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aniversario 600 años La Seu 1413

PARROQUIA DE SANTA MARÍA • XÀTIVA

2013

Hoja Parroquial - Nº 436 Domingo 22 de mayo de 2011 V de Pascua

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida

Frases del Evangelio

eVangeLio de san juan 14, 1-12 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Que no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino.» Tomás le dice: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le responde: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí». 1


El Abad ¡un MenSaJe diStintO Y MeJOr! Estamos todavía en Pascua, son cincuenta días de alegría y de gozo por la resurrección de Jesucristo, lo que en la ¿Podrá averiguar en qué parte de la Colegiata se encuentra este detalle? Iglesia llamamos la Cincuentena Pascual que va desde el Domingo de Resurrección hasta la solemnidad de Pentecostés. La liturgia, cada domingo, nos ofrece el relato de las apariciones de Cristo resucitado. Estos hechos son fundamentales para nuestra fe y lo fueron para la fe de la primera comunidad cristiana. Todo nos lo jugamos a esta carta: si Cristo no ha resucitado vana es nuestra fe; pero Cristo ha resucitado y da sentido a todo; nuestra vida cristiana se apoya en este extraordinario hecho por el cual millones de cristianos han derramado su sangre, han dado su vida y otros viven, trabajan y hacen el bien en el mismo nombre del Señor Jesús. Los Evangelios y las Cartas paulinas relatan al por menor todo lo ocurrido a Jesús, su pasión, muerte, sepultura y resurrección. Resulta impresionante escuchar la narración de lo ocurrido el primer día de la semana en el sepulcro de Jerusalén; como resulta impresionante hoy día entrar dentro de ese mismo santo sepulcro vacío, arrodillarse y besar la piedra sobre la cual fue depositado el cuerpo muerto del Salvador. No digamos poder celebrar la Eucaristía sobre esa misma piedra: indescriptible. ¡Cristo, nuestra Pascua, ha resucitado, Aleluya! Ése es el mensaje que los cristianos queremos transmitir a todos los hombres del siglo xxi. Es el anuncio más hermoso y significativo que llena de gozo y esperanza la humanidad y sobre todo el corazón creyente. El Pregón pascual cantado en la noche de Pascua lo expresa con enorme belleza cuando dice: “Ésta es la noche en la que, por toda la tierra, los que confiesan su fe en Cristo son arrancados de los vicios del mundo y de la oscuridad del pecado, son restituidos a la gracia y son agregados a los santos. Esta Noche santa ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los caídos, la alegría a los tristes, expulsa el odio, trae concordia”. ¡Precioso regalo de Pascua a los creyentes! 2


Jesucristo resucitado abre las puertas de la vida a todos los hombres de buena voluntad. Él es la vida. Él da sentido a la vida y lo llena todo de paz y de amor: Dios es amor. Creemos en Cristo resucitado. Resulta maravilloso poder decir eso ante una sociedad que lo niega todo, ante un sistema que pretende aniquilar el hecho

Justos, aclameu el Senyor; fareu bé de lloar-lo, hòmens rectes. Celebreu el Senyor amb la lira, acompanyeu amb l’arpa els vostres cants; dediqueu-li un càntic nou, toqueu acampanyant l’aclamació. Salm 32 3


religioso, anular cualquier influencia de la fe católica en la vida pública y ataca continuamente la libertad religiosa. Algunos en España pretenden cerrar las puertas a Cristo e impedir que su Evangelio influya en la vida, en las costumbres, en la forma de actuar, de gobernar, de educar. Pero no pueden. La fuerza de Cristo es superior a todo sistema por mucho que se quiera imponer y de manera agresiva. Creemos en ese Dios Amor que está vivo, que nos interroga, nos compromete, nos lanza. Sí, creemos en Cristo resucitado, y esa fe llena nuestro corazón y nos hace plenamente felices. Creer en Cristo resucitado es el regalo más grande que tenemos y por supuesto no lo vamos a acallar ni nos lo guardaremos para nosotros solos, sino que deseamos con todas nuestras fuerzas compartirlo con todos, porque si es felicidad y amor, a todos los hombres les puede ayudar a vivir con plenitud. Cristo es el camino, la verdad y la vida, como afirma el Evangelio de este domingo. Es un hermoso mensaje. Sólo Cristo es el camino. Sólo Cristo es la verdad. Sólo Cristo es la vida. Si el hombre de hoy tomara en serio este mensaje y lo llevara a la práctica, la sociedad sería mejor, más habitable, más fraterna. Porque es éste el mensaje que hace nuevo al hombre y transforma el mundo entero. Sin Cristo el hombre se pierde, camina sin rumbo, sin brújula y se hunde. Con Cristo en el horizonte, el hombre encuentra sentido a toda su vida, a su trabajo y a sus preocupaciones. Y es éste el mensaje que el hombre de hoy necesita oír, necesita practicar. Ser católico es la opción de nuestra vida y lo debemos demostrar a través de hechos y argumentos y es entonces cuando mucha gente se da cuenta de que somos católicos porque buscamos siempre la verdad y defendemos la dignidad del hombre y de la mujer, de la vida del niño concebido y no nacido y la vida del anciano y enfermo, porque defendemos la libertad de enseñanza y defendemos una vida digna. ¡Cristo vive, Aleluya! Seamos portadores de la alegría pascual. Con nuestra palabra, con nuestras obras, con nuestra sonrisa, con nuestra relación social, con nuestros mensajes: llevemos a Cristo a los demás.

Oración de la Misa del Domingo Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos; míranos siempre con amor de padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. 4


Para saborear durante la semana FRASES DEL BEATO JUAN PABLO II, EL GRANDE Cómo han cambiado los jóvenes de hoy con respecto a los de hace veinte años. ¡Cómo ha cambiado el contexto cultural y social en el que vivimos! Pero Cristo no, ¡Él no ha cambiado! Él es el Redentor del hombre ayer, hoy y siempre! Si vuestra fe depende únicamente de fragmentos de tradición, de buenos sentimientos o de una genérica ideología religiosa, no seréis capaces de aguantar el choque con el ambiente. No es suficiente “hablar” de Jesús a los jóvenes universitarios: hay que hacer que lo “vean” a través del testimonio elocuente de la vida. La Reconciliación comporta «una purificación, tanto en los actos del penitente que abre su conciencia porque advierte una gran necesidad de ser perdonado y regenerado, como en la efusión de la gracia sacramental que purifica y renueva. Una parroquia evangelizadora debe ser ante todo una parroquia en la que sus diferentes miembros, ministerios y carismas, viven en comunión. Para el creyente, Cristo es el «intérprete» de la historia. Los jóvenes son la esperanza de la humanidad: tienen que poder crecer, por tanto, en un clima de constante y concreta educación en la paz. Cuanto más se vive en Cristo, mejor se sirve a Cristo en los demás, llegando incluso a los lugares más lejanos para realizar la misión y afrontando los mayores desafíos. Sólo con la fidelidad alegre a Cristo y con una atrevida proclamación de Él como Señor –un testimonio arraigado en su mandamiento de ir y hacer discípulos a todas las gentes– podréis ayudar a los demás a conocerle a él.

