Issuu on Google+

2-2009

Nicaragua: un paĂ­s con agua y sed Conferencia Magistral con Salvador Montenegro

1


una población rural que habita dispersa en el campo. Conviene analizar el uso del agua para satisfacer las necesidades. Por ejemplo Costa Rica destina un 25% de su territorio de su área agrícola para riego. Si se compara con Nicaragua, aquí solo se destina un 3.2% del agua para irrigar y esto tiene un contrasentido, porque teniendo tanta agua, la nación debería tener un mejor aprovechamiento y utilizarla para la producción de alimentos, en bienes y servicios de exportación, especialmente cuando de las 930,000 hectáreas de suelos irrigables, tenemos 625,000 hectáreas debajo de 100 metros de altura en el pacifico de Nicaragua, y por tanto con mayor acceso al agua. En el área de agua potable y saneamiento, Nicaragua tiene tareas por cumplir. En el ámbito del saneamiento urbano solo un 32% de la población tiene cobertura y el resto está postergado. En el sector rural, la tarea de llevar agua y saneamiento para satisfacer las necesidades de la gente es asumida con mucha esponsabilidad por los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS).

4


Un desarrollo agrícola que genera pobreza rural y destrucción ambiental En términos del desarrollo de la agricultura en Centroamérica han sucedido dos cosas, por un lado, una parte de la tierra se ha dedicado a la agricultura y la ganadería extensiva, y por otro, se ha deforestado y destruido el bosque; lo que ha incrementado la sedimentación de las aguas superficiales y áreas costeras.

5


Conforme avanza la agricultura, la destrucción ha progresado de la misma manera, ha disminuido la cobertura forestal, dejando como resultado que los suelos tengan menos capacidad de retención de agua. Conforme avanza este desarrollo agrícola también avanza la pobreza rural y la destrucción ambiental. Según la FAO, la situación de los suelos agrícolas en Centroamérica es crítica ya que la erosión ha llegado casi al 88%, lo que significa, que si los suelos son la fuente de producción de riqueza de nuestra alimentación, lo que estamos presenciando es el suicidio paulatino de nuestra población al perder los suelos que tenemos para producir estos alimentos. En cuanto a la relación con la salud, si comparamos la relación entre la cobertura de agua potable y saneamiento, y las enfermedades y muerte de la niñez, en países como Canadá, Estados Unidos y Cuba, la cobertura de agua potable y saneamiento es del 100%. En dichos países la mortalidad infantil son las más bajas de la región. Esta situación es lo contrario en otros países de América, con el extremo en Haití, con la menor cobertura de agua y saneamiento y los mayores índices de mortalidad y enfermedades que tiene su origen en el agua. Nicaragua es tercera en las Américas con los mayores índices de enfermedades y mortalidad relacionadas con el agua.

6


Los problema en la gestión de los recursos hídricos en Centroamérica En resumen, los problemas que inciden sobre la gestión de los recursos hídricos se debe en primer lugar a una elevadísima tasa de crecimiento poblacional; nos damos cuenta que nuestra región es la segunda región en crecimiento poblacional en el mundo (2.3%), siendo el crecimiento urbano aún mayor.

7


La distribución de la población. De acuerdo a las estadísticas dos tercios de la población de la región habita sobre la vertiente del Pacífico, donde fluye el 30% de las aguas. En los lugares en que fluye la menor cantidad de las aguas, es donde hay más gente, y donde hay más aguas, hay menos habitantes. La elevada tasa de deforestación anual, diferente para cada uno de los países en la región. Hay países donde la tasa de deforestación es muy baja lo que no quiere decir que ahora se está deforestando menos, sino que hay menos que se puede exportar. La tasa de deforestación anual anda desde 4.6% en El Salvador hasta 0.8% en Costa Rica. Nicaragua y Belice son similares a El Salvador, y Honduras está sobre el promedio. Otra situación grave que afecta la gestión de los recursos hídricos ha sido un predominio del uso suelos de agricultura de monocultivos intensivos como por ejemplo el café, banano, algodón, caña de azúcar, arroz, siendo la región de León y Chinandega, la que ha elevado el uso de plaguicidas. Esto es grave desde el punto de vista de la presencia de residuos y su influencia en la población, especialmente aquellos plaguicidas que persisten como el toxafeno, DDT, Nemagón que duran cientos de años activos y cuando llegan a aguas subterráneas su impacto es simplemente impredecible.

8


Un problema que se tiende a agravar El problema es serio y tiende a agravarse por la insuficiente infraestructura de agua potable y saneamiento que acelera el incremento de necesidades en los asentamientos humanos que carecen de los servicios bรกsicos.

