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HISTÓRICA

1 Suplemento de Circulación Interna de Minera Escondida Agosto 2009

MANTENCIÓN En Laguna Seca

Nada quedó al azar. Desde hace un año, cuando se detectó la avería en el estator del molino SAG de la planta concentradora de “Laguna Seca”, los planificadores comenzaron a tirar líneas. Hubo que esperar los repuestos, que tardaron doce meses en llegar desde Europa. Y se planificó la detención de la planta, que sería aprovechada además para cambiar revestimiento interior a los molinos de bolas, correas, líneas, canaletas, espesadores, celdas. Todo. Absolutamente todo.

Hubo dos equipos de trabajo, centrados cada uno en frentes especiales: la llamada “Task Force” (Fuerza de Tarea) se abocó exclusivamente al rebobinado del estator del molino SAG. El equipo de mantenimiento -por su parte- centró sus esfuerzos en todas las labores de mantención anexas en las diversas áreas de la planta. A este equipo se sumó la Superintendencia de Revestimientos, que cumplió también la trascendente labor de reemplazar las corazas del interior de los molinos de bolas. El trabajo se centró en rebobinar el estator del molino SAG, pues la mayor complejidad de esta gran parada de mantención, estuvo en la preparación, inducción y el control de los riesgos para una dotación que llegó a un peak de 800 personas. Además, se realizó una maniobra muy delicada que permitió desplazar y reemplazar las bobinas del estator, en la cual lo arduo estuvo centrado en el recurso humano -tan variadoque participó en los trabajos. Hubo

ALREDEDOR DE 700 MANTENEDORES TRABAJARON DURANTE 45 DÍAS PARA EFECTUAR LA MAYOR MANTENCIÓN A LA QUE SE HA SOMETIDA DICHA PLANTA DESDE SU PUESTA EN MARCHA. Y LO HICIERON SIN ACCIDENTES.

que supervisarlos permanentemente, para evitar desviaciones que podrían derivar en algún incidente. Para ello, se implementó un modelo de prevención y supervisión, desarrollando un trabajo de permanente presencia en terreno, lo que permitió obtener varios aprendizajes. El estator del molino -pieza principal de la enorme estructura- tiene un peso de 350 toneladas y fue desplazado cerca de dos metros,

para lo cual tardaron 18 horas, con la utilización de cilindros hidráulicos, maniobra en que trabajó solamente personal de Escondida. El estator tiene 540 “ranuras” en las que van dos bobinas en cada una, lo que da un total de 1.080 bobinas, que pesan 30 kilos cada cual. Cada bobina está revestida por una cinta de silicona y grafito, lo que posibilita la adherencia al paquete magnético. El molino SAG fue cubierto completamente con una especie de “carpa”, apoyada en un enorme

andamiaje. Este revestimiento permitió presurizar y mantener a una temperatura de 21 grados en el sector del estator, porque se precisa una condición térmica especial para aplicar la resina con que se revisten las bobinas, situación que resultó de gran complejidad, pues coincidió con un frente de bajas temperaturas, cuyas nevazones no impidieron el cumplimiento de los objetivos.


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Mantención total

Desafíos en todas las áreas

de las colas, que fue revestida con HDP. Cada vez que terminaban una reparación se hacían recorridos de inspección, lo que les permitió llegar a las “pruebas con agua” sin encontrar defectos en la mantención ni filtraciones.

Cada área llevó a cabo un intenso plan de mantenimiento como lo explica, Sergio Guzmán, Ingeniero de Planificación de Mantenimiento Mecánico de Laguna Seca, quien destacó en esta tarea que “lo principal fue la seguridad, porque Cero Daño estuvo en el primer lugar de nuestros objetivos. La vida de nuestra gente es lo primero y hacia allá apuntamos con mucha fuerza. El trabajo de mantenimiento

Sesenta personas trabajaron en este sector de la planta, para lo cual se contó con el apoyo permanente de dos supervisores de Escondida, más la presencia en terreno de dos prevencionistas y un supervisor general. “Quedó demostrado que la presencia en terreno de la supervisión es clave; permite corregir acciones inseguras, proponer procedimientos y apoyar a quienes están ejecutando los trabajos”, concluyó.

fue extenso, siendo quizás lo más importante el trabajo efectuado a la línea “over” que es el lugar por donde sale el concentrado que producimos. Revisamos las líneas y retiramos algunas incrustaciones en una cañería de 30 pulgadas de diámetro”. Lo propio se hizo con la línea de los ciclones de remolienda y los trabajos estuvieron dentro de los plazos establecidos. También se trabajó en la canaleta de evacuación

Los críticos últimos días

TODO ESTABA PROGRAMADO PARA UN PLAZO DE 45 DÍAS, PERO LA EXCELENCIA FUE MÁS ALLÁ DE LO PLANIFICADO Y TARDARON SÓLO 34 DÍAS, DESPUÉS DE COMENZAR LA REPARACIÓN DEL MOLINO SAG.

Control a la ansiedad Uno de los períodos críticos de la extensa parada a que se sometió la Planta de “Laguna Seca”, fue el último tercio de las faenas. La denominada “curva de la ansiedad” es un factor conductual que desconcentra a los operarios. Días antes del término de las faenas, es natural que las personas piensen en lo que viene, su finiquito, su próximo trabajo, su destino en los meses venideros. Todo esto puede generar conductas que lleven a los trabajadores a cometer acciones inseguras. Danilo Olguín, Asesor de Prevención de Riesgos para esta especial mantención nos explica: “Durante

el último tercio de los trabajos, comenzamos a percibir una conducta que reflejaba la ansiedad por terminar las faenas. Fue un instante complicado, porque obligó a redoblar los esfuerzos. Para eso hubo muchas charlas y reuniones, donde dejamos claro que bien podríamos tardar uno o dos días

más en terminar los trabajos en cierta área, pero que era necesario controlar la ansiedad. Esa conducta que se manifiesta en la gente -que quiere terminar pronto- bien podía llevarnos a sufrir un accidente, pero trabajamos insistentemente con los operarios, los persuadimos y logramos convencerlos”, puntualizó.


