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Somos parte de la pastoral juvenil de nuestra arquidiócesis. Más de 35 años al servicio de las vocaciones en Córdoba.

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EDITORIAL Es fiel a sus promesas el Dios que prometió ser compañero ..................................................Pág. 7

Boletín Lauretano 2011 Año XCV - N° 70 - Diciembre 2011 Seminario Mayor de Córdoba Nuestra Señora de Loreto Arquidiócesis de Córdoba. Argentina Hipólito Yrigoyen 64 - X5000JHN Tel.: (0351) 427-0808 www.seminariocordoba.org.ar contacto@seminariocordoba.org.ar Realización: Comunidad del Seminario Equipo Animador Leandro Arias Pablo Catalán P. Daniel Ferreira Recursos económicos Bruno Rova Bagilet Nicolás Gilardi Nicolás Pedernera Juan Manuel Corrales Arte y Diagramación Creare | Inteligencia Gráfica www.creare.com.ar contacto@creare.com.ar Lic. Diana L. Sulikowski Cel.: (0351) 155727917

INTRODUCCIÓN La Madre Tránsito Cabanillas y el Cura Brochero, hermanos y ciudadanos ....................................................Pág. 9 Al servicio de la formación de los pastores del pueblo de Dios ............................................................Pág. 12 EL REINO: DON DEL PADRE… Bajo el cuidado de un amor que nos une ..........................Pág. 15 Gracias Señor ....................................................................Pág. 17 Tiempo de Misión en Rafael García ..................................Pág. 18 La alegría de ser discípulos misioneros del Evangelio......................................................................Pág. 21 María, nuestra Madre........................................................Pág. 24 No le pidamos peras al olmo ............................................Pág. 27 Retirarnos a orar como y con Jesús ..................................Pág. 29 Semana de festejos en el seminario ..................................Pág. 33 No podemos ser peregrinos al cielo si vivimos como fugitivos de la ciudad terrena ..................................Pág. 36 El llamado ..........................................................................Pág. 38 Los cristianos formamos una gran familia ........................Pág. 41 EL REINO: RESPUESTA NUESTRA Comunidad del año Introductorio ....................................Pág. 44 Testigos de la Vida ............................................................Pág. 46 Una nueva gran familia......................................................Pág. 48 Permanezcan en fraternidad ............................................Pág. 52 BOLETÍN LAURETANO 2011 | 5


Ustedes serán felices si, sabiendo esto, lo ponen en práctica..............................................................Pág. 54 Continuidad, actualización y profundización de un acontencimiento de gracia ......................................Pág. 56 Abrir las puertas del Seminario a la comunidad................Pág. 58 EL REINO: GOZO COMPARTIDO El que quiera venir detrás de mi........................................Pág. 60 La Comunidad: espacio para ser...y hacer..........................Pág. 62 De habitantes a ciudadanos, en la sociedad... y en la Iglesia ....................................................................Pág. 64 Los Jóvenes y el Seminario: un desafío que vivimos con alegría ............................................................Pág. 66 Caminando junto a nuestros pueblos en la esperanza..................................................................Pág. 68 Somos discípulos misioneros que acompañamos a discípulos misioneros ....................................................Pág. 72 Haciendo un camino de comunión....................................Pág. 74 Te acompaño en el camino... ..........................................Pág. 76 A 50 años del Studium Theologicum y a un paso del Itec Pág. 78 Un recorrido por nuestro 2011 ..............................................Pág. 82 DATOS DEL SEMINARIO MAYOR DE CÓRDOBA | NUESTRA SEÑORA DE LORETO Bienvenidas y Despedidas ................................................Pág. 84 Comunidad del Seminario ................................................Pág. 85 Ordenaciones, admisiones y ministerios ..........................Pág. 90 Studium Theologicum........................................................Pág. 91 Aniversarios Sacerdotales..................................................Pág. 92 Cumpleaños ......................................................................Pág. 93 6 | BOLETÍN LAURETANO 2011


NOTA EDITORIAL

Es fiel a sus promesas el Dios que prometió ser compañero “¡Grandes cosas ha hecho el Señor por nosotros y esta‐ mos alegres!”.1 A lo largo de este año hemos visto la bon‐ dad del Señor. Nuestra historia ha sido marcada por el con‐ suelo y la fidelidad de Dios. Como decía el Cura Brochero, “que Dios no marcaba en la pierna, ni en la paleta, ni en las costillas sino en el alma, y que Dios no señalaba en las orejas sino en la frente porque la señal de Dios era la Santa Cruz y que la marca de Él era la fe, y que ésta la ponía en el alma”.2

Con un corazón inquieto por las necesidades de nuestra Patria, con el alma rebosante de alegría por la compañía se‐ rena del Dios de la historia, queremos comunicar, con fe y esperanza, algunos de los acontecimientos más significa‐ tivos de nuestro año 2011. Con los ojos bien abiertos contemplamos una realidad que nos desconcierta pero que

no paraliza nuestra respuesta cotidiana a las llamadas de Dios, de la Patria y de nuestros hermanos: en el contexto de un intenso proceso electoral nacional, muchos hermanos nuestros y distintos sectores de la sociedad han pasado por si‐ tuaciones críticas, en donde la dignidad de la persona y el don de la vida van perdiendo su valor fundamental. Por otro

“Servidores del Reino, ciudadanos de la Patria”. BOLETÍN LAURETANO 2011 | 7


Editorial

Procesión Fiesta de la Patrona de Córdoba.

lado, los retos de la cultura actual y la desafiante situa‐ ción eclesial también nos hacen mirar al cielo para ca‐ minar con un oído puesto en el Evangelio y otro en el Pue‐ blo. Nos reconocemos soste‐ nidos y enviados por el Dios que ha visto la aflicción de su Pueblo, ha escuchado el cla‐ mor delante de sus opresores y conoce sus sufrimientos.3 Nuestro pueblo argentino tiene sed de libertad, igualdad y fraternidad evangélicas y nosotros, llamados a apacen‐ tar y acompañar su rumbo, ne‐ cesitamos aprender de los sentimientos de Cristo. Por eso, en el marco de los festejos por los 400 años del Seminario, cuando contemplamos vidas como la de Brochero, nos vibra el corazón. El Cura fue un ser‐ 8 | BOLETÍN LAURETANO 2011

vidor de Cristo, padre de los más pobres, hermano entre los hermanos, ciudadano de su tiempo. Hemos acogido la invi‐ tación del Señor Jesús para aprender a discernir juntos los signos de los tiempos. Quere‐ mos ser curas de Jesús. No queremos reproducir estilos sacerdotales, sino que, deján‐ donos impulsar por el Espíritu que animó la entrega del cura gaucho, queremos configurar nuestra vida con la de nuestro Maestro. Nos fascina la vida de Jesús y, en medio de un país fragmentado, queremos ser apóstoles del Evangelio de la misericordia, al servicio de la vida plena de nuestra Patria. Queridos hermanos, en las siguientes páginas queremos confiarles los deseos más pro‐ fundos de nuestro itinerario

formativo. Reconociendo con asombro y alegría que el Bole‐ tín brota de la respuesta al amor incondicional de Dios para con nosotros, queremos compartir con ustedes y resig‐ nificar, mirando a José Gabriel del Rosario, nuestra identidad más profunda. Le pedimos a la Purísima que interceda por la pronta Beatificación del Cura Brochero y a nosotros nos en‐ señe a consolidar cada día nuestra vocación apostólica, “Servidores del Reino, ciudada‐ nos de la Patria”•4 Equipo Animador 1

Sal. 126, 3

2

GABRIEL RIBERO, Yo Soy Yo, J. Gabriel

Brochero. Editorial Patria Grande. Bs. As. 2010, p. 16. 3

CF. Ex. 3, 7

4

Tema‐eje formativo 2011.


Introducción PALABRAS DE NUESTRO OBISPO

La Madre Tránsito Cabanillas y el Cura Brochero, hermanos y ciudadanos

MONS. CARLOS JOSÉ ÑÁÑEZ ARZOBISPO DE CÓRDOBA

En el camino pastoral que venimos transitando en nuestra Arquidiócesis, uno de los aprendizajes que hemos hecho con mucho provecho es el de descubrir la importancia que tienen los lemas como motivadores de la tarea común y recuerdo constante del compromiso y trabajo evangelizador que queremos llevar adelante entre todos. Como ya sabemos, el

...“nos hacemos hermanos y ciudadanos”... “servidores del Reino, ciudadanos de la Patria”

lema que nos está animando en este año 2011 es: “nos hacemos hermanos y ciuda‐ danos”. Fiel reflejo del mismo es el que asumió el Seminario Mayor para orien‐ tar su tarea en este año:

“servidores del Reino, ciuda‐ danos de la Patria”. Ambos lemas me han llevado a pensar en más de una ocasión en el testimo‐ nio y en la obra de dos grandes hijos de la Iglesia

“...la Beata María del Tránsito Cabanillas, y el Venerable José Gabriel Brochero...vivie‐ ron lo más importante de su compromiso evangélico en la segunda parte del siglo diecinueve” BOLETÍN LAURETANO 2011 | 9


Introducción

Catedral de Córdoba.

que está en Córdoba: la Beata María del Tránsito Cabanillas, fundadora de las Terciarias Misioneras Fran‐ ciscanas, y el Venerable José Gabriel Brochero. Ambos vivieron lo más im‐ portante de su compromiso evangélico en la segunda parte del siglo diecinueve. Aquellos eran tiempos de nuestra Patria marcados por la finalización de los enfren‐ tamientos de las guerras civi‐ les entre unitarios y federales, los desafíos que planteaba la definitiva orga‐ nización nacional, la necesi‐ dad de afianzar la 10 | BOLETÍN LAURETANO 2011

En los Molinos.

pacificación de la Argentina y la incipiente, pero profunda, transformación cultural. La actitud eclesial de estos dos destacados cordo‐ beses no fue la de lamen‐ tarse por las dificultades o por las cosas perdidas, ni mucho menos embarcarse en polémicas o luchas estéri‐ les, sino que se abocaron a vivir con autenticidad y pro‐ funda coherencia el Evange‐ lio de Jesús y se convirtieron ‐cada uno a su modo y según sus posibilidades‐ en apasio‐ nados mensajeros de ese Evangelio y de sus implican‐ cias comunitarias y sociales.

Haciéndose hermanos de todos, ayudaron a los demás a crecer en fraternidad y les enseñaron y animaron a ser verdaderos ciudadanos, res‐ ponsables de la Patria que estaba afianzándose. El 14 de abril de 2002 tuve la gracia de participar en la beatificación de la Madre María del Tránsito junto a otros beatos de otras partes del mundo. Fue un momento sumamente con‐ movedor en medio de un marco imponente como es el de la plaza San Pedro real‐ zado por la persona del Santo Padre. Todo eso des‐


Introducción

Celebración de Corpus Christi.

pertaba en los participantes ‐al menos así lo experimenté yo‐ un fuerte anhelo de san‐ tidad y de seguir las huellas de estos hermanos que ha‐ bían vivido tan profunda‐ mente unidos a Jesús. Este año, el 8 de octubre, fui invitado por las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgel, a participar en Seo de Urgel, España, de la beatifica‐ ción de la Madre Ana María Janer, fundadora de esa con‐ gregación. Allí pude constatar ‐una vez más‐ el fuerte im‐ pacto que siempre produce una beatificación en una Igle‐ sia local y en toda una región.

Es un hecho de gracia que se convierte en fuente de ale‐ gría, de celebración y estí‐ mulo para un renovado anhelo de santidad, como vo‐ cación última y esencial de la vida cristiana. Espontáneamente surgió en mi interior: ¡Cuánto bien nos haría la beatificación del Cura Brochero! ¡Cómo nos estimularía a todos a cami‐ nar decididamente por los senderos de la santidad! ¡Cuánto nos veríamos enri‐ quecidos los pastores, con‐ sagrados y laicos con ese don de la gracia! Dejemos confiadamente

este anhelo e intención en las manos del Señor y enco‐men‐ démoslo fervientemente en nuestra oración para que Él nos regale ese don. Sin duda alguna, la beatificación del Venerable Brochero nos esti‐ mularía aún más, como ya lo está haciendo el modelo de la Madre Tránsito, a vivir como ellos, es decir con total gene‐ rosidad, el compromiso de “hacernos hermanos y ciuda‐ danos”, “servidores del Reino y ciudadanos de la Patria”• + Carlos José Ñáñez Arzobispo de Córdoba

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Introducción TEMA EJE FORMATIVO 211

Al servicio de la formación de los pastores del pueblo de Dios.

P. DANIEL BLANCO RECTOR DEL SEMINARIO Y FORMADOR DE LA ETM

Desde hace más de 400 años nuestro Seminario está al servicio de la forma‐ ción de los pastores del Pueblo de Dios. Nació de la preocupación evangeliza‐ dora, de la inquietud misio‐ nera que animó al primer obispo criollo del Tucumán, Fray Fernando Trejo y Sana‐ bria. A lo largo de los siglos, 12 | BOLETÍN LAURETANO 2011

...“el corazón de la diócesis” ... late al ritmo de la Iglesia que está en Córdoba.

en medio de las más diver‐ sas circunstancias, ésta fue la razón de ser de nuestro Seminario. Y hoy, a comien‐ zos del tercer milenio, lo sigue siendo. Tenemos mucho para agradecer a Dios y a todos los herma‐ nos que lo hicieron y lo hacen posible. Hoy, como es natural,

“el corazón de la diócesis” ‐según la expresión que el Concilio Vaticano II aplica al Seminario‐ late al ritmo de la Iglesia que está en Cór‐ doba. Por eso su vida está animada por el lema pasto‐ ral arquidiocesano: “En Jesús somos hijos, nos ha‐ cemos hermanos y ciuda‐ danos, nos comprome‐


Introducción

temos”; siente también como propios los anhelos, luchas y esperanzas de nuestra Patria, a la cual como discípulos de Jesús, amamos y queremos servir con conciencia ciudadana. Por eso, en este año 2011, tan decisivo para el destino de nuestra nación, toma‐ mos como tema‐eje forma‐ tivo: “Servidores del Reino, ciudadanos de la Patria”. Nuestro Seminario, desde el Proyecto Forma‐ tivo que nos orienta, quiere responder a los desafíos ac‐ tuales, la búsqueda cons‐ tante de la voluntad de Dios mediante la práctica del discernimiento comu‐

cesidad de Dios, del Dios manifestado en Jesucristo y que nos reúne en la Iglesia universal, para aprender con Él y por medio de Él la

“ En Jesús somos hijos, nos hacemos herma‐ nos y ciudadanos, nos comprometemos.”

nitario, a la luz del Evange‐ lio. Estamos convencidos de que, como dice el Papa Benedicto XVI, “los hom‐ bres, también en la época del dominio tecnológico del mundo y de la globaliza‐ ción, seguirán teniendo ne‐

vida verdadera, y tener pre‐ sentes y operativos los cri‐ terios de una humanidad verdadera. (…) Dios está vivo, y necesita hombres que vivan para Él y que lo lleven a los demás. Sí, tiene sentido ser sacerdote: el

mundo, mientras exista, necesita sacerdotes y pas‐ tores, hoy, mañana y siem‐ pre”.1 Estamos comprometi‐ dos con una sólida forma‐ ción que suscite pastores con actitudes "nuevas". Nuevas entre comillas, por‐ que son las que vivió Jesu‐ cristo; “nuevas” con la novedad del Evangelio: cer‐ canía fraterna; empatía mi‐ sericordiosa; servicio animado por el amor. El sacerdote de hoy lle‐ gará a los hombres de hoy, si es capaz de hacerse cer‐ cano y compartir con todos.

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Introducción

Obispo Trejo y Sanabria.

No como una pose, sino de corazón, auténticamente. El sacerdote tiene que estar cerca y no lejos, junto con y no sobre sus hermanos. Sólo desde la fraternidad el cura puede anunciar a los hom‐ bres al Dios que vino a nues‐ tro encuentro como hermano. En el encuentro fraterno y salvífico con los pobres, los enfermos, los marginados, los pecadores, muestra Jesús el poder de Dios que hace presente el Reino. Para llegar al corazón de las personas el camino es 14 | BOLETÍN LAURETANO 2011

ponernos en su lugar, procu‐ rar sentir empáticamente a los otros, desde nuestra pro‐ pia debilidad, vulnerabilidad y necesidad de ser salvados y amados. En otras palabras, es necesaria la misericordia, el amor que abraza y permite que Jesús nos levante. La Iglesia del Concilio Vaticano II ‐dijo Pablo VI‐ quiere ser "la sirvienta de la humanidad". Los sacerdotes que se ponen en actitud de servicio hu‐ milde a sus hermanos en‐ cuentran siempre acogida y reconocimiento, incluso de

aquellos que no comparten completamente la fe. Fue lo que vivió ejem‐ plarmente el Cura Bro‐ chero. Mientras pedimos al Señor su pronta beatifica‐ ción, su testimonio nos anima y orienta a formar pastores para nuestro tiempo, que sean como él: ardientes misioneros, anunciadores del Evangelio, de vida pobre y entregada•

1

Benedicto XVI, Carta a los semi‐

naristas, 18.10.10


El Reino: don del Padre FIESTA DE LA VIRGEN DE LORETO 2010

Bajo el cuidado de un amor que nos une...

JORGE DANIEL JUNCOS

“ el amor de Jesús nunca nos deja solos.”

