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FERIA DE LIBROS Y GRABADOS

El público fue la defensa de la feria Nancy Bacelo Elijo recordar el momento más duro y el de mayor entusiasmo: el de la salida terrible de la explanada de la Intendencia después de 14 años a inventar toda la historia desde Rivera y Bulevar en 1975. La feria se fue convirtiendo en un lugar de concentración y de respiro y donde se veía desfilar a todo el mundo. Convivíamos con la asistencia más continua de la Policía en todas las actividades, libros, música, espectáculos. Había que presentar listados de todo lo que se iba a hacer, de todos los participantes, nombre, doble apellido, cédula, dirección. Así el público fue la mejor defensa que tuvo la feria, la concentración de tanta gente nos protegía. Hubo con los censores un pacto que se respetó: nadie podía sacar un libro sin avisarnos a nosotros. Entonces venían a decirte si había un Martínez Moreno, un Benedetti, un Galeano, un Onetti. Lo que a veces fue difícil eran los textos que poníamos en cartelería expresa, y alguna vez me tocó ir a borrar cosas tan tontas como “La feria una vez al año para cambiarte la vida”. En esos momentos era vergonzante, fueron años muy duros. Seguimos haciendo las Ediciones de la Feria y sacando la revista Siete poetas hispanoamericanos. Recuerdo especialmente una edición ilustrada por Ferrando que fue un homenaje a Circe Maia cuando detuvieron a Ariel, su marido. Allanaron el local de la feria y allí estaba toda la edición. Para salvarla, nos sentamos literalmente encima de la colección. En general no hubo problemas, pero hubo un año en que sí, y fue cuando premiamos Acción de gracias de Nosiglia. Eran épocas de una efervescencia que te hacía resistir lo que viniera. Entre los artesanos muchos guardaban las cosas de sus compañeros que se habían tenido que ir o estaban presos, y las sostenían en sus propios stands. La famosa solidaridad que se dejó ver bien. Quizás los problemas habían empezado antes, ya en 1971, cuando nos cierran el stand de la Universidad. Fue esa historia la que hizo que la feria estuviese siempre muy unida a la Universidad.


Las palabras saben lo que pasa