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Publicado por

Asociación Cultural Calle del Sol www.solcultural.com © de los textos: V.V.A.A. © de las fotografías: V.V.A.A. Depósito legal: SA-395-2012 ISSN: 2254-4658 Diseño editorial: BEUSUAL Maquetación: Aser Falagán Impreso en España Gráficas Copisan Todos los derechos reservados. No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, sea éste electrónico, mecánico, por fotocopia u otros métodos, sin el permiso previo por escrito.


Esta publicación recoge los textos ganadores, finalistas y seleccionados de la cuarta edición del Concurso de MicroRelatos organizado por Sol Cultural, correspondiente a 2011. Todos los relatos están basados en esta calle santanderina o bien en las imágenes ganadoras y finalistas del Concurso de Fotografía que organiza la misma Asociación, requisito que se exigían en las bases para admitir unos relatos nunca superiores a las 150 palabras de extensión. En las páginas centrales se recogen las imágenes galardonadas en el certamen fotográfico, que alcanzó en 2011 su novena edición.


EL CAMPO ELECTROMAGNÉTICO DE ENDRINAS Carlos Álvaro Martínez García Santander —

[ Primer Premio ]

Erbio, bario, talio, galio, germanio, marco, cayo, cicerón, cadmio, titanio, tungsteno, circonio y estroncio en valores aceptables de fusión, sigo alejado de la zona convectiva, temperatura, 285 Kelvin. Pasillo angosto, empedrado, sin fotones, gases desionizados, zona boscosa lateral, no puede ser, cielo azul en el exterior, que debería ser amarillo anaranjado, cruzado por nubes, y este traje de cero absoluto equilibrante que me da cada vez más frío. Abandonado el perihelio hace veinte horas y once minutos, voy a entrar en el campo electromagnético de las cuatro ecuaciones de Maxwell. Y ese dulce aroma de endrinas maceradas entre vainilla y canela. La fusión del hidrógeno, que aparece en grandes cantidades, despreciable, algo anda mal. El ordenador marca unas coordenadas extrañas, 43º de latitud y 3º de longitud, ¿pero de qué año es este aparato? ¡Central, central! ¡Me han mandado al sol, pero es una calle!

04 — MicroRelatos 2011

Calle del Sol


SIN TÍTULO Marcos Pereda Herrera —Santander

[ Segundo Premio ]

Una mañana mi mano abandonó al resto de mi cuerpo y se fue a vivir, independiente, al reflejo de la ducha. Apenas le di importancia, estaba soñoliento y además aquella era mi mano izquierda. Y yo escribo con la derecha. Al día siguiente fue un pie quien se desgajó, marchándose al espejo del baño, desde donde me mira en silencio. Aquello, claro, me preocupó un poco más. Y continuó. Una oreja se instaló junto a la radio, un codo se enamoró perdidamente de la bisagra de mi armario ropero, y mi ojo izquierdo ha aparecido en un cuadro del salón. Es todo bastante incómodo, porque a veces hablan entre ellos, las córneas se quejan por no poder mirar el mar, el pelo dice que añora el mesar del peine, y los dedos no paran de suspirar por el tacto de tu piel. Y, en esta casa, nadie puede dormir.

‘Al agua patos’

MicroRelatos 2011 — 05


LA SENTENCIA Marisa López Diz Gijón, Asturias —

[ Tercer Premio ]

El fiscal mostró al tribunal la bolsa de plástico transparente que contenía las enormes tenazas aún manchadas que le habían sido requisadas al acusado, así como las cadenas y otros instrumentos utilizados aquella triste tarde lluviosa y gris. – ¿Son estas las tenazas con las que usted perpetró el acto?– resonó la voz del juez en medio de la sala. – Sí, señor, éstas son...pero... yo no he matado a nadie...– respondió bajando la cabeza el acusado. Tras presentar las pruebas periciales e interrogar al imputado, se dictó sentencia. Alguien le dijo que podía apelar, pero él no comprendió. Lo único que le preocupaba, mientras caminaba a su casa bajo aquel cielo nublado de noviembre, era de dónde iba a sacar el dinero para pagar la multa si apenas tenía ni para comer. Al fin y al cabo, no era más que un pobre ladrón de bicicletas.

