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E L D IARIO DEL J UICIO L A P ERLA · C ÓRDOBA · A RGENTINA P     · A V · N$ 26 · E   8  21  J  2013 · : 1853-8290

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Manuel Bomheker

EN LAS SEMANAS ANTERIORES A LA FERIA JUDICIAL, LOS TESTIGOS APUNTARON A LA RESPONSABILIDAD ECLESIÁSTICA Y DE OTROS ESTAMENTOS CIVILES

Primera etapa. El tribunal suspendió las audiencias por la feria judicial de julio. En la primera etapa del juicio se comenzó a reconstruir la responsabilidad de cada imputado y el mapa del terrorismo de Estado en la provincia de Córdoba.

Dignidad del Sur Una vez más, hechos del mundo nos confirman que el imperialismo sigue siendo una realidad vigente. El presidente de la hermana república de Bolivia, prácticamente secuestrado en el espacio aéreo de la milenaria Europa. Países que se dicen independientes pero que no tuvieron empacho en cumplir órdenes de los Estados Unidos, ignorando los protocolos y normas internacionales de tratamiento de un primer mandatario de un país democrático. La historia no llegó a su fin, como quisieron creer algunos teóricos neoliberales. Continúa la hegemonía del mundo, que llega desde las dictaduras del plan Cóndor hasta el atropello a gobiernos populares de esta América Latina en el siglo XXI. En esta línea deben leerse las declaraciones de la embajadora del país del norte en nuestra patria, expresando su desagrado de vivir en una realidad como la nuestra. De un modo similar, los militares egipcios que acaban de usurpar el poder se apuran a rendir pleitesía al amo imperial: le explican detalladamente sus planes an-

EDITORIAL

tes incluso de dar cuenta a su propio pueblo por su conducta antidemocrática. En este contexto, resulta esperanzadora el rápido apoyo de Unasur a Evo, reuniéndose en menos de veinticuatro horas para dar un fuerte mensaje: el camino de independencia y autonomía es posible de ser transitado, aún con los límites de nuestras democracias. También es significativo ver a Dilma Roussef poniéndose a la altura de las protestas populares y dando un paso adelante en la profundización de las respuestas políticas, siempre a pesar de la represión de dichas protestas. La esperanza se funda en la tensión entre lo viejo que no termina de morir y lo nuevo que se está gestando. Hemos transitado un camino de construcción democrática y logramos el juzgamiento de los asesinos a pesar de los avatares de la justicia y la política. La respuesta unánime de América Latina y las bravuconadas (de los represores aquí y del imperio en todas partes) que tratan aún hoy, de lavar culpas, son las dos caras de ese proceso.

INFORME ESPECIAL

Un centro en pleno centro

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La UP y el Batallón  serán sitios de memoria

EL D2, UN SITIO HISTÓRICAMENTE UTILIZADO COMO CENTRO DEL PODER POLICIAL EN CÓRDOBA.

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Segunda parte de los represores imputados · P.  C

Sociedad en trance Vista aérea del D en el centro de la ciudad de Córdoba.

P C P · Páginas  y 

“Me pregunto: ¿Somos hoy, los argentinos, derechos y humanos? Dan ganas indubitables de decirnos que sí”. P O B · Página 


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EL JUICIO POR DENTRO

8 al 21 de julio de 2013 | Será Justicia

SEGUNDA QUINCENA DE LA CAUSA AYALA • UN DESPRENDIMIENTO DEL JUICIO VIDELA, EN TRIBUNALES FEDERALES II

Pruebas y testimonios comprometen al acusado

Juan Domingo Ayala es el único integrante del Comando Radioeléctrico que se encuentra imputado por el traslado y asesinato de seis militantes políticos, el 17 de mayo de 1976. Sus compañeros de armas lo han dejado solo. De los seis policías que participaron en el procedimiento, tres fueron encontrados por la muerte antes que por la justicia: Ricardo Rivera, Sixto Contreras y Tomás Vera. Los otros dos lograron evadir los pasillos de tribunales: Hugo Barbosa está prófugo y Jorge Zalazar, mediante un dudoso certificado médico presentado antes de la instrucción judicial, fue declarado insano. La causa que lleva su nombre entró en su etapa final. Tras varias semanas de audiencias, el jueves pasado se leyeron los alegatos. El pedido de la fiscal Graciela López de Filoñuk fue contundente: cadena perpetua y cárcel común por ser Ayala coautor de homicidio agravado, doblemente calificado por alevosía y pluralidad de partícipes.

Inspección. La fiscal Graciela López de Filoñuk entra a la UP flanqueada los jueces Rebak y Garzón.

A En su alegato, la defensa pidió que Ayala fuera absuelto por no acreditarse –según los abogados– su accionar en los hechos que se le imputan. Eduardo Alberto Hernández. En esas líneas, también se hace referencia a que los seis agentes tenían órdenes expresas del D2 –con un día de antelación al que ocurrieron los hechos– para custodiar a los detenidos que iban a ser sacados de la UP1. El juicio, entonces, no juzga las circunstancias del 17 de Mayo del 76 –que ya fueron resueltas en la causa Videla–, sino que tiene que ver con otras dos variables. Por un lado, comprobar la colaboración sistemática de instituciones civiles con el terrorismo de Estado –particularmente en este hecho–. Y por otro, demostrar la falsedad del relato que, sobre los acontecimientos, realizaron miembros del Comando en el intento de encubrir la masacre de aquel día.

L . “Vimos entrar dos móviles de la policía (…) y después vimos que sacaban personas de la cárcel, atadas y vendadas. Pusieron en marcha los móviles, y al rato sentimos varios disparos (...). Los llevaban policías”, aseguró Eduardo Bozzano, ex soldado de la Policía Militar (PM). Bozzano fue testigo directo del hecho, ya que se encontraba en las afueras de la penitenciaría esperando para salir de ronda al momento en que sacaban a los presos políticos. A su turno, Marité Sanchez, expresó que al regresar de su primer traslado al D2, Diana Fidelman le contó que allí le dijeron que “si volvían a sacarla, la iban a matar”. Ese comentario –que reiteraron varios testigos– refuta el supuesto desconocimiento del Comando sobre lo que iba a acontencer: las órdenes de custodiar el traslado provenían del mismo D2. Por su parte, la fiscalía introdujo nuevas pruebas en este mismo sentido. Entre ellas se destaca una felicitación al cabo Juan Domingo Ayala, registrada en el

LOS JUICIOS EN EL PAÍS • IDENTIFICACIÓN DE DESAPARECIDOS Y CAPTURAS DE VICTIMARIOS

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La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detuvo en distintos puntos de la provincia a  ex miembros de la Policía de Córdoba, en el marco de la causa ‘Meli, Vicente y otros’, que investiga el homicidio agravado con alevosía de cinco militantes guerrilleros, ocurrido a mediados de  en barrio Güemes. Las capturas se realizaron en Cruz del Eje, Villa del Rosario, Punilla, Villa María y Villa Dolores, en  procedimientos simultáneos de los que participaron  efectivos de la PSA. La investigación se inició hace un año por orden del juez Federal Alejandro Sánchez Freytes, y la fuerza de seguridad nacional fue convocada a los efectos de “evitar filtraciones y garantizar la detención de todos los acusados”, según fuentes tribunalicias. Entre las jóvenes víctimas asesinadas por el Comando Radioeléctrico había un menor.

