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Escritores Latinoamericanos

OBRAS

La inquietud del rosal (1916)

El dulce daño (1918)

Irremediablemente (1919)

Languidez (1920)

Ocre (1925)

Poemas de amor (1926)

El amo del mundo (1927)

Dos farsas pirotécnicas (1931)

Mundo de siete pozos (1934)

Mascarilla (1938)

Trébol (1938)

Alfonsina Storni (Sala Capriasca, Suiza, 1892-Mar del Plata, Argentina, 1938)

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Anthony Gabourel # Sandra Hernández # 16 Katherine Gochez #14 Ludwing Lazo # 18 Claudia Peña # 27 Stefany Pineda # 28 Margareth Pleités # 29 Diego Pozo # 31 Pedro Irula # 32 Marcela Trejo # 35 2° Bto. “C”


¿Quién es? Es considerada una de las voces femeninas más potentes de la poesía en lengua española de las primeras décadas del siglo XX. Su vinculación con el Modernismo, en medio de la euforia vanguardista que se apoderaba de los jóvenes poetas argentinos de su tiempo, hizo que se le diera menos importancia de la que merecía, pese a la notoriedad que alcanzó en su propio país y en el mundo hispánico en general.

El mejor legado para intentar comprender su vida son las obras poéticas que Alfonsina escribió, estuvo marcada por la lucha cotidiana. Cabe destacar su largo proceso de aprendizaje poético para realmente fundir la voz de la mujer moderna que ella era, con la voz interna de sus poemas.

Corriente Literaria y comienzo de su lucha Ya que Alfonsina Storni pertenece a una época que la sitúa entre dos estilos: el modernismo y la vanguardia, hacen que en ese periodo histórico crezca cualitativa y cuantitativamente el discurso femenino con la certeza de que la mujer no sólo es un ente figurativo, sino un individuo pensante, y no es extraño entonces que la voz femenina sea tan representativa a partir de la primera década del Siglo XX, época en la que destaca Alfonsina entre las primeras filas. Temas en sus obras Su contexto influyó en sus poemas de tono íntimo y doméstico donde también sobresalen temas transgresores como el deseo femenino que le valieron los más duros comentarios por parte de la crítica tradicional, la doble moral a la que está sometida la virginidad de la mujer («Tú me quieres blanca»), la igualdad erótica entre los sexos y el derecho de independencia de ellas («Hombre pequeñito»), la posición subordinada y el legado de silencio heredado por las mujeres («Bien pudiera ser»). Y, por supuesto, su constante obsesión por la muerte («Oh muerte, yo te amo, pero te adoro vida... », Nos dice en «Melancolía»).

En 1935, le diagnosticaron un tumor del cual fue operada, aunque el cáncer continuó su proceso irremediable. A esto se unieron largos períodos depresivos, motivados por los suicidios de grandes amigos como Horacio Quiroga, Leopoldo Lugones e Egle Quiroga. En octubre de 1938, viajó a Mar del Plata. Desde allí, envió dos cartas a su hijo y un Poema de despedida al diario "La Nación". Acabó con su vida arrojándose al mar en la playa de la Perla el 25 de octubre de 1938.


Alfonsina storni