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La Seu

PARROQUIA DE SANTA MARÍA • XÀTIVA Hoja Parroquial - Nº 370 Domingo 4 de octubre de 2009 XXVII del Tiempo Ordinario

Y serán los dos una sola carne

Frases del Evangelio eVangelio segÚn san marcos 10, 2-6 Se acercaron unos fariseos y le preguntaron a Jesús para ponerlo a prueba: ¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer? Él les replicó: ¿Qué os ha mandado Moisés? Contestaron: Moisés permitió divorciarse dándole a la mujer un acta de repudio. Jesús les dijo: Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre. 1


El Abad SAN FRANCISCO: MODELO PARA EL JOVEN DE HOY La vida de san Francisco de Asís siempre me ha dejado inquieto, me impresiona contemplar la radicalidad con que vivió el Evangelio y su amor a Cristo. Francisco fue educado en Asís en un ambiente relajado y fácil. Sus padres eran muy consentidos; es el joven entre los jóvenes de Asís; posee un atractivo especial que crea ambiente allá donde se sitúa. Todo lo tiene resuelto; es el gran vividor del grupo de amigos. Un día Dios se mete por medio, le hace reflexionar, le hace sufrir y ver la realidad, y desde la imagen del Cristo de san Damián, Francisco cae en la cuenta de que su vida está totalmente vacía, sin sentido. La mano de Dios derrama un rayo de luz en su corazón para que empiece algo nuevo en su vida y, ¡vaya si comienza! Francisco sabe renunciar a esa vida frívola para cambiarla por la alegría verdadera, limpia, llena y gozosa: “Ahora soy feliz como nunca lo he sido”, exclama a los cuatro vientos. Ahora comienza a gestarse el Francisco a quien todos admiramos, a quien todos queremos, aquel que nos conmueve y nos fascina. Francisco de Asís se convierte hoy en una bocanada de frescor espiritual para el mundo del siglo xxi. Y no sólo para los jóvenes sino para todos nosotros. Francisco, dulce Francisco, fuerte de voluntad, pone en el centro de su vida a Jesucristo, lo amará más que a nadie y a nada en el mundo. Y se convierte en el juglar de Dios. Es el joven lleno de candor, de encanto, de ilusión, de belleza, de humildad. Durante estas semanas me estoy refiriendo de manera especial a la educación de los niños y de los jóvenes. Aquí tenemos un ejemplo especial en san Francisco. Jóvenes, sed imitadores de Francisco de Asís. En él encontrais un buen puntal para vivir con seriedad el Evangelio. El Papa lo decía estos días pasados a los jóvenes de la República Checa. Hoy también se puede vivir el Evangelio con seriedad. ¡Se puede! Cristo necesita jóvenes como Francisco, que tomen en serio la vida, que sean valientes, puros, fuertes, felices, alegres, sencillos. Él os llama, os invita a salir de una vida sin sentido, vacía de valores; os invita con acento de amigo a salir de las trincheras de la drogadición, del vandalismo, del pasotismo. Y os quiere felices, alegres, llenos, comprometidos. Sabed que no estáis solos. Hay jóvenes limpios, fuertes, cristianos de verdad. ¡Los hay! San Francisco nos anima y os bendice a todos.

A partir del 1 de octubre la misa de la tarde se adelanta 30 minutos. 2


Para saborear durante la semana Mantengámonos, pues, firmemente adheridos a nuestra esperanza y a Jesucristo, prenda de nuestra justicia; él, cargado con nuestros pecados, subió al leño, y no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca, y por nosotros, para que vivamos en él, lo soportó todo. Seamos imitadores de su paciencia y, si por causa de su nombre tenemos que sufrir, glorifiquémoslo; ya que éste fue el ejemplo que nos dejó en su propia persona, y esto es lo que nosotros hemos creído. SAN POLICARPO, OBISPO Y MÁRTIR Que vuestra mesura la conozca todo el mundo, es decir, que vuestra santidad de vida sea patente no sólo ante Dios, sino también ante los hombres; así seréis ejemplo de modestia y sobriedad para todos los que en la tierra conviven con vosotros y vendréis a ser también como una imagen del bien obrar ante Dios y ante los hombres. SAN AMBROSIO, OBISPO Renunciar a la propia vida significa no buscar nunca la propia voluntad, sino la voluntad de Dios y hacer del querer divino la norma única de la propia conducta; significa también renunciar al deseo de poseer cualquier cosa que no sea necesaria a común. Quien así obra se encontrará más libre. SAN GREGORIO DE NISA, OBISPO

Oración DE La MiSa DEL DOMinGO Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso desbordas los méritos y deseos de los que te suplican; derrama sobre nosotros tu misericordia, para que libre nuestra conciencia de toda inquietud, nos concedas aun aquello que no nos atrevemos a pedir.

Feliç tu, fidel del Senyor, que vius seguint els seus camins! Menjaràs del fruit del teu treball, seràs feliç i tindràs sort. Salm 127 3


Día de Acción de gracias, 5 de octubre «Las Témporas –dice el Misal– son días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas las vacaciones y la recolección de las cosechas, al reemprender la actividad habitual». La celebración ha sido fijada en España para el día 5 de octubre Las Témporas, y con ellas las Rogativas, son una antiquísima institución litúrgica ligada a las cuatro estaciones del año. Su finalidad consistía en reunir a la comunidad, para que, mediante el ayuno y la oración, se diese gracias a Dios por los frutos de la tierra y se invocase su bendición sobre el trabajo de los hombres. Las Témporas nacieron en Roma y se difundieron con la liturgia romana, al mismo tiempo que sus libros litúrgicos. Al principio tuvieron lugar en las estaciones del otoño, invierno y verano, exactamente, en los meses de septiembre, diciembre y junio. Pero muy pronto debió de añadirse la celebración correspondiente a la primavera, en plena Cuaresma. Por algunos sermones de San León Magno se concoce el significado de estas jornadas penitenciales, que comprendían la eucaristía, además del ayuno, los miércoles y los viernes de la semana en que tenían lugar. El sábado había una vigilia, que terminaba con la eucaristía también, bien entrada la noche, de forma que ésa era la celebración eucarística del domingo.

