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La Seu

PARROQUIA DE SANTA MARÍA • XÀTIVA Hoja Parroquial - Nº 240 Domingo 14 de enero de 2007 II del Tiempo Ordinario

Jesús comenzó sus milagros

Frases del Evangelio

EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 2, 1-11 En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí; Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino y la madre de Jesús le dijo: No les queda vino. Jesús le contestó: Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora. Su madre dijo a los sirvientes: Haced lo que él os diga. Había allí colocadas seis tinajas de piedra para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo: Llenad las tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba, entonces les mandó: Sacad ahora y llevádselo al mayordomo. Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía, y entonces llamó al novio y le dijo: Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú en cambio has guardado el vino bueno hasta ahora. Así, en Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él.


El Abad Siguiendo en la línia iniciada el pasado domingo con la fiesta del Bautismo del Señor y su consecuencia en nuestra vida cristiana, deseo continuar en el compromiso que adquirimos al recibir el Bautismo y al pedirlo para los hijos. La situación en la que vivimos en España reclama mayor testimonio por parte de los que profesamos la fe católica. Todas las semanas nos llegan noticias sobre la eliminación de signos sagrados de lugares públicos donde asistimos muchos y entre esos muchos también los católicos. En los días de preparación a Navidad nos han dado con los Belenes en las escuelas y los festivales navideños: les molestan estas cosas de siempre. Ahora en un colegio de Alfafar molesta la imagen de la Inmaculada y quieren quitarla y que se la lleve la Parroquia. ¡Los signos sagrados son importantes! Estos días lo he manifestado en las homilías. ¿Por qué molestan tanto? O, más bien, ¿quienes molestamos somos los católicos? ¿Por qué tanto odio? Las declaraciones de algunos políticos son dinamita pura, tiran chispas y veneno por su boca. ¿Por qué? La Iglesia Católica, y quienes la formamos, desde hace dos mil años está haciendo el bien, incluso a esa gente que hoy no nos quiere y pretende eliminarnos. ¡Cuántos se han beneficiado y se benifician de la labor de la Iglesia! Nosotros como bautizados debemos ser cada día más cristianos y mejores cristianos. Ser valientes y dar la cara. Recuerden la homilía del domingo pasado. Y si hay que respetar a los musulmanes en las escuelas, los musulmanes también deben respetar a los católicos. Los padres católicos algo deben decir también cuando nos atropellan quitando los signos religiosos como son la Cruz o la imagen de la Virgen. ¿Eso molesta? Los signos de amor, de convivencia, de fraternidad, de paz, ¿Molestan tanto que hay que arramblar con ellos? ¡Qué pena dan esas posturas de anticlericalismo trasnochado y que pretenden resucitar! ORACIÓN DE LA MISA DEL DOMINGO Dios todopoderoso, que gobiernas a un tiempo cielo y tierra; escuacha paternalmente la oración de tu pueblo, y haz que los días de nuestra vida se fundamenten en tu paz.

Canteu al Senyor un càntic nou. Canteu al Senyor per tota la terra. Canteu al Senyor, beneïu el seu nom. Anuncieu de dia en dia que ens ha salvat. Salm 95


Para saborear durante la semana No cesamos de pedir y de rogar para que el Artífice de todas las cosas conserve íntegro en todo el mundo el número de sus elegidos, por mediación de su amado Hijo Jesucristo, por quien nos llamó de las tinieblas a la luz, de la ignorancia al conocimiento de la gloria de su nombre. Haz que esperemos en tu nombre, tú que eres el origen de todo lo creado; abre los ojos de nuestro corazón, para que te conozcamos a ti, el sólo Altísimo. SAN CLEMENTE I, PAPA Y MÁRTIR. El pecado consiste en el uso desviado y contrario a la voluntad de Dios de las facultades que él nos ha dado para practicar el bien; por el contrario, la virtud, que es lo que Dios pide de nosotros, consiste en usar de esas facultades con recta conciencia, de acuerdo con los designios del Señor. SAN BASILIO MAGNO, OBISPO Procurad reuniros con más fecuencia para celebrar la Acción de Gracias y la alabanza divina. Cuando os reunís con frecuencia en un mismo lugar, se debilita el poder de Satanás, y la concordia de vuestra fe le impide causaros mal alguno. Nada mejor que la paz, que pone fin a toda discordia en el cielo y en la tierra. SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA, OBISPO Y MÁRTIR.

Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica ¿QUIÉN

REINO DE DIOS, ANUNCIADO Y REALIZADO POR JESÚS? Pregunta 107. Pág. 55. Jesús invita a todos los hombres a entrar en el Reino de Dios; aun el peor de los pecadores es llamado a convertirse y aceptar la infinita misericordia del Padre. El Reino pertenece, ya aquí en la tierra, a quienes lo acogen con corazón humilde. A ellos les son revelados los misterios del Reino de Dios. ES INVITADO A FORMAR PARTE DEL


ra a p do s o r Fot ecue el r

n. 26 Visita del Papa a Valencia

La frase:

Por eso la Iglesia manifiesta constantemente su solicitud pastoral por este espacio fundamental para la persona humana. Así lo enseña en su Magisterio: “Dios, que es amor y creó al hombre por amor, lo ha llamado a amar. Creando al hombre y a la mujer, los ha llamado en el Matrimonio a una íntima comunión de vida y amor entre ellos, de manera que ya no son dos, sino una sola carne”. Ésta es la verdad que la Iglesia proclama sin cesar al mundo. ( Mensaje en el Encuentro festivo)


Especial San Antonio Abad

D

ebemos situarnos en el bajo Egipto, cerca del gran Delta del Nilo, al Sur de Menfis, en un pequeño poblado, Queman, que seguramente se identifica con el actual Quaeman -el-‘Arous, allá por la segunda mitad del siglo III. Era Egipto, en aquellos tiempos agitados por las herejías, en especial por el arrianismo, foco de correcta ortodoxia y cuna de varones ilustres, luchadores gigantescos contra Arrio y sus secuaces. No obstante las persecuciones, florecía la Iglesia en todo sentido y es entonces cuando comienza a notarse el fenómeno de algunos cristianos que, ansiosos de llevar una vida más perfecta, de acercarse más a Dios sin los estorbos que puede ofrecer el trato con los demás, abandonaban la vida de familia, yéndose a vivir a pequeñas casas situadas cerca de los pueblos donde tenían sus moradas y allí, relativamente solos, se dedicaban a una vida de austeridad y de contemplación. Entre los ascetas que rodeaban la villa de Queman comenzó a verse, hacia el año 269, un joven de dieciocho o veinte años, llamado Antonio. Era, ciertamente, un joven singular. Sus padres, que acababan de morir, habíanle dejado una copiosa herencia y el cargo de tutelar a una hermanita menor. Un buen día Antonio entra en la iglesia y

escucha del sacerdote las palabras evangélicas: “Ve, vende lo que tienes. Dálo a los pobres...” Fue a los seis meses de quedar huérfano, deja sus tierras y posesiones a sus convecinos; vende todos sus muebles, reservando solamente lo necesario para el sustento de su hermana. Pero otra vez escucha en la iglesia la voz del Evangelio que le amonesta a no atesorar para el día de mañana, dejando a Dios todo cuidado. En consecuencia, se despoja definitivamente de todo, confía su hermana a un grupo de vírgenes que observaban los consejos evangélicos viviendo en común y, rompiendo todas las cadenas que le sujetaban al mundo, a imitación de un asceta que vivía a las afueras del pueblo, comienza en una a modo de ermita vida retirada y ascética. Pasaron años. Luchaba Antonio con todas sus fuerzas por adelantar en el camino emprendido. Comenzó a extenderse su fama. Si es cierto que todos los santos


brillan con fulgor espiritual propio, parece que a San Antonio quiso elegirle Dios para enseñarnos a los demás hombres a luchar contra el demonio. Efectivamente, ya en este primer retiro el enemigo le asalta constante y visiblemente con tentaciones, de impureza sobre todo. Antonio lucha virilmente. Siguiendo el consejo evangélico se da a la oración y al ayuno. Come una vez al día solamente. Pasa las noches en vigilia. Dentro de semejantes luchas y trabajos, Antonio siente en el alma una potente voz interior: la llamada de la soledad absoluta. Había aprendido cuanto los demás podían enseñarle; era capaz ya, sin temeridad alguna, de verse a solas con Dios. Huye hacia los montes líbicos. Encuentra una tumba vacía. Un amigo se presta a llevarle de cuando en cuando el alimento imprescindible. El demonio redobla sus ataques, causando a veces ruidos tan fuertes que daban espanto. Se le aparece bajo la forma de terribles fieras que le originan sufrimientos indecibles. Tan duras son las batallas que ha de sostener, que, en una ocasión. el amigo que le llevaba de comer le encuentra a la entrada de la choza completamente exánime. Creyéndole muerto, se lo lleva a la población vecina y cuando está disponiéndole los funerales, Antonio se recobra y vuelve a su refugio, a la lucha incesante, en medio de la cual a veces viene el Señor a reforzarle en

