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ESCUELAS DEL PENSAMIENTO CONTABLE Se debe a los italianos, principalmente, FRANCESCO VILLA, GUISEPPE CERBONI, FABIO BESTA, VINCENSO MASI y GINO ZAPPA, (1840-1940), el liderazgo cultural en la formación de las principales y más profundas corrientes científicas del pensamiento contable. En 100 años esos cinco grandes portentos del saber en Italia, fueron los grandes responsables de las corrientes definidas sobre la forma de entender el “OBJETO DE ESTUDIO” y la “METODOLOGIA”, en contabilidad. No fueron, sin embargo, los exclusivos grandes pensadores, pues, es preciso reconocer que fueron editadas obras de gran seriedad científica en Portugal, como la de JAIME LOPEZ AMORIM, en Alemania, como la de EUGEN SCHMALENBACH, en Brasil, como la de CARLOS CARVALHO y FRANCISCO D’ AURIA, e igualmente en otras partes del mundo. El periodo es rico en publicaciones que rompieron la barrera del “Arte de Registrar” hacia una “Ciencia” que estudia “el objeto que se registra”. Las búsquedas de “Objeto” y “Metodologías” produjeron “corrientes” y dentro de ellas lideres culturales, como los indicados y sus discípulos, tan geniales como sus líderes, como lo fueron GIOVANNI ROSSI, en relación a CERBONI, CARLOS GHIDIGLIA en relación a FABIO BESTA, ALBERTO CECCHERELLI, PIETRO ONIDA, EGIDIO GIANNESSI en relación a ZAPPA. Varias son las clasificaciones de las “Corrientes “, de pensamiento que se formaron en torno a la “Ciencia Contable pero las principales fueron las siguientes, teniendo en cuenta la forma de aceptar el “Objeto de estudio de la contabilidad” 1. 2. 3. 4. 5.

CONTISMO PERSONALISMO CONTROLISMO HACIENDALISMO PATRIMONIALISMO

Existen ligeras variaciones entre esos entendimientos con relación al objeto pero, esas corrientes precursoras como lo afirmo GIANNESSI, varían más en formas y detalles que en sus “esencias” de reconocer la necesidad del estudio de la riqueza en el ámbito institucional y haciendal. (EGIDIO GIANNESSI. ATTUALI TENDENZE DELLE DOCTTRINE ECONOMICO TECNICHE ITALIANE, Colombo Cursi, Pisa, 1954, pag. 95). En todas esas formas de entender lo que evidencia las “Cuentas”, se busco identificar las “escrituras” y “el movimiento de ellas” como las “cosas” o “materias” que se formaban y se transformaban dentro de la “unidad Haciendal” (Empresas e instituciones”. Dado que esas variaciones de entendimientos generaban detalles de las “Corrientes Precursoras”, es común observar “desdoblamientos” empleando la expresión “neo” (Nuevo): Neocontismo, Neo-personalismo,… etc.


En verdad, la evolución se producía velozmente, con un variadísimo numero de ideas, comprobadora de una mentalidad ambiciosa en el sentido de grande riqueza científica de la contabilidad. Si bien fueron muchas las opiniones, los conceptos e incluso el exceso de regionalismos (cada nación aislándose en fu forma de pensar), admitimos tal posicionamiento como un gran entusiasmo y amor intelectual por la CONTABILIDAD, más que por debilidad científica. Lo que hubo fue una situación metodológica que se nutrió de las ciencias correlacionadas, o sea, se vincularon mas a ciertas corrientes como el derecho, otras a la administración, otras a la economía, otras a las matemáticas, e incluso otras mezclando conceptos. Existió también, y en esto Villa fue uno de los precursores, una férrea disposición por la “Autonomía Científica de la Contabilidad”, donde diserto y leccionó sobre la distinción entre “Administración” y “Contabilidad” La realidad de lo que ocurrió fue el surgimiento de genios de la cultura contable que formaron “ESCUELAS”, tales escuelas se difundían y formaban “mas escuelas”, el agregado de escuelas formaba “Corrientes de Pensamiento” cuando se identificaba por las ideas básicas de los lideres. Todos se preocupaban por evidenciar que la escrituración patrimonial , el trato con los libros, los cuadros demostrativos, apenas son partes instrumentales de ”Evidencia, Prueba y Memoria” de acontecimientos, pero nunca el “propio acontecimiento” y Villa lo hizo con rara propiedad al punto de afirmar que la escrituración no exige cultura apurada y puede ser confiada a amanuenses o prácticos, pero el estudio de los fenómenos de la riqueza patrimonial exige perfeccionamiento intelectual e inteligencia apurada. La utilidad del conocimiento contable para la vida empresarial y publica se confunde conceptualmente, para muchos estudiosos, con los campos de estudio y con otras disciplinas, pero, en otros se acentuó el mostrar tal distinción. En realidad, si tuviésemos que considerar los estudios de electrónica como administrativos porque el computador es hoy la base de la vida de los negocios y de las haciendas publicas, estaríamos cometiendo un grave equivoco. En verdad, todos los conocimientos se ligan, de una manera u otra, entre si, pero lo que se reclama como “autonomía” para los mismos son el “aspecto” y la “metodología” como se desarrollan. Una misma cosa puede ser objeto de observación de muchos conocimientos o ramos científicos; lo que varia es la “manera” o el “aspecto” sobre el cual se observa, el “hombre”, para la biología es un organismo en el que se desarrollan funciones de órganos que proporcionan la vida; para el “derecho” el hombre es observado en sus relaciones de propiedad, uso y disfrute de bienes, deudores para con terceros, etc.; para la sociología el hombre es estudiado en sus relaciones de convivencia en la sociedad, su comportamiento, etc. por lo tanto, el mismo hombre puede ser objeto de estudio desde varios ángulos, dando origen ala evolución de diversos ramos del conocimiento humano, al mismo tiempo. (Biología, Derecho, Sociología, Administración, Antropología, etc.).


La aspiración, pues, de fijar bien el objeto, el método, la finalidad, de la CONTABILIDAD, da origen a diversas “escuelas” y “corrientes”, doctrinas surgidas al sabor de sus concepciones, resumidamente, tales escuelas situaron sus conceptos básicos de la siguiente forma (en cuanto a su objeto): 1.