Es indudable que el amor de Jesús nunca nos deja solos. De muchas y diversas mane‐ ras quiere acompañarnos, quiere simplemente estar. Y realmente se siente un mayor gozo en el corazón cuando el tiempo transcurre y ese amor se sigue haciendo presente. En esto caía en la cuenta, allá por diciembre del año pa‐ sado. El 2010, poco a poco, iba llegando a su fin. Actividades,

exámenes, misiones, encuen‐ tros, marcaban la apretada agenda de esos días. Pero más allá de estas vivencias, sentía que alguien nos miraba (a toda la Comunidad del Semi‐ nario). Y el 1 de diciembre pude descubrir quién era… Se trataba de aquella mujer humilde y sencilla de Nazaret, a quien el Señor eli‐ gió para traer la Vida al mundo: María. Sin lugar a

dudas que ella se estaba ha‐ ciendo presente. Y el inicio de la novena a nuestra Madre de Loreto lo ponía en claro. Por esos días, la invitación que buscábamos vivir era muy sencilla: abandonarnos a su cuidado. Con el correr de las jornadas esta propuesta se fue transformando en gozo y en la necesidad de compartir las maravillas que su Hijo iba obrando en nuestra vida. Así

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El Reino: don del Padre

Capilla del Seminario.

fue como tuvimos la gracia de poder encontrarnos con dis‐ tintos jóvenes que querían acompañarnos en esta provi‐ dencial experiencia que el Señor nos permitía vivir… En‐ cuentro con los jóvenes, que se transformó en una oportu‐ nidad muy enriquecedora para todos: María nos regaló la alegría de seguir descu‐ briendo a Cristo, nos tocó el corazón y nos alentó a seguir reconociendo su presencia en muchos rostros más… Tan bondadosa es esta Madre que nos siguió lle‐ vando de la mano hacia la presencia de su Hijo. Nos 16 | BOLETÍN LAURETANO 2011

condujo a un encuentro muy personal con Él que en el retiro de fin de año se hizo sentir. Los días transcu‐ rrían y continuábamos dando gracias a María por toda esta fecundidad… La mirada de ella nos se‐ guía animando a compartir la alegría de ser elegidos por el Señor que nos ama y llama. Por eso, luego de unos días compartimos también un hermoso momento celebra‐ tivo con los agentes pastora‐ les de la Parroquia “Ntra. Sra. de los Dolores” (Bº Marqués de Sobremonte). Aprendi‐ mos mucho de ellos, de sus

experiencias y búsquedas. Eso acrecentaba aún más, el gozo en nuestro corazón. Ya la novena estaba lle‐ gando a su fin y compartimos el día de nuestra Madre junto a los sacerdotes y toda la comunidad del Seminario. Y seguía dando gracias a Jesús por su presencia en mi vida y en la de mis hermanos, una presencia que vino acompañada por una Madre de quién todos sentimos, como hermanos, su cuidado. Por eso, con alegría y fideli‐ dad hoy te decimos: “Gra‐ cias, Madre, porque tu amor nos cuida y une”•


EL Reino: don del Padre ORDENACIONES SACERDOTALES

Gracias, Señor

“El que quiera venir…” 1 P. JAVIER VERDENELLI

Hace algunos años, al igual que otros, recibí esta invitación de seguir a Jesús cada día de mi vida. Gracias a Él ‐quien me llamó y eligió‐, hoy puedo com‐ partir con todos mis hermanos del pueblo de Dios este don tan maravilloso que es el sacerdo‐ cio; la gracia de seguir a Jesús sirviendo. Sólo tengo algunos meses de ordenado y aún cele‐ bro cada Eucaristía como si fuera la primera porque en ellas están presentes mi familia y amigos, las comunidades y párrocos que me acompaña‐

Señor, mi corazón no sabe otra oración y te la digo con el alma absorta. Desde que la aprendí corta como es, no me parece corta y la repito sin can‐ sancio: sí… sí… sí... Poco es, ¿verdad Amor? y pensar que te di con eso poco lo mejor que hay en mí.

ron, mis formadores del semi‐ nario y compañeros, y tantos otros que se hicieron testigos de Su presencia en mi vida. Agradezco también a la Vir‐ gen María que como buena madre intercede por nuestro sacerdocio y le rezo, para que nunca me acostumbre a dar lo que recibí gratuitamente. Les comparto esta ora‐ ción hecha canción, desco‐ nozco su autor, pero me sostiene en mi misión• 1

Lc 9,23

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El Reino: don del Padre MISIONES DE VERANO I

Tiempo de Misión en Rafael García “...conocer a Jesús fue lo mejor que nos pasó en la vida...” FERNANDO LAZARTE

Con el grupo misionero Lolek de la parroquia Resu‐ rrección del Señor y Ntra. Sra. de Pompeya de Bº Escobar de la capital de Córdoba, hemos compartido la misión de ve‐ rano durante la segunda quin‐ cena de enero en Rafael García. La comunidad perte‐ nece a la parroquia Nuestra Señora de Fátima de Alta Gra‐ cia. Esta comunidad está ubi‐ cada a pocos kilómetros del cruce de Alto Fierro. 18 | BOLETÍN LAURETANO 2011

A Rafael García fuimos mi‐ sionando 25 jóvenes del grupo y 2 seminaristas (José María Molina y Yo). Juntos compartimos esta hermosa iniciativa pastoral de toda la parroquia, ya que otro grupo importante que no podía tras‐ ladarse hasta el lugar de mi‐ sión, junto a la comunidad parroquial acompañó con la oración durante todo el tiempo de misión. El equipo misionero es‐

tuvo dividido en tres grupos: El primero, llamado “servi‐ cio”, estaba más abocado, du‐ rante la mañana a la tarea de limpieza, cocina y demás que‐ haceres del centro misionero y a la preparación de las acti‐ vidades para los niños que te‐ níamos durante la tarde. El segundo grupo salía a visitar a las familias por la ma‐ ñana; y en la tarde, unido al grupo de “servicio”, llevaban adelante la tarde recreativa y


El Reino: don del Padre

la celebración de la Palabra de Dios. El tercer grupo, no menos importante que los anterio‐ res, era el grupo de “oración”, constituido por los más chicos de la comunidad Lolek y por aquellos que por diversas cir‐ cunstancias no podían ir a Ra‐ fael García; este grupo se encargó de preparar distintas motivaciones para rezar pi‐ diendo por la misión, antes y durante la misma. Las actividades en el cen‐ tro misionero (capilla), co‐ menzaban a las 8 hs. de la mañana con el desayuno y a las 9 hs. partíamos todos jun‐ tos hacia alguno de los puntos más alejados del pueblo re‐ zando el rosario de la aurora por las calles. Al terminar el rosario nos separábamos de dos en dos para hacer las visi‐ tas a las familias del pueblo, hasta las 12 hs. Luego nos re‐ encontrábamos en la capilla para el almuerzo. A las 15 hs. comenzábamos a preparar todo lo necesario para las ac‐ tividades con los niños que se realizaban en la capilla a las 16 hs. y culminaba a las 19 hs. con la celebración de la Pala‐

Encuentro con niños.

Compartiendo la merienda.

El trabajo de los niños.

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EL Reino: don del Padre

El grupo con el P. Kelo.

bra de Dios. Cerca de las 21 hs. nos encontrábamos para cenar, luego hacíamos la ora‐ ción final y a descansar para comenzar con fuerzas repara‐ das el nuevo día. Durante la misión tuvimos la grata visita del P. Kelo ‐pá‐ rroco de Resurrección del Señor‐ que celebró dos días, con nosotros, la Santa Misa. El padre Kelo con su presen‐ cia aportó la alegría y espon‐ taneidad que le son características, y lo más im‐ portante, la celebración del Sacramento de la Reconcilia‐ ción. También tuvimos la vi‐ sita de las familias de los 20 | BOLETÍN LAURETANO 2011

Fernando y José.

misioneros que fueron a com‐ partir la misa y la clausura de la misión, una hermosa fiesta compartida con la comunidad de Rafael García. Como Seminario Mayor de Córdoba, queremos dar gracias al Señor por el lla‐ mado a ser discípulos misio‐ neros de Jesucristo y por todo lo compartido y apren‐ dido de los jóvenes de nuestras comunidades pa‐ rroquiales con quienes año a año nos invita a trabajar, crecer y a renovar el lla‐ mado al servicio de la Iglesia. En la misión, como en tantas otras iniciativas pastorales,

descubrimos la riqueza de tantas experiencias de en‐ cuentro con Jesús que viven a diario los jóvenes y que están urgidos para compar‐ tirlas con otros que aún no se han encontrado con el Señor de la historia. Gracias, Señor, por este grupo maravilloso con quie‐ nes nos has invitado a cele‐ brar la vida y a anunciar que “conocer a Jesús, fue lo mejor que nos pasó en la vida”•


El Reino: don del Padre MISIONES DE VERANO II

La alegría de ser discípulos misioneros del Evangelio

Laura Bustos

Antes de contar la maravi‐ llosa experiencia de la misión en Capilla de Sitón, quiero agradecerle a alguien muy es‐ pecial que transformó mi vida, que un día llamó a la puerta de mi corazón. Sí, es Él; vos y yo sabemos de quién estoy hablando. Es nuestro amigo JESÚS, quien me invitó a comenzar esta hermosa tarea de servir a los demás en la Comunidad Misionera, Juan Pablo II. A través de ella, aprendí cómo vivir el amor de

...la buena noticia de Dios... es la herramienta más hermosa y esperanzadora que en estos tiempos nos alienta para seguir adelante. Dios, desde lo sencillo, lo hu‐ milde y cotidiano. En el encuentro con mis hermanos en la fe, en la ora‐ ción, en las risas, en los abra‐

la herramienta más hermosa y esperanzadora que en estos tiempos nos alienta para se‐ guir adelante. Cuando uno se deja cauti‐

...Uno tiene que dejarlo todo para salir a anunciar lo que el padre nos ha encomendado...

zos, en la oración con la Palabra, en la pre‐misión, nos preparamos para llevar la buena noticia de Dios. Ella es

var por el Evangelio, entonces la misión se vuelve una nece‐ sidad y puedo decir como San Pablo: ¡Ay de mí si no anun‐

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El Reino: don del Padre

Encuentro con jóvenes.

ciara el Evangelio 1 , y así es verdaderamente. Uno tiene que dejarlo todo para salir a anunciar lo que el Padre nos ha encomendado. Muchas veces nos cuesta dejar la fa‐ milia, los amigos, la casa, los hijos, las comodidades, pero lo más maravilloso es vivir esta experiencia de misionar, porque como diría Antonio, un hermano de la comuni‐ dad: “la misión te misiona”. Gracias a ésta podemos cre‐ cer en la fe, no sólo en lo per‐ sonal sino como comunidad, y sabernos hijos de un mismo Dios, porque “en Jesús somos Hijos, nos hacemos hermanos 22 | BOLETÍN LAURETANO 2011

Con niños.

y ciudadanos, nos compro‐ metemos”. De esta manera podemos ser testigos del in‐ menso amor que nuestro Padre nos regala, llevando con alegría y fervor a un Jesús vivo en medio de nosotros. Cuando llegamos a Sitón, en enero de este año, por pri‐

cierto no nos querían llevar por la cantidad de cosas que cargamos, je). Ahí nos esta‐ ban esperando para darnos la bienvenida la “seño” Gaby, Anita y Teco. Sólo un abrazo bastó para sentir que Jesús estaba allí presente. También lo experimentamos al visitar

“...la misión te misiona.”

mera vez, significó para mí volver a entender por qué soy misionera. Apenas arribamos al lugar nos bajamos con an‐ sias de la Traffic (que por

los hogares y en la compañía de los niños que se nos acer‐ caban. Eso era algo increíble. Ellos nos respondían con un cariño inmenso en cada uno


El Reino: don del Padre

de los encuentros. La gente con su hospitali‐ dad, gentileza y bondad nos hizo reconocer la cercanía de Jesús. Entre mates y sonrisas, en el encuentro de jóvenes, en la celebración de la Palabra y en la misa presidida por el Padre Miguel Ríos, a quien agradezco desde el corazón que haya compartido su tiempo con nosotros, Jesús nos mostró su cariño. Descubrí por cierto, el sentido de llevar el Evange‐ lio a la práctica, desde lo pe‐ queño y fraterno, con la grata compañía de tres se‐ minaristas: Rubén, Daniel y Hernán. Si bien en esos días uno está conmovido por el Espíritu y atento al servicio, fue muy agradable compar‐ tir con ellos estos encuen‐ tros con Cristo. Es en estos tiempos de misión, donde aprendemos a ser discípulos de Jesús, dejándonos trans‐ formar y amar por Él. Estamos y, principal‐ mente, estoy muy agradecida de poder llevar el Evangelio a este bello pueblo, siendo una herramienta y una servidora como lo fue María, nuestra

Comunidad misionera Juán Pablo II.

Visita del P. Miguel.

madre. Ella le dijo sí a Dios y fue la primera discípula misio‐ nera. Muy contenta estoy de pertenecer a la comunidad misionera Juan Pablo II de la parroquia Nuestra Señora de

los Dolores del barrio Mar‐ qués de Sobremonte• 1

1 Cor. 9,16.

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El Reino: don del Padre PEREGRINACIÓN A LA GRUTA DE LOURDES

María, nuestra Madre

Nicolás Pedernera

Con fuerzas renovadas tras las vacaciones de verano, llegó el tiempo de reencon‐ trarnos en nuestra casa de Nazaret en Los Molinos. Ani‐ mados por el lema diocesano, nos resonaba con mayor in‐ tensidad el llamado a cons‐ truir lazos de fraternidad, redescubriéndonos hijos en Jesús, hermanos entre nos‐ otros. Es éste un tiempo de gracia para nuestra comuni‐ dad del Seminario. En esta 24 | BOLETÍN LAURETANO 2011

...redescubrirnos como “Pueblo de Dios en camino”

oportunidad, les voy a com‐ partir uno de los regalos más valiosos que el Señor nos da en este tiempo: la fiesta de nuestra Madre Santísima en su advocación de Lourdes. Hijos en el Hijo, compartimos el regalo de tener una misma Madre, María. A comienzos de este 2011, nuestra Madre nos volvió a convocar a su fiesta en Alta Gracia. Como seminario quisi‐ mos participar brindando el

tradicional mate cocido a los peregrinos que llegaban de distintos lugares. Así también, recordando que la peregrinación nos permite redescubrirnos como “Pueblo de Dios en ca‐ mino”1 , quisimos repetir la experiencia del año pasado peregrinando toda la noche a Alta Gracia ‐en esta opor‐ tunidad‐ desde el CPC de Villa Libertador. Era mucha la gente con‐


El Reino: don del Padre

Preparandonos para la peregrinación.

gregada y entre charlas y can‐ tos comenzamos a peregrinar. Después de un rato de mar‐ cha y de algunos rosarios, llegó el momento de hacer la

Fiesta con el pueblo.

para alimentarlo. Después de unos minutos, lo volvió a arropar y lo puso en el carrito para retomar la marcha. En ese momento mi corazón se

...“ Si una madre cuida así de su hijo, cuánto más nuestra Madre del cielo estará atendiendo e intercediendo por las necesida‐ des de nosotros, sus hijos...”

primera parada. Mientras es‐ tirábamos las piernas, vi a una mamá joven que tomando entre sus manos a su bebé, lo arropó y lo apoyó a su cuerpo

conmovió. No sé bien por qué, no era la primera vez que veía estos gestos. Sin em‐ bargo la escena me llevó a pensar directamente en nues‐

tra Madre María. Recuerdo que dije para mis adentros: si una madre cuida así de su hijo, cuánto más nuestra Madre del cielo estará aten‐ diendo e intercediendo por las necesidades de nosotros, sus hijos. La peregrinación continuó con paso ágil y con pocas pa‐ radas, según recomendacio‐ nes que nos habían dado, hasta llegar a Alta Gracia. El cansancio se hacía sentir, y, a metros de la gruta, nueva‐ mente algo llamó mi aten‐ ción. En este caso fue una parejita que ‐a la distancia‐

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El Reino: don del Padre

Procesión de Lourdes en Los Molinos.

La gruta de Alta Gracia.

veía en la cola a punto de tomar gracia de la Madre. Grande fue mi sorpresa cuando vi aparecer en medio de la pareja, la cabecita de un bebé que, de brazos de su madre, extendía sus manitos

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para tocar a la Virgen. Como se imaginarán, este gesto me conmovió más que el ante‐ rior. Recuerdo que nueva‐ mente dije para mis adentros: si una madre intercede así por su hijo, cuánto más nuestra

Madre del cielo nos tomará en sus brazos y nos llevará al encuentro de su Hijo. Seguidamente me acer‐ qué a tomar gracia de la Vir‐ gen poniendo a sus pies las personas que llevaba en el co‐ razón y pidiéndole que aco‐ giera en su seno e intercediera por tantas her‐ manas y hermanos nuestros que no la conocían o que sim‐ plemente estaban alejados. Después de descansar y recu‐ perar fuerzas, nos dispusimos ‐como tradicionalmente lo hacemos‐ a compartir y feste‐ jar el día con la comunidad del pueblo de Los Molinos. Renovados por lo vivido en esta fiesta, los invito a poner en manos de María toda nuestra vida, con la certeza de que Ella con su amor de Madre, atenderá siempre nuestras necesida‐ des, nos escuchará y nos lle‐ vará al encuentro de su Hijo amado para que en Él, sea‐ mos felices y tengamos Vida en abundancia•2

1 2

Cf. DA. 259. Cf. Jn. 10,10.


El Reino: Don del Padre ADMINISTRACIÓN

No le pidamos peras al olmo...

RUBÉN PARADA

“si todo el cuerpo fuera ojo...”1

Tratar de que el Semina‐ rio sea un espacio propicio a las relaciones fraternas, en un clima de normalidad y sencillez, cultivando la espi‐ ritualidad de comunión como eje de la vida que en él se desarrolla.2 ¿Qué te‐ nemos para poner al servi‐ cio, desde la administración y los que trabajamos en la comunidad del Seminario para contribuir a ésto?

