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E L D IARIO DEL J UICIO L A P ERLA · C ÓRDOBA · A RGENTINA P     · A V · N& 25 · E   24    7  J  2013 · : 1853-8290

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DELITOS CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL EN EL D2, EN PLENO CENTRO DE LA CIUDAD

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El D2: un laberinto que dejó su marca

El Juicio llegó a los chicos de barrio Jardín en una tarde de sol. Página 

EN UNA QUINCENA DE TESTIMONIOS IMPACTANTES, QUE INDICAN AL D2 COMO ESCENARIO DE VIOLENTOS CRÍMENES, EL TRIBUNAL INSPECCIONÓ EL EX CENTRO CLANDESTINO.

M  

Los represores imputados (ª parte) · Página  INFORME ESPECIAL • CAMPO DE LA RIBERA

El CCD que fue escuela

Florencia Vasallo

LA HISTORIA DE LA RIBERA, UN CASO QUE COMBINA EL OPORTUNISMO GUBERNAMENTAL DE LOS 80 CON EL ACTUAL ABANDONO PROVINCIAL DE LOS ESPACIOS DE MEMORIA P C P · Páginas  y 

EDITORIAL

Hace tiempo que los símbolos de nuestra Patria volvieron a ser “patrios”. Desde que los ejércitos golpistas dejaron de hacer flamear las banderas como símbolos de guerra, y desde que el himno dejó de ser su propiedad; empezamos a ver la celeste y blanca mezclada con los pañuelos blancos y se nos dibujó nuevamente la Patria. Una Patria en la que hablamos de poder popular y empoderamiento para disputar derechos. Estos términos, esta actitud, representan el verdadero cambio. Contrastan con hechos como el reciente fallo de la Corte Suprema, con el que el poder judicial empobrece el concepto de soberanía popular. Pero de eso se trata la política. Quienes estamos del lado de las mayorías democráticas, escuchamos pacientemente a los imputados hablar de lo que quieren, siempre con la esperanza de oír una reflexión autocrítica o algún dato relevante. Pero no. Ellos sólo quieren seguir ocultando verdades.

Quienes ven amenazados sus intereses actúan en consecuencia, con fallos apresurados, mostrando el temor a los vientos de cambio que anida en los sectores tradicionales del poder. Es un debate interesante de nuestra época, que pone a la institución judicial de cara a la sociedad y no permite que lo peor de la política contamine la democratización de los otros poderes. Sabemos lo que costó llegar hasta aquí. Vimos morir a Videla sin decir lo que tantos años esperamos: dónde están los restos de los treinta mil. También vemos envejecer a nuestros pilares, pero tenemos paciencia. Sabemos que el problema no son los fallos sino las fallas, que sí son estructurales y que llavará mucho tiempo cambiar. Hay momentos que son determinantes para tomar conciencia de lo que está en juego, momentos que no admiten posiciones neutrales. No desperdiciemos una oportunidad histórica. Ni un paso menos.

Manuel Bomheker

Símbolos Patrios

La puerta. El tribunal, guiado por Ludmila da Silva Catela, observa la entrada al patio del D donde se mantenía a los reclusos.

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La Corte Suprema y su temor ante la democracia activa


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EL JUICIO POR DENTRO

24 de junio al 7 de julio | Será Justicia

NUEVO JUICIO • UN DESPRENDIMIENTO DEL JUICIO VIDELA, EN TRIBUNALES FEDERALES II

Embate a los testigos C   ,            . Manuel Bomheker

La red de complicidades resurge en la Causa Ayala

IMPUTADOS • LA ESTRATEGIA DE CULPAR A LAS VÍCTIMAS

E 11         C,         C R              UP1  2010.

Lectura. Los imputados José Herrera (izq.) y Luis Manzanelli (der.) hojean un documento.

Nicolás Castiglioni

El avance de los juicios ha logrado explicitar la red de complicidades que operaron durante la última dictadura cívico-militar. Cada prueba, abre puertas hacia nuevas investigaciones, aporta datos para cotejar, nombres, lugares. Así surgió la Causa Ayala. Durante el Juicio Videla –que juzgó los crímenes de la UP1–, el Archivo Provincial de la Memoria aportó como pieza acusatoria un acta con el rótulo Libro de Novedades de la Guardia del Comando Radioeléctrico. En ella se logró constatar la participación de miembros de ese cuerpo de la Policía de Córdoba en el fusilamiento de seis presos políticos el 17 de mayo de 1976. Según el acta, los policías Jorge Zalazar, Juan Domingo Ayala, Héctor Ricardo Rivera, Tomás Hugo Vera, Hugo Armando Barbosa y Sixto Contreras estuvieron involucrados en el traslado y posterior asesinato de Diana Fidelman, Miguel Ángel Mozé, Luis Ricardo Verón, José Alberto Svagusa, Ricardo Alberto Yung y Eduardo Alberto Hernández. Esta prueba fue presentada oportunamente al Juzgado Federal Nº III, a cargo de Alejandro Sánchez Freytes. A partir de allí, se abrió esta causa caratulada “Ayala, Juan Domingo y otros”. Los imputados están acusados por el delito de homicidio agravado doblemente calificado por alevosía y pluralidad de partícipes, en concurso real. A principios de junio, los abogados del Área Legales de H.I.J.O.S y Familiares pidieron la nulidad del juicio, por no haber

Todos son subrogantes. Ninguno de los jueces del tribunal es de la ciudad de Córdoba. De izquierda a derecha: Garzón (San Francisco), Belforte (Formosa) y Rebak (Va. María)

U  Juan Domingo Ayala es el único imputado. Rivera, Vera y Contreras fallecieron. Salazar fue declarado temporalmente insano, y Barbosa está prófugo de la justicia. sido notificados ni convocados por las querellas de Mozé y Svagusa, a quienes habían representado también en la causa UP1. En una polémica decisión, este pedido fue rechazado por el tribunal (presidido por Eduardo Ariel Belforte, e integrado también por los jueces Mario Eugenio Garzón y Roque Ramón Rebak). Las audiencias se desarrollan en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº II de Córdoba (TOF2). La próxima está prevista para el 25 de junio a partir de las 8:30hs.

S . “Los presos eran esposados por la espalda o atadas sus manos con alambre, en oportunidades también los pies. Vendados. A veces la venda era reforzada con varias vueltas de cinta arriba. No había posibilidad alguna de siquiera soñar un escape”, aseguró el testigo Jorge De Breuil frente a la pregunta de la fiscal Graciela López de Filoñuk sobre la metodología de los traslados. El relato refuta con firmeza la descripción del mismo hecho que quedó plasmada en el Libro de Novedades del 17 de mayo de 1976. Allí se narra un supuesto intento de fuga por parte de los presos políticos. El testimonio pertenece a la audiencia del 12 de junio pasado, donde también se escucharon, a través de un video, las palabras de Eduardo Antonio Svagusa e Ingrid María Vaisman, grabadas durante el juicio de la UP1.