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Tapiz central con el rostro de Juan Pablo II, el Grande

En un mundo en el que las sombras de pobreza, injusticia y secularismo se ciernen sobre todos los continentes, es más urgente que nunca la necesidad de auténticos discípulos de Jesucristo. Encontrad en Cristo crucificado y resucitado el valor para evangelizar a nuestro mundo tan probado por divisiones, odios, guerras, terrorismo, pero lleno de recursos humanos y espirituales. El enfermo, en estado vegetativo, en espera de recuperarse o del final natural, tiene por tanto derecho a una asistencia sanitaria básica (alimentación, hidratación, higiene, calefacción, etc.), y a la prevención de las complicaciones ligadas a su estado. 6


Memoria histórica (7) Nos encontramos en el siglo ii con san Justino. Es el Padre apologeta griego más importante del siglo ii y una de las personalidades más nobles de la literatura cristiana primitiva. Nació en Palestina, en Flavia Neápolis, la antigua Siquem, hoy Nablus. De padres paganos y origen romano, pronto inició su itinerario intelectual frecuentando las escuelas estoicas, aristotélicas, pitagórica y platónica. La búsqueda de la verdad y el heroísmo de los mártires cristianos provocaron su conversión al Cristianismo. Desde ese momento permaneciendo siempre laico, puso sus conocimientos filosóficos al servicio de la fe.

Compendio del Catecismo de la iglesia Católica ¿cuáLes son Las Primeras etaPas de La reVeLación de dios? Preg. 6. Pág 25 Desde el principio, Dios se manifiesta a Adán y Eva, nuestros primeros padres, y les invita a una íntima comunión con Él. Después de la caída, Dios no interrumpe su revelación, y les promete la salvación para toda su descendencia. Después del diluvio, establece con Noé una alianza que abraza a todos los seres vivientes. 7


La Palabra del Papa AUDIENCIA GENERAL Plaza de San Pedro Mi茅rcoles 11 de mayo de 2011

Queridos hermanos y hermanas: Hoy quiero seguir reflexionando sobre c贸mo la oraci贸n y el sentido religioso forman parte del hombre a lo largo de toda su historia. Vivimos en una 茅poca en la que son evidentes los signos del laicismo. Parece que Dios ha desaparecido del horizonte de muchas personas o se ha convertido en una realidad ante la cual se permanece indiferente. Sin embargo, al mismo tiempo vemos muchos signos que nos indican un despertar del sentido religioso, 8


un redescubrimiento de la importancia de Dios para la vida del hombre, una exigencia de espiritualidad, de superar una visión puramente horizontal, material, de la vida humana. Analizando la historia reciente, se constata que ha fracasado la previsión de quienes, desde la época de la Ilustración, anunciaban la desaparición de las religiones y exaltaban una razón absoluta, separada de la fe, una razón que disiparía las tinieblas de los dogmas religiosos y disolvería el «mundo de lo sagrado», devolviendo al hombre su libertad, su dignidad y su autonomía frente a Dios. La experiencia del siglo pasado, con las dos trágicas guerras mundiales, puso en crisis aquel progreso que la razón autónoma, el hombre sin Dios, parecía poder garantizar. El Catecismo de la Iglesia católica afirma: «Por la creación Dios llama a todo ser desde la nada a la existencia… Incluso después de haber perdido, por su pecado, su semejanza con Dios, el hombre sigue siendo imagen de su Creador. Conserva el deseo de Aquel que lo llama a la existencia. Todas las religiones dan testimonio de esta búsqueda esencial de los hombres» (n. 2566). Podríamos decir –como mostré en la catequesis anterior– que, desde los tiempos más antiguos hasta nuestros días, no ha habido ninguna gran civilización que no haya sido religiosa. El hombre es religioso por naturaleza, es homo religiosus como es homo sapiens y homo faber: «El deseo de Dios –afirma también el Catecismo– está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios» (n. 27). La imagen del Creador está impresa en su ser y él siente la necesidad de encontrar una luz para dar respuesta a las preguntas que atañen al sentido profundo de la realidad; respuesta que no puede encontrar en sí mismo, en el progreso, en la ciencia empírica. El homo religiosus no emerge sólo del mundo antiguo, sino que atraviesa toda la historia de la humanidad. Al respecto, el rico terreno de la experiencia humana ha visto surgir diversas formas de religiosidad, con el intento de responder al deseo de plenitud y de felicidad, a la necesidad de salvación, a la búsqueda de sentido. El hombre «digital», al igual que el de las cavernas, busca en la experiencia religiosa los caminos para superar su finitud y para asegurar su precaria aventura terrena. Por lo demás, la vida sin un horizonte trascendente no tendría un sentido pleno, y la felicidad, a la que tendemos todos, se proyecta espontáneamente hacia el futuro, hacia un mañana que está todavía por realizarse. El concilio Vaticano II, en la declaración Nostra aetate, lo subrayó sintéticamente. Dice: «Los hombres esperan de las diferentes religiones una respuesta a los enigmas recónditos de la condición humana que, hoy como ayer, conmueven íntimamente sus corazones. ¿Qué es el hombre? [–¿Quién soy yo?–] ¿Cuál es el sentido y el fin de nuestra vida? ¿Qué es el bien y qué el pecado? ¿Cuál es el origen y el fin del dolor? ¿Cuál es el camino para conseguir la verdadera felicidad? ¿Qué es la muerte, el juicio y la retribución después de la muerte? ¿Cuál es, finalmente, ese misterio último e inefable que abarca nuestra existencia, del que procedemos y hacia el que nos dirigimos?» (n. 1). El hombre sabe que no puede responder por sí mismo a su propia necesidad fundamental de entender. Aunque se haya creído y todavía se crea autosuficiente, 9