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La Virgen del Rosario, 7 de octubre En 1978 el Papa Juan Pablo II pronunció, poco después de ser elegido Pontífice, esta frase en la Plaza de San Pedro: “Mi oración preferida es el Rosario” (29 de octubre) y en muchísimas ocasiones ha recomendado esta hermosa práctica de piedad. Ha dicho: “El Rosario es una escalera para subir al cielo” (29 de octubre de 1979). “El Rosario nos proporciona dos alas para elevarnos en la vida espiritual: la oración mental y la oración vocal” (29 de abril de 1979). “Es la oración más sencilla a la Virgen, pero la más llena de contenidos bíblicos” (21 de octubre de 1979). En el santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya dijo: “El Rosario es nuestra oración predilecta. Cuando la rezamos, está la Santísima Virgen rezando con nosotros. En el rosario hacemos lo que hacía María, meditamos en nuestro corazón los misterios de Cristo” (Lc. 2,19). Y este gran Papa fue quien introdujo los misterios Luminosos.


La Palabra del Papa AUDIENCIA GENERAL Miércoles 9 de septiembre de 2009 San Pedro Damián

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La Palabra del Papa

Queridos hermanos y hermanas: Durante las catequesis de estos miércoles estoy tratando sobre algunas grandes figuras de la vida de la Iglesia desde sus orígenes. Hoy quiero hablar de una de las personalidades más significativas del siglo xi, san Pedro Damián, monje, amante de la soledad y, al mismo tiempo, intrépido hombre de Iglesia, comprometido en primera persona en la obra de reforma puesta en marcha por los Papas de aquel tiempo. Nació en Ravena en el año 1007 de familia noble, pero pobre. Al quedarse huérfano de ambos progenitores, vivió una infancia llena de dificultades y sufrimientos, a pesar de que su hermana Rosalinda se esforzó por hacerle de madre, y su hermano mayor, Damián, lo adoptó como hijo. Precisamente por eso se llamará después Pedro Damián. La formación se le impartió primero en Faenza y luego en Parma, donde, ya a los 25 años, lo encontramos comprometido en la enseñanza. Junto a una buena competencia en el campo del derecho, adquirió una pericia refinada en el arte de la redacción —el ars scribendi— y, gracias a su conocimiento de los grandes clásicos latinos, se convirtió en “uno de los mejores latinistas de su tiempo, uno de los más grandes escritores del medioevo latino” (J. Leclercq, Pierre Damien, ermite et homme d’Église, Roma 1960, p. 172). Se distinguió en los géneros literarios más diversos: cartas, sermones, hagiografías, oraciones, poemas, epigramas. Su sensibilidad por la belleza lo llevaba a la contemplación poética del mundo. Pedro Damián concebía el universo como una inagotable “parábola” y un espacio lleno de símbolos, a partir de los cuales es posible interpretar la vida interior y la realidad divina y sobrenatural. Desde esta perspectiva, en torno al año 1034, la contemplación de lo absoluto de Dios lo impulsó a alejarse progresivamente del mundo y de sus realidades efímeras, para retirarse al monasterio de Fonte Avellana, fundado sólo pocas décadas antes, pero ya famoso por su austeridad. Para edificación de los monjes, escribió la Vida del fundador, san Romualdo de Ravena, y al mismo tiempo se esforzó por profundizar en su espiritualidad, exponiendo su ideal del monaquismo eremítico. Hay que subrayar inmediatamente un detalle: el eremitorio de Fonte Avellana estaba dedicado a la Santa Cruz, y la cruz será el misterio cristiano que más fascinó a Pedro Damián. “No ama a Cristo quien no ama la cruz de Cristo”, afirma (Sermo XVIII, 11, p. 117) y se define a sí mismo: “Petrus crucis Christi servorum famulus”, “Pedro servidor de los servidores de la cruz de Cristo” (Ep. 9, 1). A la cruz Pedro Damián dirige oraciones bellísimas, en las que revela una visión de este misterio que tiene dimensiones cósmicas, porque abraza toda la historia de la salvación: “Oh bendita cruz —exclama—, te veneran, te predican y te honran la fe de los patriarcas, los vaticinios de los profetas, el senado juzgador de los Apóstoles, el ejército victorioso de los mártires y las multitudes de todos los santos” (Sermo XLVIII, 14, p. 304). Queridos hermanos y hermanas, que el ejemplo de Pedro Damián nos impulse también a nosotros a mirar siempre a la cruz como al acto supremo de amor de Dios hacia el hombre, que nos ha dado la salvación. 6