06 — MicroRelatos 2011

‘Sin título’


AVERNO Ricardo Cid Paz —Ourense

[ Finalista ]

Después de toda una vida, que siempre creí ejemplar; no me esperaba yo, que la escalera al cielo, tendiera hacia abajo.

‘En blanco. Grises’

MicroRelatos 2011 — 07


SALE EL SOL POR “ANTESQUERA” Marta Adán González Santander —

[ Finalista ]

Sale el Sol por “antesquera.” Antes que era la calle´l Carmen y ahora se nos ha hecho cultural. Se nota sobre todo por esas densas conversaciones con Schopenhauer como centro vital, por esos debates místicos sobre la vida, muerte y resurrección de una mahou, por esas clases prácticas para aprender a sobrevivir al hecho consumado de que hay que salir a fumar a la calle sin llevar tu bebida en la mano…y por ese concurso de microrelatos que ya quisiera el planeta. Y quiero participar, por la pasta claro, pero me preocupa tanto la métrica que no consigo centrarme en la historia. Intento contar con cuántas palabras cuento en mi cuento pero no me salen las cuentas. Si el relato fuera al peso se ganarían muchas palabras. Yo propongo un concurso de gramorelatos. En cien gramos de papel cabe una gran historia, el peligro es que la obra resulte pesada.

08 — MicroRelatos 2011

Calle del Sol


LA VIDA EN GRIS Reyes Lliberós Monfort —Castellón

[ Finalista ]

El color de un cuerpo depende de la luz que incide sobre él y de su poder de absorción o reflexión. A Carmen y Elvira, mis abuelas, les acompañó, a lo largo de su vida, una sombría escala de grises. Sus vestidos de niña se tiñeron de negro con el luto infinito de todas las muertes familiares, la pubertad se les manchó con la luz de los candiles y la tierra de los bancales áridos. El negro acompañó el ajuar y tan sólo el blanco pudo asomar en los bajos de sus enaguas. Los cuerpos supieron alumbrar los colores a pesar de los manguitos grises y los delantales negros, absorbiendo las radiaciones de los tres colores fundamentales, perfeccionando sus abrazos cálidos hasta propagar la gama cromática de un arco iris perfecto.

‘En blanco. Grises’

MicroRelatos 2011 — 09


GRIS Javier Lavín Ruiz Santander —

[ Seleccionado ]

No fue el crujir de la rodilla izquierda contra el parachoques delantero, ni el parabrisas arrojando la columna vertebral salvajemente por los aires, sino el encuentro violento del cráneo con el pavimento tras abrasar el cuero cabelludo, lo que me ha ubicado, súbito, en el popular túnel oscuro, negro, con la consabida luz blanca brillando al fondo. A medida que me deslizo, más bien algo me desliza -no hay nadie-, el punto brillante se acerca, se agranda hasta extinguir el túnel. Todo es blanco, blanco brillante. Echo de menos mis gafas negras. No me muevo… nada se mueve, nada hay… nada… ni un sonido, nada… me aburro: –“¡Hola!, ¡he llegado!, ¿estoy muerto?”. Nada. ¡Un momento, un momento! –“¿Eres Dios?”… ”¡eres gris!”… “soy ateo”… ”te estás equivocando, soy ateo”… “te repito: soy ate-aaaaa… aaaaaah”. ¡Una pesadilla!, ha sido una pesadilla. –“¡Ay!, gracias a Dios”.

10 — MicroRelatos 2011

‘En blanco. Grises’


AVANZANDO Luis M. Imaz Solana —Santander

[ Seleccionado ]

Me desperté otra vez solo, con bochorno, una copiosa lluvia fina caía sobre el balcón abierto, también había nubarrones en mi cabeza. Mirando al techo de su habitación, repasé como una jaculatoria las últimas noches. Las pasábamos separados por unos escasos centímetros, convertidos en miles de millas, sólo los maullidos de placer de los gatos callejeros rompían el silencio de la noche. Los recuerdos me hacían caer en el pesimismo y la tristeza. La ducha fría estremece y agarrota todo mi cuerpo, en cambio, mi mente se activa y libera: ¡no volveré a otro despertar igual! Se me hizo tarde, cogí la poca ropa que tenía y la metí en la mochila. Al llegar a la puerta, recuerdo como llueve, miro el paragüero, y me llevo el rojo de lunares blancos. Mientras pedaleo hacia el trabajo, pienso en como devolverle su paraguas.

