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Limpiadores de

escenarios criminales

Por María Fernanda Ampuero

Dos españoles que viven de limpiar escenarios de suicidios, homicidios, muertes desatendidas, accidentes, síndrome de Diógenes, muerte de animales. Un trabajo dispendioso, con inmenso riesgo de contaminación biológica, muy bien pago. “Síndrome de Diógenes: trastorno del comportamiento que afecta, generalmente, a las personas de avanzada edad que viven solas. Se caracteriza por el total abandono personal y social, así como por el aislamiento voluntario en el propio hogar y la acumulación en él de grandes cantidades de basura y desperdicios domésticos” (Wikipedia). —Lo más fácil de limpiar es el Diógenes porque, aunque puedes encontrar restos orgánicos, animales, por supuesto, insectos, ratas, no son restos humanos. A veces, es verdad, se juntan las dos cosas: cada vez se encuentran más ancianos muertos de varios días ocultos entre kilos y kilos de basura. Habla Laura (sin apellido, a petición suya), una mujer bajita, curvilínea, cómoda en su piel de treintañera. Lleva camiseta estampada, jeans y un día bastante agitado. Laura trabaja para una empresa de “limpiezas traumáticas” o “limpiezas especiales”, un negocio tan nuevo en España que casi no tiene competencia y aún no existe la posibilidad de especializarse en él. Laura y sus tres compañeros viajaron a Estados Unidos a aprender el oficio de la limpieza posviolencia, lo que queda de horror cuando el horror ya ha pasado. —Hacemos suicidios, homicidios, muertes desatendidas, accidentes, Diógenes, muerte de animales... Sobre el escritorio hay un cajón de arena diminuto con piedras como huevos de lagartija y un rastrillo no más grande que una llave. Pienso que esa playa portátil, con su espíritu zen, habrá sido peinada por Laura muchas veces: cuando habla de su trabajo acompaña frases tremendas con una risita en cascada, levantando los hombros, como diciendo: “Esto es así, ¿qué le vamos a hacer?”. —El trabajo te tiene que gustar, tienes que tener vocación. Es como ser forense: no todo el mundo vale. Tienes que prepararte, especializarte en la recogida de residuos, destrucción de residuos, echarle tripas. Quien va sabe a lo que va. Además, el entrenamiento de Estados Unidos es con escenarios reales, no es que matan a alguien, pero se simula la situación con fluidos reales, con sangre. Esto es profesional, no vale coger la lejía y a correr. En Laura no hay ni una pizca de morbo, tampoco heroísmo. Ella, así lo dice, vive de esto como otros viven de cobrar en un

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zona crónica supermercado o de hacer encuestas: no hay más ni menos. Después del trabajo, unas cervecitas con los colegas, preparar la cena de los niños, ver en la tele una película de mafiosos. Tal vez pensar: “Qué difícil va a ser limpiar eso”. Desde el otro lado del escritorio veo a una mujer que se gana la vida entrando protegida de pies a cabeza por un traje casi galáctico, con potente filtro respiratorio, a un cuarto donde alguien —el hijo, la esposa de alguien— ha cogido una escopeta y se ha descerrajado un tiro por la boca. El trabajo de esa mujer es evitar que el hijo y la esposa vean lo que ella ve. ¿El peor escenario que encontraron en los tres años y medio y 25 casos que lleva la empresa? Una muerte desatendida, esto es, sin reportar, de 30 días. Un mes de aplicada y salvaje putrefacción de la carne. Los vecinos, enfermos de hedor, llamaron. Los familiares, quienes querían vender la vivienda, pagaron. A nadie le importaba un bledo la muerta. Laura evita la narración gore, los detalles de película B. —Ahí dentro, aquello, te puedes imaginar, había de todo. La cara se le encoje, cierra un segundo los ojos y finalmente respira como respiran los que logran salir a la superficie en el instante previo a la asfixia. Repite: —De todo. “Descomposición humana: se describen cinco estados principales en el proceso de la descomposición: fresco, hinchado, de putrefacción activa, de putrefacción avanzada y seco o de restos. Las etapas generales de la descomposición están emparejadas con dos fases de descomposición química: autólisis y putrefacción. Estas dos fases contribuyen al proceso de descomposición química, que disgrega los principales componentes del cuerpo” (Wikipedia). Javier González no tiene pesadillas, jamás, ninguna. Este atractivo asturiano, con acento suave y educadísimos modos, trabaja limpiando el departamento donde un señor ha matado a otro señor y los restos de este segundo señor han llegado hasta el techo. Su trabajo consiste en que nadie note que ahí pasó algo. O sea, recoger litros de sangre coagulada, desenterrar astillas de hueso de la pared, encontrar la muela bajo el sillón. Javier González hace el trabajo que hacía Harvey Keitel en Pulp Fiction. Ya saben: “Hola, soy el Señor Lobo. Soluciono problemas”. Lo define como “agradable”. —Hay que tener en cuenta una cosa: cuando uno hace ese trabajo, lo que está intentando es evitarle un trauma a la familia, ¿no? Aparte ser un trabajo, evidentemente hay que ganar dinero, lo que está intentando uno es evitar un trauma, y hay que hacer el trabajo con mucho cuidado para que no quede rastro de nada que pueda ser desagradable para la familia. Entonces, cuando haces el trabajo, lo haces bien, estás ayudando a la familia y te tratan bien, es agradable. No es que te guste que la gente se suicide, la asesinen, pero una vez que han ocurrido las cosas, uno colabora en rebajar el dolor ajeno y, si las cosas se hacen bien, sí que sientes satisfacción.