INSTANTÁNEA • UN ACTO DE APOYO A LOS IMPUTADOS

Manuel Bomheker

Flores blancas para Barreiro Ana Delia Maggi es la esposa del represor Ernesto ‘Nabo’ Barreiro. En el año 2010 se mostró como militante activa en la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de Argentina, que encabeza Cecilia Pando, activista ultraconservadora. En un gesto hacia los imputados, Maggi llevó claveles blancos para repartir entre el público presente en el juicio.

Dos medias jornadas del juicio –12 y 13 de junio– estuvieron dedicadas a los descargos de varios imputados, quienes insistieron con planteos que, en lugar de ser defensivos, tienen como denominador común atacar a los sobrevivientes. Al hacer uso de la palabra, Ernesto Barreiro, Héctor Vergez, Arnoldo José López y Luis Manzanelli se mantuvieron en esa tónica, pero fue José Hugo Herrera quien la llevó a un extremo que hizo perder la paciencia al fiscal y al titular del tribunal. En una suerte de inercia de su antigua tarea como suboficial de Inteligencia, Herrera se dedicó a exhumar los prontuarios políticos de quienes definió como “testigos estrella”. Así, Andrés Remondegui, Liliana Callizo, Graciela Geuna, Teresa Meschiatti, Piero di Monti y Eduardo Pinchevsky –algunos de los

cuales aún no han declarado en el juicio– fueron blanco de sus acusaciones: desde “terroristas subvencionados” hasta “entregadores”. El primero en interrumpirlo fue el fiscal Facundo Trotta: “En este juicio no estamos juzgando a las víctimas. Que use la historia de las víctimas para defenderse, vaya y pase, pero está haciendo una especie de análisis prontuarial de hechos que no hacen al objeto de la causa”. No obstante, en aras del “criterio de amplitud para garantizar el derecho a defensa”, el juez Jaime Díaz Gavier le permitió al imputado continuar, pero le pidió que se concentre en “defenderse de lo que se lo acusa”. Como si oyera llover, Herrera siguió adelante con su alegato inquisidor, hasta que Díaz Gavier se cansó y ordenó que le retirasen el micrófono.

TESTIMONIOS • MARTA FONTANA · IRENE BUCCO

La toma del Santa María Marta Fontana, testigo que trabajara en el Hospital de Santa María de Punilla, reveló que la Fuerza Aérea fue responsable de la represión a su personal a partir del  de mayo de . Ese día, en un vasto operativo se llevaron prisioneras a unas  personas con el pretexto de que “buscaban a  guerrilleros y un arsenal”. El día que tomaron el psiquiátrico, “entraron del noroeste por la sierra y con perros, desde el sur por una senda, y por la avenida principal con una cantidad impresionante de camiones y jeeps con ametralladoras”. “De la Aeronáutica nunca se habló, como que no hicieron nada. Pero sí hicieron, nos arruinaron la vida”, aseguró la testigo y aportó un listado de militares que participaron en el copamiento y la intervención. Ante la revelación, el fiscal Facundo Trotta pidió que se traslade la denuncia a la causa del Hospital de Santa María, aún en etapa de instrucción.

Irene Bucco de De Breuil

Por su parte, Irene Bucco de De Breuil relató que el  de agosto del  el Ejército irrumpió en su casa y asesinó a su esposo, Néstor ‘Cacho’ de Breuil, y a un matrimonio que vivía con ellos. A Irene la llevaron a La Perla y a sus dos pequeñas hijas al Hospital Militar, donde las encontró su abuela. Los militares negaban que Carolina y Valentina estuvieran allí, pero un soldado se lo confirmó a la abuela, que insistió hasta que se las dieron. “Gracias a mi madre puedo hoy disfrutar de mis chicas”, dijo Irene.


EL JUICIO POR DENTRO

El diario del Juicio La Perla| Año V · Nº 25

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INSPECCIONES OCULARES • El TOF1 Y LAS PARTES RECORRIERON EL EX CENTRO CLANDESTINO DEL DEPARTAMENTO DE INFORMACIONES DE LA POLICÍA

Allí donde el tañido de campanas evoca la represión y la tortura La visita de los jueces y demás actores del juicio al ex Departamento de Informaciones de la Policía (D2), el 18 de junio, fue acompañada por el periódico y potente sonido de las campanas de la Catedral, distante sólo unos metros del que fuera un centro clandestino de detención, tortura y muerte. Para quienes sobrevivieron a ese lugar, el tañido tiene una odiosa familiaridad y un tremendo poder evocador de los padecimientos que allí sufrieron. Pero no sólo fue sonora la información que aportó la inspección en el actual Archivo Provincial de la Memoria (APM), guiada en primera instancia por su directora Ludmila da Silva Catela y luego por los testigos Gloria di Rienzo y Jorge De Breuil. ‘D’ . Las típicas fotos policiales muestran el rostro –de frente y perfil– de cada prisionero, el número de pron-

tuario y la fecha de detención. Pero también revelan otros ‘detalles’ significativos. Por ejemplo, detrás de una detenida, el comisario Fernando José Esteban –subjefe del D2 en 1976, ya fallecido– sostiene en su mano derecha la capucha que le acaban de quitar a la joven. En otra foto, se ve en uno de los márgenes a varios jóvenes sentados uno al lado del otro, maniatados y con los ojos vendados. El ver registrado en esas imágenes lo que aparece en casi todos los relatos de los sobrevivientes resultó impresionante, incluso para los jueces del Tribunal Oral Federal N° 1 (TOF1). Las fotos pertenecen a un ‘Registro de extremistas’, del que se logró recuperar el tomo uno, que contenía unos cinco mil negativos. Se sabe que existe un segundo tomo que contendría por lo menos otros tres mil. “Las imágenes eran tomadas por la misma

Manuel Bomheker

L      D  I   P (D2),      ,              C     -.

La justicia en la memoria. Ludmila da Silva Catela y los integrantes del TOF, en la sala que recuerda las historias de vida de las víctimas

F    ...    En algunas imágenes del “Registro de extremistas” se ve en segundo plano a jóvenes vendados, manos que sostienen capuchas, represores fallecidos y otros que hoy se sientan en el banquillo. Policía y enviadas luego a la Justicia y a la prensa”, explicó Da Silva Catela antes de iniciar el recorrido por el intrincado edificio por el que pasaron miles de prisioneros políticos, en algunos casos ‘legalizados’ y en otros con-

TESTIGOS • GLORIA DI RIENZO IDENTIFICÓ A VARIOS RESPONSABLES DE ABUSOS SEXUALES

Valiente denuncia de violación Manuel Bomheker / Lucas Fanchín

E   ,                  D2. “T  ”, .