La Secretaría de Derechos Humanos de Tucumán anunció que se identificaron los restos de seis desaparecidos en el llamado Pozo de Vargas, utilizado durante la dictadura para arrojar cuerpos de detenidos. Roberto Raymundo Vega (desaparecido el  de enero de ), Segundo Bonifacio Arias ( de febrero de ), Justina Andrea Carrizo ( de febrero de ) y Luis Lescano ( de marzo de ) fueron reportados como detenidos durante el “Operativo Independencia”, comandado por Antonio Domingo Bussi. Los otros dos casos son los de Raúl Roque Danun ( de noviembre de ) y Eduardo Nicanor Giménez ( de enero de ). En la identificación de los restos óseos intervinieron el Equipo Argentino de Antropología Forense y el Colectivo de Antropología Memoria e Identidad de Tucumán (Camit).

Una causa maltratada Desde su inicio, la causa Ayala ha tenido diversos inconvenientes que han complicado su normal desarrollo. El más notorio a lo largo de sus diferentes instancias ha sido la falta de una querella. Extrañamente, las familias de las víctimas no fueron notificadas al elevarse la causa a tribunales. Y, tras el rechazo de los jueces al pedido de nulidad de inicio del juicio, presentado por los organismos de Derechos Humanos, el proceso quedó sin abogados querellantes. Esta falta también se evidenció durante la inspección ocular realizada en la UP, el pasado martes  de julio. Estaba previsto el recorrido por el pabellón , del cual sacaron a Miguel Mozé y José Svagusa –en-

legajo del policía Yamil ‘Turco’ Jabour, por su participación en un procedimiento en barrio San Vicente que tuvo como desenlace el fusilamiento de Esther de Maggio, el 30 de enero del 76. U ‘’  . La descripción del supuesto intento de fuga fue devastada por los testigos y el alegato de la fiscal. To-

tre otros–, y por el pabellón , que es donde estuvo detenida Diana Fidelman. Como único testigo fue convocado Luis Miguel Baronetto, que permaneció preso en el pabellón ; pero nadie fue citado para el reconociemiento del . Con inexplicable negligencia, los jueces consultaron a Delia Galará –que se encontraba casualmente en el lugar– para que brindara testimonio, pese a no ser testigo de la causa. Galará, que volvía a transitar esos pasillos por primera vez después de  años, aceptó y contó su experiencia. Pero la irresponsable improvisación del tribunal podría haber ocasionado severos problemas tanto en la persona de Delia, como en el correcto avance del juicio.

dos coincidieron en que luego de días de torturas, pésima alimentación y golpizas constantes, sumados a la manera en que eran trasladados los presos (con vendas y ataduras), no había ninguna posibilidad de escapatoria. El saldo no deja lugar a dudas: las seis víctimas pertenecían a un solo ‘bando’.

TESTIMONIOS DE LA PERLA • RICARDO STRZELECKI

La patota identificada L       . Ricardo Strzelecki, ex obrero de Renault y ex militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), relató su secuestro, el 14 de mayo del 77, en su casa de la avenida Humberto Primo, y el traslado a La Perla, donde fue interrogado acerca de su militancia y también sobre su ‘responsable’ político. Ante la propuesta del Tribunal, Strzelecki se paró frente a los acusados y señaló a Carlos Alberto Vega como el “gordito, un poco calvo, que tocó el timbre” en su casa y, a Jorge Exequiel Acosta, como el que irrumpió y lo encañonó con una pistola. También reconoció a Oreste Valentín Padován como quien en un interrogatorio se hizo pasar por un presunto infiltrado en la Facultad de Agronomía, donde el testigo estudiaba. “Me sacan la capucha y se me acerca uno alto, fornido y vestido con mameluco, y otro con una carpetita como de estudiante. Dicen que ya me tenían fichado, porque se habían infiltrado en la facultad y en la fábrica. Me pareció medio burda

Manuel Bomheker

D . Un acta del Comando encontrada por el Archivo Provincial de la Memoria fue la pieza que dio inicio a esta causa. En una de sus fojas se describe (en puño y letra de Zalazar) la participación del ente provincial en el operativo que terminó con la vida de los presos políticos Miguel Ángel Mozé, Diana Fidelman, Luis Ricardo Verón, José Alberto Svagusa, Ricardo Alberto Yung y

Nicolás Castiglioni

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INSPECCIONES OCULARES EN LA CAUSA AYALA

Ricardo Strzelecki.

la presentación”, recordó. Por último, identificó en Luis Manzanelli a quien, luego de interrogarlo a cara descubierta, le hiciera una particular arenga: “Me dice que la guerrilla ya estaba derrotada, que en el país no quedaba ni el dos por ciento de lo que fue. Termina el discurso y me pregunta si yo sabía por qué estaba ahí. «Supongo que por el activismo gremial», le digo. «No, estás acá por guerrillero», me dice”.


EL JUICIO POR DENTRO

El diario del Juicio La Perla| Año V · Nº 26

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DICTADURA “CÍVICO-MILITAR” • LOS TESTIGOS CONTINÚAN APORTANDO INFORMACIÓN SOBRE EL ENTRAMADO CIVIL EN TORNO AL TERRORISMO DE ESTADO

“No se investigan la complicidad de la iglesia, la partidocracia ni la Justicia” P ,  , ,    ,                    . Manuel Bomheker

A lo largo de los seis meses que lleva el juicio por la megacausa La Perla - La Ribera, una de las constantes han sido las revelaciones de testigos que contribuyen a apuntalar la índole ‘cívicomilitar’ de la Dictadura. En la audiencia 58, el testigo Ricardo Omar Vissani, secuestrado el 14 de abril de 1976 y recluido en el campo de concentración de La Perla y en la UP1, manifestó que le gustaría que “algún día también estén en el banquillo de los acusados las complicidades civiles: la jerarquía eclesiástica, y las autoridades judiciales y universitarias”. Como ejemplo de “la participación imprescindible de la Iglesia en el terrorismo de Estado”, mencionó la actuación del capellán del Tercer Cuerpo de Ejército en la cárcel de barrio San Martín, Eduardo McKinnon: “Se acercaba teóricamente para contenernos espiritualmente. A cada uno de

nos dijeron que no podían hacer absolutamente nada. Fuimos al Arzobispado y nos contestaron que mi hermana era un 'pez gordo' y no podían hacer nada”.