Para verificar esto nos pu‐ simos a hacer un “inventa‐ rio”, a revisar los talentos que poseemos en el equipo de nuestra área de servicio y descubrimos grandes valo‐ res. Desde la constancia y de‐ dicación para tareas

repetitivas, hasta capacida‐ des más o menos desarrolla‐ das de comunicación, de apertura al cambio, de sa‐ berse organizar, de trabajo en equipo, creatividad, em‐ patía, etc. Nos encontramos frente a un tesoro que cada

“ Sin verdad, sin confianza y amor por lo verdadero, no hay conciencia y responsa‐ bilidad social” BOLETÍN LAURETANO 2011 | 27


El Reino: don del Padre

uno pone al servicio respon‐ sable de nuestros hermanos en el Seminario. Sabemos lo absurdo y frustrante que es “pedirle peras al olmo”, pero a me‐ nudo lo hacemos. Esto ge‐ nera mucho malestar, en primer lugar en el que es‐ pera algo que no recibirá, en segundo lugar en aquél al que se le pide algo que no logrará dar, y también en la necesidad de “peras” que quedará insatisfecha. ¿Cómo hacemos para poner en juego estos talen‐ tos, esta diversidad? Lo sintetizaría en dos ejes: confianza y caridad en la verdad. Hay actitudes que hacen crecer la confianza y otras que la debilitan. Para dis‐ cernir esto la caridad en la verdad es muy orientadora. “Sin verdad, sin confianza y amor por lo verdadero, no hay conciencia y responsa‐ bilidad social.”3 “Ante todo, la justicia”… no obstante “La caridad va más allá de la justicia, porque amar es dar, ofrecer de lo

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«mío» al otro; pero nunca ca‐ rece de justicia, la cual lleva a dar al otro lo que es «suyo», lo que le corres‐ ponde en virtud de su ser y de su obrar. No puedo «dar» al otro de lo mío sin haberle dado en primer lugar lo que en justicia le corresponde.”4

ganas de hacer carrera, des‐ confianza y envidias. No nos hagamos ilusiones: sin este camino espiritual, de poco servirían los instrumentos externos de la comunión.”5 Pero como “para Dios todo es posible”6 nos puede pedir que nos amemos como

...“ para Dios todo es posible”...Él puede pedirle peras al olmo y lo gran‐ dioso es que lo logrará.”

Me gusta la sanidad que ofrece esta praxis justamente en nuestra época. Entonces, ¿dónde tengo puesto el cen‐ tro de mi accionar, en mí o en el servicio al hermano, sea personalmente o en equipo? Porque sabemos que: “espiritualidad de la comu‐ nión es saber «dar espacio» al hermano, llevando mu‐ tuamente la carga de los otros y rechazando las ten‐ taciones egoístas que conti‐ nuamente nos acechan y engendran competitividad,

él nos amó, y con esos “panes y peces” inventaria‐ dos puede hacer el milagro de saciar hambres. Él puede pedirle peras al olmo y lo grandioso es que lo logrará•

1

1Cor. 12, 17

2

Proyecto Formativo, pag 8

3

CIV 5

4

CIV 6

5

NMI 43

6

Mt. 19, 26


El Reino: don del Padre VIDA ESPIRITUAL

Retirarnos a orar como y con Jesús

RUBÉN DARÍO CARRIZO

“Una vez que los despidió, se retiró a la montaña para orar” 1

Es bueno poder recordar cada instancia de encuentro con Jesús, es bueno hacer memoria de ello, es bueno pasar por el corazón cada pa‐ labra, cada momento com‐ partido con Él en la intimidad de la oración. Es por esto, que me pidieron compartir en esta nota algunos de esos momentos de encuentro más íntimo con el Señor, porque como dice nuestro Proyecto

Formativo cuando hace re‐ ferencia a la dimensión teo‐ logal‐espiritual: “la formación espiritual ha de favorecer en los seminaris‐ tas la búsqueda de Jesu‐ cristo y la amistad con Él, a través de la escucha y la meditación de la Palabra, la oración, la celebración de la Eucaristía, fuente y cumbre de toda la vida cristiana.1 Poder sintetizar lo que se

va experimentando a lo largo del año en cada encuentro personal con Jesús, es difícil, desafiante pero muy lindo, porque invita a recordar (pasar nuevamente por el co‐ razón), como también invita a ser específico con lo que se comparte ya que si bien la ex‐ periencia es personal lo es también comunitaria, debido a que cada retiro es una invi‐ tación a un encuentro perso‐

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El Reino: don del Padre

nal y también con los herma‐ nos de camino. El tiempo de retiro es muy significativo porque es acoger la invitación del Maestro: “Vengan ustedes solos a un lugar desierto para descan‐ sar”2 y orar como Él lo hará varias veces. Así nos lo cuen‐ tan los evangelios: “Una vez que los despidió, se retiró a la montaña para orar”3; y por‐ que marca momentos impor‐ tantes en nuestro camino de formación, por lo que, desde que comenzamos el año, vamos respondiendo a esta invitación de Jesús a retirar‐ nos para rezar, para entrar en un diálogo íntimo con Él. La primera invitación de Jesús llegó para dar comienzo al año, en el retiro de inicio. Nos dirigimos hacia Los Moli‐ nos donde nos esperaban tres días para la oración, donde fuimos mirando de cerca nuestra vocación, nuestro propio caminar, contem‐ plando el caminar de los dis‐ tintos personajes del Antiguo Testamento, para centrar la atención en Jesús. En tanto los hermanos del introducto‐ rio hicieron camino por el 30 | BOLETÍN LAURETANO 2011

Ejercicios.

Oración con la Palabra en Betania.

Encuentro de Seminaristas en Los Molinos.


El Reino: don del Padre

Evangelio de San Marcos. También, han sido muy valiosas las invitaciones mensuales que nos ha ido haciendo el Maestro; por eso hemos disfrutado de cada retiro mensual. Desde su Palabra, Jesús nos fue mostrando lo que Él quiere de nosotros: en un diálogo profundo y de amor nos llamó, nos acompañó y sos‐ tuvo en el discernimiento cotidiano, nos preparó para continuar la misión. Así como vamos encon‐ trándonos con Jesús en estos momentos especiales, tam‐ bién lo hacemos cada día desde la oración con la Pala‐ bra que nos va alimentado con su mensaje y nos va pre‐ parando el corazón para en‐ contrarnos con Jesús en la Eucaristía cotidiana. Se hace necesario contar que, así como damos inicio a nuestro caminar de cada año con un tiempo de retiro, tam‐ bién lo hacemos para entrar y vivir la semana santa. Este año el padre Alejandro Mingo nos acompañó y ayudó a pre‐ parar el corazón para este tiempo, nos propuso rezar

Celebrando la Eucaristía en Los Molinos.

desde la figura de Carlos de Foucauld y así disponernos a contemplar y rezar con la en‐ trega de Nuestro Señor. Por una gracia muy espe‐ cial, los momentos de en‐ cuentro se han ido ampliando y nos han ido mostrando los distintos rostros y formas con las que Jesús se quiere encon‐ trar no sólo con nosotros sino con todos; así nos ha alimen‐ tado el corazón con los En‐ cuentros con la Palabra para jóvenes, los retiros El Camino, el retiro para jóvenes, instan‐ cias donde se ha repetido la invitación del Señor “denles ustedes de comer”4, descu‐ briéndonos de esta manera “Servidores del Reino, ciuda‐

danos de la patria”. 5 Todo este caminar com‐ puesto de encuentros de ora‐ ción, de rumiar la Palabra de Dios, tiene su tiempo más fuerte y especial: los ejerci‐ cios espirituales. Tiempo en el cual Jesús se hace encontra‐ dizo para nosotros, donde vamos acallando todo aquello que nos impide el encuentro con Dios, y nos adentramos en un tiempo fuerte de ora‐ ción, buscando a Jesús que nos invita a retirarnos a un lugar apartado, para allí nue‐ vamente hacernos arder el corazón con su presencia, para invitarnos a quedarnos con Él. Este año nos acompa‐ ñaron en tan maravilloso

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El Reino: don del Padre

Retiro el Camino.

tiempo, el Padre Román Ba‐ lossino, con los hermanos del introductorio; y con las demás etapas, el Padre Carlos Cravena SJ. Ellos nos fueron brindando, desde su testi‐ monio y su experiencia, los puntos necesarios para en‐ contrarnos con Jesús en un diálogo orante que culmi‐ naba con la celebración de la Eucaristía, cena del Señor, donde como comu‐ nidad y fraternalmente nos encontrábamos para cele‐ brar este gran misterio de amor. En cada adoración eucarís‐ tica el Señor nos invitaba a dejar como ofrenda la oración personal y comunitaria. Fue un tiempo de encuentro, en el cual nuestro corazón buscó 32 | BOLETÍN LAURETANO 2011

Meditación personal.

y se dejó encontrar por el Señor que vino nuevamente a invitarnos para que lo siguié‐ ramos, pero sobre todo a re‐ cordarnos que Él nos quiere, Él nos llama y así nos invita a tirar las redes. Cada uno de nuestros re‐ tiros ha sido durante el año, una invitación de Jesús a reti‐ rarnos a un lugar apartado para que, en la soledad, nos encontremos con Él, y en la oración dejemos que nos hable al corazón, nos pre‐ gunte, nos anime, nos mues‐ tre, nos encuentre y se deje encontrar por nosotros. Y así al igual que María guardemos cada una de sus palabras y gestos en el corazón y, medi‐ tándolas, renovemos día a día, desde nuestra pequeñez,

la alegría de seguirlo y de en‐ contrarlo en nuestros her‐ manos. Por todo esto, sólo me queda por decir como María: “Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi es‐ píritu se estremece de gozo en Dios mi Salvador porque ha mirado mi pequeñez”•6

1

Mc. 6,46.

2

Proyecto Formativo, pág. 32.

3

Mc. 6, 31.

4

Mc. 6,46.

5

Mc. 6, 37.

6

Tema‐eje formativo.

7

Lc. 1,46


El Reino: don del Padre FESTEJOS POR LOS 400 AÑOS DEL SEMINARIO

400 años del Seminario Mayor 50 años del Studium Theologicum NICOLÁS GILARDI

...“No tengan miedo de seguir a Cristo. Abran de par en par las puertas de su corazón a Él”

Hace 400 años, el 16 de di‐ ciembre de 1611, el obispo del Tucumán, Fray Fernando Trejo y Sanabria, erigió y fundó nues‐ tro Seminario en la ciudad de Santiago del Estero, bajo la ad‐ vocación de Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir. Esta fundación, precedida por aquel “primer embrión” del Seminario de 1597 en la Villa de la Nueva Madrid de las Jun‐ tas, se mantuvo en el tiempo, aunque cambió su nombre al

ser trasladado a Córdoba en 1699 por el de Santo Tomás de Aquino y, luego, en 1752, por el de Nuestra Señora de Lo‐ reto, que conserva hasta hoy. Hace 50 años, el Studium Theologicum del Seminario Mayor de Córdoba se consti‐ tuyó como Instituto Afiliado a la Universidad Católica Argen‐ tina, acontecimiento de gran relevancia académica. Para hacer memoria agra‐ decida de estos acontecimien‐

tos, organizamos algunos eventos que tuvieron lugar del lunes 25 al jueves 28 de julio. Los festejos comenzaron el día lunes con la Misa, presidida por nuestro Arzobispo Mons. Carlos José Ñáñez y que contó con la asistencia de muchos sa‐ cerdotes que se formaron en nuestra Casa y de personas vin‐ culadas con el Seminario. Qui‐ simos así, en torno a la Eucaristía, dar gracias a Dios por este camino recorrido, a lo

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El Reino: don del Padre

Celebración en la Catedral.

Placa en la Plaza del Fundador.

Panel interreligioso.

34 | BOLETÍN LAURETANO 2011

largo de tantos años, y por su presencia constante y fiel. El día martes se llevó a cabo en nuestra Casa, un panel denominado “Ciudada‐ nía y Participación”, que contó con la presencia de la Mgtr. Pamela Cáceres y del P. Rafael Velasco, rector de la Universi‐ dad Católica de Córdoba. Fue una experiencia muy rica, que nos ayudó a descubrir formas concretas de vivir como cris‐ tianos el compromiso ciuda‐ dano, y nos presentó el testimonio de que es posible y necesario trabajar por una patria mejor. Ambos disertan‐ tes nos compartieron su expe‐ riencia de participación en la vida política desde la Red Ciu‐ dadana Nuestra Córdoba, como una expresión de com‐ promiso ciudadano, reflejado en la participación concreta en la cosa pública. El miércoles tuvo lugar el panel “Ciudadanía y Pluralismo Religioso”, con la participación de miembros del COMIPAZ. Fue un claro testimonio de la posibilidad de trabajar juntos, desde distintos credos religio‐ sos, en el compromiso social, más allá de las diferencias, al


El Reino: don del Padre

servicio del bien común. El jueves la propuesta ar‐ tístico cultural convocó a mu‐ chos en nuestra Casa. En primer lugar, actuó el Coro de la UCC, a cargo de su Di‐ rector Matías Saccone, acompañado por la pianista Cecilia Morsicato. Con la ca‐ lidad de sus voces, nos hicie‐ ron disfrutar de un momento muy grato, que concluyó con un cierre divertido con la par‐ ticipación de todos en la eje‐ cución de la obra. A continuación, se pre‐ sentó José Luis Serrano, quien interpretó algunas canciones y, finalmente, llegó la tan es‐ perada Doña Jovita. Contán‐ donos “cosas del Cura Brochero” nos hizo deleitó con su humor serrano, tan particular, a lo largo de un tiempo generoso de actua‐ ción. Al público asistente se le había solicitado el aporte de un alimento no perecedero y/o un útil escolar para cola‐ borar solidariamente con la escuela albergue Nuestra Se‐ ñora del Valle, de Los Gigan‐ tes, a cargo de la Fundación “Manos Abiertas”. De esta manera, con gran

Panel “Ciudadanía y Participación”.

alegría, pudimos celebrar y hacer memoria agradecida de tantos dones que Dios regaló a nuestra comunidad formativa en medio y al servicio del Pue‐ blo de Dios en Córdoba. Es her‐ moso reconocer que ella formó pastores entregados y apasionados por la construc‐ ción del Reino, entre ellos, el Venerable Cura Brochero. Para nosotros, seminaristas de hoy, el hecho de saber que muchos otros ya vivieron la experiencia de formarse para esta tarea que Jesús nos confía en su Igle‐ sia, nos alienta y entusiasma, nos ayuda a recordar que es

posible seguir a Cristo con fi‐ delidad, entrega y radicalidad. Como dijo Juan Pablo II en tantas ocasiones: “¡No tengan miedo de seguir a Cristo. Abran de par en par las puer‐ tas de su corazón a Él!”. Damos gracias a Dios por el Seminario, por este signo del Reino entre nosotros, porque sigue llamando pas‐ tores para su Pueblo. Damos gracias, también, profundamente a todas las personas que, de una u otra manera, generosamente nos ayudan y acompañan. ¡Gracias de corazón!•

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El Reino: don del Padre SERVIDORES DEL REINO, CIUDADANOS DE LA PATRIA

No podemos ser peregrinos al cielo si vivimos como fugitivos de la ciudad terrena 1

BRUNO ROVA BAGILET

Si tuviéramos que seña‐ lar un rasgo sobresaliente de este año, sería tal vez las muchas veces que con‐ currimos a votar. Cierta‐ mente ha sido un año atravesado por las eleccio‐ nes, por la vida democrá‐ tica que encuentra su clara expresión en el voto, pero que no se agota allí. Al momento de ingresar al Seminario, uno de mis in‐ terrogantes era conocer 36 | BOLETÍN LAURETANO 2011

“Ser cristianos nos desafía a asumir nuestra humanidad en todas sus dimensiones, como lo hizo nuestro Señor Jesús...” cómo se “vivía la realidad” desde el Seminario, cómo se entendía la participación en la vida social, política, cultu‐ ral, económica; en defini‐ tiva, cuál era la apuesta por nuestra gente, por nuestra patria, por nuestro mundo. Hoy sin lugar a dudas puedo dar gracias a Dios y al Seminario por animarnos a vivir como cristianos que estén dispuestos a dar su vida por el otro, por la ver‐

dad, por la justicia, es decir, por el Reino. En nuestras mesas, en las aulas, en los pasillos, en los recreos, en nuestra oración diaria, está presente la vida del mundo en el que somos llamados. Se experimenta la hermosa sensación de ser parte de esta gran aventura de construir una sociedad en la que todos tengamos un lugar. Se respira el deseo de salir al encuentro de los


El Reino: don del Padre

...“ Ser cristianos, católicos, seminaristas o no, no nos exime de ninguna exigencia personal ni social...

desafíos de nuestra com‐ pleja cultura, teniendo la clara certeza de estar prepa‐ rándonos para llevar un te‐ soro, la Buena Noticia. Ser cristianos nos des‐ afía a asumir nuestra hu‐ manidad en todas sus dimensiones, como lo hizo nuestro Señor Jesús, quien al encarnarse hace que todo lo humano tenga que ver con Dios. De esta ma‐ nera, ser cristianos, católi‐ cos, seminaristas o no, no nos exime de ninguna exi‐ gencia personal ni social, más aún, nuestra espe‐ ranza nos anima a aden‐ trarnos en las difíciles arenas de nuestra época. Somos peregrinos en esta tierra, no fugitivos ni distraí‐ dos, ciudadanos de una pa‐ tria, miembros de una nación, convocados en los cruces de nuestros caminos para trabajar en esta tierra.

Así nuestra participación política no puede más que llenarnos el corazón al saber que nuestra apuesta dará sus frutos al ritmo del Reino, aún cuando no haya candidatos, ni partidos, ni promesas que nos convenzan totalmente. Nuestro ejercicio político no se restringe al acto cívico de votar, es la búsqueda deno‐ dada por el bien común, es asumir las implicancias de nuestra fe que en Jesús nos hace hermanos y ciudada‐ nos, nos compromete .2 En este clima de entu‐ siasmo, libertad, diálogo y respeto, vivimos nuestra identidad cristiana y ciuda‐ dana en el Seminario. Nos sentimos acompañados, sostenidos y estimulados a buscar lo cierto en cada epi‐ sodio de la realidad. La gracia de vivir en una comunidad en torno al Señor, de conocer su cora‐

zón, sus anhelos, sus bús‐ quedas, nos impulsa, por su propio dinamismo, a com‐ partirlo con los demás. “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperan‐ zas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo.” Con estas palabras comienza la Constitución Pastoral Gau‐ dium et Spes3 , y así lo que‐ remos vivir como comunidad del Seminario, como discípulos de Jesús, servidores del Reino y ciuda‐ danos de la Patria•

1

C.E.A., Navega mar adentro, n. 74

2

Lema Pastoral Arquidiocesano

2010‐2012 3

CONCILIO VATICANO II, Gaudium

et Spes. n. 1.