Para el desarrollo de la vida eremítica este gran monje escribió una Regla, en la que subraya fuertemente el “rigor del eremitorio”: en el silencio del claustro el monje está llamado a llevar una vida de oración, diurna y nocturna, con ayunos prolongados y austeros; debe ejercitarse en una generosa caridad fraterna y en una obediencia al prior siempre pronta y disponible. En el estudio y en la meditación cotidiana de la Sagrada Escritura Pedro Damián descubre los significados místicos de la Palabra de Dios, encontrando en ella alimento para su vida espiritual. En este sentido llama a la celda del eremitorio “locutorio donde Dios conversa con los hombres”. La vida eremítica es para él la cumbre de la vida cristiana, está “en el vértice de los estados de vida”, porque el monje, ya libre de las ataduras del mundo y de su propio yo, recibe “las arras del Espíritu Santo y su alma se une feliz al Esposo celestial” (Ep. 18, 17; cf. Ep. 28, 43 ss). Esto es importante también hoy para nosotros, aunque no seamos monjes: saber guardar silencio en nosotros para escuchar la voz de Dios, buscar, por decir así, un “locutorio” donde Dios hable con nosotros: Aprender la Palabra de Dios en la oración y en la meditación es la senda de la vida. San Pedro Damián, que fundamentalmente fue un hombre de oración, de meditación, de contemplación, fue también un fino teólogo: su reflexión sobre distintos temas doctrinales lo llevó a conclusiones importantes para la vida. Así, por ejemplo, expone con claridad y vivacidad la doctrina trinitaria utilizando ya, con la guía de textos bíblicos y patrísticos, los tres términos fundamentales, que después han sido determinantes también para la filosofía de Occidente, processio, relatio y persona (cf. Opusc. XXXVIII: PL CXLV, 633-642; y Opusc. II y III: ib., 41 ss y 58 ss). Sin embargo, dado que el análisis teológico del misterio lo lleva a contemplar la vida íntima de Dios y el diálogo de amor inefable entre las tres divinas Personas, saca de él conclusiones ascéticas para la vida en comunidad e incluso para las relaciones entre cristianos latinos y griegos, divididos en este tema. También la meditación sobre la figura de Cristo tiene reflejos prácticos significativos, al estar toda la Escritura centrada en él. El mismo “pueblo de los judíos —anota san Pedro Damián—, a través de las páginas de la Sagrada Escritura, en cierto modo ha llevado a Cristo sobre sus hombros” (Sermo XLVI, 15). Cristo, por tanto —añade—, debe estar en el centro de la vida del monje: “A Cristo se le debe oír en nuestra lengua, a Cristo se le debe ver en nuestra vida, se le debe percibir en nuestro corazón” (Sermo VIII, 5). La íntima unión con Cristo no sólo implica a los monjes, sino a todos los bautizados. Aquí encontramos una fuerte invitación, también para nosotros, a no dejarnos absorber totalmente por las actividades, por los problemas y por las preocupaciones de cada día, olvidándonos de que Jesús debe estar verdaderamente en el centro de nuestra vida. La comunión con Cristo crea unidad de amor entre los cristianos. En la carta 28, que es un tratado genial de eclesiología, Pedro Damián desarrolla una profunda teología de la Iglesia como comunión. “La Iglesia de Cristo —escribe— 7


La Palabra del Papa

está unida por el vínculo de la caridad hasta el punto de que, como es una en muchos miembros, también está toda entera místicamente en cada miembro; de forma que toda la Iglesia universal se llama justamente única Esposa de Cristo en singular, y cada alma elegida, por el misterio sacramental, se considera plenamente Iglesia”. Esto es importante: no sólo que toda la Iglesia universal está unida, sino que en cada uno de nosotros debería estar presente la Iglesia en su totalidad. Así el servicio del individuo se convierte en “expresión de la universalidad” (Ep. 28, 9-23). Con todo, la imagen ideal de la “santa Iglesia” ilustrada por Pedro Damián no corresponde —lo sabía bien— a la realidad de su tiempo. Por esto no temió denunciar la corrupción que existía en los monasterios y entre el clero, sobre todo debido a la praxis según la cual las autoridades laicas conferían la investidura de los cargos eclesiásticos: muchos obispos y abades se comportaban como gobernadores de sus propios súbditos más que como pastores de almas, y a veces su vida moral dejaba mucho que desear. Por eso, con gran dolor y tristeza, en 1057 Pedro Damián dejó el monasterio y aceptó, aunque con renuencia, el nombramiento de cardenal obispo de Ostia, entrando así plenamente en colaboración con los Papas en la difícil empresa de la reforma de la Iglesia. Vio que no era suficiente contemplar y tuvo que renunciar a la belleza de la contemplación para contribuir a la obra de renovación de la Iglesia. Renunció así a la belleza del eremitorio y con valor emprendió numerosos viajes y misiones. Por su amor a la vida monástica, diez años después, en 1067, obtuvo permiso para volver a Fonte Avellana, renunciando a la diócesis de Ostia. Pero la anhelada tranquilidad duró poco: ya dos años después fue enviado a Frankfurt con el intento de evitar el divorcio de Enrique IV de su mujer Berta; y de nuevo dos años después, en 1071, fue a Montecassino para la consagración de la iglesia de la abadía, y a principios de 1072 se dirigió a Ravena para restablecer la paz con el arzobispo local, que había apoyado al antipapa, provocando el interdicto sobre la ciudad. Durante el viaje de regreso a su eremitorio, una repentina enfermedad lo obligó a detenerse en Faenza, en el monasterio benedictino de Santa Maria Vecchia fuori porta, y allí murió en la noche entre el 22 y el 23 de febrero de 1072. Queridos hermanos y hermanas, es una gran gracia que en la vida de la Iglesia el Señor haya suscitado una personalidad tan exuberante, rica y compleja, como la de san Pedro Damián, y no se encuentran con frecuencia obras de teología y de espiritualidad tan agudas y vivas como las del eremita de Fonte Avellana. Fue monje a fondo, con formas de austeridad que hoy podrían parecernos incluso excesivas, pero así hizo de la vida monástica un testimonio elocuente del primado de Dios y una llamada a todos a caminar hacia la santidad, libres de toda componenda con el mal. Se consumió, con lúcida coherencia y gran severidad, por la reforma de la Iglesia de su tiempo. Consagró todas sus energías espirituales y físicas a Cristo y a la Iglesia, permaneciendo siempre, como le gustaba definirse, “Petrus ultimus monachorum servus”, “Pedro, último siervo de los monjes”. 8


