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Cuento XL

Porque perdió su alma un senescal de Carcasona El conde Lucanor le pide a Patronio un consejo para hacer algo para que después de su muerte consiga la salvación. Patronio decide contarle lo que le paso a un senescal de Carcasona, que quiso hacer algo para conseguir la salvación antes de morir. Los franciscanos que lo ayudaron, al morir el senescal, fueron a preguntarle a una joven endemoniada que había pasado con el senescal y ella les afirmo que su alma había ido al infierno. Patronio luego le explica las cinco condiciones bajo las cuales se debe de hacer un buen acto para conseguir vida celestial luego de la muerte. El conde Lucanor muy asustado siguió sus consejos.

“Si quieres tener eterna salvación, debes hacer el bien durante tu vida y con buenas intenciones.”


Siempre hay que ofrecer a hacer un acto bueno sin esperar nada a cambio.


Cuento XLI

Lo que sucedió a un rey de Córdoba llamado Alhaquen El conde Lucanor hablaba sobre su talento de cazería, estaba urgido por usar sus habilidades de caza. Patronio le cuenta una historia sobre un rey llamado Alhaquen. Alhaquen era un rey muy vago, quien no iba a ser recordado por absolutamente nada en su reinado ya que lo único que hacía era gozar de las comodidades del palacio. Un día decidió hacer algo para quedar bien con las personas, hizo un hoyo en un albogón. Como lo que había hecho fue muy vago, el pueblo inventó una frase burlándose de su pequeña aportación. Alhaquen se dio cuenta de la burla y decidió ayudar más al pueblo en una de sus áreas más importantes para que fuera recordado por hacer algo muy importante.

“Si haces algo que no fue suficientemente bueno, esfuérzate por mejorarlo.”


Hay que dar siempre el mayor esfuerzo para ser alguien quien vali贸 la pena y es recordado.


Cuento Conde Lucanor