Page 21

—Jax, esta es mi hermana, E —nos presentó Cam antes de inclinarse a su oído—. Te lo advierto sólo una vez. ¡Fuera de tus límites! —Jax volvió sus ojos desafiantes a Cam con una sonrisa socarrona—. Lo que quiero decir, Jax. Ella no necesita tu mierda, hombre —le aclaró Cam y me ericé ligeramente ante la advertencia de Cam. Yo podía arreglármelas sola. Lo había estado haciendo durante mucho tiempo. Jax levantó las manos en defensa. —Seguro. —Pero él sacudió su mirada hacia mí, sus labios retorciéndose con humor. Su chulería brillaba a través de sus ojos y decidí que no me gustaba. ¡Sólo así! Desvié mi mirada hacia la mesa y me bebí otro trago. —Muñequita sexy del infierno, ¿dónde diablos metes todo eso? — preguntó Boss mientras giraba su brazo sobre mi hombro y me atraía. Le guiñé un ojo. —No me afecta... Soy inmune —revelé con una sonrisa irónica. Él se rió en voz alta y me apretó firmemente. —Joder nena, podrías haber avisado. Arrugué mi nariz y golpeé su hombro. —¿Dónde está la diversión en eso? —Mi turno —anunció Kaylee y me moví de la silla para que ella se hiciera cargo. Al darme la vuelta vi que Jax todavía seguía mirándome. Su mirada cayó sobre mi pecho mientras me ponía de nuevo mi camiseta e inclinó su cabeza en tono de disculpa. Me dedicó una sonrisa antes hacerme un guiño y desapareció de la habitación. Unas horas más tarde, Kaylee había desaparecido misteriosamente con Cam, Luce estaba tirada en un rincón del sofá inconsciente y Boss finalmente había aceptado que no iba a ceder y hacerle la felación que había estado pidiendo desde hacía horas. Así que tomé otra botella de cerveza y fui hacia fuera al aire fresco. La marihuana dentro de la casa me estaba haciendo marear un poco y me costaba enfocarme. Me incliné sobre la barandilla de la terraza y aprecié la casa de Cam por primera vez. Era un gran contraste con mi dormitorio. Con seis habitaciones, la casa unifamiliar de estilo georgiano todavía lucía algunas de sus características originales: cornisas completamente exquisitas, ventanas de guillotina y habitaciones con paneles. Los muebles eran escasos pero nuevos, estaba ocupada por seis hombres y no parecía que valoraran los objetos de decoración. En mi dormitorio, sin embargo, había yeso descascarillado, habitaciones frías, alfombras raídas y paredes delgadas pintadas con un color que apenas podía ser descripto como blanquecino. Me reí para

21

Profile for Shusuke Fuji

Shocking heaven room 103  

Shocking heaven room 103  

Advertisement