La Palabra del Papa

sabe por experiencia que no se basta a sí mismo. Necesita abrirse a otro, a algo o a alguien, que pueda darle lo que le falta; debe salir de sí mismo hacia Aquel que pueda colmar la amplitud y la profundidad de su deseo. El hombre lleva en sí mismo una sed de infinito, una nostalgia de eternidad, una búsqueda de belleza, un deseo de amor, una necesidad de luz y de verdad, que lo impulsan hacia el Absoluto; el hombre lleva en sí mismo el deseo de Dios. Y el hombre sabe, de algún modo, que puede dirigirse a Dios, que puede rezarle. Santo Tomás de Aquino, uno de los más grandes teólogos de la historia, define la oración como «expresión del deseo que el hombre tiene de Dios». Esta atracción hacia Dios, que Dios mismo ha puesto en el hombre, es el alma de la oración, que se reviste de muchas formas y modalidades según la historia, el tiempo, el momento, la gracia e incluso el pecado de cada orante. De hecho, la historia del hombre ha conocido diversas formas de oración, porque él ha desarrollado diversas modalidades de apertura hacia el Otro y hacia el más allá, tanto que podemos reconocer la oración como una experiencia presente en toda religión y cultura. Queridos hermanos y hermanas, como vimos el miércoles pasado, la oración no está vinculada a un contexto particular, sino que se encuentra inscrita en el corazón de toda persona y de toda civilización. Naturalmente, cuando hablamos de la oración como experiencia del hombre en cuanto tal, del homo orans, es necesario tener presente que es una actitud interior, antes que una serie de prácticas y fórmulas, un modo de estar frente a Dios, antes que de realizar actos de culto o pronunciar palabras. La oración tiene su centro y hunde sus raíces en lo más profundo de la persona; por eso no es fácilmente descifrable y, por el mismo motivo, se puede prestar a malentendidos y mistificaciones. También en este sentido podemos entender la expresión: rezar es difícil. De hecho, la oración es el lugar por excelencia de la gratuidad, del tender hacia el Invisible, el Inesperado y el Inefable. Por eso, para todos la experiencia de la oración es un desafío, una «gracia» que invocar, un don de Aquel al que nos dirigimos. En la oración, en todas las épocas de la historia, el hombre se considera a sí mismo y su situación frente a Dios, a partir de Dios y en orden a Dios, y experimenta que es criatura necesitada de ayuda, incapaz de conseguir por sí misma la realización plena de su propia existencia y de su propia esperanza. El filósofo Ludwig Wittgenstein recordaba que «orar significa sentir que el sentido del mundo está fuera del mundo». En la dinámica de esta relación con quien da sentido a la existencia, con Dios, la oración tiene una de sus típicas expresiones en el gesto de ponerse de rodillas. Es un gesto que entraña una radical ambivalencia: de hecho, puedo ser obligado a ponerme de rodillas –condición de indigencia y de esclavitud–, pero también puedo arrodillarme espontáneamente, confesando mi límite y, por tanto, mi necesidad de Otro. A él le confieso que soy débil, necesitado, «pecador». En la experiencia de la oración la criatura humana expresa toda la conciencia de sí misma, todo lo que logra captar de su existencia y, a la vez, se dirige toda ella al Ser frente al cual está; orienta su alma a aquel Misterio del que espera la realización de sus deseos más profundos y la ayuda para superar 10


la indigencia de su propia vida. En este mirar a Otro, en este dirigirse «más allá» está la esencia de la oración, como experiencia de una realidad que supera lo sensible y lo contingente. Sin embargo, la búsqueda del hombre sólo encuentra su plena realización en el Dios que se revela. La oración, que es apertura y elevación del corazón a Dios, se convierte así en una relación personal con él. Y aunque el hombre se olvide de su Creador, el Dios vivo y verdadero no deja de tomar la iniciativa llamando al hombre al misterioso encuentro de la oración. Como afirma el Catecismo: «Esta iniciativa de amor del Dios fiel es siempre lo primero en la oración; la iniciativa del hombre es siempre una respuesta. A medida que Dios se revela, y revela al hombre a sí mismo, la oración aparece como un llamamiento recíproco, un hondo acontecimiento de alianza. A través de palabras y de acciones, tiene lugar un trance que compromete el corazón humano. Este se revela a través de toda la historia de la salvación» (n. 2567). Queridos hermanos y hermanas, aprendamos a permanecer más tiempo delante de Dios, del Dios que se reveló en Jesucristo; aprendamos a reconocer en el silencio, en lo más íntimo de nosotros mismos, su voz que nos llama y nos reconduce a la profundidad de nuestra existencia, a la fuente de la vida, al manantial de la salvación, para llevarnos más allá del límite de nuestra vida y abrirnos a la medida de Dios, a la relación con él, que es Amor Infinito. Gracias. 11


Página bíblica (28)

Dentro de este Triduo de Años de preparación a la celebración del 600 aniversario de la erección de la Colegiata en 2013, introdujimos esta página bíblica para contribuir en la formación bíblica que todos debemos tener para comprender y vivir mejor la Sagrada Escritura.

Lección decimosexta Primer y segundo libro de Samuel

Los libros de Samuel formaban originariamente una sola obra, que luego fue dividida en dos partes, debido a la considerable extensión de la misma. Esta obra abarca un amplio e importante período de la historia de Israel. Es el que transcurre entre el fin de la época de los Jueces y los últimos años del reinado de David, o sea, entre el 1050 y el 970 a. de C. Israel vive en este tiempo una difícil etapa de transición, que determina el paso del régimen tribal a la instauración de un estado monárquico. Los hechos que aquí se relatan están centrados en torno a tres figuras protagónicas: Samuel, el profeta austero; Saúl, el primer rey de Israel, y David, el elegido del Señor. Aunque de muy diversa manera, los tres tuvieron una parte muy activa en la agitada vida de su Pueblo y ejercieron sobre ella una influencia decisiva. Samuel fue el guía espiritual de la nación en los días oscuros de la opresión filistea. Firmemente arraigado en las tradiciones religiosas de Israel, luchó más que ningún otro por mantener viva la fe en el Señor, estimulando al mismo tiempo el fervor patriótico de los israelitas y la voluntad de resistir a la domi12


nación extranjera. Una vez instaurada la realeza, le prestó su apoyo, pero nunca dejó de afirmar que por encima de la autoridad del rey está la Palabra del Señor, manifestada por medio de sus profetas. Saúl fue, ante todo, un rey guerrero. El relato bíblico ha conservado ciertos episodios que nos hacen entrever, al mismo tiempo, la importancia histórica de Saúl y la tragedia de su reinado. Hacia el año 1030 a. de C., él comienza la guerra de liberación y los filisteos tienen que replegarse a sus fronteras. Pero la violación de las leyes de la guerra santa (1 Sam. 13. 8-14; 15) le atrae la reprobación de Samuel. Con inflexible severidad, el profeta proclama la caída del rey, y este comienza a perder prestigio. Saúl se vuelve receloso y colérico. La primera víctima de sus celos es David, contra quien desata una encarnizada persecución. Así se desgastan las fuerzas de la monarquía naciente, precisamente cuando el peligro filisteo se hacía cada vez más amenazador. Por último, hacia el 1010 a. de C., el desastre de Gelboé marca el trágico fin de este héroe contradictorio y desdichado. 13