apariciones consolatorias. Su fama le ha venido siguiendo y los hombres tornan a molestar su quietud. Otra vez vuelve a sentir la apremiante llamada de la soledad. Pasa a la orilla derecha del Nilo. En Pispir, cerca de Der-elMeimun, en un repliegue de los montes arábigos, encuentra una vieja fortaleza abandonada en medio de un espantoso desierto, si bien provista de abundante agua. El edificio estaba infectado de serpientes, que huyen a su sola presencia. Convino Antonio con un amigo que le trajese pan dos veces al año (en Tebas duraba el pan incorrupto hasta un año y era costumbre tebana guardarlo para seis meses). Inmediatamente procedió a defender su soledad levantando un muro que le aislase por completo de la vista y trato de los hombres, de tal forma que ni aun hablaba con su amigo, quien le arrojaba el pan por encima del muro y de igual forma recogía las espuertas que hacía Antonio para huir de la ociosidad con el trabajo de sus manos. Tenía nuestro asceta treinta y cinco años y corría el 285 de nuestra era. Aquí pasó veinte años sin interrupción. Sus familiares iban muchas veces a verle para hablar con él; las gentes venían a pedirle consuelos, consejos, milagros. Juntamente con esto sentía redoblarse los ataques del diablo. Los ecos de sus luchas eran tan fuertes y ruidosos, que llenaban


de pavor a los viandantes que pasaban cerca del lugar. No obstante hallarse encerrado, debían sus palabras poseer tal fuerza de persuasión que, poco a poco, fueron acudiendo las gentes y acampando de manera estable junto a la fortaleza, a fin de beneficiarse continuamente de sus ejemplos y consejos. Un día ya no pudo contenerse la impaciencia de sus admiradores y, uniéndose, derribaron el muro construido por Antonio. Habían pasado veinte años y no se notaban en su rostro ni en su aspecto huellas de la extrema dureza de su ascesis. Todo él respiraba serenidad e íntima pureza. Pronto se llenó la montaña de hombres que iban a pedirle alientos y fuerzas para llevar una vida semejante a la suya. La montaña se llenó de ermitaños. Constantemente resonaban en ella las divinas alabanzas. Se practicaba una pobreza heroica, una caridad perfecta. Los eremitas vivían solos, o en pequeños grupos. Antonio nunca fue, propiamente, su superior; era, simplemente, una norma de vida, un ejemplo a imitar. Curaba enfermos, expulsaba demonios, enseñaba a amar al prójimo con perfección; amaestraba en la lucha contra el diablo, cuyos ardides y la forma de protegerse de ellos conocía perfectamente. San Atanasio, que fue su discípulo, nos ha recogido su doctrina en forma de un largo discurso: Antonio enseñaba que la meditación de los novísimos fortalece al alma contra las pasiones y el demonio, contra la impureza. Si viviésemos, decía, como si hubiésemos de morir cada día, no pecaríamos jamás. Para luchar contra el demonio son infalibles la fe, la oración, el ayuno y la señal de la cruz. El demonio teme, enseñaba, los ayunos de los ascetas, sus vigilias y oraciones, la mansedumbre,

