Sergio Mattano concentra en CANOPE una estética de la que no podrá salir incólume, debido a los desafíos retóricos que ha asumido y al lugar que ha construido para sí mismo (podrá variar, pero no retroceder). Rodeado de riesgos, de voces con las que ha decido dialogar, definidas sus preocupaciones y su una postura, que si bien está encabalgada ideológicamente _diría seducida por praxis esteticistas y otras más existenciales_ apuesta con mayor firmeza a la experiencia comunitaria religada con el cuerpo social, desvelo de su palabra, copa profana en la que se depositan objetos extraños, comúnmente llamados subpoemas.
Julia Inés Muzzopappa