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26 ENTREVISTA Sábado, 14 de mayo de 2005

LA PROVINCIA/DIARIO DE LAS PALMAS

ENTREVISTA CON SIMÓN MARCHÁN FIZ CATEDRÁTICO DE ESTÉTICA Y TEORÍA DE LAS ARTES DE LA UNED

“En el interés del cubismo por África hay una crítica de la racionalidad” El catedrático de Estética Simón Marchán Fiz intervino ayer en el I Seminario Atlántico de Arte y Pensamiento que organizó la Vicepresidencia del Gobierno canario y dirigió el periodista Antonio G. González Mariano de Santa Ana LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Marchán, uno de los más prestigiosos expertos en arte contemporáneo del panorama español, autor de obras como Contaminaciones Figurativas (Madrid: Alianza Editorial, 1987) o La estética en la cultura moderna (Madrid: Alianza Editorial, 2000) habló sobre la evolución de las fantasías primitivistas de las vanguardias hacia el comportamiento etnográfico y las posiciones poscoloniales del arte posmoderno. — ¿Qué hay de primitivo en el arte primitivo? — Actualmente casi diría muy poco. El término ya no se puede seguir utilizando. En la exposición Les Magiciens de la Terre que se celebró en 1989 en el Centro Pompidou de París, la expresión primitivo se sustituía por la de artes primeras. Lévi-Strauss e incluso autores anteriores ya habían revisado el concepto de hombre primitivo. Esa acepción peyorativa ya no se puede emplear. — Ni peyorativa ni laudatoria, ni mal ni buen salvaje. — Los estudios antropológicos demuestran que ya no se puede establecer antagonismos entre hombres poco evolucionados y hombres muy evolucionados. — Desde posiciones poscoloniales se ha dicho que la apropiación cubista del arte africano fue una operación kitsch, ¿comparte este punto de vista? — Eso no responde a la realidad porque esa operación sirvió para hacer una crítica de la racionalidad occidental y para descubrir lo Otro interior, inconsciente, como dimensión enfrentada a esa realidad. Calificarla de kitsch es algo alegre y gratuito, hay mucha complejidad en ella porque la introducción de esas artes entonces llamadas primitivas se hizo a costa de criticar no sólo las normas estéticas y artísticas sino sociales e históricas de la cultura occidental. Sólo hay que comparar la aportación del cubismo con las exposiciones coloniales. — Como la de París de 1931, a la que los surrealistas respondieron con otra titulada La verdad acerca de las colonias. — Si ciertamente en el caso de Picasso y los expresionistas alemanes había una fantasía primitivista, es decir una proyección en

UN SEMINARIO CALEIDOSCÓPICO Las tensiones entre centro y periferia, sus transformaciones, sus trampas y sus paradojas han sido analizadas desde la óptica de su incidencia sobre el presente en el seminario caleidoscópico Centro y periferia en tiempos de aceleración, que además de a Simón Marcháncongregó, entre otros, a arquitectos como Iñaki Ábalos, filósofos como Ignacio Castro, politólogos como Ignacio Ramonet -que no pudo asistir pero cuya ponencia fue leída por Antonio G. González- y psicoanalistas como Sergio Larriera. i LA PROVINCIA/DLP

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Los surrealistas se oponían a las exposiciones coloniales porque interpretaban que más que una protección eran un rapto y una manipulación No todo en el discurso del primitivismo puede interpretarse como intención aviesa de los artistas occidentales

el otro de los propios la observación que LA PREGUNTA deseos, en el de los suutiliza Duchamp so¿Cómo interpreta el hecho de que el rrealistas hay una vobre la cuchara africaluntad de superación na. La cuchara africapsicoanálisis y la antropología sean los de esas fantasías y de na significa la discursos predilectos de las vanguardias? ponerse en el lugar del transformación de un — Los mediadores de esos dos discursos son el da- objeto etnográfico en otro. Por eso se oponían a las exposiciones daísmo y el surrealismo. No es casual que ambos hayan uno de arte pero, nacoloniales, porque in- tenido su plena realización en los noventa con las artes turalmente, Duchamp terpretaban que más etnográficas y poscoloniales. Esas vanguardias negati- no está interesado en que una protección vas, sobre todo dadá, tardaron en entrar en la historio- los sentidos originaeran un rapto, una ma- grafía moderna porque no se sabía bien que hacer con rios de la cuchara afrinipulación. Por ahí van ellas. Su operación de descontextualización objetual cana sino en la posilas cosas sobre todo en emergió en los sesenta en los márgenes del pop pero bilidad de con el poscolonialismo alcanza una fuerza desconocida. la revista Documents. transformarla en un — Hay una cuesobjeto de arte metión también de disdiante una desviación tancia correcta. Si los nazis — ¿Qué opina de los antro- de su función. querían aniquilar a los otros, pólogos posmodernos que re- — El surrealismo también eslos surrealistas tenían dema- cuperan el surrealismo para su tá en la base de movimientos siada ansiedad por ser otros. disciplina? de emancipación no occiden— Ciertamente es una situación — Ahí se corre el riesgo de con- tales como la negritud. Aimé ambivalente pero los surrealistas fundir lo etnográfico con lo artís- Césaire perteneció al movireaccionaron al concepto represi- tico, al menos en la interpretación miento surrealista. vo de los nazis que ni aceptaban de como la utilización de elemen— Es que no todo puede pinal otro cultural ni al Otro incons- tos extraídos de la etnografía, en tarse como intenciones aviesas de ciente. Eso lo demuestra su pro- el caso del surrealismo va acom- los artistas occidentales. Esas opeclama contra el “arte degenerado” pañada de dispositivos no tanto raciones sobre los objetos etnode la vanguardia, sobre todo con- etnográficos sino directamente gráficos contribuyeron a que esos tra aquel que más podía ser tilda- artísticos como la desviación de sujetos descubrieran unas potendo de connivencia con lo otro pri- sentido de los objetos, la descon- cialidades que ellos no habían sosmitivo y lo Otro inconsciente. Por textualización que les imprime una pechado. La teoría de la antropoeso los surrealistas lo reivindican nueva naturaleza. Esas operacio- fagia de los modernistas primero desde una posición anti- nes contravienen la pretensión et- brasileños, por ejemplo, es una rracionalista y, ya en los años trein- nográfica de buscar el sentido ori- repercusión de la proclamación ta, en una actitud antiautoritaria. ginario de esos objetos. Recuerde caníbal de Picabia.


I Seminario Atlántico de Pensamiento - Entrevista a Simón Marchán Fiz en La Provincia (14-05-05)