Los señalados por Di Rienzo como autores de delitos contra su integridad sexual (de izq. a der.): Antón, Yanicelli, Cerutti, Choux, Flores, Antón y Rocha

“Después de la brutalidad y el daño a la dignidad y el honor, tenía que restituirme a mí misma y que esto no me dañara de nuevo o que me dañara lo menos posible el resto de mi vida. Así que al salir en libertad me busqué un trabajo, formé una familia y traté de tener una vida como todo el mundo. Y a esto lo encapsulé en mi interior”, dijo la testigo Gloria di Rienzo al promediar su relato, el 13 de junio. La unidad que coordina a los fiscales en casos de lesa humanidad ha recomendado que los actos de violencia sexual que formaron parte del terrorismo de

Estado “sean tratados como tales” y no subsumidos en la figura penal de “tormentos”. Eso es lo que Di Rienzo encapsuló en su memoria durante más de treinta años, hasta que la Justicia le dio la oportunidad de denunciar. Durante el reconocimiento, pidió mirar a la cara a sus victimarios, los ex policías del Departamento de Informaciones de la Policía cordobesa. Así, Raúl Alejandro Contreras, Ricardo Cayetano Rocha, Raúl Calixto Flores, Juan Carlos Cerutti, Herminio Jesús Antón, Alberto Choux y Carlos Yanicelli fueron señalados por Di Rienzo

como quienes, desde su secuestro, la golpearon, torturaron y vejaron en el centro de detención que funcionó en el Cabildo. “Fui sometida a todo tipo de torturas: con electricidad, me ahogaron en agua, en un momento incluso me tiraron agua caliente en las piernas; y allí también fui violada”, relató la testigo. “Como yo no quería abrir las piernas, me quedaron las marcas de las uñas en las entrepiernas, de la fuerza que ellos hicieron para abrirlas”, rememoró. Incluso identificó a Graciela Antón como la mujer policía que le “retorcía los pezones”.

ducidos a los campos de concentración de La Perla y La Ribera; o, incluso, asesinados. “Nosotros no modificamos nada. Lo recibimos y mantuvimos tal cual está”, aclaró la antropóloga. Otra de las guías, Clarisa Villares, puntualizó “tres recuerdos recurrentes” de los ex prisioneros entrevistados por el área de Investigación del Archivo: “Los bancos de cemento, los tres escalones con que se tropezaban al entrar y las campanadas de la Catedral”. U    . Justamente con el sonido de las campanas del mediodía comenzó la segunda parte de la recorrida, conducida esta vez por Di Rienzo y De Breuil, quienes corroboraron que esa era la constante banda sonora que acompañaba los interrogatorios y tormentos, y las interminables horas sin poder ni siquiera sentarse. A pesar de haber permanecido casi todo el tiempo vendados, ambos fueron reconociendo, tra-

bajosamente, los distintos espacios del lugar donde sobrellevaron una decena de días de cautiverio e incomunicación, antes de ser trasladados a la cárcel de barrio San Martín. Detenido el 12 de agosto de 1975, De Breuil refirió que “como en esa época (los represores) no tenían la idea de impunidad que tuvieron más adelante, se cuidaban mucho con el tema de la visión”. Recordó también la imagen de tres calabozos, en uno de los cuales alcanzó a ver con vida a Marcos Osatinsky, el legendario jefe de la guerrilla montonera asesinado el 21 de agosto del 75. A su vez, Di Rienzo, secuestrada el 13 de septiembre de 1975, pudo reconocer la oficina donde por negarse a declarar le propinaron una furibunda golpiza, luego de la cual debió ser internada en el Policlínico Policial. “Me dejaron tirada en el piso, hasta que me llevaron alzando de pies y manos hasta adelante”, recordó. “Es impresionante pensar que podían ocurrir todas estas cosas acá, en medio de un lugar por donde los cordobeses pasaban caminando… y seguían caminando”, reflexionó al terminar el recorrido el presidente del tribunal, Jaime Díaz Gavier.

TRAS LA SORPRESIVA DECISIÓN DE LA PROVINCIA

L N     En respuesta a la decisión del Gobierno provincial de no trasladar presos federales, la Cámara Nacional de Apelaciones de Córdoba confirmó que el Servicio Penitenciario Federal enviará personal destinado a la movilidad de los  detenidos por causas federales actualmente alojados en penales provinciales. La decisión de suspender el servicio a partir del ° de julio fue comunicada a fines de mayo por la ministra de justicia de la provincia, Graciela Chayep, al presidente de la Cámara, Luis Rueda. La provincia lo resolvió luego de la inspección de la Procuración Contra la Violencia Institucional de la Nación a la penitenciaría de barrio San Martín, donde se incautaron cadenas para inmovilizar a los internos.


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INFORME ESPECIAL • LA HISTORIA DEL EX CENTRO C

24 de junio al 7 de julio de 2013 | Será Justicia

REPORTAJE • EL RECORRIDO HISTÓRICO DE LA RIBERA ES TAMBIÉN UN PARADIGMA DEL ABANDONO EN EL SURESTE DE LA CIUDAD | Por César Pucheta

Campo de la Ribera: el centro clandestino que anticipó el terror Nicolás Castiglioni

F           C. H             . H,         M, V, J. El centro clandestino de detención conocido como Campo de la Ribera funcionó en Córdoba desde 1975. Sirvió como base operacional del grupo paraestatal Comando Libertadores de América y fue un sitio desde el cual las prácticas del terrorismo de Estado instaurado ‘oficialmente’ en marzo de 1976 se adelantaron a su tiempo. Las instalaciones –que se convirtieron en centro de operaciones de uno de los grupos de tareas que operaban bajo órdenes del Tercer Cuerpo de Ejército– funcionaron como prisión militar de encausados desde el año 1945. Sus funciones fueron reformuladas en 1975, cuando el Campo de la Ribera comenzó a ser el lugar en el que personal de las fuerzas de seguridad –Ejército, Policía de Córdoba, Policía Federal y personal civil de inteligencia– impuso el terrorismo de estado en nuestra provincia. En las etapas previas al golpe, La Ribera fue el epicentro de la tortura, el asesinato y la desaparición de dirigentes políticos y gremiales, militantes, trabajadores, docentes y estudiantes. Según el libro Cachorro. Vida y muertes de Luciano Benjamín Menéndez de Camilo Ratti, la puesta en marcha del centro clandestino estuvo a cargo del teniente coronel Juan Carlos Lona. Cuando los militares dispusieron el plan operacional de cara al inminente arrebato del poder a la Nación, Menéndez ordenó a Lona trasladar la cárcel que mantenía en cautiverio a los infractores del código militar. Así, La Ribera fue reacondicionada para recibir a civiles relacionados con lo que se denominó “el enemigo subversivo”. Según la investigación de Ratti, la misión ‘secreta’ fue enunciada el 5 de noviembre de 1975, el mismo día en que, en la clandestinidad, moría Agustín Tosco. La Ribera, que funcionó bajo las órdenes del entonces comandante Juan Bautista Sasiaiñ, siguió integrada al circuito represivo hasta junio del año 1978. Pero desde la llegada del golpe, la mayor parte de la estructura represiva se concentró en La Perla. Según se desprende de los testimonios y las investigaciones, durante la dictadura La Ribera comenzó a ser un ‘lugar de paso’ de los detenidos/desaparecidos, especializándose como centro ‘derivador’. Quienes llegaban a ‘La Escuela’ (así se referían los militares al lugar) podían ser asesinados allí, trasladados a otro campo, liberados o ‘blanqueados’ y derivados a centros legales de detención –en su mayoría trasladados a la UP1 y a la cárcel del Buen Pastor–. Esa particular situa-