Sant Vicent de nou a Xàtiva. 1410 - 2010 (1) Al cumplirse 600 años de la venida de sant Vicent Ferrer a Xàtiva, queremos dar a conocer, por medio de 100 preguntas y respuestas la biografía del Pare sant Vicent. Cada semana, en la Hoja Parroquial La Seu, podrán enriquecer sus conocimientos sobre el gran Santo Misionero.

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1. ¿Quién fue sant Vicent Ferrer?

El hijo más ilustre que ha tenido Velencia; en lo espiritual fue portento de virtudes, habiéndole distinguido Dios con el don de hacer milagros y con el de profecía. En lo temporal fue doctor en Ciencias y Letras, ilustre orador sagrado, hábil político, destacado teólogo, confesor de Reyes y de Papas y gran Padre del pueblo.

2. ¿Dónde y cuando nació sant Vicent?

En Valencia, en la actual calle del Mar, donde ahora está el pouet de sant Vicent, el 23 de enero de 1350. Por eso se llama Casa natalicia del Santo.

3. ¿Fue normal el nacimiento de san Vicent?

No. Su nacimiento fue precedido de hechos milagrosos por lo que los valencianos se sumaron a la celebración del Bautizo y fue apadrinado por las autoridades.

Sacado de sermones de sant Vicent:

“La voluntad de Dios es buena: conversión penitencial. Y la conversión penitencial es dejar la vida mala y adoptar la buena, de forma que el que por su mala vida estaba de espaldas a Dios se convierta por la vida buena y dé la cara a Dios. Y entonces se da la conversión penitencial, esto es, darse la vuelta de espaldas a la cara”.

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Éstos marcaron la Historia

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arturo climent Bonafé, aBaD De XÀtiVa

Jeremías: las lamentaciones (B) Después de presentar al profeta Jeremías en el capítulo anterior, quiero ahora hablar brevemente sobre otro libro bíblico atribuido también al Profeta. Tanto la tradición judía como la cristiana atribuyen el libro a la pluma de Jeremías, apoyando sus afirmaciones en el hecho de que el contenido de los poemas corresponden a la época en que vivió el profeta. En el libro de las Lamentaciones la queja desesperada y la súplica amasada con dolor y lágrimas se convierten en “Palabra de Dios”. Dios está presente también en el sufrimiento y en el dolor del hombre. Eso nunca debemos dudarlo y es más, en esos momento la ayuda del Señor se hace evidente, en él encontramos refugio: “Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti”, exclamará el salmista. El profeta Jeremías anunció repetidas veces la destrucción de Jerusalén y del templo; aquello, como hemos visto, le acarreó fama de agorero de desgracias. Además, su predicación está latiendo en algunas frases de este libro, y su temática y fórmulas tuvieron amplia difusión entre los desterrados. La fecha de su composición es clara. La situación que describe Lamentaciones: la ciudad desierta y desolada, el culto suspendido, las puertas derribadas, el rey y los dirigentes desterrados, la destrucción de Jerusalén, el exilio a Babilonia en el año 587, nos muestra que fue escrito en la época de Jeremías y todo responde a lo que el mismo Profeta había anunciado. El libro de las Lamentaciones está formado por cinco cantos o elegías, en su mayoría fúnebres, con un tema central: la destrucción de Jerusalén y del templo. 11


Éstos marcaron la Historia Debemos tener en cuenta que se trata de un libro inspirado, por lo que el autor es Dios, por medio del Profeta que habla en su nombre. Lo que parecía imposible ha sucedido: Jerusalén ha sido conquistada, el templo destruido y el pueblo conducido al destierro. Todo lo anunciado por el Hombre de Dios se ha cumplido. La mano de Dios está presente en estos grandes acontecimientos. Y eso, el hombre y todo el pueblo debe saberlo, reconocerlo y tomar nota, pues se debe al pecado cometido, a la infidelidad mantenida, a la idolatría ejercida por el pueblo elegido en contra del Dios verdadero. Ya hemos tenido ocasión de ver cómo Dios libra a su pueblo de los ataques del enemigo, lo salva, lo acompaña, lo protege, ¿por qué ahora lo deja en manos de Babilonia?, ¿ha fallado Dios o ha fallado el hombre? ¿Ya no existe esperanza para Jerusalén que ve destruido el templo y arrasadas sus calles? Los profetas, hombres de Dios y, en especial Jeremías, habían anunciado el desastre, a causa del pecado y la obstinación del pueblo. Aquí, en esta situación, ya no cabe pedir ayuda, tan solo presentar a Dios la culpa, el pecado cometido, aceptar el castigo merecido y esperar la misericordia de Dios, fruto de su bondad y de su poder. Sin embargo, cuando Jeremías ve la tremenda realidad llora y se lamenta y es cuando escribe las Lamentaciones. Fue este Profeta quien pronunció esas palabras al contemplar a Jerusalén devastada: “Después que Israel fue llevado cautivo y quedó Jerusalén desierta, estaba sentado el profeta Jeremías llorando, y endecho sobre Jerusalén con la siguiente lamentación, y suspirando con amargura de ánimo y dando alaridos.” Vamos a fijarnos en cada una de las lamentaciones, por dos razones, una para conocerlas e iniciarnos a su lectura y otra para que nos ayuden a rezar en presencia del Señor. 12


