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tengo ni un pañuelo a mi alcance. Me arrodillo y pongo mis manos encima de las suyas, que están entrelazadas en medio de sus piernas. Cojo su barbilla para que me mire. Y lo que veo no me gusta nada, pero es una situación muy complicada. Me intento colocar en medio de él y lo abrazo lo más fuerte que puedo. —Lo siento mucho. Doy un casto beso en sus labios y él me corresponde, pero no me contesta. A los pocos segundos de estar abrazada con él, se separa y se pone de pie. Sin mirarme, me dice: —Ahora vuelvo. No le contesto prácticamente porque no me da tiempo. Cuando quiero levantarme, ya está arrancando el coche y saliendo del hospital segundos después. Recuerdo lo que me ha dicho Max. Y creo que, en parte, tiene razón; en estos momentos no es bueno presionar a nadie. —¿Estás bien? —pregunta Max a mis espaldas. —Se ha ido —me limito a decir. —Bryan no suele expresar mucho sus sentimientos. Mentira. —Te equivocas. Conmigo sí los ha expresado. Max tuerce el gesto y se pega a mí. —Pues sería porque estaría demasiado agobiado. Lo conozco. No suele hacerlo. Suspiro. —Esto es una mierda, Max. —Lo es, pero todos sabíamos que podría llegar a pasar tarde o temprano. —Nunca me imaginé que fuera hoy. Tan pronto… Mis palabras son un susurro apagado que no deja lugar a dudas del inmenso dolor que siento ahora mismo. —¿Dónde está Giselle?

Angy skay solo por ti 3 eternamente  
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