Inspección ocular. Los miembros de la institución judicial pudieron apreciar el estado de abandono en el que se encuentra el espacio para la memoria Campo de La Ribera.

ción de tránsito permanente explica la gran cantidad de detenidos que conocieron La Ribera, muchos de los cuales pasaron allí muy poco tiempo. El rol que cumplía el centro dentro de la estructura del terrorismo de Estado también lo define el perfil de quienes eran detenidos en él. Mientras que en los puntos neurálgicos de la represión –como La Perla– se mantenía a personas que los militares consideraban ‘más peligrosas’ (por lo general, a quienes se asociaba directamente con organizaciones como ERP y Montoneros), en La Ribera los criterios eran otros. Allí permanecieron cautivos estudiantes, trabajadores, docentes e incluso civiles sin relación con la militancia. Cuando las denuncias por violaciones

sistemáticas a los derechos humanos en la Argentina alcanzaron difusión internacional, una de las decisiones del gobierno militar fue comenzar la ‘limpieza’ de algunos lugares que habían sido utilizados como espacios de detención clandestina. Eso sucedió con La Ribera que, ante la visita de comitivas internacionales para verificar la situación interna del país, volvió a funcionar como cárcel militar. Este fue el destino del predio hasta el año 1986, cuando queda abandonado. Se calcula que por el Campo de la Ribera pasaron unas 4.000 personas, de las cuales alrededor de cien continúan desaparecidas. E   . Hacia 1989,

el gobierno radical de Eduardo Angeloz compra los terrenos, con la idea de reconvertir el lugar en una escuela. Las autoridades provinciales se entusiasmaron con la propuesta de “generar vida donde antes había muerte” –como rezaba uno de los carteles expuestos durante los actos de inauguración del colegio–. La medida fue tomada con la intención de resolver una demanda histórica del Centro de Educación Primaria Canónigo Piñero, ya que sus alumnos no podían continuar los estudios secundarios por las dificultades en el traslado desde esa zona tan alejada hacia otros centros educativos de la ciudad. Paradójicamente, el primer espacio donde comenzaron a dictarse las clases fue el que correspondía a la cuadra de sol-

MARIO PAREDES • DIRECTOR DEL ESPACIO PARA LA MEMORIA CAMPO DE LA RIBERA

Memoria en contextos de exclusión En los setenta, Mario Paredes fue militante de Montoneros y de la Juventud Peronista. Está al frente del espacio para la memoria que funciona en La Ribera desde su creación. Desde su lugar, Paredes destaca las actividades del presente, los problemas y desafíos que el espacio experimenta con su situación actual. Será Justicia: ¿Cuál es la importancia de este espacio de memoria? Mario Paredes: La situación del Campo de la Ribera tiene características distintivas con respecto a otros espacios del país. Por el lugar en el que está, tiene una instalación muy territorial. Eso implica desafíos importantes, considerando que estamos insertos en una zona de barrios marginados, carenciados y con muchísimas demandas. En nuestro trabajo se encuentran la memoria y los derechos humanos que debemos defender ahora y siempre. SJ: ¿Cuáles son esos desafíos? MP: La marginación es un tema constante. Frente a eso, nos-

otros incorporamos a jóvenes de estos lugares con otros que provienen de barrios de clase media baja en lo que es el Programa Jóvenes y Memoria, entre otras cosas. Superando ese sesgo etario, ponemos en marcha talleres de oficio, de cerámica o de costura. El año pasado hemos empezado a trabajar con los ancianos de la zona. SJ: ¿Cómo enfrentan el problema presupuestario por la deuda provincial? MP: La situación presupuestaria es un problema para los tres sitios. Nos deben desde el año , todo  y lo que va de . De los dos millones de pesos que nos deben, nos han entregado aproximadamente .. Eso se va a acumular y vamos a llegar a fin de año con una deuda aún mayor de la que teníamos. El principal problema se expresa en la infraestructura. Pero también hay cuestiones que tienen que ver con las actividades que uno tiene que ir postergando e incluso descartando, porque no tenemos plata para llevarlas a cabo.


CLANDESTINO DE DETENCIÓN CAMPO DE LA RIBERA

El diario del Juicio La Perla| Año V · Nº 25

EDUCACIÓN Y MEMORIA • HISTORIA DEL CAMPO QUE FUE ESCUELA

P  . La resistencia a las decisiones gubernamentales que pisotearon la historia del lugar derivó en la lucha y organización de instituciones y organismos de DDHH que, junto a los vecinos y organizaciones barriales, lograron el traslado de las escuelas a edificios construidos para tal fin y que el Campo de la Ribera se convirtiera, desde el 24 de marzo de 2010, en Espacio para la Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos. Situado en el sureste de la ciudad, a metros del Cementerio San Vicente, el espacio cuenta hoy con áreas que trabajan en educación, comunicación y cultura. Además, funcionan allí un centro de investigación, la Biblioteca Américo Losada, una ludoteca y un rincón de lectura para grupos de niños y niñas, jóvenes y adultos.

La historia del fin de las aulas situadas en un espacio que funcionó como centro de detención clandestino tiene el recuerdo de la presidenta Cristina Fernández, quien participó de la inauguración de las actuales instalaciones de la escuela de nivel inicial y primario Canónigo Piñeiro, en Campo de la Ribera. Durante casi dos décadas, la marginación social e histórica se materializó allí de modo excesivo, evidenciando la desidia de un estado cordobés que emparchaba sin atención, de la peor manera. Pese a la resistencia y a las críticas de organizaciones barriales, y los llamados de atención de los organismos de derechos humanos, los alumnos se vieron obligados a cursar sus estudios en aulas improvisadas en salas donde se ejercieron las más nefastas prácticas del terrorismo de Estado en nuestro país. Los alumnos, niños y jóvenes que nacieron y crecieron en situaciones totalmente desfavorables, vivieron su proce-

so de socialización sometidos a una educación en un espacio en el que aún se conservaban los barrotes en las ventanas y los grilletes en las paredes. En estas condiciones se concretó la educación media cordobesa de jóvenes del sureste de la ciudad. Esta es la parte de la historia que desconoce la historia y replica la violencia institucional en sus dimensiones más extremas.

INFOGRAMA • LA DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DE LA RIBERA EN EL TERRORISMO

EL JUICIO POR DENTRO

El Campo de la Ribera E C C  D,      . Campo La Ribera es creado como Prisión Militar de Encausados Córdoba en el año , y funciona como tal hasta . A partir de allí fue sede operativa del Comando Libertadores de América. Desde marzo de , La Ribera opera como sitio de asesinato, tortura y desaparición de personas, y además se especializa como lugar de derivación de detenidos-desaparecidos. En el año  y luego de la lucha de organismos de DD.HH, instituciones y

-Patio Uno de los lugares donde los detenidos podían encontrarse y hablar cuando no los veía la guardia. Aquí los hacían correr de noche, arrastrase, chocarse con los árboles y caerse en pozos.