una muerte desatendida, esto es, sin reportar, de 30 dias. un mes de aplicada y salvaje putrefaccion de la carne. los vecinos, enfermos de hedor, llamaron. los familiares, quienes querian vender la vivienda, pagaron. a nadie le importaba un bledo la muerta.

Los limpiadores van protegidos de pies a cabeza, porque en las escenas pueden encontrar bacterias, virus, hongos que causan enfermedades graves.

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Javier González, como Laura, se especializó en una gran actividad larvaria. Es muy frecuente hallar cadáveres Norteamérica. Él, ingeniero industrial de profesión, leyó un repor- con la piel y tegumentos enteros y, sin embargo, vacíos en su taje sobre este tipo de oficio en Estados Unidos y se dijo a sí mismo interior, devorados los órganos internos totalmente por las larque podría hacerlo. Después de un año de investigación y contactos, vas, quedando el cuerpo como una especie de saco vacío” (José viajó a Atlanta, donde lo esperaban los dueños de Biotrauma, pione- Manuel Reverte, Tafonomía forense). ros en limpieza de escenarios criminales. Lo que Javier no esperaba Al hablar de precios, ni Javier ni Laura titubean: esto era que el bautizo fuera tan pronto. es caro. Laura habla de 200 euros por hora y operario, y Javier Un hombre, sin saber que un español parecido a Richard de trabajos de entre 5.000 y 6.000 euros. Hay mucho que saber, Gere había llegado hacía muy poco a la ciudad justamente a apren- mucho que temer: no se trata de limpiar como si se tratara de der a limpiar sesos, cogió una pistola y se voló la cabeza. La policía una casa muy sucia. Así lo explica Laura: hizo lo suyo y levantó el cadáver. Quedaba todo lo demás. Allá fue —Ahí dentro te puedes encontrar diferentes tipos de Javier acompañando a un trabajador experimentado. El dueño de la organismos vivos: bacterias, virus, hongos, que a plazo inmeempresa se quedó cerca, por si acaso. diato no te ocasionan problemas, pero más adelante puedes —Yo lo siento por la persona fallecida, pero el trabajo fue tener hepatitis, sida, tuberculosis. No se ven, pero están, y si no muy agradable de realizar, una experiencia agradable. El chaval utilizas material adecuado de protección, te pueden ocasionar con el que estaba trabajando fue muy comprensivo conmigo, me un problema grave. Así que primero se limpia, luego se desincolaboraba, me fue enseñando las cosas. El dueño de la empresa fecta con una bomba biológica, con la cual no se puede entrar en también fue extremadamente delicado conmigo, me apoyó. Cuando el recinto por 24 horas. Eso mata todo, es ‘antitodo’. De hecho, acabamos el trabajo, nos fuimos por ahí a tomar una Coca-Cola y no pueden pasar personas ni animales. Tú te encierras en un una hamburguesa. recinto con eso y desde luego no sales. Pero ese no fue su bautizo de verdad. Al volver a España, Javier añade el elemento del olor. Pensemos en eso le tocó actuar a solas, sin la manta protectora de los colegas de un momento. Biotrauma. Javier trabaja con su hijo, pero el chico, de 21 años, no “Putrefacción activa: está caracterizada por un perioentra hasta “que el escenario está controlado”. El padre le evita toda do de gran pérdida de masa. Esta pérdida ocurre como resultado imagen desagradable y lo usa nada más para que le pase las herra- de la alimentación voraz de las cresas (larvas) y la liberación mientas o los productos. Así que ese día, solo, Javier entró en el cuar- de fluidos descompuestos en el medioambiente. Los fluidos