hojas y frutas. El olfato me guía a través de sus perfumes para crear un té que me transporte a algún lugar, o que recree alguna sensación especial y única. Parte de mi trabajo como tea blender es recorrer el mundo para encontrar en su lugar de origen esa fragancia especial que tiene cada producto; sea una vainilla de Madagascar, especias de Birmania o frutos rojos de la Patagonia. Pero, hace un tiempo, sentí que podía descubrir algo más. Estaba sentada en la chacra de mi amiga Silvina, y mientras la veía cosechar sus rosales, me llamó la atención esa conexión amorosa que ella tenía con su jardín. Cuando volví a casa, casi sin darme cuenta, yo también comencé a esperar expectante que floreciera mi magnolia morada o mis rosas Charles Aznavour. Poco a poco, con la ayuda de María José, mi jardinera, puse las manos en la tierra para aprender los ritmos y cuidados de ese jardín que cada vez más se convertía en pasión. Descubrí algo cercano, que abarcaba todos mis sentidos. Los jardines empezaron a fascinarme y a inspirarme. Así fue como, mientras estaba sentada en un lindísimo jardín con una querida amiga uruguaya, me contó que se iba con un grupo de “Garden Lovers” a recorrer jardines en Holanda y Alta Normandía. Pensé que era mi oportunidad

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de alcanzar esa conexión especial que estaba sintiendo con las flores. Me invitaron y me sumé al grupo. Este viaje de los sentidos comenzó en Holanda, donde visité Het Loo, ubicado en los alrededores de Apeldoorn. Esta antigua residencia de la familia real está abierta al público desde 1984. Allí se pueden conocer los fantásticos jardines que mantienen el estilo y esplendor del siglo XVII. Otro lugar increíble es el parque Keokenhof, que, en sus treinta y dos hectáreas y quince kilómetros de senderos, exhibe millones de tulipanes, jacintos y narcisos, entre otras maravillas. Un mar inmenso e impresionante de colores. También tuve la oportunidad de ir a La Floriade, una exposición mundial que se organiza cada diez años y que esta vez se realizó en la ciudad de Venlo. Son sesenta y seis hectáreas de jardines, con más de cien expositores de todo el mundo. Millones de bulbos en flor, miles de árboles y arbustos y más de cinco mil rosas (mi pasión), en un recorrido perfecto para experimentar la naturaleza cambiante y maravillosa. Quedé impactada por los jardines verticales, esas paredes verdes que surgen como jardines colgantes desde la misma piedra, allí donde parece imposible. Pero aunque quedé asombrada ante tanta perfección, fueron los jardines de Francia, en la Alta Normandía, los que más me cautivaron. Sericourt fue nuestra primera escala. El lugar es único. Son pequeños espacios en los que se diseñan jardines; en algunos, se representan temáticas relacionadas con la guerra, algo que permanece especialmente en la memoria de Normandía. Uno de los autores, Yves Gosse de Gorre,

En esta página, dos imágenes de Gerberoy, Normandía, uno de los más lindos pueblos medievales de la zona.


Arriba: El parque Keokenhof, en Holanda. Izquierda: Sericourt, en NormandĂ­a, Francia.

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en pocas palabras

dijo: “En la vida, como en los jardines, los opuestos son permanentes”. El Jardín de Vasterival, ubicado en Sainte Margueritesur-Mer, fue como entrar a un mundo de cuentos. Compuesto por diez mil especies, abarca nueve hectáreas, y al entremezclarse con la vegetación boscosa que lo rodea, genera la sensación de que uno está en medio de un lugar encantado. Otro lugar maravilloso es el Jardín de Miromesmil. Allí se levanta un majestuoso castillo del 1600, rodeado de un parque con una impresionante colección de clematis y

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árboles de más de cuarenta metros de alto. El Jardín Plume, diseñado por Patrick y Sylvie Quibel, fue otro de mis favoritos. Allí se ven, como pequeñas obras de arte, los jardines de invierno, primavera, verano y otoño, y la huerta. Están los colores de cada estación. De cada parque me llevo algo, como sus aromas, pero estos jardines no habrían sido tan lindos si no los hubiera compartido con amigas, las Garden Lovers, que me integraron en su grupo y me inspiraron con su amor por la belleza de las flores. nn


por el mundo

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El que tenga ojos para ver... A diferencia de las celebrities que aparecen en todos los medios, el mundo está lleno de heroínas cotidianas que nadie ve. Un joven artista francés buscó darles la visibilidad que no tienen.

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medida que conocía más y más comunidades de distintas partes del mundo, el fotógrafo francés JR se sorprendía cada vez más por la falta de visibilidad de las mujeres. Se daba cuenta de que, si bien los hombres eran los que “tomaban las calles”, ellas eran las verdaderas promotoras del desarrollo social. Esta paradoja lo llevó a buscar la forma de rendir homenaje a estas madres, maestras, enfermeras, amas de casa o trabajadoras que todos los días y en silencio producen un impacto positivo en sus comunidades; heroínas cotidianas que pocos reconocen, pero muchos necesitan. Así nació Women are Heroes (Las mujeres son heroínas), un proyecto que reúne fotografías de mujeres de lugares tan distintos como Brasil, Sierra Leona, Liberia, Sudán, Kenia, India o Camboya, y un documental premiado en 2010 en el Festival de Cannes, en el que se cuenta la historia de estos retratos gigantes. La megaexposición irrumpió en las calles de distintas ciudades e hizo que

los rostros de estas mujeres hablaran desde la puerta o el techo de una casa en Sudáfrica, desde un paredón de un barrio en Ámsterdam, desde la ladera de una favela en Río de Janeiro, desde una estación de subterráneo en Lisboa o desde un puente sobre el río Sena, en París. Hace ya un tiempo que desde Sophia quisimos comunicarnos con JR, pero este fotógrafo y artista de 28 años casi no da notas, aunque el motivo nada tiene que ver con el divismo de algunas celebridades. Él simplemente busca correrse del centro de la escena para darles todo el protagonismo que esas heroínas desconocidas se merecen. Como la de esa chica de 13 años de Liberia, que fue violada durante la guerra civil y hoy trabaja para ayudar a otras mujeres que están en la misma situación; la de esa madre desesperada de Kenia, que todos los días sale a trabajar dieciséis horas para darles de comer a sus hijos, o la de una empresaria de Nairobi que fabrica y vende papas fritas y exhorta a otras mujeres a no desperdiciar su vida esperando a


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1. Una lancha cruza por debajo de unos ojos penetrantes en un puente sobre el río Sena, en París. 2. La abuela de un chico asesinado en Río de Janeiro mira inquisitivamente a los habitantes de la favela en la que mataron a su nieto. 3. Una africana llama la atención desde un lateral de un edificio en Bruselas, Bélgica. 4. Un tren lleva de un lado a otro de África la mirada de las mujeres de varios países en conflicto.

hombres que han desaparecido o las han abandonado. “Cuando estas mujeres me contaban sus historias, no lograba entender las circunstancias complicadas de los conflictos que yo observaba. A veces, no había palabras, ni frases; solo lágrimas… Simplemente tomé sus fotos y las pegué en distintos lugares alrededor del mundo”, contó JR durante una conferencia TED. Según narra en su documental, el proyecto de Women are Heroes nació en 2008, cuando intentó mostrar la dignidad de las mujeres que viven en zonas de conflicto como Kenia, Sierra Leona o Liberia. Allí, ellas sufren la marginación y el olvido en tiempos de paz y se convierten en objetivos por perseguir en tiempos de guerra. “Quiero que el mundo vea que ustedes están vivas, que sufren; pero que también tienen una vida dentro suyo para mostrar”, les dijo el fotógrafo a sus “modelos”. Él se conmovió profundamente mientras ellas hablaban, las vio llorar cuando contaban historias de violaciones, matanzas

de niños y amenazas, pero también las vio reírse cuando les propuso hacer muecas graciosas para la cámara. Sus caras se transformaban, se llenaban de vida. Se veía su voluntad de vivir… En un inglés afrancesado, JR explicó cómo fue ir acercándose a esas mujeres marginadas y golpeadas por la violencia. Los relatos más desgarradores se materializaron en esas caras, en donde las líneas dibujaban sufrimiento, cansancio, lágrimas o abandono. Pero, pese a todo ese dolor, él lograba ver eso que habla de su heroicidad, de esa fuerza para sacar adelante a sus hijos, a sus maridos, a su comunidad: “Hay una fuerza que nadie puede imaginar detrás de esas mujeres marcadas por la violencia”.

Las mujeres que piden justicia

Cuando JR volvió de África, ya en París, vio por los noticieros de televisión una historia que lo golpeó como pocas; ocurrió en la favela de Morro da Providencia, una de las más peligrosas de Río de Janeiro: “Tres chicos habían sido

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Foto: Latinstock.

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detenidos por el ejército, que, en lugar de alojarlos en una comisaría, los llevó a una favela enemiga donde los despedazaron. Me impactó tanto que decidí viajar a Brasil. No tenía ni un contacto en la favela, así que fui a una reunión que habían organizado en la plaza principal y ahí conocí a un grupo de mujeres relacionadas con los tres chicos asesinados: la abuela, la madre, una amiga de la madre, una vecina… Todas querían cambiar la historia, pedían justicia, así que a partir de ese día empecé a tomar fotos de todas esas mujeres”. Pero las andanzas de JR comenzaron a poner nerviosos a los traficantes de Providencia, que en un segundo lo encararon porque andaba haciendo preguntas incómodas y sacando fotos acá y allá. “Los señores de la drogas me vinieron a buscar y yo les dije: ‘¿Saben qué? No me interesa mostrar las armas ni la violencia, ni las drogas; ya hay

demasiado de eso en los medios. Lo que quiero es mostrar la vida increíble que he estado viendo a mi alrededor en los últimos días’”, recuerda. Así, con los retratos de treinta mujeres convertidos en gigantografías en blanco y negro, JR y sus compañeros de equipo revistieron las fachadas de las viviendas. Los ayudaron un grupo de escaladores brasileños que transformaron la ladera del morro en una gran vidriera que a lo lejos mostraba las caras de las heroínas anónimas de Providencia. “Un día amaneció toda la favela llena de fotos y los medios de comunicación salieron corriendo a tratar de averiguar qué pasaba. Pero nosotros ya nos habíamos tomado un avión en la madrugada. Queríamos que los periodistas hablaran con las mujeres, que les preguntaran sobre sus historias; que ellas fueran las protagonistas de este proyecto y no nosotros”.


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4. La exposición de JR llegó al Arco de Lapa, en Río de Janeiro. 5. El fotógrafo juega con una gigantografía instalada en una calle europea. 6. La ladera del Morro da Providencia, en Río de Janeiro.

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Desde la avenida Brasil, una de las principales arterias de Río de Janeiro, podían verse esas miradas inquisidoras, protectoras, luchadoras o amorosas... La exposición fue efímera, porque la lluvia destruyó en poco tiempo la mayoría de los carteles, pero nadie pudo olvidar a aquellas mujeres que por unos días les clavaron la mirada pidiendo justicia desde la favela. Sin embargo, las mujeres de Providencia no fueron las únicas heroínas del proyecto de JR. Heroínas silenciosas hay en todos lados, así que el fotógrafo viajó a los barrios pobres de Kenia, donde cubrió los techos de las casas con fotografías gigantescas de las mujeres que viven ahí. Desde el aire, estos lugares adonde muchos prefieren no mirar, reclaman la atención del espectador: grandes rostros que salen del anonimato para despertar alegría, tristeza y otros sentimientos que evocan esos

primerísimos planos en blanco y negro. Ellos nos miran desde un tren, un camión, un puente o el paredón que limita un terreno baldío. “Soy un ‘artivista urbano’ y trato de crear e infiltrar arte para que sea mostrado en las paredes. No soy un mercenario; mis proyectos hablan acerca de las personas, ellas son quienes me interesan, aquellas de la vida diaria. Escucho sus reacciones y me adapto a ellas. No hay un momento en que los tengo que convencer; todo ocurre como un constante diálogo”, dice. El arte, para él, es un poderoso medio a través del cual se pueden hacer declaraciones audaces, exponer a la gente ignorada y cambiar las percepciones, actitudes y estereotipos sobre el mundo el que vivimos: “Por supuesto que esto no cambia el mundo, pero a veces una simple risa en el lugar más inesperado te hace soñar que eso es lo que podría ocurrir”. nn

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reflexiones

Eros, la fuerza de la vida Atrapado entre la pornografía y el sentimentalismo, el erotismo ha ido perdiendo su verdadero significado. El psicoterapeuta norteamericano Thomas Moore nos cuenta por qué es importante recuperar al Eros más profundo en nuestras vidas. por marta garcía terán.

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elículas eróticas, literatura erótica, lencería erótica… La propuesta del erotismo está hoy por todos lados. Muchos hablan de él, pero no todos entienden su profundo significado. El erotismo es fundamental en la pareja y en la vida; pero poco a poco fue perdiendo su carácter de fuerza vital para empezar a oscilar entre la pornografía y el sentimentalismo. ¿Qué pasó con el Eros? ¿Por qué se lo redujo a los encuentros puramente sexuales? ¿En qué momento se quedó sin alma? ¿Debemos recuperarlo? El norteamericano Thomas Moore cree que sí. Y no solo habría que recuperar al verdadero Eros, sino que también sería bueno seguirlo. Por eso, en sus conferencias, él propone el camino del Eros como un camino que nos lleve a amar física y espiritualmente al otro y a la vida; y a través de una mirada más amplia, a contribuir al bienestar de la humanidad.

“Mi regla de oro es no reprimir y no actuar”.

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Thomas es músico, psicoterapeuta, y lleva un largo camino recorrido: de joven pasó por un seminario católico, fue profesor universitario y ya tiene publicados más de quince libros entre novelas y temas de espiritualidad. Está casado, tiene dos hijos y vive en Nueva Inglaterra, al noreste de Estados Unidos. Las ideas con las que habla sobre el Eros provienen de los griegos y los romanos, e incluyen la Teogonía, de Hesíodo, un poema sobre el origen de las cosas y uno de los más famosos mitos de la creación. Este poema cuenta que lo primero que apareció en el universo fue el Caos,

al que le siguieron la Tierra y el Inframundo, y después llegó Eros. Esto ocurrió antes de que se crearan las montañas y los océanos, la noche y el cielo. “En el mito órfico de la creación, Eros está vinculado al huevo cósmico, del que nacen todas las cosas –explica Moore–. Así que la idea que tenemos de Eros es la de un poder creador y generador”. Moore también se basa en la historia de Eros y Psique, que cuenta cómo un hombre joven representado por Eros se enamora de la bella Psique, pero la pareja es separada de inmediato por Afrodita, la madre de Eros, que siente unos terribles celos de la joven. A fin de recuperar a su amado, Psique deberá realizar cuatro tareas casi imposibles para una mortal, pero ella logra llevarlas a cabo. Psique y Eros vuelven a estar juntos y tienen un hijo al que llaman Placer. “Esta es –dice el psicoterapeuta– una historia sobre el amor y sobre el alma”. A partir de estos mitos, y durante una charla con Sophia desde Nueva Inglaterra, Thomas Moore intentará explicar cuál es el sentido más profundo del erotismo y por qué cree que es la fuerza creadora por excelencia. –¿Cuál es el verdadero significado del erotismo? –En la superficie, el erotismo es un interés por la sexualidad y la pasión; pero en un nivel más profundo, el erotismo es un deseo de vida y vitalidad. Como terapeuta, he visto a muchos hombres y mujeres que confundían la atracción o las fantasías sexuales con el sexo liso y llano, cuando en el fondo lo que anhelaban era dar un paso más en su vida; anhelaban más vida o vitalidad, no sexo necesariamente. A veces, podemos dar ese paso a


“El verdadero poder de Eros está en su capacidad para guiarnos hacia un amor ardiente de la vida. Podríamos vivir por amor en lugar de vivir por miedo”.

