Page 74

ayudarla a salir del apuro, le doy alguna pista más: —Soy del London Real Gold. Yo le vendí el hotel al señor Hans, por si le sirve de ayuda; si no, puedo llamarle. La chica niega con la cabeza y me mira con una sonrisa preocupante. —No, señorita. Es solo que la habitación que sale con su nombre…, bueno…, pone…, aquí pone… Me desespera. Suspiro y miro a Bryan. Sigue al teléfono. —¿Qué pone? —pregunto tamborileando mis dedos en el mostrador. —Pues, pone que…, bueno, la habitación esta puesta a nombre de la señorita Annia Moreno y… Tartamudea sin parar. Qué es lo que pondrá para que se ponga tan nerviosa. —¿Y? —Arqueo una ceja. —Y el dueño del hotel, el señor Jim Hans, señorita. Palidezco por segundos. ¿Cómo es posible? Le dije a Jim que vendría con Bryan. Bryan Summers. Esto me está empezando a asustar de una manera… —Eso es imposible. Le dije al señor Hans como se llamaba mi marido. —Miro a Bryan. Menos mal que todavía no viene—. Modifíquelo y ponga el nombre de Bryan Summers, por favor. La recepcionista asiente nerviosa y veo como Bryan se acerca. A mí me entra de todo. Como se dé cuenta de eso, me temo que vamos a tener un problema. Tengo que hablar con Jim en cuanto le vea. Esto no puede ser. Es…, es… Surrealista. —¿Algún problema? ¿Te encuentras bien? —pregunta Bryan. Normal, mi cara ha adquirido un color blanquecino… —Sí, estoy bien. Nada, está verificando la entrada. —Vaya, pues más le vale hacerlo con más esmero o se quedará sin trabajo en menos que canta un gallo, señorita.

Angy skay solo por ti 3 eternamente  
Advertisement