to en el que un cadáver se pudrió durante quién sabe cuántos días. expelidos se acumulan alrededor del cuerpo y crean una isla “Tiempo tafonómico: periodo transcurrido desde el de descomposición cadavérica (cadaver decomposition island). La momento de la muerte hasta el hallazgo de los restos humanos” (José licuefacción de los tejidos y la desintegración se hacen visibles Manuel Reverte, Tafonomía forense). durante este momento y persiste el fuerte hedor” (Wikipedia). —El tiempo transcurrido no lo pregunto. Yo solucioEsa peste, el llamado ‘olor a muerto’, es persistente no. Esos detalles no los pregunto nunca. En la medida de lo posi- como pocas, se pega al aire, se queda como un inquilino odioso ble, intentamos no saber nada ni de las personas ni de los casos; en cada rincón de la casa. Para quitarlo, explica Javier, primero no es un tema que nos interese en lo más mínimo para nuestro hay que deshacerse de todo o casi todo lo que hay en la vivienda. trabajo. Nos centramos en hacer nuestro trabajo, sobre todo —Muebles, ropa, evidentemente el colchón, tanto si evitarle cualquier recuerdo malo a la familia. No nos interesa ha habido un suicidio como si ha habido una muerte desatencotillear (chismear), ni saber cómo era la persona, si era bueno o dida, eso no se puede limpiar; ha absorbido todos los líquidos y si era malo, si le querían los vecinos. Si no nos enteramos de la hay que quemarlo. edad que tenía ni del sexo, mejor. Sobre la destrucción de residuos, importantísimo paso La cosa para el limpiador primerizo se complicó: la de las limpiezas traumáticas, Laura cuenta que hay gente que no contaminación se había extendido mucho, la propia arquitectu- puede pagar un servicio especializado y que simplemente baja al ra de la casa era muy complicada, los fluidos se habían filtrado contenedor colchones o sofás impregnados de peligrosa putrefacal parqué de madera del suelo. Un desastre. Al recordarlo, ción. Piensas en los colchones que has visto en la calle: te estremeces. Javier, en vez de lamentarse, ríe, intercala risa entre Al final, dice Laura, se usan bombas de cada palabra. ozono durante varios días para desodorizar. soho recomienda —Fue terrible, lo más complicado que he El proceso de una limpieza de este tipo toma hecho en mi vida. Era terrorífico, salían problemas al menos diez días y muchas horas de trabajo. Como es por todos lados. caro, muchos deudos a los que las empresas de Javier Y no dice más. Se le insiste. No dice más. y Laura pasan presupuesto dicen: “Gracias, pero ya lo “Factores que intervienen en la deshago yo”. composición: entre las numerosas variables que —Yo me pongo en su lugar y pienso que influyen en la descomposición cadavérica, las más alguien a quien quiero lo han asesinado o se ha suiciimportantes son la temperatura, el peso, volumen dado y encima tienes que limpiar los restos. Creo que y condiciones físicas y biotipológicas del cadáver, es un trauma doble o triple o cuádruple, porque dices: la actividad bacteriana, la actividad de los insectos “Encima que he perdido a la persona, esta sangre que lo que aprendí en necrófagos. No olvidemos nunca que las larvas no estoy limpiando es la suya”. Nosotros hemos limpiala peluquería maría fernada gustan de la luz del sol, una de las razones para que do a veces escenarios de 20, 30 días después de una ampuero respeten la piel, a cuya sombra puede desarrollarse muerte y eso es para tener mucho estómago. dinediciones

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