Arzobispado de Córdoba. En lo que va del juicio, varios testimonios apuntaron a la complicidad de parte de la iglesia católica con la represión.

los que supuestamente contuvo y escuchó, posteriormente lo fusilaron”. Asimismo, Vissani cuestionó la “connivencia de la justicia” con la represión, al recordar que la única entrevista que mantuvo con su defensor oficial, Antonio Cornejo, “tuvo el mismo tenor que los interrogatorios de La Perla”. Finalmente, desenmascaró a “las autoridades universitarias”, que lo “expulsaron” de la Facultad de Medicina por haber sido militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores. “A ”. También se refirió al tema de la responsabilidad civil la testigo Nora

TESTIMONIOS • LAS VÍCTIMAS JUVENILES

E      G Un testigo relató que estando en cárcel de La Plata, Juan Graiver decía: “Cuando venga la democracia, vamos a reclamar la devolución de la empresa (Papel Prensa), porque nos han despojado”. Beatriz Maorenzik, sobreviviente de una familia castigada por el terrorismo de Estado. Su hermana Graciela del Valle era esposa del ‘Negrito’ Antonio del Carmen Fernández, un dirigente del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) fusilado en Catamarca con otros trece guerrilleros, el 12 de agosto del 74, en la tristemente célebre ‘Masacre de Capilla del Rosario’. Desde entonces, Graciela vivió en la clandestinidad con Andrés,

su hijo recién nacido, hasta que fue apresada en Córdoba en marzo del 75 y aún se desconoce su destino. También fueron tomados cautivos otros dos hermanos, luego liberados. Junto con su padre, Nora realizó numerosas gestiones para conocer el paradero de su hermana: “Presentamos denuncias policiales, habeas corpus, fuimos al Partido Radical, porque mi hermana y mi padre eran afiliados, y

P   . Ex trabajador de Fiat-Concord y titular del gremio Sitrac secuestrado en agosto del 78, Carlos José Masera contó que, en la cárcel de La Plata, compartió la celda con otro cordobés, Reinaldo Hidalgo, quien le refirió un episodio “significativo para una discusión pública que se está dando hoy”. “Me comentó que un día jugaba al dominó, y al lado estaban los Graiver, el padre (Juan) y un hijo (Isidoro). Y el padre dijo: Cuando venga la democracia, vamos a reclamar la devolución de la empresa (Papel Prensa) porque nos han despojado”, recordó. A su vez, Elia Salís, ex militante de la Juventud Guevarista detenida en julio del 75, planteó: “Estos juicios son muy importantes y el trabajo del Tribunal va a marcar un hito en la historia; pero me parece que van rengos, porque no se está investigando el rol de complicidad con el terrorismo de Estado, –con compromiso activo o por omisión–, de la Iglesia, la partidocracia tradicional y la familia sagrada de los judiciales. Nuestros muertos y desaparecidos merecen que se camine como se tiene que caminar”.

LOS “NAZIS” CRIOLLOS • EL ENSAÑAMIENTO CONTRA LOS PRISIONEROS DE ORIGEN JUDÍO

El plus antisemita de la represión

Eugenio Reati fue secuestrado en septiembre de , cuando cursaba en el colegio Monserrat y militaba en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). En el Departamento de Informaciones (D), “el Gato (Miguel Ángel) Gómez, me torturó a mí y a mi hermano, y le pegó a mi padre. Eso no se me olvida nunca”, expresó. El testigo mostró una foto que le tomaron para un “Registro de extremistas” y manifestó: “A ese joven de  años le pegaron y lo torturaron. Me veo como un niño y pienso en el odio que deben haber tenido para hacer eso conmigo y tantos otros, más allá de las ideologías”. Por su parte, María del Carmen Pérez reveló que la UES estaba ‘infiltrada’ por servicios policiales y militares desde antes del golpe de Estado del .

E  M Z   “  ”    “”. “A S F        ”,  O M.

María del Carmen Pérez.

Apresada en abril de , fue sometida a los mismos métodos de tortura que se les aplicaba a los militantes revolucionarios. Otro ex miembro de la UES, Fidel Ángel Castro, fue secuestrado en junio del  durante la revisación médica para el servicio militar, y estuvo preso hasta febrero del . “En La Perla, fui picaneado por un gordito de tez blanca. Creo que era HB (Carlos Díaz)”.

res regresaron y “con una El abogado Mario Zareceactitud de judeofobia” le coansky atribuyó su secuestro, municaron que le iban a el 27 de junio de 1977, al haaplicar un castigo para su ber representado a sindica“reeducación”. “Me llevaban tos “en lucha”, ser profesor a otro cuarto, me hacían en la Escuela de Trabajo Sodesnudar y con la venda cial de la Universidad de puesta me daban una hora Córdoba y “de los pocos de castigos corporales por abogados que se animaban la mañana y otra por la tara realizar habeas corpus” Mignola: “A Sajario Feldman le marcaron la esvástica”. de: golpes con bastones, patapor los desaparecidos. Trasladado con su esposa Sil- comunidad judía, pero yo estaba das y puñetazos, mientras yo via Moserrat al campo de La Per- desvinculado. Un día me traen giraba”, relató. A su vez, el testigo Omar Migla, ella fue alojada en la cuadra y una máquina de escribir y me diél aislado en una pequeña habi- cen que tengo que redactar un nola aportó otro elocuente ejemtación, donde permaneció 27 dí- informe sobre los judíos en Cór- plo del antisemitismo de los reas. Fue interrogado por su “ac- doba. Entonces, redacto un rela- presores del Ejército, al recordar to con generalidades. Después que “a Sajario Feldman le marcatuación en el ámbito social”. Pero el trance más duro que le me dicen que el general Menén- ron la cruz esvástica en la cabetocó sufrir a manos de los repre- dez estaba furioso por lo incon- za” y la persecución del Tercer sores tuvo otra motivación: sistente del informe que brindé”. Cuerpo a las familias de David Dos días después, sus capto- Kolman y Jaime Lockman. “Ellos sabían que pertenecía a la

Manuel Bomheker

El enemigo estudiantil


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INFORME ESPECIAL • LA HISTORIA DEL D2, EX CENTRO CLANDES

8 al 21 de julio de 2013 | Será Justicia

REPORTAJE • RODEADO DE ÍCONOS EDILICIOS DE LA CURIA CORDOBESA, UN LABERINTO DE HORROR A METROS DE PLAZA SAN MARTÍN | Por César Pucheta

Un centro clandestino en el corazón de la ciudad de Córdoba H        C,  D2        E        ,  E   P   . Manuel Bomheker

Un espacio distinto. La biblioteca del Archivo Provincial de la Memoria es un lugar de tránsito y consulta permanente, que habitualmente se llena de estudiantes secundarios.