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El Reino: don del Padre DIÁLOGO ECUMÉNICO

El llamado “Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso, y viPASTOR RICARDO BUDETTA

nieron a Él y estableció a doce, para que estuviesen con Él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios”1

A través del tiempo ha sido un conflicto para el hombre el llamado de Dios. En el Edén, luego de la caída Adán no pudo responder al llamado de Dios “¿Dónde estás tú?” y se escondió, no pudo responder. Por eso Dios cambia su es‐

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trategia, y Jesús dice en el Evangelio de Juan “No me eli‐ gieron ustedes a mí, sino que

yo los elegí a ustedes...”2 Con lo cual frente al llamado del Salvador nos deja casi sin op‐

...“ el llamado no es solamente a ser bendecido sino a estar con Él. “


El Reino: don del Padre

ción; ya no es llamado, ahora es elección. En la elección ya está implícito el llamado. Por‐ que el llamado no es hacia algo sino hacia alguien. “… para que estuviesen con Él”.3 La verdad nos cuesta estar al lado de alguien sin hacer nada. Pero estamos equivo‐ cados cuando pensamos así, porque estar con ese alguien ya es hacer la voluntad de Dios para nosotros, calma nuestras ansiedades y pre‐ guntas. Ahora el llamado es solamente a “estar” con Jesús. Es estar en su presen‐ cia, admirándole, agradecién‐ dole, amándole, y por encima de nuestras palabras es ha‐

“ En la elección ya está implícito el lla‐ mado. Porque el llamado no es hacia algo, sino hacia alguien”

blándole con el corazón, cosa que Él lee muy, pero muy bien. Allí están nuestras in‐ tenciones, nuestros anhelos, sueños, delicias, nuestros en‐ gaños. Sí, porque ahí está nuestra verdad. Es la exégesis rabínica de la oración de Elías para que no lloviese “… en cuya presencia estoy”. Es Él por sobre todas las cosas y su persona por sobre

todos los nombres. Sin duda el primer llamado es “estar recostado en su pecho” en el silencio de su Amor. En el año 1988 estuve vi‐ viendo una de las crisis de mi vida. A mis ojos y mis oídos el Señor bendecía más y contes‐ taba los ruegos de mis com‐ pañeros más rápido y efectivo que a mí. Luego de un tiempo, para mí de injusti‐

Celebración en el centro ecuménico.

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El Reino: don del Padre

cia, y en medio de mis con‐ flictos, fui delante de Dios y orando le dije “¿por qué ben‐ decís a otros y a mí no? Me pasas por alto, veo tu poder y carismas en otros y en mí no haces nada. Me pasas por alto. ¿Es acaso que no soy tu hijo?” Y así traté de sacar mis diplomas y créditos delante de Él, y de golpe, escuché una voz interior que me dijo: “Yo con vos no tengo obligacio‐ nes”. Allí me quedé mudo y tuve que reconocer “Tenés razón Señor; no tenés obliga‐ ciones conmigo”. Vos sos el Señor y está todo bien con‐ migo, el llamado no es sola‐ mente a ser bendecido sino a estar con Él. A partir de ese momento una paz celestial entró en mi corazón, y a los pocos días el Señor se acercó y tocó mi vida, renovando mi ser interior completamente. El segundo aspecto del lla‐ mado, tiene que ver con el servicio a Dios y a su Reino. Es el ser enviados para fines es‐ pecíficos, no los nuestros, sino de sus designios. Nací en un hogar cristiano. Mi madre todas las mañanas se arrodi‐ llaba, y me hacía arrodillar a 40 | BOLETÍN LAURETANO 2011

su lado y oraba y leía La Bi‐ blia. Cosa tediosa para mí, en ese momento, pero debo agradecer a Dios por mi madre, que supo poner den‐ tro mío una inquietud por buscar a Dios. Desde pe‐ queño quise ser Misionero, leía historias de hombres de Dios que evangelizaban en otros continentes, y yo quería

brí que sólo hay un lugar donde puedo encontrar las fuerzas, el entusiasmo, el co‐ raje, la fe, la esperanza, el amor y la comunión con mi Padre, con el Hijo y con el Es‐ píritu Santo. Cuando estoy con Jesús las palabras no al‐ canzan y en el silencio de su corazón y de su presencia, cuando sólo el mencionar su

...“ Hubo momentos donde mis conoci‐ mientos teologicos no me alcanzaban para resolver situaciones, algunas llenas de im‐ portencia al ver tanta necesidad en otros.”

imitarlos. Hice mis estudios teológicos correspondientes, y comencé a ayudar en la iglesia en lo que hiciera falta. Pasaron los años, fui orde‐ nado Pastor, y comenzó el tiempo de ser enviado a ser‐ vir en el Reino de Dios. Hubo momentos donde mis cono‐ cimientos teológicos no me alcanzaban para resolver si‐ tuaciones, algunas llenas de impotencia al ver tanta nece‐ sidad en otros. Hoy ya soy abuelo. Descu‐

nombre es suficiente, mi alma, mi mente, mi corazón y mi cuerpo son renovados en ese llamado integral a Él, ser enviado a servir. En definitiva, ese lugar es cuando “vengo a casa”4 y estoy con Él, descan‐ sando en su presencia•

1

Mc. 3,13‐15

2

Jn. 15,16

3

Mc. 3,14

4

Mc. 3,19


El Reino: don del Padre SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

Los cristianos formamos una gran familia OSCAR CERVANTES

Saludos en el nombre del Señor, desde el CENTRO ECU‐ MÉNICO CRISTIANO DE CÓR‐ DOBA para el Boletín Lauretano 2011. En la tercera semana de junio del 13 al 17 a las 20hs

...los cristianos de Córdoba nos unimos en la SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS 2011.

bajo el lema: “Unidos en la enseñanza de los apóstoles, la comunión fraterna, la fracción del pan y la oración”1, los cris‐ tianos de Córdoba nos uni‐ mos en la SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE

“Unidos en la enseñanza de los apóstoles, la comunión fraterna, la fracción del pan y la oración”

LOS CRISTIANOS 2011. Parti‐ cipamos de cinco celebracio‐ nes cúlticas en los cuatro puntos cardinales de nuestra ciudad y que culminaron en el centro, en el Seminario Mayor donde el Espíritu de Dios Trino estuvo presente. La vivencia de la unidad de los cristianos que comparti‐ mos el mismo Dios se mani‐ festó en cada una de las

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El Reino: don del Padre

celebraciones con canciones, himnos y oraciones. Pudimos vivenciar lo que dice la Biblia en Juan 17,21: “Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” que somos uno porque Dios está con cada uno de nosotros y cada una de nuestras comunidades. Agradecemos a cada una de las comunidades que nos recibieron y a cada uno de los responsables. •El lunes 13 de junio en la Iglesia Apostólica Armenia, en Armenia 2080 de Bº Puey‐ rredón, predicó el Pastor Ro‐ dolfo Sexauer de la Iglesia Evangélica Luterana. •El martes 14 de junio en la Iglesia Evangélica Luterana, en Sol de mayo 833 de Bº Alto Alberdi, predicó el Pastor Pablo Oviedo de la Iglesia Evangélica Metodista. •El miércoles 15 de junio en la Parroquia Nuestra Se‐ ñora del Rosario y San José Obrero, en Rosales 5051 de Bº Primero de Mayo, predicó el pastor Juan Pedro Schaad

La bendición de los pastores.

Celebración ecuménica en el Seminario.

La predica de Ieremías Khanchatiyan

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El Reino: don del Padre

de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata. •El jueves 16 junio en la Iglesia Evangélica del Río de Plata, en Nicanor Carranza 4041 de Bº Cerro de las Rosas, predicó el sacerdote Juan Pérez de la Iglesia Cató‐ lica Romana •El viernes 17 de junio en el Seminario Mayor de Cór‐ doba, en Av. Hipólito Yrigo‐ yen 64, predicó Ieremia Khachatryan de la Iglesia Apostólica Armenia Recordamos nuestra mi‐ sión: “Contribuyendo a la uni‐ dad de los cristianos respetando su diversidad” ro‐ gando a Dios seguir cum‐ pliendo con nuestro testimonio en nuestra ciudad. Saludos fraternos y los es‐ peramos en el Encuentro Ecuménico de la Palabra donde nos reunimos todos los segundos jueves de cada mes, en un espacio ecumé‐ nico y dinámico en torno a la palabra de Dios. Que Dios, que es todo amor, los bendiga • 1

Hch. 2,42

Queremos compartir las estrofas de este chamamé por‐ que sostenemos que los cristianos pertenecemos a una gran familia: Dios Familia Cada vez que nos juntamos siempre vuelve a suceder, lo que le pasó a María y a su prima la Isabel: Ni bien se reconocieron, se abrazaron y su fe, se hizo canto y profecía, casi, casi un chamamé. Estribillo Y es que Dios es Dios familia, Dios amor, Dios Trinidad, de tal palo tal astilla, somos su comunidad. Nuestro Dios es Padre y Madre, causa de nuestra hermandad, por eso es lindo encontrarse, compartir y festejar.

yo he de estar personalmente con ustedes yo estaré. Estribillo Cada vez que nos juntamos siempre vuelve a suceder, lo que le pasó a la gente, reunida en Pentecostés: Con el Espíritu Santo viviendo la misma fe, se alegraban compartiendo lo que Dios les hizo ver. Estribillo

Cada vez que nos juntamos siempre vuelve a suceder, lo que dice la promesa de Jesús de Nazaret: Donde dos o más se junten en mi nombre y para bien,

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El Reino: respuesta nuestra VIDA EN COMUNIDAD ‐COMUNIDAD SAN JOSÉ‐

Comunidad del año Introductorio “… y corro en dirección a la meta, para alcanzar el premio del llamado celestial que Dios me ha hecho en Cristo Jesús.” 1 Queremos compartir con ustedes lo vivido en este primer año de forma‐ ción en el Seminario. Entre miedos y ansiedades llegamos a la convivencia de Los Molinos. Allí fue donde, con los brazos abiertos, la co‐

munidad del Seminario Mayor nos recibió y nos hizo parte de esta gran familia. De a poco fuimos constru‐ yendo nuestra comunidad en la que, unidos a Cristo, vamos cre‐ ciendo en el amor para hacer‐ nos discípulos.

“De a poco fuimos construyendo nuestra co‐ munidad en la que, unidos a Cristo, vamos cre‐ ciendo en el amor para hacernos discípulos.

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Nuestras primeras expe‐ riencias fueron en torno a las diferentes instancias que el seminario nos fue ofreciendo como también al camino pas‐ toral que nuestra arquidióce‐ sis nos propuso para adentrarnos en la formación integral, que el camino del se‐ guimiento de Jesús requiere. Y… comenzamos por casa. Conocimos cada una de nues‐ tras comunidades de origen, su


El Reino: respuesta nuestra

gente, sus realidades, y a través de ellos también nos fuimos co‐ nociendo nosotros; a la vez les compartimos la vocación a la que Cristo nos llamó, haciéndo‐ los parte en este llamado de se‐ guimiento discipular. Después de un tiempo, y con muchas ganas, comenza‐ mos nuestra tarea pastoral en la comunidad de Ángeles Custo‐ dios (Bº Policial Anexo), a la que sábado a sábado nos fuimos in‐ tegrando, comprometiéndonos con su realidad, compartiendo la catequesis con los niños, la Pa‐ labra con los vecinos y la cele‐ bración de la Eucaristía. Quienes también forman parte de nuestra historia son nuestras familias, que nos reci‐ bieron cuando llegamos al mundo y que nos acompañan en cada momento de nuestra vida; ellas mismas forman parte de este camino de segui‐ miento de Jesús y nos siguen alentando, como en cada paso importante de nuestros cami‐ nos personales. Para finalizar queremos darle gracias a Dios por los for‐ madores, en especial por el P. Adrián, que nos acompañó este año, por nuestras comunidades

La comunidad en una convivencia.

Después de la cena.

de origen, por medio de las cua‐ les Cristo nos llamó, por la co‐ munidad de Ángeles Custodios, que nos ayudó a encontrar a Jesús en el hermano, por los profes, que nos hicieron crecer en el estudio, por todas las per‐ sonas que cruzó en nuestro ca‐

mino durante este año para poder encontrarnos con Él; y por todos aquellos que rezan por nosotros y por las vocacio‐ nes sacerdotales • 1

Flp. 3,14

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El Reino: respuesta nuestra VIDA EN COMUNIDAD ‐EVD‐

Testigos de la Vida

JUAN MANUEL CORRALES

“ compartirte la alegría de ser testigos de la Vida protagonistas de una Argentina fraterna desde nuestro lugar, desde lo que somos y tenemos”

En el Seminario Mayor de Córdoba, los seminaristas de 2º, 3º y 4º año formamos la etapa llamada de la Verifica‐ ción y la Decisión por la propia Vocación.1 Este año la integra‐ mos: Juan, Darío, Nicolás, Bruno, Augusto, Pablo, Mar‐ cos, Diego y yo. Es una gran etapa en la que somos testigos de esa semilla, que en unos y otros, va cre‐ ciendo, va experimentando

cambios, atravesando pas‐ cuas. Me da gozo recordar las muchas pascuas que hemos pasado. ¡Qué alegría grande me dan mis queridos herma‐ nos! No te das una idea lo mucho que me llena el alma ver a un hermano crecer, no porque tenga más cosas o más canas sino en calidad de Vida2, ver que toma decisiones cada vez más libres, más auténticas, más comprometidas con la

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propia vida y con el Reino, más orientadas al servicio de los hermanos y más abiertas a la voluntad de Dios. Tan es así que, durante este 2011, hemos visto y oído que algunos comenzaron natación, que otros ya no se fastidiaban porque hubiera un poco de polvo en los muebles, que otros dialogaron más y abrie‐ ron sus puertas, que otro co‐ menzó a tocar el teclado en las


El Reino: respuesta nuestra

misas, en fin, tal vez estos he‐ chos parezcan insignificantes, pero es que tanto éstos como muchísimos otros, son signos de un cambio interior que re‐ vela la acción de Dios que va modelando los corazones y nos hace testigos de que, por la gracia y con esfuerzo, nace‐ mos de nuevo3. Este nacimiento, también necesita mediaciones de Dios.4 De las tantas que reconoce‐ mos agradecemos, en espe‐ cial, a quienes rezan por nosotros y al padre Marco que, como pastor, nos va ani‐ mando a transitar este camino de verificación y decisión. También somos testigos de que la vida se empobrece cuando se guarda, y es más plena cuando pasamos de simples habitantes de una casa ‐el habitante es una per‐ sona indiferente a las necesi‐ dades de los otros‐ a un compromiso: construir juntos la fraternidad y hacernos her‐ manos. Por esto reconozco el esfuerzo que ponen, en la construcción de la fraternidad, cada uno de los que forman esta comunidad, sobre todo cuando este esfuerzo exige

Celebración eucarística.

De paseo por Villa Allende.

Trabajo y reflexión comunitaria.

volver a empezar y tener que buscar, en Aquél que es la Vida5, la fuerza que impulsa a salir de uno mismo con alegría, a vencer prejuicios, miedos y comodidades y a volver a creer que la vida es más plena cuando se comparte y se da. Lo que hemos visto y oído en esta pequeña comunidad lo he anunciado brevemente en estas líneas6, para com‐ partirte la alegría de ser testi‐ gos de la Vida y protagonistas

en la construcción de una Ar‐ gentina fraterna desde nues‐ tro lugar, desde lo que somos y tenemos• 1

Proyecto Formativo, pág. 46.

2

Cf. Jn. 10, 10.

3

Cf. Jn. 3, 1‐8.

4

Cf. Mc. 2, 1‐12.

5

Cf. Jn. 14, 6.

6

Cf. 1Jn. 1, 2‐3.

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El Reino: respuesta nuestra VIDA EN COMUNIDAD ‐EXPERIENCIA FORMATIVA PARTICULAR‐

Una nueva “gran familia“

FEDERICO RIDISSI

“Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campo por mí y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo recibirá el ciento por uno en casas, her‐ manos y hermanas, madres, hijos y campos”.1 Éste fue el Evangelio del día que comenzó mi expe‐ riencia formativa particular en la parroquia “Nuestra Se‐ ñora del Rosario” de Villa del

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“ el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, por mí y por la Buena Noticia, recibirá el ciento por uno ...”

Totoral. Fue comenzar otra vez, llegar a una casa nueva, conocer un párroco nuevo, una comunidad nueva, hora‐ rios nuevos… Pero dejar mu‐ chas cosas por Jesús y por la Buena Noticia, era lo que me motivaba para abandonarme a Dios en este nuevo pedido que me hacía. Contento por lo que se venía, por lo que iba a poder compartir con la gente de la comunidad parro‐ quial, la nueva familia que

Dios me daba; y al mismo tiempo con miedos por la nueva convivencia, por los desafíos que planteaba el nuevo camino a transitar. Han pasado varios meses desde que llegué a Totoral. Y puedo decir que las palabras del Señor en Marcos 10, se hi‐ cieron realidad en mi vida este año. Habiendo dejado la comunidad de barrio Comer‐ cial, que acompañé los sába‐ dos durante dos años, y mi


El Reino: respuesta nuestra

comunidad de Totoral que se convirtió en una “gran fami‐ lia”, que los descubrí como mis hermanos de camino hacia el Señor y me ayudaron con sus palabras, gestos y oraciones• 1

Mc 10, 29‐30 Parroquia “Nuestra Señora del Rosario”

Jóvenes y un rosario de globos.

comunidad de compañeros del Seminario, empecé a in‐ corporarme a la nueva comu‐ nidad. Recibí una parte de ese “ciento por uno” en este año. La compañía del padre Miguel a lo largo del año, su testimonio como padre y pas‐ tor, entregado al servicio del Reino fue un aliento y ejem‐ plo para mi vida como discí‐ pulo de Jesús. Las novenas, los viajes hacia las distintas capillas, los desayunos, los al‐ muerzos en casas de familias; todo me ayudó a ir gustando la obra que Dios va haciendo en todos. La cercanía del Seminario,

La Patrona.

del padre Daniel Blanco y de mis compañeros seminaris‐ tas, me ayudó mucho a des‐ cubrir a Dios en el día a día. Me acompañaron en la dis‐ tancia, así como los Apóstoles se acompañaban cuando ha‐ cían sus viajes misioneros para evangelizar. Quiero agradecer a Dios por su paso en mi vida, por su fidelidad, por aquellos que me acompañaron, por los momentos de alegría y las cruces que me ayudaron a acercarme al Señor, por todas las personas e historias que me llevo en el corazón. Agra‐ dezco, también, por toda la

La parroquia está ubicada en el norte de la Arquidiócesis de Córdoba, con sede en Villa del Totoral. Comprende también varios pueblos del departa‐ mento Totoral: Sarmiento, Macha, Las Peñas, Simbolar, Es‐ trechura, Los Mistoles, Capilla de Sitón, Cañada de Luque y Candelaria Sur. El párroco es el pbro. Miguel Ríos, que desde hace tres años acompaña a esta gran comuni‐ dad parroquial. La fiesta patronal se celebra el tercer domingo de octubre, día de la madre, este año cayó el 16. Ese día se celebra una gran fiesta para conmemorar a Nues‐ tra Señora del Rosario, que es la Madre de Jesús y de todos los hombres.