través de la experiencia sexual, pero no creo que el sexo sea necesario siempre. En ocasiones, es la imagen o el símbolo de lo que el corazón está buscando. Además, mi regla de oro es no reprimir y no actuar. Frente al deseo erótico, hay que encontrar diferentes formas de afirmar ese deseo sin caer en la mera actuación sexual. –¿Cómo sería eso de “no reprimir y no actuar”? –Cuando el Eros se manifiesta a través del deseo por otra persona o el deseo de hacer algo audaz, podemos sentir la tentación de mantener distancia y olvidarnos de él. Podemos sentir que no encaja en nuestra vida o que nos van a criticar por eso. Muchas personas llegan a la terapia diciendo que aman a alguien que está casado, o ellos mismos están casados. Yo trato de encontrar un camino dentro de ellos que esté entre el actuar de inmediato y empezar una relación con esa persona, y la represión, que deja ese deseo a un lado. –¿Qué pasa si reprime ese deseo? –La represión no funciona, porque el objeto deseado se convierte en más deseable todavía. Es posible que actuar el deseo (concretarlo) tampoco funcione bien. La persona, después de destruir su vida presente por un nuevo amor, quizá descubra que la nueva vida no es lo que quería o que es lo mismo que tenía antes. Ahora, también existe la posibilidad de que ese deseo sí sea genuino y que la nueva vida lo haga feliz. Entonces, no hay que reprimir el deseo, pero hay que darle tiempo para que se despliegue. Es mejor ser reservado y abierto al mismo tiempo; hacer las cosas poco a poco; nunca decir no al deseo, pero llegar a conocerlo mejor antes de hacer algo. Algunos pueden pensar que esto es ser

demasiado cauteloso, pero yo creo que es tratar al deseo con respeto, sabiendo que tiene muchas capas que van más allá de la superficie. –Usted hace una diferencia entre el Eros que se basa en Afrodita, la diosa de la belleza, y el que se basa en Hermes, el heraldo de los dioses. ¿Cómo es cada uno? –Si nos basamos en la mitología griega, podemos imaginar al Eros a través de Afrodita, la diosa de la belleza, la sensualidad y la sexualidad. En ese sentido, una vida erótica es una vida con sensualidad, en la que hay un especial interés por un buen cuidado del cuerpo y por muchos aspectos relacionados con este cuidado: baños, aceites, champús, lociones, buenas duchas, tatuajes o joyas y otros adornos. Todas estas pueden ser expresiones de un cierto tipo de espiritualidad. Si imaginamos al Eros a través de Hermes, nos estamos refiriendo más a la conexión: con otra persona, con un lugar, con los objetos, con una cultura, con las ideas. –¿Cómo se manifiesta el Eros en una pareja? –En una pareja, el Eros es el deseo de estar juntos, el magnetismo que atrae el uno hacia el otro. Puede ser el deseo de compartir una vida y tener un hogar; luego, de tener hijos y, más tarde, nietos. Puede ser el deseo de viajar juntos… El Eros mantiene la apertura a la vida. Estar vivo es sentir deseo y es sentir amor, y también cambiar. Si no podemos amar el Eros de nuestra pareja, la relación sufre porque está muy limitada. Eros y Psique son amantes; van de la mano. Si queremos una relación sentimental, si queremos un compañero de alma, también debemos estar en intimidad con

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“ Yo creo mucho en la siembra, en la insistencia. Quizá la solución o la mejora no se ve hoy, pero se ve después. Y además, está la repercusión, lo que toman otros medios”. –Abordaste diversos temas de género en el programa Argentina para armar… –Sí. Es una trampa, las mujeres están en una trampa. Les hemos pedido que se animen a denunciar para que no pierdan la vida pero, aunque denuncien, siguen corriendo peligro. A veces, después, no hay conexión entre un organismo y otro, y la denuncia no llega a donde tiene que llegar. El tema del maltrato y las agresiones es muy difícil porque sigue siendo muy fuerte el “no te metás”. Los que están alrededor no denuncian y la mujer se ve muy expuesta cuando denuncia y tiene miedo a la represalia de su pareja o expareja. ¿Por qué le tiene miedo? Porque suele haber una represalia y siempre es más violenta que la anterior. A pesar de eso, las estadísticas señalan que la cantidad de denuncias creció enormemente. –¿Qué otros temas te interesa investigar especialmente? ¿Cuáles son los temas que más te preocupan? –A mí, en general, me preocupa el desamparo. Me preocupan los chicos, me preocupa que haya gente que viva en la miseria y los que no tienen trabajo, los que no pueden acceder a tener salud, vivienda y educación, como tienen derecho todos los ciudadanos en este país; los que están en estado vulnerable o desprotegidos, en general. En lo personal, me interesa hablar de los que no tienen visibilidad, de los que no tienen voz, los que no tienen recursos. –¿Sentís que los medios se ocupan de los temas más urgentes de manera suficiente?

–No se puede generalizar y decir “los medios”, ni generalizar sobre “la tele”. Si me preguntás si los medios tienen que ser críticos, yo te digo: “Claro, ¿qué tienen que ser si no?”. Críticos en el sentido de mostrar lo que pasa, la realidad y lo que falta. Desde el Gobierno fue creciendo un disciplinamiento editorial hacia los medios, algo que me genera preocupación, francamente. –¿Hay libertad de prensa en la Argentina? –Yo trabajo en un lugar donde la tengo y siempre la tuve. La libertad la tengo en general; tengo espacio para proponer ideas y para opinar, para hacer o cerrar una nota. Al programa, obviamente, puede venir todo tipo de gente. Hay debates en los que participa gente del Gobierno que es muy inteligente y que viene al programa, o que tiene un punto de vista más abierto, o que tiene algunas críticas sobre ciertas cosas, o que quiere debatir, porque les parece interesante el intercambio. Los invitados del programa son personas que no siempre piensan igual entre sí, pero debaten, y eso nos permite llegar a una visión más global de algunos temas. –Dentro de los temas que aparecen en el programa, también se ocupan de economía, salud y educación. Como productora general, ¿elegís los temas? –Sí. Por ejemplo, hemos hecho muchos programas sobre economía, que a la gente por suerte le interesaron. También hacemos programas sobre salud y sobre educación, porque son temas clave. La educación me preocupó siempre a la hora de criar a mis hijas, que ya tienen 19 y 11 años. Además, me preocupa la educación a la hora de analizar nuestro país. La educación es la clave del desarrollo. Me impresiona que no podamos resolver ese tema todavía, pese a que se destina un mayor presupuesto y a la obligatoriedad del colegio secundario. –Luego de darles visibilidad a los temas, ¿logran algunos cambios? –Sí, es un placer. A veces, nos enteramos de que una persona que llegó al programa y contó que no tenía trabajo pudo mejorar su situación, o vemos cómo se arman alianzas solidarias entre personas que se conocen en las mesas que armamos. Igual, yo creo mucho en la siembra, en la insistencia. Quizá la solución o la mejora no se ve hoy, pero se ve después. Y además, está la repercusión, lo que toman otros medios. Es lindo ver que la cosa crece y crece por otro lado. nn

Maquilló: Mariana Paz con maquillaje L’Oreal París. Peinó: Mercedes Ricart para Alberto Sanders.

impresionante; los números son espantosos. En Argentina para armar hicimos este último programa sobre las mujeres golpeadas y el desamparo en el que quedan después de hacer las denuncias, pero también hablamos sobre noviazgos violentos o sobre exnovios que terminan agrediendo, amenazando y matando a sus ex porque ya no les pertenecen. De este tema ya se han ocupado las feministas y otros estudiosos de los temas de violencia de género, y es algo que tiene que ver con ver con la idea de algunos hombres de que la mujer es un objeto de su propiedad.

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dossier Beatriz Pichi Malen

“Soy gente de la tierra y así me reconozco” Es descendiente de mapuches y da a conocer la cultura de su pueblo a través del canto y la palabra.

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esde 1990, cuando comenzó su carrera artística, la cantante Beatriz Pichi Malen (59) ha difundido la música y la sabiduría de sus antepasados en distintos escenarios del mundo. Su búsqueda se orienta a recuperar la esencia de este pueblo a través de su patrimonio poético y musical. Vive con su hija, Wychariy (21), y con su compañero desde hace veinticinco años, Lucho, en una casa en Longchamps. Cerca, a pocas cuadras, vive su hermana: su familia, su mundo, están al alcance de su mano. En realidad, todo lo que ama está al alcance de su mano: es una mujer profundamente conectada con cada pequeña fibra del universo que la rodea. Y este increíble don lo recibió de sus ancestros, los mapuches. “Yo soy mapuche, soy gente de la tierra, y así me reconozco”, arranca diciendo Beatriz Pichi Malen. Tataranieta del viejo cacique Coliqueo, hoy ella también se siente hija y nieta adoptiva de los ancianos mapuches que han venido nutriendo su alma y su mente con su sabiduría ancestral, con las ceremonias sagradas y esa manera tan particular de celebrar la tierra y el agua, los elementos, el cielo… La vida en todas sus formas. La historia de Beatriz comenzó en Los Toldos, provincia de Buenos Aires, donde vivió su primera infancia junto a su madre y su hermana. Era muy chiquita cuando se vieron obligados a irse de allí, al perder las tierras en las que vivían. Desde entonces, vivió en Buenos Aires. Mientras crecía, no preguntó demasiado por sus orígenes mapuches, pero un día se dio cuenta de que sentía una falta, una inquietud. Y así fue como, a los veintitantos años, escuchó lo que hoy describe como “un llamado del cuerpo, que algo muy claro le estaba diciendo”. “Yo era una muchachita y le pregunté a mi mamá: ‘¿Qué será esto que siento?’. Mi mamá me dijo que tenía que volver a Los Toldos. Mientras estaba ahí, aunque ya no quedara nadie de nuestra familia, empecé a darme cuenta de muchas cosas. No sabía que estaba buscando mi identidad ahí; solo cuando me fui encontrando con gente mapuche, diez años más tarde, empecé a tener un poco de contacto con ellos y se me fue abriendo todo un mundo”. Hoy Beatriz es una más entre los integrantes de las comunidades que visita en Chile, a las que lleva sus canciones

y en las que participa de las fiestas sagradas, de los encuentros, de los cumpleaños y los festejos de Año Nuevo. “Voy a la zona de Arauco, en Chile; voy a la zona de Temuco; voy a la zona de los ríos, que viene a ser Valdivia, y en todos los municipios hay gente mapuche que vive en comunidades. Voy a visitarlos, estoy con ellos, y después hacemos un recital. Voy de pueblo en pueblo. Soy nómade a esta altura de la vida (sonríe). El pueblo mapuche está en Chile y también en la zona de Neuquén, pero tenemos que pensar que el pueblo mapuche está en una territorialidad que no reconoce fronteras. En total, seremos un millón doscientos mil, un millón quinientos mil, de un lado y de otro”, dice. –¿Qué puede enseñarnos el pueblo mapuche? –En principio, ellos valoran esta oralidad que tiene que ver con el respeto por la palabra, algo que, para nosotros, es y ha sido una conducta de vida. Por supuesto que nosotros tenemos dentro de nuestras comunidades, gente más y menos honesta, también tenemos nuestras miserias. Personalmente, creo que hay que hacer un gran esfuerzo todos los días para mantener la cabeza clara, para ordenar los pensamientos y abrir grande la puerta al sol, como yo hice esta mañana también. Hace un rato me puse a cantarle a ese hermoso sol que estaba saliendo a las siete y cuarto de la mañana, y quise agradecer que estoy viva, que estoy sana y que no me ha cambiado la manera de pensar. La relación con la tierra para el mapuche es muy fuerte y hace que uno no se desvíe. Si hay algo de lo que no me quiero separar nunca es esto de andar con nuestra gente, bien cerca de la tierra y el cielo. Como decía el maestro Gandhi: “Ando detrás de mi pueblo, a ver si lo puedo alcanzar”... –En tu caso, dentro de tu comunidad, sentís que fuiste señalada para cantar... –Sí. Lo fui entendiendo en una frase que suelo repetir: “Más que llevar yo el canto, siento que el canto me lleva a mí”. Cuando te das cuenta de que es así, lo tenés que tomar con responsabilidad, ya no podés volver atrás. –¿Cuál sentís que es tu misión como mujer mapuche? –Justamente, levantar ese canto, recogerlo al encontrarlo,


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Catalina Hornos y Beatriz Pichi Malen: Maquill贸: Gabriela Donaire para Estudio Novillo. Pein贸: Luciana Ortelllado para Lite Hair Management con productos Redken.


dossier porque yo no salgo a buscar canciones. De repente, aparecen en mi espíritu y les pongo un tono, las canto, las tarareo, las comparto y me doy cuenta de que la gente las abraza con mucho cariño. Nunca me voy a olvidar de que alguien alguna vez me pidió, en una reunión de amigos: “¿Por qué no contás algo de eso que cantás tan lindo?”. A la gente le gustaban las canciones, y yo siempre, como preámbulo de cada canción, para que se entendiera, contaba algo más sobre el pueblo mapuche. Eso mismo hago ahora cuando voy a las escuelas y en los escenarios, en todas partes.

“ Cuando me doy cuenta de que caigo en la intolerancia, me llamo a silencio; la palabra ahí la guardo. ¿Para qué voy a usarla en algo que no va a ayudarme a construir?”. –¿Cuáles eran esas cosas que contabas en la reunión? –Bueno, nunca salgo pensando: “Ahora de qué voy a hablar”. Empiezo así, simplemente; a lo mejor escuché algo, como puede ser un celular, y empiezo con un sonido ajeno a lo nuestro y lo relaciono con un cuerno que todavía se toca en las ceremonias mapuches, pero que antes era un llamado y se usaba para convocar. ¿Y qué son todas estas cosas? El ser, el sentirse gente de la tierra. Nosotros somos una de las tantas especies que existen; estamos en conjunción, en relación con el resto de las especies, pero eso no es solo lo palpable, sino también lo intangible... A veces uno en la ciudad dice: “Uy, llueve tanto!” y yo digo que la verdad es que es una pena no disfrutar de la lluvia. Necesitamos tanto de la lluvia, de todo ese agua que cae y es tan vital. –¿Qué más podés compartir de esa relación y ese respeto que tienen los mapuches por la tierra y todos sus hijos? –Lo más importante que me gustaría transmitir es que uno no debería apartarse de esta relación que tenemos con la tierra y con lo espiritual, aun estando en las grandes ciudades. En la cocina de mi casa, por ejemplo, yo tengo una ventana, y en la tranquera hay una retama. Cuando llega el Wachipantu, el año nuevo, yo lo voy sabiendo, porque la retama abrió su florcita amarilla. Voy, me fijo y digo: “Sí, es luna llena, así que mañana o pasado, ya estaremos en Wachipantu”. Todo eso es lo que tiene que ver con nosotros, así vivimos.

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–Cuando hacen las rogativas, dentro de la comunidad, también piden permiso a Dios y agradecen por todo lo bueno... –Sí, te cuento un ejemplo sencillo. Una vez iba a visitar por primera vez la ruca (la casa) de una machi, Adriana Pinda, una casa de paja y forma circular, que tiene una entrada que mira al este y una salida al oeste. Al entrar,

te encontrás con un fuego en el medio de la estancia y los banquitos al lado. Íbamos en un auto y adelante iba otro vehículo con unos hermanos mapuches. En eso, veo que pasaba un hilito de agua que venía de la montaña y, entonces, el auto que iba adelante para y baja una niña que levanta una ramita del suelo y pregunta: “¿Esto?”. Alguien desde el interior del auto responde: “Sí, con eso alcanza”. La niña puso la rama sobre el hilito de agua y cruzaron. Fue una manera de pedir permiso antes de pasar por el río. Yo, en cambio, me bajé y le canté al río, y esa fue nuestra manera de pedir y agradecer que nos dejara pasar. Nosotros pedimos permiso para todo, porque la tierra es nuestra única casa y todo lo que hay en ella está para que lo tomemos, pero con cuidado, con mesura. –En el caso del pueblo mapuche, ¿qué es lo que más respetan y veneran? –¡La vida!, que no es solo la nuestra. La vida de todas las especies, porque la especie humana existe porque existen las demás. Uno tiene que cuidar el equilibrio que existe, porque le permite a uno ser. Por lo tanto, si algo se rompe o se destruye para siempre, es una gran pérdida. Esto no significa que estemos en contra del avance, porque el estar vivo significa también evolucionar, avanzar. –Antes me hablabas del valor de la palabra… –Sí, cuando hablaba de la palabra, siento que el aporte profundo que podemos hacer los descendientes de aquellos antiguos nuestros es el respeto a través de la palabra, la actitud de respeto, y eso nos involucra a todas las especies. Hablo del respeto a la tierra, de tener respeto por los que nos da, por los que nos dio y lo que nos puede dar. Si seguimos maltratando la vida, otras generaciones no la van a tener; hablo de tener respeto por todo el hábitat, del respeto a los políticos, que son los que nos tienen a cargo. Nosotros tenemos un concepto cuando hablamos de loncos (caciques)y de machis:, que son nuestras autoridades espirituales. –¿Cómo hacemos para respetar a los políticos cuando ellos mismos no se hacen respetar o terminan no siendo dignos de respeto? –Nosotros vivimos bajo un sistema democrático. Este es el sistema que tenemos y nosotros lo aceptamos, vamos a votar. Y claro que hemos tenido políticos que nos dijeron una cosa e hicieron otra. Ahí entra a jugar otra cosa que en el mundo mapuche es muy importante: la tolerancia. A mí me gusta mucho escuchar la radio. Escucho a un periodista y a otro, y no solo al que me gusta; los escucho a todos. También leo todo lo posible y después saco mis propias conclusiones. Y cuando ya entro a darme cuenta de que caigo en la intolerancia, me llamo a silencio; la palabra ahí la guardo. ¿Para qué voy a usarla en algo que no va a ayudarme a construir? La discusión tiene que estar basada en que a mí o al otro nos ayude a mejorar lo que pensamos. Me importa más oír que decir, y en este sentido, el mundo