Primera lamentación

El poeta llora la desolación en la que ha quedado la Ciudad santa y, personificando a la ciudad como alegoría, ambos reconocen el pecado del pueblo que causara la dura caída: “Mucho ha pecado Jerusalén, se ha convertido en algo inmundo; los que la honraban, la desprecian, pues han visto su desnudez, y ella misma gime y se vuelve de espaldas. Vosotros, los que pasáis por el camino, mirad y ved si hay dolor semejante al dolor que me atormenta; así me ha herido el Señor al encenderse su ira contra mí” (1, 8. 12)

Segunda lamentación

Se conduele del castigo tan severo que Dios envía a los judíos y exige a la ciudad que haga penitencia: “Claman los israelitas al Señor con todo el corazón. Muralla de Sión, deja correr como un río tus lágrimas, no des tregua a tus ojos ni de día ni de noche; que no descansen. Mira, Señor, y considera que jamás trataste a nadie así”. (2, 19)

Tercera lamentación

Equipara su propio sufrimiento con el del resto de la ciudad y anhela para sí el perdón de Dios: “El Señor es bueno para quien se fía de él, para quien lo busca. Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor. Es bueno que el hombre sea dócil desde su juventud; que se esté solo y silencioso cuando la desgracia venga sobre él; que se humille hasta besar el suelo, pues quizás haya esperanza”. (3, 25-30)

Cuarta lamentación

Nueva lamentación por la catástrofe y el abandono en que se encuentra la ciudad: “¡Cómo se ha deslucido el oro, cómo perdió brillo el oro puro! ¡Las piedras sagradas están esparcidas por todas las calles! ¡Los habitantes de Sión, estimados, valiosos como el oro fino, son, ay, como vasijas de barro, hechura del alfarero! El Señor ha colmado su furor, ha derramado el ardor de su ira; ha encendido un fuego en Sión que devorará sus cimientos. El rostro del Señor los dispersó, y no volvió a mirarlos. No respetó a los sacerdotes, ni se compadeció de los ancianos”. (4, 1-2.11.16)

Quinta lamentación

Es un fuerte grito pidiendo ayuda y una lamentación de todo el pueblo implorando la asistencia de Dios. La Vulgata latina la titula “Oración del profeta Jeremías”. Por su belleza y la fuerza que entraña en sus palabras quiero colocarla íntegra para nuestra meditación: “¡Acuérdate, Señor, de lo que nos ha sucedido; Mira, y ve nuestro oprobio! 13


Éstos marcaron la Historia Nuestra heredad ha pasado a extraños, nuestras casas a forasteros. Huérfanos somos sin padre; nuestras madres son como viudas. Nuestra agua bebemos por dinero; compramos nuestra leña por precio. Padecemos persecución sobre nosotros; nos fatigamos, y no hay para nosotros reposo. Al egipcio y al asirio extendimos la mano, para saciarnos de pan. Nuestros padres pecaron, y han muerto; y nosotros llevamos su castigo. Siervos se enseñorearon de nosotros; no hubo quien nos librase de su mano. Con peligro de nuestras vidas traíamos nuestro pan ante la espada del desierto. Nuestra piel se ennegreció como un horno a causa del ardor del hambre. Violaron a las mujeres en Sión, a las vírgenes en las ciudades de Judá. A los príncipes colgaron de las manos; no respetaron el rostro de los viejos. Llevaron a los jóvenes a moler, y los muchachos desfallecieron bajo el peso de la leña. Los ancianos no se ven más en la puerta, los jóvenes dejaron sus canciones. Cesó el gozo de nuestro corazón; nuestra danza se cambió en luto. Cayó la corona de nuestra cabeza; ¡ay ahora de nosotros! porque pecamos. Por esto fue entristecido nuestro corazón, por esto se entenebrecieron nuestros ojos. Por el monte de Sión que está asolado; zorras andan por él. Mas tú, Señor, permanecerás para siempre; tu trono de generación en generación. ¿Por qué te olvidas completamente de nosotros, y nos abandonas tan largo tiempo? Vuélvenos, oh Dios, a ti, y nos volveremos; renueva nuestros días como al principio. ¿Por qué nos has desechado; te has airado contra nosotros en gran manera? (5, 1-22). La liturgia de la Iglesia coloca las Lamentaciones como canto y lectura en el Viernes Santo. Pero si han leído con detenimiento esta última Lamentación, muy bien puede ser llevada a la oración meditativa de vez en cuando. En cada palabra y en cada frase surge alguna que otra actitud nuestra, algún vicio y pecado. Bueno es pedir perdón, acercarse a la misericordia del Señor y dejar que ella cicatrice las heridas que producen esos momentos amargos del pecado. El profeta Jeremías también se identifica en muchos aspectos de las Lamentaciones; entra dentro de ellas, las sufre en carne propia y pide auxilio, perdón, ampare al mismo Dios. El autor sagrado pide a gritos a Dios que perdono el pecado y la maldad y que por ese camino de misericordia levante el castigo y la opresión para que el pueblo arrepentido pueda volver a disfrutar de la presencia del Señor en sus vidas. Es nuestra propia historia. 14