CONTISMO

Escuela precursora que admitía que “las cuentas” son el objeto de la contabilidad. Las teorizaciones sobre las cuentas, inicialmente empíricas, tuvieron desarrollo doctrinario a partir del inicio del siglo XIX, atribuyéndose el fomento de tales ideas a un genial contador Italiano, GUISEPPE BORNACCINI, a partir de 1818. En verdad, la vocación de dar prioridad a las “CUENTAS” como objeto de estudios, proviene del siglo XVII pero sin ninguna connotación científica. DE LA PORTE, SAVARY, RICHAR, BAREEME, GIRAUDEAU, DEGRANGE, son todos precursores de una corriente de pensamiento. En rigor, el esfuerzo por una concepción científica de las cuentas, se inicia con NICOLO D’ ANASTACIO, en 1803, en su obra LA SCRITTURA DOPPIA RIDOTTA A SCIENZA (VINCENZO MASI. LA RAGIONERIA COMOE SCIENZA DEL PATRIMONIO, edicto CEDAM, Papua, 1943, 2ª edicion, pag. 18). Desde el punto de vista filosófico, los contistas no buscaron la “esencia”, o sea, una indagación sincera sobre lo que es la cuenta; la cuenta, es obvio, como registro no tiene condiciones de ser objeto científico pero “Lo que la cuenta registra” son los fenómenos patrimoniales. Tal corriente todavía sobrevive irguiéndose como un Neocontismo pero actualmente, no tiene adeptos de importancia. Contribuyo sin lugar a dudas, al progreso de nuestro conocimiento, especialmente en lo que se refiere a la “Clasificación de los grupos de fenómenos”. El mas famoso neocontista, Fabio Besta, en una fase de su carrera (Después se tornaría controlista), según nuestro modo de entender, fue quien hizo mayores contribuciones (entre 1870-1879); las polémicas entre el referido autor y GIOVANNI ROSSI, dos grandes genios, enriquecieron, de sobremanera, la doctrina contable. 2.

PERSONALISMO

Escuela de seria reacción contra el contismo, está basada en la “responsabilidad personal” entre los “gestores” y la “sustancia patrimonial”, con cuyo administrativo-jurídico, su principal líder fue GUISEPPE CERBONI y el genio mayor GIOVANI ROSSI. (Con una de la obras mas destacadas a partir de 1873). La concepción “personal”, de “invención” de las cuentas, existentes desde el siglo XV, no tendría carácter científico sino que se trataba de ideas básicas para orientación. Lo que CERBONI trajo fue innovador, competencia para una estructura nueva en el campo del conocimiento, con apreciable profundidad de conceptos en el campo de la organización


racional de las ideas. No se puede comparar la calidad intelectual de los Personalistas italianos con cualquier otra anterior. Si antes la “personificación” tenia un criterio didáctico para evidenciar que las cuentas abiertas para las personas serian también abiertas para las cosas, de la misma manera, para la escuela de CERBONI el criterio fue diferente, o sea, su preocupación no eran los “registros” sino los “fenómenos”, en sus relaciones jurídico administrativas, frente al patrimonio. En verdad, el camino para el personalismo se abre, siguiendo a distintos estudiosos con HIPOLITO VANNIER que clasifica las cuentas en “CUENTAS DEL COMERCIANTE” (capital, lucros y perdidas); CUENTAS DE LOS VALORES COMERCIALES (Mercancías, efectos a recibir, efectos a pagar, Muebles, gastos de instalación, fondo de comercio) y CUENTAS CORRESPONDIENTES (deudores y acreedores). GIUSEPPE CERBONI daría un toque importante a los temas científicos, a través de las “relaciones personales” entre los grados de hechos, sobre un conjunto de “responsabilidades” y no sobre el aspecto de “invención”, la “propiedad”, el “propietario”, el “administrador”, la “materia administrada” producían “relaciones” que formaban “objetos de estudios” frente a tales teorías. El emérito estudioso produjo “axiomas” y “Corolarios” como fundamentación, como proposiciones lógicas relativas a su doctrina. Sus postulados, sin embargo, se preocupaban por las relaciones entre los “sujetos” de derecho y las “cuentas”. La corriente personalista tiene ilustres seguidores que en mucho la engrandecieron, bastando citar dos: GIOVANNI ROSSI y F. A. Bonalimi, para hacer referencia a dos grandes genios. GIOVANNI ROSSI, con amplitud de visión, enuncia principios generales y desarrolla un análisis de las funciones administrativas con rara genialidad, entendiendo las cuentas como reunión de “una clase dada y especie de hechos y actos administrativos”. El amplio desarrollo de estudios dedicado pues, a los “hechos y actos administrativos”, se sumo al de las “relaciones de cuentas”, como ya nos referimos. El personalismo tiene como grande opositor a la escuela materialista de FABIO BESTA y no consiguió resistir la lógica de la afirmaciones mas modernas y que probaron contrariamente lo que CERBONI postulara; así, por ejemplo, ejemplificaba que la empresa puede tener “derecho” sobre un titulo pero, si no tiene liquidez, nada le vale como patrimonio, como medio apto para satisfacer las necesidades hacendales. La corriente CERBONIANA, prácticamente desapareció así como sus conceptos básicos, pero dejo una amplia contribución en muchísimos aspectos.

3.

CONTROLISMO


Esta corriente entiende que el objeto de los estudios contables es el “control económico de la riqueza haciendal”. Tiene como líder a FABIO BESTA quien, al abandonar el Neocontismo, se torno cada vez mas en férreo adversario de Cerboni y los personalistas. Abarca el “Control” en todos sus tiempos antecedentes, concomitantes y subsecuentes. De forma mas pura que los cerbonianos, se concentra mas en la Contabilidad y procura dar el máximo a la riqueza patrimonial como algo concreto, real, objeto de indagaciones propias, mas que como finalidad de entenderse como la senda o control. En su obra LA RAGIONERIA (La contabilidad), en 3 volúmenes el emérito maestro, partiendo de las líneas que definiría en su discurso académico en 1880, erige una vigorosa estructura de conocimiento, inclusive histórica y filosófica. La inicia emitiendo su opinión sobre como se puede definir una ciencia y sitúa la administración patrimonial como estudio relevante. Y escribe: “Ni un aportante de capital puede cooperar para la obtención de otra riqueza, ni una persona vive la perfección, ni una sociedad tiende a un fin que no sea encontrar la razón de ser, sin dar lugar a una serie mas o menos grade de fenómenos, sin que ocurran producciones, trueques, transformaciones y consumos de bienes, sin que se inicien y conduzcan tales términos de negocios de las formas mas diversas, sin que sean generadas, se alteren o se desprendan relaciones de naturaleza variadísimo entre esos o aquellos que pertenecen tales capitales y otros, los componentes de una unión, o entre esos extraños”. Y mostrando que se identificaba bien con sus postulados, escribe, “No existe hacienda sin bienes exteriores, sin riqueza, pero la riqueza constituye la sustancia o patrimonio de la hacienda, no la hacienda en si misma”. Estudia la administración, los órganos de la misma, las haciendas, pero, en su doctrina, las definiciones contables son específicas. Sus conceptos sobre patrimonios son valiosísimos, admitiendo como grandeza conmensurable” el “agregado de valores” atribuido a los bienes; niega ostensivamente, que sobre el aspecto contable se pueda admitir que es un conjunto de “derechos y obligaciones “. Debe resaltarse lo genuino de sus ideas y la diferencia entre sus definiciones y las de los cerbonianos. Rebate, con vehemencia, la tesis de que patrimonio se pueda observar lo mismo que el derecho o el hacer, pues cada ramo del saber tiene su propia forma de enfoque. Como sus conceptualizaciones sobre los bienes se estructuran como la “sustancia patrimonial”, BESTA los entiende contablemente vinculados al valor y afirma “solo por su valor los bienes pueden ser medidos”. El maestro tiene grandes y eméritos seguidores y cuando fallece, en 1922, había cumplido 46 años de magisterio en Contabilidad en la Real Escola Superior de Comercio de Veneza, entre sus famosos adeptos estaban los también eméritos VITTORIO ALFIERI (1863-1930), FRANCISCO DE GOBBIS (1863-1942), VINCENZO VIANELLO (1886-1935), PIETRO D’ ALVISE (1860-1943) CARLO GHIDIGLIA (1870-1913) y otros tantos. La obra de FABIO BESTA es monumental, profunda y ejerció rara influencia cultural en la contabilidad, por su calidad. 4.