mapuche es muy silencioso. Como dijo el gran don José Larralde: “En silencio, a veces es cuando se habla más”. Para traerlo un poco a nuestros días, si quienes nos tienen a cargo nos faltan el respeto, ¿eso no nos da lugar a nosotros a faltarles el respeto a ellos? De ninguna manera; el respeto se construye muchas veces haciéndoles notar en silencio a los demás, que la cosa podría ser de otra manera. Por supuesto que uno tiene que protestar, esto no significa que uno tenga que sentarse a poner la otra mejilla. A veces también hay que protestar, pero hay que saber cuándo hablar y cuándo callar. –¿Cómo es tu relación con los mayores? ¿Qué aprendés de ellos? –Estando con ellos, aprendés a mirar la vida desde el mundo mapuche, aprendés a verlas cosas cómo ellas la ven y cómo vive la gente de la tierra. Con el tiempo, lo vas descubriendo. Un día, por ejemplo, soñé algo malo y le dije a una abuela: “¿Qué hago con esto? Lo tengo que sacar afuera, ¿pero cómo?”. Me dijo: “Si le hace mal, lo tiene que contar. Sáquelo, pero después del mediodía”. Yo iba a preguntarle por qué después del mediodía, pero dije: “No, a ver si lo entiendo”. Y me dijo: “Puede ir al lado de un río y ahí lo desarma al sueño y no la va a tocar”. Bueno, pasó el tiempo y me di cuenta. ¿Por qué a partir del mediodía? Porque a esa hora el sol llega a su punto máximo y luego empieza a morir; entonces, el sueño no iba a cobrar fuerza, se iba a ir muriendo. ¿Y por qué un río? Porque el río va, va y no vuelve, como dice la canción. Y el agua es limpiadora, es sanadora. Estas cosas las vas aprendiendo al andar con nuestros mayores, con nuestra gente. –He visto que a menudo hacés énfasis en hablar de la cultura mapuche en presente, en valorarla como cultura viva y hacer notar que hoy están y que no sólo existen en los libros de Historia. –Es interesante lo que decís porque ha habido una pretendida intención de que desaparezcamos. Se escribió una historia parcial, la de los que ganaron, como dice la canción. Y hay otra historia. Con los años, hubo toda una negación, pasaron muchas cosas y en las escuelas se terminó diciendo que los mapuches “vivían, eran, estaban”. Pero nosotros estamos vivos. –¿Cuánto hace que vas a las escuelas a cantar y a contar y qué compartís con los chicos? –Hace muchísimos años, más de veinticinco. Voy a todos lados y no solo acá; he ido a muchas escuelas en España y otros lugares. Puedo contar como me cuenta la gente en el fogón en la ruca, así, de la misma manera. Les cuento y les canto cosas del pueblo mapuche, de eso, de lo único que estoy habilitada para hablar, les hablo y lo que ocurre es una maravilla, algo muy lindo, llevo mis canciones, llevo mis instrumentos y a los chicos más grandes tal vez les proyecto un documental sobre nuestra gente. Otras veces puedo hablarles de las danzas, que son simples, a partir

de los bichitos del campo: la danza del tero, de la torcaza... El mundo mapuche es simple. Las canciones son simples, pero siempre guardan una enseñanza. –¿Cómo concibe a Dios el mundo mapuche? –Futa significa “grande” y, cuando se dice Chao, se está diciendo “padre”. Cuando decimos Futa Chao, nos estamos refiriendo al padre mayor. Además, cada uno de nosotros y de los seres vivos, en general, tiene un ngen, un halo de vida, una fuerza vital. El ngen viene a ser el halo de vida, de las piedras, de la montaña, del cielo, y los mapuches llamamos Nenechen al protector de esta fuerza de vida que tenemos las personas. Nenechen nos tiene a nosotros, nos sostiene. Cuando hacemos una rogativa, como sería la misa para un cristiano, la hacemos a cielo abierto, en contacto con los elementos de la tierra. ¿Qué decimos entonces? Hablamos de Nenechen, y en algunos casos vamos a escuchar hablar del Chao Gnechen, del “padre de la energía de la gente” –si quisiéramos encontrar una traducción–, o escuchamos hablar de Futa Chao, del padre mayor y nos referimos también a la pareja de ancianos y a la pareja de jóvenes. Junto con Futa Chao, siempre mencionamos a la mujer y al hombre joven, y a la mujer y al hombre mayor. Ellos son los ngen, las fuerzas de vida, eso mismo que tiene el río que pasa por delante de nuestros pies.

“ Nosotros pedimos permiso para todo, porque la tierra es nuestra única casa y todo lo que hay en ella está para que lo tomemos, pero con cuidado, con mesura”. –Beatriz, ¿cómo es la educación mapuche? –Todo se desarrolla en el ámbito de la casa, en las rucas, y en torno al fuego. Los chicos aprenden a leer el cielo durante las noches, y aprenden de las estrellas y las constelaciones. La escuela mapuche tiene que ver con la práctica cotidiana y así los chicos aprenden el respeto hacia los abuelos, al río, a la montaña, a los animales y a las plantas. Los abuelos son muy valorados porque son los que tienen la cultura adentro. A los mayores hay que oírlos y al estar con ellos, hay que aprender a preguntar y a hacer silencio también, porque ellos tienen otros tiempos. –¿Cómo definirías lo que hacés, como embajadora y parte de la cultura mapuche? –Mi compromiso es transmitir lo que pude ir aprendiendo a las futuras generaciones y no solo a los mapuches. Yo quiero ser un puente que pueda hacer algo para acercar estos mundos. Nací dos veces. La segunda vez fue cuando pude encontrarme con el pueblo mapuche y ellos me invitaran a entrar. Yo sorteé muchas barreras para establecer un vínculo de confianza con ellos, pero ahora me esperan y me dan. Somos una familia. nn

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dossier Elena Highton de Nolasco

“Debe haber muchas puertas de acceso a la Justicia” Elena Highton de Nolasco (79) es vicepresidenta de la Corte Suprema de de Justicia de la Nación y la primera mujer en acceder la Corte en democracia.

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leva casi cuarenta años en la Justicia y ocho en la Corte Suprema. Dentro de su vasta labor, la preocupación por la situación de las mujeres ocupa un lugar fundamental. Con ella charlamos sobre la justicia, el país y las múltiples puertas que el Poder Judicial intenta abrir a los ciudadanos. Tiene un compromiso profundo con la lucha contra la violencia doméstica: creó en la Corte la Oficina de Violencia Doméstica, que se está replicando en el interior del país. Estas son las reflexiones de una mujer inteligente y aguda; una referente para pensar la justicia de hoy y la del futuro. –¿Cree que los argentinos recurrimos a la Justicia, que conocemos los resortes que nos brinda? –Creo que cuando necesitan justicia, recurren. El acceso a justicia tiene muchas variantes; ir a la Justicia a obtener una resolución en una sentencia es la última opción que nos debería quedar a los ciudadanos. Hay distintos métodos alternativos; por eso, distingo entre “acceso a justicia” y “acceso a la Justicia”, entendiendo que cuando decimos “acceso a la Justicia”, estamos hablando de acceder al Poder Judicial para obtener una sentencia. En cambio, “acceso a justicia” se refiere a obtener una solución justa a un conflicto que suele venir de una justa composición. Aquí me refiero a la mediación, que es lo más conocido. Debe haber múltiples puertas de acceso a la Justicia. En las conferencias de jueces que hacemos cada dos años, se toman decisiones de política judicial, y dentro de ellas, el acceso a justicia es una gran preocupación. Si ustedes abren la página de la Corte, van a ver el mapa de acceso a justicia. Dentro de estas puertas, tenemos la puerta de la violencia doméstica; en tres provincias ya se abrió también una Oficina de Violencia Doméstica (OVD) similar a la de la Corte: en Salta, Santiago del Estero y Tucumán. Las veintitrés provincias tienen acuerdos con la Corte; todas están trabajando para poder abrir una oficina de violencia doméstica.

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–¿Siente que la gente empieza a familiarizarse con estos recursos? –Bueno, la mediación ahora es muy conocida. Aparte de

que en la Ciudad de Buenos Aires es prejudicial obligatoria para la mayor parte de los casos. Y ahora en la provincia de Buenos Aires acaba de instaurarse la ley de mediación obligatoria. –¿La gente confía en la Justicia? –Pienso que ahora hay más confianza. Una de las cosas que hemos emprendido desde esta Corte es una política de información; por eso, se creó el CIJ, el Centro de Información Judicial, que permite la difusión de todas las actividades y las sentencias importantes. Creo que el conocer genera más confianza. Creo también que, cuando se habla, es poca la gente que habla del Poder Judicial después de haber recurrido a él alguna vez. Varias encuestas que hicimos muestran que la percepción desde afuera no coincide con la de quien ha probado el sistema; esta persona tiene una opinión mejor que la que lo leyó por los diarios. –La crítica acerca de los tiempos de la Justicia, ¿es real? –Sí. La crítica a los tiempos de la Justicia es real. Una de las políticas que implementamos, inclusive acá, en la propia Corte, es achicar los tiempos, y lo hemos logrado. Y los tribunales están intentando hacerlo. La cantidad de casos es mucha, excede lo que se puede hacer. –¿Y cuál es la mayor dificultad? ¿Faltan jueces? –Faltan jueces. A nivel federal, falta más o menos un 25% de los jueces. –En número absolutos, ¿cuánto es eso? –Hay 838 cargos para jueces federales, de los cuales falta cubrir 223 cargos. El Poder Ejecutivo tiene 89 vacantes para cubrir y el Consejo tramita 67. El resto están en concurso. –En un artículo reciente, un constitucionalista definió el rol del Procurador General de la Nación como “el cuarto poder”, pero en el lenguaje corriente se le dice “cuarto poder” al periodismo. ¿No le parece significativo? –Lo que sucede es que la Constitución de 1994 separó al Ministerio Público, que es el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio Público de la Defensa; el Ministerio Público


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Agradecimientos: Sara Botero para Sofi Klei Studio.


dossier

Fiscal es la Procuración, y el Ministerio Público de la Defensa es la Defensoría General de la Nación. Desde la Constitución de 1994 quedó separado a nivel federal. El Procurador General de la Nación y la Defensora General de la Nación tienen ahora el mismo nivel que un ministro de la Corte Suprema. Pero dentro de la jerga, a la prensa se la llama “cuarto poder” en sentido figurado, porque no es un poder constituido. –Se lo comentábamos porque existe cierta creencia popular de que, para resolver algunas cuestiones, es más efectivo hacer la denuncia en los medios que en la Justicia. ¿Por qué no se acude a los fiscales? –Una noticia que genera escándalo sale en seguida en los medios; todas las demás no. Y claro, los medios juzgan hoy, y se acabó. Pero cuando alguien va al Poder Judicial primero, este no sale a difundir qué expedientes se iniciaron. Hay unas pocas causas que van a los medios; todas las demás, que son muchas, las tenemos nosotros. Además, los jueces que salen en los medios son los “jueces malos”, digámoslo así. Los jueces buenos, normales, trabajadores, esos no salen; nadie sabe quiénes son. Conocen, a lo mejor, a diez jueces federales, no más. –¿Cuál cree que es la imagen que los argentinos tienen de la Corte? –Veo que hay una buena recepción; en todos lados somos

bien recibidos, la gente nos mira con cariño y con respeto. Creo que se dan cuenta de que estamos intentando revertir la imagen de la Justicia; es un desafío importante y no digo que lo hayamos logrado del todo, pero estamos tratando de hacerlo. –¿Hay algo que los medios podamos hacer para mejorar la relación de la gente con la Justicia? –Creo que sí; lo que pueden hacer es informar adecuadamente, tener mesura cuando cubren los casos, porque tienen una sola versión de la denuncia. En el tema de violencia doméstica, ha habido un vuelco importante en los medios, porque ya no se habla de “crimen pasional”, no se habla más de “la mató porque la quería tanto”. Ahora hay una difusión más adecuada de los casos, se los llama “violencia doméstica”, se los difunde como tal y se profundiza en esta problemática social que no es solo de acá, sino que existe en todo el mundo. No hay ningún lugar que esté exento de violencia doméstica. Y esto no una cuestión de marginales: se da en todas las clases sociales. –En temas de género y justicia, parece haber un doble discurso. En un caso reciente, una mujer que le pegó a un docente fue condenada en un año, mientras que muchísimas mujeres que son agredidas por varones tuvieron que esperar años para que la Justicia las escuche…

DÓNDE PEDIR AYUDA

quién es quién

->r Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (OVM): Atención las 24 horas todos los días del año. Lavalle 1250, P. B. Tel.: 4370-4600, int. 4510 al 4514. E-mail: ovd@csjn.gov.ar. OVM en las capitales provinciales: Salta: Güemes 1551, todos los días de 6 a 23; Tucumán: Pje. Vélez Sársfield 450, de 7 a 19. (0381) 4248000/30; Santiago del Estero: Alvear e Irigoyen. 0800888-OVFA-6832.

Durante la entrevista, la doctora Highton mencionó distintos estamentos del Estado. Te contamos cuáles son, para que los conozcas:

->r Dirección General de la Mujer del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: 0800-66-MUJER (68537), todos los días, las 24 horas. ->r Atención Integral a las Víctimas de Violencia Doméstica del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación: Tel.: 137 las 24 horas, en la CABA y 0800-222-3425 en todo el país.

->r Consejo de la Magistratura: Órgano del Poder Judicial de la Nación. Hace la selección en concurso público de los jueces y tiene el control directo sobre ellos. Integrado por miembros de los tres poderes, abogados y académicos. ->r Oficina Anticorrupción (OA): Depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (a cargo del doctor Julio César Alak). Su titular es el doctor Julio Fernando Vitobello, fiscal de control administrativo. Actúa en el ámbito de la Administración Pública Nacional y todo otro ente público o privado con participación del Estado. ->r Ministerio Público: Órgano independiente con autonomía funcional y autarquía. Está compuesto por el Ministerio Público Fiscal (Procuradora General de la Nación, doctora Alejandra Gils Carbó), que nuclea y coordina la acción de los fiscales y el Ministerio Público de la Defensa (doctora Stella Maris Martínez), que cumple la misma función con los defensores públicos oficiales.


–Bueno, en principio, diría que estos años de denuncias son previos a esta oficina que lleva casi cuatro años. Como digo, acá vienen, hacen la denuncia, se evalúa el riesgo, y en la mayoría de los casos van a un tribunal civil, o penal, o civil y penal, según la situación. Ahora no deben venir dos veces, y tal vez obtienen la medida cautelar en dos o tres horas. En realidad, no deberían ir más a la comisaría; tienen que venir directamente a la OVD. –¿Pero usted no siente un desbalance? –Es cierto que hay una cuestión de género en muchas ocasiones. Acá tenemos algún caso de la Cámara del Crimen en que hay una revocatoria, donde con respecto a una mujer víctima de violencia doméstica, el juez dice: “¿Cómo puede ser que esta mujer diga que hace diez años que le viene pasando esto y nunca lo denunció? No lo puedo creer”. Y esto sucede porque no saben cómo es el ciclo de la violencia doméstica, en el que a uno le puede estar pasando esto y tolera y tolera, porque después vienen las “lunas de miel”; no es que el otro le pega y nada más, es un círculo vicioso que hay que conocerlo para creerlo. Hay que saber de esto, hay que tomar conciencia. –¿Los ciudadanos podemos hacer algo para contribuir a esta toma de conciencia? –Creo que la concientización está a nivel de todos. La cultura de siglos no se cambia en un día, ni en un año, porque esto es cultura de siglos. Me refiero a la cultura machista, a los prejuicios contra distintas personas vulnerables. –¿Cuánto incide la falta de presupuesto en que no se puedan abrir más OVD en el interior del país? –Lo que sucede es que el presupuesto depende de prioridades políticas. –¿Cómo está la relación entre los tres poderes? –Creo que es normal. Siempre hay tensiones o tiras y aflojes propios del sistema. El Poder Judicial es el que pone límites en algunos aspectos y a veces no son muy bienvenidos. No tenemos presiones del Poder Ejecutivo ni del Legislativo en este momento. –¿Qué ocurre con las causas por corrupción que se han investigado, han salido en los medios y, sin embargo, pasan los años y no llegan a tener sentencia? ¿Los fiscales cajonean? –Hay que ver cada caso en particular. Es cierto que puede haber casos que están “cajoneados”, como dice usted. En principio, el poder disciplinario sobre los jueces lo tiene el Consejo de la Magistratura, no lo tiene la Corte. Nosotros no tenemos la posibilidad de pedir expedientes para verlos. A nosotros nos llegan los casos por grados de apelación, en principio, por recurso extraordinario. Vemos los casos o los

expedientes cuando hay una cuestión federal o constitucional. Y el Consejo de la Magistratura tampoco puede pedir un expediente; en general, se mueve por acusación. –¿Y qué pasa con los fiscales? –La Corte no tiene poder disciplinario sobre los fiscales; lo tiene el Procurador. –Pero si una causa queda “cajoneada”, ¿ningún otro poder puede hacer nada? –No, puede haber un querellante; las causas pueden tener querellantes, pero tiene que ser un particular interesado concretamente en la causa.

“ En el tema de violencia doméstica, los medios ya no hablan de ‘crimen pasional’. Se lo llama ‘violencia doméstica’ y hay una difusión más adecuada de los casos”. –¿En causas de corrupción, los ciudadanos podemos ser querellantes? –No, pero está la Oficina Anticorrupción (OA) y, llegado el caso, hay algunas ONG que pueden tener poder. El ciudadano como tal no puede pedir un expediente; hay un sistema constitucional y legal. No se trata de que cualquiera pueda puede involucrarse en una causa, porque sería un caos. –¿Cómo ve el país? –En líneas generales, no veo que esté mal, por lo menos si consideramos que hemos tenido períodos mucho peores. Tenemos un sistema democrático, en el que la gente vota; si no le gusta un diputado, un senador, un presidente, la próxima vez se decide a favor o en contra. –La llevo a otro tema. ¿Cómo hizo para equilibrar la familia con una carrera tan demandante? –(Se ríe). Bueno, tengo un equilibrio. Sigo con el mismo marido desde hace cuarenta y cinco años, tengo dos hijos, cuatro nietos… Trabajo mucho y duermo poco. –¿Tiene algún otro tema en carpeta al que le gustaría dedicarse especialmente? –Los temas van saliendo según las necesidades, y a medida que van surgiendo, uno va creando las respuestas. Esta es la idea: la de ser productivos y creativos cuando hay una necesidad. –¿Cómo le gustaría que la recordaran? –Como alguien que hizo una gestión productiva en beneficio de los derechos de la gente. nn

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dossier Caty Hornos

“La mayoría no sabe que puede generar un cambio” Vive en Añatuya, donde la pobreza y la desnutrición infantil limitan las posibilidades de los chicos. Ella trabaja para que las familias recuperen la autoestima y salgan adelante.