La tendencia de los historiadores, que suele apuntarse hacia los rasgos generales de la estructura institucional de la ciudad sin enfocarse sobre los elementos puntuales que la construyen, tiene al Cabildo Histórico de Córdoba como referencia obligada en la vida política y social de la capital provincial. Desde mediados del siglo XVI, su estructura estuvo destinada a la policía. Esos pasillos, salas, patios y oficinas, fueron escenarios fieles del derrotero que la institución supo construir a lo largo de la historia argentina. “La inercia del uso policial cotidiano hizo que el espacio se reconociera como territorio policial, no sólo durante la década del setenta sino a lo largo de la historia de la ciudad”, advierte la actual Directora del Archivo Provincial de la Memoria (APM), Ludmila Da Silva Catela. La persecución política ejercida por las fuerzas policiales no pertenece a una realidad que pueda anclarse en un período de tiempo determinado. Más bien, ese accionar cruza casi a toda la historia argentina. De la misma manera, con el paso de los años, algunas dependencias se convirtieron en emblemas de esa persecución. Una de ellas fue la del Pasaje Santa Catalina. El decreto 1042 del año 1972 convirtió a la ex División de Informaciones de la Policía de Córdoba en Departamento. Esa elevación entregó a la estructura mayores recursos materiales y humanos que se utilizaron puntualmente para trabajos que tenían que ver con el espionaje, la organización y la clasificación de la información obtenida por el personal policial. Esos recursos también fueron puestos al servicio de secuestros, interrogatorios y torturas

que se agudizaron hacia 1974. El golpe policial que derrocó al gobernador Obregón Cano precipitó en Córdoba varias prácticas del terrorismo estatal que iban a replicarse a lo largo del país con el golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976. El espacio del Departamento de Informaciones fue utilizado desde entonces como otro de los centros en los que se concentraba el poder y las relaciones entre el Tercer Cuerpo de Ejército, la Policía y el Comando Libertadores de América. U   . Visto a la distancia, resulta llamativa la decisión que llevó a las fuerzas represivas a elegir un punto neurálgico de la ciudad para el funcionamiento de uno de los centros más importantes en la estructura represiva provincial. Lo cierto es que, si bien se encontraba ubicado en pleno corazón de la capital mediterránea, nadie entraba al Pasaje Santa Catalina. Había custodia en ambos extremos y los ciudadanos tomaban esa situación dentro de los carriles de la ‘normalidad’ cotidiana. Los cordobeses reconocían ese extraño pasaje como un espacio ajeno. Oscuro y tenebroso, alejado de su trajinar diario. De hecho, hasta que el sitio fue convertido en la sede del APM, muy pocas personas pasaban por allí. Ya en democracia, sin custodios permanentes pero con móviles estacionados durante gran parte del día, la policía todavía cercaba el lugar. Interponiendo obstáculos, mantenía este espacio como territorio propio, prácticamente impenetrable. En tiempos de represión, todo el sitio fue utilizado como centro clandestino. No hay lugares puntuales que marquen una

división entre lo que se usaba como fachada legal y el resto. “Es un sitio muy ‘laberíntico’, los patios eran lugares en los que se dejaba a los detenidos a la intemperie durante días y días, con todo lo que eso significa. Los lugares en los que se aplicaba la tortura, en el sentido más explícito del término, eran los más ocultos, los menos accesibles desde afuera”, cuenta Ludmila Da Silva Catela. La directora del Archivo resalta también que varias de las modificaciones que se han realizado a lo largo de la historia complejizan la idea de cómo se pensó el centro de detención

clandestino en su momento. “Hay que pensar que no fue construido para el uso policial. Aquí había, originalmente, tres casas de familias con dos patios cada una que hoy están unidos, pero no siempre lo estuvieron. Y que, en otros tiempos, estaba mucho más parcelado. A su vez, todo lo que hoy se ve desde afuera, antes no se veía. Cuando nos hicimos cargo del edificio, las ventanas todavía se mantenían cerradas. Primero, no se entraba al pasaje, y aquellas personas que podían hacerlo por alguna consulta por un familiar o algún otro hecho, prácticamente no veían nada al interior del edificio”. Entre 1974 y 1975 el D2 estuvo a cargo del Inspector Mayor Ernesto Julio Ledesma quien fue reemplazado por el comisario Inspector Pedro Raúl Telleldín, que ocupó el cargo hasta 1977. Desde ese momento, y hasta 1979, el comisario Juan Fernando Esteban se hizo responsable del D2. Según los testimonios, pasaron por estecentro clandestino de detención, casi dos mil personas en ese lapso de tiempo. D  . En el año 1978, una parte del D2 fue trasladada a la casona ubicada en la esquina de Mariano Moreno y Caseros. Muchas de las personas que pasaron por el lugar señalaron durante años la existencia de un sótano en el que se llevaban a cabo los interrogatorios y las torturas. Ese sótano recién fue descubierto en el año 2008, luego de que el Archivo Provincial de la Memoria accediera a los planos originales de la locación. En Junio de 1979, el Departamento de Informaciones quedó bajo la órbita de la Dirección General de Investigaciones que quedó a cargo de Pedro Raúl Telleldín hasta el año 1980. Luego de la recuperación democrática, las casonas del Pasaje Santa Catalina continuaron teniendo funcionamiento relacionado con las fuerzas de seguridad. En 1986, se instaló allí la Direc-

ESPACIO DE MEMORIA • EL D2, TREINTA AÑOS DESPUÉS DEL HORROR

El D, treinta años depués En el año , al sancionar la denominada Ley de la Memoria, la legislatura de Córdoba dispuso la creación de la Comisión y Archivo Provincial (APM) de la Memoria que funciona en el sitio en el que ejecutó sus tareas el personal del D. Allí, en el Pasaje Santa Catalina de la ciudad de Córdoba. Sólo durante el año pasado, visitaron el lugar unas . personas. Desde , un memorial inscripto en la fachada representa una gran huella digital. Expresa la búsqueda de una identidad recuperada con la que se encuentran los transeúntes. Es una marca artística que indica el trabajo que se desarrolla en su interior: ‘la preservación de la(s) memoria(s)’. Parte de los archivos que resguarda son un conjunto de documentos –producidos por las fuerzas de seguridad durante los años  y –, que detallan las acciones de represión ilegal. Se actualizan con la búsqueda que realizan integrantes de este espacio en las instituciones estatales y, principalmente, en comisarías de la provincia de Cór-

doba. Hoy son documentos de carácter público. Su consulta está regulada por el reglamento de accesibilidad del APM, que protege el derecho a la intimidad e integridad de las personas. A su vez, el Archivo realiza múltiples tareas de formación sobre la historia reciente. Ello se plasma en su Área de Educación (por la que en  pasaron alrededor de . niños y adolescentes), y en la Biblioteca de Libros Prohibidos: una exposición permanente que reúne libros y revistas censurados durante la dictadura militar. Además de la biblioteca, el espacio cuenta con otras salas en las que se exponen las historias de vida de los asesinados y desaparecidos por el terrorismo de Estado, como las llamadas ‘Vidas para ser contadas’ y la ‘Sala de presentes’. Estas propuestas se complementan con una incesante actividad cultural, abierta a la sociedad. Muestras artísticas, intervenciones teatrales y presentación de libros y poesía dan un color distinto a un pasaje que durante mucho tiempo fue gris.


STINO QUE FUNCIONÓ DURANTE AÑOS AL LADO DE LA CATEDRAL

INFOGRAMA • DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DEL D2 EN EL TERRORISMO ESTATAL

ción de Asistencia a la Víctima del Delito y, en 1988, el Cuerpo de Vigilancia Especial de la Policía, encargado de custodiar el casco céntrico. Cuando la Legislatura Provincial aprobó la Ley de la Memoria, el 22 de marzo de 2006 se creó la Comisión y el Archivo Provincial de la Memoria. En diciembre de ese año, en el marco de la conmemoración del día internacional de los Derechos Humanos, el gobierno de Córdoba entregó las llaves del edificio donde funcionó el D2 a la Comisión Provincial de la Memoria.