HACIENDALISMO


La corriente de pensamiento “Haciendalista” se hizo fuerte en Alemania pero solo en Italia conseguiría su forma completa. Los conceptos de “hacienda” ya estaban consolidados hace mucho, como un sistema de personas y medios materiales e inmateriales que, en sentido dinámico conducen a la sociedad a cumplir una finalidad. (la familia, las empresas, la asociaciones, el estado, todo es hacienda). En verdad, la primera tentativa de imaginarse una “economia de hacienda” fue del frances COURCELLE SENEUIL, en su “Traité Theorique et Pratique des enterprises industrielles, commerciales et agricoles ou Manuel de Affaires, editado en Paris, en 1854. Imaginar una economía ocurriendo en una institución fue la forma de encontrar partes distintas en acción, ínter ligadas, pero autónomas y que eran la administración, la organización, la Técnica de la Actividad y la Contabilidad. SENEUIL procuro realizar algo “científico” en torno a la “practica de las empresas”. Las obra de W. Sombart, buscando una ciencia de la empresa, los estudios precursores de Giovanni Rossi, de LEO GOMBERG (el de mayor rigor lógico), de JOHAN FRIEDRICH SCHAR (especialmente en su libro de 1910 ALLGEMEINE HANDLESBERTRIEBSLEHRE). M. R. WEYERMANN, H. SCHONITZ, RODOLF DIETRICH, EUGEN SCHMALENBACH y otros situaron el “campo hacendal” como un “espacio de ciencias”. La “economía haciendal” y la “economía de empresas” así como otras denominaciones, buscaban presentar un conjunto de “ciencias haciendales”, el Italiano GINO ZAPPA, en discurso de apertura del año académico 1926-1927, en Venecia, presento sus “Tendencias Novas no Estudo de Contabilidade”, donde ofrece las bases de su "economía I haciendal” que daría origen a una corriente grande. De la escuela de Venecia, de Zappa, surgieron grandes seguidores, tan geniales como el maestro, entre ellos Alberto Cecherelli, Pietro Onida, Aldo Amaduzzi, Egidio Giannessi, Lino Azzini, Giuseppe Cudini, Giovanni Ferrero, Domenico Amadeo, Angelo Riera, Teodoro D´ippolito y otros tantos. La corriente haciendalista domino la Italia del siglo XX, pero termino por no ofrecer un cuerpo de doctrina abarcante, de lógica profunda, competente para justificar el campo contable. Su visión de la contabilidad no convence y no consigue imponerse por falta de una lógica científica capaz de justificar la dignidad y la autonomía necesarias. Para tal “Economía Haciendal” la contabilidad se limitaba a los “levantamientos” o “revelaciones” de riqueza pero, no presento la esencia para justificar la calificación; obras mayúsculas como las de Azzini, Ferrero, Onida, ceccherelli, estuvieron cercanas a un grande desarrollo científico contable, pero la propia base del haciendalismo no les permitió romper las barreras de la autonomía. Los autores referidos produjeron doctrina de altísima calidad científica que contribuyo expresivamente al progreso cultural de nuestra disciplina y algunos de ellos, como Giannessi, llegaron a formar escuelas propias, de características distintivas (creo la ESCOLA DE PISA, con valores mayúsculas de la actualidad,


como Giovanni Padrón, Rossella F. Ferraris, Humberto bertini, Ricardo Varaldo, Renzo Corticelli, Paola M. Vitali, Brunillo Passaponti y otros). 5.

PATRIMONIALISMO

La corriente del pensamiento contable que tiene mayor repercusión en la actualidad es la Patrimonialista. Considera la contabilidad como ciencia que estudia los fenómenos del patrimonio haciendal, Su líder y creador de la estructura científica que posee fue VINCENZO MASI, nacido en rimini, Italia, el 6 de febrero de 1893 y falleció en Bolonia en 1978; fue alumno de Fabio Besta en Veneza y en 1919 obtuvo el doctorado, año, también en el que edita su primer trabajo. En 1923 admitió su idea sobre el objeto científico de contabilidad, como senda del patrimonio, publicando tal idea en la Revista Italiana de la Contabilidade, en 1926 y, en 1927, editando el libro monumental que da cuerpo a su doctrina “ A CONTABILIDADE COMO CIENCIA DO PATRIMONIO” (LA RAGIONERIA COME SCIENZA DEL PATRIMONIO). Un sinnúmero de ideas siguió como desarrollo de sus geniales ideas: Statica Patrimoniale (2 volumenes), La Moderna Ragioneria nella Azienda moderna, Lineamienti di Storia Della Ragioneria etc. fueron algunas de sus obras.

Dinamiza Patrimoniale (2 volumenes), Principii di Scienza delle azienda,

De rara profundidad seria su Filosofia da Contabilidade (Filosofia de la Ragioneria) que edita en 1961 y es un monumento doctrinario su obra LA SCIENZA DEL PATRIMONIO (1971) que Masi denominó “libro de batalla” en la dedicatoria manuscrita que nos hizo del mismo. Se adhirió a las ideas patrimoniales, en Portugal, Jaime López Amorin, como uno de los principales doctrinantes de nuestra disciplina en idioma portugués. En Brasil Francisco D´ Auria y Hermann Junior (quien en 1929 ya presentaba tesis en ese sentido), en Argentina, Alberto Arévalo, en España, José Fernández Pirla en Uruguay, Juan Rodríguez López, en resumen una corriente formada en todo el mundo y que es de las mas vigorosas que se han consolidado. Masi divide los estudios contables en Estática Patrimonial, Dinámica Patrimonial y Revelación patrimonial, desarrollando tal materia en 5 extensos volúmenes de valioso contenido. Es en Italia donde primero se edita una obra especifica sobre la filosofía de la contabilidad en 1961, asunto muy raramente tratado en nuestra área. El patrimonialismo continúa como una corriente viva, avanzando cada vez mas profundamente, presentando obras de raro valor científico y filosófico en muchos países del mundo. Los “fenómenos patrimoniales”, o sea, todo lo que acontece con la riqueza haciendal, continua siendo objeto central de estudio de las mejores obras de nuestro tiempo y la propia parte instrumental, formal, escritural, prosigue siendo normalizada dentro de una óptica rutidamente patrimonialista. Obras recientes de filosofía contable, como las de los eminentes profesores José Maria Requena Rodríguez (Epistemología de la contabilidad como teoría científica); Regulo Millán Puentes (la contabilidad como ciencia); Samuel Alberto Mantilla y Gabriel Vásquez