9


En áreas urbanas aumentan los residuos sólidos y líquidos, la impermeabilización en áreas que deberían recargar los acuíferos, debido a los cambios del uso del suelo, de uso forestales a suelos agrícolas y áreas urbanas que incrementan la erosión y las escorrentías hacia aguas superficiales, contaminándolas. Como una consecuencia del cambio climático global esta situación favorece la presentación de eventos extremos como huracanes que han impactado Centroamérica cuyo efecto en la población es mucho más alto debido a los suelos degradados. No es lo mismo que ocurra un evento extremo en un ambiente que se encuentra protegido, a que ocurra donde hay suelo arrasado. Recordemos las imágenes de los huracanes Mitch y del Félix que nos han impacto, estas imágenes son suficiente testimonio. Lo más serio de esta situación es la ausencia de planes de gestión a nivel nacional y regional para las aguas superficiales y subterráneas.

10


Nicaragua es privilegiada por sus recursos hídricos Efectivamente Nicaragua es un país en el que llueve en promedio unos 2.40 metros en altura o sea unos 8 pies al año. Imagínense si el agua que llueve a lo largo del año no se evaporara o se escurriera, estaríamos sepultados bajo 8 pies o 2.40 metros bajo agua. Se estima que la precipitación media anual de agua que cae en el país es de 2,391 milímetro y si lo multiplicamos por los 130 mil Kilómetros cuadrados, nos da 310.9 kilómetros cuadros al año.

11


Ahora, en términos de agua superficial producida al año anda por 185.7 kilómetros cúbicos por año. En recursos hídricos renovables al año, se cuenta con 196.7 kilómetros cúbicos por año Dividir esta cantidad entre el número total de habitantes en Nicaragua, produce nada menos que un total de agua por nicaragüense al año, tiene “derecho” a 38 mil 800 metros cúbicos de agua por persona. Si dividimos esa cantidad entre los 365 días al año le correspondería a cada persona 106 metros cúbicos de agua por día. Para ponérselo en litros, equivaldría a 106 mil litros por nicaragüense cada día. Estas cifras tan grandes parecen fantásticas pero son cálculos en base a la precipitación. Esta cantidad de agua por nicaragüense es 23 veces mayor que el umbral de 1,700 metros cúbicos al año por persona en el mundo que debe disponer para vivir, según las Naciones Unidas. Cuando cae una fuerte lluvia en Managua, de 10 centímetros, si multiplican los 10 centímetros por los 600 kilómetros cuadrados de la faja sur del lago de Managua, estamos hablando de miles de metros cúbicos de agua que están pasando por su puerta o inundando las calles con toneladas de basura y sedimentos.

12


Pero... la distribución del agua no es homogénea, ni justa. Efectivamente el agua no está distribuida homogéneamente, mucho menos de forma justa ya que esta se concentra en varias zonas geográficas del país. Por ejemplo, en la zona del Atlántico es el territorio donde llueve más pero hay menos personas viviendo, apenas el 15% de todo el país, 715 mil habitantes, y los restantes 4 millones 400 mil personas estamos asentados en la zona del Pacífico. Un millón 600 mil personas viven en la zona central que cubre Jinotega, Matagalpa, Estelí, Boaco, Chontales, en las poblaciones de León, Chinandega, Granada ahí

13


somos un millón y medio. En la ciudad capital -Managuahabitamos un millón 200 mil personas. En otras palabras, el 86% de la población nicaragüense está asentada en el 20% del territorio donde el 6% del agua es accesible. Los suelos son precisamente el área donde ocurren los procesos productivos y la vida de las poblaciones. Por ejemplo la cuenca que drena hacia el Lago Xolotlán o Managua, es una cuenca de 6,600 kilómetros cuadrados, las características de esos suelos demandan estar cubiertos por un tipo de vegetación forestal que protege el suelo y facilita la infiltración del agua. Pero lo que encontramos a lo largo de la cuenca es una destrucción ambiental tan severa que genera una cantidad muy grande de sedimentos por la erosión, el uso del suelo no se corresponde con el tipo actividad que debiera tener; en consecuencia, los 1000 kilómetros cuadrados de este precioso lago de Managua ha sido destruido por la tala y quema de los bosques, la ganadería inapropiada, la erosión, los agroquímicos y por falta de tratamiento de los desechos tanto líquidos como sólidos, esto se conoce como tensores ambientales. Más grave todavía es el caso de su hermano gemelo, el lago Cocibolca el cual adolece más o menos de los mismos problemas...