Reconstrucción del D2 a partir de un plano recuperado de arquitectura de la provincia del año 1977.

Fuente: Comisión y Archivo Provincial de le Memoria

Manuel Bomheker

. Oficinas. Llamadas formalmente ‘guardia’ o departamento de Asuntos Sociales. Aquí los detenidos eran ingresados, requisados, fotografiados e interrogados. . Oficina. Del segundo jefe del D, crio. Fernando José Esteban. . Comando de Operaciones Tácticas. Utilizado por quienes estaban a cargo de las ‘brigadas fantasma’ o de ‘calle’. También fue lugar de cautiverio de detenidos. . Brigada Antiguerrillera. Los testimonios señalan este lugar como una oficina de interrogatorios donde se arrancaban testimonios bajo tortura. Lugar de cautiverio de mujeres detenidas. . Baño. Lugar de cautiverio, a fin de adicionar un trato degradante a las inhumanas condiciones de detención. Es denunciado además como lugar en donde las víctimas sufrían abusos sexuales. . Celdas. En una de ellas Martha Rossetti de Arquiola vio durante su cautiverio, escrito en la pared, un pedido de ayuda de Oscar Domingo Chabrol. En la otra, Carlos Raimundo Moore fue mantenido en cautiverio entre  y . . Altillo - Armería. . Sótano. Existen denuncias sobre su uso como lugar de tortura. . Cocina. Hasta mediados de  fue sala de interrogatorios y tortura, pasando a convertirse luego en una cocina utilizada por la patota del D. . Oficina. Algunas víctimas recuerdan haber permanecido allí. . Patios. ‘De adelante’, ‘del me-

Escala 1:500 dio’ y ‘de atrás’. Su tránsito determinaba el ingreso a la zona más restringida. Aquí permanecían los detenidos sin poder moverse o soportando las inclemencias del tiempo. Entre el patio de adelante y el del medio, los detenidos (vendados) tropezaban diariamente con  escalones, para gracia de sus secuestradores. . Oficina del N°. De los jefes del D, Ernesto Julio Ledesma y Raúl Pedro Telleldín, hasta . Permitía una vista directa del ‘tranvía’ y la sala de torturas. . Oficina de guardia. Mencionada también como oficina de inteligencia ‘estudiantil-gremial’. . Oficina de Archivos. Aquí se guardaban archivos políticos que

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EL JUICIO, DÍA X DÍA

El interior del laberinto

LUDMILA DA SILVA CATELA Directora del Archivo

Doctora en Antropología Cultural y Magister en Sociología por la Universidad Federal de Río de Janeiro, Brasil. Profesora e investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) e Investigadora del CONICET en el Museo de Antropología-UNC. Ha publicado diversos artículos en revistas y libros sobre temas de violencia, memoria e identidad. Actualmente se desempeña como Directora del Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba. "La primera gran particularidad del D es su ubicación. Se encuentra en el centro político y cultural de la ciudad. Así como durante la dictadura este lugar ocupaba un sitio visible a pesar de su condición de centro clandestino, en la actualidad se convierte en un lugar de paso para el peatón que prácticamente se tropieza con él. Muchos de los que entran no lo hacen necesariamente pensando en la experiencia que van a tener".

El diario del Juicio La Perla| Año V · Nº 26

nunca pudieron ser recuperados. . Tranvía. Habitación estrecha y larga con bancos de cemento, llamada así por los detenidos. Permanecían vendados y maniatados a metros de la sala en que se los interrogaba con torturas. . Sala de torturas. Mencionada por los detenidos desde . . Patio de los legales. Llamado así por ser parte de la Alcaidía de la Central de Policía ubicada en el Cabildo, y la Dirección Gral. de Investigaciones Criminales. Lugar que recuerdan repleto de detenidos durante grandes detenciones en el Cordobazo o el Navarrazo. . Celdas. Donde convivieron detenidos políticos y detenidos por delitos comunes.

HOMENAJE A RAMONA GALÍNDEZ Y LILIANA GEL • LOS ÁRBOLES DE LA VIDA FLORECEN EN CÓRDOBA

DÍA 54 - MARTES 25/06

El frío de La Perla La testigo María de las Mercedes Beltramino explicó lo que era un campo de concentración: “Llegar a un lugar en el que no sabés dónde estás o si vas a salir viva o muerta, y donde todo lo que en la vida uno aprendió es negado, te desarma mucho. Eso se lleva metido en el alma toda la vida. Acordándome de La Perla, he vuelto a tener frío”.

El que apagó la luz “Salimos en libertad gracias a presiones de los organismos de DDHH, no sólo del país sino de todos lados. Una abogada hizo una presentación, porque no me querían soltar. Imagínense, ya iba casi un año del gobierno de (Raúl) Alfonsín y seguía adentro. Yo fui el que apagó la luz del pabellón de los presos políticos”, graficó el sobreviviente Raúl Antonio Aybar.

DÍA 58 - MIÉRCOLES 3/07

La vida eterna En referencia a los represores, el testigo Ricardo Vissani dijo: “Nos mataron a treinta mil compañeros y todavía hay algunos gobernantes, como el de Córdoba (José Manuel de la Sota), que dicen que hay que reconciliarnos. Estos señores nunca se van a reconciliar, pero sí les deseo la vida eterna para que algún día, aunque sea por hartazgo, nos digan a dónde están los cuerpos y los niños que robaron”.

De velorios y bodas “Yo perdí a mi padre y a mi madre estando en la cárcel y no pude ir a sus velorios”, recordó el ex preso político Fidel Ángel Castro y, en referencia a una reciente salida autorizada del imputado Luis Manzanelli, ironizó: “Los felicito a los señores del Tribunal, que a esta gente la dejan ir al casamiento de la hija”.

EL JUICIO EN LA CALLE

El recuerdo cautivo Toca sencillo, con acordes básicos, a pesar de tener recursos y talento de sobra. El artista percibe bien: lo emotivo prima sobre la virtud en la ejecución del instrumento, al menos en este caso. El chasquido de las cuerdas y la voz de Raly Barrionuevo se sienten clarito aún estando al aire libre, y la elección de la pieza es, cuanto menos, acertada. Es una zamba bellísima, bienvenida por estos pagos. Cerca de él está Vitín Baronetto, de boina, campera gruesa de invierno y mocasines clásicos. Canta fuerte Vitín, con voz grave y ronca, tal vez sacándose de encima algún resto punzante de su testimonio en la causa Ayala.

Vida se está plantando en su homenaje. Tu amor es una estrella/ con cuerdas de guitarra/ una luz que me alumbra/ en mi oscuridad.

‘El Ale’ es uno de los referentes de H.I.J.O.S y, al igual que su madre, transita la actividad sindical hace varios años. La tarde del 28 de junio lo sorprendió rodeado de los suyos –y de otros tantos–, retomando los pasos de Ramona: su historia de militancia y compromiso político. “Quiero reivindicarla como luchadora. Me contaron que todo lo que hacía, lo hacía desde la solidaridad y eso me llena de orgullo. Ella y sus compañeros no eran subversivos, lo único que querían era un país mejor para todos”, dijo conmovido.

