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S e m a n a r i o d e I n f o r m a c i ó n y F o r m a c i ó n C a tó l i c a Domingo 29 de Agosto de 2010

Año XXII Nº 1348

Voz del Pastor Desafíos para la familia de hoy. Pag. 2

Editor: CODIPACS

La Humildad

Donativo: $ 5.00

25 ANIVERSARIO La Parroquia de Asunción de María, de Cosoleacaque celebró su 35 aniversario de erección

Riqueza En El Corazón Del Hombre Nuevo

Pag. 7

Pag. 6

3 Los Salmos

8 Vivir el evangelio en familia

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San Juan Bautista


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LA VOZ DEL PASTOR

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Coatzacoalcos, Veracruz / Domingo 29 de Agosto de 2010

Desafíos para la familia de hoy. C

DIRECTORIO Fundador: Mons. Carlos Talavera Ramírez (+) Presidente: Mons. Rutilo Muñoz Zamora Director y Editor: P. Lázaro de Jesús Caraveo Carrera Subdirector: P. Omar Castillo Rosaldo Escritor: P. Fernando Cerero Ugarte. Colaboradores: Pbros. Amado Ruiz; Fernando Altamirano; Uriel Yepez; Samuel Candelas; José Gpe. Pérez; Sem. José del Carmen Domínguez D. Coordinación de Fotografía: Jóse Tomás del Angel Diseño Grafico: Jaime A. Pérez Hernández y Josefina Muñoz Alvarez Distribución: José del Carmen. Aimme Pérez. Publicidad: CEUNICO Administración: P. Lázaro de Jesús Caraveo Carrera. Impresión:

La Voz Diocesana de Coatzacoalcos, Aldama No. 502, Col. Centro Tel. (921)21-2-90-00. Coatzacoalcos, Ver. Sugerencias, colaboraciones: pastoraldemedios@hotmail.com semanariolavoz@live.com.mx

ada époc a de la historia humana va teniendo avances en diferentes ámbitos. Actualmente sobresalen los grandes adelantos en las comunicaciones, en diversas ciencias, en la tecnología. Es fruto del desarrollo de la inteligencia humana, del trabajo, dedicación y entrega de muchos científicos, investigadores que ponen al servicio de la humanidad sus descubrimientos. Pero al mismo tiempo se están dando cambios en la forma de valorar la vida humana, la familia, partiendo de concepciones, muchas de ellas, centradas no ya en los valores tradicionales, en la ley natural, en las convicciones morales y religiosas de generaciones anteriores. En la actualidad se busca cambiar varias leyes en base a las necesidades de reconocimiento de derechos de minorías, pero no con argumentos sustentados en lo humano y ético, sino en apreciaciones y consensos de grupos de poder e influyendo a través de los Medios de Comunicación Social. Hoy somos una generación con grandes desafíos, que ponen a prueba lo más valioso de la persona humana: su dignidad y derechos fundamentales. Pensemos especialmente los ataques a la vida humana, desde la violencia plasmada en las guerras, la injusticia en la distribución de los bienes de la tierra que sigue generando hambre y muerte en muchas personas; la inseguridad causada por los secuestros, la tortura, el narcotráfico; y la forma cada vez más sutil de atentar contra la vida humana a través del aborto. Una de las instituciones que más está sufriendo ante estos desafíos es la familia, la cual es la célula fundamental para la vida fuerte, segura y sana de la sociedad. Y para los creyentes católicos y cristianos en general es aún más: es Iglesia doméstica, santuario de vida. Y el fundamento de la familia son los esposos, hombre y mujer,

que se unen en matrimonio por la fuerza del amor y con la gracia de Dios para cumplir con varios fines: para ayudarse mutuamente; c omplementarse uno a otro; comunicar responsablemente la vida humana; velar por el bien y la educación de los hijos. Las familias, nuestras familias, necesitan ser cuidadas y fortalecidas por todos los que las conformamos: esposos, hijos y demás integrantes. Somos los más interesados en darle vida y no dejar que se siga debilitando. Por ello es importante que siga siendo, o recupere, el espacio más importante de nuestra vida. Los esposos, papá y mamá, están llamados a vivir y renovar cada día el amor, la fidelidad, el respeto; a cuidar y velar por sus hijos, ser sus primeros educadores y maestros en la vida humana y de fe; a prepararlos para que sean personas e hijos de Dios que construyan y enriquezcan la sociedad y la Iglesia. El gran desafío para la familia de hoy es como seguir siendo escuela de humanidad y santidad, espacio de unidad y comunión. Es un enorme reto, pero es el camino seguro que la llevará a contrarrestar y vencer los ataques que está sufriendo. Ante la situación que se ha dado en el Distrito Federal, de impulsar primero el cambio en la ley para que se reconozca legalmente la unión de parejas del mismo género, y después el que éstas mismas parejas puedan tener la posibilidad de adoptar niños, y que ha sido reconocida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación hace apenas unos días: Es una decisión que traerá consecuencias que van a complicar más la misión de las familias en general, y especialmente de las que van a seguir luchando por ser familias parentales y fieles al designio de Dios, al sentir el peso del ambiente social que se va relajando cada vez más en los valores morales. No se puede aceptar que sea una decisión sabia que vaya a ayudar

en serio a las parejas del mismo sexo. No es el camino adecuado, sobre todo, porque entran ya terceras personas, como son los posibles niños a adoptar. Y porque no pueden llevar a cabo los fines del matrimonio dos personas del mismo género. Y no es discriminar a nadie, mucho menos juzgar, sino recordar claramente lo que Dios ha querido que sea la vocación y misión del matrimonio. Y lo que Dios ha determinado para el matrimonio, de acuerdo a nuestra naturaleza humana, hombre y mujer, no debe ser cambiado por conveniencia, consenso o capricho del ser humano. Cuando esto último sucede las personas mismas pierden en humanidad y lesionan su misma dignidad. Pidamos al Señor para que, ante esta crisis de valores que estamos viviendo, podamos tener la sabiduría para entender las inquietudes, problemas y necesidades de los que no piensan como nosotros, hacerles sentir la fuerza del amor de Dios y animarlos a confrontarse c on el proyecto salvador de Jesucristo. Suplicar al Señor que nos llene de fortaleza para seguir permanentemente el camino de conversión. Que nuestras familias perseveren por el sendero de la vida y la fidelidad.