Beato Ricardo Plá Espí Se cumplen 75 años de su martirio (8)

Su mensaje El amor a la Virgen

No se requiere, la manifestación externa para que el amor exista ni es del todo esencial porque los que íntimamente se aman se compenetran. Aprovechemos, pues, y aprendamos de unas tan sabias y sublimes enseñanzas. No hemos de inquietarnos y andar solícitos por las externas manifestaciones de amor, cuando se trata de festejar y honrar a la Virgen nuestra Madre; lo que sí importa, lo que se hace del todo junto necesario es que, a esas manifestaciones externas, si las hay, que las debe haber por otra parte, las inspire y vivifique un muy grande y ardentísimo amor. Que hable, sí, la lengua y publique a voces las grandezas y glorias de María, pero que hable ante todo y sobre todo el corazón con sus vidas. Agullent, 8 de diciembre de 1923 14


Mayo: Mes de María El mes de mayo está dedicado a honrar a la Santísima Virgen María. A ella debemos acudir cada día pidiéndole nos ayude a ser fieles al Evangelio, a amar a Jesucristo, su Hijo y Señor nuestro y a pedirle por todo el mundo.

Oración de san Alfonso Mª de Ligorio Doctor de la Iglesia. 1696-1787, 1 de agosto Virgen Santísima Inmaculada y Madre mía María, a Vos, que sois la Madre de mi Señor, la Reina del mundo, la abogada, la esperanza, el refugio de los pecadores, acudo en este día yo, que soy el más miserable de todos. Os venero, ¡oh gran Reina!, y os doy las gracias por todos los favores que hasta ahora me habéis hecho, especialmente por haberme librado del infierno, que tantas veces he merecido. Os amo, Señora amabilísima, y por el amor que os tengo prometo serviros siempre y hacer cuanto pueda para que también seáis amada de los demás. Pongo en vuestras manos toda mi esperanza, toda mi salvación; admitidme por siervo vuestro, y acogedme bajo vuestro manto, Vos, ¡oh Madre de misericordia! Y ya que sois tan poderosa ante Dios, libradme de todas las tentaciones o bien alcanzadme fuerzas para vencerlas hasta la muerte. Os pido un verdadero amor a Jesucristo. Espero de vos tener una buena muerte; Madre mía, por el amor que tenéis a Dios os ruego que siempre me ayudéis, pero más en el último instante de mi vida. No me dejéis hasta que me veáis salvo en el cielo para bendeciros y cantar vuestras misericordias por toda la eternidad. Así lo espero. Amén. 15


Él cambió el mundo Porque confió siempre en Ella: Totus tuus fue su lema. Siempre la tuvo presente y siempre la invocaba. La devoción a la Virgen es fundamental para el cristiano. Ama a la Virgen María. En mayo reza el Rosario todos los días.

Oración para pedir la intercesión del Beato Juan Pablo II, el Grande Oh Dios Padre Misericordioso, que por mediación de Jesucristo, nuestro Redentor, y de su Madre, la Bienaventurada Virgen María, y la acción del Espíritu Santo, concediste al beato Juan Pablo II la gracia de ser Pastor ejemplar en el servicio de la Iglesia peregrina, de los hijos e hijas de la Iglesia y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, haz que yo sepa también responder con fidelidad a las exigencias de la vocación cristiana, convirtiendo todos los momentos y circunstancias de mi vida en ocasión de amarte y de servir al Reino de Jesucristo. Te ruego que me concedas por su intercesión el favor que te pido... (pídase). A Ti, Padre Omnipotente, origen del cosmos y del hombre, por Cristo, el que vive, Señor del tiempo y de la historia, en el Espíritu Santo que santifica el universo, alabanza, honor y gloria ahora y por los siglos de los siglos. Amén. Padrenuestro, Avemaría, Gloria. 16


La vida que cuenta el pueblo (59) Siervos de Dios Manuel Casesnoves y Adela Soldevila Arturo Climent Bonafé, Abad de Xàtiva y vicepostulador de la causa de canonización Quiero iniciar hoy una serie nueva sobre nuestros siervos de Dios Manuel y Adela basándome en la exhortación apostólica del beato Juan Pablo II, el Grande, sobre la familia. El papa en esta exhortación marca el estilo de la familia cristiana del siglo xx y después de estudiar a fondo a los siervos de Dios, pienso que su vida familiar fue muy de acuerdo con lo que dice el papa muchos años después. De ahí mi intención de comentar algunos aspectos de la exhortación apostólica a la luz de la familia formada por Manuel y Adela.

Nuestra época tiene necesidad de sabiduría

8. Se plantea así a toda la Iglesia el deber de una reflexión y de un compromiso profundos, para que la nueva cultura que está emergiendo sea íntimamente evangelizada, se reconozcan los verdaderos valores, se defiendan los derechos del hombre y de la mujer y se promueva la justicia en las estructuras mismas de la sociedad. De este modo el «nuevo humanismo» no apartará a los hombres de su relación con Dios, sino que los conducirá a ella de manera más plena. En la construcción de tal humanismo, la ciencia y sus aplicaciones técnicas ofrecen nuevas e inmensas posibilidades. Sin embargo, la ciencia, como consecuencia de las opciones políticas que deciden su dirección de investigación y sus aplicaciones, se usa a menudo contra su significado original, la promoción de la persona humana. Se hace pues necesario recuperar por parte de todos la conciencia de la primacía de los valores morales, que son los valores de la persona humana en cuanto tal. Volver a comprender el sentido último de la vida y de sus valores fundamentales es el gran e importante cometido que se impone hoy día para la renovación de la sociedad. Sólo la conciencia de la primacía de éstos permite un uso de las inmensas posibilidades, puestas en manos del hombre por la ciencia; un uso verdaderamente orientado como fin a la promoción de la persona humana en toda su verdad, en su libertad y dignidad. La ciencia está llamada a ser aliada de la sabiduría. Por tanto se pueden aplicar también a los problemas de la familia las palabras del Concilio Vaticano II: «Nuestra época, más que ninguna otra, tiene necesidad de esta sabiduría para humanizar todos los nuevos descubrimientos de la humanidad. El destino futuro del mundo corre peligro si no se forman hombres más instruidos en esta sabiduría».(17) La educación de la conciencia moral que hace a todo hombre capaz de juzgar y de discernir los modos adecuados para realizarse según su verdad original, 17


se convierte así en una exigencia prioritaria e irrenunciable.