La vida que cuenta el pueblo (1) Siervos de Dios Manuel Casesnoves y Adela Soldevila arturo climent Bonafé, aBaD De XÀtiVa y VicePostulaDor De la causa De canoniZación Fue para mi motivo de enorme alegría el inicio del Proceso de Canonización de don Manuel Casesnoves y doña Adela Soldevila, el 25 de marzo de 2009, solemnidad de la Anunciación del Señor. Ponerse en marcha ha costado mucho; un proceso de canonización no es cualquier cosa y la Iglesia no quiere fallar y va con pies de plomo, las cosas con respecto a este tema hay que hacerlas muy bien. Total, por fin, iniciamos el Proceso en la iglesia de sant Francesc. Fue un día feliz y esperanzador. Una vez presentado el Tribunal que llevará a cabo este trabajo, toda la maquinaria se ha puesto en marcha. Ahora van declarando los testigos que ese día presenté al Tribunal; me dicen desde la Delegación del Arzobispado que todo va conforme a lo establecido. A mí, como vicepostulador no se me permite estar delante de las sesiones, para que mi presencia no condicione a los testigos; ellos deben declarar con plena libertad y sin coacción alguna. Lo importante es que el Proceso de canonización va haciendo camino. Por otra parte son muchas las personas que se aclaman a la intercesión de los Siervos de Dios y, digo yo, como es natural, los Siervos de Dios responden: Gracias, favores, dones, “milagros” son concedidos; de ello tomamos nota. Los voy a presentar al Tribunal para que los estudie. Desde aquí les invito a rezar empleando la oración que les dimos, a pedir al Señor, que el Proceso camine; y también les invito a pedir la intercesión de los Siervos de Dios en las muchas necesidades espirituales, materiales y fisiológicas que se nos presenten o se presenten a otras personas. Sin interferir para nada, Dios me libre de ello, en el Proceso, quiero comenzar una segunda etapa sobre los Siervos de Dios, a través de la Hoja Parroquial que a tantos fieles llega y ofrecer una especie de “biografía” sencilla y viva sobre Manuel y Adela, teniendo en cuenta, claro está, todo lo escrito y publicado y utilizando los testimonios que a mí me han llegado de los fieles; de ahí el título que le doy: “La vida que cuenta el pueblo”. 15


Año Sacerdotal: 150 años de la muerte del santo Cura de Ars. 5 Encíclica Sacerdotii Nostri Primordia de Su Santidad Juan Xxiii en el I Centenario del Tránsito del Santo Cura de Ars I. Ascética sacerdotal

Pe r s u a d i d o s de que «la grandeza del sacerdote consiste en la imitación de Jesucristo», los sacerdotes, por lo tanto, escucharán más que nunca el llamamiento, del Divino Maestro: «Sí alguno quiere seguirme, renuncie a sí mismo, tome su cruz y me siga». El Santo Cura de Ars, según se refiere, había meditado con frecuencia esta frase de nuestro Señor y procuraba ponerla en práctica. Dios le hizo la gracia de que permaneciera heroicamente fiel; y su ejemplo nos guía aún por los caminos de la ascesis, en la que brilla con gran esplendor por su pobreza, castidad y obediencia. Ante todo, observad la pobreza del humilde Cura de Ars, digno émulo de San Francisco de Asís, de quien fue fiel discípulo en la Orden Tercera. Rico para dar a los demás, mas pobre para sí, 16

vivió con total despego de los bienes de este mundo y su corazón verdaderamente libre se abría generosamente a todas las miserias materiales y espirituales que a él llegaban. «Mi secreto —decía él — es sencillísimo: dar todo y no conservar nada». Su desinterés le hacía muy atento hacia los pobres, sobre todo a los de su parroquia, con los cuales mostraba una extremada delicadeza, tratándolos «con verdadera ternura, con muchas atenciones y, en cierto modo, con respeto». Recomendaba que nunca se dejara atender a los pobres, pues tal falta sería contra Dios; y cuando un pordiosero llamaba a su puerta, se consideraba feliz en poder decirle, al acogerlo con bondad: «Yo soy pobre como vosotros; hoy soy uno de los vuestros». Al final de su vida, le gustaba repetir: «Estoy contentísimo; ya no tengo nada y el buen Dios me puede llamar cuando quiera».


San Francisco de Borja: V Centenario: 1510-2010 (1) También desde la Hoja Parroquial queremos rendir homenaje a san Francisco de Borja, biznieto de Alejandro VI en cumplirse quinientos años de su nacimiento. Durante este curso ofreceremos rasgos de su vida para que podamos conocer a este Santo que fue Grande de España.