‘Sin título’

MicroRelatos 2011 — 11


AÑOS GLORIOSOS Paloma Casado Marco Santander —

[ Seleccionado ]

Han pasado tantos años de ausencia, que mi paseo por la ciudad, por la calle de mi infancia, me trae recuerdos de color sepia. Regreso a los días en que, antes de que la inevitable diáspora de la vida nos separara, mis amigos y yo, con pantalones cortos y costras en las rodillas, éramos los futbolistas del mejor equipo del mundial, los más veloces corredores, los superhéroes voladores capaces de cualquier proeza. Nuestros coches de colores ganaban en todos los rallys de arena y nuestros infalibles soldados de color verde vencían, tras un combate de bombas onomatopéyicas, al quimérico enemigo. En nuestros años gloriosos, sólo la llamada de mamá desde la ventana, nos hacía aparcar en la acera nuestra invulnerabilidad hasta el regreso, cuando armados con los bocadillos de la merienda, nos reencontrábamos en nuestro lugar en el mundo. En nuestra calle del Sol.

12 — MicroRelatos 2011

‘Todos paseamos por la calle del Sol’


TÁCTILES Renzo Franco Carnevale —Canadá

[ Seleccionado ]

Mi esposo es ciego de nacimiento y sus manos son una pesadilla. Me espían cada segundo de mi vida con su tacto. Con la yemas de los dedos me van palpando, como diciendo “no podrás nunca escaparte de nosotras”. Al acostarme, de inmediato, cinco dedos toman su lugar en mi cuello… cuando me levanto, inquietos procuran buscarme por toda la casa hasta que me encuentran, toquetean cada tramo de mi cuerpo para reconocer que toda mi existencia está en su sitio, y se quedan aprisionando mi antebrazo hasta la noche. Una característica de las manos de mi esposo, capaces de tocarlo todo, es que van marcando sus huellas digitales en cada pequeño tramo de espacio que las rodean, como el rastro de un caracol que marca su babaza. Son amarillos los dedos, y, después de las moscas, son las criaturas más detestables que existen.

‘Al agua patos’

MicroRelatos 2011 — 13


SIN TÍTULO Kevin Botejara López Santander —

[ Seleccionado ]

Vuelves a ahogar tu sueño en el velo tenue de tu indolencia. Envuelves la esperanza en tu vana carestía de vigor, y nada arremete contra tu ciego impulso contingente. Ya tus ojos de jade, vueltos hulla, no ven mi iris refulgir, preso de tu mirada. Nuestra danza noctívaga no volverá a ser interpretada por los cuerpos candentes al ritmo del oboe y el cello. Y no te conmueves. ¿Encuentras mi fantasma entre el humo gris de tu memoria? ¿O acaso soy ya sólo etéreo sueño, esbozado en el limen del lunático onirismo? Mi cuerpo yace, lúgubre y ebrio de melancolía, ante el postremo abismo del lecho abandonado. Los latidos crónicos se desvanecen cual la leticia en los rostros cenicientos, y se apaga lentamente su compás, hasta hundirse en el silencio mudo. El silencio sempiterno. ¿Y no te conmueves?

14 — MicroRelatos 2011

‘El fumador’


MIRANDO HACIA EL CIELO Kalton Harold Bruhl —Honduras

[ Seleccionado ]

He pasado cientos de veces por el mismo lugar y es hasta hoy que tengo la oportunidad de apreciar, en detalle, la torre de la iglesia de los carmelitas. Siempre me he reído de los que dicen que lo importante está en las cosas pequeñas y que es necesario hacer pausas cada cierto tiempo. Con tres hijos en el colegio, dos hipotecas y la incertidumbre de conservar mi empleo, me he convertido en un tiburón. Desde luego, no porque sea un temible depredador, sino, simplemente, porque si dejara de moverme me ahogaría. Sin embargo, hoy he tenido que hacer una excepción. Un infarto era la excusa perfecta para hacerlo. Así que mientras sigo de espaldas sobre la acera y la gente comienza a agolparse a mi alrededor, hago un esfuerzo por no cerrar los ojos. Quiero quedarme un momento más así, mirando hacia el cielo, disfrutando de los detalles.