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Servidores del Reino, c


ciudadanos de la Patria


El Reino: respuesta nuestra ‐VIDA EN COMUNIDAD ‐EIVA‐

HERNAN ARIEL CEBALLOS

La casa San Pablo es una vi‐ vienda un tanto más chica que la de Yrigoyen 64. En el marco de un clima muy hogareño, nos hacemos cargo de cocinar, de limpiar, de pagar los impuestos y de la administración en gene‐ ral. Viviendo en el barrio Mar‐ qués de Sobremonte tenemos una inserción mucho más am‐ plia en la vida de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores. Allí vivimos los seminaristas y el formador que constitui‐ 52 | BOLETÍN LAURETANO 2011

Permanezcan en fraternidad

“ En esta época globalizada donde las comunicaciones fluyen sin que nos entendamos, estamos invitados... a comunicarnos en fraternidad”

mos la etapa que tiene como objetivo la progresiva identi‐ ficación con la vocación apos‐ tólica. Si bien Jesús nos eligió a cada uno para una misión particular, como lo hizo hace un tiempo con los doce após‐ toles, también nos eligió junto a otros, nos convocó para que juntos creciéramos en la fraternidad. La casa es parte de una propuesta for‐ mativa que nos invita a per‐ manecer en la fraternidad.

En esta época globalizada donde las comunicaciones flu‐ yen sin que nos entendamos, estamos invitados, en esta casa y etapa, a comunicarnos en fraternidad. Ninguno de nos‐ otros la tiene clara en esta cuestión. Todos somos apren‐ dices que, caminando juntos con un Padre en común, día a día hacemos ensayo y error del ideal de la fraternidad. Y para ser bien sinceros muchas veces no llegamos al ideal. Pero ello


El Reino: respuesta nuestra

Elaborando el proyecto comunitario de vida.

no nos frustra, sino que nos le‐ vantamos fortalecidos y volve‐ mos a caminar. Sabemos que esto que nos pasa es lo mismo que le pasa a cualquier comunidad o grupo de trabajo. Pero a nosotros nos urge seguir permane‐ ciendo en la fraternidad. Esta casa no es para estar de paso y después irnos a una parroquia a cortarnos solos. Esta casa es un paso firme en el camino de la fraternidad para que en un futuro, no muy lejano, todos los sacerdotes que hayan pa‐ sado por esta etapa nunca se olviden que la única receta para crecer en la fraternidad sacerdotal es permanecer al estilo de Jesús. “Permanezcan en mi amor”•1 1

(Jn 15, 9c)

Tomando mate en Rumipal.

Celebrando la Eucaristía en familia.

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El Reino: respuesta nuestra VIDA EN COMUNIDAD ‐ETM‐

Ustedes serán felices si, sabiendo esto, lo ponen en práctica

PABLO VIOLA

Con la alegría de quien se sabe alcanzado por la misericor‐ dia de Dios, les comparto estas breves líneas sobre lo vivido en lo que solemos llamar “etapa de transición”o, como aparece en el Proyecto Formativo del Semina‐ rio, “Etapa de la definitiva y total consagración a Dios en el minis‐ terio apostólico” .1 Me viene a la memoria la re‐ flexión de un formador del semi‐ nario que me ha hecho mucho bien. A grandes rasgos es la si‐ guiente: “los curas no estamos vacunados contra el fracaso sa‐

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“ los curas no estamos vacunados contra el fracaso sacerdotal...” cerdotal, nuestro Seminario no vacuna contra eso, pero sí ofrece una serie de elementos que pue‐ den ayudar a crecer y madurar la vida presbiteral”.Está claro que no es una frase dicha con la pre‐ cisión teológica de Rahner o Von Balthasar, pero encierra una gran verdad que puede explicar lo que ha significado la ETM en mi vida: •“no estamos vacunados contra el fracaso”: la etapa de transición ha sido un tiempo en el que me he visto afectado e im‐ pactado por la misma realidad. Ya sea parroquial, diocesana,

eclesial, barrial, provincial, nacio‐ nal, social, económica, política, etc. Me he sentido demandado por diversas y variadas necesida‐ des de las personas y de la comu‐ nidad. Es la experiencia de la intemperie. Ha sido un tiempo de discernimiento y de opción entre la fidelidad y la infidelidad, un verdadero desafío a la liber‐ tad con la que le dije que sí a Jesús en la admisión. En síntesis, me he sentido expuesto, frágil, vulnerable, tentado al sin sen‐ tido; a la vez que invitado al en‐ cuentro renovante con Jesús, con


El Reino: respuesta nuestra

lo hermanos, a la creatividad pastoral, a la esperanza, a reco‐ nocer la validez entusiástica de la vocación sacerdotal para nuestro tiempo. • “Nuestro seminario no va‐ cuna contra eso”: mirando hacia atrás, no puedo dejar de pensar en todos estos años de forma‐ ción inicial. ¿Qué nos dejó este tiempo? ¿Qué es el Seminario en mi vida y la de mis hermanos? ¿Cómo lo hemos vivido nosotros en esta etapa de la formación? La situación de intemperie de esta etapa, me ha llevado a desear más de una vez el ser un robot o una máquina que efectúe todas las operaciones que se le requie‐ ren en tiempo y en forma. Me he preguntado el para qué de todo este tiempo, si nadie nos asegura nada. Sería mejor que el Semina‐ rio fuera una gran fábrica de curas donde se nos moldea para responder como autómatas a la vida presbiteral. O un gran dis‐ pensario en el que se nos vacuna contra cuanto virus anda dando vueltas en el ambiente y nos hace inmunes a las inclemencias de la vida humana. Lo cierto es que esto no es así, y la experien‐ cia de la última etapa de la for‐ mación inicial nos hace darnos

cuenta de esto. Bendito sea Dios. • “El Seminario ofrece una serie de elementos que pueden ayudar a crecer y madurar la vida presbiteral”: en este tiempo, me he sentido invitado a poner en juego lo aprehendido, lo dese‐ ado, lo rezado, lo querido. Ha sido un tiempo en el que han aflorado los elementos básicos de la formación. De este modo, la fraternidad ha dejado de ser un microclima artificial para con‐ vertirse en una imprescindible instancia de maduración voca‐ cional. Me di cuenta de que ne‐ cesito encontrarme con aquellos que el Señor ha llamado al igual que a mí, necesito poner en común la vida con mis herma‐ nos. Advierto que ellos también lo necesitan. Siento que esto hace aflorar nuestra identidad más profunda. La “lectura orante de la Palabra” ha dejado de ser un momento de oración y se ha convertido en propuesta pastoral que le hace bien a las personas y me hace bien a mí, que nos dina‐ miza en la búsqueda perma‐ nente de la voluntad del Padre. Que el acompañamiento espiri‐ tual ha dejado de ser una instan‐ cia de la ajetreada agenda seminarista y ha pasado a ser un

Pablo y Emanuel.

imprescindible momento objeti‐ vante del discipulado que me salva del autoengaño. En fin, podría seguir com‐ partiendo elementos funda‐ mentales de este tiempo, quedará para compartir en lo cotidiano de la vida. Me con‐ formo con decir que esta etapa ha sido sumamente desafiante y motivante para mí, generando gran entu‐ siasmo por lo que quiero se‐ guir y anunciar a Jesús•

1

Proyecto Formativo, pág. 95.

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El Reino: respuesta nuestra SINODO DEL 86 | PLAN PASTORAL ARQUIDIOCESANO

Continuidad, actualización y profundización de un acontecimiento de gracia P. WALTER GÓMEZ

“ El proceso pastoral es un “camino sinodal”, intenso y constante, de oración, reflexión y trabajo evangelizador común.”

Tomarse el tiempo para volver a leer el Documento del X° Sínodo Arquidiocesano y hacerlo junto con los docu‐ mentos del Plan Pastoral

les) puede que genere (en mí lo hizo) ese “ardor de cora‐ zón”1 como cuando nos en‐ contramos con Jesús y su propuesta del Reino. Nos

“ el desafío de asumir el compromiso de con‐ truir la familia, la Patria y el Pueblo de Dios”

(Diagnóstico, Rostro ideal, Iti‐ nerario y Procesos pastora‐

56 | BOLETÍN LAURETANO 2011

“abre los ojos” y descubri‐ mos que el Señor está en

medio de nosotros.2 Uno y otro son aconteci‐ mientos vivos. El texto del Sí‐ nodo nos permite acercarnos a los sentimientos, el fervor y las ideas comprometidas de laicos, presbíteros y religio‐ sos, empeñados en una nueva evangelización, con el impulso del Espíritu Santo. Por mucho tiempo nos hemos alimentado de esas búsquedas y sueños. El Plan Pastoral, nuestro hoy, nos


El Reino: respuesta nuestra

Trabajo de secretaría.

Grupo de trabajo - Jornada Pastoral.

está permitiendo hacer re‐ alidad las propuestas evan‐ gelizadoras del Sínodo y actualizarlas creativamente atentos a los nuevos desafíos. Podemos decir que el proceso pastoral ani‐ mado por nuestro Arzo‐ bispo es un “camino sinodal”, intenso y cons‐ tante, de oración, reflexión y trabajo evangelizador

común. El Plan pastoral es así continuidad, actualización y profundización del X° Sínodo. La lectura de estos dos acontecimientos nos lleva a celebrar, a pesar del tiempo transcurrido, las coinciden‐ cias que uno y otro presen‐ tan en las búsquedas y concreciones evangelizado‐ ras en fidelidad a Dios y a los hombres y mujeres de estos

tiempos. Pero, fundamental‐ mente, nos tiene que movili‐ zar a celebrar la fidelidad de Dios que ha suscitado, sem‐ brado y sostenido en los co‐ razones de las personas y comunidades, este ardor y necesidad de vivir su pro‐ yecto de amor, Jesucristo, el Reino vivo para siempre. La programación pastoral para el año 2012, en el obje‐ tivo y el lema, nos plantea el desafío de asumir el com‐ promiso de construir la fami‐ lia, la Patria y el Pueblo de Dios. El hecho de construir refleja la grandeza del espí‐ ritu humano: nos ayuda a acortar las distancias con lo que deseamos y así nos llena de alegría y esperanza. Las experiencias del X° Sínodo y el Plan Pastoral Arquidioce‐ sano nos recuerdan que “si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañi‐ les”3. El Señor es nuestra Roca firme en donde hacer pie para continuar peregri‐ nando sus caminos, los cami‐ nos de la humanidad• 1

Cf. Lc. 24, 32.

2

Cf. Gen. 28,16.

3

Sal. 126,1.

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 57


El Reino: respuesta nuestra EQUIPO DE COMUNICACIÓN

Abrir las puertas del Seminario a la Comunidad

DIANA SULIKOWSKI

“ Esa casa de techos altos, muros gruesos y estilo antiguo...comenzaba a hacerme sentir lo que es vivir en COMUNIDAD”

Ingresé por primera vez a la recepción del Seminario, acudiendo en respuesta a una inquietud: “Abrir las puertas del Seminario a la comuni‐ dad”…me dijeron. Luego de la primera reu‐ nión, las palabras seguían reso‐ nando en mi cabeza “…abrir las puertas, invitar, dar a conocer, mostrar ,ver para observar ”. Mientras trabajaba en este mensaje, comprendí que para abrir las puertas sencillamente debía pasar a “formar parte”. El diseño gráfico es la he‐

rramienta para transmitir los mensajes de manera visual‐ mente armoniosa, ordenada y correcta, pero no deja de ser un instrumento que transmite el mensaje que el sujeto quiere dar. Por lo tanto, debía comenzar por conocer a fondo la cultura del Seminario. Independientemente del so‐ porte a utilizar, web, digital, boletín, afiche, (que sola‐ mente condicionan el modo de transmitir la información) debía comprender el corazón del mensaje para hacerlo pro‐

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pio y poder comunicarlo. Así fue como me aventuré en el Seminario, y día tras día, charlas y debates comenzaron a mostrarme un mundo total‐ mente nuevo y diferente de lo que por fuera el Seminario me parecía. Esa casa de techos altos, muros gruesos, y estilo antiguo, que aparentaba por fuera ser un poco fría …comen‐ zaba a hacerme sentir lo que es vivir en COMUNIDAD. Den‐ tro de esas paredes se respira un ambiente diferente. Se habla cuando hay que hablar y


El Reino: respuesta nuestra

se escucha atentamente cuando hay que escuchar. Se dialoga y no se discute, se res‐ peta y no se atropella. Se ex‐ ponen ideas para crecer, se construye en comunidad y no se pisa al otro para ascender. Se genera así una forma incre‐ íble de crecimiento en socie‐ dad. Toda persona que está en el Seminario, sacerdote , se‐ minarista, o empleado, tiene algo para aportar y seguir cre‐ ciendo. Se vive en servicio, se vive en armonía, se vive en optimismo y mirando hacia adelante. El Equipo de Comunicación va caminando y descubriendo la manera de seguir al día en esta vertiginosa carrera que a todos nos va alcanzando, el avance de la tecnología. Daniel Blanco con su detallismo y su nobleza, guiando las ilusiones y la confianza que se reflejan en los ojos de los seminaristas. La alegría y la simpleza de los chicos, de saber reconocer que la felicidad se encuentra en los detalles, en las cosas pe‐ queñas. Monseñor Ñánez y el Padre Brida con su trayectoria, ambos irradiando conoci‐ miento, respeto y sabiduría.

Rubén , como un papá, ense‐ ñándonos a todos cómo ga‐ narnos la vida y apreciar el trabajo, fruto divino del es‐ fuerzo. Mónica, con su entera disposición a aprender y lograr lo que haga falta, confiando y poniéndose al servicio de Dios como instrumento. Luego de visitar tantos días el Seminario, puedo mirar y reconocer en los ojos de cada uno el brillo de comunidad que a todos nos une. Servido‐ res del Reino, ciudadanos de una misma Patria.

cen tan frías. Abrir las puertas del Seminario a la comunidad, abrir las ventanas, abrir la web, los afiches, las agendas, abrir los corazones, para que esos tantos soles que se irra‐ dian por dentro salgan por Hi‐ pólito Yrigoyen, entibiando nuevamente las almas y ha‐ ciendo que ese rico aroma a comunidad impregne de a poco cada rincón de nuestra ciudad. Gracias, Dios, porque pensé que me llamabas a trabajar y en cambio me lla‐

“ Abrir las puertas del Seminario para que ese calorcito de comunidad discipular se expanda hacia el exterior, hacia esas calles de Córdoba que ahora me parecen tan frías”

Vivido esto, comprendí lo que debía hacer …abrir las puertas del Seminario, Hipólito Yrigoyen 64, techos altos, edi‐ ficio antiguo, muros gruesos, interior radiante. Abrir las puertas del Seminario para que ese calorcito de comunidad discipular se expanda hacia el exterior, hacia esas calles de Córdoba que ahora me pare‐

maste a ser instrumento, fuiste trabajando mi alma para ser filtro comunicacio‐ nal y mostrar a la comuni‐ dad la alegría de seguir a Jesús. Gracias, Dios, porque no sólo gané una rica expe‐ riencia, sino que mucho más: gané amigos y, sincera‐ mente, siento que descubrí una familia•

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 59


El Reino: gozo compartido CAMPAMENTO VOCACIONAL 2011

“El que quiera venir detrás de mí...”1 MARCOS REGO

“¿Querés seguirme?”… Jesús llama, y es siempre una invitación, la que resuena de

“ Hagan todo lo que Él les diga”

Vocacional de nuestro Semi‐ nario se convierte en un es‐ pacio donde los muchachos

“¿Querés seguirme?... Jesús llama y es siempre una invita‐ ción, la que resuena de distinta forma en cada uno”

distinta forma en cada uno. Cada año el Campamento

60 | BOLETÍN LAURETANO 2011

de Córdoba se llegan res‐ pondiendo a esta propuesta

del Maestro. Este año, del 3 al 6 de fe‐ brero, un grupo de 6 chicos de nuestra diócesis quisieron compartir unos días junto al Maestro y a otros hermanos que también vinieron a ver dónde y cómo vive Jesús, este hombre que sigue cau‐ sando admiración a muchos. Durante el campamento, estos jóvenes pudieron hacer un alto en sus actividades diarias, y pasar de nuevo por


El Reino: gozo compartido

Celebramos.

el corazón esos momentos en que tuvieron oportunidad de reconocer a Jesús. Así, con esto ante los ojos del corazón, fueron a vivir una mañana de desierto: un encuentro personal entre Jesús y cada uno de ellos, un encuentro fuerte de ora‐ ción. Por la tarde, compar‐ tieron sus experiencias. En algunos significó vencer el aburrimiento, las ganas de hablar; pero en todos fue una ocasión de sentir el ardor de la llamada de Jesús en sus corazones. No faltaron momentos para compartir, para estre‐ char lazos, para reírse, para recrearse, para seguirnos co‐

nociendo. Momentos en los que estaba más presente el “hacernos hermanos” que nos propone nuestra diócesis para este 2011. Y la Madre tampoco pudo faltar. Los chicos pu‐ dieron sentir la presencia ca‐ riñosa y maternal de María, aquella que en las Bodas de Caná dijo: “Hagan todo lo que él les diga” .2 No quiero dejar de agra‐ decer a Marisa, Raquel y Sil‐ vio, quienes amablemente donaron estos días para aga‐ sajarnos con ricos platos, y también compartir su testi‐ monio de entrega, y su expe‐ riencia de Jesús. En aquellos días pude ver

Compartimos.

en los rostros de esos jóve‐ nes las ansias más profun‐ das de saber el rumbo de sus vidas, y más aún, de saber qué quiere Dios para ellos. Pude notar lo impor‐ tante que es para un joven tener un espacio donde, con otros hermanos, plantear estas preguntas, y poder ser verdaderos discípulos del Reino, y ciudadanos de nuestra Patria•

1

Mt. 16,24.