Tristancho (Conocimiento, Metodología e Investigación contable); se preocupan por abrir también variados ángulos de nuestro conocimiento superior de forma amplia. La segmentación que Masi hace de los estudios contables señala también una cuestión: ESTATICA PATRIMONIAL; es el estudio del patrimonio haciendal, considerado como si estuviese para un momento dado, para examinar la composición cualitativa y cuantitativa, esto es, sus elementos y sus valores y las condiciones de equilibrio: propone, de hecho, la coordinación cualitativa y los valores de los diversos elementos y componentes del patrimonio, inclusive cuando capitaliza las empresas, en “stricto sensu” las entidades: el estudio del equilibrio estático funcional y financiero constituye, por asi decirlo el foco de investigaciones y el “fin de la misma estática”. DINAMICA PATRIMONIAL: es el estudio del patrimonio haciendal como un todo en continuo, ya sea por efecto de la gestión o ya sea por causas extrañas. Examina primordialmente el patrimonio de las inversiones y las financiaciones, y las condiciones y caminos que lo disciplinan y afectan realmente, como los costos, los ingresos y los resultados de las empresas y también las entradas y las salidas y los resultados financieros, económicos y patrimoniales que se observan en las entidades institucionales. Y para explicar la revelación completa: “la estática y la dinámica patrimonial no podrían ser estudiadas totalmente, ni explicadas completamente, sin el uso de procedimientos diversos, oportunamente coordenados, de revelaciones que evidenciasen el patrimonio y los hechos patrimoniales, tal y como se manifiestan en la empresas y en las instituciones de todas las naturalezas, y, así misma justifica la existencia de la una revelación patrimonial (o levantamiento patrimonial)

TALLER II ESCUELAS DEL PENSAMIENTO CONTABLE 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14.

A quien se debe el liderazgo cultural y la formación de las corrientes del pensamiento contable? Qué barrera se rompió en este periodo? Las principales corrientes en aceptar el “objeto de estudios de la contabilidad” fueron? Cómo explicar el surgimiento de las corrientes del pensamiento contable? De que se preocupaban las corrientes del pensamiento contable? Qué teoría admitía el contismo? El fomento de las ideas del contismo se atribuyen a?: La Obra “LA SCRITTURA DOPPIA RIDOTTA A SCIENZA”, pertenece a? Qué contribución o aporte deja el contismo? Cuál fue uno de los más renombrados representantes? Sobre que se basa la teoría personalista? Cuáles fueron sus mas celebres representantes? Cuál era el criterio de la escuela de Cerboni? Cuál es el mayor opositor del personalismo?


15. 16. 17. 18. 19. 20. 21. 22. 23. 24. 25. 26. 27. 28.

Cuál es la teoría del controlismo? Cuál es su líder y que enfoque presenta? Sobre que se concentra la escuela y que pretende demostrar? Cuál es su obra principal? Dónde se inicia y donde toma fuerza esta corriente? Qué postulado defiende esta corriente? Qué escuela fundo Gianessi? Cuáles fueron sus seguidores? Qué considera esta corriente? Quien fue su líder y creador? Cómo se llama su mejor obra? Cuál es el objeto central actual de esta corriente? Explique el concepto de estática Patrimonial? Explique el concepto de Dinámica Patrimonial?

https://docs.google.com/document/d/1r4MBTjEMAFGdXTzkVJ7JfzYr4Lzp4UVFn2UNX 7pE5jk/edit?pref=2&pli=1 M.ª Teresa Méndez Picazo* Domingo Ribeiro Soriano** ASPECTOS HISTÓRICOS DEL PENSAMIENTO CONTABLE: DE LOS INICIOS AL PARADIGMA DE LA UTILIDAD La historia del pensamiento contable es una disciplina en constante evolución. La contabilidad, ligada al comercio desde la más remota antigüedad, nació como una técnica de registro y fue evolucionando hasta la formalización de diferentes teorías en las que se sustenta actualmente la práctica contable. En este trabajo abordamos la evolución del pensamiento contable desde una perspectiva histórica, a través de las diferentes etapas por las que ha atravesado hasta los actuales ordenamientos contables basados en el paradigma de la utilidad. Palabras clave: historia de la contabilidad, pensamiento contable, partida doble, teoría de la contabilidad. Clasificación JEL: M40. 1. Introducción En el origen, la contabilidad fue una técnica empleada con el fin de sustituir los fallos de la memoria humana para llevar razón de las operaciones mercantiles. La historia de la contabilidad está indisolublemente ligada a la del comercio. Cuando el hombre comienza a intercambiar productos necesarios para su supervivencia y dicho intercambio evoluciona, se van desarrollando técnicas para registrar y controlar las operaciones. De este modo, y de la mano de la evolución del comercio, van mejorando también las técnicas de registro, haciéndose más sofisticadas, requiriendo cada vez más instrumentos y dando origen a la aparición de las cuentas y los libros. 2. Las escuelas de pensamiento contable. Las etapas de formación del pensamiento contable En la actualidad existe un cierto consenso en considerar que han existido a lo largo del tiempo unas etapas claramente diferenciadas en la evolución del pensamiento contable. Siguiendo a Montesinos (1978) cabría considerar cuatro etapas. La primera, denominada período empí- NUEVAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO ECONÓMICO Marzo-Abril 2012. N.º 865 ICE 71 * Profesora Contratada Doctora del Departamento de Economía Financiera y Contabilidad II. Universidad Complutense de Madrid. ** Catedrático del IUDESCOOP. Universitat de València. rico, abarca desde los primeros registros contables hasta el Siglo XIII, en el que tiene lugar un espectacular auge del comercio. La segunda etapa se caracteriza por el surgimiento y desarrollo de la partida doble. La tercera, en la que se