‘Mirando hacia el cielo’

MicroRelatos 2011 — 15


LUNARES BLANCOS Mireya García Gracia Zaragoza —

[ Seleccionado ]

Zira se encogía cada noche ante él como los cuernos de un caracol cuando los tocas. Soportaba los golpes de Rufo agachada, como si así no fueran a dolerle tanto, cubriéndose la cara, siempre en silencio. Pero aquel día decidió no esperarlo. Salió erguida por la puerta de casa, con su gesto melancólico y su mochila. Ya en la calle, montó en su bicicleta y abrió el paraguas. Como en un cuento de hadas, cientos de lunares espolvorearon el ambiente de copos blancos. Cuando Rufo regresó al anochecer, recorrió las habitaciones, bramando el nombre de Zira y golpeando las puertas cada vez que comprobaba que ella no estaba. Bajó las escaleras tambaleándose. Al llegar a la calle, sonrió con ojos dislocados de maldad, al ver ante él un camino níveo. Sólo tendría que seguir aquel reguero de lunares blancos desprendidos sobre el asfalto mojado para encontrarla.

16 — MicroRelatos 2011

‘Sin título’


ANESTESIADO Susana Revuelta Sagastizábal —Santander

[ Seleccionado ]

Cuando en casa te regañaban, tú corrías a esconderte bajo las sábanas y al instante encontrabas la paz. Nadie podía traspasar tu territorio de oscuridad y silencio. Oculto en la cueva, te recreabas anticipando una feliz amnesia. Con la práctica, supiste cómo resguardarte de los chaparrones —una ruptura sentimental, un despido injusto— bajo un paraguas de indiferencia y al escampar comprobabas, triunfante, que ni una sola gota te había salpicado. Nunca sentiste malestar, ése era el objetivo. —“No pasa nada”—, te gustaba decir. Para mantenerte a salvo, frecuentaste a otros merodeadores de las brumas del olvido y pronto te acostumbraste a la protección de esa cortina de humo que te alejaría de la realidad, para siempre. Inmune al dolor y la culpa, ajeno también a las pasiones, te convertiste en una nube solitaria que adopta imágenes infantiles para luego esfumarse en un segundo.

‘El fumador’

MicroRelatos 2011 — 17


RAUDA Isidro R. Ayestarán Santander —

[ Seleccionado ]

Navegas rauda atravesando toda la calle, a cubierto bajo tu paraguas de grandes lunares, como si así quisieras evitar el empaparte con el recuerdo de tu última mala noche. Rauda hacia la escena, sin querer ahogarte con la soledad de las bambalinas, como si con las prisas desearas pasar por ellas fugazmente. Rauda, calle abajo, deprisa… Él ya no irá a verte esta noche al teatro, y su butaca de siempre permanecerá vacía, sin aquella luz de estrellas que te prometió muchas otras noches atrás. Cuando no existía el vértigo ni las prisas ni el silencio… ni los gritos ni las lágrimas que arroja el cielo cuando las nubes se ponen a llorar amores perdidos. Pedaleo ágil y veloz sobre tu apagado corazón, sin el tacto ya de unas sábanas que huelan a amor y ternura. Rauda, calle abajo, deprisa… a cubierto.

18 — MicroRelatos 2011

‘Sin título’


LA TORRE Santiago Cava Diego —Santander

[ Seleccionado ]

Levanto de nuevo la vista, noto como una sensación extraña me recorre todo el cuerpo, algo no cuadra. ¿Serán las nubes? No, esto es Santander. ¡Es la torre! O mejor dicho, esta no es la torre de los Carmelitas. Dudo, ya otras veces al regresar a lugares de mi infancia he comprobado que el tamaño de las cosas no se corresponde con el de mis recuerdos. Una paisana me chista desde una ventana: “¿Qué te pasa pasmao?” Me giro, es la torre…está rara. La mujer me observa con condescendencia:”Ay hijín, ¿cuánto hace que no vienes por aquí?” Treinta años le respondo. Ella me sonríe: “Hace más de veinte que la desmocharon porque decían que se caía”. Sonrío, por una vez mi memoria no me ha traicionado. Me vuelvo, miro hacia arriba, ahí siguen las nubes. Cierro los ojos, la veo, la vieja y esbelta torre.