2

Jn. 2, 5.

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 61


El Reino: gozo compartido CONVIVENCIA DE LOS MOLINOS

La comunidad: Espacio para ser...y hacer JOSÉ MARÍA MOLINA

La convivencia en Los Molinos, es un tiempo para vivir el don de la comunidad.

El día 6 de febrero, llega‐ mos a Los Molinos, para en‐ contrarnos con nuestros hermanos seminaristas de la región centro… Y así dába‐ mos comienzo, entre traba‐ jos, estudio y descanso, a nuestra convivencia.

Una vez terminado el En‐ cuentro de Seminaristas de la región centro, dispusimos todo para preparar la bien‐ venida de los muchachos del introductorio. Éstos son los jóvenes que ingresan a nuestra comunidad para

La comunidad creyente es la que nos re‐ cibe y a la que Dios nos llama a servir.

62 | BOLETÍN LAURETANO 2011

empezar el camino forma‐ tivo. En esta oportunidad ingresaron 5 muchachos que nos llenaron de alegría y nos recordaron aquel co‐ mienzo de nuestros cami‐ nos en el que, con ansias y simplicidad, nos largamos con confianza al llamado que germinalmente había‐ mos escuchado. Con ocasión de la fiesta de Nuestra Señora de Lour‐


El Reino: gozo compartido

des, el día 10 de febrero por la noche regresamos algu‐ nos seminaristas a Córdoba para sumarnos, junto al pue‐ blo de Dios, a la peregrina‐ ción hacia el santuario de la Virgen en Alta Gracia. Nos‐ otros peregrinamos por nuestras intenciones, pero también fue una ocasión para rezar por las personas, que a lo largo (muy largo) del camino compartían sus peticiones y esperanzas. Aquél mismo día, por la tarde, nos preparamos para recibir al pueblo de Los Mo‐ linos que, como cada año, se reúne a celebrar la fiesta de la Virgen en nuestra casa. Nuestras familias se hi‐ cieron presentes y pasamos un día de picnic disfrutando de juegos y del río. Quienes no quedaron afuera, fueron

los Curas. Ellos llegaron a Los Molinos para estar con nosotros y compartir la misa, el almuerzo y el tan es‐ perado partido de fútbol que se disputa entre Curas y Seminaristas. Este año nos dejaron con ganas de más ya que el resultado quedó em‐ patado con un 3 a 3. La convivencia en Los Molinos, es un tiempo para vivir el don de la comunidad. Comunidad que se presenta con diversos rostros: familia,

el pueblo de Los Molinos, curas, seminaristas, pueblo de Dios que peregrina, etc. En la comunidad de la Iglesia encontramos nuestra más profunda identidad y mi‐ sión; la comunidad creyente es la que nos recibe y a la que Dios nos llama a servir; y, desde ahí partir para la misión de hacer presente en el mundo el proyecto de Dios: su Reino •

Fiesta de la Virgen en Los Molinos.

Tarde en el río.

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El Reino: gozo compartido EQUIPO DE ANIMACIÓN VOCACIONAL ARQUIDIOCESANO

De habitantes a ciudadanos, en la sociedad...y en la Iglesia “ Navega mas adentro y echen las redes” HNA. XIMENA P. BÓRQUEZ M, SF

“La vocación no es fruto de ningún proyecto humano o de una hábil estrategia organiza‐ tiva. En su realidad más honda, es un don de Dios, una iniciativa misteriosa e inefa‐ ble del Señor, que entra en la vida de una persona cauti‐ vándola con la belleza de su amor, y suscitando consi‐ guientemente una entrega total y definitiva a ese amor divino (cf. Jn 15, 9.16)”.1 Dar gracias a Dios es, ante todo, un verdadero acto de jus‐ ticia que llena el corazón de ale‐

64 | BOLETÍN LAURETANO 2011

gría e invita a entregar la vida cada día. Las palabras del Santo Padre vienen a recordarnos la bondad de Aquél que llama a vivir, creer y servir. Durante este año electoral, marcado por la necesidad de un compromiso efectivo con nuestra sociedad y con la Iglesia que peregrina en Córdoba ‐como Equipo de Ani‐ mación Vocacional Arquidioce‐ sano, integrado por laicos y consagrados‐ volvemos a dirigir nuestra “andadura” hacia la barca en la que el Señor Jesús nuevamente se sube, pronun‐

ciando ese “Navega mar aden‐ tro y echen las redes”1 personal y comunitario, que da sentido y plenitud a tantas vidas. Con este deseo el sábado 2 de abril, en Jesús María y acompañados por nuestro Obispo Carlos José, vivimos un encuentro de refle‐ xión y escucha del querer de Dios para este servicio de ani‐ mación vocacional. La tarea se centró luego en la organización de la Jornada de Oración por las Vocaciones, bajo el lema “El Mejor candidato… tu gran elec‐ ción”: Jesús, Buen Pastor que


El Reino: gozo compartido

da la Vida, ese cuarto Domingo de Pascua en el Colegio Tabo‐ rin, vuelve a pedir, a los casi 2000 jóvenes que participaron, su voto de confianza, y que su propuesta de amor y servicio penetre en sus corazones y en la conciencia de ser hermanos y ciudadanos. Así, entre el baile y el canto, imploramos el don de nuevas vocaciones, nos de‐ jamos cuestionar, adoramos a Jesús Eucaristía, y compartimos la Santa Misa. En agosto se con‐ vocó a un equipo ampliado para dar vida a la edición 2011 de la Expocarisma, siguiendo la temática anterior: “Vos lo ele‐ giste… ahora seguilo”. En la preparación de esta actividad realizada el 15 de octubre en el Seminario Mayor, participaron generosamente movimientos y asociaciones laicales, comisio‐ nes arquidiocesanas y congre‐ gaciones religiosas. Tal vez sea esta actividad la que mejor re‐ fleja el deseo de trabajar jun‐ tos, agradeciendo al Señor de la Vida por tanto carisma y vo‐ caciones, signos vivos del paso transformador de Dios por el corazón de hombres y mujeres, que respondieron con creativi‐ dad y audacia a las necesidades

concretas de la sociedad a lo largo de la historia, teniendo como “Norte” el Evangelio de Jesús. Son también actualiza‐ ción de la perenne caridad de Cristo. Al evaluar el año somos concientes de la necesidad de seguir dando pasos. Navegar mar adentro supone para nos‐ otros hoy, trabajar con sencillez y humildad, en esperanza… sin

servicio generoso, asumido por amor a Él y al prójimo, en la Iglesia y la sociedad? Esta mi‐ sión nos involucra a todos. Con‐ fiamos plenamente en las gracias que quiera regalarnos el Espíritu. Pedimos al Señor de todos los mares que sople con su viento las velas de nuestra barca y el corazón de cada bau‐ tizado. Gracias a todos los que

Navegar mar adentro supone para nos‐ otros hoy, trabajar con sencillez y humil‐ dad, en esperanza…

temor, y principalmente en co‐ munión, contribuyendo a que cada bautizado descubra el valor de su vocación a la vida y a la santidad. Constatamos en la realidad de nuestras comuni‐ dades que hay muchos herma‐ nos nuestros que no han llegado al encuentro personal con ese Jesús que los abraza y les ofrece una vida plena de sentido. ¿No será que dentro de la Iglesia se hace urgente ayudar a otros a dar también el paso de meros habitantes a ciu‐ dadanos, cuyo mejor testimo‐ nio de fe en Jesús, sea el

nos han acompañado este año y les invitamos a sumarse con sus sugerencias, con la expe‐ riencia y el trabajo, pero sobre todo con su oración•

1

Lc. 5,4

2

CONSEJO EPISCOPAL LATINOAMERI‐

CANO – CELAM, Departamento de Vo‐ caciones y Ministerios. Documento Conclusivo, Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI al II Congreso Continen‐ tal Latinoamericano de Vocaciones, Cartago, Costa Rica, 2011. 10

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 65


El Reino: gozo compartido VOCACIONES | LOS JÓVENES Y EL SEMINARIO

Los jóvenes y el Seminario: un desafío que vivimos con alegría.

P. SERGIO COLMENARES

Al ir concluyendo un año siempre es bueno mirar el ca‐ mino que hemos recorrido, darle gracias a Dios por los logros realizados, aprender de los errores cometidos y proyectar aquello que no pu‐ dimos hacer. Tantos aconte‐ cimientos, momentos y rostros transcurrieron este año que sería casi imposible poder enumerarlos, correría‐ mos el riesgo de olvidarnos de alguien y de algo. 66 | BOLETÍN LAURETANO 2011

Abrir las puertas a los jóvenes siempre es y será un desafío que vivimos con alegría. Es por esto que en este espacio que me posibilita el Boletín voy a darle gracias a Dios por los jóvenes. Por los que en este año han reco‐ rrido junto a nosotros este camino fecundo. Por los que nos brindaron su calidez y compañía en distintos acon‐ tecimientos del Seminario. Por los jóvenes de diferentes comunidades que nos com‐ partieron su alegría. Los que venían con distintas expe‐

riencias eclesiales, los de capital y los del interior, los estudiantes, trabajadores, profesionales. Abrir las puertas a los jó‐ venes siempre es y será un desafío que vivimos con ale‐ gría. Porque buscamos en este desafío testimoniar la experiencia de habernos en‐ contrado con Jesús y de la fe‐ licidad que tenemos en seguirlo. Es éste el espíritu de fraternidad que nos alienta a


El Reino: gozo compartido

Mañana de diálogo con jóvenes.

Grupos misioneros.

Vigilia de Pentecostés.

ofrecer distintos espacios y acontecimientos para que los jóvenes se encuentren con el Maestro: encuentros orantes con la palabra, retiros espiri‐ tuales, campamentos voca‐

cionales, novena a Nuestra Señora de Loreto, la partici‐ pación activa en distintos eventos diocesanos, y tan‐ tos otros espacios más donde los jóvenes son pro‐

tagonistas. Muchos se preguntarán cuál es el motivo de abrir estos espacios a los jóvenes. Las respuestas pueden ser varias y de diferentes mati‐ ces, pero hay una que es sen‐ cilla y a la vez profunda. Una respuesta que nos permite ser hermanos entre los her‐ manos, la que nos hace dar cuenta que somos discípulos, que “llevamos este tesoro en vasijas de barro”, que somos anunciadores de Aquél que “nos llamó, para que estuvié‐ ramos con él y para enviar‐ nos a predicar”, en definitiva la respuesta es Jesús, todo esto lo hacemos por Él. En el pasaje del evangelio de Jn 1, 35‐39, vemos que Juan Bautista, mirando a Jesús, les dice a sus discípu‐ los: “Éste es el Cordero de Dios”. Al escuchar lo que Juan les dice, los discípulos se van tras los pasos de Jesús y se quedan con Él. Nuestra misión es hacer lo que hizo Juan, mostrarles a los jóvenes quién es Jesús para que se encuentren con Él y descubran que vale la pena seguirlo•

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El Reino: gozo compartido ENCUENTRO DE SEMINARISTAS DE LA REGIÓN CENTRO

“Caminando junto a nuestros pueblos en la esperanza“

PABLO JOSÉ MÁRQUEZ

En un clima fraterno y cer‐ cano, desde el 6 al 8 de febrero, vivimos el 2º Encuentro de Se‐ minaristas de la Región Centro en nuestra Casa de Nazaret (Los Molinos). El tema que nos motivó en la reflexión, la ora‐ ción y el compartir fue la Espi‐ ritualidad popular, expresión de fe de una gran parte de nuestros pueblos locales. Nuestro rector, el P. Daniel Blanco nos presentó el tema, 68 | BOLETÍN LAURETANO 2011

La Espiritualidad Popular, expresión de fe de una gran parte de nuestros pueblos locales. iluminándolo desde la invita‐ ción de la V Conferencia Gene‐ ral del Episcopado de América Latina y el Caribe en Aparecida en su Documento Conclusivo.1 En este marco, la figura de María estuvo presente de una manera especial. Al cariño y a la veneración a nuestra que‐ rida Virgen Santísima, tesoro espiritual de la Iglesia que pe‐ regrina en América Latina, la vi‐ vimos rezando un rosario de

camino a la gruta de Lourdes de nuestra Casa. No faltaron los espacios de recreación, el fútbol, el mate compartido y la tarde en el río. Quiero destacar un mo‐ mento particular: el encuentro comunitario con la Palabra, en la que rumiamos la curación de la hemorroísa.2 En esta mujer, en su dolor, en sus hemorra‐ gias ‐aquellas pérdidas por donde la vida se le iba esca‐


El Reino: gozo compartido

Tarde de fútbol.

Encuentro orante por grupos.

Guitarreada.

pando‐ pudimos ver el rostro de muchos hermanos nues‐ tros, que con una fe profunda y verdadera salen en busca del Maestro, ayudados maternal‐ mente por la mediación de María. En sus gestos sencillos, muchas veces incomprendidos por nuestros esquemas racio‐ nales, caminan en pos de tocar al Señor de la Vida para ser sa‐ nados. En lo personal, aún hoy ‐a varios meses del Encuentro‐ sigue resonando en mi corazón esta Lectio compartida. Me cuestiono acerca de mis heri‐ das, por donde se me está escapando la vida, y cómo busco a Jesús para ser cu‐ rado. Descubro una gracia de Dios en el testimonio de mis hermanos, en su modo de expresar la fe, enseñándome a vivir mi respuesta vocacio‐ nal de manera sensible y cer‐ cana a muchos hermanos peregrinos de la esperanza. Participamos del evento, unos 50 seminaristas de las seis diócesis de la Provincia (Deán Funes, San Francisco, Cruz del Eje, Villa María, Río Cuarto y Córdoba), los 10 sa‐ cerdotes formadores de los Se‐ minarios Mayores Jesús Buen

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 69


El Reino: gozo compartido

Seminaristas de la Región Centro.

“Sean Uno para que el mundo crea”

Misa en el Pueblo los Molinos.

Pastor (Río Cuarto) y Nuestra Señora de Loreto (Córdoba). Durante el Encuentro, estuvie‐ ron presentes nuestro Obispo, Mons. Carlos José Ñañez, Mons. Carlos Tissera (Obispo de San Francisco) y Mons. Eduardo Eliseo Martin (Obispo de Río Cuarto). Damos gracias a Dios por este tiempo vivido, por permi‐ 70 | BOLETÍN LAURETANO 2011

tirnos crear vínculos, crecer en comunión entre las Iglesias lo‐ cales de la Provincia, compartir nuestra vocación discipular y enriquecernos con el testimo‐ nio de fe de nuestros pueblos• 1

Cf. DA. 258‐265

2

Cf. Mc. 5,25‐34

Ésta es la experiencia que vivi‐ mos los seminaristas de toda la Provincia de Córdoba, junto con algunos obispos y padres for‐ madores, en el encuentro de verano en Los Molinos. ¡Todos distintos! Pero todos unidos y reunidos por el Señor Jesús “para estar con Él”, pre‐ parándonos para testimoniar. En lo personal, creo que fue un tiempo de mucha gracia. Fue un volver a poner en “remojo” el corazón en la “fuente de agua viva”. Experiencia de saber que no estamos solos, que Dios está; y que hay her‐ manos que comparten el lla‐ mado y quieren hacer de sus vidas una ofrenda agradable al Señor. Raúl Escobar Seminarista, 4º de teología Diócesis de Cruz del Eje


El Reino: gozo compartido

ALGUNOS TESTIMONIOS El Dios Simple Antes de contar mi testimo‐ nio me presento: soy Hernán Jesús Martínez, seminarista de 3º de teología, estudio en el Se‐ minario Jesús Buen Pastor en Rio IV, y soy de la Diócesis de Villa María. En estos días de encuentro con los seminaristas de la Región Centro, pude experimentar el espíritu de fraternidad, el cual se vivió con mucha alegría. Pude reconocer el esfuerzo enorme de los Padres Formado‐ res por lograr una integridad en el estilo de formación, y cómo cada uno de los compañeros, si bien estudiamos en seminarios distintos, logra integrarse, com‐ partiendo experiencias. Agradezco a Dios por estos días compartidos, por el hermoso clima que vivimos, y que el Señor siga bendiciendo a nues‐ tras diócesis con muchas y san‐ tas vocaciones al sacerdocio. Un abrazo en Cristo y María. Hernán Jesús Martínez Seminarista, 3º de Teología Diócesis de Villa María

Una experiencia de alegría compartida…

La manera de ser de los semi‐ naristas que encontramos, forma sencilla de estar juntos, de reírnos, de rezar, de cele‐ brar, todo eso me habló de un modo nada extraordinario de manifestarse Dios. Así también ocurre con la religiosidad del pueblo sen‐ cillo, tema que teníamos para tratar. Me voy con la sensación de haber vivido a Dios de una manera tan simple y cotidiana que hasta pareciera no estar. Pero la buena disposición de los hermanos, la generosidad de sus gestos, los testimonios de vida, y toda su experiencia pastoral me ayuda a compren‐ der al Dios de lo simple. Creo que eso me llevo de este encuentro. Gracias.