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on 803 los kilómetros que separan a Añatuya, Santiago del Estero, de Buenos Aires, un recorrido sin retorno después de conocer a Catalina Hornos. ¿Cómo se vuelve a la cómoda calidez doméstica, o a los problemas banales del día a día, después de saber que ella acaba de ver cómo una beba murió de hambre? No es fácil –y ella lo sabe– preguntarle cómo están las cosas por “allá”, con la distancia del que no se tiene que bañar con agua fría en invierno o enfrentar un calor de más de cincuenta grados sin aire acondicionado. Sin embargo, Caty está en Buenos Aires para hablar justamente de eso, de su trabajo al frente de Haciendo Camino, la asociación que creó junto con un grupo de amigos para luchar contra la desnutrición infantil, la violencia y el abuso infantil en las zonas más pobres de Santiago del Estero y Chaco, en donde eligió vivir. Y es raro cómo, durante la charla, “allá” y “acá” quedan dentro del mismo país, pero parecen dos mundos distintos. Caty (o “la Caty”, como le dicen en Añatuya, en donde avanza despacito porque los chicos, al aferrarse a sus piernas, casi no le permiten caminar) tiene 28 años, se crió en el barrio porteño de Recoleta y estudió Psicopedagogía y Psicología. Y después de trabajar un tiempo como voluntaria, decidió instalarse definitivamente en Santiago del Estero por una simple razón, según explica: “Sentí que me necesitaban más allá que acá”. Así que en marzo de 2009 cargó el bolso con unos pocos objetos personales y se subió a un ómnibus con pasaje de ida.

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–¿Por qué elegiste quedarte a vivir en Santiago del Estero? –Porque es lo que me hace feliz. Aunque sé que la realidad es dura, me levanto sonriente cada mañana, porque sé que ese trabajo le da sentido a mi vida. A veces, siento que mi cuerpo ya no es mío, que es de todos. La necesidad te absorbe y, sin embargo, te reconforta saber que estás aportando algo para aliviarla.

–¿Qué fue lo que más te impresionó a partir de tu trabajo? –Que yo no sabía que existían tantos chicos que no comían. Y no es un concepto, es un hecho: hay chicos que lo único que consumieron en dos días es una taza de mate cocido. No suelen comer carne porque sus papás no tienen cómo comprarla. Otros solo compran carne cuando cobran los planes y, después, se quedan sin plata para el resto del mes. Por eso, mi tarea es ayudarlos a entender que deben organizar una economía doméstica, que no pueden gastar todo en comer un día y después pasar dos o tres sin ingerir nada. Casi todos cobran la asignación universal por hijo, pero no saben cómo administrarla. Hay muchos problemas de nutrición que son de educación. Nosotros


no tenemos comedores, no damos de comer. Enseñamos y damos herramientas para que generen sus propios recursos mediante oficios. Las familias deben aprender a satisfacer las necesidades de sus hijos a través de la educación, el trabajo y el amor; no solo desde la comida. –¿Cómo te das cuenta de que un chico tiene hambre o de que es víctima de una abuso? –Ahora las propias madres me lo cuentan y piden ayuda. Al principio, era más duro; había madres que no querían reconocerlo y era complicado. Con los chicos abusados pasa que los traen porque están agresivos o se portan mal. Y cuando les sugiero lo que puede estar pasando, reconocen que existe la posibilidad de que un familiar esté abusando de ellos. En cuanto al hambre, son los chicos quienes te lo dicen: “Ayer no comí”. Los ves tranquilitos, les cuesta prestar atención y, a lo mejor, no tienen energía para jugar. –¿Qué tanta violencia y desnutrición ves en tu lugar? –Es la moneda corriente. De las mujeres que atendemos, alrededor del 85% son golpeadas por sus maridos. La desnutrición, si bien está, por suerte se redujo. Lo que sí hay son muchos chicos que no se alimentan debidamente y el bebé que venía comiendo mal hoy no aprende lo que debería en el colegio. Hay dos tipos de chicos mal nutridos: los que están como dormidos y los que se ponen irritables. El hecho de no nutrirse bien también hace que la casa se convierta en un ámbito violento, porque los padres se ponen nerviosos al no tener nada para darles. –¿Qué impacto tiene el asistencialismo? –En Santiago del Estero es impresionante, no existe la cultura del trabajo. Hay chicos que no vieron trabajar a sus padres, a sus abuelos ni a sus bisabuelos. Todos viven de un plan social y de las asignaciones familiares. Es difícil cambiar esa mentalidad, pero lo vamos consiguiendo. Cuando el sistema dice que hay que cobrar una pensión, nosotros decimos que hay que generar recursos propios para progresar. –¿Cómo ven el futuro? –Cuando estás en la pobreza, no existe la mirada hacia el futuro como algo esperanzador. Se acostumbran a depender de otros, a la salida más fácil. Hay muchos que lo hacen por comodidad, pero la mayoría ni siquiera sabe que puede generar un cambio. Por eso, lo primero que les decimos a las mamás es que ellas pueden mejorar por sí mismas. Y cuando lo logran, les cambia la cabeza, se ponen activas, alegres. Es muy impresionante ver cómo pasan de la pasividad absoluta a tomar un rol activo, porque asumen el desafío de entender que las cosas dependen de ellas. Eso es lo que queremos generar, aunque sea el camino más largo.

–¿Qué es lo que más falta? –Nuestra mayor carencia es la falta de recursos humanos. No es fácil conseguir gente formada que esté dispuesta a irse a trabajar allá. Para poder ir al pediatra, tienen que viajar 350 kilómetros por caminos pésimos. El colectivo de línea tarda siete horas en llegar al hospital. Las instituciones son muy precarias. La educación, la justicia... todo anda mal. En Santiago del Estero, por ejemplo, tenés un chico que sufre abuso o una madre que está siendo golpeada y no hay a quién recurrir. Es desesperante. –No tenés hijos, pero se nota que sos una gran madre... –Es que tengo tres nenas de las que me otorgaron la tenencia provisoria hace cuatro años. Pero fijate que desde que empezó el proceso, la causa ni se movió. Se llaman Fátima (11), Cecilia (9) y Belén (7). ¡Y son increíbles! –¿Qué hacés para no quedarte en la tristeza y seguir trabajando? –Muchas veces me caigo... La pelea contra la muerte es muy dura, hay que ir más rápido que ella y no siempre se puede. Por eso, me aferro a Dios. Siempre fui religiosa, pero cuando llegué a Añatuya, me creía omnipotente. Hasta que me di cuenta de que mi fuerza no era suficiente, de que había algo mucho más grande, y me puse en sus manos. No es fácil. A veces, te matás por un caso y todo sigue igual. Sin embargo, ya se están viendo algunos cambios. Tal vez no sean a nivel global, pero sí, por ejemplo, en madres que antes no me miraban a los ojos ni me contestaban, y un día vienen felices a contarme que su hijo dijo su primera palabra. Entonces, sabés que esos chicos van a recuperarse, porque sus mamás lograron vincularse con ellos. Ya sé que no voy a cambiar el mundo, pero me quedo tranquila porque estoy haciendo todo lo que está a mi alcance para que no se muera un solo chico más de hambre en la Argentina. –¿Cómo se puede trabajar por una Argentina mejor? –Creo que los cambios se logran a través de un gobierno que trabaje con honestidad y en todos los niveles: intendentes, gobernadores, legisladores, jueces, ministros, presidente… Desde el oficialismo y también desde la oposición, y sobre todo, haciendo que la asistencia no quede reducida a la entrega de bolsones de comida o el cobro de subsidios. Es fundamental erradicar la corrupción y el clientelismo político. Por eso, no es solo un trabajo para los políticos; como sociedad también tenemos que trabajar. Y no es solo donar la ropa o los zapatos viejos que nos sobran; el cambio social requiere algo más. Si yo puedo, todos pueden. No hay nadie que no tenga algo para dar. nn

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dossier María Laura Santillán

“Los medios deben mostrar la realidad y lo que falta” Cree que el periodismo debe ser crítico y señalar lo que no está bien, para contribuir así a lograr un mundo más justo.

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l momento de hacer esta entrevista, la periodista María Laura Santillán se prepara para ponerse al frente de Telenoche, el noticiero que conduce junto a Santo Biasatti en El Trece. Pasaron casi treinta años desde su debut en las radios Splendid y Rivadavia, pero hasta hoy asegura no haber perdido su alma de cronista, esa urgencia por bucear en la vida cotidiana e investigar, contar y sacar a la luz lo que menos se ve, lo que parece oculto. Y, según sus palabras, un interés por hablar de los que no tienen voz ni visibilidad. María Laura tiene hoy 50 años, estuvo casada y es madre de dos chicas. Desde 1991 trabaja en El Trece, donde ha conducido y producido programas como Causa común, Justicia para todos, Fiscales y Telenoche Investiga, entre otros. Hoy conduce el ciclo Argentina para armar, un espacio donde especialistas, intelectuales y emprendedores piensan el futuro de un país que, a dos siglos de su nacimiento, sigue en plena construcción. En el último programa que grabó –y que ya habrá salido al aire cuando se publique esta nota–, se sentaron a la mesa Corina Fernández y Mariana Buratti, dos mujeres que vivieron en carne propia la violencia de género, junto con especialistas que analizaron un tema que refleja datos alarmantes. En la Argentina, cada treinta y siete horas una mujer es asesinada por su esposo o expareja, y solo hasta el 30 de junio de este año, se registraron 119 femicidios, según informó el Observatorio de Femicidios de la Argentina.

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–María Laura, el periodismo de investigación te interesa especialmente. –Sí, con Telenoche Investiga aprendí a trabajar en periodismo de investigación duro, muy duro, riesgoso. La verdad es que mi entusiasmo como periodista no mermó y el espíritu de Argentina para armar sigue siendo el mismo: intento mostrar lo que pasa, pensando siempre en el futuro. Si hablamos de violencia de género, la idea es entender cuál es el camino que se debe tomar y con eso me refiero a todo lo que hay que hacer, a todo el camino, pensando no solo en hoy, sino en el mañana. Se ha logrado que en algunos

lugares haya hogares y refugios para mujeres golpeadas y que tengan acompañamiento psicológico, pero las restricciones hacia el agresor muchas veces no se cumplen, no son efectivas. –¿Qué responsabilidad sentís en cuanto a los temas de género desde tu rol de periodista? –Yo veo, escucho, investigo y trato de difundir algunas ideas que me parecen importantes. Pero las cosas que se logran no son solo por lo que hacemos desde los medios, sino que los avances en materia de género son el resultado de un trabajo de un grupo grande de gente. En mi caso, hablo de violencia de género desde siempre, de toda la vida. El tema apareció en los siete años que hice Causa común y en el programa Justicia para todos, entre otros. Es un tema


reflexiones

Eros y Psique, la estatua de Antonio Canova que se encuentra en el Museo del Louvre.

el Eros del otro, llegar a amar lo que el otro ama. Es dejar de lado nuestros temores y amar más la vida. También podemos ayudar a nuestra pareja a comprender y apreciar sus deseos, sus tendencias eróticas. Todo ese amor ayuda realmente a la relación sexual de una pareja, dándole alma, sacándola de una concepción egoísta o biologicista.

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–¿En qué transforman al erotismo este tipo de visiones? –Cuando no honramos al Eros, sino que lo reprimimos por miedo e ignorancia, el erotismo se convierte en pornografía o en sentimentalismo. En la historia del arte, Eros comienza como un espíritu grande, fuerte, con alas; pero luego se convierte en un pequeño e inofensivo Cupido. Así, nuestras ideas sobre el amor y el sexo también se han reducido. Ponemos al Eros grande y fuerte en la esquina de la pornografía y ubicamos al Cupido débil e infantil en las tarjetas de felicitación. Ninguna de esas versiones nos lleva al verdadero erotismo, sino que más bien nos hace huir de él. Huimos del Eros en el moralismo y también huimos del Eros en el acto sexual llano. El sexo siempre apunta a algo más, algo más profundo y algo espiritual.

–¿Y en que lo transforma la industria? –En la actualidad, la industria parece no darle demasiada importancia al Eros. A menudo, el énfasis está puesto en la funcionalidad y en la productividad, y eso conduce a una manera mecanicista de ver la vida, el trabajo o el amor. En este sentido, el Eros puede verse como un obstáculo. Lo que necesitamos ahora es más de lo erótico a lo largo de la cultura. No me refiero al erotismo excesivo y oscuro; hablo de un tipo de erotismo que encaja muy bien con nuestros valores de la decencia, la moderación, la inteligencia y la moralidad. –Si el erotismo reúne al amor y al sexo, ¿por qué hoy se separa tanto el cuerpo del alma? –El Eros reúne al cuerpo, al alma y al espíritu. Cubre un rango muy amplio y puede ayudarnos a amar la vida con los demás y, también, a descubrir las formas más sublimes de la espiritualidad. Pero la cultura occidental ha elegido meter al espíritu en pequeños sistemas de creencias y en estrechos enfoques de la moralidad. Actúa como si solo el mundo material existiese e importase. Como contrapartida, nosotros podríamos amar las ideas y amar la plenitud de nuestras vidas; podríamos sentir el amor por este mundo o este universo


y actuar en consecuencia; podríamos sentirnos parte de la comunidad mundial y encontrar nuestra moral allí. En el sentido más amplio, el Eros podría abrir nuestras mentes y nuestras almas y, en última instancia, ofrecernos la clave que nos va a salvar de la autodestrucción. –¿Mujeres y varones viven el erotismo de distinta manera? –Creo que el Eros es diferente en cada persona. Todos somos distintos de una manera bella y sorprendente, al menos en pequeñas formas. Pienso que si seguimos nuestros deseos con inteligencia y un sentido poético que nos permitan ir más profundo, nos vamos a sentir plenos como individuos. Y debemos permitir que los demás cumplan con sus deseos eróticos cuando son sinceros y profundos y, por supuesto, no les hacen daño a otros.

“ Lo opuesto al Eros es el miedo a la vida. La gente dice que el problema más profundo es el miedo a la muerte; yo creo que es el miedo a la vida”. –Usted cuenta que un amigo suyo, el escritor irlandés John Moriarty, cuando hablaba de sexualidad, decía que podía ver qué era eso que nos debilitaba. ¿Qué cree usted que es lo que nos debilita hoy? –John Moriarty era un íntimo amigo mío. Sé que vivió una vida erótica espiritual y sensual muy elevada. Él siguió su propio camino, escribiendo como si estuviese cantando. Tenía una inteligencia profunda sobre el arte y la religión. Creo que cuando veía este mundo de alta tecnología, sentía que íbamos en la dirección equivocada; no por nuestros inventos, sino porque lo único que vemos es el progreso tecnológico. No somos inteligentes en el amor y los conflictos, en el matrimonio y el sexo, en la locura y la violencia. Creo que eso es lo que nos debilita. –¿Qué sería lo opuesto al Eros? –Lo opuesto al Eros es el miedo a la vida. La gente dice que el problema más profundo es el miedo a la muerte; yo creo que es el miedo a la vida. La vida es dinámica; viene todo el tiempo a nosotros, nos ofrece nuevas opciones, y no es fácil lidiar con toda esta variedad. Pero esta abundancia de vida nos da una sensación de estar despiertos y vivos, y, como puede resultar abrumador, tenemos que ordenarnos y ser creativos. Pero el miedo quizás haga que nos resistamos a lo que la vida nos ofrece y podemos justificar esa resisten-

cia escudándonos en códigos morales que no son realmente los nuestros. –¿Por ejemplo? –He conocido a muchas personas adultas que sienten que necesitan divorciarse, pero no lo hacen porque nadie en su familia se ha divorciado. Además, todo el mundo ve el divorcio como un “fracaso”. Así que se quedan atrapados en su deseo congelado. Su “defensa” los mantiene en un dilema doloroso, porque la decisión de no divorciarse parece muy “razonable y virtuosa”. Creo que muchas personas reniegan del Eros porque prefieren sentirse “virtuosos”. No estoy hablando en favor del divorcio, no pretendo hacer ningún juicio moral; solo me limito a decir que el Eros suele exigir que nos volvamos menos simplistas a la hora de tomar decisiones en la vida y que aprendamos a asumir el peso de nuestro propio destino. –En ese sentido, usted cita la carta en la que Jung le dice a Freud que la religión se ha convertido en un “instituto de la miseria”. –Jung le escribió a Freud diciéndole que la religión se había convertido en un “instituto de la miseria” y le recomendaba que incorporase un cierto espíritu de “fiesta de borrachos de alegría”. Estaba sugiriendo que devolviésemos el Eros a la religión y a nuestras actividades espirituales. ¿Cuántas personas espirituales se alejan de los placeres sensuales de la vida? Como dije, creo que lo hacen porque creen que reprimiendo al Eros están siendo virtuosos y piensan que ser virtuoso es mejor que estar lleno de vitalidad. Creo que es una equivocación trágica. –¿Cómo nos ayuda el verdadero erotismo y como nos perjudica el erotismo mal entendido? –El erotismo, en el mejor sentido, nos ayuda a ver y a sentir la alegría de vivir. Si no entendemos a este Eros, podemos pasarnos la vida actuando y buscando soluciones inadecuadas para nuestros deseos. El verdadero poder del Eros está en su capacidad para guiarnos hacia un amor ardiente de la vida. Podríamos vivir por amor en lugar de vivir por miedo, de modo de contribuir a mejorar la vida en lugar de tratar de mantenerla suprimida y bajo control. El Eros requiere una profunda confianza en nosotros mismos y en nuestro mundo. El Eros es la potencia de lo divino, de lo más que humano. La potencia del universo, si lo prefieren. Está más allá del control humano y la invención. Está en nuestros corazones y nos pide respeto. Está en el acto más pequeño, como un profesor que ama a sus estudiantes o un médico que ama a sus pacientes; no en un sentido sexual o muy personal, sino en el amor a la vida. En este sentido, cualquier persona puede hacer una verdadera contribución a la humanidad. Nada podría ser más satisfactorio y sanador. nn