La inspiración borgeana El testigo Carlos Alfredo de la Merced refiere que durante la tortura “había que tratar de sobrevivir sin bastardear la ética que uno pudiera tener”. “En un momento, acepto declarar, y empiezo a inventar un cuento largo –recuerda–. Me preguntaban por mi esposa y yo afirmaba que estaba separado, pero no me creían, porque mi casa estaba limpia y la ropa lavada colgada en la soga. Entonces, empiezo a describir a una persona... y me la imagino a Graciela Borges. Ya que podía elegir, elegí algo bueno. Como la iba a tener que describir varias veces, no quería equivocarme”.

DÍA 51 - MIÉRCOLES 12/06

El jinete cómodo En su descargo, Héctor Vergez destaca los costos personales que le ocasionó sumarse a la represión. “Participé de la guerra (sic) con convicción, pues dejé una vida cómoda. Fui integrante del equipo de salto hípico del Ejército Argentino. Tenía doce caballos, seis propios y seis del Estado. Tenía dos profesores europeos. Participaba en concursos en el Club Hípico Argentino, el Club Alemán de Equitación, la Sociedad Rural, etcétera. Ganaba pruebas y salían notas con mi foto en los diarios La Nación y Clarín”.

El suboficial conformista

El acceso era externo.

Al exculparse de los crímenes por los que está acusado, Luis Manzanelli explica: “Me ubican en La Perla inmediatamente después de los oficiales. No. Yo fui suboficial. A lo mejor tuve algunas ventajas: hice el secundario y soy muy lector, un autodidáctico (sic). Pero el suboficial, esté donde esté, es un subalterno. Yo reconozco a los oficiales como conductores. No les tengo envidia ni me quiero poner en un plano de igualdad con ellos, como se ha dicho por ahí. Me aboco al rol que me tocó cumplir en la sociedad. No serviría para ser un subversivo e izquierdista”.

-Sala de Torturas

DÍA 52 - JUEVES 13/06

Vista del patio interno de La Ribera. Allí donde se torturaba a los detenidos, años más tarde jugaban los alumnos de una escuela primaria y secundaria.

organizaciones barriales, La Ribera fue recuperada y transformada en un Espacio para la Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos.

-Garita y pasarela

-Sector de Ganchos

Debido a la visión panorámica, desde acá se efectuaba la vigilancia, que estaba a cargo de Gendarmería.

Paredón donde mantenían colgados a los detenidos, expuestos a la intemperie y a simulacros de fusilamiento.

-Sector automotor Se realizaba el mantenimiento de los vehículos operativos, se les cambiaban las patentes o se los modificaba para que no fueran reconocidos por sus dueños. Los detenidos no tenían acceso.

En este lugar se realizaban las sesiones más intensas con el objetivo de obtener la información necesaria para alimentar el aparato represivo.

-Cuadras Hubo diferentes espacios conocidos como cuadras donde eran alojados los detenidos. La mayoría permanecía en colchones en el suelo con los ojos vendados. Durante el día eran sacados al patio y obligados a caminar en ronda. Las galerías también eran utilizadas como alojamiento.

Formaban parte de la infraestructura del lugar, utilizada para sesiones de tortura.

-Calabozos

DÍA 53 - MARTES 18/06

Allí les tomaban los datos a los detenidos. Una de las características principales era el hogar a leña –que aún se conserva– y su inconfundible olor.

-Baños

-Piletones

La Ribera hoy Campo La Ribera es uno de los espacios recuperados con la democracia. Luego de la sanción de la Ley ., “Ley de la Memoria”, quedó reglamentada la preservación de los sitios que habían funcionado como centros clandestinos de detención de personas. El  de marzo de , se inauguró el espacio de memoria, tras la lucha de organismos de DD.HH, de la “Red Social de la Quinta” y vecinos de la zona. Campo La Ribera es un lugar histórico que hoy se encuentra abierto al público. Allí se trabaja dentro de diversas áreas, como educación, investigación, comunicación y cultura, en relación a los Derechos Humanos y el terrorismo de Estado, y en interacción con organizaciones, instituciones y escuelas.

La gratitud de la profe La testigo Letizzia Raggiotti era estudiante de la Escuela Ciencias de la Información (ECI) cuando fue secuestrada, el 22 de mayo del 76. Al salir en libertad, no le reconocieron las materias y tuvo que cursar todo de nuevo. Quien hoy es docente de esa escuela, expresó: “Debo agradecer a la gente que apenas salí me llevó una parva de apuntes para que siguiera estudiando. Los estudios, los libros y los alumnos me han salvado”.

-Ingreso

Desde el baño de mujeres se podían observar los calabozos por una ventanita. Esto permitía la comunicación y saber quiénes estaban aislados.

Infografía: Agostina Parisí y Pablo Gamboa

DÍA 50 - MARTES 11/06

DÍA 52 - JUEVES 13/06

-Sala de armas

Vista satelital de La Ribera, donde se aprecia el sector (resaltado) que se representa en el plano de la derecha.

EL JUICIO, DÍA X DÍA

La violencia de la historia Nicolás Castiglioni

dados. En 1992, la necesidad de nuevas aulas corrió a los docentes y estudiantes hacia el lugar en donde había funcionado el centro clandestino de detención. Ocupando este edificio abandonado, se comienza a impartir la tarea educativa directamente desde los calabozos.

Lugares de aislamiento que representaban otra forma de tortura al mantener al detenido en espacios extremadamente reducidos o precarios. A su vez, se intentaba que el detenido no fuese reconocido hasta tanto se decidiera su destino. Campo La Ribera está ubicado en la zona sureste de la ciudad de Córdoba, a metros del Cementerio San Vicente, cercano a la avenida Costanera. F: -Espacio de Memoria, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos de Campo La Ribera. E: 1:100 Medidas proporcionales reales.

Las fotos de Mariano En el Archivo de la Memoria hay una serie de fotogramas de Mariano Pujadas, quien estuvo detenido en el D2 y fue uno de los 16 fusilados en Trelew el 22 de agosto del 72. “Estábamos viendo la película La canción de Mariano (de Sergio Schmucler), y de repente aparecen imágenes de archivo de la Policía, donde se ve a Mariano parado al lado de una estufa. Era la ex oficina de ‘Sumarios’, justo donde trabajamos nosotros”, contó María Eleonora Cristina, del área de Investigación.

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MEMORIAS EN PRESENTE

24 de junio al 7 de julio | Será Justicia

DOSSIER: LOS IMPUTADOS (PRIMERA PARTE) • NOMBRES, CARGOS, IMPUTACIONES Y ANTECEDENTES | Por Pablo Gamboa y Agostina Parisí

Los represores del juicio La Perla Acosta, Jorge Exequiel Alias: Sordo, Rulo, Ruiz, Capitán Ruiz. Oficial de inteligencia del Ejército. Imputado por privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados, homicidio calificado, imposición de tormentos seguidos de muerte y la sustracción de un menor de  años. En julio de  fue condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad.