+ Rutilo Muñoz Zamora


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CONOCE TU FÉ

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Los Salmos Fuente: www.encuentra.com

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os salmos son himnos cuya belleza incomparable nos permite alabar y agradecer a Dios, son la oración del Antiguo Testamento. La Iglesia católica ha hecho de ellos, sin cambiarlos, su oración oficial. Los Salmos son los 150 himnos más bellos que existen. Fueron escritos por varios profetas, sabios y poetas. La palabra “Salmo” significa “Himno para recitarlo con música”. Los salmos son himnos cuya belleza incomparable nos permite alabar y agradecer a Dios, son la oración del Antiguo Testamento. La Iglesia católica ha hecho de ellos, sin cambiarlos, su oración oficial. Los Salmos son los 150 himnos más bellos que existen. Fueron escritos por varios profetas, sabios y poetas. La palabra “Salmo” significa “Himno para recitarlo con música”. Los Salmos han sido las oraciones preferidas por los amigos de Dios durante más de 22 siglos. Los recitaban los israelitas ya mucho antes de Cristo.

Los recitaron Jesús y sus Apóstoles, la Virgen María y los grandes santos de toda la historia. Es más, ningún libro de la Sagrada Escritura es tan citado por Jesús y sus Apóstoles como este libro al que se le denomina también Salterio (del griego Psalterion, propiamente nombre del instrumento de cuerda que acompañaba a los cantos). Cuando una persona se acostumbra a rezar despacio los Salmos, ya ninguna otra oración (excepto el Padrenuestro y el Avemaría) le parece tan hermosa, ni le llega tanto al alma. Hay unos especialmente hermosos, por ejemplo los cinco primeros. Para cuando tenemos que pasar por un momento difícil el N° 23. Para cuando nos entristecen nuestros defectos y pecados el 25 llena de esperanza. Cuando estamos muy agradecidos con el Señor el 33. Y si hemos cometido graves pecados y deseamos que Dios deje de estar disgustado con nosotros, el Salmo 51 que es el mejor acto de contrición que se ha escrito. Si deseamos recordar las maravillas que Dios ha hecho, recitemos el Salmo 103 o

el 104. Si nos gusta recordar las grandes cualidades qe tiene nuestro buen Dios digamos el Salmo 145 y nos llenaremos de amor hacia Él. La idea central de todos los Salmos es lo bueno que es nuestro Dios, lo poderoso y muy fiel; amable con los que cumplen su ley, y terrible contra los que desprecian los divinos mandatos. Sólo en 17 de los 150 Salmos el nombre de Dios no está nombrado ya desde los primeros renglones. El fin de todo Salmo es alabar a Dios y cantar sus maravillas. En los Salmos se nombra a Dios más de 800 veces y siempre con sentimientos de gran respeto, amor y confianza. El nombre de Dios era apto para los salmistas la palabra más dulce y agradable que podían pronunciar los labios humanos.

¿QUÉ SON LOS SALMOS?

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icen los sabios que los Salmos son 150 espejos de nuestras rebeldías y de nuestras fidelidades, de nuestras agonías y de nuestras resurrecciones. Plegarias maravillosas nacidas hace más de dos mil doscientos años que no han dejado de ser recitado un solo día en templos, conventos, casas de familia, catedrales y capillas por santos y por pecadores, por gentes llenas de alegría y agradecimiento y por personas destrozadas por la angustia, el temor o el remordimiento. Son la vida convertida en plegaria. Constituyen una invitación a que convirtamos nuestra vida en una oración de confianza y de acción de gracias. En los salmos descubrimos que debemos presentarnos a Dios no como un “yo”, sino como un “nosotros”, como su pueblo. En estos bellísimos himnos iremos descifrando y conociendo poco a poco los rasgos del “ser amado” que se vislumbra en sus estrofas; el rostro de nuestro queridísimo amigo, Creador y Padre: Dios. LOS MILAGROS DE DIOS

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l fin de los Salmos, como todos los demás Libros de la Biblia es sostener y alimentar la fe del pueblo en Yahvéh, mantenerlo en una esperanza alegre respecto al porvenir que Dios le tiene preparado, y llevar a cada uno a que se dedique a obrar de acuerdo al modo como Dios quiere que obremos. Pero esa fe languidece y se debilita a ratos (y la fe es lo único que mantendrá al pueblo

vigoroso en su religión) es necesario ir recordando o “repensando” las maravillas que Yahvéh ha hecho en favor de los que lo aman y confían en Él. Esto sacudo y mantiene despierta la fe. Y este es el fin de ciertos Salmos históricos que se dedican únicamente a recordar los favores prodigiosos que Dios ha obrado en bien de sus fieles. Por ejemplo los Salmos 105, 107, 115, 137, entre otros. Al recitar estos himnos, el lector se siente como irresistiblemente “empujado” a tener fe, confianza y amor hacia Dios que tan prodigiosamente corre en auxilio de los que lo invocan. EL ESTILO LITERARIO DE LOS SALMOS

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sta incomparable colección de composiciones poéticas tiene una gran variedad de estilos y de temas: desde la ardiente plegaria hasta el resumen histórico; desde un anuncio profético hasta un canto de guerra que parece escrito bajo el fragor de los grandes combates; desde una poesía dulce y apacible que describe las bellezas de la naturaleza hasta un tratado profundo acerca de Dios: unas veces presentan la descripción de la dura vida humana en la tierra, cruda y triste con sus desengaños y tradiciones; otras se elevan como una ráfaga de luz a presentar la vida divina y la paz que espera a los amigos de Dios.