produce la difusión e implantación de la partida doble, caracterizada por una amplia literatura que comienza a teorizar los principios y usos de la práctica contable, y una cuarta etapa, mucho más reciente, denominada científica, que comienza en el Siglo XIX, como consecuencia de los profundos cambios provocados por la revolución industrial, durante la cual surgen diferentes corrientes de pensamiento. Período empírico Existen registros contables desde la antigüedad más remota, que surgen de la necesidad de complementar la memoria humana cuando el número de transacciones comerciales comienza a rebasar la capacidad para recordarlas. Se han encontrado restos de registros contables de casi todas las civilizaciones del mundo antiguo, algunos de ellos con un alto grado de sofisticación. La civilización sumeria, de la cuál se conservan numerosos escritos, desarrolló hacia el cuarto milenio antes de Cristo una poderosa economía en la que la forma de registro de las transacciones tenía gran importancia, y fue evolucionando y perfeccionándose a lo largo del tiempo. La civilización babilónica continuó el desarrollo de la práctica contable y bajo el reinado de Hammurabi, hacia el 2000 a.c., se regularon algunos contratos, como el de comisión, estableciendo la obligación de registrar ciertas operaciones y el resultado derivado de las mismas. Asimismo, también se han encontrado antecedentes de actividad bancaria en el Templo Rojo de Uruk (Pérez, 2009 y Gerz, 1990, página 25 citando a Lagunilla, 1960). También en otras civilizaciones, como la egipcia, la griega y la romana tuvieron gran importancia los registros contables (Macve, 1985). En Egipto dichas tareas recaían en los escribas, que se ocupaban sobre todo de los registros referentes a impuestos y a la administración de las provincias y de los templos, pero su técnica no supuso una gran evolución respecto a la babilónica. En Grecia, paralelamente al desarrollo de la contabilidad, se desarrolló la actividad bancaria, si bien existían precedentes de la misma en las civilizaciones sumeria, babilónica y egipcia, en las que los templos se ocupaban de algunas de estas actividades que llevaban a cabo los sacerdotes. Los templos helénicos registraban mediante recibos las ofrendas de los fieles, administraban sus propios fondos y realizaban funciones de depósito y crédito, tanto para los particulares como para el Estado, constituyéndose incluso bancos privados (Vlaemmink, 1961, página 22 y Méndez, 1999). Los griegos utilizaron libros diarios y libros de cuentas, y sus técnicas fueron adoptadas por los romanos que llevaron a cabo meticulosos registros (memoriales y libros de ingresos y gastos, detallando importe, fecha y tipo de transacción), añadiéndose a éstos, en el caso de los bancos, libros donde se registraban los préstamos, así como un diario especial donde se anotaba el crédito concedido a cada cliente (codex rationum). Tras el estancamiento producido después de la caída del Imperio Romano, decaen también los testimonios de registros contables hasta el Siglo XII, y los encontrados reflejan un importante retroceso ante el grado de perfeccionamiento que caracterizaba las técnicas e instrumentos de griegos y romanos. A partir del Siglo XII, con las Cruzadas, resurge con fuerza la actividad comercial, y a la par, el desarrollo de las prácticas contables. La partida doble Según Vlaemminck (1961, páginas 46-47), el comercio con Oriente impulsó la actividad mercantil tanto en el norte de Italia como en Flandes, debido a sus puertos marítimos, donde finalizaban las rutas comerciales. Sin embargo, fue en el norte de Italia donde la práctica contable evolucionó de manera más relevante, desde el memorial (libros donde se anotan transacciones para recordarlas), a la contabilidad por partida simple, desglosando cuentas concretas que paulatinamente van derivando en diversos libros, hasta llegar a la partida doble. La mayoría de los autores coinciden en señalar que, a comienzos del Si- 72 NUEVAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO ECONÓMICO Marzo-Abril 2012. N.º 865 M.ª TERESA MÉNDEZ PICAZO Y DOMINGO RIBEIRO SORIANO ICE glo XIII se produjo la conjunción de diversos


acontecimientos, como la publicación del Liber Abaci de Leonardo Fibonacci, en 1202, que llevó a la paulatina adopción de la numeración arábiga frente a la romana en los registros contables, el incremento de la actividad comercial y, debido a ello, el perfeccionamiento progresivo de la partida simple, transformándose en partida doble (Melis, 1950; Vlaemminck, 1961 y Montesinos, 1978). Estos hechos, así como un acontecimiento trascendental que marcará el rumbo de la historia económica posterior, el nacimiento del capitalismo, produjeron un cambio en la consideración del concepto de riqueza hacia el concepto actual de capital productivo, que debe mantenerse e incrementarse (Yamey, 1964 y Montesinos 1978), y desembocaron en el perfeccionamiento de un sistema de registro que permite la racionalización y ordenación de las actividades: la partida doble. Vlaemminck (1961, páginas 49-54) señala varios factores que propiciaron la aparición e implantación de la contabilidad por partida doble, como son: i) la expansión comercial originada por las Cruzadas unida a la expansión del crédito, ii) la aparición de las sociedades comerciales, y iii) el contrato de comisión o contrato de mandato. Parece existir consenso entre los autores acerca de que los primeros registros realizados mediante partida doble, se sitúan en Italia entre finales del Siglo XIII y principios del XIV, yendo en este caso la práctica por delante de la teoría, ya que la primera obra que recoge los principios de la contabilidad por partida doble, titulada Della Mercatura e del Mercante perfetto, no fue escrita hasta 1458 por Benedetto Cotrugli, aunque, al demorarse su publicación hasta 1573, fue publicada antes, en 1494, la obra de Luca Paciolo Summa de aritmética, Geometría, Proportioni e Proportionalità, libro que como su nombre indica versaba sobre aspectos matemáticos, y que incluye 36 capítulos sobre la forma de llevar la contabilidad por el sistema de partida doble en el Tractatus XI particularis de computis et scripturis; por ello, y aunque fue escrita después de la de Cotrugli, ha sido considerada hasta épocas relativamente recientes como la primera obra escrita sobre este tema. Como se ha destacado antes, la partida doble surgió como una evolución de los registros por partida simple, cada vez más sofisticados, que intentaban cubrir las cada vez mayores necesidades de información de los mercaderes, influida por la progresiva complejidad del entorno económico de la época. También existen documentos de esta época referentes a sistemas de contabilidad de costes, así como también se practicaba en ocasiones la revisión de cuentas, precedente de la auditoría actual (Montesinos, 1978). Difusión e implantación de la partida doble: las escuelas clásicas de pensamiento contable La aparición de las primeras obras sobre la contabilidad por partida doble, especialmente la de Paciolo, que fue la que tuvo mayor y más rápida difusión, supuso un cambio importante en la disciplina contable. Su aplicación práctica se fue perfeccionando, cada vez más, para ofrecer una información más completa e integrada, y empieza a concederse importancia al establecimiento de los principios teóricos. En esta época comienza a distinguirse entre la teneduría de cuentas y la teoría de la contabilidad y puede empezar a hablarse de escuelas de pensamiento contable. Esta etapa se extendió hasta el Siglo XIX, experimentándose en ella una evolución progresiva, tanto de las técnicas como de las doctrinas que las sustentan, si bien su avance no fue uniforme, sino que las principales aportaciones se produjeron hacia el final de la misma. Los autores más destacados de esta época, en los Siglos XVI y XVII, que empiezan a ir más allá de la mera contabilidad comercial, son Angelo Pietra con su obra Indirizzo degli economi publicada en 1586 y Ludovico Flori con su Trattato del modo di tenere il libro doppio domestico de 1636. El primero de ellos estableció la distinción entre contabilidad bancaria, mercantil y patrimonial, planteó la idea de presupuesto, diferenció entre empresa y propietario, y perfeccionó el balance; el segundo introdujo en Italia, aunque con retraso