la paz interior, el desprecio de las riquezas y de las glorias vanas del mundo, la humildad, el amor a los pobres, las limosnas, la suavidad de costumbres y, sobre todo, el ardiente amor a Cristo. Era el 305. Acababa de nacer, aun sin propósito premeditado de Antonio, el monacato oriental. Y aunque hubo quienes expresaron sus temores acerca de una posible infiltración de espíritu de independencia y separación de la Iglesia, la probada ortodoxia y la prudencia del Santo lograron que tal género de vida se impusiese poco a poco y terminara constituyendo un inapreciable sostén para la Iglesia de la época. La soledad de Antonio no era infecunda. Enseñaba a preferir sobre todas las cosas la caridad. Así, cuando en el 311 estalló la persecución de Maximino, Antonio voló a Alejandría con algunos de sus monjes para fortalecer a los perseguidos por la fe y compartir con ellos el martirio. Nadie, sin embargo, se opuso a su propósito ni les infirió daño alguno, de forma que, terminada la persecución, volvieron a Pispir. Antonio volvió cambiado: había comprendido –y lo supo viendo sufrir a los mártires– que el signo de su vivir era la cruz perfecta. Redobló su ascetismo, multiplicó los ayunos, durmió en la tierra desnuda o en tablas. Y otra vez la llamada del espíritu resonó, fuerte, muy fuerte, en su corazón. Su viaje a Alejandría, su vida entera, le habían hecho más y más famoso entre las gentes, que afluían a él sin cesar. Sintió peligrar su humildad, su silencio. Dios le inspiró de nuevo. Un buen día una caravana de beduinos que iba a internarse en el desierto contempló a un hombre extraño que les


pedía unirse a ellos durante el viaje. Vestía túnica de pelos de camello, sujeta por cinturón de cuero; un manto de piel de carnero, con capucha caída por la espalda. Parecía totalmente endiosado. Fue una larga y dura caminata. Los camellos de los beduinos se internaban por un desierto sin límites, sólo alterado por las dunas; bañado por las noches de un inusitado fulgor de estrellas; abrasado durante el día por el ardiente sol. Tres días con sus noches. A medida que el paso de los camellos iba alejándole de Pispir con sus monjes contemplativos y sus multitudes ansiosas de curaciones y milagros, Antonio se sentía caminar derecho a la consumación de su vocación. Sabía que Dios le aguardaba en el desierto, lejos, muy lejos de todo. Llegaron por fin. Habían caminado hacia Oriente, hacia el mar Rojo. Muy

cerca ya de éste, en el monte Qolzoum, encontraron un pequeño oasis lleno de palmeras y con alguna tierra laborable. Allí quedó Antonio. Era el año 312; acababa de fundar lo que había de llamarse monasterio de Deir-el-‘Arab. La vida del Santo en los años siguientes se revela extraordinaria. Solamente algunos, los más valientes, se atrevían a visitarle en Deir-el-‘Arab. Uno de éstos fue San Atanasio, el campeón de la ortodoxia oriental contra los arrianos, quien más tarde escribió su vida, contribuyendo con ello a esparcir por el mundo los ideales de nuestro asceta. Allí le escribió el emperador Constantino pidiéndole sus Oraciones. El 340 fue a visitar a San Pablo, el primer ermitaño. A su llegada. el cuervo que todos los días llevaba a Pablo medio pan como alimento, trajo un pan entero para los dos solitarios. La fama de sus milagros, de sus doctrinas, de sus austeridades, la noticia de su extremada soledad, habían llenado el mundo de Oriente. Probablemente en el año 355, último de su vida, a la vuelta del primer destierro de San Atanasio, fue a visitar a éste en Alejandría, para animarle y sostenerle con su autoridad legendaria. Es indescriptible la impresión que su presencia y sus milagros causaron en la ciudad, donde convirtió muchos herejes e infieles. Finalmente, el 17 de enero del 356 entregó su alma a Dios. Antes quiso legar a San Atanasio su túnica de piel de carnero y el antiguo manto que el mismo Atanasio le había regalado y que durante muchos años le había servido de lecho y abrigo. Otro manto dejó al Obispo Serapión. Con ello simbolizaba su unión con la jerarquía y el espíritu de su neta ortodoxia.


Ricardo Plá Espí, sacerdote mártir 1936 Arturo Climent Bonafé

UNA VIDA EJEMPLAR (45) En mayo de 1984 quisimos celebrar un homenaje a don Ricardo con toda una semana de actos y charlas, que culminó con la bendición de un busto de bronce del Siervo de Dios Ricardo, realizado por Vicente Manuel Patón, que se colocó junto a la pared del Templo parroquial y frente a la casa donde nació Ricardo. Este acto fue presidido por el Arzobispo de Valencia, monseñor Roca; asistieron monseñor Jesús Plá, don Bartolomé Albert, otros sacerdotes hijos de Agullent. El Ayuntamiento, presidido por su alcalde don José Plá Belda, condicionó muy acertadamente el lugar donde había de colocarle el monumento. Fue una semana deliciosa y la primera despues de cuarenta años para recordar a un ilustre hijo de Agullent y de la Iglesia. Pues Agullent no puede olvidar a los hijos que en su regazo vieron la luz y con su persona ensalzaron la patria chica. Don Ricardo amó sobremanera a su pueblo, siempre lo manifestó. Agullent tiene