Al pie del calicanto/ la luna cuando pasa/ peinó mi serenata/ la cresta del sauzal.

De nuevo estoy de vuelta/ mi tropa está en la huella/ Arrieros musiqueros/ me ayudan a llegar.

Alejandro Rossi lo observa de frente y sonríe. Su mamá, la ‘Negrita’ Ramona Galíndez, y Liliana Gel son el motivo por el cual se encuentran unas cien personas entonando la letra del Chango Rodríguez. En el corazón del Parque Sarmiento, a metros del Monumento del Dante, un Árbol de la

Ellas dos –Ramona y Liliana– fueron secuestradas en ese mismo lugar 37 años atrás, el 24 de junio de 1976. Aún continúan desaparecidas. Su memoria trae mil postales “como leñita seca”, recuerdo de tantas horas en Villa El Libertador, participando de ese hervidero de organización

Foto: gentileza Alejandro Rossi

De nuevo estoy de vuelta/ después de larga ausencia/ igual que la calandria/ que azota el vendaval.

política que eran los barrios populares de la ciudad de Córdoba. El boulevard principal del Parque relata a partir de ahora esta historia a través de sus semillas, invitando a los miles de transeúntes que pasan por allí a diario a conocer los hechos que también ocurrieron en ese sitio. Precisamente a eso apuntan estas intervenciones urbanas –Los Árboles de la Vi-

da– organizadas por el Archivo Provincial de la Memoria. En ese marco se realizó esta actividad a la que dio cierre la voz de Raly, haciendo aparecer, a plena luz del día, la luna cautiva del Chango. Para terminar, no se achique y si lo sabe, cante. No se quede con las ganas. Acércate a la reja/ sos la dueña de mi alma/ sos mi luna cautiva/ que me besa y se va...


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MEMORIAS EN PRESENTE

8 al 21 de julio de 2013 | Será Justicia

DOSSIER: LOS IMPUTADOS (SEGUNDA PARTE) • NOMBRES, CARGOS, IMPUTACIONES Y ANTECEDENTES | Por Agostina Parisí

Los represores del juicio La Perla to en . Fue condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad en .

Pérez, Fernando Andrés No se ha encontrado archivo fotográfico

Delía Larocca, Carlos Cesar Idelfonso

Oficial del Ejército y General de Brigada. Imputado por privación ilegítima de la libertad agr., imposición de tormentos agr., homicidio calificado y tentativa de homicidio calificado. Fue agregado militar en EEUU y en , antes de la asunción de Luciano Benjamín Menéndez, fue el Comandante del Tercer Cuerpo de Ejército.

Grandi, Eduardo Alias: Lalo. Oficial de la Policía de la provincia de Córdoba. Imputado por privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado, imposición de tormentos seguidos de muerte y tentativa de homicidio calificado. Se desempeñó en el D desde  hasta , momento en que se retiró como Comisario Inspector. Estuvo prófugo de la justicia hasta junio de .

Lucero, Luis Alberto Alias: Cara con rienda, Chatarra. Oficial de la Policía de la provincia de Córdoba. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado, imposición de tormentos seguidos de muerte y abusos deshonestos agravados. Integró la patota del D. Fue miembro del Comando Libertadores de América. Condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad en .

Luna, Marcelo Alias: Piruchín, Pibe pedrota, Loco. Suboficial de la Policía de Córdoba. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agr., homicidios calificados, imposición de tormentos seguidos de muerte, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Integró la patota del D desde  hasta . Fue condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad en .

Manzanelli, Luis Alberto Alias: El hombre del violín, Piazza. Suboficial de Ejército especializado en Inteligencia. Imputado por privación ilegítimas de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado, imposición de tormentos seguidos de muerte y tentativa de homicidio calificado. Se desempeñó en el Destacamento de Inteligencia . Integró el Comando Libertadores de América y actuó en los CCD del Ejército. Integró la patota de La Perla. En democracia, fue director del Círculo de Suboficiales del Ejército de Córdoba. Durante las investigaciones desarrolladas a partir de  en la causa Verdad Histórica, se ordenó allanar su casa y se secuestró un ‘manual de respuestas’ para que los militares afrontaran los juicios.

Melfi, José Domingo Personal civil del D. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agr., homicidio calificado y tentativa de homicidio calificado. Integrante del Comando Libertadores de América. Trabajó en la administración pública para detectar y perseguir a opositores políticos, y fue Jefe de Servicios Especiales del Hospital Rawson.

Menéndez, Luciano Benjamín Alias: Cachorro. Oficial del Ejército. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado, imposicion de tormentos seguidos de muerte y sustracción de menores. Se desempeñó como Comandante del III Cuerpo de Ejército. Es el principal responsable de los delitos de lesa humanidad cometidos en las  provincias que conformaron el área . Dirigió y dio las instrucciones para el exterminio de personas. En Córdoba fue condenado tres veces a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad, la primera de ellas en .

Molina, Eduardo Alias: Negro, Moncholo, Cepillo. Oficial de la Policía de Córdoba. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado, imposición de tormentos seguidos de muerte, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Integrante de la patota del D. Fue miembro del Comando Libertadores de América. Condenado a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad en .

Monti, Carlos Edgardo Oficial de la Fuerza Aérea. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada. En  se desempeñó en Córdoba como Teniente en la Compañía de Policía Militar, cuando habría participado del secuestro del conscripto a su cargo Máximo José Juárez.

Morard, Emilio Alias: Merlo, Capicua, Esteban Merlo. Personal Civil de Inteligencia del Ejército. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado e imposición de tormentos seguidos de muerte. Integró el Comando Libertadores de América y la patota de La Perla, La Ribera y otros CCD del Ejército.

Padován, Oreste Valentín Alias: Gino Suboficial del Ejército especializado en Inteligencia. Se desempeñó en el Destacamento  como integrante de la patota de La Perla y otros CCD. Se retiró del Ejérci-

Suboficial de la Policía de Córdoba. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos seguidos de muerte, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Integrante de la patota del D desde antes de . Formó parte del Comando Libertadores de América.

Quijano, Luis Alberto Cayetano Alias: Ángel. Oficial de Gendarmería Nacional especializado en Inteligencia. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado, imposición de tormentos seguidos de muerte y sustracción de un menor. Desde el  de marzo de  se desempeñó en forma permanente en el Destacamento de Inteligencia . Integró la patota de La Perla.

Rocha, Ricardo Cayetano Suboficial de la Policía de la Provincia de Córdoba. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos seguidos de muerte, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Miembro del Comando Libertadores de América. Se desempeñó en el D hasta .

Romero, Hector Raúl Alias: Palito, Jorge, Humberto Ricardo Remonda. Personal civil de Inteligencia del Ejército. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado e imposición de tormentos seguidos de muerte. Se desempeñó en el Destacamente de Inteligencia , en el grupo de Operaciones Especiales (OP).

Tófalo, José Andrés Alias: Favaloro, Fava, Sancocán. Oficial del Ejército especializado en Inteligencia. Imputado por privación ilegítima de la libertad agr., imposición de tormentos agravados y homicidios calificados. Se desempeñó en el Destacamento  en el Sector Logística hasta mediados de ese año, cuando pasó a integrar la patota de La Perla.