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Lo más importante

"Cuidar a nuestra gente" En el momento “peak” de la gran detención de “Laguna Seca”, hubo 700 operarios externos, cubriendo las labores de mantención en todas las áreas involucradas en el “shut down”. Cómo manejar una masa tan heterogénea, comprometerla con la seguridad, alinearla con los

valores de Escondida, someterla a la correspondiente inducción y persuadirla para asumir la cultura de “Cero Daño” fue también un gran desafío. El mantenedor mecánico Marcos Puyol es simple para explicarnos la labor que -paralelamente- cumplió cada uno de los empleados durante las labores de mantención. “Yo creo que aquí el compromiso de nuestra gente fue y es lo principal. Y por eso hemos sido capaces de mantenernos sin accidentes por largo tiempo. En los nueve años de operación de esta gigantesca planta

sólo podemos lamentar la fractura de un dedo. Esa misma mística la ofrecimos a los trabajadores

que participaron en las faenas de mantención. Nuestra supervisión tenía el claro objetivo de cuidarlos,

Juan Torres, Supervisor de Mantención Mecánica, tiene 19 años en Escondida y fue el líder general de las faenas de mantención. Tuvo 200 operarios a su cargo y su ámbito de trabajo abarcó desde el área de alimentación, correas, feeders,

“Laguna Seca” punta a cabo

para que regresaran a sus casas sanos y salvos. ¿Hay algo mejor que eso?”, concluyó Marcos Puyol.

dimos las directrices del trabajo diario. Tuvimos buena recepción y logramos el compromiso de la gente. Con el aporte de todos, remozamos la planta de punta a cabo, sin excepciones”, explicó.

Reconoció que los trabajos más complejos estuvieron remozada de centrados en el área de molienda, especialmente en el cambio de la correa que alimenta al molino SAG, que -según indicó- fue de gran envergadura. Lo mismo señala cuando se refiere al cambio de bombas Warman 750.

Faenas de toda índole sumideros, trommels, molinos de bolas, bombas y celdas rougher. “El manejo del recurso humano fue complejo, pero conté con el apoyo de cuatro supervisores en terreno para esta misión tan especial. Todas las mañanas nos reunimos y

Respecto de estos enormes equipos, nos explicó que “los cambios de bombas nos obligaron a concentrar nuestra atención al máximo. Pasar con carga suspendida -72 toneladas cada unapor el área donde se realizaban otros trabajos, fue un verdadero desafío”, precisó Juan Torres.


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La ocurrencia de un incidente encendió las alarmas. Y las faenas se detuvieron por completo. Fue

“Hemos sido capaces de hacer las cosas bien, pero no podemos aceptar descuidos que nos lleven

Incidente encendió las alarmas

Parar para reflexionar la instancia que aprovechó Carlos Zapata, Gerente de Mantención Procesos, para reunirse con toda la fuerza laboral y reflexionar sobre lo sucedido.

a la ocurrencia de un accidente. Los invito a reflexionar y a comprometerse con la seguridad, porque lo mejor que se pueden llevar de aquí de Escondida es

la satisfacción de un trabajo bien hecho, un trabajo seguro. Eso es lo único que vale”, dijo en su intervención. Hizo un fuerte llamado a respetar los procedimientos, al permanente estado de alerta que debe tener cada cual y llamó a los supervisores a mantenerse en terreno. “Podemos dar explicaciones por retrasarnos uno o dos días en los trabajos de mantención, pero no podemos dar explicaciones por un accidente. En Escondida eso no es aceptable”, subrayó. Dio instrucciones para que en cada área de trabajo se realizaran labores de orden y aseo -housekeeping-

Una experiencia que vale oro

"Ahora son valorados" Una valiosa experiencia y una ventaja laboral que cobra relevancia, adquirieron los operarios que trabajaron en las faenas contempladas en la Mantención de la Planta “Laguna Seca”.

Así se desprende de lo señalado por Eric Alamos, superintendente interino de Mantenimiento, quien destacó que los trabajos realizados permitirán cumplir con los niveles de producción comprometidos.

“Este ha sido un mantenimiento exitoso, no sólo por los resultados propios o la envergadura de los trabajos ejecutados. También nos queda la enorme satisfacción de haber enriquecido a quienes participaron en esta labor. Hemos contribuido a generar un cambio importante en ellos, especialmente, en su seguridad”, subrayó. “Hubo muchos viejos emocionados, que nos dieron las gracias porque los tratamos como personas, con mucho respeto. Nosotros le hablamos de la seguridad pensando en sus familias, hubo mucha calidez en los diálogos y siempre dispusimos de tiempo para conversar con ellos. Por eso, nos dijeron que el haber trabajado en Escondida les brindó la oportunidad de ganar una valiosa experiencia y se fueron muy agradecidos”, concluyó Eric Alamos.

como una manera de contribuir a un trabajo seguro y los supervisores de cada área registraron mediante fotografías “el antes y el después” de los lugares de trabajo, para presentarlas en las reuniones diaria de planificación.


Edicion N28 MegaMantencion