una calle dedicada a la memoria del Muy Ilustre Reverendo don Ricardo Plá Espí. Y ojalá sea para siempre. El 16 de diciembre de 1984, solicité del Sr. Arzobispo de Valencia, don Miguel Roca Cabanellas, que nombrara un Tribunal para que procediera a la exhumación, tratado de conservación y posterior inhumación de los restos de don Ricardo. Estos restos habían sufrido varios traslados y nunca habían sido limpiados y tratados para su conservación posterior. Así las cosas, el 25 de enero de 1985, el Tribunal nombrado realiza su cometido. Al acto asisten, entre otras personas, la hermana de don Ricardo, Consuelo, quien, apenas, al abrir el sepulcro y el ataud, nos iba diciendo las piezas de ropa que el cuerpo de don Ricardo llevaba puestas, las mismas que llevaba el 30 de julio de 1936, las 8 de la tarde, en el momento del martirio. Fueron momentos de gran emoción. El cuerpo estaba incorrupto, momificado. Fue trasladado al Centro Parroquial “Obispo Jesús Plá” y comenzó el trabajo de límpieza y tratamiento, duró dos días y la tarde del 26 de enero, tuve la dicha de revestir con los ornamentos litúrgicos los restos de don Ricardo, se colocaron en un féretro nuevo. Entre sus manos coloqué el crucifijo que le regaló el Papa Pío XI el 20 de marzo de 1922, al día siguiente de su ordenación sacerdotal y que Ricardo ha llevado consigo siempre. La hermana me lo regaló a mi y lo venero como una gran reliquia de este hombre de Dios. El 27, domingo, presidiendo el Sr. Arzobispo, el Sr, Obispo de Sigüenza, Vicario Episcopal, Abad de Xátiva, el Sr. Cura de Agullent y varios sacerdotes más, se procedió al acto de la inhumación en el mismo lugar y bajo la misma lápida.


PAPAS DE LA IGLESIA

SANTORAL DE LA SEMANA

Nació en Venecia, siendo elegido Papa el 11 de marzo de 1431. Murió el 23 de febrero de 1447. Convocó el 17º Concilio Ecuménico en Basilea, pero por temor, pasó a Ferrara y después a Florencia. Habiendo decidido la supremacía del Papa sobre el Concilio, los adversarios eligieron el antipapa Félix V, el último de la historia. Encargó a Fila la puerta central de bronce en el pórtico de san Pedro. El Papa Eugenio recibió una delegación etíope, enviada por el rey David, que le pedía la unión de los coptos con el catolicismo; para celebrar el acontecimiento, Eugenio donó al pueblo etíope la iglesia de san Esteban, hecha construir por san León I en el 440 al 461, y por lo tanto, llamada de los “Abisinios”.

Día 15.- San Pablo, primer ermitaño. Año 342. San Mauro, niño mártir. San Francisco Fernández de Capillas y compañeros mártires. Año 1648. Día 16.- San Marcelo I. siglo IV. San Ticiano. Siglo IV. Día 17.- San Antonio Abad, el Grande. Año 356. San Mariano. Día 18.- Comienza el Octavario de Oración por la Unión de las Iglesias. Santa Margarita de Hungría, virgen. Año 1270. San Jenaro Sánchez, sacerdote y mártir. Año 1927. Día 19.- San Mario. Año 270. Beato Marcelo Spínola, obispo y fundador. Año 1906. Día 20.- San Sebastión, soldado y mártir. Siglo III. San Fabián, Papa y mártir. Siglo III. Día 21.- Domingo. Día del Señor. Santa Inés, virgen y mártir de Roma. Santos Fructuoso, Augurio y Eulogio, mártires. Beata Inés de Benigánim, virgen.