Antón, Herminio Jesús Alias: Boxer. Suboficial de la Policía de la Provincia de Córdoba. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, imposiciones de tormentos agravados, homicidios calificados, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Fue miembro de la policía desde  e integrante de la patota del D.

Antón, Mirta Graciela Alias: Cuca. Suboficial de la Policía de Córdoba. Imputada por privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, imposiciones de tormentos agravados, homicidios calificados, imposiciones de tormentos seguidos de muerte, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Desde su ingreso hasta  integró la patota del D, actuando también en otros CCD a cargo de la Policía. En diciembre del  fue condenada a  años de prisión por delitos de lesa humanidad.

Barreiro, Ernesto Guillermo Alias: Nabo, Gringo, Hernández, Rubio. Oficial del Ejército, especializado en Inteligencia. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, imposiciones de tormentos agravados, homicidios calificados, imposiciones de tormentos seguidos de muerte y la sustracción de un menor de  años. Llegó a Córdoba a fines de  con el grado de Teniente º para desempeñarse en el Destacamento de Inteligencia , donde estuvo hasta  y llegó al grado de Capitán. En  fue “jefe de interrogadores” en La Perla. En  encabezó el alzamiento carapintada y se fugó. Luego estuvo prófugo de la Justicia hasta , cuando fue deportado por Estados Unidos y entregado a las autoridades argentinas.

Britos, Hugo Cayetano Alias: Pelado Mikey. Oficial de la Policía de la Provincia de Córdoba. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad. Fue miembro de la policía desde  hasta fines de . Desde principios de  fue parte de la patota del D. En diciembre del  fue condenado a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad.

Bruno Laborda, Guillermo Enrique Oficial del Ejército. Imputado por privación ilegítima de la libertad y homicidios calif. En el marco de un reclamo administrativo que realizó en el  a raíz de la denegación de un ascenso, aseguró que en la dictadura participó en allanamientos, secuestros y asesinatos de prisioneros indefensos y del ocultamiento de restos que se encontraban en los campos de la Guarnición Militar Córdoba, donde se había desempeñado hasta diciembre de .

dios calificados, imposiciones de tormentos seguidos de muerte y sustracción de un menor de  años. Fue Jefe de la Sección Política teniendo a su cargo la puesta en marcha de los grupos de tareas y su perfeccionamiento en “técnicas de contrainsurgencia” para la obtención de información. Fue uno de los encargados de confeccionar las “listas negras” de personas a secuestrar a partir de marzo de .

Fierro, Eduardo Raúl Alias: El francés. Oficial del Ejército. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad, imposiciones de tormentos agravados y homicidios calificados. Con el grado de Teniente Coronel, ocupó desde  la Jefatura de Inteligencia del III Cuerpo de Ejército siendo el responsable de toda la actividad de inteligencia para el área . En  fue condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad.

Cerutti, Juan Carlos Oficial de la Policía de Cba. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, imposiciones de tormentos agr., homicidios y tentativa de homicidio calificado. Integró la patota del D desde julio de  hasta enero de  cumpliendo funciones en la División Investigación de la Información, en la Sección Actividades Extremistas.

Choux, Alberto Luis Alias: Colorado. Oficial de la Policía de Córdoba. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, imposiciones de tormentos agravados, homicidios calificados, tentativa de homicidio calificado, abusos deshonestos agravados y violación. Desde fines de abril de  hasta septiembre de ese año se desempeñó en el grado de inspector general como Jefe de la Policía de Córdoba.

Contrera, Raúl Alejandro Suboficial de Policía de Cba. Imputado por imposición de tormentos agravados y abusos deshonestos agravados. Integró la patota del D desde julio de . En Diciembre de  se retiró con el grado de sargento, aún cumplía funciones en el Departamento de Informaciones de la Policía.

Díaz, Carlos Alberto Alias: HB. Subof. del Ejército esp. en Inteligencia. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad, imposiciones de tormentos agr., homicidios calif. e imposiciones de tormentos seguidas de muerte. Integró la patota de La Perla desde el inicio de su funcionamiento como CCD () hasta su cierre y refuncionalización en . En  fue condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad.

Diedrichs, Luis Gustavo Alias: León, Von Diedrichs. Capitán, Oficial de Inteligencia del Ejército. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad, imposición de tormentos agravados, homici-

Filiz, Antonio Oficial de la Policía de Córdoba. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad, imposición de tormentos agravados, homicidios calificados, imposición de tormentos seguidos de muerte, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Integró la patoda del D desde  hasta .Estuvo prófugo de la Justicia hasta que fue detenido en junio de .

Flores, Calixto Luis Alias: Chato. Policía de la Provincia de Córdoba. Acusado por privaciones ilegítimas de la libertad, homicidios calificados, imposición de tormentos seguidos de muerte, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Formó parte del Comando Libertadores de América y prestó servicios en el Departamento Informaciones (D). Fue condenado a prisión perpetua en .

Gómez, Miguel Ángel Alias: Gato, Teniente Coya, Sargento Gato. Suboficial de la Policía de la Provincia de Córdoba. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad e imposiciones de tormentos agravados, homicidios calificados e imposición de tormentos seguido de muerte. Integrante de la patota del D desde principios de  hasta mediados de . Exonerado de la Policía en , luego de ser procesado por violaciones, vejámenes y otros delitos. Fue condenado como autor de delitos de lesa humanidad en .

Herrera, José Hugo Alias: Tarta, Ferrero, Quequeque. Suboficial del Ejército especializado en Inteligencia. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad, imposiciones de tormentos agravados, homicidios calificados, imposiciones de tormentos seguidos de muerte y tentativa de homicidio calificado. Integró el Destacamento de Inteligencia  desde fines de  hasta fines de . Fue miembro del Comando Libertadores de América y de la patota de La Perla.

Jabour, Yamil Alias: Turco, Yogur. Oficial de la Policía de Cba. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, imposiciones de tormentos agravados, homicidios calificados, tentativa de homicidio calificado y abusos deshonestos agravados. Siendo Comisario Mayor a principios de la década del , se desempeñó como jefe de distintas unidades regionales de Córdoba. Retirado de la Policía en  y condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad en .

Lardone, Ricardo Alberto Ramón Alias: Fogo, Fogonazo, Rodolfo Anselmo Ramón Lacaba. Personal Civil de Inteligencia del Ejército. Acusado por privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, imposiciones de tormentos agravados, homicidios calificados e imposiciones de tormentos seguidos de muerte. Se desempeñó en el Destacamento de Inteligencia , integró el Comando Libertadores de América y luego la patota de La Perla. Como fotógrafo, realizaba tareas de inteligencia señalando e identificando militantes en concentraciones y actividades sociales y estudiantiles. Fue condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad en .