respecto a otros países, la práctica de los asientos complejos (Montesinos, 1978). También en los Países BaASPECTOS HISTÓRICOS DEL PENSAMIENTO CONTABLE ... NUEVAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO ECONÓMICO Marzo-Abril 2012. N.º 865 ICE 73 jos, JehanYmpyn, que publicó en 1543 la obra Nieuwe instructie ende bewijs der looffelijcker consten des rekenboecks ende rekeninghe te houdenenae die Italiaensche maniere allencooplieden, rentmeesteren, tollenaren, assijsmeesteeren, zeernut ende profytelijck, y Valentin Mehner, con su obra de 1550 Practique brifve pour cyfrer et tenir Livres de Compte touchant le principal train de Marchandise, fueron autores destacados; ambos contribuyeron de forma decisiva a la difusión de la partida doble por toda Europa. Asimismo, Simon Stevin, en su obra Wiskonstighe Ghedachtenissen, publicada entre 1605 y 1608, introduce el concepto de contabilidad pública o «del príncipe» (Vlaemminck, 1961, páginas 128-188). En el Siglo XVII empiezan a surgir en Francia las que se consideran las primeras escuelas de pensamiento contable. Con ellas comienza el período clásico. La formulación de los conceptos y sus desarrollos se vuelven más sistemáticos e integrados y se empieza a concebir la contabilidad como ciencia de las cuentas. La característica común a las escuelas clásicas es el propósito de explicar el funcionamiento de las cuentas, si bien no abordan el concepto de valor económico, no consideran la contabilidad como un cuerpo de conocimientos ni la contemplan aún como información útil para tomar decisiones (Tua, 2004). La primera de estas escuelas, denominada Contismo, surgió en el Siglo XVII en Francia, siendo Colbert ministro de finanzas. Su ordenanza de 1673 reguló la utilización de libros de comercio. El principal autor de esta escuela fue Matthieu de la Porte, cuya obra Traité de la science des négotiants et teneurs de livres, publicada en 1685, se ocupa de manera especial de la clasificación de las cuentas, dentro de la doctrina de personificación de las mismas, procedente de Paciolo, Pietra y Flori y su clasificación, considerando tres tipos de cuentas: cuentas del propietario (capital, pérdidas y ganancias, gastos generales, etcétera); cuentas de cosas (caja, existencias, efectos, inmuebles, participaciones en otros negocios, etcétera) y cuentas de personas (deudores, acreedores) (Boter, 1959, páginas 6667). A esta misma escuela pertenece la obra de Edmond Degrange, La tenue des livres rendue facile, publicada en 1795, de la que se hicieron numerosas ediciones y que estableció cinco cuentas generales, conociéndose su teoría con el nombre de «cinquecontista». Otra de las escuelas consideradas clásicas es la de la Ownership theory, teoría patrimonial (Boter, 1959, página 148), o teoría materialista de las cuentas (Vlaemminck, 1961, página 225 y Goxens, 1970), cuyo principal representante fue Huscraft Stephens. Este autor publicó, en 1735, la obra Italian Book-Keeping reduced into an Art, que simplificó las reglas relativas al movimiento de las cuentas. En dicha obra, Huscraft considera que la empresa posee una personalidad propia distinta de la del propietario, y tiene un patrimonio compuesto por un activo a su favor (bienes, derechos y acciones) y un pasivo en su contra (créditos y obligaciones), cuyos elemento deben ser clasificados según su naturaleza en grupos homogéneos en cuanto a su valor llamados cuentas (Tua, 2004). La obra de Huscraft tuvo gran difusión en los países anglosajones, especialmente en Estados Unidos, donde se ha venido considerando como la única teoría de las cuentas (Boter, 1959, página 148 y Vlaemminck, 1961, página 226). El período científico El llamado período científico en la historia del pensamiento contable comienza hacia mediados del Siglo XIX y abarca hasta la actualidad. A partir la Revolución Industrial, como consecuencia de los cambios que supuso en el ámbito económico europeo occidental, la contabilidad empieza a experimentar también transformaciones fundamentales, surgiendo a raíz de ellas importantes corrientes doctrinales, que condicionarán la evolución del pensamiento contable hasta la actualidad. Siguiendo a Tua (2004), las tres últimas


escuelas consideradas clásicas son las primeras escuelas científicas que aparecen durante el Siglo XIX en Italia, donde tiene lugar un importante avance en cuanto a doctrina se refiere. La primera de ellas, conocida como Escuela Lom- 74 NUEVAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO ECONÓMICO Marzo-Abril 2012. N.º 865 M.ª TERESA MÉNDEZ PICAZO Y DOMINGO RIBEIRO SORIANO ICE barda, tuvo como principal autor a Francesco Villa, que en 1958 publicó la obra Elementi di amministrazione e contabilità. Villa diferenció entre la teneduría de libros y la contabilidad, considerando a esta última como la parte científica, relacionada con la problemática administrativo-financiera de la empresa. Para Villa la contabilidad es un conjunto de principios económico-administrativos aplicados a la teneduría de cuentas. Asimismo, considera el control como objetivo de la contabilidad y lo vincula a la organización y administración de la empresa. La segunda escuela científica, denominada Escuela Toscana (Boter, 1958; Vlaemminck, 1961 y Montesinos, 1978) o Escuela Personalista (Tua, 2004), tiene como principal autor a Giuseppe Cerboni, cuya obra más importante, La ragioneria scientifica e le sue relacioni con le discipline amministrative e sociali, fue publicada en 1886. Cerboni, basándose en la teoría jurídicopersonalista, que fundamenta la disciplina contable sobre las relaciones jurídicas que existen entre las personas que administran el patrimonio de la empresa e intentan explicar el movimiento de las cuentas considerando que todas las cuentas representan derechos y obligaciones del propietario, desarrolló un sistema que denominó logismografía. Dicho sistema se basa en la azienda, término que representa el conjunto de relaciones jurídicas y económicas que relacionan al propietario con su propiedad (Vlaemminck, 1961, página 277). Para Cerboni la contabilidad es la ciencia que estudia las funciones de la administración económica de la empresa, la organización interna de la misma, las matemáticas aplicadas a los hechos administrativos y la forma de registro de los mismos (Goxens, 1970, página 34); también consideraba que la contabilidad tiene naturaleza económica y destacó el papel regulador que desempeña en las relaciones entre las personas vinculadas con la empresa. La tercera escuela científica, la denominada Escuela Veneciana o Escuela Controlista, tiene un marcado carácter económico, más cercano a la Escuela Lombarda de Villa que a la Toscana de Cerboni. Su principal representante fue Fabio Besta, cuya principal obra, La Ragioneria, en tres volúmenes, fue publicada entre 1909 y 1910. Opuesto a la teoría personalista de las cuentas, Besta construye una teoría materialista de la contabilidad basada en el valor de los elementos patrimoniales representados por las cuentas y en el control económico de la empresa. Para Besta la contabilidad es la ciencia del control económico (Vlaemminck, 1961, página 283) y ocupa un lugar entre las ciencias morales. Siguiendo a Tua (2004), la escuela controlista puede considerarse como de transición entre las anteriores y las escuelas neocontistas. 3. Las escuelas económicas En el marco histórico y económico de la Europa de finales del Siglo XIX y principios del XX, sacudida por acontecimientos tan importantes como la Primera Guerra Mundial, y la crisis y la enorme inflación que se produjo en el período de entreguerras, la contabilidad empieza a cobrar importancia como sistema informativo empresarial, adaptándose a los requerimientos de las nuevas circunstancias económicas y destacando el valor económico como concepto consustancial a la contabilidad. La primera escuela que puede considerarse como económica es la llamada Neocontista, que se desarrolló principalmente en Centroeuropa, Francia, Alemania e Italia, y trascendió a Estados Unidos, donde tuvo un importante impulso. Dicha escuela intenta explicar el movimiento de las cuentas sin recurrir al personalismo de las mismas y basa la concepción de la contabilidad en el valor económico, intentando determinar y analizar dicho valor y orientándose hacia la toma de decisiones (Tua, 2004). El principal autor de esta corriente en


