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al dolor de reírme tanto. —No seas tan exagerada. ¡No es para tanto! Brenda niega con la cabeza sin parar y, a paso decidido, entramos en el edificio. Por lo que divisan mis ojos, parece un sitio siniestro, muy siniestro para ser una empresa de construcción. Lo raro es que no hay secretaria en la entrada, y eso me da que pensar; no sé muy bien cómo la gente sabría dónde tendría que ir. Tiene únicamente un largo pasillo y, a ambos lados, puedo observar miles de obras de arte de un montón de países diferentes como, Rusia, Alemania, Tailandia, Estados Unidos… Las paredes están cubiertas de madera oscura y no hay un solo espejo en todo el pasillo. Al lado del ascensor hay una mesa redonda de cristal y, en ella, hay un jarrón con flores secas (parecen las flores que se ponen en los cementerios). Es verdad, deberían de cambiarlas… Brenda me mira y arquea una ceja. Mi cara no es para menos. No sé siquiera por dónde tengo que ir. —¿Y ahora qué? ¡Esto es un desastre! —Brenda, cálmate. Vamos a llamar al ascensor a ver si encontramos algo. —¿Y si no hay nada? Mi amiga está al borde del infarto, lo sé. —Brenda —suspiro—, encontraremos algo. ¡Cálmate! Pulso el botón del ascensor y este tarda dos segundos en abrirse. Raro. Parece que nos estaban esperando. Nos subimos y, en cuanto alzo mi cabeza hacia arriba, observo que hay una pequeña cámara, apenas visible, en el lado izquierdo del ascensor. ¡Mierda! Si no quería que nos vieran, nos han cazado. —Brenda… —susurro. Me mira y abre los ojos como platos. —¿Por qué pareces el susurrador del gato con botas? —susurra ella también. Pongo los ojos en blanco y me pego más a ella. Se queda quieta y me mira abriendo aún más

Angy skay solo por ti 3 eternamente  
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