Lemoine, Miguel Ángel Alias: Poroto. Personal Civil de Inteligencia del Ejército. Acusado por privaciones ilegítimas de la libertad agr. e imposiciones de tormentos agravados. Desde fines de  hasta fines de  se desempeñó en el Liceo Militar General Paz. Actuó como “número” en operativos del Destacamento de Inteligencia  y en La Perla.

López, Arnoldo José Alias: Chubi, Ángel Javier Lozano. Personal Civil de Inteligencia del Ejército. Imputado por privaciones ilegítimas de la libertad e imposiciones de tormentos agravados, homicidios calificados e imposición de tormentos seguidos de muerte. Fue parte del Comando Libertadores de América y de la patota de La Perla. Se desempeñó en el Destacamento de Inteligencia  desde fines de  hasta que fue apartado de sus funciones en . Trabajó en la Municipalidad de Cba. y en la Legislatura Provincial. Ya en democracia, fue empleado de YPF (jefe de Investigaciones del Depto. de Seguridad).

E    El resto de los imputados de este juicio formará parte del próximo número de este diario. Ellos son: Carlos Larocca, Eduardo Grandi, Luis Alberto Lucero, Marcelo Luna, Luis Alberto Manzanelli, Francisco Melfi, Luciano Benjamín Menéndez, Juan Eduardo Molina, Carlos Monti, Emilio Morard, Oreste Valentín Padován, Fernando Andrés Pérez, Luis Alberto Quijano, Ricardo Cayetano Rocha, Héctor Raúl Romero, José Andrés Tófalo, Carlos Vega, Juan Vega, José Idelfonso Vélez, Héctor Pedro Vergez, Carlos Enrique Villanueva y Carlos Alfredo Yanicelli.

F: Oficina de Prensa de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba. Área de Legales, Investigación y Comunicación de H.I.J.O.S y Familiares. Comisión y Archivo Provincial de la Memoria. Espacio para la Memoria "La Perla".

L 42         F A   S. A     ,     . D   1976      ,          .


EN PROFUNDIDAD

El diario del Juicio La Perla| Año V · Nº 25

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EL JUICIO EN LA CALLE • H.I.J.O.S. LLEVÓ EL JUICIO A BARRIO JARDÍN | Por Miguel Magnasco

La memoria en los pañuelos Guillermo Jorge Manuel José es el atribulado protagonista del relato que presentó la profe del kinder. Anda preocupado. Ana –su vecina–, perdió la memoria y él quiere ayudarla, pero no sabe bien qué es una memoria... A su rescate llegan los más chicos, que escuchaban atentos. sentados en el pasto, la historia del pequeño con nombre imposible de recordar completo. “La memoria es algo que ayuda a recordar cosas”, tiró uno. Así de simple. Sin necesidad de acudir a grandes enredos discursivos para explicarlo. “Batió la justa el enano, ¿eh?”, murmuraron por ahí. La definición es precisa. Pertenece a uno de los varios valientes que tomaron el micrófono para arriesgar una respuesta en medio de tantas familias que pasaban el día en la sede de la Asociación Cultural Israelita de Córdoba (Acic). El 15 de junio pasado, la megacausa ‘La Perla’ salió nuevamente a mezclarse entre las texturas y colores de la ciudad de Córdoba. Para eso mismo: recordar cosas que permitan construir una memoria colectiva sobre nuestro pasado como sociedad.

Alejandro Rossi

L    J     ,   . E            .

Una de payasos. La actividad en el Acic tuvo la impronta de un grupo de artistas que le puso color al sol de la tarde.

Esta vez la cita fue en barrio Jardín, en la Acic. En el marco del ciclo de actividades denominado El juicio a la calle, organizado por la agrupación H.I.J.O.S, los vecinos pudieron disfrutar de una tarde soleada que desmintió todo lo que pudo el fresquito de un invierno inminente. Las flores rojas prendidas en el pecho de los presentes, las cartas y poemas de los militantes desaparecidos, el recorrido

Este ejemplar contó con el aporte solidario de las siguientes organizaciones:

· Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) · Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) · Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial de la Pcia. de Cba. (AGEP) · Sindicato Luz y Fuerza - Córdoba · Unión Obrera Gráfica Cordobesa (UOGC)

ASISTÍ A LAS AUDIENCIAS E  L P  . P      18 ,   DNI. L    ,     9:00  13:00    15:00  18:00,   T  T.

por sus biografías, el mate cocido y los criollitos dieron el marco a una jornada llena de matices. El juicio a la calle es una actividad cultural que tiene por objetivo convidar a la ciudadanía las historias de vida de quienes fueron víctimas del horror en Córdoba a través de distintas intervenciones en el espacio público. En esta ocasión, contó con números musicales a cargo de las

bandas Don Genaro y Rimando Entreversos, y el cierre con la murga Caprichoso Rejunte. En los intermedios, se realizaron juegos inicialmente pensados para los chicos, pero que en lo sucesivo fueron copados por los medianos, y también por los grandotes. El Payaso Inchin Lupín deslumbró al público con su manejo de los malabares, e hizo aplaudir a todos bien fuerte para hacer volar su diábolo a muchos metros del suelo y atraparlo sin sobresaltos en la caída. Un fenómeno. En uno de esos interines, el kinder de la Acic (según la Asociación: un grupo de jóvenes que comparten con chicos actividades y juegos para experimentar y descubrir) introdujo la travesía de Guillermo Jorge… ejem... etcétera, para generar una reflexión conjunta acerca de qué es la memoria. Se repartieron unos pañuelos blancos de papel, donde cada uno podía dar su visión de la manera que quisiera: escribiendo, dibujando, pintando. Las opiniones vertidas en los pañuelos fueron colgadas una a una en distintas cuerdas atadas a los árboles del lugar. Los organizadores comentaron que al caer la noche –ahí sí con el frío arreciando sin disimulos–, el mismísimo Guillermo Jorge Manuel José se hizo presente y les pidió que le prestaran esos pañuelos para ayudar a Ana –su vecina– a recordar cosas, a recuperar la memoria.


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CONTRATAPA

24 de junio al 7 de julio | Será Justicia

Por Pablo Llonto

Periodista argentino y abogado de DDHH. Representa a familias de desaparecidos en distintas causas. En  colaboró con el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) en los juicios a las juntas militares. Entre  y  fue redactor del diario Clarín y representante sindical, hasta que fue despedido en , durante el gobierno de Carlos Saúl Menem.