‘Mirando hacia el cielo’

MicroRelatos 2011 — 19


REMINISCENCIA Miguel R. Bedoya

[ Seleccionado ]

Llena sus pulmones con el humo que brota de la pipa, sostiene el aliento por tres segundos y exhala una bocanada que se convierte en una extensión etérea de su barba. El rojo que resplandece dentro del hornillo, le fascina. Cierra los ojos. Recuerda. Su madre corre junto a él, buscando refugio del fuego que crece con el viento. La tormenta se agiganta, aviva la urgencia de escapar del infierno. La ciudad se convierte en cenizas ante los ojos de sus habitantes, pescadores acostumbrados al trasiego del mar. Los párpados cansados del viejo se abren lentamente. La fumarada se transforma en una silueta juvenil: un chaval gira el rostro en la dirección opuesta de la huida y observa con orgullo su dantesca obra.

20 — MicroRelatos 2011

‘El fumador’


IX CONCURSO DE FOTOGRAFÍA CALLE DEL SOL

El Concurso de MicroRelatos, cuyos textos ganadores, finalistas y seleccionados en la edición de 2011, componen esta publicación, interactúa con otro certamen organizado por Sol Cultural: el de fotografía. A continuación, las imágenes premiadas del concurso de ese mismo año en sus dos categorías: Calle del Sol y Tema Libre.


SIN TÍTULO

Francisco Otero Ballesteros [ Primer Premio Calle del Sol ] 22 — Fotografía 2011


TODOS PASEAMOS POR LA CALLE DEL SOL

Sonia Arcedillo Jimenez [ Segundo Premio Calle del Sol ]

Fotografía 2011 — 23


MIRANDO AL CIELO

Ignacio Cagigas Dos Santos Cruz [ Tercer Premio Calle del Sol ]

24 — Fotografía 2011


AL AGUA PATOS

Rebeca Gómez Briones [ Primer Premio Tema Libre ] Fotografía 2011 — 25


EN BLANCO. GRISES

José Ramón Moreno Fernández [ Segundo Premio Tema Libre ]

26 — Fotografía 2011


EL FUMADOR

Miguel Planelles Saurina [ Tercer Premio Tema Libre ] Fotografía 2011 — 27


MIRANDO AL CIELO Alejandro Vázquez Valdovinos Lleida —

[ Seleccionado ]

Deus, lumen cordis mei et panis oris intus animae… et virtus maritans mentem meamet sinum cogitationis meae. Póstrate ante Mí y reza por tu alma: la luz del Altísimo te iluminará y avanzarás a través de las tinieblas hasta alcanzar el reino de los cielos. Fray Honorio, maestro de novicios, ultrajó mi cuerpo y violó mi conciencia. La girola fue testigo del anatema, cuando a la hora de laudes un alarido resquebrajó el transepto sellando mi boca por los siglos de los siglos. Único morador del templo, escenario original del pecado, me perpetúo en el vuelo quiróptero de las criaturas nocturnas recortando el ábside a dentelladas. Cuando la más absoluta oscuridad martillea mis sienes hasta acallar el tañido de las campanas me asomo a la espadaña y sueño que la negrura intramuros es sol radiante ahí fuera, aunque las obras de los hombres desmientan las sombras que yo expío.

28 — MicroRelatos 2011

‘Mirando hacia el cielo’


ADOLFITO Eutiquio Cabrerizo Cabrerizo

[ Seleccionado ]

Papá es tonto. Mamá lista. Papá siempre dice no. Mamá dice sí. Papá no me da nunca para chuches. Mamá sacó las monedas del bote de Cola Cao. Papá le echó la bronca. Mamá me mima. Amo a mi mamá. Papá no quería comprarme la moto. Odio a mi papá. Mamá me deja ir por la acera. Papá ya no puede impedirlo. Mi mamá lo hizo callar para siempre. Y esos dos, que se aparten si no quieren vérselas con mi mamá. ¡La calle es mía!