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¡Socorro, mi marido trabaja en casa! ¿Qué les pasa a las mujeres que se quedan en casa para cuidar a los chicos y cuyos maridos, de golpe, cambian la rutina laboral y vuelven al hogar para instalarse a tiempo completo? por gabriela picasso. ilustración de maite ortiz. “No sé qué hacer con él. De repente, me pregunta por qué compramos esta marca de leche o por qué voy dos veces al supermercado en lugar de hacer una compra más grande. Se pone a darle instrucciones a la señora que trabaja en casa, o cambia las cosas de lugar y ya no encuentro nada. Discutimos sobre cosas insólitas; jamás tuve que dar explicaciones sobre cómo manejaba la casa y ahora vivo rindiendo examen. Me siento tan invadida que cuando puedo me escapo con cualquier excusa”, cuenta Eugenia, de 49 años, enloquecida porque hace cuatro meses su marido decidió dejar la oficina para trabajar en casa. El teletrabajo, la idea de un emprendimiento propio, un despido o una jubilación hacen que de golpe el hombre vuelva a estar en casa. Y no es porque alguna vez se haya ido, sino porque ahora está allí, instalado, los siete días de la semana y en horario corrido. Un cambio de hábito al que nadie en la familia estaba acostumbrado. Ellos se sienten extraños, pisando un terreno que, aunque les es propio, les parece ajeno. Buscan su espacio dentro de un lugar que ya funciona según tiempos y costumbres establecidas. Ellas se sienten invadidas, avasalladas en un dominio que era suyo y al que durante años le han plasmado su impronta y estilo. Entonces, ¿qué pasa con esa rutina familiar cuando el hombre de la casa se instala en ella para quedarse jornada completa? ¿Cómo se alteran los tiempos, las costumbres y los hábitos cuando de golpe hay “dos amos de casa”? ¿Cómo se logra una nueva armonía y se saca provecho de esta nueva dinámica de entre casa? Cada vez más parejas cambian sus roles dentro del hogar debido a los movimientos sociales y económicos que provocaron un auge de la fuerza laboral femenina. Pero los cambios en los hábitos laborales también suman “maridos en casa”. La forma de concebir el trabajo, así como las consecuencias de la recesión económica, han hecho que

muchos hombres se queden en casa, para desarrollar sus tareas desde allí o a causa de una jubilación anticipada. Entonces, el conflicto estalla. A ellos les resulta una tarea difícil encontrar un espacio propio para desarrollar sus actividades dentro de una casa en la que todos ya tienen su bandera “plantada”. ¿Cómo podrían evitar inmiscuirse en lo que sucede a su alrededor? ¿No es esta su casa también? Ahora tienen tiempo para escuchar esa puerta que rechina, para pedir un almuerzo completo cuando antes todo se arreglaba con una ensaladita, o para sugerir formas de lavado que economicen agua. Las amas de la casa padecen esta novedad como una intrusión a sus usos y costumbres, y no tienen ganas ni tiempo de dar explicaciones sobre los asuntos que ellas consideran un hecho consumado. Sienten que al traer el trabajo a casa, ellos ya no respetan horarios ni límites. Todos los miembros de la familia tendrán que reacomodarse. La verdad es que, salvo los matrimonios que trabajan juntos, ninguna mujer está acostumbrada a verle la cara a su marido todo el día. Pero como en todo cambio, siempre existen aspectos positivos de los que se puede sacar provecho: el hombre que está en casa puede ayudar a alivianar la carga del día a día, al compartirla. Ellas pueden ayudarlos con algunos trámites, mientras que ellos pueden hacer las compras del supermercado o buscar a los chicos al mediodía en el colegio. Es posible encontrar nuevos espacios para estar juntos como pareja y como familia: un almuerzo con los chicos o una caminata con su mujer a la mañana. Mucho respeto, organización y buena voluntad para descubrir el costado positivo son las claves para poder sobrevivir en armonía cuando el marido está en casa. Lo importante es saber que una no tiene un enemigo en casa, sino un compañero. Acá, el testimonio de un matrimonio que, con paciencia, logró entenderlo.

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Eloísa, 48 años

“Me sentía invadida” “Estuve atacada. Desde hace unos meses mi marido pasó de estar cumpliendo horario de oficina –y viajando varios días al mes– a convertirse en un habitante full time de la casa. Mis continuos reclamos por el poco tiempo que pasaba con nosotros, y mi pedido porque estuviera más en casa, de repente se convirtieron en una realidad que excedió todas mis expectativas. De un día para otro decidió renunciar a su trabajo para convertirse en consultor externo. Un trabajo que, gracias a una computadora y un celular, rápidamente descubrió que podía hacer sin tener que traspasar la puerta de casa.

“Mientras mi marido trabajaba en la

empresa, todo funcionaba bien, sin que él se enterara de cómo se hacían las cosas. De golpe, empecé a dar explicaciones”. Esta era una casa que tenía un ritmo propio y de repente se revolucionó con su presencia incondicional. Deambulaba con papeles por todos lados, se ponía loco porque alguien le había agarrado una lapicera o porque no sabía quién le había corrido un contrato de la mesa del comedor. Un día se instalaba en el living y otro en el escritorio de los chicos para terminar armando su pequeño bunker en el quincho, donde estaba prohibido todo acceso. No se podía pasar la aspiradora porque estaba con una teleconferencia; había que arreglar todo a las apuradas porque justo tenía que ver a un cliente; o pedía que los chicos cancelaran el ensayo de su banda porque con semejante barullo nadie se podía concentrar. De golpe, nuestro hogar se había transformado en una oficina ambulante. Pero eso no era todo. Cuando estaba con tiempo libre, se dedicaba a entrometerse en cuanto quehacer doméstico se le cruzaba. Se metía en la cocina para hacer un tuco especial para esos fideos rapiditos que siempre se comían

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con crema y listo. Se le ocurrió desarmar el taparrollos de la cortina porque le parecía que se trababa, reacomodó todos los CD de los chicos, que después se quejaban porque no encontraban el que estaban buscando. Además, los horarios de la casa se alteraron. Era la una de la mañana y la computadora seguía encendida mientras mi marido extendía su jornada laboral; y al día siguiente se quedaba en la cama cuando toda la casa estaba despierta y activa, porque no había pegado un ojo para poder terminar algún proyecto. Las discusiones eran constantes y por cosas triviales: que las chicas venían tarde a almorzar, que cuándo iba a arreglar la tapa del baño, que si la pintura de la pared del living no estaba un poco descascarada o que le dábamos mucha comida al gato. Pasaba de momentos de concentración feroz, en los que no podía volar una mosca, a distendidos paseos exploratorios por la casa, en los que siempre encontraba algo que reparar, comentar o criticar. Mientras mi marido trabajaba en la empresa, todo funcionaba bien, sin que él se enterara de cómo se hacían o se dejaban de hacer las cosas. De golpe, empecé a dar explicaciones. Había momentos en los que me encantaba que estuviera en casa, disfrutando de aquellas cosas que otras veces no había podido; y había momentos en los que solo quería que saliera a hacer algún trámite para poder moverme tranquila sin tener que pedirle permiso. Hoy intento comprender su ansiedad por el cambio. No es fácil salirse de la órbita laboral para tomar un camino independiente. Tampoco, incorporarse al ritmo de una casa, que es la suya, pero que no tiene los horarios ni las costumbres de una oficina; o aprender a deslindar su costado trabajador de su rol de padre y pareja en la casa. Además, yo también estoy transitando un camino nuevo: estoy reordenando mis espacios, mis tiempos y las cosas que antes se hacían a mi modo y sin interferencias. Es un camino de aprendizaje.


Juan Carlos, 52 años

“Me sentía descolocado” Hace algunos meses dejé la empresa en la que tenía un puesto de cierta jerarquía para trabajar en forma independiente. Pero no fue solo un cambio laboral, sino también personal y familiar. Además de toda la ansiedad que este movimiento me generó, tuve que establecer una nueva relación con mi mujer y con mis hijos. Al principio, el hecho de pasar todo el día en casa tenía un cierto sabor a vacaciones; pero pronto caí en la cuenta de que en ese espacio donde vivía también tenía que trabajar. Pasé el primer tiempo como un nómade. Sin embargo, sentía que ningún espacio era mío; siempre estaba como “usurpando” algún lugar que era de todos o de alguien que no era yo. Trajiné bastante hasta que encontré un lugar, aunque no me gusta y sigue siendo un tema pendiente. En cierta medida, me sentía extraño; no sabía cómo encarar mi nuevo rol. Y también sentía que a los otros miembros de mi familia, y a aquellos que frecuentaban la casa, mis cambios a veces les resultaban incómodos. Cuando yo creía que colaboraba, me veían como un entrometido; pero a pesar de esos momentos

de extrañeza, mi mayor disponibilidad, el estar en casa, me permitía colaborar con esas tareas de las que antes siempre se ocupaba mi mujer. Al principio, a ella le costó “largar” el control de todo lo que pasaba en la casa, y discutíamos bastante. A veces, yo contaba hasta diez para no decir nada, y veía que ella respiraba hondo. No es fácil verse la cara todos los días, todo el día. No estábamos acostumbrados a eso. Pero tratábamos de entender lo que nos pasaba: yo, que rompía la rutina de ella; y ella, que yo me sentía descolocado. Poco a poco, mi mujer pudo ver que yo era capaz de darle una mano y balancear un poco las tareas en la casa y con los chicos. Encontrar un hilo para organizar mi rutina tampoco fue fácil. Tenía que armar una agenda, que podía incluir alguna escapada, pero que no podía quedar librada al azar y a mi albedrío. Por eso, evitaba extender mi tiempo en piyama o leer el diario más de la cuenta, porque sabía que eso alteraba los tiempos de todos y también los míos. Estar en la casa tiempo completo es algo que se aprende poco a poco y día a día. Un aprendizaje para todos.

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Sergio Sinay, especialista en parejas

“La pareja tiene que repactar” No es una situación sencilla para la familia. La aparición del hombre en la casa es vivida como una invasión, como la llegada de un extraño. Pero no solo por la mujer o los chicos, sino también por el mismo hombre, que siente que llega a un lugar que le es desconocido. Las mujeres se encuentran frente a un fenómeno complejo. Por un lado, por fin ocurre lo que siempre pidieron: tener al hombre en casa de un modo más participativo y presente. Pero, por otro, el hombre entra en este espacio doméstico sin un modelo propio, y más que una ayuda, se vuelven un problema. A las mujeres también les sucedió algo similar. Al entrar en los espacios públicos sin un modelo propio, tuvieron que adoptar los códigos y las actitudes del modelo oficial: el masculino. Sentían que para poder avanzar en esos territorios, en especial en los más cerrados –como los políticos o económicos–, tenían que demostrar que eran más machos que los machos. De la misma forma les sucede a los hombres que entran en la casa: lo hacen con el modelo femenino que conocen, el de sus madres, sus esposas, sus hermanas, no con el que les es propio de su género. Y ese modelo no transforma el territorio ni los espacios domésticos, sino que, por el contrario, termina molestando, porque no lo hacen bien, copian mal, y no proponen otra cosa. Cuando el hombre entra en la casa por decisión propia o ajena, la pareja, ante esta nueva situación, tiene que recontratar, hacer un nuevo pacto. Vivir en pareja es vivir en un proceso de recontratación permanente, porque la pareja es un organismo vivo, y como tal, no puede quedar como una foto fija, sino que hay que actualizarla. El hombre tiene que entender que llega a un lugar del que había estado ausente, en el que tendrá que aprender algunos códigos y respetar ciertos ritmos y tiempos, y donde va a tener que construirse un espacio propio. La mujer, por su lado, también tiene que entender que este que

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llega no es un invasor, ni un ajeno, sino alguien que tiene que aprender. Y en la medida en que él se integre, seguramente se van a modificar muchos de los códigos de funcionamiento de la casa. La mujer debe tener paciencia ante esas cosas que este hombre –de buena fe y con ganas de participar o recuperar el tiempo perdido– puede proponer, aunque estén absolutamente fuera de lugar. No porque quiera avasallarla, sino porque no entiende, o porque no tiene práctica. Y debe comprender que quizá muchas de sus nuevas propuestas sean perfectamente razonables, solo que son algo diferentes a lo rutinario. Hay que hablar muchísimo acerca de lo que necesita cada uno: los espacios que se deben respetar, los tiempos que se deben cuidar, los hábitos que no se pueden sacudir de un plumazo. Pueden suceder dos cosas con la aparición del hombre en la casa: o la pareja entra en una nueva etapa, fecunda, importante y de redescubrimiento, o entra en crisis, porque cada parte se pone rígida en lo suyo y comienzan los reproches: “Yo soy el que traigo la plata para mantener esto”, dice él. “Bastante tengo ya con los chicos para tener que ocuparme de uno mas”, reclama ella. Pero la crisis no va a ser porque él venga a trabajar a la casa, sino que este será el disparador de una situación que ya estaba ahí, que se venía dando. Mientras no se veían ni tenían que compartir espacios, parecía que no existía, pero existía. En cambio, si a partir de esto se recontratan los espacios, se encuentran los beneficios de poder compartir más y mejores momentos juntos, si se abre la puerta para el reconocimiento y el afianzamiento amoroso, es también porque de antemano estaban dadas las condiciones. Y, entonces, algo que comienza como una crisis o una desgracia por un cambio de trabajo o por un despido termina convirtiéndose en una oportunidad para una renovada convivencia amorosa. nn


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La luz detrás del milagro Analía Boutet es la mamá de Luz Milagros, la beba que sobrevivió doce horas en una morgue. Ella nos acerca su impresionante testimonio de fe, que conmueve en tiempos de escepticismo. por agustina rabaini. foto de mariana ruddock.

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a historia de Luz Milagros Verón es conocida y conmocionó al país entero en abril de este año. El embarazo y el parto estuvieron signados por la falta de atención y por fallas médicas inadmisibles, como haber ignorado los síntomas de una posible rotura de bolsa y haber demorado el parto. Luego de tres días interminables, la beba fue dada por muerta al nacer y pasó doce horas en la morgue. Finalmente, cuando sus padres fueron a despedirse de ella, la encontraron viva. A fines de mayo, la beba fue trasladada de urgencia desde el Hospital Perrando, en Chaco, hasta el Hospital Italiano, en Buenos Aires, donde fue superando paros cardiorrespiratorios e infecciones. Y, pese a que los médicos diagnosticaron que la beba padecía un daño cerebral severo, sus papás, Analía Boutet y Fabián Verón, nunca dejaron

de soñar con volver a su casa con Luz para que pudiera estar cerca de sus cuatro hermanos: Ramiro, Santiago, Camila y Fabián. El 9 de agosto pasado, Analía recibió el permiso de los médicos del Hospital Italiano para que su hija fuera trasladada a Chaco y, antes de su partida, desde Sophia pudimos conversar con ella. “La beba, que nació con 760 gramos, ya casi respira por sus propios medios y pesa 2,345 kilos”, contó, emocionada. Esta es la charla que mantuvimos con Analía, un encuentro que refleja su fuerte testimonio de fe y esperanza. –Analía, ¿recordás el momento en el que te dijeron que la bebita había muerto? –Sí, cuando me enteré, me quedé tirada, pensando… Al no verla, fue como que no podía llorar; pero en las horas que


“Con Luz me cuesta decir mi hija, porque de alguna manera siento que no es mía. Siento que Luz ya es parte de algo más grande. Realmente siento que Dios nos está cuidando”.

siguieron, pensaba: “Tengo que ir a la morgue porque, si no, no voy a poder desahogarme”. Ahora, a veces me preguntan si tuve un valor o un instinto especial, pero no. Yo no tuve un presentimiento; solo necesitaba verla, necesitaba despedirme de mi hijita nomás.

En ese momento, éramos cuatro hermanos porque la menor, que tiene 17 años, nació después. Nosotros no éramos católicos ni nada, no éramos bautizados, pero desde entonces nunca dejamos de rezar y agradecerle a Dios. Somos evangelistas.

