Page 5

Semanario

Mayo de 2014

Comunidad Juvenil

Ser como niños para entrar en el reino de los cielos Samuel Camacho La alegría es una virtud con la cual nos ayuda a ser felices en la vida la felicidad la encontramos cuando hacemos lo que nos gusta, pero a veces hay situaciones que impiden lograr la felicidad como la apatía, la indiferencia, el orgullo y creer que todo lo sabes.

Para que en el futuro en su adolescencia proyecte a una persona íntegra que no sea demasiado tarde cuando nos demos cuenta que no tuvo una formación adecuada cuando fue niño. Los frutos se reflejaran en la adolescencia, la Palabra de Dios nos ilumina en el Evangelio de Lc 18,16 donde Jesús expresa “Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Dios”.

Los niños son un gran ejemplo de alegría y amor por la vida por tener una gran sed de aprender. Son de ellos donde podemos aprender muchas virtudes. Hoy, en México y en Chiapas hay niños que han perdido estas virtudes por los problemas intrafamiliares, sociales y violencia. Buscando soluciones para salir de los problemas huyen de sus casas, drogándose y hasta tratar de quitarse la vida, pero no todo es oscuridad, hay niños y niñas que toman una actividad positiva que ante los problemas siguen adelante, con el apoyo de sus familiares profesores y amigos y ante todo de Dios, siguen en pie de lucha por sus sueños y metas. Es preciso admirar que los niños tienen esta capacidad de vivir alegres y dispuestos a dejarse amar por los demás y en amar incondicionalmente y ver la vida de una forma optimista. Lo importante es ayudarlos en su formación, aumentar su autoestima y motivarlos a lograr que ellos aprendan los valores fundamentales desde el servicio que tengamos, como catequistas, temistas, profesores etc., y la familia que es núcleo de esencia de lo valores como responsabilidad, respeto y honestidad. Hay que cuidar a las nuevas generaciones niños con una autoestima sana si en la escuela sufren bullygn que en la casa encuentren el amor en su familia para que no se sientan solos fomentando la seguridad en ellos mismos.

Dios nos invita a acercarnos a Él sin miedo, y ver que es un padre que nos espera con los brazos abiertos y también en tener la actitud de un niño, ser dóciles a su amor para poder compartirlo con el prójimo.

5

Semanario Católico 2188  

Edición 18 al 24 de mayo

Advertisement