‘Sin título’

MicroRelatos 2011 — 29


PRIMAVERA Eduardo González González Cabezón de la Sal —

[ Seleccionado ]

Un golpe seco en los tímpanos provoca en María un frío sudor que recorre su espalda. Coge aire, cierra los ojos y piensa: “sólo ha sido la puerta”. El gélido aire primaveral la ayuda a recordar, que hasta el momento la calle es donde más segura está; lo que hace que relaje sus facciones. Mientras se agacha para colocar la moto sobre la acera, aprieta fuerte sus párpados, su cerebro se bloquea, una secuencia de imágenes se atropellan en su mente; y los golpes de la noche anterior se reproducen en su cuerpo. –“Toma hijo sube”; dice mientras disimula un gesto de dolor. Jesús mueve audazmente sus piernas y un alegre traqueteo inunda la calle. María, detrás de su hijo, camina y piensa en lo que Jesús quiere a su padre; y a cada paso, una mueca de dolor la impide olvidar la paliza de la noche anterior.

30 — MicroRelatos 2011

‘Todos paseamos por la calle del Sol’


SIN TÍTULO Isabel de la Portilla Muelas —Carriazo, Cantabria

[ Seleccionado ]

Fuí abducido por la alcachofa de la ducha el martes 25 de enero de 2.013 a las siete horas cuarenta y tres minutos. Siempre había sospechado que aquellos seres, que aparentemente sólo veía yo, no eran imaginarios. Podía sentirlos todo el tiempo correteando por las tuberías, debajo de los muebles, detrás de la pared hueca de mi dormitorio, con ese crujidito de patas invisibles, dispuestos a abalanzarse sobre mí a la menor distracción. Y aquel martes, ocurrió: Enfermo de insomnio, me abandoné un instante al rumor del agua de la ducha. Sin más, absorbieron mi cuerpo cañerías arriba contra residuos calcáreos y herrumbres. Fue traumático como un no-parto, una regresión. Pero mereció la pena. Ahora yo también acecho en lo oscuro. Somos tantos aguardando... Y ya no tengo miedo.

‘Al agua patos’

MicroRelatos 2011 — 31


EL CABRERO Gabriel Cué Pérez Toronto, Canadá —

[ Seleccionado ]

Lo habían intentado todo. No había respuestas. Llevaba más de 20 años encerrado en si mismo. De “El Cabrero”, como le llamaban en su pequeño pueblo lebaniego, ya no se esperaba una respuesta ni motora, ni oral, ni cognitiva. Un día se volvió y mirando fijamente al aterrado psiquiatra espetó: Vamos a ver: Si el color blanco es el que contiene todos los primarios, el negro es la ausencia del color y el gris se obtiene cuando se mezclan dos colores complementarios, ¿me quiere usted explicar por qué con una lata de pintura blanca, negra y gris no se puede crear el color rojo? No me venga con espectros, longitudes de onda, conos o bastones. Dígame por qué. Después de eso, el “El Cabrero” no volvió a hablar. El psiquiatra desconcertado, le colgó en su habitación un cuadro con la escala de grises y según cuentan, vio una ligera sonrisa en su rostro.

32 — MicroRelatos 2011

‘En blanco. Grises’


PSICOSES Marta Gomez-Lainz Manzano —Santander

[ Seleccionado ]

Una estreñidísima tarde, sentada en la baza del baño, de la fuerza que hacía me desmayé. Volviendo de mi inconsciencia, observé que se me había descosido el botón que coronaba la cremallera. Aún confusa, se mezclaban ideas como la de depilarme, los efectos negativos de la alimentación globalizada y bajar a por el pan antes de que cerraran… y aunque la necesidad de abotonarme el pantalón se hacía primordial, mi cuerpo pedía su tiempo para reponerse. A punto de sumirme en un profundo sueño en el que me convertía en el hilo que enhebrara la aguja con la que cosería el botón, como una revelación, de la cebolla de la ducha brotó una gota cada vez más grande que tomó forma de mano amiga que con sencillos gestos me recordó que se me hacía tarde, y que no iba a llegar a por el pan psicosía aquel botón.

‘Al agua patos’

MicroRelatos 2011 — 33


DESCONEXIÓN Francisco Salvador Badía Castellón —

[ Seleccionado ]

Él pensaba: “¿Qué sucede cuando se quedan en blanco las células grises?... ¿Sucede cuando se quedan en blanco las células grises?... ¿Cuándo se quedan en blanco las células grises?... ¿Se quedan en blanco las células grises?... ¿En blanco? ¿Las células grises?... ¿En blanco? ¿Las grises?... ¿En blanco? ¿Grises?... ¿Blanco? ¿Grises?... ¿Blanco?...”. Y dejó de pensar.