así Lo ViVían Los sierVos de dios

El matrimonio formado por los siervos de Dios sabía muy bien que al poner a Cristo como árbitro en su matrimonio se comprometían ambos miembros a formar una familia cristiana donde los criterios tenían que estar basados y alimentados por el Evangelio. Eso indicaba que Cristo, el Señor, tenía que estar muy presente entre ellos y los hijos que la Providencia les diera. Manuel y Adela tenían muy claro, ya lo vivieron como novios, que los verdaderos valores, o sea, los morales y los cristianos, ellos los tenían que fomentar y vivir, inculcar a todos los miembros de su familia y a cuantos entraran en contacto con ellos. Los momentos en los que vivieron después de la Guerra Civil Española fueron cruciales, difíciles en todos los sentidos. Sabemos que les confiscaron todos los bienes, que pasaron hambre y terror durante esos años atroces y cuando todo acabó ellos querían curar heridas, perdonar, olvidar, reactivar la vida cristiana en la medida de sus posibilidades. Durante la Persecución Religiosa don Manuel se preocupó de que en su casa todos los domingos se celebrara la santa Misa, eso era un verdadero regalo, un refrigerio en medio de tanta persecución y tanto odio contra la Iglesia y contra los católicos, en Xàtiva también. Por eso al concluir la contienda Manuel y Adela se preocuparon de fomentar los valores cristianos, recuperar el sabor espiritual en las relaciones humanas. Desde la farmacia el Siervo de Dios, como ya hemos comentado, desempeñaba una labor extraordinaria, su caridad constante iba creando un clima de perdón, de fraternidad y hasta espiritual, pues don Manuel colocaba la presencia divina en todo lo que hacía, Dios estaba muy presente en su vida, en su corazón y lo transmitía con su mirada, con sus palabras y sobre todo mediante su caridad. 18


Tanto Manuel como Adela, cristianos convencidos y probados, devolvieron la dignidad a la persona, dignidad que durante la guerra habían destruido los que en esos momentos habían usurpado el gobierno y fruto de su maldad asesinaron, robaron y destruyeron toda dignidad humana y espiritual. Los Siervos de Dios lucharon para renovar la sociedad y lo consiguieron mediante el amor. Ni Manuel ni Adela odiaron a nadie y a todos los que les hicieron daño les perdonaron. Ése fue el camino que siguieron: perdonar y amar. Es el camino de los santos. Manuel y Adela lo recorrieron juntos y sabiendo muy bien a lo que les llevaba. Los dos concebían siempre la vida como una bendición de Dios y a boca llena daban gracias al cielo, alababan a Cristo, el Señor y contagiaban a todos ese frescor que produce el corazón lleno y enamorado de Dios.

Jueves 26 de mayo san Felipe Neri

Oración

Señor Dios, que no cesas de enaltecer a tus siervos con la gloria de la santidad, concédenos que el Espíritu Santo nos encienda con aquel mismo fuego con que abrasó el corazón de san Felipe Neri. Por Jesucristo nuestro Señor. 19


pliego nº 20 Triduo de años: la Colegiata cumple 600 años (23)

La Colegiata cumplirá 600 años en el 2013. Es un feliz aniversario que nos lleva a profundizar durante este Triduo de Años en la fe y los compromisos cristianos. Cada jueves nos reunimos en formación permanente. Debe ser un compromiso de toda la Comunidad parroquial. Hoy no vale sólo la buena voluntad, es preciso saber la fe y para ello, la formación se hace imprescindible. La Colegiata acerca ese regalo a todos. Aprovechando la fiesta de hoy, 22 de mayo, dedicada a santa Rita y dada la gran devoción que en Xàtiva se le tiene, hemos creído conveniente dedicarle el pliego de esta semana.

Santa Rita Rita, regalo del cielo

En el corazón verde de Italia, la Umbría, tierra de tantos santos, nació Rita a finales del 1300 en un pueblito llamado Rocaporena, a pocos kilómetros de Casia. Vivían en Rocaporena Antonio Lotti y Amada Ferri, un matrimonio cristiano que no podía tener hijos. Finalmente Dios, para quien todo es posible, les alegró el hogar con una hija, a quien recibieron como un regalo del cielo. Para bautizar a la recién nacida fue necesario ir a Casia, a la iglesia de San Juan Bautista, hoy llamada de San Agustín. Esta peregrinación de Rocaporena a Casia tuvo su sentido porque la actual y cercana parroquia de San Montano, en los tiempos de la santa, no tenía pila bautismal por ser capilla. Fue bautizada con el nombre de Margarita; el nombre de una flor para una mujer que tanto amó las flores. En realidad margarita es una palabra latina que significa perla; y curiosamente a Rita se la invoca también como Perla de Umbría. Desde pequeña abreviaron su nombre llamándola Rita.

Una pequeña que crece

El camino espiritual de Rita no comenzó con la vida monástica sino que se inició el día de su bautismo y dando los primeros pasos en la fe junto a sus padres. Antonio y Amada fueron quienes asumieron con responsabilidad la misión de ayudar a levantar los sólidos cimientos de la profunda vida cristiana de la mística de Casia. Junto a sus padres, Rita vivió sus primeras experiencias de encuentro con Dios, ya sea en las celebraciones de la capilla de San Montano, como también en los momentos fuertes de oración familiar. 20


Rita fue creciendo en un hogar donde se respiraba paz. Pero en su entorno, tanto en Rocaporena como en Casia, el ambiente social y político no era precisamente pacífico. Por esta razón, Antonio y Amada se habían comprometido en la misión de sembrar la paz y por ello fueron llamados pacificadores de Cristo. De sus padres, Rita aprendió la difícil pero gratificante tarea de pacificar. Al llegar a la edad de la juventud experimentó la llamada de Dios a la vida monástica y expresó su deseo de ingresar en la orden de San Agustín. Pero sus padres, hijos de su tiempo, al igual que nosotros, y considerando que lo mejor para su hija era contraer matrimonio, eligieron para ella un candidato, siguiendo las costumbres de la época. Creyendo Rita que ésta era la voluntad de Dios, aceptó de buen grado al candidato, sin saber que más tarde, llegaría a ser esposa de Cristo en el monasterio agustiniano de Santa María Magdalena.

