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BARCELONA CANALLA Y SUBLIME Exposición fotográfica Imágenes de José Antonio Sancho en Setba Zona d’Art Del 10 de mayo al 30 de junio de 2011 Barcelona canalla y sublime es un proyecto expositivo que se podrá visitar en Setba Zona d’Art entre el 10 de mayo y el 30 de junio de 2011 y que tiene como objetivo dar a conocer la realidad barcelonesa entre los años 1979 y 1999 mediante la fotografía. Se trata de un conjunto de instantáneas tomadas por José Antonio Sancho con las que se quiere mostrar la diversidad que reinaba en una ciudad en plena transformación, con una finalidad artística y divulgativa. Por esta razón, el autor ha seleccionado 55 imágenes realizadas a lo largo de dos décadas donde aparecen desde personas ilustres y representativas de la vida cultural de Barcelona hasta gente anónima de esferas sociales diversas que ponen de manifiesto el estilo de vida de una sociedad plural y polarizada. En palabras del autor, se quiere “destacar la importancia que estas personas han tenido para la ciudad, mostrando a los protagonistas de una Barcelona en efervescencia cultural, pero también marginal y diversa que conforman lo canalla y lo sublime, dos ámbitos que en muchos casos se entrelazan”. Estas fotografías tienen un gran valor cultural y documental. En ellas se pueden encontrar retratos de políticos, músicos, actores o escritores como Eduardo Mendoza, Pasqual Maragall, Sílvia Munt o Arata Isozaky... pero también de la gente que vivía en los suburbios urbanos o de la juventud que intentaba, con sus actitudes, reivindicar su existencia. Todas ellas configuran una crónica social muy extensa y rigurosa, en ocasiones también divertida y surrealista, y son “una plataforma de expresión y reivindicación


de la individualidad y condición de cada personaje”, según J. A. Sancho. José Antonio Sancho se dedica a la fotografía desde 1979 y ha trabajado para diversos medios de comunicación como La Vanguardia, Crónica, Lib y Telva, donde tuvo ocasión de retratar a personajes muy influyentes en la vida social y cultural, así como la actualidad del momento, una época que ahora se nos presenta lejana pero que tenemos ocasión de recuperar y sacar a la luz con este proyecto que, sin duda, induce a la reflexión sobre un momento histórico y una sociedad. “La fotografía es un arte capaz de transformar conciencias; es ilusión enmascarada de realidad que evidencia la subjetividad de la percepción humana y a su vez tiene la virtud de sugerir algo real, algo que se oculta en las formas” (J. A. Sancho).

El fotógrafo autodidacta En todo este proyecto y su evolución ha tenido una importancia fundamental la experiencia vital del autor. José Antonio Sancho nació en 1952 en la calle Compte Borrell del Eixample barcelonés, pero siete años más tarde su familia se trasladó a un barrio que se acababa de construir en la periferia de la ciudad. A los 15 años comenzó a realizar distintos trabajos transitorios, pero no fue hasta 1979 cuando decidió dedicarse en exclusividad a la fotografía. Hacía tiempo que revelaba sus negativos, montó un laboratorio en una de las habitaciones de su casa, compró libros para perfeccionar la técnica y estudió a los clásicos. “Con estas herramientas y una Minolta srT303b me lancé a la calle. Era un mundo sin límites. Podía fotografiarse todo lo que se veía y también parte de aquello que era invisible”.


Se interesó por el entorno donde había crecido, por la poética de las fábricas, de los descampados y de algunos aspectos de la marginalidad. Pero también asistía a conciertos y exposiciones, intentando retratar al mismo tiempo a personas relevantes de la cultura en aquel momento. “Siempre me he sentido atraído por esta dualidad. Una ayuda a comprender la otra”.

La prensa y el reportaje Sus primeros trabajos en prensa fueron con Jaume Morer de Llorens. Con él colaboró en diversos medios de prestigio e hizo retratos de personajes conocidos y reportajes de actualidad, entre ellos el del primer bebé probeta de España. Más adelante, trabajó con el crítico de música Miquel Queralt, con quien hizo numerosas entrevistas, cubrió conciertos y llegó a ser director de fotografía de una revista dedicada a la cultura y el espectáculo. En este periodo también tuvo encargos de varias discográficas, que necesitaban fotografías promocionales y portadas de discos. Hasta la actualidad, ha compaginado prensa, fotografía publicitaria y realización de exposiciones. Una de sus últimas muestras ha sido Cavernarios, en la Casa Elizalde de Barcelona.

Filosofía de la exposición Detrás de cada imagen está la voluntad de captar la esencia de la realidad de aquellas personas, de aquella ciudad y de aquella época. En los retratos procuraba captar la personalidad y el estatus social de cada personaje, por lo cual se utilizaba el fondo donde se ubicaba a las personas como fuente de información. En estos no hay crítica, sólo la intención de transmitir las impresiones que producían aquellas personas y permitir al espectador hacer sus propias interpretaciones.


Por otra parte, con los reportajes hechos en la calle a gente anónima, además de lo anterior, intentaba que las fotografías fuesen una plataforma para expresarse y dignificar su condición. Al unir en una misma exposición realidades muy diversas se pretende destacar el pluralismo de la ciudad de Barcelona durante los años 80 y 90, así como destacar la importancia que todas las personas fotografiadas han tenido para la ciudad. “Las circunstancias que han rodeado mi vida me han dado la oportunidad de hacer este trabajo desde un lugar que considero privilegiado” (J. A. Sancho).

Relación de fotografías 1. Eduardo Mendoza, 1991 2. Josep Maria Subirachs, 1987 3. Arata Isozaki, 1991 4. Julián Hernández e Iremar, 1998 5. Final de ciutat, 1985 6. Pasqual Maragall, 1984 7. Javier Mariscal, 1984 8. Sílvia Munt, 1988 9. Nacho Vidal y Alberto García Alix, 1998


Para más información, fotografías y gestión de entrevistas Ángela García Responsable de prensa angelagarcia@art-barcelona.cat Móvil 671 860 561 / 606 009 827


Barcelona canalla y sublime