Los salmos tienen un gran variedad de maticies según las circunstancias personales e históricas en que se inspiraron los autores que los escribieron, en ellos se retratan las penas y goces de la vida humana, los peligros y los triunfos, los temores y los anhelos; los pesares por los que tienen que pasar el pueblo de Dios y la brillantísima, emocionante y prodigiosa historia de los que han seguido la verdadera religión. Todo esto pasa ante los ojos del lector mientras va leyendo estos himnos. Y al recitarlos va escuchando los gemidos de los salmistas por los pecados propios y los del pueblo, y las descripciones lastimosas de las derrotas sufridas por los que siguen al Señor, cuando se olvidan de cumplir sus Mandamientos. Luego se siente describir con detalle los Mandatos Divinos y se va viendo dibujada poco a poco con trazos admirables la figura del Redentor. continuará…


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ARTÍCULO DE INTERÉS

1. CONOCER, ENTENDER Y VIVIR EL SALMO Responde las siguientes preguntas: ¿Quién habla en el salmo? ¿Qué clase de salmo es: Penitencial, mesiánico, histórico? ¿Cuál es el sentimiento principal del texto o del escritor sagrado? ¿Qué palabras difíciles hay en él y qué significado tienen?

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DECÁLOGO DEL SALMISTA

Información y fotografías: Vicente López Domínguez / Parroq. Catedral de San José Referencia: Curso de Canto y Música Litúrgica 2010

2. PREPARAR LA EXPRESIÓN DEL SALMO ENTONADO Elige la melodía adecuada que mejor exprese el carácter del salmo. Ensáyalo y practica sobre todo las partes complicadas: respiraciones, pausas, énfasis, ritmo y velocidad del canto (ni muy rápido ni muy lento), estrofas irregulares, cadencias y flexas; vocaliza: pronunciación y dicción correcta de cada frase, palabra y sílaba; modulación de la voz, finales más suaves… Procura expresar los sentimientos del autor, pero no trates de dramatizar o hacer teatro. Evita atraer la atención de la asamblea sobre ti y no sobre la Palabra de Dios que cantas. 3. NO IMPROVISAR Investiga anticipadamente si está el leccionario en el ambón y abierto en la página que corresponde, si el micrófono está conectado, a buena altura y a qué distancia de tu boca debe estar para que se escuche bien; que el organista (si hay) tenga ya la copia o partitura del salmo, etc… 4. PRESENTACION DEL SALMISTA Evita usar prendas que puedan ofender o distraer a la asamblea, ya por el ostentoso, descuidado o ridículo (camisetas con anuncios inconvenientes, vestidos desarreglados o sucios…) Preséntate con la dignidad que merecen la Palabra de Dios y la asamblea (ropa adecuada, limpieza, cabello bien peinado) como una persona adecuada y normal. 5. SABER DIRIGIRSE AL AMBÓN Desde el inicio de la celebración sitúate en el lugar correspondiente a los lectores, o al menos en un lugar no muy lejano al ambón. No te desplaces hacia el ambón hasta que se haya terminado lo que precede (primer lectura o monición). el rostro y no la coronilla a la asamblea. Así tu misma voz resultará más clara y potente. El canto no se dirige al ambón, sí este es demasiado pequeño, mejor levanta el libro con tus manos, pero no bajes la cabeza. Pero ello no significa una postura arrogante, es recomendable mantener tu mirada fija en el ambón, en vez de recorrer con ella todo el lugar. Al finalizar cada estrofa del salmo puedes restablecer el contacto visual con la asamblea y, con este gesto, indicarle en qué momento le corresponde intervenir con la respuesta, en lugar de decir “todos”. 10. TERMINAR BIEN Permanece en el ambón hasta que hayas terminado la última respuesta de la asamblea; retirarte antes sería una falta de atención de tu parte. A diferencia de las lecturas, al finalizar no se dice “Palabra de Dios”. Antes de retirarte deja abierto el leccionario en la página que corresponde a lo que continúa (segunda lectura o Evangelio) para que quien sigue de ti lo encuentre listo. Haz una inclinación discreta pere reverente al ambón, en donde se encuentran los textos sagrados. Regresa a tu lugar con paso normal, a menos que no haya quien cante el versículo del “Aleluya”. Avanza con naturalidad, sin precipitación, ostentación o rigidez. Realiza las inclinaciones correspondientes (sagrario, presidente, altar). 6. POSTURA DEL SALMISTA Ya en el ambón, que tus pies estén plantados y firmes; evita balancearte o apoyarte en una solo pierna. Evita los brazos cruzados o colgantes y ¡nada de manos en los bolsillos! Las manos puedes tenerlas juntas, a la altura del abdomen o colocarlas en las orillas laterales del ambón, sin apoyarte sobre él. 7. INMEDIATEMENTE ANTES DE INCIAR EL SALMO Da una breve pausa para mirar a la asamblea, no para imponerte, sino para tenerla en mente y para establecer un contacto con ella, puesto que a ella te diriges. No digas “salmo responsorial” ni tampoco “del salmo…”; las rúbricas (letras rojas) son indicaciones para ti y para los otros ministros, no deben leerse en voz alta. 8. LEER CON ATENCION, CANTAR PAUSADAMENTE. Al ir leyendo el salmo, trata de ser conscientes de las palabras que dices, aunque ya lo hayas estudiado con anterioridad. No se trata solo de ejecutar con perfección técnicas el canto, sino de asimilar y experimentar lo que cantas. Mientras más atenta sea tu lectura, mejor expresarás el salmo y la asamblea comprenderá su contenido. Evita cantar demasiado rápido o demasiado lento; que el ritmo del canto sea regular, son atropellamientos ni brusquedad, con una naturalidad que permita la asimilación y meditación del texto que proclamas. Haz correctamente las cadencias y suaviza los finales de frase. 9. EL ROSTRO Y LA MIRADA Cuando entonas el salmo, que tu cabeza esté en alto, mostrando


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ARTICULO DE INTERES

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¿QUIÉN FUE JUAN EL BAUTISTA?

Fuente: www.corazones.org

Juan el Bautista en el cristianismo Hijo del sacerdote Zacarías y de su esposa Isabel (Lucas 1:5), Juan el Bautista es considerado el precursor de Jesucristo. Según Lucas 3:1-3, Juan comenzó a predicar y a bautizar en el desierto «el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, cuando Poncio Pilato gobernaba Judea, cuando Herodes era tetrarca de Galilea, su hermano Filipo tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene, en tiempo del sumo sacerdote Anás y Caifás».

