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La sala se quedó en silencio cuando llegué a su fin y me encogí de vergüenza pero Jax sonreía ampliamente. Entonces... el Z Bar entero estalló en lo que sólo puedo explicar cómo el pandemonio. El aire vibraba, las paredes temblaban y la masa de estudiantes rugían con silbidos, gritos y cánticos de: ¡E, E, E, E...! Una energía pura, sin diluir, se apoderó de mí haciéndome sentir viva… Completamente animada y con un fuerza eufórica me volví a Jax. Estaba riendo y silbando con la multitud. Me lancé sobre él, envolviendo mis piernas alrededor de su cintura y mis brazos alrededor de su cuello, él me cogió y empezó a girarme. —Eres un maldito As nena. Su boca cayó sobre la mía y me llevó a un beso tan apasionado e intenso que ni siquiera me resistí y le devolví el beso con el mismo vigor y hambre. Electricidad me recorrió mientras profundizaba sus caricias y atacaba mi boca con su lengua, barriendo sobre mis dientes superiores, mientras me exploraba. Un gemido retumbó en mi garganta mientras su gran mano palmeaba la nuca de mi cuello y me tiraba más en profundidad, devorándome. Un gemido de él estalló en mi boca y me aparté de repente, ansiosa del deseo que se hinchaba en la boca de mi estómago. Una tímida sonrisa irradiaba su rostro. —Un beso épico, nena. Resoplé ante su elección de palabras, sonreí, luego amplié la sonrisa y luego me eché a reír en una carcajada llena. —Tienes una habilidad con las palabras, Jax. —Me guiñó un ojo y saltó fuera del escenario, tratando de pasar a través de la multitud de personas que querían darme cumplidos o felicitarme. —¿Novio? —preguntó Austin con un gruñido y señalando hacia Jax, mientras tomaba mi sitio detrás de la barra. Se veía realmente inquieto y algo en él me molestaba salvajemente. Sacudiendo la cabeza ante su pregunta tomé la orden de la chica de su lado. La reconocí de mi clase de la estilística. —Melissa ¿verdad? Ella asintió con la cabeza y sonrió. —¡E! —Sonrió recordando mientras me señalaba con el dedo. Sonreí y asentí de vuelta—. V y red Bull. Ella miró a Austin mientras me daba su orden y me estremecí cuando sus ojos recorrieron la totalidad de su cuerpo. Ella parecía interesada en él y no estaba segura de sí estaba agradecida por estar desviando su atención sobre mí o si yo estaba preocupada por ella. Había algo en él que... ¡Oh déjalo, E, probablemente sea un gran amigo cuando llegues a conocerlo!

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Profile for Shusuke Fuji

Shocking heaven room 103  

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