–¿Qué pasó después? –Horas después, pudimos ir a la morgue con mi esposo y mi hermano. Cuando Fabián abrió el cajón, nos encontramos con que la bebé estaba viva. ¡La nena se movía! Enseguida caí al piso, empecé a gritar y mi hermano la llevó corriendo hacia la maternidad. Después me contó que Luz no paraba de llorar y él le decía: “Mamita, vos vas a vivir porque sos un milagro de Dios”. Yo también lo veo así. ¿De qué otra manera podría verlo? Luz Milagros es una demostración del amor inmenso de Dios.

–¿Cómo ves a la nena hoy? ¿Cómo es tu relación con ella? –Cuando la veo muy dormida, por ahí no tengo la misma sensación linda que cuando está despierta, cuando le puedo hablar y reírme con ella. Ver sus ojitos abiertos y sentir que reconoce mi voz me llena de esperanza. En estos días me dieron un informe sobre los daños que hay en el cerebro de Luz y es uno de los peores… El pronóstico de los médicos no es bueno; dicen que no va a tener una buena calidad de vida, pero yo la veo mover sus ojitos…

–¿Qué dirías que cambió desde el momento en el que descubriste que tu hijita estaba viva? –Cambió todo; para nosotros todo esto fue un antes y un después. Siento que Dios primero me preparó para lo más terrible, la muerte, así podía tener fuerzas para enfrentar lo que vino después, esta lucha por su vida. Con tantas horas de ir y venir del hospital al hotel, a veces sufro o me canso, pero no me quejo. Esto es lo que me toca ahora. Lo más terrible ya pasó. –¿Qué fue lo más terrible? –Lo más terrible es la muerte. Desde que me dijeron que estaba viva, a los malos pronósticos me cuesta escucharlos. ¿Qué puedo escuchar? No puede haber nada peor que lo que pasó. Los primeros días yo por ahí me reía de los médicos, pero no por faltarles el respeto… Me daban el parte médico y me decían: “Está muy grave”. Fueron esos días de shock en los que, bueno, yo tenía diferentes reacciones. Un día les dije: “Ahora díganme que está muerta y no les voy a poder creer”. Muchas veces me puse a pensar en qué haría si me llegaran a decir algo así. ¿Cómo hacés para enterrar a tu hija después de vivir algo así? La sensación hoy es que no la puedo soltar, que no la voy a soltar. –¿Desde cuándo sos creyente? –Voy a la iglesia desde siempre, desde chica. Cuando tenía 10 años, nos mudamos con mi familia de Resistencia a la localidad de Fontana, en Chaco, donde había una iglesia.

–¿Qué pensás o les respondés a los médicos cuando te dan los partes? –Yo digo que si Dios dispone eso, tengo que seguir adelante. Sigo, pero también pienso que no creo que el propósito de Él sea traerla a la vida de vuelta para que quede mal. Si fuera así, igual Lucecita algo muy especial trae. Yo sueño con verla crecer bien y poder hacer cosas como hacen mis otros hijos, pero Dios es el que dispone. Yo sé que para alguien que no es creyente es difícil sentir lo que siento… La fe es la certeza de lo que no ves. Yo no creo solo en lo que veo o en lo que me dicen. Dios no deja nada inconcluso, Él hace la obra y la completa. ¿Por qué creen que sacó a mi hija de un paro de una hora, de otro más y de la neumonía, entre otras infecciones? Con lo chiquita que es, Luz se está aferrando a la vida de una manera especial. –Hubo un momento muy crítico en el que los médicos te dijeron que ya no había esperanzas de vida. –Sí, escuché eso en Chaco y acá, en diferentes momentos. A Luz no le dieron esperanza de vida cuando estaba en la panza, no se la dieron cuando nació y tampoco en estas últimas semanas, y escuché que me dijeron muchas cosas… Cuando todavía estaba en la panza, salió por un estudio que era muy débil, pero yo veía por la ecografía que se movía un montón. Los médicos no tenían expectativas y el pronóstico sigue siendo desalentador, pero si me lo decís a mí, yo siento que no hay imposibles. Con Luz el milagro ya ocurrió, lo que yo trato de ver ahora es si no es posible que ocurra un pequeño milagrito más para que lo que me

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dicen los médicos no se cumpla. Todos en mi familia tenemos fuerza y esperanza. Si la bebé quiso luchar y sigue peleando, ¿cómo no vamos a acompañarla? –Luz llegó en el momento en el que se estaba discutiendo la ley de muerte digna, que después fue sancionada. –Sí, sobre el tema de la ley de muerte digna, el otro día me tocó conversar con un papá que tiene a su hijo muy grave, y le dije que me parece que solo Dios puede disponer por la vida de una persona. Le pedí que pensara en cómo se sentiría él al decidir por la vida de su hijo, cómo sería el día de mañana preguntarse por él. ¿Cómo quedarán nuestros hijos? Solo Dios lo sabe. Yo no podría optar por la muerte digna. Hacerlo me parecería un crimen, pero esto es muy personal. A todos los papás los escucho; cada uno tiene su idea, su manera. –Tienen una cuenta en Facebook, Todos por Luz Milagros. –Sí, hay algunas fotos y todos ponen cosas muy lindas, además de las cadenas de oración que se hacen en todos lados. Pero el otro día leí algo que no me gustó. Decían que hablamos de milagro, pero que tendríamos que pensar que los médicos dicen que Luz tiene muy poca actividad cerebral y en la calidad de vida que va a tener. “Estos padres piensan con el corazón, no con la cabeza”, escribieron. Cuando lo leí, pensé que a eso solo puede haberlo escrito alguien que no tiene hijos. Un papá no habría podido decir algo así.

En estos meses, se hicieron cadenas de oración en muchas partes, hay muchas personas pidiendo por Luz, y sin diferencia de religión. El otro día pasó una procesión y me emocionó escuchar que la nombraban. Por todo esto, me cuesta decir “mi” hija, porque de alguna manera siento que no es mía. Siento que Luz ya es parte de algo más grande. Realmente siento que Dios nos está cuidando. Dicen que Dios no te da más de lo que podés aguantar y, en este tiempo, en medio de las dificultades, me pasaron cosas muy lindas. –¿Cómo sigue la vida ahora? –Me parece imposible que estemos volviendo a Chaco con Luz. No sé con qué voy a encontrarme cuando llegue a casa porque me dijeron que está totalmente cambiada. El Gobierno nos está ayudando. Voy a reunirme con mis otros tres hijos porque Ramiro, el menor, está acá conmigo. Los más grandes vinieron durante las vacaciones de invierno y ya se volvieron. Esta experiencia me dio muchas cosas y es inexplicable lo que se siente. Lucecita tiene una ternura cuando te mira que no lo podés creer. Estoy por cumplir 30 años y no voy a bajar los brazos. Gracias por las oraciones y por los regalos que no sé cómo voy a hacer para llevarme a Resistencia. No tengo más que palabras de agradecimiento por todo el apoyo que nos dieron. Siempre necesité amor y Dios ahora me dio de sobra. nn

–En este tiempo también escuché que decían que eras una de las mujeres del año y vos respondiste que apenas tratás de ser una buena madre. –Ay, sí. Hay quienes dicen que soy una madre ejemplar, una buena madre, y yo no soy eso. Solo hago lo que haría cualquiera que quiere a sus hijos. En este tiempo, los médicos me dijeron que Luz podía ser una carga para nosotros y muchas cosas más, pero yo ni lo pienso. Con esta experiencia que me tocó vivir, a veces siento que puedo transmitir un mensaje o darles ánimo a otros papás y trato de hacerlo, pero sobre todo pienso que esto me está pasando para que yo pueda valorar más a mis otros chicos. Ahora veo que corren, andan, hablan y escuchan, y valoro más todo.

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–Vos sentís que, de alguna manera, podés compartir con otros tu mensaje de fe y esperanza. –Sí, algo así. La verdad es que no pensé que todo esto fuera a pegar tanto. Cuando las personas se acercan y me piden que les cuente cómo está Luz o me preguntan cosas, siento que tengo que contar lo que pasó con ella. Por ahí alguna mamá sale llorando de terapia intensiva y le digo: “Todo va a pasar, eso no es grave, fijate lo que le pasó a Luz…”.

Analía disfruta de los momentos que comparte con su pequeña Luz Milagros.


a solas

elda harrington

Fotógrafa y curadora de arte

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Es directora y docente de la Escuela Argentina de Fotografía, además de art dealer, editora y fundadora de los Encuentros Abiertos de Fotografía que hoy forman parte del Festival de la Luz. Está casada, tiene tres hijas y cuatro nietas.


“Cada foto de autor

es un autorretrato” Elda cree que la fotografía es un medio de expresión en el que podemos descubrir algo de quien la toma. por agustina rabaini. fotos de pilar carlés.

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n el momento de hacer esta entrevista, Elda Harrington va a tomarse una pausa en su oficina de la Escuela Argentina de Fotografía, en medio de días agitadísimos, en los que no se detiene ni un minuto. La directora del XVII Festival de la Luz, que se realiza hasta el 30 de septiembre en nuestro país, va de un lado para otro mientras coordina la megamuestra de fotografía que concentra 130 exposiciones en 30 ciudades argentinas y que, por mencionar solo dos grandes eventos, exhibe una retrospectiva de la argentina Sara Facio, a sus 80 años, y del gran maestro francés André Kertész, en Buenos Aires. Para seleccionar los trabajos que forman parte del festival, solo el año pasado realizó dieciséis viajes alrededor del mundo, en los que visitó muestras y encuentros de fotografía a los que asistieron muchos otros artistas, art dealers y curadores internacionales. Durante esas visitas, su propósito fue el mismo que persigue desde hace años: dar a conocer la obra de fotógrafos argentinos y latinoamericanos a través de portfolios y charlas, una actividad que la ha convertido en embajadora de la fotografía argentina en el mundo. Mujer de carácter y ojos color cielo, clarísimos, Elda cuenta orgullosa que tiene tres hijas y cuatro nietas, y está casada con Hernando, un abogado, desde hace cuarenta y dos años. Café de por medio y con ganas de conversar, nos recibe con voz suave y calidez, pero también revela una gran determinación y un temperamento firme cuando cuenta que su primera elección al terminar el secundario fue seguir la carrera de Abogacía. “Desde chica era muy peleadora, discutidora, de las que se quedan siempre con la última palabra. Crecí en el barrio de Belgrano y era una nena bastante consentida, muy mimada por mi papá y mi mamá. Era buena alumna, bastante traga, pero también transgresora. Me metía en líos y traía amonestaciones a casa. Tenía un hermano, Néstor, que murió hace un

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a solas

–¿Recordás qué te entusiasmó tanto de la fotografía inicialmente? –Fue y es mi gran pasión. Con la fotografía descubrí el placer, los domingos a la noche, de que faltara poco para empezar a trabajar, algo que no me había ocurrido antes con la abogacía, que ejercí durante cinco años. A la fotografía me encantó estudiarla, practicarla, difundirla. Cuando mis tres hijas eran chicas, tenía laboratorio en casa; clausuré el toilette para tener mi cuartito y buscaba tiempo en medio de mi vida de madre para hacer fotos. Trabajaba cuando las chicas estaban en el colegio y cuando dormían. Me pasaba las noches enteras levantada. tiempo y me llevaba once años. Para mí, él era como un segundo papá, muy estricto, mucho más que mi papá, que me daba todos los gustos. Cuando llegó el momento de elegir una carrera universitaria, como me gustaba defender mis ideas hasta el final, opté por Abogacía. Hoy creo que habría podido ser incluso boxeadora y subirme a un ring, pero hice la carrera de Derecho y la cursé dando materias libres. Me recibí a los 24 años”. –No se te ocurrió estudiar arte de entrada... –No, la fotografía me acompaña desde chica, cuando mi papá me regaló una cámara a los 15 años. ¿Viste que en las fiestas familiares siempre hay alguien que saca fotos? Yo era esa persona. Las imágenes me fascinaban y con los años me di cuenta de que me habría gustado también seguir Arquitectura. Pero estudiar arte de entrada no se me ocurrió. Mis padres eran hijos de inmigrantes judíos, venían de una familia bastante simple, y en casa, si bien no tenía un mandato de estudiar una carrera como Abogacía específicamente, había que seguir una carrera tradicional; habría caído mal que hiciera otra cosa. Eso, de alguna manera, más tarde se lo retransmití a mis hijas. Ellas también pasaron por la universidad. Paula es diseñadora gráfica, Carolina es arquitecta y Ana es bióloga.

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–¿Cuándo decidiste dejar la abogacía? –Cuando estaba embarazada de mi segunda hija, a los 29 años. Un día me sinceré conmigo y pensé que mis hijas no se merecían una madre ausente para hacer algo que no me convencía. Hasta ese momento, con mi primera hija me ayudaba mi mamá, pero estaba por nacer Ana y quise dedicarme más a ellas. Desde el momento en que dejé el estudio de abogacía y el día en el que me puse a estudiar fotografía, pasaron nueve años. Tenía 39 y Ana, la menor, había empezado la escuela primaria. Elda recuerda con gran nitidez el día en que se propuso perfeccionar su arte en las clases con un recordado maestro que falleció tempranamente, Pedro Luis Raota. Con el tiempo, se convirtió en su asistente y más tarde continuó su formación con otros profesores hasta convertir su hobby en una gran pasión que la llevó a desarrollar una profesión y a abrir, en 1987, la Escuela Argentina de Fotografía, el primer centro de enseñanza y difusión de la fotografía profesional, de la mano de su colega y socio Alejandro Montes de Oca. En el año 1989, junto a otra compañera de ruta, Silvia Mangialardi (la directora de la revista Foto Mundo) fundarían los Encuentros Abiertos de Fotografía que hoy forman parte del Festival de la Luz. “Cuando empezamos


había muy pocos espacios de formación y exhibición de fotografía en la Argentina y, durante una semana, vinieron personas de todo el país para aprender de la experiencia de los mejores profesionales de la fotografía en cada área. Los que vinieron a dar clase no cobraron un peso, pero el evento fue un gran éxito y, desde entonces, lo hicimos durante veintitrés años. Con el tiempo, los Encuentros Abiertos de Fotografía fueron parte del Festival de la Luz y las actividades y las exposiciones se abrieron al gran público”, cuenta Elda.

–¿Tenés algún otro proyecto personal en marcha? –Entre la escuela y el Festival, no queda mucho tiempo para las fotos, pero hago algunas cosas. Les saco fotos a mis nietas (sonríe) y tengo un proyecto de montaje de fotos con Evita, Marilyn, Picasso, Cristo y el Che, cinco personajes que impactaron mi vida de distintas maneras. También sigo trabajando en una serie que tiene que ver con el mar. Amo el mar, podría vivir y morir frente a él. Cuando estoy de vacaciones, lo fotografío y hago videos. Todo lo que tenga que ver con el mar me emociona.

A lo largo de los años, también desarrollaste una obra personal como fotógrafa y entre tus trabajos llama la atención una serie de fotos dedicadas a tu hermano que tomaste desde un auto en días de lluvia. ¿Cómo nacieron? Ese trabajo empezó como un llanto durante la enfermedad de mi hermano y continuó después de su muerte, en 2003. En esa época, las fotos eran siempre en días de lluvia, donde se confunde la tristeza y el llanto con la lluvia. Son fotos en blanco y negro, tomadas desde el auto en movimiento, con el riesgo permanente ahí, colándose. Empecé sacando en días de lluvia y poco a poco el trabajo fue cambiando hasta llegar al color. El tema del auto me interesa muchísimo, vivo manejando, hago todo ahí adentro, hablo por teléfono, escucho radio, me río, lloro.

–¿La foto también es un camino de autoconocimiento? ¿Te sorprende ver cosas propias reveladas en las imágenes? –La fotografía es un medio de expresión y en cada fotografía estamos nosotros. Si querés conocer a un autor, mirá sus fotos; lo que tiene para decir está reflejado ahí. No hablo de los reporteros gráficos, que toman el mundo exterior. Hablo de los artistas fotógrafos, que son los que yo frecuento más. En las fotos de autor, cada imagen es un autorretrato. Como curador te pasan cosas muy impresionantes cuando estás a solas con un fotógrafo y podés verlo en sus imágenes. Me ha pasado de ver cómo, a partir de una opinión o una pregunta sobre las fotos, el otro se pone a llorar porque se siente descubierto. En mi caso, me pasa lo que a muchos: es más difícil verse en el propio trabajo,

Como artista, docente, curadora de arte y gestora cultural, Elda Harrington aparece como continuadora de un camino que antes transitaron recordadas fotógrafas como Annemarie Heinrich, Alicia D’Amico, Grete Stern y Sara Facio. La fotografía de la izquierda pertenece a su serie “Pero en las grietas está Dios que acecha”, para la cual fotografió personas y situaciones en días de lluvia, siempre desde el interior de su auto.