Este dato es mencionado tanto por Flavio Josefo (Ant., XVIII, v, 2) como por los Evangelios de Marcos 6:16-29 y Mateo 14:3-12. Juan dudó de Jesucristo a pesar de haberlo reconocido como el Cordero de Dios, pero estando en la cárcel envió mensajeros para asegurarse de que Jesús era realmente el Mesías esperado, Mateo 11:2-4 “Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis”. Juan

Tiberio sucedió a Augusto el 19 de agosto del año 767 (año 13 d. C.) de la fundación de Roma. Lucas pudo contabilizar los años siguiendo el calendario sirio, que inicia el año 1 de octubre, o bien el calendario romano, que comienza en enero, por lo cual no sabemos si tuvo en cuenta el primer año de la sucesión. Así, la fecha aproximada del inicio de la actividad del Bautista estaría en torno al año 28 de nuestra era. Juan Bautista se definió a sí mismo como «voz que clama en el desierto: “rectificad los caminos del Señor”» (Juan 1:23), con lo cual cumplía expresamente una profecía de Isaías (Mateo 3:1-4, Lucas 3:4-6, Isaías 40:3-5). Marcos 1:1-4 une a ésta el cumplimiento de otra profecía, de Malaquias 3:1. Esta misma misión general, cumplir unidas ambas profecías, vista como una, fue definida en general por los esenios para ellos mismos, según la Regla de la Comunidad (1QS VIII 13-14; 4Q259 III 3-6), encontrada entre los Manuscritos del Mar Muerto y datada entre los años 100 y 75 a. C. También la liturgia bautismal esenia (4Q14) pudo haber servido de inspiración a Juan. La diferencia entre el ministerio general de los esenios y el de Juan estriba en que aquéllos enfatizaban en el estudio de la Ley, y en general de las Escrituras, y Juan en la predicación y bautismo para la conversión del pueblo. Según los Evangelios, bautizó también a Jesús en el río Jordán (Lucas 3:21-22, Marcos 1:9-11), y lo reconoció como Mesías (Juan 1:25-34, Mateo 3:13-17). Ese momento supuso el inicio de la actividad mesiánica de Jesús. Algunos autores señalan que sería más bien el arresto de Juan por parte de Herodes Antipas el comienzo de la vida pública de Jesús (Marcos 1:14). Poco después (antes de la muerte de Jesús hacia el 30), fue encarcelado y decapitado por orden de Herodes Antipas en la fortaleza de Maqueronte.

Florencia, Badajoz, Albacete, Telde y Arucas en Gran Canaria y Puerto Rico, además de serlo de los monjes Cartujos y de la Orden de Malta. La noche del 23 de junio (víspera del día de su fiesta) se realizan las famosas hogueras de san Juan, entre las que destacan las de Alicante, declaradas de Interés Turístico Internacional. Juan, Precursor, Profeta y Bautista -en el Catecismo 717 “Hubo un hombre, enviado por Dios, que se llamaba Juan. (Jn 1, 6). Juan fue “lleno del Espíritu Santo ya desde el seno de su madre” (Lc 1, 15. 41) por obra del mismo Cristo que la Virgen María acababa de concebir del Espíritu Santo. La “visitación” de María a Isabel se convirtió así en “visita de Dios a su pueblo” (Lc 1, 68). 718 Juan es “Elías que debe venir” (Mt 17, 1013): El fuego del Espíritu lo habita y le hace correr delante [como “precursor”] del Señor que viene. En Juan el Precursor, el Espíritu Santo culmina la obra de “preparar al Señor un pueblo bien dispuesto” (Lc 1, 17). 719 Juan es “más que un profeta” (Lc 7, 26). En él, el Espíritu Santo consuma el “hablar por los profetas”. Juan termina el ciclo de los profetas inaugurado por Elías (cf. Mt 11, 13-14). Anuncia la inminencia de la consolación de Israel, es la “voz” del Consolador que llega (Jn 1, 23; cf. Is 40, 1-3). Como lo hará el Espíritu de Verdad, “vino como testigo para dar testimonio de la luz” (Jn 1, 7;cf. Jn 15, 26; 5, 33).

el Bautista es considerado por Jesús como el más grande entre los hombres, aunque el más chico en el reino de los cielos es mayor que él, Mateo 11:11 “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él”. La Iglesia católica celebra su fiesta principal el 24 de junio (seis meses antes de Navidad, ya que el Evangelio cuenta que su madre Isabel estaba de seis meses cuando el ángel anunció la prima de ésta, María, que sería madre del Mesías). El 29 de agosto se conmemora su decapitación (Degollación de san Juan Bautista). San Juan Bautista es uno de los santos más celebrados de Europa, siendo patrón de

Con respecto a Juan, el Espíritu colma así las “indagaciones de los profetas” y la ansiedad de los ángeles (1 P 1, 10-12): “Aquél sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo ... Y yo lo he visto y doy testimonio de que este es el Hijo de Dios ... He ahí el Cordero de Dios” (Jn 1, 33-36). 720 En fin, con Juan Bautista, el Espíritu Santo, inaugura, prefigurándolo, lo que realizará con y en Cristo: volver a dar al hombre la “semejanza” divina. El bautismo de Juan era para el arrepentimiento, el del agua y del Espíritu será un nuevo nacimiento (cf. Jn 3, 5).