34 — MicroRelatos 2011

‘En blanco. Grises’


LA ÚLTIMA FOTOGRAFÍA Francisco Salvador Badía —Castellón

[ Seleccionado ]

Sabe que no tiene otra salida, y el hombre toma una decisión: entra, se sienta, apunta y dispara. El disparo es a bocajarro; ciego y sordo; seco y certero. El resplandor del fogonazo desdibuja los rasgos de su rostro como si fuera una metamorfosis kafkiana y la intensidad del impacto desanda los pasos de sus pies como si fuera un viaje en el tiempo; es la transfiguración del hombre en el nonato, justo antes de la inmortalidad. Cabizbajo y ofuscado, víctima de su propio destino, el hombre espera... Por fin. Su pesimismo se transforma en optimismo: aparece el retrato del alma, la última fotografía del hombre.

‘El fumador’

MicroRelatos 2011 — 35


EL FUMADOR María Elena Cruz Velasco Santander —

[ Seleccionado ]

Pipa en mano, el hombre se arma de un vulgar valor, y sin valor, el humo no es nadie y huye sin parar.

36 — MicroRelatos 2011

‘El fumador’


EN BICICLETA Joaquín Perales Bocanegra —Granada

[ Seleccionado ]

Aceleraba, convertía la acera en la última recta de la etapa. Llegaba escapado a la meta y levantaba los brazos para celebrar la victoria. El ciclismo era mi pasión, lo tenía claro a pesar de mi edad, en el futuro me ganaría la vida encima de una bicicleta. Y así ha sido, veinte años después vuelvo a pasar por la Calle Sol, pedaleo con intensidad, voy tarde, tengo que entregar un paquete en el bar de la esquina. Con la que está cayendo…

Calle del Sol ‘Al agua patos’ ‘Sin título’

MicroRelatos 2011 — 37


ADIÓS Olga Esteban Díaz Long

[ Seleccionado ]

Llevo una vida alicatada, llena de agujeros y espejismos. Me aferro a un piso marchito, ingrato y endeudado, intentando recrear un pasado de felicidad dudosa e intermitente. Del entresuelo al quinto me rodea una desgracia generosamente propagada por un capitalismo caníbal, ecuánime y genocida. Cuando llegó el momento, me mojé como la mayoría, tirándome de cabeza a una hipoteca de las que daban, por aquel entonces, con las tapas de los yogures. No tardé en quedarme sola y en convertir el ‘al agua patos’ en ‘socorredme, que me ahogo’. De principiante Julieta a Desdémona maltratada, estas paredes me han visto interpretar todos los papeles de Shakespeare salvo uno. Doblemente embargada, contemplo el futuro a través de una celosía ciega. Quizás sea hoy, quizás, mañana, acabaré mis días de ansiedad y desilusiones, sumergida. Esta noche hasta la barbilla, lo más seguro, la última, hasta la coronilla.

38 — MicroRelatos 2011

‘Al agua patos’


ESTE LUGAR EN EL SOL Elena Jenaro —Santander

[ Seleccionado ]

Llovía. Eran las 4 de la tarde. La película empezaba a las 5. ¿Qué hago?, pensaba. Entonces vio el paragüero. Cogió su bici y con el paraguas abierto pedaleó hasta la casa de su abuela. Llamó al portero, pero abrió con su llave. Su abuela ya estaba lista: rubio ceniza, los labios y las uñas pintadas y los zapatos de tacón de 4 centímetros. –¿Lista?– le preguntó acercándole su cachava. –Lista– afirmó la abuela, cogiendo a su nieta del brazo y dejando la cachava. Caminaron despacio, al cansino ritmo de la anciana, hasta llegar a la Filmoteca. Se sentaron en su butaca cuando se apagaban las luces. –Feliz cumpleaños, abuela– le susurró la nieta. Y, mientras se leía en la pantalla “Un lugar en el sol”, la abuela le dijo: –Montgomery Clift sigue siendo un hombre muy guapo. Y ambas se rieron.

