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COMPRENDER EL COMPORTAMIENTO DE LOS HIJOS Centro de Servicios Sociales c/ Valdeorilla, 59 Daganzo de Arriba Tlfo. 91 878 29 08 serviciossociales@ayto-daganzo.org http://serviciossocialesdaganzo.blogspot.com

COMPRENDER EL COMPORTAMIENTO DE NUESTROS HIJOS ¿ES POSIBLE?

El Centro de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Daganzo, es consciente de las dificultades que en algunos momentos se nos presentan a las familias a la hora de educar. Con el objetivo de fomentar unas relaciones familiares sanas, se han creado los Espacios de Familia, un espacio para compartir y que las familias se sientan apoyadas en sus preocupaciones. Dentro de ese proyecto es donde se enmarca esta serie de publicaciones.

Desde que nuestros hijos nacen, tienen una serie de necesidades específicas, que son diferentes a medida que van creciendo y se van haciendo seres autónomos. La educación de nuestros hijos es un proceso de individuación, donde les acompañamos en el proceso de hacerse seres autónomos. Podemos hacernos más fácil este proceso, conociendo las necesidades que vienen marcadas por el momento de desarrollo en el que se encuentran nuestros hijos. Los seres humanos, a diferencia de muchas especies animales, somos seres altriciales: nacemos con una gran dependencia, necesitamos del apoyo y protección de los otros hasta que vamos madurando en un lento proceso. Esto determina algunas de las necesidades que tienen los niños.

Independientemente de lo que necesitamos en cada etapa, todos los seres humanos tenemos unas necesidades básicas:

RECONOCI -MIENTO

ESPACIOS DE FAMILIA Nº 1

AFECTO ATENCIÓN

RESPETO

Más información en: http://serviciossocialesdaganzo.blogspot.com © 2011 Equipo de Familia del Centro de Servicios Sociales de Daganzo


Cuando tenemos cubiertas estas necesidades básicas, nos sentimos mejor y esto colabora a relacionarnos de una forma sana con las personas cercanas. En el caso que nos ocupa, cuando nuestros hijos se sienten reconocidos como personas únicas, se sienten queridos, atendidos y respetados, se suelen producir una serie de consecuencias agradables para la vida familiar: -

Aumenta la conducta cooperativa de los hijos. Regulan mejor emociones y comportamientos. Aumenta el reconocimiento de los hijos hacia los padres. Los hijos cubren mejor las necesidades de los padres. En resumen, facilita un clima familiar positivo.

Y esto es así porque en familia se enseña que toda persona es importante, y tiene unas necesidades diferentes, como persona y en el momento en el que se encuentre. Y esto es aplicable para adultos y para niños. Un punto básico para poder comprender el comportamiento de nuestros hijos es ser conscientes de sus necesidades evolutivas. Cuando nuestro/a hijo/a tiene 9 años tiene necesidades diferentes a las que tenía cuando era un bebé. Conociendo esas necesidades, podremos saber lo que esperar en la etapa en la que se encuentra nuestro/a hijo/a, y reforzaremos nuestra seguridad como madres y padres. Sabremos que eso que está haciendo nuestro/a hijo/a es muy típico de su edad, que forma parte de su desarrollo evolutivo, que tiene una función en su desarrollo,…

En resumen, nos servirá para ayudar a nuestro/a hijo/a y a nosotros mismos, a atravesar lo mejor posible por las diferentes etapas necesarias en todo proceso evolutivo. A medida que nuestros hijos van atravesando las diferentes etapas, necesitaremos una dosis extra de flexibilidad para adaptarnos a los cambios que eso supone. Sin esa adaptación por nuestra parte, los conflictos en casa irán en aumento. Es importante tener en cuenta que cuando un niño va creciendo, cambia continuamente, su desarrollo físico es enorme, pero su desarrollo psicológico y cognitivo también lo es. Para nuestros hijos también es difícil adaptarse a las diferentes etapas de su vida, a los cambios que eso supone. Si sienten la seguridad de tener alguien con ellos que les sirve como apoyo en sus incertidumbres y su aprendizaje constante, les será más fácil avanzar y arriesgarse a seguir aprendiendo. Os mostramos a continuación algunas habilidades que nos vendrán bien para conseguir educar con la firmeza y el cariño necesarios: -

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Realizar una autoobservación y autocrítica positiva y constructiva de la dinámica familiar. Aprender a ponernos en el punto de vista de nuestros hijos: para que se comporte como lo está haciendo, ¿cómo se debe estar sintiendo? Practicar la autorregulación emocional, para nosotros y para el modelo que les aportamos.

Más información en: http://serviciossocialesdaganzo.blogspot.com © 2011 Equipo de Familia del Centro de Servicios Sociales de Daganzo


Espacios de Familia Nº 1 - Cómo comprender el comportamiento de nuestros hijos