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LA HUMILDAD, RIQUEZA EN EL CORAZÓN DEL

HOMBRE NUEVO

Se cuenta en la vida de San Antonio Abad que Dios le hizo ver el mundo sembrado de los lazos que el demonio tenía preparados para hacer caer a los hombres. El santo, después de esta visión, quedó lleno de espanto, y preguntó: “Señor, ¿Quién podrá escapar de tantos lazos?”. Y oyó una voz que le contestaba: “Antonio, el que sea humilde; pues Dios da a los humildes la gracia necesaria, mientras los soberbios van cayendo en todas las trampas que el demonio les tiende; mas a las personas humildes el demonio no se atreve a atacarlas.” Nosotros, sí queremos servir al Señor, hemos de desear y pedirle con insistencia la virtud de la humildad. Nos ayudará a desearla de verdad el tener siempre presente que el pecado capital opuesto, la soberbia, es lo más contrario a la vocación que hemos recibido del Señor, lo que más daño hace a la vida familiar, a la amistad, lo que más se opone a la verdadera felicidad... Es el principal apoyo con que cuenta el demonio en nuestra alma para intentar destruir la obra que el Espíritu Santo trata incesantemente de edificar. Con todo, la virtud de la humildad no consiste sólo en rechazar los movimientos de la soberbia, del egoísmo y del orgullo. De hecho, ni Jesús ni su Santísima Madre experimentaron movimiento alguno de soberbia y, sin embargo,

tuvieron la virtud de la humildad en grado sumo. La palabra humildad tiene su origen en la latina humus, tierra; humilde, en su etimología, significa inclinado hacia la tierra; la virtud de la humildad consiste en inclinarse delante de Dios y de todo lo que hay de Dios en las criaturas. En la práctica, nos lleva a reconocer nuestra inferioridad, nuestra pequeñez e indigencia ante Dios. Los santos sienten una alegría muy grande en anonadarse delante de Dios y en reconocer que sólo Él es grande, y que en

comparación con la suya, todas las grandezas humanas están vacías y no son sino mentira. La humildad se fundamenta en la verdad, sobre todo en esta gran verdad: es infinita la distancia entre la criatura y el Creador. Por eso, frecuentemente hemos de detenernos para tratar de persuadirnos de que todo lo bueno que hay en nosotros es de Dios, todo el bien que hacemos ha sido sugerido e impulsado por Él, y nos ha dado la gracia para llevarlo

a cabo. No decimos ni una sola jaculatoria si no es por el impulso y la gracia del Espíritu Santo; lo nuestro es la deficiencia, el pecado, los egoísmos. Estas miserias son inferiores a la misma nada, porque son un desorden y reducen a nuestra alma a un estado de bajeza verdaderamente deplorable. La gracia, por el contrario, hace que los mismos ángeles se asombren al contemplar un alma resplandeciente por este don divino. ¿Cómo puedo llegar a la humildad? “Por la gracia de Dios”. Solamente la gracia de Dios puede darnos la visión clara de nuestra propia condición y la conciencia de su grandeza que origina la humildad”. Por eso hemos de desearla y pedirla incesantemente, convencidos de que con esta virtud amaremos a dios y seremos capaces de grandes empresas a pesar de nuestras flaquezas... Junto a la petición, hemos de aceptar las humillaciones, normalmente pequeñas, que surgen cada día por motivos tan diversos: en la realización del propio trabajo, en la convivencia con los demás, al notar las flaquezas, al ver las equivocaciones que cometemos, grandes y pequeñas. De Santo Tomás de Aquino se cuenta que un día fue corregido por una supuesta falta de gramática mientras leía; la corrigió según lo indicaban. Luego, sus compañeros le preguntaron por qué la había corregido si él mismo sabía que era correcto el texto tal como lo había leído. Y el Santo contestó: “Vale más delante de Dios una falta de gramática, que otra de obediencia y de humildad”. Andamos el camino de la humildad cuando aceptamos las humillaciones, pequeñas y grandes, y cuando aceptamos los propios defectos procurando luchar con ellos. Quien es humilde no necesita demasiadas alabanzas y elogios en su tarea, porque su esperanza está puesta en el Señor; y Él es, de modo real y verdadero, la fuente de todos sus bienes y su felicidad: es Él quien da sentido a todo lo que hace. “Una de las razones por las que los hombres son tan propensos a alabarse, a sobreestimar su propio valor y sus propios poderes, a resentirse de cualquier cosa que tienda a rebajarlos en su propia estima o en la de otros, es porque no ven más esperanza para su felicidad que ellos mismo. Por esto son a menudo tan susceptibles, tan resentidos cuando son criticados,

tan molestos para quien les contradice, tan insistentes en salirse con la suya, tan ávidos de ser conocidos, tan ansiosos de alabanza, tan determinados a gobernar su medio ambiente. Se afianzan en sí mismos como el náufrago e sujeta a una paja. Y la vida prosigue, y cada vez están más lejos de la felicidad. Quien lucha por ser humilde no busca ni elogios ni alabanzas; y si llegan procura enderezarlos a la gloria de Dios, Autor de todo bien. La humildad se manifiesta no tanto en el desprecio como en el olvido de sí mismo, reconociendo con alegría que no tenemos nada que no hayamos recibido, y nos lleva a sentiremos hijos pequeños de Dios que encuentran toda la firmeza en la mano fuerte de su Padre. A prendemos a ser humildes meditando la Pasión de Nuestro Señor, considerando su grandeza ante tanta humillación, el dejarse hacer “como cordero llevado al matadero”, según había sido profetizado, su humildad en la Sagrada Eucaristía, donde espera que vayamos a verle y hablarle, dispuesto a ser recibido por quien se acerque al Banquete que cada día preparar para nosotros, su paciencia ante tantas ofensas... Aprenderemos a caminar por este sendero si nos fijamos en María, la Esclava del Señor, la que no tuvo otro deseo que el de hacer la voluntad de Dios. También acudimos a San José, que empleó su vida en servir a Jesús y a María, llevando a cabo la tarea que Dios le había encomendado.


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25 ANIVERSARIO DE LA PARROQUIA ASUNCIÓN DE MARIA

Por: Josy Muñoz /CODIPACS Fotografías: Francisco Terrón Cruz El pasado 14 de agosto la Parroquia de Asunción de María, de Cosoleacaque celebró su 35 aniversario de erección. Las festividades dieron inició a las 20:00 hrs. con una peregrinación a cargo de todos los movimientos y comunidades parroquiales partiendo de la Esc. Sec. Martín Alor hasta llegar a la parroquia, donde todos los peregrinos fueron recibidos por el Párroco el Pbro. Segisfredo Cetina Lara. Posteriormente en el foro parroquial tuvo lugar una verbena popular, donde jóvenes que conforman la Pastoral Juvenil parroquial, presentaron diversos números artísticos, entre bailables tahitianos, cantos e interpretaciones musicales. Alrededor de las 23:00 hrs. dio inició la celebración Eucarística, presidida por Mons. Rutilo Muñoz Zamora, Obispo de nuestra Diócesis, concelebrada por el Padre Cetina y todos los fieles. Al concluir la Santa Misa se entonaron las mañanitas para festejar no solo un aniversario más sino a nuestra Madre Santísima, en la Solemnidad de la Asunción de María.