La alegría de la fraternidad fue un valioso regalo que el Señor me concedió a lo largo de mi vida; la viví también en nuestro encuentro regional. Éste fue una gran oportunidad para reafirmar nuevamente mi compromiso de continuar siguiendo el camino de Jesús; un compromiso compartido con mis hermanos seminaris‐ tas de la Región Centro. Ade‐ más, sentí clave este momento para mi vocación ; pues no era para nada menor. Dios me es‐ taba alentando –mediante su Palabra−a agradecer mi disci‐ pulado con su propia historia y a vivir en la esperanza de todo cristiano, desde las distintas experiencias que escuchaba, compartía y me enriquecían…

Ariel Baigorria Seminarista, 3º de Teología Diócesis de San Francisco

Jorge Daniel Juncos Seminarista, 4º de Teología Prelatura de Deán Funes

o motivos para dar ¡Hola! Mi nombre es Jorge Reinaudo y teng de la Región Cen‐ stas gracias a Dios por este encuentro de Seminari s en medio de Jesú a ir tro, donde pudimos revivir la pasión de segu es y su espi‐ idad cular parti nuestro pueblo de América Latina con sus ciones. grina pere y s ritualidad bien marcada, con sus devocione imagen a e, gent tra nues Pidamos al Señor poder vivir y sentir como Bro‐ Cura el hizo e ndió de Jesús Buen Pastor, como muy bien lo ente chero. Ave María Purísima. Jorge Reinaudo Seminarista, 3º de Filosofía Diócesis de Río Cuarto BOLETÍN LAURETANO 2011 | 71


El Reino: gozo compartido ENCUENTRO ANUAL DE FORMADORES DE SEMINARIOS DE ARGENTINA ( O.S.A.R)

Somos discípulos misioneros que acompañamos a discípulos misioneros

P. DANIEL FERREIRA

La espiritualidad y la psicología en el acompañamiento formativo.

Nos dicen nuestros obis‐ pos en Aparecida: “Reconocemos el esfuerzo de los formadores de los se‐ minarios. Su testimonio y preparación son decisivos para el acompañamiento de los seminaristas hacia una madurez afectiva que los haga aptos para abrazar el ce‐ libato sacerdotal y capaces de vivir en comunión con sus hermanos en la vocación sa‐ cerdotal; en este sentido, los cursos de formadores

que se han implementado son un medio eficaz de ayuda a su misión.”1 Gracias a Dios, hace ya va‐ rios años que los formadores de seminarios de Argentina contamos con la posibilidad de formarnos para esta mi‐ sión tan específica que la Igle‐ sia nos confía, y para la cual nos pide una formación ade‐ cuada a esta tarea, y a los desafíos del tiempo presente. En los encuentros anuales convocados por la OSAR2 ,

72 | BOLETÍN LAURETANO 2011

nos renovamos en nuestra condición de discípulos, ne‐ cesitados de aprender del Señor y de tantos hermanos que comparten con nosotros su sabiduría y su ciencia. Este año 2011, nos reuni‐ mos en el seminario de la Arqui‐ diócesis de Mercedes‐Luján, del 31 de enero al 4 de febrero, para aprender, reflexionar y compartir sobre el tema "La espiritualidad y la psicología en el acompañamiento for‐ mativo". La Dra. Alicia Zanotti


El Reino: gozo compartido

Aparecida a los presbíteros “El Pueblo de Dios siente la necesidad de presbíteros‐dis‐ cípulos: que tengan una pro‐ funda experiencia de Dios, configurados con el corazón del Buen Pastor, dóciles a las mociones del Espíritu, que se nutran de la Palabra de Dios, de la Eucaristía y de la ora‐ ción; de presbíteros‐misione‐ ros; movidos por la caridad pastoral , que los lleve a cui‐ dar del rebaño a ellos confia‐ dos y a buscar a los más alejados predicando la Pala‐ bra de Dios, siempre en pro‐ funda comunión con su Obispo, los presbíteros, diá‐ conos, religiosos, religiosas y laicos; de presbíteros‐servido‐ res de la vida , que estén atentos a las necesidades de los más pobres, comprometi‐ dos en la defensa de los dere‐ chos de los más débiles y promotores de la cultura de la solidaridad. También de presbíteros llenos de miseri‐ cordia, disponibles para ad‐ ministrar el sacramento de la reconciliación”.3

de Savanti y el RP Rafael Co‐ lomé, OP, nos ofrecieron ele‐ mentos muy interesantes en torno a esta temática, tan compleja como necesaria. La fe es un don de Dios en el corazón humano, y nuestra respuesta es gracia. Sin em‐ bargo, las ciencias humanas nos ayudan a disponer mejor nuestra capacidad de acoger, apropiar y hacer vida todo don del Señor. Damos gracias al Señor, por tantos regalos con los que acompaña, sostiene y hace eficaz nuestra misión de formar a los futuros presbí‐ teros de su Iglesia. Por otra parte, no sería justo dejar en la sombra todo lo que recibimos del Señor en el encuentro mismo, en la oportunidad de compartir

luces y sombras, preocupa‐ ciones y respuestas, con nuestros hermanos formado‐ res. Quiera Jesús sostenernos en el camino de comunión y fraternidad que nos ha seña‐ lado, y nos haga gustar su misterio, a través de los mu‐ chos rostros y modos en que damos respuesta, en cada co‐ munidad formativa, a su coti‐ diana llamada. Nos confiamos a la ora‐ ción de toda la Iglesia, para que el Señor nos sostenga en la fidelidad y haga fe‐ cunda la misión que él mismo ha depositado en nuestras manos• 1

DA 317.

2

Organización de Seminarios de Ar‐

gentina. 3

DA 199.

Encuentro de Curas.

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 73


El Reino: gozo compartido TRABAJO CONJUNTO DE LOS FORMADORES DE LA REGIÓN CENTRO

Haciendo un camino de comunión

P. RICARDO ARAYA

Desde hace varios años, las Comunidades del Seminario “Nuestra Señora de Loreto” y del Seminario “Jesús Buen Pastor”, venimos compar‐ tiendo el trabajo formativo en la “Región Centro”. A veces también lo hemos hecho con los encargados de los Semina‐ rios Menores y de las vocacio‐ nes en otras diócesis de nuestra Córdoba. Como los discípulos de Emaús1 recorremos un ca‐ 74 | BOLETÍN LAURETANO 2011

Quisiéramos que cada seminario sea una “comunidad educativa en camino” mino. Vamos andando desde las inquietudes hacia la experiencia de la compa‐ ñía del Señor que anima y consuela, y nos “deja” para seguir confiando. Quisiéramos que cada se‐ minario sea una “comunidad educativa en camino” que el Obispo pastorea haciendo posible “revivir la experiencia formativa que el Señor de‐ dicó a los Doce” . Cada diócesis es para nos‐

otros un don de Dios encar‐ nado en la realidad geográfica, histórica y cultural del centro de nuestra Patria. Como nos recuerda PDV, en los semina‐ rios se forman hombres llama‐ dos a amar especialmente la propia Iglesia, a “madurar la conciencia de ser miembros de la Iglesia particular…, a compartir la historia o expe‐ riencia de la vida de esta Igle‐ sia particular en sus valores y debilidades, en sus dificulta‐


El Reino: gozo compartido

Trabajo y reflexión.

Almuerzo en “Los Molinos”.

des y esperanzas, y a trabajar en ella para su crecimiento…. Sentirse enriquecidos por la Iglesia particular y comprome‐ tidos activamente en su edifi‐ cación”. A la vez hemos de madurar “en la conciencia de la comunión que existe entre las diversas Iglesias particula‐ res, una comunión enraizada en su propio ser de Iglesias que viven en un lugar deter‐ minado la Iglesia única y uni‐ versal de Cristo” .3 Haciendo un camino de

“intercambio de dones” hemos podido estudiar, dialogar, rezar y también descansar compartiendo fraternalmente cosas senci‐ llas de este estilo de vida. Así recordamos con agradeci‐ miento las veces que semina‐ ristas y formadores nos hemos planteado el perfil de presbíteros a la luz de los “desafíos pastorales comu‐ nes” de “Navega mar aden‐ tro”. Igualmente ha sido enriquecedor ejercitarnos en

aprender la lectura orante de la Palabra y la lectura creyente de la propia vida, el discerni‐ miento evangélico de los sig‐ nos de los tiempos. Con Aparecida hemos vuelto a re‐ conocer que lo mejor que nos pudo pasar es encontrarnos con el Señor y que anunciarlo desde esta vocación apostó‐ lica es y será nuestro gozo. Creemos que el don de la comunión eclesial no es algo que se tiene y nada más, sino algo que se nutre de mil modos y que se ha de buscar como se busca lo importante, lo que nos hará creíbles en el servicio del Reino•

1

Cf. Lc. 24 13, 31.

2

PDV 60.

3

PDV 74.

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 75


El Reino: gozo compartido ESCUELA DE FORMACIÓN DE FORMADORES

Te acompaño en el camino... P. Adrián Castagnoviz

El clima que se vive en la escuela es de mucha fraternidad, cercanía y colorido

Jesús se cuidó mucho de que sus discípulos lo cono‐ cieran e hicieran experien‐ cia de comunidad antes de encomendarles la misión de guiar y sostener a la Iglesia. “Los llamó para que estuvie‐ ran con Él…”.1 Muchas veces a solas les

explicó las parábolas, les contó lo que tenía que pade‐ cer, cuál era su misión, y hasta su gloria en la transfi‐ guración. Igual que María, ellos hacían el ejercicio de guardar los acontecimientos y las palabras en el corazón. Este año comencé la Es‐

“Los llamó para que estuvieran con Él…”

76 | BOLETÍN LAURETANO 2011

cuela de Formadores “María, Madre de los Consagrados”. El ritmo fue bastante intenso, por la mañana clases y el resto del día estudiando. Enero, al menos al principio, no se mostró tan abrasador, nos dio un respiro para poder comenzar la Escuela con ganas de conocer, conocer‐ nos y compartir. Salía tempranito, con la fresca, a tomar el colectivo. En el camino me entretenía


El Reino: gozo compartido

mirando los rostros y el andar de aquellos que ma‐ drugaban para ir a sus traba‐ jos. A medida que llegaba el fin de semana se sumaban los jóvenes que venían de bailar o salir. Había rostros cansados, dormidos, algunos preocupados, otros dema‐ siado alegres. Fue un lindo ejercicio para “entrenar” la mirada, para que el corazón estuviera atento a los deta‐ lles durante el año. Comenzábamos con la misa, acudiendo a los pies del Maestro para dejarnos moldear a su medida. Luego a clases… tuvimos las mate‐ rias que son la base, mas bien teóricas, pero sin apar‐ tarse de lo concreto. Distin‐ tos estilos, procedencias, tonadas, caracterizaban a los profesores pero con un obje‐ tivo común: darnos buenos elementos, porque por nues‐ tras manos iban a pasar los tesoros de Dios, pequeñas “vidas de ébano” que el Espí‐ ritu tallaría para convertirlas en cuencos de la gracia y ali‐ mento del Pueblo de Dios. El clima que se vive en la escuela es de mucha frater‐

nidad, cercanía y colorido. Somos pocos, así que nadie se queda afuera; los más “viejos” nos dieron la bienve‐ nida junto al compartir de sus vidas. Los profesores compartían como uno más,

preparada por el P. Daniel, que se lució cocinando y pre‐ parando gelatina… Pero lo más suculento era el com‐ partir, también con algunos seminaristas, el día, las anéc‐ dotas, el momento…

Comenzábamos con la misa, acudiendo a los pies del Maestro para dejarnos moldear a su medida.

algunos contaban sus viajes, otros contaban anécdotas y otros continuaban sus clases en la cocina. Era lindo escu‐ char las distintas tonaditas y las diversas formas de decir lo mismo, Dios sabe hablar de muchas formas. En mi curso éramos catorce. De muchos lugares: de Para‐ guay, de Uruguay, de Ecua‐ dor, de Italia, de Mendoza, de Jujuy y por supuesto de Córdoba. Fue compartir his‐ torias que se cruzaron por la gracia de Dios. El lugar y la cultura hacen bien diversa y enriquecedora la experiencia de Jesús, la pucha si tiene creatividad el Espíritu… Al volver estaba la mesa

Cada acontecimiento y experiencia ha sido motivo de formación porque sigo convencido de que para Dios cualquier excusa o motivo es bueno para seguir tallando y modelando el corazón. Pero esto continúa, la Es‐ cuela se prolonga en el año mediante el acompaña‐ miento personal, hacer la ex‐ periencia de ser acompañado, aprender de otro que ya tiene recorrido un poco más que yo… Ya se aproxima un nuevo enero, ya se viene, si Dios quiere, el segundo año…•

1

Cf. Mc. 3.14

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 77


El Reino: gozo compartido VIDA ACADÉMICA

A 50 años del Studium Theologicum y a un paso del ITeC STUDIUM THEOLOGICUM

La tarea de la Comisión, se centró en potenciar y rediseñar la propuesta de formación teológica en Córdoba

Queridos/as amigos/as, hemos celebrado a lo largo de este año el 50° Aniversario del Studium Theologicum como Instituto Afiliado a la UCA, coincidiendo con los 400 años del Seminario Mayor de Cór‐ doba. Ambas instituciones, aunque en el imaginario co‐ lectivo no se diferencian, per‐

siguen un objetivo común, desde campos diferentes. El Studium Theologicum aporta una dimensión fundamental a la formación sacerdotal; se trata de la formación intelec‐ tual, prioritariamente filosó‐ fico‐teológica, pero, en definitiva cultural de los can‐ didatos al sacerdocio. Con el

En los últimos seis años se ha concretado un tra‐ bajo colaborativo inédito entre los Institutos que ofrecen la carrera de Ciencias Sagradas en Córdoba.

78 | BOLETÍN LAURETANO 2011

objetivo de crecer en su cali‐ dad académica y en su oferta educativa, desde hace más de un quinquenio, los directivos y la comunidad educativa del Instituto hemos trabajado ar‐ duamente para alcanzar las condiciones necesarias y pasar de Instituto Afiliado a Agregado de la UCA. Dichas condiciones fueron debida‐ mente reconocidas como al‐ canzadas por el Consejo académico de la Facultad de Teología y por el Consejo de la


El Reino: gozo compartido

UCA; el proyecto también re‐ cibió el voto positivo de la CEA (Conferencia Episcopal Argen‐ tina), no lo entendió del mismo modo la Congregación para la Educación Católica. Sin embargo, nunca antes en sus largos 50 años el Studium Theologicum había logrado avanzar tan decididamente e instalar el proyecto de Agrega‐ ción en las diversas instancias acreditadoras. Los motivos co‐ nocidos que dificultaron la acreditación definitiva fueron expuestos el año pasado; pero, aunque el logro de má‐ xima no se haya concretado, hemos celebrado con gratitud y gozo auténtico los logros in‐ termedios. En ellos se expresa un signo claro del reino de Dios y una expresión concreta de eclesialidad y ciudadanía de nuestra comunidad educa‐ tiva, y de nuestra Arquidióce‐ sis de Córdoba, que no podemos dejar pasar. Por ello, el Studium Theologicum se‐ guirá creciendo en orden a su misión, ofrecer a los futuros sacerdotes el trayecto ecle‐ siástico de formación filosó‐ fico‐teológica necesario para acceder a la ordenación sa‐

Secretaría del studium.

Fuente del patio de aulas.

cerdotal. En paralelo al proceso antes descripto, en los últimos seis años se ha concretado un trabajo colaborativo inédito

entre los Institutos que ofre‐ cen la carrera de Ciencias Sa‐ gradas en Córdoba (Instituto Nuestra Señora de Loreto, Ins‐ tituto Lumen Christi, Instituto

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 79


El Reino: gozo compartido

Atención en la biblioteca.

Católico Superior, Centro de Estudios Filosóficos y Teológi‐ cos y la JAEC. El itinerario fue animado y coordinado por una Comisión presidida por nuestro Pastor Mons. Carlos

Pueblo de Dios que peregrina en Córdoba. La tarea de la comisión, ha llegado a una instancia clave con la decisión de conformar el Instituto Teológico de Cór‐

Reconocemos los signos de una Iglesia viva y en constante renovación.

Ñáñez e integrada por los di‐ rectivos de los respectivos Ins‐ titutos. La tarea de la Comisión, se centró en poten‐ ciar y rediseñar la propuesta de formación teológica en Córdoba, atendiendo a los múltiples actores, y a la nece‐ sidad y demanda de forma‐ ción teológica de todo el 80 | BOLETÍN LAURETANO 2011

doba (ITeC), fruto de la inte‐ gración de los Institutos Nuestra Señora de Loreto, Lumen Christi y la carrera de Ciencias Sagradas del Instituto Católico Superior. El proyecto de un Insti‐ tuto Teológico de Córdoba (ITeC) viene motivado por distintos factores:

• el anhelo histórico de sumar recursos y esfuerzos en orden a poner las bases para un centro superior de estudios teológicos. • plasmar institucional‐ mente la formación y la mi‐ sión en comunión de todos los miembros del Pueblo de Dios. • finalmente, en el marco de la nueva Ley de Educación Nacional N° 26206/06, contri‐ buir a una mejor planificación de la oferta docente, asu‐ miendo la iniciativa y la res‐ ponsabilidad de un uso racional de los recursos pro‐ pios y los aportados por el Es‐ tado, en orden al bien común. En la actualidad, en el radio de cien metros, tres Institu‐ tos católicos ofrecen la misma carrera en Ciencias


El Reino: gozo compartido

Sagradas, con una muy baja matrícula cada uno. La integración de los Insti‐ tutos ha sido una decisión de los respectivos propietarios, en el caso del Lumen Christi, la Asociación de Superioras Mayores de Córdoba, en el caso de los Institutos Nuestra Señora de Loreto y Católico Superior, el Arzobispado de Córdoba. Por su parte, los tres equipos directivos de los Ins‐ titutos, después de casi seis años de diálogo, realizado en un valioso clima de comunión eclesial y con el constante acompañamiento y pastoreo del Arzobispo, después de considerar distintas alterna‐ tivas hemos llegado a la con‐ clusión de que ésta es la opción más oportuna en las actuales circunstancias. Para enriquecer su oferta de formación y poder reubi‐ car todo el personal, el ITeC contará con dos carreras de formación superior: el pro‐ fesorado en Ciencias Sagra‐ das y la Tecnicatura en Sociopedagogía, con orien‐ tación en Niñez y Adolescen‐ cia en riesgo. La integración de los Insti‐

tutos será progresiva, porque cada Instituto debe garantizar el acceso al título de las cohor‐ tes que han ingresado en 2011; en este contexto, los as‐ pirantes a estudiar Ciencias Sagradas en 2012 tendrán la posibilidad de ingresar al ITeC. En orden a que el ITeC pueda constituirse en una ins‐ tancia de formación de nivel superior para todo el Pueblo

de Dios, será necesaria la co‐ laboración y la tarea de difu‐ sión de toda la comunidad eclesial de Córdoba. En este proceso que ha llegado a acuerdos tan elaborados e im‐ portantes, reconocemos los signos de una Iglesia viva y en constante renovación que plasma la comunión motivada por el Espíritu del Señor•

Consulta bibliográfica.