Un matrimonio que llegó a ser feliz

Rita contrajo matrimonio con Pablo Manzini, propietario de un molino casi en el límite entre Rocaporena y Casia. Un sacerdote agustiniano, contemporáneo de nuestra santa, declaró que Rita fue dada en matrimonio a un joven bien dispuesto pero resentido, del mismo lugar de Rocaporena. Sin embargo, otro testigo afirmó que Pablo Mancini era “un hombre honorable y de buena familia, pero muy diferente a Rita… en cuanto a las cualidades, genio y costumbres”, “hombre de trato difícil pero con gran reserva de generosidad”. Rita, amó a Pablo tal como era, intuyendo que en aquel hombre de carácter difícil, había un corazón generoso capaz de mucho amor. Pacientemente esperó 21


pliego nº 20 el momento, mientras lo ayudaba con sus oraciones y con su testimonio de vida cristiana. Poco a poco y con la ayuda de Dios, el matrimonio Mancini-Lotti fue superando sus primeras crisis. Y una vez fortalecido el vínculo, la relación se tornó más sana y respetuosa. Finalmente, Rita logró un matrimonio feliz. De aquel amor vio nacer a sus dos hijos: Juan Santiago y Pablo María. Como madre cristiana, Rita educó a sus hijos en la fe. Junto a ellos y a su marido disfrutó de muchos momentos de alegría. Es fácil imaginarla feliz en las celebraciones de los sacramentos que recibieron Juan Santiago y Pablo María. Felicidad que también sería grande cada domingo cuando concurrían juntos como familia, a la celebración de la Misa en la iglesia de San Montano.

La mujer fuerte puso en Dios su esperanza...

Primeramente llegó la muerte de sus ancianos padres, la cual, no por esperada, fue menos dolorosa. Cuando su corazón estaba preparado para otras pérdidas le trajeron la amarga noticia de que su esposo había sido asesinado, se sospecha que a causa de viejas rencillas. El pueblo de Rocaporena había quedado consternado por tan alevoso crimen y se movilizó para acompañar en su pesar a la viuda de Mancini. En presencia de todos los asistentes, Rita perdonó públicamente a los asesinos de su marido. Ella no sabía de rencores ni de odios. No había lugar en su corazón para sentimientos ruines de venganza. Después de darle sepultura, Rita retornó con sus dos hijos a casa; seguramente lloró, pero abrazándose a la vida y a la esperanza. Dios sostenía a Rita y ella confiaba en Dios. Prefirió perderlos en la paz de Dios a retenerlos en el dolor de la venganza. El asesinato de su marido trajo como consecuencia que sus hijos, ya adolescentes, se sintieran proclives a la venganza. La familia de Pablo influía negativamente en los corazones de aquellos jóvenes. Rita, por su parte, había escondido la camisa ensangrentada de su esposo para evitar que sus hijos se sintieran motivados a la venganza. Señalándoles el crucifijo los invitaba a perdonar como Jesús. Preocupada por la insistencia de ellos en vengar la muerte de su padre, rezó diciendo al Señor que prefería que se los llevase antes que se convirtieran en homicidas. Esta oración que se encuentra en el proceso de canonización expresa lo máximo de su heroísmo, porque aún siendo una madre tan afectuosa, el temor de la ofensa a Dios y el peligro de perderlos para siempre pudo más que todo otro humano sentimiento.

Patrona de los pobres y de los enfermos

Entre los más variados títulos con los cuales se venera a la santa de Casia, está este de patrona de los pobres y de los enfermos. Una vez viuda y sin hijos, Rita no se encerró en su casa para autocompadecerse, sino que se enfrentó el sufrimiento sin evasiones ni estancamientos. En 22


la aceptación y ofrenda de su dolor encontró la vía del amor y de la sanación interior, recuperando la alegría de servir a Jesús en el prójimo. Rita viuda descubrió que esta nueva etapa de su vida le ofrecía un modo diverso de realización y de felicidad. Siguiendo el ejemplo de san Nicolás de Tolentino, Rita oraba por sus difuntos con inmensa ternura, pero sin el dolor de quien piensa que los ha perdido para siempre; sino con la esperanza de reencontrarlos “en Aquel en quien nada se pierde” (san Agustín). La santa de Rocaporena, cual mujer fuerte “guardó memoria a sus muertos y gastó en los vivos su tiempo” (Himno de santas mujeres). Acudía al “Lazareto” para visitar a los enfermos que allí encontraban refugio y atención. Socorría a los pobres con quienes compartía sus bienes y consolaba a los tristes invitándolos a la esperanza. Aún hoy, en el santuario de Rocaporena, se puede ver a modo de reliquia, un manto que le pertenecía y al cual renunció para dárselo a un necesitado. Con esa respuesta no esperada regresó la santa a las tareas de siempre. Pero sin resignarse ante la negativa acudió al Señor pidiéndole ayuda. Aunque no rezó sola, sino que se dejó acompañar por la intercesión de sus santos más queridos: san Juan Bautista, san Agustín y san Nicolás de Tolentino. Fortalecida con la gracia de Cristo y la oración de tan grandes compañeros, emprendió su camino a Casia una y otra vez. Un día, después de varios intentos, viendo la abadesa la perseverancia de nuestra santa, le manifestó que la pacificación de las familias podía ser, sin lugar a dudas, la llave que le abriría las puertas del monasterio. Si bien esta propuesta parecía imposible de concretar dado el endurecimiento de aquellos corazones, sin embargo brilló para Rita una esperanza.

La paz que nace del perdón

Rita había visto muchas veces a sus padres embarcados en la difícil tarea de sembrar la paz, Ahora le tocaba a ella misma realizar lo que había visto y 23


pliego nº 20 aprendido de Antonio y Amada. Con la paciencia y la perseverancia de siempre, asumió su nuevo desafío, dispuesta a encontrarse con las familias enemistadas para invitarlas al perdón y a la reconciliación. Finalmente, después de muchos esfuerzos y oraciones, logró reunirlas en un abrazo de paz. Los pueblos de Rocaporena y de Casia recordaron siempre aquel abrazo que puso fin a tanto rencor, odio y violencia. Aquel acontecimiento fue el origen del título con el que más tarde también se invocó a Rita al llamarla santa de la paz y del perdón. Ahora ella tenía el camino libre para entrar en el monasterio.