14


El agua contaminada llega por el río Tipitapa desde el lago Xolotlán, las aguas negras, la basura, el impacto del turismo que se desarrolla sin infraestructura sanitaria, la escorrentía de plaguicidas, la influencia o el tráfico de influencia corrupta de gobierno que posibilita ofreciéndole en bandeja a inversionistas internacionales crianza de peces (tilapia), en aguas que tienen la designación de reserva nacional de agua potable. Y a pesar de toda esa agua, nuestro país enfrenta los problemas de falta de agua de calidad y cantidad por razones de distribución insuficiente y la mala calidad de las fuentes.

15


Las otras causas de la mala distribución del agua No sólo existen tensores ambientales como la deforestación y quema que propician la erosión, el uso agrícola en territorios de vocación forestal, junto al uso excesivo de agroquímicos sobre todo de plaguicidas. Estos tensores ambientales tienen también causas raíces como son los vacíos legales, las inconsistencias administrativas, la falta de voluntad política para resolver realmente los problemas, la pobreza extrema fundamentalmente en las zonas rurales, la ausencia de medidas reales para el ordenamiento territorial y la ausencia de políticas de desarrollo social económico y ambiental para cada una de las cuencas de Nicaragua. Nicaragua no es plana como una mesa, las medidas que se pueden aplicar apropiadamente en un sitio, no siempre resultan apropiadas en otro porque las elevaciones del suelo son diferentes, así como la cantidad de agua que cae, también es diferente el suelo, la flora y la fauna, así como la distribución de la población y la actividad económica.

16


Por esa razón la gestión de agua tiene que hacerse atendiendo las características de cada una de las cuencas hídricas para que podamos hablar del desarrollo sostenible. Como seres humanos nos interesa el agua por su capacidad para saciar la sed, sin embargo, el agua es un motor para el desarrollo, es garantía de salud, de producción de bienes y servicios, es esencial para el desarrollo de la industria, para la producción de

17


energía, para la generación del turismo, para la navegación, para el desarrollo de la acuicultura responsable, para el desarrollo de la silvicultura, la ganadería, la irrigación. Es decir hablamos del agua para todos los usos y todos los usuarios. No resolvemos todos los problemas que tenemos de desarrollo nacional solamente con atender la muy necesaria agua potable, porque entonces estaríamos hablando, tal vez de distribuir agua en botellones sin que tengamos agua que satisfaga la demanda de desarrollo local en cada una de nuestras comunidades. Después de todo, es pequeña la cantidad de agua que necesitamos para beber, en comparación con la necesidad de agua para riego, por ejemplo, aunque las demandas de calidad son completamente diferentes. Por esa razón, es que tenemos que atacar de frente los problemas tanto naturales como los derivados por la actividad humana. Se debe contar con una estrategia y una forma adecuada de trabajo integrada de las cuencas, es decir contar con un Plan de Gestión y Desarrollo Integral de Recursos Hídricos.

18


Ley General de Aguas Nacionales, un instrumento para alcanzar el equilibrio La Asociación Mundial para el Agua (GWP – Global Water Partnership, según sus siglas en inglés) define el plan de gestión y desarrollo integral de los recursos hídricos como el proceso que promueva el manejo

19


y desarrollo coordinado del agua, la tierra y los recursos relacionados, con el fin de maximizar el bienestar social y económico resultante de manera equitativa sin comprometer la sustentabilidad de los ecosistemas. Este principio tan hermoso está plasmado felizmente en nuestra Ley General de Aguas Nacionales, ley 620. La ley 620, aún con todos sus aciertos y desaciertos, constituye un instrumento útil que puede ser muy bueno, siempre y cuando nosotros la podamos hacer funcionar, ya que ninguna ley es perfecta, como una herramienta en la que podemos apoyarnos para alcanzar equilibrios armoniosos y felizmente hay ciertos pasos que posibilitan que nos apropiemos de estos principios operativos. Para ello debe existir una definición de políticas de aprovechamiento y protección por la vía concertada, ¿A dónde vamos? ¿Qué país queremos? Para buscar la relación que hay entre la gestión integrada de los recursos hídricos y el trabajo que los Comités de Agua Potable y Saneamiento (CAPS) desarrollan para cumplir sus objetivos. Ninguno de los Comité de Agua Potable y Saneamiento en Nicaragua o las juntas de agua en otras partes de la geografía centroamericana pueden funcionar si está referida a un ámbito geográfico determinado,

20


tenemos que concertar políticas de desarrollo social, económico y ambiental; es decir estamos hablando de un pacto social, un pacto de los buenos, un acercamiento de la sociedad que define ¿qué clase de desarrollo queremos en el territorio? ¿Para qué lo vamos a usar?