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 81


Menciones y Datos Pablo Catalรกn

Un recorrido por nuestro 2011

82 | BOLETรN LAURETANO 2011


Menciones y Datos

enero febrero

mayo

abril

marzo

septiembre julio

junio

noviembre

septiembre

diciembre

octubre

agosto

BOLETĂ?N LAURETANO 2011 | 83


Menciones y Datos

BIENVENIDAS Y DESPEDIDAS

¡Bienvenida Gabriela!

¡Bienvenida Norma!

¡Gracias Isabel!

Se ha incorporado este año a la Secretaria del Stu‐ dium Theologicum Ga‐ briela Euward. Le agradecemos por su en‐ trega generosa y compro‐ miso. Y por acompañarnos en nuestro caminar diario.

Este año se sumó al perso‐ nal del Studium Theologi‐ cum Norma Romero, quien, a través de su aten‐ ción en la Biblioteca del es‐ tudio, nos regala su presencia y cordialidad.

Le agradecemos a Isabel Mendoza por acompañar‐ nos durante varios años como Bibliotecaria del Stu‐ dium Theologicum. Gra‐ cias por estos años compartidos, por tu efica‐ cia y dedicación para el mejor funcionamiento de nuestra biblioteca.

84 | BOLETÍN LAURETANO 2011


Comunidad del Seminario - Nuestra Señora de Loreto

NUESTRA COMUNIDAD

Etapa del comienzo del seguimiento en una comunidad discipular • Adrián Andrés Almada Parroquia de origen: Parroquia San Roque, Bº Villa Corina, Córdoba. Fecha de nacimiento: 07/XI/83. adrian_a_almada@hotmail.es • Lucas Luna César Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora de la Merced Prelatura de Deán Funes. Sebastián Elcano. Fecha de nacimiento: 05/X/92. luks_luna92@hotmail.com

• Emiliano Rafael Carrizo Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora del Trabajo, Bº Villa el Liberta‐ dor, Córdoba. Fecha de nacimiento: 28/VIII/89. emiliano_carrizo@hotmail.com • Pastoral: Comunidad Ángeles Custodios B° Policial anexo, de la Parroquia Visitación de Nuestra Señora y San Alfonso María de Ligorio, B° Argüello, Córdoba

Formador de la etapa P. Adrián Castagnoviz.

• Rodolfo Román Rodriguez Za‐ mudio Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora del Pilar, Pilar, Córdoba. Fecha de nacimiento: 30/VII/88. rodolfo_663@hotmail.com • Mauricio García Parroquia de origen: Jesucristo Sal‐ vador del mundo, Bº Comercial, Córdoba. Fecha de nacimiento: 05/VI/88. mauroazadurogluz@hotmail.com

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 85


Comunidad del Seminario - Nuestra Señora de Loreto

NUESTRA COMUNIDAD

Etapa de la verificación y la decisión por la propia vocación • Augusto José Carranza Parroquia de origen: San Juan Bau‐ tista, Bº Los Plátanos, Córdoba. Fecha de nacimiento: 15/V/92. aguscarranza_tfc@hotmail.com •Pastoral: Parroquia San Juan Evangelista Bº Parque Vélez Sarfield, Córdoba. • Diego Iván Castro Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora de la Medalla Milagrosa, Bº Corral de Palos, Córdoba. Fecha de nacimiento: 12/VIII/83. diegocastro@hotmail.com • Pastoral: Capilla “San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima” perteneciente a la Parroquia “Ntra. Sra. de Luján y San Fermín” de la ciudad de Córdoba. • Nicolás Gilardi Petrini Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora de la Asunción, Bº Centro, Córdoba. Fecha de nacimiento:25/IV/89. nicolasgilardi@hotmail.com • Pastoral: Capilla “San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima” perteneciente a la Parroquia “Ntra. Sra. de Luján y San Fermín” de la ciudad de Córdoba. 86 | BOLETÍN LAURETANO 2011

• Bruno Rova Bagilet Parroquia de origen: María Madre del Redentor y de los Santo Juan y Pablo, Bº Urca, Córdoba. Fecha de nacimiento: 16/VIII/81. brunorovabagilet@hotmail.com • Pastoral: Parroquia san Nicolás de Bari, Barrio Ta‐ lleres. Córdoba • Juan Manuel López Parroquia de origen: Jesús y María, Jesús María. Fecha de nacimiento: 15/XII/90. lopez7854@hotmail.com • Pastoral: Parroquia San Nicolás de Bari, Bº Talleres. Córdoba • Pablo David Catalán Parroquia de origen: Ascensión del Señor, Bº Oña, Córdoba. Fecha de Nacimiento: 8/I/86. pacatalan86@hotmail.com • Pastoral: Parroquia Nuestra Señora del Trabajo, Bº Villa El Libertador, Córdoba.


Comunidad del Seminario - Nuestra Señora de Loreto

NUESTRA COMUNIDAD

• Juan Manuel Corrales Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora de Luján, Colonia Tirolesa. Fecha de Nacimiento: 5/II/86. jmc_789@hotmail.com • Pastoral: Parroquia Resurrección del Señor, Bº Es‐ cobar, Córdoba. • Marcos Javier Rego Parroquia de origen: Parroquia Nuestra Señora de la Merced, Alta Gracia. Fecha de Nacimiento: 2/X/85. marcosrego14@hotmail.com • Pastoral: Parroquia Jesucristo Salvador del Mundo, Bº Comercial, Córdoba.

Formador de la etapa P. Marco A. Bustos

Seminarista en experiencia formativa particular • Federico Ridissi Parroquia de origen: Jesús y María, Jesús María. Fecha de Nacimiento: 01/V/88. Federico_ridissi@hotmail.com Pastoral: Parroquia Nuestra Señora del Rosario del Milagro, Villa del Totoral. Córdoba.

Formador de la etapa P. Daniel Blanco. Etapa de la progresiva identificación con la vocación apostólica • Hernán Ariel Ceballos Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora de la Medalla Milagrosa, Co‐ rral de Palos, Córdoba. Fecha de Nacimiento: 04/II/83. hernanhac@hotmail.com • Pastoral: Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, Bº Marqués de Sobremonte, Cba. • Leandro Javier Arias Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora de los Dolores, Río Ceballos. Fecha de Nacimiento: 7/IV/82. leojavarias@gmail.com • Pastoral: Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, Bº Marqués de Sobremonte, Cba. BOLETÍN LAURETANO 2011 | 87


Comunidad del Seminario - Nuestra Señora de Loreto

NUESTRA COMUNIDAD

• Rubén Darío Carrizo Parroquia de origen: Centro Man‐ resa, Compañía de Jesús. Fecha de Nacimiento: 27/I/79. elrubens2002@gmail.com • Pastoral: Parroquia Nuestra Se‐ ñora de los Dolores, Bº Marqués de Sobremonte, Cba.

Formador de la etapa P. Daniel Ferreira Etapa de la definitiva y total consagración a Dios en el Ministerio Apostótico • Jorge Daniel Juncos Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora del Carmen – Prelatura de Deán Funes. Fecha de Nacimiento: 20/IV/85. juncosjorgedaniel@yahoo.com.ar Residencia: Parroquia Nuestra Señora del Pilar. Ba‐ rrio: Centro • Carlos Rodrigo Longo Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora de la Asunción, B° Centro, Cór‐ doba. Fecha de Nacimiento: 30/IX/75. rodrigo_l199@yahoo.com Residencia: Parroquia San Francisco de Asis. Barrio Las Flores

88 | BOLETÍN LAURETANO 2011

• Pablo José Márquez Parroquia de origen: Ascensión del Señor, B° Oña, Córdoba. Fecha de Nacimiento: 21/II/84. bartolomarquez@yahoo.com.ar Residencia: Parroquia San Jeró‐ nimo, Bº Alto Alberdi, Cba. • José María Molina Parroquia de origen: Nuestra Se‐ ñora de Lourdes, Río Segundo. Fecha de Nacimiento: 6/XII/80. molina_josemaria@yahoo.com.ar Residencia: Parroquia Nuestra Señora del Valle. Barrio: Villa Belgrano • Nicolás Omar Jorge Pedernera Peralta Parroquia de origen: San Ramón Nonato, Bº Alto General Paz. Fecha de Nacimiento: 15/X/80. npp23@hotmail.com Residencia: Parroquia San Juan Evangelista Bº Par‐ que Velez Sarfield Cba.

Formador de la etapa P. Daniel Blando


Comunidad del Seminario - Nuestra Señora de Loreto

NUESTRA COMUNIDAD

Comunidad sacerdotal • P. Padre Daniel Blanco Rector Fecha de Nacimiento: 4/XI/56 Fecha de Ordenación: 4/XII/84 prdanielblanco@yahoo.com

• P. Andrés José Brida Residente Fecha de Nacimiento: 21/X/34 Fecha de Ordenación: 2/IV/60 andresjosebrida@yahoo.com.ar

• P. Marco Anselmo Bustos Director Espiritual – Formador – Ecónomo Fecha de Nacimiento: 17/XI/71 Fecha de Ordenación: 20/XII/99 marcoanbustos@yahoo.com.ar • P. Daniel Ferreira Formador Fecha de Nacimiento: 19/XI/64 Fecha de Ordenación: 23/III/95 pdferreirap@yahoo.com.ar Personal de la casa • P. Adrián Castagnoviz Formador Fecha de Nacimiento: 16/XI/75. Fecha de Ordenación: 14/III//08. adriancastagnoviz@hotmail.com

Álvarez, Estela | Canisaris, Elisa | Domínguez, Ariel Gomez, Mirta | Krobat, Faustino | Lenoch, Mabel | Parada, Rubén | Ramos, Gabriel | Khayat, Mónica

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 89


Ordenaciones, admisiones y ministerios - Nuestra Señora de Loreto

Ordenaciones, admisiones y ministerios. “No son ustedes los que me eligieron a mí. Soy yo quien los elegí a ustedes y los he puesto para que vayan y produzcan fruto, y ese fruto permanezca.” (Jn 15,16)

Ordenaciones Presbiterales Pablo Rodrigo Ardiles y Norberto Javier Verdenelli, fue‐ ron ordenados sacerdotes el día 19 de marzo de 2011 en la Iglesia Catedral de Córdoba. Diego Bastos Magi fue or‐ denado presbítero el día 28 de noviembre de 2011 en la pa‐ rroquia “Nuestra Señora del Rosario” en la Ciudad de Cos‐ quín.

Ordenaciones Diaconales Diego Bastos Magi fue orde‐ nado diácono el día 7 de mayo de 2011, en la parro‐ quia “San Nicolás de Bari” en la ciudad de Córdoba.

junio de 2011 en la Iglesia Catedral de Córdoba.

Institución de Acólitos El día viernes 4 de no‐ viembre de 2011, en la capi‐ lla del Seminario Mayor, recibieron el acolitado Carlos Rodrigo Longo, Pablo José Márquez, José María Molina y Nicolás Omar Jorge Peder‐ nera Peralta. Jorge Daniel Juncos, de la prelatura de Deán Funes, también recibió este ministe‐ rio el día 29 de octubre de 2011, en la Iglesia Catedral “Nuestra Señora del Car‐ men”, de Deán Funes.

Institución de lectores Pablo César Viola y Emanuel Darío Zambrano fueron orde‐ nados diáconos el día 29 de

90 | BOLETÍN LAURETANO 2011

Rubén Darío Carrizo y Le‐ andro Javier Arias, recibieron

el ministerio del lectorado el día viernes 04 de noviembre de 2011 en la capilla del Se‐ minario Mayor. Jorge Daniel Juncos reci‐ bió este mismo ministerio el día 13 de marzo de 2011, en la Iglesia Catedral “Nuestra Señora del Carmen”, de Deán Funes.

Admisiones El día 15 de mayo de 2011, en el marco de la Jor‐ nada de Oración por las vo‐ caciones, recibieron la admisión Hernán Ariel Ceba‐ llos y Maximiliano Arévalo, en el Colegio Gabriel Taborin, de la Ciudad de Córdoba.


Aniversarios Sacerdotales - Nuestra Señora de Loreto

Instituto Nuestra Señora de Loreto Studium Theologicum Director de estudios Pbro. Dr. Guillermo Rosolino Coordinador de Carrera Pbro. Dr. Alejandro Mingo Secretaría de estudio Gabriela Euward, Sebastián Suárez Biblioteca Beatriz Álvarez, Norma Romero Representante legal Pbro. Bach. Daniel Ferreira • ÁREA DE FILOSOFÍA Dra. Audisio, Irene Dra. Juárez, Marina Pbro. Dr. Mingo, Alejandro Dra. Wiersma, Gladis Dr. Yacuzzi, Nemesio Doctorando Stauber, Juan Car‐ los Pbro. Lic. Brida, Andrés Pbro. Lic. Castello, Santiago Lic. González, Adriana. Prof. Bondone, Noé Prof. Sandrone, Darío Prof. Tiraboschi, Victorio

• ÁREA DE TEOLOGÍA Sagrada Escritura: Dra. Talamé, Verónica. Pbro. Lic. Arroyo, Norberto. Pbro. Bach. Alvarez, Roberto Pío. Teología Fundamental: Pbro. Dr. Rosolino, Guillermo. Pbro. Dr. Trejo, Marcelo. Hna. Lic. Castellaro, María Inés. Teología Dogmática: Pbro. Dr. Mingo, Alejandro Pbro. Dr. Rosolino, Guillermo. Pbro. Dr. Trejo, Marcelo. Hna. Lic. Castellaro, María Inés. Pbro. Lic. Torres, Pedro. Pbro. Bach. Castagnoviz Adrián Prof. Bach. Palacios Federico. Teología Moral: Hna. Lic. Bertetich, María. Pbro. Lic. Blanco, Daniel.

Patrología e Historia de la Iglesia: Pbro. Lic. Nicola, Alejandro. Pbro. Lic. Ponza, Carlos. Pbro. Lic. Saravia, Horacio. . Teología Espiritual:

Pbro. Lic. Blanco, Daniel Pbro. Lic. Ponza, Carlos. Teología Pastoral: Pbro. Bach. Bustos, Marco Pbro. Bach. Gómez, Walter. Pbro. Bach. Nassif, Pablo. Liturgia: Pbro. Lic. Giardino, Roberto. Pbro. Bach. García, Marcos. Derecho Canónico: Pbro. Lic. Simón, Dante • ÁREA DE LENGUAS Y LITERATURA Dr. Cornavaca, Ramón. Dra. Ferrer, Elisa. Dr. Villagra, Pedro. Prof. Spinassi, Miguel Ángel • ÁREA DE PEDAGOGÍA Dr. Bambozzi, Enrique Lic. Chiavaro Sandra Lic. Josid, Edith. Pbro. Bach. Ferreira, Daniel • ÁREA DE ARTE SACRO Arq. Demarchi, Omar. Prof. Piscitelli, Virginia.

BOLETÍN LAURETANO 2011 | 91


Aniversarios Sacerdotales - Nuestra Señora de Loreto

Aniversarios Sacerdotales

20 Años de Episcopado Mons. Carlos José Ñáñez

24/01/91

Bodas de Plata Sacerdotales Córdoba BRIGANTI, Alejandro Eduardo 04.12.86 GIOLITTO, Aldo César 04.12.86 LASCANO FONTAINE, Héctor Antonio 04.12.86 PASTORINO, Tomás 04.12.86 ROSOLINO, Guillermo José de Jesús 04.12.86 SOSA, Víctor Rubén 04.12.86

Mendoza MANRESA, Daniel Alberto PASCUAL, Evilasio POBLETE, Ricardo Augusto ROCUZZO, José Ernesto VALLONE, Aldo Félix

20.02.86 23.12.86 23.12.86 23.12.86 23.12.86

Orán: VELÁZQUEZ, Julio Guillermo

20.12.86

92 | BOLETÍN LAURETANO 2011

Rafaela: CERMINATO, Miguel Alberto RIBERI, José Luis

12.12.86 12.12.86

Río Cuarto: BASSO, Jorge Luis FERNÁNDEZ, Víctor Manuel HUMARÁN, Gustavo Ernesto PRINCIPI, Ariel Alberto VAUDAGNA, Jorge Domingo

13.12.86 15.08.86 12.12.86 20.12.86 13.12.86

Santa Fe: SCALZOTTO, Miguel Ángel

+ 19.03.86

Sacerdotes que han fallecido NUGHEDU, Vicente SALA, Oscar SEGUNDO, Juan Antonio MICHEL, Ernesto VEGA, Dante D’AGOSTINO, Carmelo

+ 25.12.10 + 01.03.11 + 08.06.11 + 09.06.11 + 14.09.11 + 30.09.11


Cumpleaños

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