Una vid prodigiosa

La tradición dice que siendo Rita novicia, la superiora le pidió que regara, por obediencia, un sarmiento seco que se encontraba en el jardín y que cuidara de él. Ella lo hizo humildemente cada día. Al cabo de un tiempo el sarmiento seco retoñó transformándose en una lozana vid. De ahí que sea bastante común en algunos santuarios dedicados a santa Rita, particularmente en el de Casia, hallar una vid junto a un pozo, símbolo de la obediencia de la santa y de su fecundidad espiritual.

La espina del amor

Durante la cuaresma del 1425 un predicador franciscano, Giacomo della Marca, acudió a la colegiata de Santa María de Casia, por haber sido invitado a predicar sobre la pasión del Señor. Debido a su buena fama de orador, fueron muchos los que acudieron a escucharlo. Entre los oyentes estaba Rita, quien supo aprovechar bien aquella prédica que guardó en su corazón y meditó siempre. Ella, que tanto contemplaba el crucifijo, se sintió profundamente tocada por la predicación del franciscano. Años después, cuando llegó el viernes santo de 1432, hallándose Rita de rodillas ante la imagen del crucifijo, exclamó: “Señor, dame una espina, una de aquellas que traspasaron tu sagrada cabeza”. La súplica fue tan sincera que el Señor le concedió a Rita una íntima participación en su pasión. El epitafio que podemos leer en el segundo sarcófago de la Santa, realizado diez años después de su muerte, reza así: 24


“Oh bienaventurada por virtud y fortaleza, en éxtasis arrebatada por la Cruz, donde sufriste dolores agudos, tú dejaste las tristezas de este mundo, para satisfacer tus ansias de vida y de luz. Participando de esa pasión tan atroz, ¿qué mérito tan grande atribuirte? Tú fuiste preferida a toda otra mujer para recibir una espina de Jesús. Tú no esperabas algún premio terreno, pues no querías otro tesoro fuera de Cristo, al que toda te entregaste. Quince años la espina padeciste, y no te pareció todavía estar preparada para entrar en la vida gozosa”. Este epitafio nos señala el momento cumbre del éxtasis mayor de Rita, la estigmatización en la frente mediante el don de la espina. Estudios médicos realizados el día 4 de abril de 1997, hallaron en la zona frontal del cuerpo de santa Rita una fisura profunda. Pero más que las pruebas interesa destacar el significado propio del signo, para darnos cuenta que el estigma de Rita expresa exteriormente su íntima unión con Jesucristo. Es, como algunos ya han dicho, el desposorio místico de la santa, su matrimonio espiritual que ha tocado la experiencia misma del éxtasis, o dicho más poéticamente: “Es el beso de Jesús en la frente de Rita”.

Desde la Iglesia amó a la Iglesia

El período monacal de Rita, más aún toda su vida, se desarrolló en un momento muy crítico de la historia de la Iglesia Católica. Período de grandes divisiones, escándalos, decadencia del papado, etc. En ese momento en el cual mucho optaron por separarse de la Iglesia, Rita prefirió manifestar públicamente su total adhesión. Generalmente, cuando la Iglesia pasa por estas experiencias dolorosas que hacen tambalear la fe de los más débiles, una postura cómoda y poco comprometida puede ser ésta: “entonces yo también me voy”. Pero la fe de esta mujer fuerte era firme y madura. Rita amaba la Iglesia real y no ideal. La amaba, no porque ingenuamente la creyera perfecta, sino porque estaba convencida de la necesidad de conversión en cada uno de sus miembros. Fue en ese contexto que surgió el peregrinaje a Roma que realizó junto con sus hermanas del monasterio. De esta manera, y habiendo vivido su fe comunitariamente y en plena comunión con la Iglesia, Rita nos da ejemplo de amor y de unidad, porque supo decir con su vida “aquí estoy”. 25


pliego nº 20 En su último invierno Jesús le regaló una rosa y dos higos

El prodigio de la rosa y de los higos aparece en diversos testimonios fidedignos recogidos en el proceso de beatificación. Transcribimos parte del testimonio de una antigua biografía: “En el más áspero y riguroso invierno, y encontrándose todo cubierto de nieve, una prima de Rita fue a visitarla; al marcharse preguntó a Rita si de su casa necesitaba alguna cosa; Rita le respondió que deseaba una rosa y dos higos del huerto de Rocaporena. La prima sonrió, creyendo que Rita deliraba a causa de la enfermedad y se marchó. Una vez llegada a la casa donde Rita vivió con su esposo y sus dos hijos, entró en el huerto y vio entre la nieve un rosal que cargaba una hermosa rosa y en la higuera, halló dos higos maduros. Perpleja por el cruel invierno, viendo los frutos milagrosos, se los llevó a Rita”. La rosa y los higos aparecen en la vida de santa Rita como un signo amoroso de Dios para aquella mujer que había sabido sobrellevar dolores y contradicciones, ofreciendo generosamente su vida al Amor. Ahora florecía en ella la vida nueva de Jesús resucitado, a quien había amado sin medida. Se iba cargada de frutos maduros como higuera bendecida y fecunda. Se iba como rosa que despide el buen aroma de Cristo.

El feliz tránsito de santa Rita

Había pasado el invierno. La primavera apenas entrada esparcía el aroma abundante de las ahora abundantes rosas. En el monasterio una luz se estaba apagando para brillar luego aún con más intensidad en toda la Iglesia. Rita agoniza serena… El buen Jesús y su Madre le conceden en visión la gracia de sus visitas como un anticipo de cielo. Por fin, Rita sonríe y expira. Entonces las campanas de la ciudad le comenzaron a anunciar, con prodigioso sonido, el inicio de numerosos portentos. Al momento se iluminó la habitación y un perfume inefable se esparció por todo el monasterio. Apenas acaecido el tránsito de Rita, peregrinos de todas partes se acercaron para venerar el cuerpo. Muchos enfermos sanaron al instante con solo tocarlo. Rita de Casia entró en la gloria con verdadera fama de santidad el 22 de mayo de 1447. De inmediato el pueblo la llamó santa y la invocó como abogada de los imposibles y santa de la paz y del perdón. Margarita Lotti (Rita de Casia), fue declarada beata el 22 de julio de 1628 por el papa Urbano VIII y canonizada el 24 de mayo de 1900 por el papa León XIII. Hoy en día la devoción a santa Rita es universal y sus favores espirituales y materiales son innumerables.

el gobierno propone una muerte digna. La iglesia propone una vida digna. ¡Ésa es la diferencia! 26


Yo no quitaré la Cruz de ningún lugar público

gratitud a los sacerdotes

Pongamos un Crucifijo en nuestros lugares públicos, tiendas, despachos, fábricas, bares, peluquerías. ¡No tengamos miedo a nada ni a nadie! ¡Sólo Cristo!

empecemos por dar las gracias a los sacerdotes: Gracias. Muchas gracias. Gracias a todos vosotros. Gracias por vuestro trabajo pastoral, por ofrecernos la gracia de Cristo; por darnos el Evangelio; por abrirnos las puertas del cielo. Gracias por rezar por nosotros. Ellos siempre están a nuestro lado. Nosotros sabemos que no estamos solos. Ahora ellos deben saber que no están solos.