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a solas

lo mismo que elegir tus propias fotos. El punto de vista objetivo con el trabajo propio es difícil, pero cuando lográs verlo, podés aprender mucho. –¿A quiénes admirás? ¿Qué artistas, qué mujeres? –Entre los artistas clásicos, me encantan Brassaï, Kertész y Adget, con sus fotos en blanco y negro. Y entre las mujeres, admiro a Sara Facio por todo lo que hizo para difundir e instalar la fotografía argentina en el mundo. De alguna manera, siento que seguí un camino que ella había abierto e iluminado antes y lo hice sin competir con ella, para nada. Ahora hay una retrospectiva del trabajo de Sara a sus 80 años en el Centro Cultural Recoleta, que se realiza en el marco del Festival. Pienso en Sara y hay alguien más a quien admiré y extraño muchísimo, la fotógrafa Alicia D’Amico… Sufrí mucho su muerte. Acá tengo una foto de ella que se está borrando y es una de sus últimas imágenes. Cuando ya estaba muy enferma, hice una muestra de su obra en París. Ella ya no podía viajar y me emocionó poder cumplir su sueño de mostrar su trabajo en Francia. –Este año, la pasión es el eje temático del Festival. ¿Qué mantiene viva tu pasión? –Lo que me entusiasma es el desafío permanente ante todas esas dificultades que aparecen en el camino, y las ganas de seguir difundiendo esto que tanto me gusta. Pensá que, desde que hacemos los Encuentros Abiertos de Fotografía, con Silvia Mangialardi trabajamos ad honórem y lo seguimos haciendo con el mismo entusiasmo. Con los años conseguimos cosas impensadas, como haber podido traer las obras de Kertész, Brassaï, Koudelka, o las seis muestras

rusas que se exhiben en estos días. Por supuesto que hay millones de cosas que no consigo. Desde la cocina puedo contar las tostadas quemadas que quedan atrás, pero igual seguimos avanzando, el Festival se está realizando. –Con tanta actividad, ¿cómo fue repartir el tiempo entre tus hijas y nietas y la demanda laboral? –Bueno, yo fui casi hija única porque mi hermano me llevaba muchos años y había que poder soportar a una madre tan dedicada (se ríe). Por lo menos mis hijas tuvieron una mamá que se repartía entre tres. Hoy en día, cada tanto les digo: “Voy a trabajar un poco menos, voy a dejar de hacer esto y lo otro” y ellas me contestan: “¿Y toda esa energía la vas a poner en nosotras? ¡Ni se te ocurra!”. Al haberme dedicado mucho a las chicas los primeros años, tengo una relación estrecha con ellas. Puedo estar en mitad del Festival, pero me llama mi hija Ana y me dice que tiene pediatra con la beba y ahí estoy; no me quiero perder el crecimiento de los chicos. No veo a mis nietos todo lo que me gustaría y, a veces, la mayor me reclama que no voy seguido a jugar con ella, pero me ha tocado vivir en una época en la que las abuelas trabajamos. Cuando mis hijas eran chicas, las abuelas descansaban o cuidaban a los nietos. Hoy, como generación, estamos a caballo entre las dos, pero me gusta mucho lo que hago, me gusta trabajar y he intentado transmitirles a las chicas la importancia de hacer lo que a uno le gusta. –¿Tu marido te acompaña, te banca, con tantas horas de trabajo y viajes por el mundo? –Sí, mi marido siempre me apoyó en todo lo que hice en la vida y en ocasiones viene conmigo a los viajes, aunque sea una o dos veces por año. El año pasado hice dieciséis viajes por todo el mundo y quedé exhausta. Ahora nos vamos juntos a Dinamarca. Me invitaron a ver portfolios de artistas y Hernando me va a acompañar. Después seguiremos viajando un poco más. –A lo largo de la vida, ¿hubo momentos difíciles en lo personal, más allá de lo profesional? –Sí, a nivel personal, como decía, tuve pérdidas grandes: mis padres, mi hermano, mi amiga Alicia D’Amico… Con mi hermano Néstor nos reencontramos de adultos, ya como pares, por eso fue tan difícil perderlo. Cuando Néstor murió, en 2003, mis padres ya no estaban. ¿Sabés cómo me sentí? Primera línea de largada. Yo era la siguiente, esa fue la sensación. Ahora me toca a mí. Por eso, pido seguir teniendo salud, estas ganas de continuar, de estar y trabajar, esta energía. Además, tuve otros momentos difíciles: estudiar en la UBA, vivir en la Argentina y organizar un festival con muy poco presupuesto es difícil, pero si todo fuese llano, sería muy aburrido. nn

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estilo esencial

Vivir entre flores Diseùos clåsicos y una estÊtica despojada son la esencia de un estilo inspirador. Vestidos, enteritos y shorts de seda y lino en tonos pasteles integran la propuesta. estilismo: carolina orrico. fotos: sol levinas.

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Vestido de lino con botones (Paula Cahen d’Anvers).

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estilo esencial Camisa de algod贸n con bolsillos ($438, Ayres) y pantal贸n fruncido de denim liviano ($464, Josephine B). Mocasines (Pr眉ne) y aros con piedras ($180, Mar铆a Dahn).

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Vestido de seda con tablas en el escote (Chocolate).


estilo esencial

Camisa clรกsica ($465, Clara Ibarguren) y short de lino ($500, Lupe). Zapatos con tacos en dos colores (Josefina Ferroni) y collar ($590, Fahoma).

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Chaleco con detalles de cuero pintado a mano y cuello en tono flĂşo ($1620, Jazmin Chebar), y pollera de lino con lĂşrex ($530, Clara Ibarguren).

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estilo esencial

Enterito corto de lino ($1340, Chocolate). Zapatos con plataforma ($899, Paruolo).

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Retocador: Gus Goncalves. Arte: Flores Pasi贸n. Pein贸: Daiana Saucedo para Rebel Management con productos Redken. Maquill贸: Nadia Varela para Estudio Novillo con productos Yves Saint Laurent.

Vestido de seda natural estampado (Carolina Herrera).

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estilo mix de estampas

Silueta de mujer Las estampas y los tonos vibrantes se unen para renovar el look del verano con propuestas muy femeninas. Gasas, sedas y linos aportan suaves texturas que realzan cada conjunto. estilismo: vicky rubio. fotos: carolina zancolli.

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Camisa de gasa estampada ($545, Clara Ibarguren) y pollera de lĂ­nea recta (Chocolate). Collar con piedras ($99, Las Pepas).

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estilo mix de estampas

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Izq.: Vestido con cuello redondo ($680, Lupe). Cinturón de cuero con hebilla metálica ($250, La Mercería). Der.: Vestido Jackie ($540, Markova). Brazalete de cuero ($120, Dolores Iguacel) y zapatos acordonados ($1125, Paruolo).

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estilo mix de estampas

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Izq.: Camisa estampada ($549, Las Pepas) y pantal贸n ancho de seda ($864, Ayres). Cintur贸n de cuero ($264, Clara Ibarguren) y zapatos acordonados ($589, Blaque). Der.: Top de seda ($315, Awada) y pollera plisada ($953, Giesso). Cartera de gamuza ($998, Lazaro) y cintur贸n de cuero trenzado ($220, Vero Alfie).


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estilo mix de estampas

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Izq.: Top ($390, Vero Alfie) y pollera tableada con aplique de gros ($599, Lacoste). Der.: Top de broderie ($1050, Awada), musculosa de seda lavada ($548, Ayres) y short pinzado de brocato ($399, Las Pepas). Cartera de gamuza combinada ($790, Anne Bonny).


Izq.: Anteojos ($780, Las Oreiro). Der.: Vestido de algodón a modo de top ($460, Orgullosa María) y pollera de seda ($694, Giesso). Mocasines ($845, Mishka) y sombrero ($99, Todo Moda).

Asistente de fotografía: Inés Duacastella. Maquilló: Mercedes Peralta para Estudio Novillo con productos Yves Saint Laurent. Peinó: Gabriel Vega para Lite Management con productos Redken. Agradecimientos: Estancia Guerrero.


estilo natural

Recrear los básicos Los ítems clásicos del guardarropa ganan con las nuevas combinaciones de colores. Una paleta fresca para un estilo moderno y funcional. estilismo: josefina rivero. fotos: martín pisotti.

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Blazer de lino ($249, Basement) y vestido de seda ($748, Uma).

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estilo natural

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Izq. arriba: Campera de cuero combinada ($1380, Vitamina) y remera de algodón ($186, Giesso). Izq. abajo: Cartera de cuero de colores (Cacharel). Der.: Enterito de algodón con escote cache-cœur ($280, Indiga).

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estilo natural

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Camisa sin mangas ($390, Tucci), remera cl谩sica ($186, Giesso) y pantal贸n Oxford de lino ($850, All么 Martinez). Cartera (The Bag Belt).


C谩rdigan tejido ($729, Paula Cahen d'Anvers) y pantal贸n de lino ($478, Ayres). Zapatos de gamuza con cordones ($569, Viamo).

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estilo natural

Arriba: Blazer (Giesso), top de seda (Cacharel), remera (Tucci) y jean de color ($468, Ayres). Abajo: Zapatos con cordones y suela de goma combinada (Paruolo).

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Arte: Diego Mart铆nez. Maquillaje: Zara para Sofi Klei.

Vestido largo de algod贸n plisado ($476, Tucci). Cartera de gamuza y cuero ($ 550, Anne Bonny).

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belleza

La paleta del verano El maquillaje de esta temporada se ilumina con tonos intensos y alegres. La piel se luce fresca, con suaves pinceladas de luz. por cecilia mosconi. fotos de martín pisotti.

Tip: Animate a usar delineador brillante en los ojos.

Rostro iluminado Si bien los colores estrella de la temporada serán el coral, el rosa y el verde agua, los flúo tendrán su protagonismo. Los corales les dan calidez tanto a los tonos de piel claros como a los oscuros. En los labios, el rosa otorga un aspecto jovial y fresco. Este mismo efecto de frescura se puede lograr con el rubor, creando un color cálido a partir de una mezcla de corales con rosas. Para los ojos, se puede usar una sombra con pigmentos corales y dorados suavemente esfumados y máscara de pestañas. La clave de este look es mantener un rostro fresco e iluminado.

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Asesoró y maquilló: Rosario Recondo para Bettina Frumboli Estudio con productos Lancôme.


TONOS PASTEL Y PIEL FRESCA Para el día, el look que trae el verano es la combinación de tonos pastel y colores mate. El rostro debe verse iluminado y fresco. Hoy la tendencia son los maquillajes livianos, que permiten que la piel se trasluzca. Para eso, hay que usar bases fluidas y ligeras, y rubores en color coral, durazno o rosa, que dan ese aspecto de piel sana, ruborizada naturalmente. A fin de lograr este efecto, ayuda también el premaquillaje: los primers son fantásticos, ya que dejan la piel lisa y sin imperfecciones. Para acompañar este look, se pueden usar tonalizadores o un rubor color bronce, que otorgan un tono bronceado sin los riesgos de tomar sol. Asesoró y maquilló: Verónica Iapeghino, para Vero Mendoza con productos Natura.

Tip: Iluminá tu rostro con puntos de luz. Hacelos con sombras perladas.

SOFISTICACIÓN PARA LA NOCHE Una de las tendencias fuertes de esta temporada es destacar los ojos con mucho delineado, que se hará con un trazo ancho, nada convencional, arriba y abajo del ojo. Se usan los delineadores líquidos, sobre todo negro, pero hay que animarse a elegirlos de color –puede ser azul o metalizado– en especial para la noche. Con este delineado, las cejas se usan marcadas y las sombras, color piel, sin efectos ahumados. Hay que acompañar este look con mucha máscara para pestañas y un rubor cálido, por ejemplo en color durazno. Este estilo sofisticado se luce con una piel fresca, hidratada, sin polvo. Asesoró y maquilló: Estefanía Novillo, para Estudio Novillo, con productos Yves Saint Laurent.

Tip: No es difícil aprender a aplicar los delineadores líquidos; hacé la prueba.

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Tip: Para usar colores f uer tes por primera vez, empezá con los corales; da buen resultado.

LABIOS EN PRIMER PLANO Este verano, los labios se destacarán con el uso de colores frutales e intensos: corales, naranjas, rosados. ¡El rojo quedó en el invierno! Si queremos usar estos tonos, la idea es hacer justo al revés de lo que imaginaríamos: para el día se usa el color, con mucho brillo; para la noche, los colores más cremosos, con más pigmento. El color en la boca es un gesto rápido que viste: con un maquillaje mínimo y color en la boca, estás lista para salir. Estos labios con mucho color se acompañan de ojos maquillados también con tonos intensos: rosados, corales, verde esmeralda. Se usa un solo color, plano, con textura mate. Para componer este maquillaje, las claves son piel transparente, apenas bronceada, y ojos y boca con color. Asesoró y maquilló: Mauricio Camilo para Sebastián Correa Estudio, con productos Lancôme.

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Agradecimientos: Margarita Garello, Dubié, Fahoma y Paula Cahen d’Anvers.

belleza


Los imprescindibles fotos de camila miyazono.

Sombra Three Colour Glow ($275, Dior).

Polvo facial Colour Definition ($410, Clarins).

Polvo compacto Le Prisme Visage Bucolique ($325, Givenchy).

Sombras Les Yeux Doux ($430, Lancôme).

Máscara para pestañas Noir Couture ($230, Givenchy).

Quinteto de sombras ($59,99, Amodil).

Delineador líquido ($185, Guerlain).

Terracota Gloss ($160, Guerlain).

Gloss ($75,20, Revlon).

Blush Stretch ($162,30, La Roche-Possay).

Labial Intense (L’Oreal).

Labial Ultracolor Rich ($50, Avon).

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EL PLACER DE COCINAR

por pía fendrik. fotos de ángela copello. LA PRIMAVERA EN TU MESA | ACEITES Y ALGO MÁS... | DE LUNES A VIERNES, FÁCIL Y RICO

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sabores

La primavera en tu mesa 110

Una explosi贸n de sabores, texturas, colores y aromas. Estalla la primavera y la cocina se renueva. No te pierdas la frescura de los platos pensados especialmente para decirle adi贸s al invierno.


Queso crotin en masa Ingredientes: 1 queso crotin 2 tapas hojaldradas para empanadas 1 cda. de hojas de menta 2 cdas. de vinagre de jerez

Cakes de zanahorias 4 cdas. de aceite de oliva 1 taza de brotes de mostaza 1 taza de brotes de rúcula 2 paltas Sal y pimienta

Preparación: Envolver el queso con dos tapas hojaldradas para empanadas y llevar al horno hasta que la masa esté dorada. Dejar entibiar. Preparar una vinagreta. Picar la menta y mezclar con el vinagre, la sal, la pimienta y el aceite de oliva. Acompañar el queso con los brotes y la palta cortada en cubos, rociados con la vinagreta.

Ingredientes: 4 zanahorias 2 huevos 2 cdas. de harina 1 cdita. de azúcar 1 cda. de semillas de girasol peladas Sal y pimienta

Para el relleno 200 g de queso crema 1 cda. de wasabi en polvo 1 cda. de ciboulette picado 1 cda. de perejil picado 1 cda. de albahaca picada Sal

Preparación: Rallar la zanahoria y mezclar con los huevos, la harina, el azúcar, las semillas de girasol, sal y pimienta. Disponer por porciones en una sartén caliente, antiadherente, como si fuesen minitortillas. Cocinar de un lado hasta que estén doradas, dar vuelta y cocinar igual del otro lado. Reservar sobre papel absorbente. Mezclar el queso crema con el wasabi, las hierbas y sal. Untar las tortillitas con el queso y decorar con pétalos de flores.


sabores

Panqueque de zucchini Ingredientes: 2 zucchini (solo la parte verde) 1 huevo 250 cm3 de leche 110 de harina 400 g de ricota 1 cda. de dillo eneldo fresco

Ensalada de tomates 100 g de queso parmesano rallado 2 cdas. de aceite de oliva 200 g de trucha ahumada 1 zucchini cortado en láminas finas Sal y pimienta

Preparación: Rallar la parte verde de 2 zucchini y dejar escurrrir sobre un lienzo limpio. Mezclar el huevo con la leche y la harina con batidor de alambre para que no se formen grumos. Condimentar con sal y pimienta. Agregar los zucchini rallados y mezclar. Cocinar la preparación de a cucharones en una sartén antiadherente como si fuese una crêpe. Mezclar la ricota con el dill picado, el queso, el aceite, sal y pimienta. Untar las crêpes con la mezcla de ricota y disponer encima una feta de trucha ahumada. Cortar el tercer zucchini en finas láminas con una mandolina y saltear hasta que estén doradas. Colocar sobre la trucha y doblar las crêpes por la mitad.

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Ingredientes: 4 cdas. de aceite de oliva 1 cda. de miel 2 cdas. de vinagre de vino 1 taza de tomates cherry rojos 1 taza de tomates cherry bordeaux

4 tomates larga vida en racimo 1 cebolla colorada 4 morrones mini amarillos y naranjas 1 atado de cilantro Sal y pimienta

Preparación: Preparar una vinagreta con el aceite, la miel, el vinagre, sal y pimienta. Cortar los tomates rústicamente y la cebolla en aros. Hornear los morrones y, una vez tiernos, retirar las semillas y cortar en tiras. Mezclar todo, rociar con la vinagreta y espolvorear con las hojas de cilantro.


Unos cuantos tomates ju gosos, aromĂĄticos y coloridos le dan a la mesa un clima de festejo y alegrĂ­a.