Vega, Carlos Alberto Alias: Vergara, El tío. Suboficial del Ejército. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado e imposición de tormentos seguidos de muerte. Como Sargento Ayudante integró el grupo de Operaciones Especiales (OP) del Destacamento de Inteligencia . Fue parte de la patota de La Perla desde mediados de . Condenado a  años de prisión por delitos de lesa humanidad en .

Vega, Juan Eusebio Alias: Sobrino, Pacino. Suboficial del Ejército especializado en Inteligencia. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado e imposición de tormentos seguidos de muerte. Desde  integró la patota de La Perla. En  fue trasladado a Río Gallegos. Solicitó el retiro del Ejército a fines de .

Vélez, José Idelfonso Alias: Cabeza, Cabezón. Agente de la Policía de Córdoba. Imputado por imposición de tormentos agr. Uno de los integrantes de la patota del D.

Vergez, Héctor Pedro Alias: Vargas, Gastón, Capitán. Oficial del Ejército especializado en Inteligencia. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, homicidio calificado, imposición de tormentos seguidos de muerte, tentativa de homicidio calificado y sustracción de un menor. Integró el Destacamento  desde  como Teniente Primero. Formó parte del Comando Libertadores de América. En  fue ascendido a Capitán. Fue jefe de La Perla y La Ribera, actuando también en otros CCD dependientes del Ejército. En  fue trasladado al Batallón de Inteligencia  en Buenos Aires. Desde  se desempeñó como directivo de la financiera Condecor en Córdoba.

Villanueva, Carlos Enrique Alias: Principito, Gato, Villagra. Oficial del Ejército especializado en Inteligencia. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados y homicidio calificado. Durante  integró la Compañía de Policía Militar en Córdoba. Fue destinado a Bahía Blanca donde estuvo hasta diciembre de . Luego volvió a Córdoba para desempeñarse en el Destacamento , donde permaneció hasta fines de . Fue jefe de La Perla desde fines de  hasta que dejó de funcionar como centro clandestino de detención, en .

Yanicelli, Carlos Alfredo Alias: Tucán Grande, Cara de nabo. Oficial de la Policía de la provincia de Córdoba. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado, imposición de tormentos seguidos de muerte, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Fue miembro del Comando Libertadores de América y uno de los jefes de la patota del D, actuando en distintos CCD de Córdoba. Hasta  se desempeñó como director de Inteligencia Criminal de la Policía de Córdoba. Ese mismo año fue pasado a retiro, con el grado de Comisario Mayor. El ministro de gobierno Oscar Aguad lo nombró director de Inteligencia Criminal de la Policía de Córdoba, pero la designación quedó sin efecto. En  fue condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad.

F: Oficina de Prensa de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba. Área de Legales, Investigación y Comunicación de H.I.J.O.S y Familiares. Comisión y Archivo Provincial de la Memoria. Espacio para la Memoria "La Perla".

L 42         F A   S. A     ,     .


EN PROFUNDIDAD

El diario del Juicio La Perla| Año V · Nº 26

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ESPACIO INSTITUCIONAL • DOS NUEVOS SITIOS DE MEMORIA EN LA CIUDAD DE CÓRDOBA | Por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación

La UP y el Batallón  recuperan la memoria L S  D H   B 141   U P N° 1 (UP1)  C. C             .

Manuela Bomheker

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación señalizará como Sitios de Memoria del terrorismo de Estado los predios donde funcionaron el Destacamento de Inteligencia 141 General Irribarren y la Unidad Penitenciaria N°1 (UP1), ambos en la ciudad de Córdoba, lugares emblemáticos de la represión ilegal durante la última dictadura militar y el Plan Conintes. A través de la Resolución N°20, el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, dispuso la señalización del Destacamento de Inteligencia 141, dependiente del Comando del Tercer Cuerpo de Ejército y engranaje central de la represión comandada por el genocida Luciano Benjamín Menéndez. En la sede del Destacamento 141, también conocida como ‘Base’, funcionó la sección ‘política’, que en el marco del esquema represivo tenía como función la centralización de la información, la elección de las personas a secuestrar y el destino final de los detenidos desaparecidos; y la sección ‘cuarta’, encargada del parte diario, las finanzas, las

L    

Presente. El secretario de DDHH de la nación, Martín Fresneda, ingresando a la sala de audiencias en el inicio del juicio.

fotografías y el funcionamiento interno. En tanto, también se señalizará la Unidad Penitenciaria N°1, de barrio San Martín de la ciudad de Córdoba, lugar donde se hallaban detenidos presos políticos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional o de jueces federales con anterioridad al golpe de Estado de 1976 y durante la última dictadura. La UP1 estaba, al momento de los hechos, bajo la dependencia operacional del Tercer Cuerpo de Ejército. De

Este ejemplar contó con el aporte solidario de las siguientes organizaciones:

· Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) · Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) · Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial de la Pcia. de Cba. (AGEP) · Sindicato Luz y Fuerza - Córdoba · Unión Obrera Gráfica Cordobesa (UOGC)

los testimonios de quienes fueron liberados de ese lugar, pudo saberse que allí se cometieron delitos de lesa humanidad, y permanecieron alojados militantes políticos que luego fueron asesinados y desaparecidos, mediante la denominada ‘ley de fugas’. Estos delitos fueron condenados por el Tribunal Oral Federal N°1 de Córdoba en diciembre del 2010, en la causa que volvió a sentar en el banquillo de acusados al genocida Jorge Rafael Videla.

La política nacional de preservación y señalización de los ex centros clandestinos de detención y otros espacios vinculados con la represión ilegal hace visible la función que cumplieron durante el terrorismo estatal. Y expresa en el espacio público el compromiso del Estado democrático de dar a conocer y condenar estos crímenes, impulsar el juzgamiento de sus responsables, garantizar la protección de los sitios de memoria por su valor testimonial y judicial, y hacer efectivo el reconocimiento a las víctimas y sus familiares. Asimismo, ambos lugares también fueron emblema de la represión ocurrida en el marco del Plan Conintes, entre los años 1958 y 1960. Para llevar adelante la señalización de los sitios de memoria, la Resolución N°20 destaca que, al tratarse de un predio de jurisdicción provincial y otro de propiedad privada, se llevarán adelante las gestiones necesarias para articular con los respectivos propietarios de los lugares.


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CONTRATAPA

8 al 21 de julio de 2013 | Será Justicia

Por Orlando Barone

Periodista y escritor. Trabajó en los diarios Clarín, La Nación y Ámbito Financiero. Actualmente se desempeña en el programa televisivo . Fue director del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER). En radio Continental, creó un microprograma bajo el nombre Carta Abierta, en referencia al documento escrito por Rodolfo Walsh.