Otra vez. Como en la acordada del 10 de septiembre de 1930, cuando la Corte reconoció al régimen de facto y convalidó el golpe de Estado de Uriburu, ese que inauguraría una historia de nefastos encadenamientos y presiones militares. Otra vez. Como las vergonzosas Cortes de las nuevas democracias, cuando se salía de las dictaduras y los nuevos cortesanos no se animaban a derrumbar las estructuras jurídicas de las Cortes anteriores, puestas a dedo por las sangrientas manos militares. Otra vez. Quizás sin la carga de muerte y crímenes de las anteriores, pero con igual soberbia y con la misma indiferencia hacia los sectores populares, la Corte de los seis miembros (Zaffaroni ha sido una vez más la honrosa excepción que lo distingue) ha dicho lo suyo. Y lo suyo es el espanto ante el avance democrático. La Corte, la misma que se llena la boca con citas constitucionales, ha pisoteado el derecho mínimo, casi ínfimo, consagrado en una ley para que una de las porciones más pequeñas del Poder Judicial inicie su democratización. Con una frase escasa de coherencia, pero abundante en corporativismo, la ‘Corte de los Seis’ ha dicho: “El Poder Judicial tiene la legitimidad democrática que le da la Constitución Nacional, que no se deriva de la elección directa”. Una frase-advertencia. Que no sólo cierra una puerta para ahora. Marca un freno (o pretende marcarlo) para siempre. El mensaje no tiene entrelíneas: jamás permitiremos que el Poder Judicial sea sometido al control de los ciudadanos, al control del pueblo. Los nombres no deben ser olvidados: Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda, por voto concurrente; Enrique Petracchi y Carmen Argibay con voto propio. Seis abogados, seis privilegiados, seis cortesanos, seis que creen que su nombre quedará en la historia de la jurisprudencia por frenar violaciones a la Constitución,

Francisco Ferreyra

Se busca una corte

pero verán su nombre en las listas de quienes impidieron votar. Seis personajes que ni con mil fallos garantistas podrán sacarse esta mancha de anteponer la corporación, la gran familia judicial, la centena de privilegios económicos de los que gozan, a la sencilla lección de las urnas. Seis cobardes que han preferido arrodillarse a los editoriales de La Nación, de Clarín, antes que permitir que sea la voluntad popular quien juzgue a los esperpentos de jueces que caminan impunes por la Argentina. Seis acomodados funcionarios que miraron con desprecio el ejemplo de Bolivia, país que años atrás resolvió elegir con voto popular a miembros del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), Tribunal Agroambiental (TA) y Consejo de la Ma-

gistratura (CM). Seis encopetados y encopetadas dependientes que no tienen vergüenza en tolerar al peor juez que tiene hoy la Argentina, Carlos Fayt, un Supremo-Acomodado que no quiere despegarse del sillón que el dedo de Alfonsín le cedió en 1983. Hoy, a los 95 años, es incapaz de un gesto como el de Nelson Mandela o Fidel Castro, quienes al cruzar los 80 comprendieron que los cuerpos y las mentes merecen descanso. Y que las plumas y los talentos saben colocarse al costado del camino para que otros hagan las cosas más rápido, y mejor. Esta Corte de Seis, que durante unas semanas más recibirá los aplausos de los miembros de la Sociedad Rural, de los genocidas condenados y de los próximos a condenar, de los De la Rúa, Magnetto, Duhalde, Rodríguez Saá. Aplausos en Punta

del Este, en Callao y Santa Fe, en las cuevas glamorosas de la Pando y de Patti. Esta Corte de Seis es la Corte que decidió jugar a la Política como ellos quieren jugarla. Los seis fingen en su fallo una supuesta independencia política (como dice textualmente: “En la práctica, la ley contraría la imparcialidad del juez frente a las partes del proceso y a la ciudadanía toda, pues le exige identificarse con un partido político mientras cumple la función de administrar justicia. Desaparece así la idea de neutralidad judicial frente a los poderes políticos y fácticos”) cuando no pueden tapar con sus ahora sucias manos el color político de sus integrantes. ¿A quién pretende engañar el cortesano y político cordobés Juan Carlos Maqueda, por poner sólo un caso? Miremos sus antecedentes: En 1974, director de cultura de la Municipalidad de Córdoba. En 1986, presidió el bloque de convencionales constituyentes del peronismo para la reforma de la Constitución de Córdoba. Entre 1987 y 1991, diputado provincial y luego, hasta 1999, diputado nacional. Formó parte de la reforma de la Constitución Nacional y también de la carta orgánica de la ciudad de Córdoba. Fue ministro de Educación provincial y secretario de gabinete nacional en el menemismo. Para 2001 ya lo teníamos de senador nacional y hasta llegó a presidir la Cámara en las dos asambleas legislativas que eligieron presidente en 2002. No parecen los antecedentes de alguien con ‘neutralidad’ política. Esta Corte es ahora, con este fallo, la Suprema responsable de la parálisis del Consejo de la Magistratura. Es esa parálisis la que impide completar decenas de vacantes en todo el país, y convierte a nuestra institución judicial en una de las más lentas del mundo. Por eso esta Corte de Seis merece la crítica y merece la despedida. Porque otra vez dieron la espalda. Otra vez. Otra vez para atrás. Queda un pueblo con la difícil tarea de salir a buscar otra Corte. Una Corte digna.

25 Consejo Editor: Por Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Cba.: Betty Argañaraz, Rosario Rodríguez, María del Carmen Torres, Angel Villanueva. Por Abuelas de Plaza de Mayo filial Córdoba: Lucas Fanchín Dirección General: Sebastián Puechagut • Secretaría de Redacción: Agostina Parisí · Redacción: Alexis Oliva, César Pucheta, Miguel Magnasco • Corrección: Victoria Picatto • Dir. de Arte: Sebastián Puechagut · Diseño: Pablo Gamboa Fotografía: Manuel Bomheker, Nicolás Castiglioni · Ilustración: Francisco Ferreyra · Distribución: Julia Soulier, Ernesto Torres • Colaboraron en este número: Florencia Vasallo, Alejandro Rossi, Delia Galará, Pablo Llonto Administración: Mario Toranzo • Impresión: Comercio y Justicia Editores • Producción gráfica y editorial: Usina Creativa - agencia de comunicación - Tel: (0351) 4271736 - usinacreativa.com.ar - info.usinacreativa@gmail.com

Tirada de esta edición: 30.000 ejemplares de distribución gratuita · ISSN: 1853-8290 · Será Justicia es propiedad de Familiares Córdoba (Personería Jurídica 234-A-1992) Avales y reconocimientos: Beneplácito del Concejo Deliberante de Córdoba (2010) • Declaración de Interés Legislativo por la Legislatura de la provincia de Córdoba (2010) • Declaración de Interés por el Senado de la Nación (2010) • Reconocimiento institucional del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba (2010) • Aval Institucional de la Escuela de Ciencias de la Información (2010 y 2011). Distribución: en red de organizaciones y con los siguientes diarios y periódicos: Tribuna (Bell Ville), Sumario (Alta Gracia), Energía Positiva (Sindicato Regional de Luz y Fuerza), Megáfono (Rio Cuarto), El Despertador (Jesús María), El Ciudadano (Villa Dolores), La Mañana (Córdoba), Comercio y Justicia (Córdoba)

famdesapcba@yahoo.com.ar

CONTACTO SERÁ JUSTICIA: Santa Fe 11, Bº Alberdi Córdoba, Argentina Tel: (0351) 4256502 CORREO DE LECTORES: info.serajusticia@gmail.com

abuelascordoba@gmail.com

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Será Justicia Nº 25  

Será Justicia es una publicación impulsada por uno de los organismos de Derechos Humanos de Córdoba -Familiares de Desaparecidos y Detenidos...

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