21


Cuando uno sale de su casa uno debe saber hacia dónde va, con un norte definido, porque si camina sin meta puede llegar a cualquier parte y no necesariamente a un buen sitio. La conciliación de iniciativas sectoriales supone que el gobierno central a través de los ministerios, concerte con las municipalidades y la comunidad acuerdos comunes para el desarrollo local. Pero si lo que ocurre, es que el gobierno central tiene una idea diferente del uso del territorio de que quienes desde el municipio o la sociedad que allí habita tienen previsto, entonces, difícilmente vamos a poder llegar a una adecuada planificación del territorio, concertada y viable. Sin la necesaria conciliación de lo que el gobierno central y los gobiernos locales logren preveer y sin la participación de la voluntad de los ciudadanos que integran ese territorio, evidentemente no podemos avanzar en la organización de un plan de administración territorial con la cuenca hídrica como unidad de planificación e implementación. Esto debe constituirse en un primer paso importante. Como ejemplo cito el acuerdo que tuvieron los alcaldes alrededor del lago Cocibolca para definir que el lago debería ser usado para abastecer de agua potable

22


a Nicaragua, para irrigar cultivos, para pesca artesanal y deportiva, para respetar su carácter de foso de diversidad biológica, y para fomentar el turismo, esto lo acordaron en el año 2002 los 36 alcaldes que rodean el lago Cocibolca a pesar que pertenecían a diferentes tendencias partidarias.

23


Nicaragua cuenta con el marco jurídico y empieza a caminar Felizmente los arreglos institucionales de acuerdo al marco jurídico empiezan a caminar; ya tenemos una Ley General de Aguas Nacionales y se debe generar la información necesaria para la toma de decisiones que resulta esencial. Ahora que ya sabemos qué queremos hacer, debemos definir ¿Cómo hacerlo? Y eso debe involucrar a los usuarios y los beneficiarios mediante formas y estructuras, una organización apropiada. En las comunidades rurales los CAPS deben ser una célula importante. La Ley del agua posibilita la creación de consejos de cuenca o de organizaciones de cuenca o de grupos que tienen una relación territorial basada en el usufructo de agua y sus usos afines. Por ejemplo, si logramos que los CAPS asuman también la función de gestionadores del carácter integral del agua aseguramos la sostenibilidad en la producción del agua y su adecuado aprovechamiento. Se trata de involucrar a quienes están interesados en la sostenibilidad de la producción de agua en cada territorio, en la protección consciente de la capacidad

24


productora de agua de calidad, es elemental y contundente. Esto sería un gran adelanto en la concepción de los CAPS, sería una organización en la que las autoridades, los maestros, los estudiantes, las amas de casa, las autoridades locales, los grupos que determinan cómo se debe aprovechar y proteger un territorio se logren poner de acuerdo.

25


Recientemente, se realizó en España la Expo Zaragoza (2008) una actividad que duro 90 días, donde su enfoque fue el agua, reuniendo a una cantidad de especialistas y ahí se abordaron diferentes temas. Uno de los resultados fue la elaboración de unos postulados y principios de la Carta de Zaragoza, que estamos urgiendo que sean retomados por las autoridades tanto internacionales como nacionales y que sobre todo, deben ser apropiadas o asumidas por la población en pleno. Algunos de estos son: • Fomentar una visión integradora del agua. • Que el agua y los ecosistemas deben de ser preservados y protegidos. • Que el acceso al agua potable y el saneamiento es un derecho humano. • Que los pueblos de la tierra han asumido a través de los objetivos del desarrollo del milenio un serio compromiso en relación con el agua. • Que el acceso al agua es un potente motor del desarrollo. • Que la sostenibilidad de la producción de alimentos esta directamente ligada al uso eficiente del agua.

26


Todo lo que aquí esta descrito son instrumentos de apoyo para que nuestra voz no sea simplemente palabras que se lleva el viento. Estamos hablando de esfuerzos internacionales, hay recomendaciones de actuación que tienen que ser apropiadas por los gobiernos y que nosotros tenemos la obligación de aprovechar en la gestión y que existen por supuesto, convocatorias a los poderes públicos, usuarios, ciudadanos. Es importante incorporar estas enseñanzas internacionales y aprovechar estas oportunidades para trasmitirlas y aplicarlas a nuestras experiencias nacionales.

27


Reparto El Carmen, costado oeste Parque El Carmen • Managua, Nicaragua Apdo Postal A-136 • Pbx (505) 268-2302 • Fax (505) 268-2144 simas@simas.org.ni • www.simas.org.ni

SIMAS recibe apoyo financiero y técnico de las siguentes organizaciones amigas:


El Guacal 2: Nicaragua un país con agua y sed.