Curso de Canto y Música Litúrgica 2010 Información y fotografías: Vicente López Domínguez. Referencia: Semanario Alégrate, Arquidiócesis de Xalapa. Durante la primer semana del mes de agosto se llevó a cabo el Curso de Canto y Música Litúrgica, en la cuidad de Xalapa, Ver., siendo las instalaciones del Seminario Menor la que acogiera a integrantes de distintos coros de nuestra Diócesis

y la Arquidiócesis de Xalapa. El curso estuvo coordinado por el Pbro. Maximiliano Baltazar C a ba ñ a s, e n c a r g a d o d e l a Comisión Arquidiocesana de Xalapa de Músic a Litúrgic a (Comarmuli), quien contó con la colaboración de un equipo de maestros y colaboradores. Para la bienvenida se celebró la Santa Misa, presidida por el Pbro. José de Jesús López Alarcón. Se impartieron clases de

solfeo, guitarra, teclado, salmodia, además del estudio de algunos documentos de la Iglesia sobre el Canto y la Música Litúrgica. Mons. Hipólito Reyes Larios, Arzobispo de la Arquidiócesis de Xalapa, hizo presencia para presidir el rezo de las Vísperas el jueves 5 de agosto; posteriormente 140 voces entonaron salmos. Monseñor Hipólito felicitó a los asistentes, especialmente a los participantes de nuestra Diócesis,

enviando un afectuoso saludo a Mons. Rutilo Muñoz Zamora, Obispo de nuestra Diócesis. La Eucaristía de clausura fue presidida por Mons. Sergio Obeso Rivera, Arzobispo Emérito de Xalapa. Hacia el cierre de este curso los maestros ofrecieron un concierto, para despedir a todos los participantes.


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Coatzacoalcos, Veracruz / Domingo 29 de Agosto de 2010

Vivir el Evangelio en familia

Fuente: Por: Fernando Pascual fpa@arcol.org Una fe sin obras, nos recuerda la Carta de Santiago, es estéril (cf. Sant 2,20). No entra en el Reino de los cielos el que dice “Señor, Señor”, sino el que cumple la Voluntad del Padre (cf. Mt 7,21). La familia que reza, la familia que estudia su fe, también sabe vivir aquello que ha llevado a la oración, busca aplicar lo que ha conocido gracias a la bondad del Padre que nos ha hablado en su Hijo. La mejor escuela para vivir como cristianos es la familia. Las indicaciones que podrían ofrecerse son muchísimas, como son muchas las enseñanzas morales que encontramos en la Biblia (los diez Mandamientos, el Sermón de la montaña, etc.) y que la Iglesia nos explica en la Tercera Parte del Catecismo. Para concretar un poco más cómo vivir evangélicamente, recordemos algunos ámbitos en los que la familia se hace educadora en el arte de vivir como cristianos auténticos. El primer ámbito, desde luego, es el de la propia familia. Vivir el Evangelio implica crear un clima en el hogar en el que se lleva a la práctica el principal mandamiento: la caridad. El amor debe ser el criterio para todo y para todos. Ese amor se aprende, se hace vida, cuando los hijos ven cómo se tratan sus padres. Si los padres se aman profundamente, si saben darse el uno al otro como Cristo se dio por la Iglesia (cf. Ef 5,2133), si saben perdonar hasta 70 veces 7 (cf. Mt 18,22), si confían en la Providencia más que en las cuentas del banco

(cf. Mt 6,24-34), si ayudan al peregrino, al hambriento, al sediento, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (cf. Mt 25,33-40)... los hijos habrán encontrado en la familia un auténtico “Evangelio vivo”. Aprenderán entonces a dar gracias, a ayudar al necesitado, a compartir sus objetos personales, a escuchar a quien desea hablar, a dar un consejo a quien tenga dudas (de matemáticas o de fe...). La caridad debe ser el criterio para lo que uno hace y para lo que uno deja de hacer. Por ello, la misma caridad lleva al católico a mortificar los apetitos de la carne, a controlar las propias pasiones, a huir de aquellos estilos de vida que nos atan al mundo, que nos llevan al egoísmo y a alejarnos de Dios y del prójimo. No hay verdadera vida cristiana allí donde no hay abnegación. Hay vida cristiana allí donde cada uno renuncia al propio “yo”, cuando aprende a desapegarse de lo material para abrirse confiadamente a la providencia del Padre de los cielos. Aprender lo anterior resulta clave para lograr una familia auténticamente cristiana. ¿De qué manera puede conocer un hijo cómo se vive el Evangelio si ve en sus padres rencillas, malas palabras, af ición por el dinero, críticas continuas a otros familiares o conocidos? Al revés, el hogar en el que Cristo ha entrado realmente en los corazones se convierte en un continuo testimonio de aquella caridad que nos plasmó el Espíritu Santo en 1Cor 13. Un “capítulo” que resulta no fácil se refiere a modos de comportarse y de vestir, a diversiones, a

objetos de uso. La sociedad crea necesidades y los hijos sienten una presión enorme que les lleva a desear lo que tienen otros y a querer hacer lo que “todos hacen”. Los padres de familia sabrán discernir entre cosas sanas (como deportes no peligrosos y capaces de promover un buen espíritu de equipo) y “necesidades” que son falsas y que pueden llevar a los hijos a la ruina personal, incluso a la triste desgracia del pecado. Luchar contra corriente puede parecer duro, pero vale la pena si tenemos ante los ojos el premio que nos espera: la amistad con Cristo, en la vida terrena y en el cielo. El segundo ámbito para vivir evangélicamente surge cuando la familia se abre a los demás. Tratamos con personas muy distintas en las mil encrucijadas de la vida. El corazón que aprende a vivir como cristiano descubre en cada uno la presencia del Amor del Padre, el deseo de Cristo de acogerlo en el número de los amigos, la acción del Espíritu Santo que susurra en los corazones y que los guía hacia la Verdad completa. Un cristiano necesita ver a todos “con los ojos de Cristo”9. Porque lo que se hace al hermano más pequeño es hecho al mismo Cristo (cf. Mt 25,40). Porque todos estamos invitados a ofrecer y a recibir cariño. Porque no hay amor más grande que el de dar la vida los unos por los otros (cf. 1Jn 3,16). Esta actitud se plasma en actos concretos, que van desde el “enseñar al que no sabe” (las obras de misericordia espirituales) hasta el “ visitar y cuidar a los enfermos” (las obras de