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Asuntos Parroquiales

Agenda de mayo Día 1: Beatificación solemne del Venerable Juan Pablo II, el Grande Día 2: Solemnidad de san Vicent Ferrer, Patrono de la Comunidad Valenciana. Día 3: Vigilia de Adoración Nocturna Día 5: Catequesis de infancia. A las 8:15 t. Nueva Evangelización. Día 6: Primer Viernes de Mes. Catequesis de Confirmación. Reunión padres y padrinos. Día 8, Domingo: Fiesta de la Virgen de los Desamparados. Celebración bautismal. Día 11: Triduo a santa Gema Galgani. Día 12: Catequesis de Infancia. Triduo a santa Gema. Nueva Evangelización. Día 13: Fiesta de Nuestra Señora de Fátima. Catequesis de Confirmación. Triduo a santa Gema. Día 14: Fiesta a santa Gema. Día 19: Triduo a santa Rita. Catequesis de Infancia. Nueva Evangelización.

Día 20: Triduo a santa Rita. A las 8:30 t. Reunión padres de los niños de Primera comunión. Día 21: Triduo a santa Rita. Día 22, Domingo: Fiesta de santa Rita. A las 20 h. Misa solemne en la Colegiata. Día 26: Celebración a la Virgen con los niños de la Catequesis y fin de curso, en sant Francesc. A las 8´15 Nueva Evangelización. Día 28, sábado: A las 6 t. celebración en sant Francesc con los Juniors y fin de curso. Día 29, domingo: Jornada del Enfermo. Misa con Unción de enfermos a las 13 h. en sant Francesc para enfermos y mayores de 75 años que lo deseen. Día 31: fiesta de la Visitación de la Virgen María y último día del mes de mayo. Celebración especial en honor de la Virgen.

Casa Natalicia de san Jacinto Castañeda. Restauración Terminada la planta baja e inaugurada, estamos poco a poco terminando de pagar todo el presupuesto de las obras. Sortearemos a finales de febrero una imagen de sant Josep de madera de olivo hecha en Belén. La pueden ver expuesta en sant Francesc. Donativos: 100+15+50 = 165 euros. Faltan a pagar: 2 852 euros. Tota pedra fa paret! 28


Libros del Señor Abad

“Señor, enséñanos a orar”. Oraciones y plegarias del cristiano.

Es un libro necesario para todos. Ofrece una selección de oraciones y plegarias para que podamos rezar. Debemos aprender a rezar y rezar cada día más y mejor. Este libro nos ayudará a rezar; debería convertirse en libro de cabecera. Está pensado para hacer un gran bien a todos.

“Lourdes: un trozo de cielo en la tierra”

Presentación del libro el jueves 26 de mayo a las 8:15 t. en el Palau de l’Ardiaca. Este libro nos lleva en peregrinación al santuario de Lourdes donde cada año asisten seis millones de peregrinos. Su centro es la gruta con la Virgen. Es un encuentro con María. Una reflexión de la vida de cada uno de nosotros ante la Gruta sagrada y sus acontecimientos.

La Colegiata tiene gastos de catedral e ingresos de Parroquia media. ¡Colaboremos, somos Parroquia! 29


Asuntos Parroquiales Pongamos en marcha el reloj y el carillón del campanario El interés por poner en marcha el reloj y el carillón se manifiesta con la colaboración económica. La maquinaria ya se encuentra en la Colegiata y pueden verla antes de que la subamos al campanario. ¡Campaña abierta! Donativos: 20+50+10 = 80 euros. Tenemos: 7 619’80 euros.

Primeras Comuniones

Confirmaciones

Cursillos Prematrimoniales

Sábado 4 a las 18 h. y domingo 5 de junio a las 12 h. Domingo 12 de junio a las 12 h.

Domingo de Pentecostés, 12 de junio a las 20 h.

Del 13 al 16 de junio a las 8:30 tarde en el Palau de l’Ardiaca.

En la declaración de la renta: Pongamos la X

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Capilla del Inmaculado Corazón de María Estamos esperando a que Patrimonio nos autorice el proyecto de restauración de la capilla presentado ya en Valencia hace unas semanas. Y en el momento en que tengamos dinero suficiente, comenzaremos la obra. Donativos: 10+15+10+20 = 55 euros. Tenemos ahora: 6 581 euros.

DVD Documental: «Las raíces cristianas de Xàtiva»

Gran éxito. No deje de adquirir este precioso documental. La Colegiata producirá otros cuatro hasta 2013. 2. La Nueva Evangelización desde la Seu. 3. La celebración de la fe en la Colegiata. 4. La caridad, mandamiento principal: Cáritas La Seu. 5. El arte y los tesoros de la Colegiata.

Las burlas, ofensas, parodias blasfemas contra la fe católica salen gratis en España. Gozan de privilegio. No pasa nada. 31


Asuntos Parroquiales Nuestros jóvenes de Confirmación El domingo 12 de junio, solemnidad de Pentecostés, recibirán el sacramento de la Confirmación 20 jóvenes que durante dos años han recibido la catequesis adecuada.

¿Qué piensan ellos de su preparación? -

Estos años me han enseñado a querir más a Jesús.

-

Las catequesis me han afianzado en la fe y me han ayudado a ser mejor cristiano.

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Conozco más a Jesús y su Evangelio.

-

Estos años me han servido para conocer mejor mi fe y mis compromisos.

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¿A qué se comprometen? -

Me comprometo a ser mejor cristiano.

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Me comprometo a ser fuerte en la fe.

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Me comprometo a seguir las enseñanzas de Jesús.

-

Me comprometo a vivir la fe entre mis amigos sin miedo a nada.

-

Me comprometo a difundir mi fe sin ningún complejo.


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