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De la biblioteca de Fojas Cero Civil derecho civil constitucional. Los derechos fundamentales. Las fuentes: derechos y deberes. Sociedad civil y mercado. Normas, principios y valores. Constituciones y tratados. El hábeas data. Intimidad. Honor. Discriminación. Consumidores. Medio ambiente. Daños. Contratos. Jorge Mosset Iturraspe. 568 páginas. ISBN 978-987-30-0201-4. Rubinzal-Culzoni Editores. “No es del caso debatir si se ‘constitucionaliza’ el Derecho Privado o el Derecho Civil. Sabemos que lo Privado es la denominación más reciente para englobar lo Civil y lo Comercial. Empero, los temas que ahora nos preocupan son, básicamente, los que se han constituido desde hace mucho tiempo en el eje o núcleo de los derechos del hombre y por ello preferimos la denominación ‘Derecho Civil y Constitucional’. Dos conceptos se muestran como muy relevantes: a) el de ‘dicotomía’, que alude a una distinción, al decir de Bobbio, con capacidad para dividir un universo en dos esferas, ‘conjuntamente exhaustivas’ y recíprocamente exclusivas, en el sentido de que todos los entes comprendidos en la primera no pueden estar simultáneamente en la segunda. Como consecuencia de esta visión dicotómica, que fue la imperante hasta tiempos recientes, “la esfera de lo público llega hasta donde comienza la de lo privado y viceversa”. No se confunden ni se superponen. La situación actual es muy diferente y de ello hemos de ocuparnos... b) el otro concepto, complementario, es el de ‘paradigma’ que viene de Platón y refiere a ‘ideas o tipos ejemplares de cada cosa’; los paradigmas clásicos o decimonónicos ubicaban al Derecho Público regulando la relación entre la persona y el Estado, mientras la mirada actual señala al Derecho Público como asiento de los derechos fundamentales que se irradian al Derecho Privado, para ordenar las relaciones entre particulares. Y podemos agregar otras ideas básicas, introductivas, como la de ‘Drittwirkun’, que representa, al decir de la doctrina alemana actual, ‘uno de los descubrimientos jurídicos más interesantes de los tiempos modernos’, pues encierra la cuestión de la aplicación o de los efectos de los derechos fundamentales, de jerarquía constitucional, a las relaciones entre los particulares. Y también, por qué no, la idea de ‘diálogo’ entre la Constitución

y los tratados, por un lado, y el Código Civil, los rnicrosistemas y las decisiones judiciales, por el otro, para compadecer o conciliar principios y reglas que vienen a disciplinar institutos como los contratos, la propiedad, la familia o la reparación de daños. El Derecho Civil se beneficia con la influencia del Derecho Constitucional. Es el ocaso de la gran dicotomía. Las consecuencias son visibles: el Derecho Civil se vuelve más solidario y ético, más respetuoso de la dignidad humana. Estamos ante un nuevo paradigma. El diálogo ha sido fecundo y debe continuar...

Y concluimos la introducción recordando a Saramago, de desaparición reciente y muy lamentada, en un diálogo imaginario por él expuesto: ‘Puesto delante de todos los hombres reunidos, de todas las mujeres, de todas las creaturas, Dios habló a la multitud y anuncio: a partir de hoy me llamarán Justicia. Y la multitud le respondió: Justicia ya tenemos y no nos entiende. Entonces dijo Dios: siendo así tomaré el nombre de Derecho. La multitud volvió a responderle: también nosotros tenemos Derecho y no nos conoce. Finalmente Dios dijo: en ese caso apareceré con

el nombre de Caridad, que es un bello nombre. A lo cual respondió la multitud: no necesitamos Caridad, lo que queremos es una Justicia que se cumpla y un Derecho que nos respete’.” (De la Introducción del autor)

Mediación gestión del conflicto penal. Justicia restaurativa. Prevención del delito. Actuación de la policía. Negociación de rehenes. Mediación penal juvenil. Conciliación. Coordinadora: Teresa María del Val. Autores: Cano López, Caram, Del Val, Domingo De la Fuente, Echeverría, Finochietti, Moreno, Sáez Valcárcel, Trebolle. 328 páginas. Colección Mediación, Conciliación y Arbitraje. ISBN 978950-508-961-1. Editorial Astrea. “Tanto los estudios de la prevención del delito en la sociedad, como el resultado de las respectivas estadísticas y la propia experiencia judicial de casi veinticinco años fueron suficiente enseñanza para comprender que el sistema ‘punitivo’ resulta ser ineficaz para combatir la delincuencia. Al igual que otros colegas, ante las falencias del sistema judicial, investigamos cuál sería otra manera de gestionar el conflicto penal. Una gestión que respete los derechos humanos, con el objeto de lograr la inserción o reinserción del ofensor y la restitución de la víctima al estado anterior a ser damnificada. Se trata de evitar el secuestro institucional que muchas veces constituye la prisión carcelaria, (Continúa en página 12)

Febrero 2012 • FOJAS CERO Nº 223 • 11

Fojas Cero 223 - Febrero 2012  

La Revista de los Abogados.

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