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sabores

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Sándwich abierto de pollo

Salmón crocante con reducción de vino rosado

Ingredientes: 2 papas 2 pechugas de pollo hervidas 50 g de queso tipo fymbo en láminas 2 cdas. de mayonesa 1 atado de perejil Ralladura de 1 limón

Ingredientes: 1 cda. de sal marina 1 cda. de pimienta de Cayena 1 diente de ajo 1 cdita. de romero fresco

1 cda. de aceite de oliva 2 cdas. de alcaparras 1 cda. de agua Sal y pimienta 4 panes individuales con semillas 1 taza de hojas limpias de berro

Preparación: Pelar y cortar las papas con una mandolina. Poner en una placa para horno, rociar con aceite y cocinar hasta que estén bien doradas. Salpimentar. Deshilachar las pechugas de pollo. Mezclar la mayonesa con el perejil picado, el berro, la ralladura de limón, el aceite de oliva, las alcaparras, 1 cda. de agua, sal y pimienta. Cortar los panes por la mitad y untar con la mayonesa. Poner encima el pollo y el queso, presionar apenas y dorar bajo el grill del horno o el microondas. Acompañar con la papas.

1 cda. de aceite de oliva 800 g de salmón rosado 1 vaso de vino rosado 2 cdas. de manteca

Preparación: En un mortero colocar la sal, la pimienta, el diente de ajo, el romero y el aceite. Pisar hasta obtener una pasta. Untar el pescado con esta preparación. Cocinar a fuego fuerte del lado de la piel hasta que se forme una corteza bien crujiente. Llevar al horno durante 10 minutos para terminar la cocción. Retirar el pescado y desglasar la sartén con el vino rosado. Una vez que se evapore el alcohol, agregar la manteca y revolver hasta que la salsa se espese. Colocar la salsa en el fondo del plato y luego el pescado. Acompañar con verduras frescas de hoja.


Agradecemos a Brotes Tres Arroyos por su colaboración para esta nota.

Si querés ver el paso a paso de cada una de estas recetas, entrá en www.sophiaonline.com.ar

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desde la alacena

Aceit es y algo más...

Como nunca, hoy tenemos una gran variedad de aceites. Conocelos.

ACEITE DE MANÍ De color claro, casi transparente, es ideal para frituras, ya que soporta altas temperaturas. No se altera con el tiempo y es tan beneficioso como el aceite de oliva.

ACEITE DE GIRASOL Se obtiene a partir de las semillas de girasol, es un gran antioxidante y tiene buena cantidad de vitamina E. Se puede conseguir de primera prensada o sin refinar y de segunda prensada. Este último, de sabor suave y color amarillo, es el que solemos conseguir en el supermercado. No soporta muy bien las altas temperaturas. Es ideal para condimentar ensaladas.

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ACEITE DE CHÍA Contiene muy poco porcentaje de grasas saturadas y un alto contenido de omega 3. Además, aporta hierro, calcio, antioxidantes y fibra dietética. Ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, la hipertensión o la diabetes. También contribuye a bajar los niveles de colesterol y al fortalecimiento del sistema inmunológico. Ideal para condimentar ensaladas u otras comidas, en pocas cantidades y siempre en frío. No se puede calentar.

ACEITE DE MAÍZ Se obtiene a partir de la prensión en frío del germen de maíz. Potencia el sabor de los alimentos, ya que no aporta demasiado sabor en sí mismo. Se utiliza para preparar frituras, margarinas y mayonesa. Es rico en omega 6 y vitamina E.


Co ns eg uil os en el sú pe r, en die té tic as y en me rc ad ito s

ACEITE DE SÉSAMO Tiene un aroma y un sabor muy penetrantes. Se debe utilizar en poca cantidad, porque de lo contrario resulta muy invasivo. Hay que comprar aceite de primera prensión y sin refinar para poder obtener todas sus propiedades. No se vuelve rancio fácilmente, por su alto contenido en vitamina E.

ACEITE DE CANOLA Es uno de los aceites más saludables de la naturaleza, con altos contenidos de omega 3 y omega 6. Tiene un color claro y una consistencia corrediza. Se puede consumir crudo o en cocciones.

ACEITE DE OLIVA EXT RA V IRGEN De color amarillo verdoso, es muy perfumado e ideal para usar en frituras, panes y ensaladas. Se obtiene a partir de la prensión de aceitunas. El extra virgen es el de mejor calidad, porque se obtiene a partir de las mejores aceitunas por procesos mecánicos que dan una acidez inferior al 0,8%, mientras que el aceite de oliva virgen tiene una acidez que puede llegar al 2%.

ACEITE DE UVA Es muy perfumado, con notas frutales, y muy susceptible a volverse rancio. Una vez abierto, se debe consumir en el corto plazo. Debe guardarse siempre tapado, en un lugar oscuro y fresco. Es ideal para preparar vinagretas, y tiene un alto punto de humeo, por lo que también se puede utilizar para cocinar. Contiene un alto porcentaje de ácido linoleico.

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menú día x día

De lunes a viernes, fácil y rico

Aunque estemos a las corridas con el trabajo o los chicos, es posible preparar un menú sano y creativo para comer durante la semana.


Tarta de hongos y espinaca Ingredientes 2 atados de espinaca 100 g de champiñones 100 g de portobellos 1 cebolla picada 2 huevos 50 g de queso parmesano rallado 2 cdas. de pan rallado 1 masa hojaldrada para tarta Sal y pimienta Preparación Hervir la espinaca, escurrir muy bien y picar. Filetear los hongos y saltear junto con las cebollas hasta que estén dorados. Salpimentar. Unir la espinaca con los huevos, el queso rallado, el pan rallado y el salteado de hongos. Disponer una masa hojaldrada prelista sobre una placa para horno forrada con papel manteca. Agregar el relleno en el centro y doblar los bordes de la masa sobre el relleno. Espolvorear con queso rallado y cocinar en el horno a temperatura moderada durante 30 minutos.

4 porciones 20’ de preparación 30’ de cocción

Si querés ahorrar tiempo, podés usar espinaca congelada. Ya está precocida y escurrida.


menú día x día Brochettes de pollo con puré rústico de papa y coliflor Ingredientes 3 pechugas de pollo 200 g de panceta ahumada 1 coliflor 3 papas 4 cdas. de queso parmesano Sal y pimienta Preparación Cortar las pechugas en cubos medianos. Salpimentar y envolver en panceta. Colocar 3 o 4 cubos en un palito de brochette. Rociar con un chorrito de aceite y cocinar en el horno fuerte hasta que la panceta esté dorada. Hervir la coliflor con las papas hasta que estén tiernas. Escurrir y pisar groseramente. Condimentar con sal, pimienta, aceite de oliva y queso. Servir junto con las brochettes.

4 porciones 15’ de preparación 30’ de cocción

Si no te gusta la colif lor, podés condimentar el puré con hojas de albahaca, de rúcula o de brócoli.

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menú día x día Merluza con arroz en una sola sartén Ingredientes 1 cebolla ½ morrón 1 lata de tomates 5 pocillos de arroz 10 pocillos de caldo de verdura o pescado 1 cdita. de curry 500 g de merluza 2 cdas. de perejil picado Preparación En una sartén grande con un chorrito de aceite de oliva, saltear la cebolla picada y el morrón. Agregar los tomates picados sin el jugo y cocinar durante 2 minutos. Más tarde, incorporar el arroz, el caldo y el curry. Dejar cocinar durante 10 minutos. Agregar el pescado cortado en cubos grandes y cocinar durante otros 10 minutos. Espolvorear con perejil picado y servir.

4 porciones 10’ de preparación 20’ de cocción

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Podés preparar esta misma receta con cualquier tipo de pescado, y si no tenés pescado f resco, podés usar pescado congelado o atún en lata.


menú día x día Pasta con salsa fresca de tomate Ingredientes 1 paquete de 500 g de linguini 3 tomates 1 atado de albahaca fresca 4 cdas. de aceite de oliva 1 cdita. de azúcar 1 cda. de manteca ½ lata de tomates en lata cubeteados Sal y pimienta 100 g de queso parmesano rallado Preparación Hervir la pasta en abundante agua hirviendo con sal. Picar los tomates y reservar. Picar la albahaca y mezclar con el aceite de oliva, sal y pimienta. Colocar los tomates en una sartén caliente con 1 cdita. de azúcar y 1 cda. de manteca, y cocinar apenas 2 minutos. Agregar los fideos y los tomates en lata cubeteados. Condimentar con sal y abundante pimienta negra, y mezclar muy bien. Apagar el fuego y agregar el aceite con la albahaca. Mezclar muy bien y servir enseguida con un poco de queso rallado y una copa de un buen vino malbec. Decorar con hojas frescas de albahaca.

4 porciones 10’ de preparación 15’ de cocción

Para que las hierbas duren más tiempo, hay que enjuagarlas, secarlas y guardarlas en la heladera. Tienen que ir entre papeles absorbentes y envueltas en un lienzo limpio.

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Colita de cuadril con zanahorias horneadas Ingredientes 1 colita de cuadril 1 caldito de carne 1 cebolla 2 puerros 2 cebollitas de verdeo 3 zanahorias 1 cda. de tomillo 2 cdas. de aceite de oliva 1 cda. de azúcar Sal y pimienta Preparación Salpimentar la colita y colocar en una asadera junto con un caldito de carne desmenuzado en la base. Llevar al horno a temperatura fuerte. Luego de 20 minutos, agregar 2 tazas de agua y continuar la cocción otros 20 minutos. Picar la cebolla, los puerros y la cebolla de verdeo. Saltear con manteca hasta que estén tiernos y apenas dorados. Condimentar con sal y pimienta y reservar. Una vez que la colita esté lista, cortar en rodajas y decorar con el salteado de cebollas. Lavar y pelar las zanahorias. Cortar en cuatro y disponer en una asadera junto con el tomillo. Rociar con aceite y azúcar, y condimentar con sal y pimienta. Cocinar en el horno a temperatura moderada hasta que estén tiernas y bien doradas.

4 porciones 15’ de preparación 30’ de cocción

Si no tenés tomillo, podés usar otra hierba como salvia, romero o perejil.

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mundo creativo

Elementos naturales Este verano, Ayres se renueva inspirándose en la naturaleza. Sin dejar de lado a la mujer cosmopolita, fresca e intrépida, la marca introduce el agua, lo animal y lo mineral en sus diseños y estampas de alto vuelo, caída y colorido.

Elegancia bajo el sol Llega el verano y nos alejamos del frío para vestirnos con ropa más relajada, sin abandonar la elegancia y el charme que propone la marca Vitamina. Con una colección simple y cálida, la firma apuesta a los colores granadina, citrón, cielo, pomelo, nuez, almendra, crudo, dulce de leche y dorado.

NUEVA FRAGANCIA

intensidad y seducción

Pure DKNY Verbena es una nueva fragancia que surge como una variante fresca de Pure. Las notas florales del original se enriquecen aquí con una brillante nota verde gracias a la esencia de verbena. El resultado es un perfume delicado y femenino.

Madly Kenzo es una fragancia para mujeres decididas, osadas y sensuales. Con personalidad fuerte, reivindica la libertad de expresión y cautiva con un auténtico flechazo olfativo. Como perfume, concentra todos los valores de la marca transmitiendo color, vida y energía.

Pasarela de relojes Swatch, la marca de relojes, sigue sorprendiendo con sus diseños y participó de la reciente edición de BAFWeek con un stand y un microdesfile. Los presentes disfrutaron de seis pasadas con relojes de la colección Chrono Plastic e indumentaria de la firma Garza Lobos.

Fresca y audaz

Color en primer plano

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La apuesta de Lupe para esta temporada es darle más fuerza a la noche. Por eso, en su nueva colección se destacan el dorado, la plata y los metalizados. También, las camisas de corte masculino con cuellos de piedras o tachas, las chaquetas con print pitón en dorado y los blazers de seda estampados.

La colección primavera-verano de Tucci se presentó con un desfile muy veraniego en el restaurante Olsen, de Palermo. Está integrada por tres variantes: la línea Urban Net, en clave minimalista; la Retro Sport, que incluye prendas de jean con toques flúo que evocan el espíritu de los ochenta, y la Goddess glam, con modelos que tienen detalles metálicos.


Estilo aire libre Chocolate se anticipa al verano 2013 con una propuesta inspirada en la naturaleza y la vida al aire libre. La colección está integrada por prendas de seda, linos puros y algodones, dentro de una gama de colores que van desde los neutros, pasteles y tierras hasta los flashes de color flúo.

Belleza capilar

Estampas veraniegas Para los próximos meses, Jazmin Chebar nos sorprende con una colección rica en texturas, estampas y colores. Cada una de las prendas refleja los valores de la diseñadora con modelos y accesorios súper femeninos, cancheros y de gran calidad.

Mamás y bebés protegidos En el marco del 20º Aniversario de la Semana de la Lactancia Materna, Philips y Fundasamin (Fundación para la Salud Materno Infantil) presentaron M.A.M.I., la Unidad Móvil de Atención Materno Infantil, que brindará asistencia comunitaria y recorrerá el país para promover la lactancia, y hará reanimación cardiopulmonar neonatal.

Cada vez más personas descubren que son celíacas, y los médicos les recomiendan llevar no solo una dieta sin gluten, sino también incorporar productos de higiene personal que eviten las dermatitis e irritaciones en la piel. Para ellas, Biferdil desarrolló una línea de champú y bálsamo libre de gluten. Un gran aporte a la belleza y a la salud.

¡A CORRER! El buen calzado ayuda a los corredores a adaptarse a todas las superficies. Por eso, Adidas lanzó la Supernova Glide 4 con tecnología Formotion, que ofrece beneficios para la amortiguación y la comodidad en cada paso. Su tecnología Adidas AdiPrene protege el talón en el impacto y la parte delantera del pie, y gracias a su sistema Torsion, proporciona un sistema único de transición desde el talón hasta la punta.

Pelo resistente Para rescatar tu pelo de los daños provocados por el invierno, como la resequedad y la caída, Head & Shoulders te propone hacer un spa para tu cabello en tu casa. ¿Cómo? Aplicando el Tratamiento Capilar Protección Caída con un masaje que estimule la circulación del cuero cabelludo y active su temperatura fortaleciendo la raíz.

Piel saludable El nivel de hidratación de la piel depende del equilibrio entre la cantidad de agua que recibe el organismo y la cantidad de agua que se pierde con el paso del tiempo. La nueva crema corporal Eucerin AQUAporin ACTIVE ayuda a promover la hidratación natural de las células, ya que distribuye la humedad, incluso en las capas más profundas de la piel.

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direcciones

sophia Allô Martinez: Honduras 4725. Paseo Alcorta. Alto Palermo. El Solar de la Abadía. Anne Bonny: El Salvador 4719. Awada: Patio Bullrich. Paseo Alcorta. Galerías Pacífico Ayres: Paseo Alcorta. Alto Palermo. Galerías Pacífico. Unicenter. Basement: Florida 202 / 343 / 665. Dot Baires Shopping. Unicenter. Alto Avellaneda. Blaque: Av. Santa Fe 1601. Galerías Pacífico. Dot Baires Shopping. Unicenter. Brotes de Tres Arroyos: www.brotesdetresarroyos.com.ar Cacharel: Paseo Alcorta. Patio Bullrich. Alto Palermo. Chocolate: Honduras 4928. Paseo Alcorta. Alto Palermo. Patio Bullrich.

Clara Ibarguren: Av. Santa Fe 1336. Paseo Alcorta. El Solar de la Abadía. De María: Libertad 165. Armenia 1691 Dolores Iguacel: Libertad 1240, Local 12. Flores Pasión: Dorrego 1246. www. florespasion.com Giesso: Av. Santa Fe 1557. Libertad 1673. Florida 977. Arce 965. Tucumán 117. Alvear 401, Martínez. Dot Baires Shopping. Unicenter. Las Palmas del Pilar. Tortugas Open Mall. Graciela Naum: Armenia 1565. Alto Palermo. Patio Bullrich Índiga: Av. Scalabrini Ortiz 1436. Josefina Ferroni: Armenia 1687. La Mercería: Armenia 1609. Lacoste: Gurruchaga

1637. Av Santa Fe 1616. Paseo Alcorta. Patio Bullrich. Alto Palermo. Galerías Pacífico. Las Pepas: Paseo Alcorta. Alto Palermo. Galerías Pacífico. Unicenter. Lazaro: Alto Palermo. Galerías Pacífico. El Solar de la Abadía. Unicenter. Lupe: El Salvador 4657. Markova: Av. Santa Fe 2332. Paruolo: Av. Santa Fe 1544. Alto Palermo. Abasto Shopping. El Solar de la Abadía. Galerías Pacífico. Unicenter. Paula Cahen d’Anvers: Honduras 4888. Paseo Alcorta. Patio Bullrich. Galerías Pacífico. Alto Palermo. Unicenter. The Bag Belt: Borges 1692. Tucci: Honduras 4848.

Av. Rivadavia 6456. Galerías Pacífico. Abasto Shopping. Alto Palermo. El Solar de la Abadía. Del Parque Shopping. Alto Avellaneda. Devoto Shopping. Plaza Oeste Shopping. Unicenter. Calle 9 nº 824, La Plata. Uma: Alto Palermo, Paseo Alcorta. Galerías Pacífico. Patio Bullrich. Vero Alfie: Tienda Tres, Armenia 1655. Viamo: Av. Santa Fe 1781. Cabildo 2014. Vitamina: Av. del Libertador 788. Paseo Alcorta. Alto Palermo. Galerías Pacífico.

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LA FUERZA DEL AMOR  

Sophia edición 131. Septiembre 2012

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