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CONTRATAPA

Las declaraciones y posicionamientos políticos sobre la reforma del Código Penal

Por Luis Bruschtein

Junio de 2014 | Será Justicia

Periodista y escritor. Subdirector del diario Página|

La palabra no improvisada ser peores que los delincuentes. Hubo más frases: “es un premio para los violadores y secuestradores”; “desaparece la prisión perpetua”; “es un premio para los que se dedican a la trata de menores”; “se reducirán las penas a 20 de los delitos más graves”; “se eliminaría la reincidencia”; “las entraderas y salideras con armas serán excarcelables”. Son palabras que buscan el miedo, el terror a una presunta sociedad futura que premia a violadores y secuestradores o a los que se dedican a la trata de menores. Y son todas frases pensadas igual que la de Videla. Son construcciones engañosas con partes de verdad y partes de mentira, como la prisión perpetua que hace años que no existe en la Argentina, no es que la suprima el nuevo Código. Cada frase tiene su trampa, el ángulo que distorsiona, su poción indignada, su lenguaje entre lo técnico-legal y el vulgarismo, porque son consignas de una campaña que viene preparándose hace mucho. Se usó la inteligencia para desarmar a la inteligencia de la sociedad y dejarla a la deriva con sus instintos, entre el miedo y el odio. Los linchamientos fueron una consecuencia de esa prédica, pero no la única. Lo más patético fue el espectáculo de gran parte de la política doblegándose frente a ese océano de nada. Puesta a prueba, se fue atrás del amague. En la comisión que elaboró el Anteproyecto había dirigentes muy representativos del oficialismo y de los partidos de la oposición. El kirchnerismo se mantuvo en su posición, pero los demás partidos se apresuraron a desautorizar a sus representantes, a dejarlos solos frente a esa embestida prepotente, brutal, vindicatoria. En esa soledad, los miembros de la comisión trataron de parar la avalancha con poca suerte. Los jefes del PRO y del socialismo dieron marcha atrás y dijeron que había que postergar el debate, que no era el momento, que había problemas de inseguridad más urgentes. Macri dijo que su fuerza vo-

Hernán Cappelletti

Hay una relación entre los linchamientos y el debate por el Código Penal. Primero fue el terrorismo verbal, y poco después el pibe que mataron a palos en Rosario y los que siguieron. Es lógico que fuera así, hay causa y hay efecto. La palabra tiene una carga. Está dicha para ganar votos y que los pierda el contrario. No importa si además se genera un estado de odio y pánico que se descontrola. La palabra está usada con un fin electoral. No importa si apela al miedo y la inseguridad y descarta las ideas. Es poner a las personas contra la pared para hacer política con sus miedos y sus vulnerabilidades, con sus flaquezas y desesperaciones. Es reducir la política a una reacción primaria, expresión de los instintos y no de las razones. Sergio Massa eligió la cruzada contra el Código Penal como eje de su campaña presidencial. Pero lo que se construye así es una sociedad violenta. No propicia más legalidad, sino que se legaliza lo ilegal. El mal policía, el linchador, el justiciero por mano propia, resultan más peligrosos que el ladrón. El hombre que se atrinchera armado en su casa es un peligro para la madre o el hijo que en algún momento serán confundidos y asesinados por esas armas. Cada vez que un político elige el miedo para interpelar a la sociedad, está haciendo retroceder. No hay improvisación. La frase de Massa: “Si Videla estuviera vivo, con este Código Penal estaría en libertad”, está pensada por un publicitario, no es la inspiración de un momento, es una frase compleja, llena de apelaciones a la falsedad de un sentido común que quiere emparentarse con los derechos humanos o confundir a los familiares de las víctimas de la dictadura con linchadores y seudojusticieros. La densidad del aporte civilizatorio de los organismos de derechos humanos se centró en el afán de los familiares de las víctimas por diferenciarse del impulso sádico y homicida de los represores. En cambio Massa convoca a los ciudadanos a

taría en contra del proyecto. Una parte del radicalismo se sumó a la ofensiva de Massa. Julio Cobos dijo que la reforma “está hecha a la medida de los delincuentes”. El andamiaje de principios y convicciones que sostiene parte de la república se derrumbó como castillo de naipes. No tuvo el mínimo resto para oponer ideas, para desenmascarar la frivolidad, para desmontar una maniobra efectista. Massa esperó el informe presidencial y cuando le pusieron micrófonos a la salida, en vez de comentar el discurso, lanzó su artillería electoral contra el Código Penal que todavía ni siquiera estaba en discusión. Fue el comienzo de la campaña y gran parte de los políticos se asustó por los votos que puede movilizar el miedo. El juez Raúl Zaffaroni defendió el Anteproyecto. Inmediatamente recibió una an-

danada con supuestos documentos, historias y acusaciones para difamarlo. Estaban preparados, pero no para discutirle, sino para difamarlo, y tenían un arsenal que no se junta de un día para el otro. Cada uno de los pasos de esa campaña fue estudiado y preparado por publicitarios y por consultoras. La campaña de Massa apuntó al miedo, a generarlo y aprovecharlo, a instalar el miedo como materia de la política. Y lo logró, no sólo por el terrorismo declarativo de sus consignas, sino también porque la falta de escrúpulos da miedo. Y también da miedo la inconsistencia de muchos políticos que son incapaces de defender sus convicciones en una disputa electoral. El Anteproyecto de Reforma del Código Penal fue más una prueba a la política, y muchos salieron aplazados.

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Consejo Editor: Betty Argañaraz, María del Carmen Torres, Angel Villanueva, Eugenio Talbot Wright. Director: Sebastián Puechagut • Coordinadora Editorial: Agostina Parisí · Redacción: Alexis Oliva, César Pucheta, Miguel Magnasco Corrección: Victoria Picatto • Fotografía: Mercedes Ferreyra · Ilustración: Hernán Cappelletti · Distribución: Julia Soulier, Ernesto Torres, Rosario Rodríguez • Colaboraron: Enrique Fernández Quintana, Delia Galará, Matilde Nasser Administración: Mario Toranzo • Impresión: Comercio y Justicia Editores • Producción gráfica y editorial: Usina Creativa - agencia de comunicación - Tel: (0351) 4271736 - usinacreativa.com.ar - info.usinacreativa@gmail.com

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Será Justicia es una publicación impulsada por uno de los organismos de Derechos Humanos de Córdoba -Familiares de Desaparecidos y Detenidos...

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