misericordia corporales). Es importante lo que uno hace por el necesitado, y es importante la actitud con la que se hace. Sirve de muy poco una limosna hecha con un rostro apático. En cambio, muchas veces llega más al corazón necesitado una mirada llena de afecto que la medicina regalada (desde luego, hay que velar también para que el enfermo tenga sus medicinas...). Los hijos que ven en sus padres actitudes profundas y gestos sinceros de amor al prójimo aprenden, más allá de las palabras, lo que significa ver a Cristo en los hermanos. Vivir el Evangelio llega hasta el heroísmo de amar al propio enemigo (cf. Mt 5,43-48). Hay hogares en los que nunca se escucha una palabra de odio o de amargura hacia quienes ofendieron en el pasado (quizá un pasado muy reciente) a alguno de los miembros de la familia. Incluso hay hogares en los que los hijos admiran a sus padres cuando saben acoger, con los brazos abiertos, a alguien que les hizo daño, mucho daño... La actitud profunda de amor a los otros lleva al apostolado, al compromiso continuo por conseguir que muchos hombres y mujeres lleguen a conocer a Cristo: dar el Evangelio es una de las manifestaciones más profundas de la caridad cristiana. Es muy hermoso, en ese sentido, descubrir a familias que se convierten en “misioneras”. Saben comunicar, con su testimonio y con palabras oportunas, que Dios ama a todos, que Cristo ofrece la Salvación, que la Iglesia es la barca regalada por Dios para acometer la travesía que nos lleva a la Patria eterna.


LA VOZ

Coatzacoalcos, Veracruz / Domingo 29 de Agosto de 2010

SECCÓN JUVENIL

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CON LAS LLAVES DE PEDRO

ABRIENDO PUERTAS DE UNA IGLESIA JOVEN PARA TI.

Por: Josy Muñoz / CODIPACS Fotografías y colaboración: Liliana Tostado / Parroq. San Pedro Apóstol La pastoral juvenil de la parroquia San Pedro Apóstol vivió el Congreso Juvenil Parroquial 2010, los días 7 y 8 de agosto, dándose cita 280 jóvenes en el Salón A.D.M., esto debido a la preocupación de la Iglesia por la juventud, siendo guiados por el párroco Samuel Candelas y el Pbro. Felipe Ángel. Los objetivos de este encuentro fueron: * Presentar a los jóvenes que no están en ningún grupo lo distinta que es la vida cuando se está en Cristo, señalando como es la vida afuera (sin valores, materialista, hedonista, etc...) * Animar a que vuelvan aquellos jóvenes que han estado en grupos y/o comunidades alguna vez y por pereza, problemas familiares, problemas académicos, entre otras cuestiones más se retiran. * Que los jóvenes que han sido perseverantes en sus movimientos, grupos y/o comunidades sepan que no se equivocaron en elegir vivir esta etapa de sus vidas siendo y viviendo su juventud en Cristo. La misión fue lograr que la comunidad parroquial tenga jóvenes misioneros, que sean capaces de compartir y testimoniar lo que han visto, oído, vivido y compartido durante su paso por la Pastoral Juvenil; también motivarlos a que sean jóvenes que se atrevan a cambiar sus

vidas, cambio que implica una transformación de de corazón, sino de mente y alma. Y finalmente, que todos los jóvenes salieran del congreso cuestionándose el estilo y tipo de vida que llevarán después de tener un encuentro con Cristo Vivo. Los temas de evangelización como: ¿Dónde estoy? ¿qué hago aquí?, ¿qué hace un joven en la Iglesia hoy?, ¿cómo enamorarme de Jesús y de su Iglesia?, ¿qué es la pastoral juvenil y para sirve?, ¿cómo ser parte de la iglesia?, estuvieron a cargo del predicador Juan Carlos Bello, su esposa, su coro, de la Diócesis de Orizaba, mostrándose muy cercanos y abiertos a los jóvenes. Uno de los momentos más especiales fue la presencia de Jesús Eucaristía, durante la Hora Santa el Hno. Juan Carlos Bello realizó una oración por el denominada DE VUELTA A CASA, dirigida especialmente para todos aquellos jóvenes que alguna vez estuvieron y participaron en algún movimiento, grupo o comunidades juveniles parroquiales, y que por algún motivo han dejado de perseverar. Como resultado de la adoración al Santísimo, los chicos se comprometieron a poner de nuevo las manos en el arado. y continuar caminando con Jesús. Los jóvenes que están comprometidos con el servicio al prójimo y a la conquista de mas corazones para Cristo, mostraron lo misericordioso y divertida que es la vida en Él, presentando números de danza, teatro y música de los talleres existentes en la parroquia de San Pedro Apóstol.


