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Sindicato Mexicano de Electricistas REGISTRO No. 760

Integrado por Trabajadores de la Industria Eléctrica DOMICILIO SOCIAL: 3a DE ANTONIO CASO No. 45 APARTADO POSTAL 10439 MEXICO , D. F. CODIGO POSTAL 06470 TEL: 55 46 32 00

HUELGA DE 24 HORAS A todas las organizaciones sindicales, Al pueblo mexicano, Salud: En los próximos días, el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) habrá de cumplir largos ocho meses de haber sido víctimas de la más salvaje agresión que un Sindicato haya vivido alguna vez, de parte del Estado Mexicano. Como es de dominio público, la noche del 10 de octubre de 2009 fueron ocupados militarmente nuestros centros de trabajo y expulsados violentamente los trabajadores que en esas horas se encontraban laborando. Horas después, ya iniciado el 11 de octubre del mismo año, fue emitido el inconstitucional decreto de extinción de la empresa pública Luz y Fuerza del Centro (LyFC) y posteriormente, despedidos ilegalmente sus más de 44 mil trabajadores afiliados al SME. Para asestar ese golpe brutal al Estado de Derecho, a las libertades políticas, a los derechos democráticos, a las conquistas laborales y contractuales de la clase trabajadora, el gobierno federal panista trabajó semanas y meses a hurtadillas, fraguando el siniestro plan para liquidar al SME al que considera un “escollo” para sus planes privatizadores de la Industria Eléctrica, y en especial, de la Fibra Óptica; alteró y manoseó cifras de nuestra empresa, para presentarla como “ineficiente e improductiva”; mintió y manipuló públicamente sobre la verdadera situación del sector eléctrico; acusó, juzgó, sentenció y ejecutó a nuestra Organización Sindical, sin presentar prueba alguna de sus acusaciones, intervino groseramente en los asuntos internos de nuestro Sindicato; todo ello, sin tener la menor oportunidad a ser escuchados. En suma, fuimos objeto de un juicio sumario como en los mejores tiempos hitlerianos. Para la realización de ese plan contra el SME, Felipe Calderón Hinojosa contó con toda clase de apoyos y respaldos de la oligarquía a la que representa. Desde muchos meses antes, las Cámaras industriales, comerciales y de la radiodifusión se abalanzaron en contra nuestra y con un evidente odio de clase, nos convirtieron de la noche a la mañana en un “enemigo de México”. Todo el poder y la maquinaria del Estado Mexicano contra un Sindicato, el Mexicano de Electricistas. Las formas no les importaron demasiado, les interesaba la destrucción nuestra. Así, se violento la división entre los poderes de la Unión y se pisotearon la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley Federal de Entidades Paraestatales, la Ley de Servicio Público de Energía Eléctrica, la Ley Federal del Trabajo, la Ley del Seguro Social, el Contrato Colectivo de Trabajo y diversos Convenios Internacionales (entre ellos, el Convenio 87) firmados por el gobierno mexicano. Mientras ello sucedía, la crisis económica más lacerante de la historia del capitalismo moderno hizo acto de presencia; provocando la caída del poder adquisitivo de los salarios; la perdida pronunciada de miles y miles de empleos; el incremento de los precios de productos y servicios de primera necesidad (gasolina, gas, diesel,


electricidad, transporte, huevo, leche, tortilla, pan, etc.); se nos impusieron aumentos a los impuestos y se crearon otros nuevos; se desbarrancó la producción agropecuaria y con ello aumentó la dependencia alimentaria; cayó la inversión pública en seguridad social y vivienda, en educación y cultura, en investigación científica y tecnológica; se vino abajo el ingreso de las remesas enviadas por nuestros compatriotas desde el extranjero. Lo único que ha aumentado en nuestro país aparte de la miseria, es la inseguridad pública derivada de una absurda guerra contra la delincuencia organizada, la cual pretende “ganarse” con balas y no con la creación de empleos y de suficiente inversión social. En esta torpe guerra, han sido asesinados infinidad de ciudadanos inocentes, se pisotean derechos constitucionales, se fabrican escenarios de esos crímenes para favorecer la violación de libertades democráticas, en no pocas ciudades se viven verdaderos estados de excepción, los responsables están a la vista de todos: Felipe Calderón y su gabinete. Empero, estos, aún no están satisfechos, intentan hacer progresar y aprobar una reforma a la Ley Federal del Trabajo, cuyo contenido es evidentemente regresivo, anti obrero, patronal y contrario al espíritu del Artículo 123 constitucional, en la búsqueda patronal de bajar sus costos de producción sustituyendo la mano de obra calificada con trabajadores sin contratos, sin seguridad social y sin sindicatos, a la manera de las empresas privadas contratadas por Elías Ayub y la CFE; ofertan en el extranjero, la realización de una nueva reforma en materia petrolera para abrir esa industria estratégica al capital privado; claman por una reforma del estado, donde la “cereza del pastel” es el señuelo de la reelección de algunos cargos de representación popular, olvidando que una de las banderas del levantamiento armado de 1910 fue precisamente “sufragio efectivo, no reelección”. Desde el SME creemos que ha llegado la hora de detener al “huevo de la serpiente apátrida” representada por el gobierno federal, quienes piensen que el golpe al Sindicato Minero y al SME es sólo para nosotros, está profundamente equivocado, los derechos y conquistas obreras están en entredicho, y todos debemos con urgencia salir en su defensa, esa es la tarea y el reto. Por estas razones, porque la Patria está en riesgo y en peligro, es que nuestra Organización Sindical les propone: 1.- Participar en el acto de solidaridad con la Huelga de Hambre del SME, en protesta contra las agresiones al SME y por el inmediato retorno a nuestros puestos de trabajo, que habrá de realizarse este próximo sábado 5 de junio de 2010 en el Zócalo de la Ciudad de México a partir de las 12 horas. 2.- Realizar una Huelga General de 24 horas para este próximo 10 de junio de 2010 a partir de las 00.00 horas de ese día, con el cierre de fabricas, oficinas, escuelas, servicios públicos y privados, en defensa de la Ley Federal del Trabajo, de la Industria Eléctrica Nacionalizada, de nuestra Fibra Óptica y en solidaridad con el Sindicato Minero y el SME, y por la tarde, una Marcha Nacional contra la Represión a los Movimientos Sindicales y Sociales. Esperando puedan valorar con profundidad y detenimiento las anteriores propuestas, quedamos de ustedes. Fraternalmente “Por el Derecho y la Justicia del Trabajador” México D. F. A 31 de mayo de 2010

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A todas las organizaciones sindicales