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1. La familia Borja La familia Borja es una de las familias más célebres de la corona de Aragón. Alcanzó fama mundial cuando Alfonso de Borja, nacido en la Torreta y bautizado en Xàtiva, fue elegido Papa con el nombre de Calixto III. A finales del mismo siglo, hubo otro Papa Borja, Alejandro VI, también natural de Xàtiva, quien tenía varios hijos cuando fue elevado al Pontificado. La memoria de este Papa, aunque en Roma siempre se han empeñado en borrarla, perdura por todas partes. En cualquier fuente, plaza, iglesia, basílica o rincón campea el escudo borgiano, prueba evidente de la influencia alejandrina en el arte y en la historia de la Ciudad Eterna. Para dotar a su hijo Pere Lluís de Borja, compra a la corona en 1471 el ducado de Gandía con intención de instalar en el mismo a su primogénito y constituir así una casa señorial propia en tierras valencianas con un imponente patrimonio territorial. A su vez compra también la baronía de Llombai en 1484 para el mismo hijo Pere Lluís, de esa manera Llombai entra en el mundo de los Borja hasta que Francisco de Borja, un bisnieto de Rodrigo es nombrado su primer marqués. Así se funda la Casa ducal de Gandía, cuyos representantes llevaron el apellido Aragón por tres generaciones. Pere Lluís se casa por poderes con María Henríquez, hija de Enrique Henríquez, hermano de la reina doña Juana, madre del rey Católico, y de don Fadrique Henríquez, almirante de Castilla, de las familias más ricas del reino. El esposo murió dos años después en agosto de 1488. El segundo duque de Gandía y Barón de Llombai es el hermano de Pere Lluís, Juan, quien llegó a Gandía a finales de 1493 y marcó el inicio de una nueva etapa. Se casó con la viuda de su hermano Pere, María Henríquez, en 1494; de este matrimonio nacieron Juan de Borja y Henríquez e Isabel. La trágica muerte de Juan de Borja en Roma, a la edad de 21 años, hizo que su hijo Juan heredara la casa de Gandía y se convirtiera en el tercer duque, Isabel ingresó en el convento de santa Clara de Gandía. 18


Gotas de agua fresca el PaDre DamiÁn De moloKai serÁ canoniZaDo

El próximo 11 de octubre en la plaza de san Pedro de Roma será canonizado el Beato Padre Damián de Molokai. Es para todos una bocanada de aire fresco el testimonio del Padre Damián. Sabemos que entregó su vida por los leprosos de la isla de Molokai, lugar donde tiraban a los enfermos incurables para que muriesen; nadie les quería y solamente un loco o un santo podía acercarse a aquella isla. Ése fue el Padre Damián. Trabajó apostólicamente, contagió alegría e ilusión, llevó una gota de agua fresca emanada de la gracia de Cristo. Murió contagiado por la misma lepra. Es, pues, un día feliz para la Iglesia.

Ideas claras la iZQuierDa esPaÑola Hace el riDículo ante el munDo

El Congreso de los Diputados rechazó la iniciativa de Izquierda Unida e Iniciativa per Catalunya Verds para reprobar al Papa Benedicto por las declaraciones que hizo sobre el Sida y el uso del preservativo en su viaje a África. El PSOE se abstuvo, PP, CiU y PNV votaron en contra. Antes de reprobar hay que leer la declaración completa que hizo el Papa, sin sacar frates sueltas, y saber muy bien lo que el Santo Padre dijo.

la PreocuPación Por eDucar a los jóVenes

Ya pueden comprar con 20 euros “la píldora del día después”, píldora abortiva. Sin receta no te dan una caja de “frenadol”; sin embargo las ministras de sanidad e igualdad decretan que para la píldora abortiva no hace falta receta médica. La pueden comprar hasta los adolescentes. Así quieren educar a nuestros jóvenes en valores.

Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica ¿Por Qué es eficaZ nuestra oración? Preg. 545. Pág. 192. Nuestra oración es eficaz porque está unida mediante la fe a la oración de Jesús. En él la oración cristiana se convierte en comunión de amor con el Padre; podemos presentar nuestras peticiones a Dios y ser escuchados: “Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado”. (Jn 16, 24). 19


Papas de la Iglesia

Beato Juan XXIII (14) «Este lecho es un altar; el altar exige una víctima: ¡heme aquí! Ofrezco mi vida por la Iglesia, por la continuación del Concilio ecuménico, por la paz del mundo y por la unión de los cristianos» «Ecce adsum!», ¡Heme aquí! El pensamiento sereno de la muerte había acompañado durante toda su vida al Papa Juan, el cual, en la hora del adiós, proyectaba su mirada al futuro y a las expectativas del pueblo de Dios y del mundo. Con tono emocionado, afirmaba que el secreto de su sacerdocio radicaba en el Crucifijo, siempre conservado celosamente frente a su lecho. «En las largas y frecuentes conversaciones nocturnas -afirmaba- el pensamiento de la redención del mundo me ha parecido más urgente que nunca». «Esos brazos abiertos -añadía- dicen que ha muerto por todos, por todos; nadie queda excluido de su amor, de su perdón». (Catequesis de Juan Pablo II, el Grande). Oración Dios todopoderoso y lleno de misericordia, que infundiste en el corazón del bienaventurado Luis, el temor de tu nombre, enciende nuestro deseo con un candor divino que nos dé el servirte con amor y temor. 20

Santoral de la semana Día 5.- Día de Acción de Gracias y de Petición. San Floilán, Obispo, Patrono de Lugo y de la diócesis de León. Año 905. Día 6.- San Bruno, sacerdote y fundador de la Orden Cartujana. Año 1101. Día 7.- Nuestra Señora la Virgen del Rosario. Día 8.- San Luis Bretrán, sacerdote dominico. Año 1581. Santos Simeón y Ana. Día 9.- San Dionisio, primer obispo de París. Año 250. Aniversario de la Dedicación de la Catedral de Valencia. Día de la Comunidad Valenciana. Santos Mártires de la Salle de Asturias. Año 1934. Día 10.- Santo Tomás de Villanueva. Arzobispo de Valencia. Año 1555. Día 11.- Domingo. Día del Señor. Beato Juan XXIII. Año 1963.