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VIDAS DE SANTIDAD

LA VOZ

Coatzacoalcos, Veracruz / Domingo 29 de Agosto de 2010

EL MARTIRO DE SAN JUAN BAUTISTA AÑO 30 Fuente: EWTN

S

eñor: te rogamos por tantas parejas que viven sin casarse y en pecado. Perdónales y c o n c é d e l e s l a ve r d a d e r a conversión. Y te suplicamos que nunca dejes de enviarnos valientes predicadores, que como Juan Bautista no dejen a los pecadores estar tranquilos en su vida de pecado por que los puede llevar a la perdición, y que despierten las conciencias de sus oyentes para

Herodes le tenía un profundo respeto a Juan y lo consideraba un hombre santo, y lo protegía y al oírlo hablar se quedaba pensativo y temeroso, y lo escuchaba con gusto”. “Pero llegó el día oportuno, cuando Herodes en su cumpleaños dio un gran banquete a todos los principales de la ciudad. Entró a la fiesta la hija de Herodías y bailó, el

Marcos 6,17). Herodes Antipas había cometido un pecado que escandalizaba a los judíos porque esta muy prohibido por la Santa Biblia y por la ley moral. Se había ido a vivir con la esposa de su hermano. Juan Bautista lo denunció públicamente. Se necesitaba mucho valor para hacer una denuncia como esta porque esos reyes de oriente eran muy déspotas y mandaban matar sin más ni más a quien se atrevía a echarles en cara sus errores.

que cada uno prefiera morir antes que pecar. El evangelio de San Marcos nos narra de la siguiente manera la muerte del gran precursor, San Juan Bautista: “Herodes había mandado poner preso a Juan Bautista, y lo había llevado encadenado a la prisión, por causa de Herodías, esposa de su hermano Filipos, con la cual Herodes se había ido a vivir en unión libre. Porque Juan le decía a Herodes: “No le está permitido irse a vivir con la mujer de su hermano”. Herodías le tenía un gran odio por esto a Juan Bautista y quería hacerlo matar, pero no podía porque

baile le gustó mucho a Herodes, y le prometió con juramento: “Pídeme lo que quieras y te lo daré, aunque sea la mitad de mi reino”. La muchacha fue donde su madre y le preguntó: “¿Qué debo pedir?”. Ella le dijo: “Pida la cabeza de Juan Bautista”. Ella entró corriendo a donde estaba el rey y le dijo: “Quiero que ahora mismo me des en una bandeja, la cabeza de Juan Bautista”. El rey se llenó de tristeza, pero para no contrariar a la muchacha y porque se imaginaba que debía cumplir ese vano juramento, mandó a uno de su guardia a que fuera a la cárcel y le trajera la cabeza de Juan. El otro fue a la prisión, le cortó la cabeza y la trajo en una bandeja y se la dio a la muchacha y la muchacha se la dio a su madre. Al enterarse los discípulos de Juan vinieron y le dieron sepultura (S.

Herodes al principio se contentó solamente con poner preso a Juan, porque sentía un gran respeto por él. Pero la adúltera Herodías estaba alerta para mandar matar en la primera ocasión que se le presentara, al que le decía a su concubino que era pecado esa vida que estaban llevando. Cuando pidieron la cabeza de Juan Bautista el rey sintió enorme tristeza porque estimaba mucho a Juan y estaba convencido de que era un santo y cada vez que le oía hablar de Dios y del alma se sentía profundamente conmovido.

Pero por no quedar mal con sus compinches que le habían oído su tonto juramento (que en verdad no le podía obligar, porque al que jura hacer algo malo, nunca le obliga a cumplir eso que ha jurado) y por no disgustar a esa malvada, mandó matar al santo precursor. Este es un caso típico de cómo un pecado lleva a cometer otro pecado. Herodes y Herodías empezaron siendo adúlteros y terminaron siendo asesinos. El pecado del adulterio los llevó al crimen, al asesinato de un santo. Juan murió mártir de su deber, porque él había leído la recomendación que el profeta Isaías hace a los predicadores: “Cuidado: no vayan a ser perros mudos que no ladran cuando llegan los ladrones a robar”. El Bautista vio que llegaban los enemigos del alma a robarse la salvación de Herodes y de su concubina y habló fuertemente. Ese era su deber. Y tuvo la enorme dicha de morir por proclamar que es necesario cumplir las leyes de Dios y de la moral. Fue un verdadero mártir. Una antigua tradición cuenta que Herodías años más tarde estaba caminando sobre un río congelado y el hielo se abrió y ella se consumió hasta el cuello y el hielo se cerró y la mató. Puede haber sido así o no. Pero lo que sí es histórico es que Herodes Antipas fue desterrado después a un país lejano, con su concubina. Y que el padre de su primera esposa (a la cual él había alejado para quedarse con Herodías) invadió con sus Nabateos el territorio de Antipas y le hizo enormes daños. Es que no hay pecado que se quede sin su respectivo castigo.


LA VOZ

SECCION INFANTIL 11

Coatzacoalcos, Veracruz / Domingo 29 de Agosto de 2010

Consulta y descarga el EVANGELIO ILUSTRADO PARA NIÑOS en: www.churchforum.org/evangelio

Ciclo C – 22do Domingo de Tiempo Ordinario - Lc 14, 1. 7-14

Consulta y descarga el EVANGELIO ILUSTRADO PARA NIÑOS en: www.churchforum.org/evangelio

Ciclo C – 22do Domingo de Tiempo Ordinario - Lc 14, 1. 7-14

Localiza en la siguiente sopa de letras las palabras contenidas en el Evangelio de este domingo: AMIGO BANQUETE BODAS ENALTECER FARISEOS HUMILLAR INVITADO LUGAR SABADO


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LA VOZ

Coatzacoalcos, Veracruz / Domingo 29 de Agosto de 2010

RECORDAMOS A TODOS LOS ABUELOS DEL MUNDO. Por mis abuelos Querido Jesús, hoy te quiero pedir por mis abuelitos. Dales mucha salud y que no se pongan malitos. Ayúdalos para que estén contentos y sanos, y que tengan todo lo necesario. Quiero que sean muy felices, y que nunca estén tristes. Que no les falte nunca la alegría y las ganas de vivir. Que no se sientan solos ni tristes ni cansados. Que descubran que tú estás siempre con ellos para ayudarlos. Porque nos quieres a todos y nunca nos abandonas. Dales fuerzas y acompáñalos a todas horas. que te sientan a su lado como su bastón de mano. Porque Les queremos mucho, Haz que podamos visitarlos a menudo, cuidarlos con cariño atenderlos y darles muchos mimos. muchas gracias señor por mis abuelitos Amén

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LA VOZ 29 08 10  

SEMANARIO DIOSESANO DE COATZACOALCOS, VERACRUZ, MEXICO

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