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excepcional. No lo entiendo. Y muchas de esas cosas generan mi miedo a todo. Él niega con la cabeza enérgicamente y se acerca hasta mí. Coge una de mis manos con sus envejecidas manos y me mira con los ojos cargados de lágrimas. —No tienes por qué tener miedo. Mi hijo jamás te hará daño, te ama más que a su propia vida y hará lo que sea por ti. Lo sé. —Yo también haría lo que fuera por él —digo en un susurro. —Lo sé. Y esa es la razón por la que no debes temer a nada, porque os queréis. Puede que mi vida haya sido un fracaso total, en todos los sentidos. Pero Anthony lleva razón, no todo tiene que salirme mal. Puede que esto sea lo que he estado buscando toda mi vida, puede que esa noche, en aquel hotel, sea la que lleva esperando una vida entera. Una vida que no tenía rumbo. —Puede que tengas razón. No tengo que tenerle tanto miedo a todo. Él me quiere y yo le quiero. ¿Qué más da el resto del mundo? Pero no estoy de acuerdo en que me digas que tú no eres buena persona. —No te imaginas lo que yo he hecho en la vida, no te imaginas quién he llegado a ser. Solo ves lo superficial, pero eso ya no importa. Quizá esta dichosa enfermedad —le da un ataque de tos que le obliga a parar. Cojo un vaso de agua de la mesa más cercana y se lo extiendo para que beba. —¿Te encuentras bien? Anthony asiente, pero en sus ojos veo el gran cansancio que lleva a cuestas. Veo que está más apagado que nunca. —Quizá esta enfermedad sea una moneda de cambio por las terribles cosas que he llegado a hacer en mi vida, Any. Eso nunca lo sabremos… Arrugo el entrecejo y le corto con la mirada. —No digas eso, Anthony; eso no es verdad.

Angy skay solo por ti 3 eternamente  
Angy skay solo por ti 3 eternamente  
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