Se sabe que son unos 30.000 los desaparecidos por los crímenes de la dictadura; y, sin ser exacta, la cifra adquiere la verosimilitud más inmodificable. No es que un muerto menos –ni cien ni un millar– resten unas lágrimas al duelo, pero cualquier otra versión que disminuya aquella cantidad resulta obscena. Y no es válida. Porque 30.000 ya no es un número, sino un concepto matemático que define la tragedia argentina. También es inmodificable la palabra ‘desaparecido’. No podría ser reemplazada por invisible, evaporado, esfumado o perdido. Y no es esto una banalidad del lenguaje sino una profundidad significante de esta trágica calificación. Esa creación lingüística que a los argentinos nos hace inolvidables por haberla originado, pero que a la vez nos ha obligado a un extraordinario tránsito personal y colectivo desde la culpa ante el horror hasta la costosa y lenta comprensión ética. Aún a sabiendas de que en nuestra sociedad –en minoría, pero con abuso de influencia– permanecen núcleos duros impermeables al arrepentimiento y a la conciencia. Cualquier argentino mayor o viejo –y si es honesto durante el sueño– desearía soñar con ser joven y sin pasado en dictaduras para no tener que lidiar con las distracciones y no siempre eficaces excusas de la memoria. Siempre quedan secuelas. Los genocidios transmiten en el tiempo su ideología de violencia (el Holocausto, por ejemplo) y la heredan con entusiasmo grupos o individuos de otras generaciones. La razón –desafortunadamente– no es unánime. El ‘Nunca Más’ es otra creación

argentina. Esperanzadoramente taxativa, pero no verificable en el presente, porque para esperar su cumplimiento nos falta el futuro. Aunque como deseo de definitivo humanismo nos mejora. Como nos mejoran algunos símbolos creados en el fluir de la lucha por los Derechos Humanos: el pañuelo blanco sobre las cabezas de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo o el cuadro de uno de los grandes responsables del mal descolgado de una galería militar, como se descuelga un trasto ya inservible. Se me ocurre que los seres humanos se sienten empujados al relato de los derechos humanos porque son ellos quienes los violan. Si no serían innecesarios. Me pregunto: ¿Somos hoy, los argentinos, derechos y humanos? Dan ganas indubitables de decirnos que sí. Porque la comparación con aquel país del genocidio permite alentar la afirmación. Y si persisten las dudas nos alienta la voluntad de llegar a serlo rápida y hambrientamente. Casi con glotonería humanística. Absolverse a sí mismos es ligero; lo ético es que el fallo provenga de quienes padecieron y sobrevivieron a persecuciones, torturas y exilios. En 1978, durante el campeonato mundial de fútbol, la dictadura, sus cómplices civiles, sus aliados económicos y los medios dominantes, apropiándose de la representación de toda la sociedad, difundieron en el mundo la impostura de este mensaje: “Los argentinos somos derechos y humanos”. Cínicos mensajeros que eran lo contrario. Ahora somos contemporáneos de un país y una sociedad de sen-

Francisco Ferreyra

Sociedad en trance

sibles transformaciones. Lo que está pasando a nuestro alrededor nos involucra carnal e históricamente. Juicios a represores, reivindicación de víctimas, recuperación de nietos secuestrados, desenmascaramiento de civiles instigadores, apertura de la historia falseada, identificación de

tumbas y consagración de la memoria entraron a formar, trabajosa y conflictivamente, parte de la Argentina. Y aunque ya no físicamente, los desaparecidos reaparecen, y de las formas más inesperadas y simbólicas. En el próximo padrón electoral van a figurar como tales y no como votan-

tes protocolarmente habilitados que no se presentaban. Pasadas casi cuatro décadas, siguen incluidos, inmutables y jóvenes, en los registros ordinarios. Es que en cada elección se publican sus nombres en las listas estándares. Sus familiares, cada vez que iban a votar, al verificar el padrón se enfrentaron a esa inercia burocrática ajena a las emociones. Leían allí escritos los nombres de sus hijos, hermanos o padres desaparecidos. Todavía figuraban –y figuran– como estudiantes o trabajadores. Hubo Madres que, por piedad, tachaban dolidamente esos nombres con lápices rojos. Ya no. Desde ahora tendrán su legitimidad como desaparecidos y empezarán a figurar en los actuales listados electorales con una leve pátina grisada sobreimpresa en cada nombre y una advertencia adjunta que rezará: “desaparición forzada”. Figurarán como votantes de ausencia latente. Pruebas antropológicas; testimonios de suplicios; el incesante descubrimiento de desesperados mensajes garabateados en un muro, un zócalo o una losa se nos revelan día tras día. Son señales, improvisados graffitti raspados por las víctimas en los escondrijos de antiguos centros de cautiverio. Después de treinta y siete años, esas últimas señales de vida nos interpelan. El arte, la cultura y, excepcionalmente, algún sincero periodismo lo amanecen de su larga noche. Y lo develan del velo. Lo retrógrado y vil se va apocando y contrayendo, ya sin chances. Los derechos humanos son un incesante relato colectivo.

26 Consejo Editor: Por Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Cba.: Betty Argañaraz, Rosario Rodríguez, María del Carmen Torres, Angel Villanueva. Por Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba: Lucas Fanchín Dirección General: Sebastián Puechagut • Secretaría de Redacción: Agostina Parisí · Redacción: Alexis Oliva, César Pucheta, Miguel Magnasco • Corrección: Victoria Picatto • Dir. de Arte: Sebastián Puechagut · Diseño: Pablo Gamboa Fotografía: Manuel Bomheker, Nicolás Castiglioni · Ilustración: Francisco Ferreyra · Distribución: Julia Soulier, Ernesto Torres • Colaboraciones: Clarisa Villares, Camila Iglesias, Stella Molina, Alejandro Rossi, Orlando Barone, Matilde Nasser Administración: Mario Toranzo • Impresión: Comercio y Justicia Editores • Producción gráfica y editorial: Usina Creativa - agencia de comunicación - Tel: (0351) 4271736 - usinacreativa.com.ar - info.usinacreativa@gmail.com

Tirada de esta edición: 30.000 ejemplares de distribución gratuita · ISSN: 1853-8290 · Será Justicia es propiedad de Familiares Córdoba (Personería Jurídica 234-A-1992) Avales y reconocimientos: Beneplácito del Concejo Deliberante de Córdoba (2010) • Declaración de Interés Legislativo por la Legislatura de la provincia de Córdoba (2010) • Declaración de Interés por el Senado de la Nación (2010) • Reconocimiento institucional del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba (2010) • Aval Institucional de la Escuela de Ciencias de la Información (2010 y 2011). Distribución: en red de organizaciones y con los siguientes diarios y periódicos: Tribuna (Bell Ville), Sumario (Alta Gracia), Energía Positiva (pcia. de Córdoba), Megáfono (Rio Cuarto), El Despertador (Jesús María), Comunidad y Política (Sampacho), El Ciudadano (Villa Dolores), La Mañana (Córdoba), Comercio y Justicia (Córdoba)

famdesapcba@yahoo.com.ar

CONTACTO SERÁ JUSTICIA: Santa Fe 11, Bº Alberdi Córdoba, Argentina Tel: (0351) 4256502 CORREO DE LECTORES: info.serajusticia@gmail.com

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Será Justicia Nº 26  

Será Justicia es una publicación impulsada por uno de los organismos de Derechos Humanos de Córdoba -Familiares de Desaparecidos y Detenidos...

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