Centroeuropa es Leo Gomberg, cuya principal obra fue Grundlegung der Verrechnungswissenschaft, publicada en 1908. Gomberg consideraba que la contabilidad debía ser contemplada como parte de la economología, que estudia la actividad de la empresa en tres momentos: antes, durante y después de la actuación de la empresa (Goxens, 1970, página 28). Para Gomberg las actividades deben ser registradas a través de un plan contable y de forma cronológica, de modo que dicho reASPECTOS HISTÓRICOS DEL PENSAMIENTO CONTABLE ... NUEVAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO ECONÓMICO Marzo-Abril 2012. N.º 865 ICE 75 gistro sirva para la toma de decisiones en la empresa. Su teoría causal estudiaba las causas y efectos de los movimientos de los elementos patrimoniales. En Francia el Neocontismo estuvo representado por tres autores: Jean Bournisien, autor de la obra Essai de Philosophie comptable, de 1919, Jean Dumarchey, autor del libro Théorie positive de la comptabilité, también de 1919, y René Delaporte, autor de La comptabilité industrielle, publicado en 1922. Para ellos, el concepto de valor es fundamental. Para Dumarchey el valor es la piedra angular de la contabilidad; define la cuenta como toda clase de unidades de valores y se basa en ello pasa sustentar su teoría de la situación neta, cuya consecuencia es el balance equilibrado. En Italia, la Escuela Hacendal, cuyo principal representante fue Gino Zappa, define la economía hacendal y distingue en ella tres disciplinas: la organización, la técnica administrativa y la contabilidad, relacionadas sistemáticamente de modo que no pueden desarrollarse científicamente por separado (Montesinos, 1978). Por su parte, la Escuela Patrimonialista de Vincenzo Masi considera la contabilidad como la ciencia del patrimonio, cuyo objetivo es la investigación del patrimonio hacendal desde su dimensión estática, dinámica, cuantitativa y cualitativa, con el fin de poder gestionarlo en cualquier situación en la que se encuentre la empresa. En Alemania la contabilidad se engloba en el ámbito de la economía de la empresa. Entre los numerosos autores pertenecientes a esta escuela destaca Eugen Schmalenbach, cuya obra Grundlagen dynamische Bilanzlehre, de 1919, tuvo gran difusión. Distingue entre el balance que muestra el patrimonio (balance estático) y el que muestra la eficiencia económica o economicidad (balance dinámico), concediendo una gran importancia a la determinación del resultado. En la misma época, desde Estados Unidos, se incorpora con fuerza en la historia del pensamiento contable una corriente cuyo principal interés es la justificación de la práctica contable. Sus escritos son principalmente descriptivos de las prácticas contables que se llevan a cabo. Los autores más destacados de esta corriente son Charles E. Sprague, autor de The philosophy of accounts (1907) y William A. Paton, que en su obra Accounting Theory de 1922 aborda seriamente, por primera vez, la labor de formular unos principios de la contabilidad, intento que no volverá a repetirse hasta 1961 por Moonitz (Cuadrado y Valmayor, 1999). Otros autores norteamericanos significativos han sido los que han recogido en sus obras los principios contables que subyacían en la práctica que se desarrollaba, como Paul Grady en su obra de 1965 Inventory of Generally Accepted Accounting Principles for business enterprises. Siguiendo a Tua (2004) los autores de la primera mitad del Siglo XX han seguido dos direcciones: — La que explica la contabilidad a través de la práctica de la misma, considerando que las reglas de la contabilidad proceden de la experiencia. — La que establece generalizaciones que justifiquen la práctica. En los países anglosajones desde el Siglo XIX las agrupaciones profesionales han tenido una gran influencia en el desarrollo de las técnicas contables aplicadas a la práctica. La más antigua de ellas, el Institute of Chartered Accountants of Scotland, fue fundada en Edimburgo en 1854,yapartir de su fundación se generalizaron no solo en Gran Bretaña, sino en otros países como Francia (1881), Austria (1885), Holanda (1895) y Alemania