‘Sin título’

MicroRelatos 2011 — 39


EL GUARDABARROS María Begoña Gutiérrez Morlote

[ Seleccionado ]

La bici era de mi tía, de la marca orbea, maciza y pesada como ella sola, y sin guardabarros. Aquel día mi tía me mandó a buscar tabaco al estanco del barrio, no podía negarme a pesar de que no me apetecía salir lloviendo, porque el abuelo necesitaba el "caldo"... Llevaba el pantalón sin recoger con la pinza y a la tercera pedalada la cadena lo enganchó. Salí volando. Fué una caída tonta, de esas que hacen reir. La bolsa que llevaba a la espalda ayudó a amortiguar el golpe, pero aún me duelen las risas de la gente que estaba en la calle. Del paraguas no recuerdo que pasó, salí corriendo con la bici de la mano y sin pensar en otra cosa que desaparecer.

40 — MicroRelatos 2011

‘Sin título’


AGRADECIMIENTOS

Sol Cultural agradece especialmente el apoyo incondicional de la Librería Gil, que ha respaldado esta iniciativa desde su inicio, así como a la Fundación Santander Creativa, que nos ha prestado una ayuda imprescindible. No podemos olvidarnos del trabajo desinteresado del jurado, que un año más ha afrontado la tarea de leer detenidamente todos y cada uno de los 183 relatos y debatir sobre cada una de la 217 fotografías presentadas a concurso. El jurado de Microrrelatos de esta IV edición fueron Alberto Iglesias, Guillermo Balbona y Marta San Miguel. El jurado de Fotografía de esta IX edición fueron Gerardo Bezanilla, Paco Roales, Fernando Zamanillo, Zaira Salazar y Laura Hojas.


CONTENIDO

MicroRelatos EL CAMPO ELECTROMAGNÉTICO DE ENDRINAS ...... SIN TÍTULO ...... LA SENTENCIA ...... AVERNO ...... SALE EL SOL POR “ANTESQUERA” ...... LA VIDA EN GRIS ...... GRIS ...... AVANZANDO ...... AÑOS GLORIOSOS ...... TÁCTILES ...... SIN TÍTULO ...... MIRANDO HACIA EL CIELO ...... LUNARES BLANCOS ...... ANESTESIADO ...... RAUDA ...... LA TORRE ...... REMINISCENCIA ......

04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20

...... Carlos Álvaro Martínez García ...... Marcos Pereda Herrera ...... Marisa López Diz ...... Ricardo Cid Paz ...... Marta Adán González ...... Reyes Lliberós Monfort ...... Javier Lavín Ruiz ...... Luis M. Imaz Solana ...... Paloma Casado Marco ...... Renzo Franco Carnevale ...... Kevin Botejara López ...... Kalton Harold Bruhl ...... Mireya García Gracia ...... Susana Revuelta Sagastizábal ...... Isidro R. Ayestarán ...... Santiago Cava Diego ...... Miguel R. Bedoya


CONTENIDO

Fotografías Primer Premio Calle del Sol ...... Segundo Premio Calle del Sol ...... Tercer Premio Calle del Sol ...... Primer Premio Tema Libre ...... Segundo Premio Tema Libre ...... Tercer Premio Tema Libre ......

22 23 24 25 26 27

...... Francisco Otero Ballesteros ...... Sonia Arcedillo Jimenez ...... Ignacio Cagigas Dos Santos Cruz ...... Rebeca Gómez Briones ...... José Ramón Moreno Fernández ...... Miguel Planelles Saurina

MicroRelatos MIRANDO AL CIELO ...... ADOLFITO ...... PRIMAVERA ...... SIN TÍTULO ...... EL CABRERO ...... PSICOSES ...... DESCONEXIÓN ...... LA ÚLTIMA FOTOGRAFÍA ...... EL FUMADOR ...... EN BIBICLETA ...... ADIÓS ...... ESTE LUGAR EN EL SOL ...... EL GUARDABARROS ......

28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40

...... Alejandro Vázquez Valdovinos ...... Eutiquio Cabrerizo Cabrerizo ...... Eduardo González González ...... Isabel de la Portilla Muelas ...... Gabriel Cué Pérez ...... Marta Gomez-Lainz Manzano ...... Francisco Salvador Badía ...... Francisco Salvador Badía ...... María Elena Cruz Velasco ...... Joaquín Perales Bocanegra ...... Olga Esteban Díaz Long ...... Elena Jenaro ...... María Begoña Gutiérrez Morlote



MicroRelatos2011