Nació este Papa en Sarzana. Elegido el 19 de marzo de 1447 y murió el 24 de marzo de 1455. Después de haber sido elegido Pontífice, no asumió ningún escudo y como insignia usó siempre las llaves apostólicas de san Pedro, colocadas en cruz. Consiguió definir un tratado con Federico III de Austria, para regular los derechos y privilegios de la Iglesia y del Imperio, después, en 1453, le coronó emperador en Roma, fue el último rey coronado en san Pedro. Restableció el orden en Francia y en Inglaterra. Ayudó a España a echar definitivamente a los Sarracenos. Además hizo iniciar la construcción de la Basílica de san Pedro, la actual, en una posición ligeramente avanzada respecto a la primitiva Basílica de Constantino. Recogió las dos bibliotecas lateranenses, dando inicio a la Biblioteca Vaticana. Celebró el 6º Año Santo.

San Sebastián ORACIÓN Te rogamos, Señor, nos concedas el espíritu de fortaleza para que, alentados por el ejemplo glorioso de tu mártir san Sebastián, aprendamos a someternos a ti antes que a los hombres.

Campaña de buena educación y sentido cristiano: NO EMPLEES EN TUS CONVERSACIONES LA PALABRA “HOSTIA”. Es muy grande y sagrado lo que significa para los católicos.


Actividad pastoral E

N

E

R

O

• Lunes 8, a las 8 de la tarde: Instituto de Ciencias religiosas. • Jueves 11, a las 8 de la tarde: Congreso de Vida Parroquial. Trabajo por grupos. • Lunes 15, a las 8 de la tarde: Instituto de Ciencias Religiosas. • Lunes 22, a las 8 de la tarde: Instituto de Ciencias Religiosas. • Jueves 25, a las 8 de la tarde: Congreso de Vida Parroquial. Proyección del documental “La Cruz y la Gloria”, dedicado a los mártires de la Persecución Religiosa en España en los años 30. Realizado por los jóvenes Federico Gil y Diego Urbán. Documental impresionante con testimonios vivos y reales. Ese mismo día se podrá adquirir en DVD. Duración 60 minutos. Pueden asistir las personas que lo deseen aunque no sean Congresistas. • Viernes 26, a las 9.30 de la noche: Cena fraternal con motivo de las Fiestas Parroquiales. • Domingo 28: Fiesta a nuestros Beatos Mártires, el Abad Francisco de Paula y Gonzalo Viñes. • Lunes 29, a las 8 de la tarde: Instituto de Ciencias Religiosas.

Imagen de la Inmaculada Ha comenzado la restauración de la imagen de la Inmaculada; al quitar los repintes ha aparecido la pintura original, toda ella tapada por otra de muy mala calidad. La datación de la imagen es del siglo XVII. Se recuperará la pintura original y se le colocarán unos ángeles y serafines que le faltan. Y también la corona que no lleva. Tenemos: 1.616 euros.

El domingo es el día del Señor: SANTIFÍCALO PARTICIPANDO EN LA EUCARISTÍA.


Campaña de concienciación económica

Es cosa de tots

INFORME ECONÓMICO DEL MES DE DICIEMBRE INGRESOS Colecta domingo 3 .........................706 € Semana.............................................273 € Lampadarios ....................................329 € Colecta día de la Inmaculada...........601 € Colecta domingo 10-Cáritas ....... 1.120 € Semana.............................................210 € Lampadarios ....................................268 € Triduo Smo. Cristo del Carmen......120 € Colecta domingo 24 ........................831 € Semana.............................................208 € Lampadarios ....................................301 € Colecta día de Navidad ............... 1.645 € Donativos Navidad..........................300 € Donativos Navidad..........................100 € Donativos Navidad............................50 € Colecta domingo 31 ........................803 € Semana.............................................206 € Lampadarios ....................................347 € Aranceles ..........................................239 € Donativo Congregación Mariana .....30 €

GASTOS Congreso de Vida Parroquial...........600 € Facturas atrasadas de la Colegiata ...1.337 € Cabildo ........................................ 1.450 € Seglares .............................................660 € Fondo Comun Diocesano...............150 € Devolución préstamos ................. 1.210 € Arreglo Belén y altar ........................360 € Limpieza Casona parroquial oct.-nov.-dic. ....................................495 € Limpieza empresa Llopis Sant Francesc ...................................190 € Entrega colecta Cáritas ................ 1.120 € Puerta acorazada sacristía sant Francesc y colcación ............. 1.143 € Déficit mes anterior .........................684 €

Total ingresos ........................... 8.687 € Total gastos.............................. 9. 399 €

DÉFICIT ............................ 712 €

El año 2007 es para todos nosotros un gran año con motivo de la Exposición La Luz de las Imágenes.


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