San Luis Bertrán


Vida parroquial Agenda del mes de octubre Día 3, sábado. A las 7’30 t. Misa solemne en honor de san Francisco de Asís, titular de la iglesia de sant Francesc. Día 5, lunes. 7’30 t. Ensayo Coro parroquial en sant Francesc. Día 6, martes. 6’30 t. Comienzo de la Adoración Nocturna. Día 9, viernes. Día de la Comunidad Valenciana. Aniversario de la Consagración de la santa Iglesia Catedral de Valencia. Día 12, lunes. Fiesta de la Virgen del Pilar. Día 15, jueves. Fiesta de santa Teresa de Jesús. 6 t. Comienza el Catecismo de Infancia en la Casona parroquial. A las 8 t. Inauguración del Aula de Cultura “Beato Gozalo Viñes” instalada en el Palau del Ardiaca. Día 16, viernes. 5’30 t. Comienza la Catequesis de Confirmación en el Centre Sant Francesc. Día 17, sábado. 4 t. Comienza el Movimiento Junior en la Casona parroquial y con la Misa a las 6 t. en sant Francesc. Día 19, lunes. 7’30 t. Ensayo del Coro. Día 22, jueves. 6 t. Catecismo de Infancia. A las 8 t. en el Palau del Ardiaca: Nueva Evangelización. Día 24, sábado. Movimiento Junior. Día 26, lunes. Ensayo Coro. Día 29, jueves. 6 t. Catecismo de Infancia. A las 8 t. Nueva Evangelización. Día 31, sábado. Movimiento Junior. Octubre mes del Rosario: cada día ofrezcamos esta hermosa oración. 21


Ayuda a familias cristianas de Belén

Comprando artículos religiosos fabricados con madera de olivo y nácar ayudamos a a vivir a más de 50 familias que se organizan en cooperativas en Belén y de esa manera pueden trabajar, vivir y cuidar a sus hijos. Tenemos un gran surtido de estos artículos en las librerías de la Seu y de sant Francesc. Cruces, imágenes, belenes, artículos de decoración, llaveros, adornos navideños, rosarios de madera, nácar, amatista y malaquita engarzados con plata. Todo hecho por cristianos de Belén. ¡Colabore!

Próximo número de Arte y Documentos En este mes de octubre aparecerá el nº 2 de la colección “Arte y Documentos”, con el título “Nazaret, el pueblo de Jesús”. Cuyo autor es el Sr. Abad. El lector podrá conocer la ciudad de Jesús, su arqueología, la basílica de la Anunciación y otras iglesias que tachonan Nazaret y le conducirá por sus calles y sus gentes.

Catequesis parroquial Matrícula catecismo de infancia:

Lunes 5, martes 6 y miércoles 7; de 5:30 a 7 tarde: Casona parroquial. El catecismo comienza el jueves 15 de octubre a las 6 de la tarde.

Confirmación

Comienza el viernes 16 (Primer Curso) y lunes 19 (Segundo Curso): ambos a las 5:30 de la tarde, en el Centre sant Francesc.

Movimiento Junior

Comienza el sábado 17 a las 4 de la tarde en la Casona parroquial; la Misa en Sant Francesc a las 6 de la tarde. 22


Culto religioso Iglesia Colegial de Santa María de Xàtiva Horario de Misas Laborables 10 h.

Domingos y festivos 10:30 y 20 h. (del 1 de abril al 30 de septiembre). 19:30 h. (del 1 de octubre al 31 de marzo).

Confesiones

Todos los días, de 10:30 a 11 h.

Visita al Museo y campanario

Iglesia de Sant Francesc Horario de Misas

Laborables 19:30 h. (del 1 de abril al 30 de septiembre). 19 h. (del 1 de octubre al 31 de marzo).

Laborables De martes a sábado: de 10:30 a 13 h. Domingos y festivos De 11:30 a 13 h.

Sábados y vísperas de fiesta 20 h. (del 1 de abril al 30 de septiembre). 19:30 h. (del 1 de octubre al 31 de marzo).

Iglesia abierta

Domingos y festivos 13 h. (en valenciano).

La Colegiata está abierta todos los días de 9:30 a 13 h.

Confesiones

Todos los días, 30 minutos antes de la Misa.

Adoración eucarística y rezo del Rosario

Todos los días, 30 minutos antes de la Misa.

Iglesia abierta

De martes a sábado: de 10:30 a 13 h. De lunes a sábado: de 18 a 20 h. 23


Casa Natalicia

de san Jacinto Castañeda. RESTAURACIÓN La Casa donde nació san Jacinto Castañeda, propiedad de la Iglesia Colegial, se encuentra en muy mal estado y antes de que se estropee más, hemos decidido comenzar su restauración. El presupuesto total de la restauración es de 53.529 euros. Iremos por fases, según podamos acometer la obra.

¿cómo colaBorar?

Podemos colaborar subvencionando parcelas concretas del proyecto o aportando donativos aunque sean pequeños.

Donativos que han llegado esta semana: 20+20+15+70+50 = 175 euros. Ya tenemos: 5.816 euros. Ya hemos comenzado la obra.

Palio para el Santísimo Sacramento Donativos: 10+20+15+50 = 95 euros Tenemos ya: 3.844 euros. Como saben el palio nos cuesta 5.274 euros. Nos faltan solamente: 1.590 euros. La forma de pago será la siguiente: a finales de abril entregamos 1000 euros; cada mes, desde mayo hasta diciembre, 500 euros y, en enero, 274 euros. Tota pedra fa paret. 24

hp 370  

Y serán los dos una sola carne Hoja Parroquial - Nº 370 Domingo 4 de octubre de 2009 XXVII del Tiempo Ordinario P ARROQUIA DE S ANTA M ARÍA...

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