(1896) (Gerz, 1964, página 119). Sin embargo, las agrupaciones de profesionales contables no eran nuevas. La primera asociación de la que existen registros fue el Collegio dei Raxonati fundado en Venecia en 1581 (Boyd, 1968). La necesidad de establecer líneas de pensamiento doctrinal en las que basar la regulación contable llevó a la aparición de una serie de trabajos, cuyos autores pertenecen a la llamada Escuela Económico-Deductiva (Tua, 2004), y que se desarrolló durante los años cincuenta y sesenta del pasado siglo. Dichos autores desarrollaron una teoría de la contabilidad basada en la teoría económica y orientada hacia el cálculo del beneficio único, para lo cual desarrollaron una serie de reglas contables utilizando instrumentos lógico-deductivos 76 NUEVAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO ECONÓMICO Marzo-Abril 2012. N.º 865 M.ª TERESA MÉNDEZ PICAZO Y DOMINGO RIBEIRO SORIANO ICE para generalizar los conceptos de la contabilidad financiera referidos a la empresa. El principal autor fue Maurice Moonitz (The basic postulates of accounting, 1961), que establece un conjunto de postulados referidos al entorno económico en que se desenvuelve la contabilidad de la empresa, a la propia contabilidad y a los preceptos que se establecen para conseguir los objetivos que persigue la información contable; a partir de ellos se establecen una serie de principios que sirven para la resolución de problemas, lo que lleva a la formulación de reglas que deben desarrollarse de acuerdo con los postulados y los principios previamente establecidos. El mismo autor, junto a Robert T. Sprouse, publicó en 1962 otro trabajo llamado A tentative set of broad accounting principles, que estableció una serie de principios fundamentales que fueron el origen del desarrollo y uso de conceptos que más tarde fueron recogidos o están implícitos en los marcos conceptuales, y las normas de contabilidad de los ordenamientos contables actuales (Swieringa, 2011). A partir de esta época, la tendencia en el pensamiento contable se orienta hacia otro tipo de planteamientos, cuyo objetivo es la elaboración de cuerpos normativos. 4. Pensamiento contable actual: el paradigma de la utilidad La evolución del pensamiento contable a partir de los años sesenta del Siglo XX se construye básicamente a partir del paradigma de la utilidad, de modo que los objetivos para los que se elabora la información contable determinan su construcción teórica. Esta orientación comienza a surgir entre los años veinte y treinta del pasado siglo, cuando comienza paulatinamente a perder vigencia el objetivo de rendir cuentas a propietarios y acreedores, cuya importancia como usuarios de la información contable decae en favor de los inversores actuales y potenciales. La crisis bursátil que se produjo en 1929, entre otros factores, impulsaron una serie de reformas que pusieron de manifiesto la necesidad de una reorganización y una regulación de la información contable de las empresas, con el objetivo de que los usuarios puedan tomar decisiones económicas (Previts y Merino, 1998, página 270). De acuerdo con Tua (1989), la adopción del paradigma de la utilidad tuvo como consecuencias el desarrollo y ampliación del concepto de usuarios de la información contable, incluyéndose en los marcos conceptuales: el debate sobre los objetivos de la información contable y los requisitos que debe cumplir para que sea útil en la toma de decisiones, el aumento de la información contable que elaboran las empresas, la consideración de la contabilidad como una ciencia aplicada y normativa y el gran impulso de la investigación empírica. El paradigma de la utilidad condujo a la formulación de los marcos conceptuales y cuerpos normativos vigentes actualmente, como los del Financial Accounting Standard Board (FASB) o el International Accounting Standard Board (IASB), así como a diferentes enfoques en la investigación empírica. Del mismo modo ha llevado al desarrollo de formalizaciones, como la de Richard Mattessich, que a partir de 1957 formuló una serie de postulados básicos en los que fundamentar las normas contables, determinando un conjunto de axiomas, definiciones, teoremas


y condiciones específicas, así como una representación matricial de la contabilidad (Cuadrado y Valmayor, 1999). Mattessich (Accounting and Analytical Methods, 1964) construye una teoría general de los sistemas contables reconociendo que las manifestaciones de la contabilidad en las economías monetarias existen a nivel micro y macroeconómico (García, 2008). Sin embargo, el paradigma de la utilidad se ha revelado incapaz de hacer frente a determinadas cuestiones, como la del conflicto de intereses entre los diferentes usuarios de la información contable a la hora de elaborarla, o la del reconocimiento de ciertos intangibles, como el capital intelectual. Como consecuencia de la detección de estos problemas, han ido desarrollándose propuestas tendentes a la elaboración de sistemas contables integrales, que recojan información tanto cuantitativa como cualitativa y que sean capaces de ofrecer la información que requieren los usuarios. ASPECTOS HISTÓRICOS DEL PENSAMIENTO CONTABLE ... NUEVAS CORRIENTES DE PENSAMIENTO ECONÓMICO Marzo-Abril 2012. N.º 865 ICE 77 5. Conclusiones La evolución histórica del pensamiento contable se ha venido manifestando en el tiempo en dos aspectos igualmente relevantes: el teórico-científico, más reciente pero que se ha convertido en esencial desde su aparición en el Siglo XIX, y el empírico, con miles de años de práctica. Desde las primeras formas de registro de las operaciones comerciales hasta los actuales sistemas de información contable, la contabilidad ha ido evolucionando de acuerdo con las necesidades de sus principales usuarios, desde el paradigma del registro al paradigma de la determinación del beneficio y, más recientemente, al paradigma de la utilidad para la toma de decisiones, el cual está fallando ante la actual situación económica y social y sus rápidos cambios, y no es capaz de ofrecer suficiente y adecuada información a los usuarios. Referencias bibliográficas [1] BOTER MAURÍ, F. (1959): Las doctrinas contables, Barcelona, Juventud. [2] BOYD, E. (1968): «Early Italian Accountants», en BROWN, R. (Ed.): History of Accounting and Accountants, Londres, Frank Cass & Co. Ltd, páginas 173-180. [3] CUADRADO EBRERO, A. y VALMAYOR LÓPEZ, L. (1999): Metodología de la investigación contable, Madrid, McGraw-Hill. [4] GARCÍA, N. (2008): «Una reflexión sobre las obras clá- sicas de R. Mattessich y Y. Ijiri». Ponencia presentada en las XIV Jornadas de Epistemología en Ciencias Económicas, Universidad de Buenos Aires, 2-3 de octubre. [5] GERZ MANERO, F. (1992): Origen y evolución de la contabilidad, Mexico, Ed. Trillas. [6] GOXÉNS DUCH, A. (1970): Contabilidad Fundamental, Tomo I Enciclopedia de Contabilidad y Administración de Empresas, Madrid, Ed. Giner. [7] LAGUNILLA IÑÁRRITU, A. (1960): Historia económica general, México, Ed. Galaxia. [8] MACVE, R. H. (1985): «Some Glosses on Greek and Roman Accounting», en PARKER, R. H. y YAMEY, B. S. (1994): Accounting History, Oxford, Oxford University Press, páginas 57-87. [9] MELIS, F. (1950): Storia della ragioneria: contributo alla conoscenza e interpretazione delle fonti più significative della storia economica, Bolonia, Cesare Zuffi. [10] MÉNDEZ PICAZO, M. T. (1999): «Nuevas tendencias en el estudio histórico de la contabilidad», Anuario Jurídico y Económico Escurialense, Volumen 32, páginas 651-664. [11] MONTESINOS JULVE, V. (1978): «Formación histórica, corrientes doctrinales y programas de investigación de la Contabilidad», Técnica Contable, Volumen 30, número 351 a 358, marzo-octubre, páginas 81-385. [12] PÉREZ RAMÍREZ, J. (2009): Banca y contabilidad, Madrid, Marcial Pons. [13] PREVITS, G. J. y MERINO, B. D. (1998): A History of Accountancy in the United States, Ohio, Ohio State University Press. [14] SWIERINGA, R. J. (2011): «Robert T. Sprouse and Fundamental Concepts of Financial Accounting», Accounting Horizons, marzo, Volumen 25, número 1, páginas 207-220. [15] TUA PEREDA, J. (1989): «Algunas implicaciones del paradigma de utilidad en la disciplina contable», Técnica Contable, junio, páginas 261-280 [16] TUA PEREDA, J. (2004): «Evolución y situación actual del pensamiento contable»,


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Escuelas del pensamiento contable  

descripcion de las escuelas contables

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