Page 7

Semanario

Mayo de 2014

Comunidad Familiar

7

El amor es equilibrio envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece. No hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor. No se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser.” (1ra de Corintios 13:4-8) Después de leer estas líneas podemos tomar conciencia de lo que sabíamos desde hace mucho el verdadero sentido del amor y las capacidades que nos puede brindar a todos los seres humanos. El amor, como la principal de las virtudes, y en la cual seremos juzgados, tiene que ser conquistada. Así que quien diga que no sabe amar, pues debe aprender a hacerlo. ¿Cómo? Dejándose amar primero para que su respuesta sea dar amor. Si cultivamos el amor en nuestras vidas se puede decir que estaremos en una mayor comunión con Dios solo hay que recordar el mandamiente especial de Dios “que nos amemos todos como él nos ama” apliquémoslo.

José Lerín Castellanos Todos somos capaces de amar ya que Dios puso en nuestro corazón dicha capacidad, porque al ser su imagen y siendo Dios amor, no podemos ser distintos. De ahí que una persona que rechaza el amor, en realidad rechaza a Dios y a sí mismo en su identidad. Una persona que en teoría rechaza al amor es llamada amargada, pero realmente sería una persona no realizada más bien frustrada. Es una persona desequilibrada, El acto de dar amor tiene como principal efecto un cambio en la conducta y el humor de una persona ya que ésta se muestra plena. En cambio una persona que no se desarrolla en el amor se vuelve egoísta, ensimismada, poco creativa y no proactiva. ¿Cómo ser plenos? La respuesta sigue siendo la misma: regalar amor; debemos hacerlo sin esperar nada a cambio digo porque bien dice la Biblia “El amor es sufrido, es benigno. El amor no tiene

Semanario Católico 2188  

Edición 18 al 24 de mayo

Advertisement