Issuu on Google+

Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

1

LA INFORMALIDAD EN LOS MERCADOS DE VIVIENDA COMO RETO EN LA GENERACION DE PROPUESTAS DE ANÁLISIS COMPLEJO ACERCA DE LOS PROCESOS URBANOS. Hernando Sáenz Acosta hernandosaenz@gmail.com

INTRODUCCIÓN. La siguiente ponencia pretende desarrollar algunos puntos de vista acerca de los mercados informales de suelo y vivienda. En suma, se considera necesario construir conceptos alternativos que reflejen adecuadamente la realidad de estos procesos urbanos. En este documento se presentan algunas consideraciones acerca del vacío conceptual que encarna el término informal y se hace una breve referencia a un enfoque exploratorio que tiene como referente el pensamiento complejo.

LA DICOTOMÍA FORMAL/ INFORMAL. Pensar los procesos urbanos en términos de formales e informales, tiene como principal consecuencia someter la ciudad a la lógica de una razón dual. Ésta se fragmenta con fines analíticos e investigativos pero dicha fragmentación avanza más allá en la medida en que agrega unas valoraciones subjetivas acerca de cual de estas dos partes es la más importante y por ende digna de ser promovida. 1 Esta parte formal determinaría una única forma en la cual deben operar los mercados de bienes y servicios que se ofertan en las ciudades, incluyendo el de mano de obra, así como de vivienda, entre otros. Dentro de esta razón dual se inscriben las dos posibles acepciones que Rolando Lazarte presenta para el término informal: Por una parte aquella que define al sector informal como una economía paralela o subterránea que se da al margen del orden estatal y una segunda que se refiere al sector residual de la economía capitalista. 2

Mientras en el primer caso se hace referencia a una economía donde se presenta la evasión fiscal, las evasiones de las contribuciones del seguro social y la inexistencia 1

Mires, Fernando. El discurso de la miseria o la crisis de la sociología en América Latina. Editorial Nueva Sociedad. Caracas Venezuela. 1993. Página. 104. 2 Lazarte Rolando. El sector informal: Una revisión conceptual bibliográfica. En Revista Problemas del desarrollo. Vol. 31, núm. 131. México IIEc-UNAM Abril-junio, 2000. Pág. 44


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

2

de relaciones de trabajo definidas dentro de los moldes del orden jurídico capitalista, en el segundo caso se reseña la presencia de trabajadores que no encontrarían trabajo en el sector formal ya sea por la inexistencia de puestos o porque carezcan de las calificaciones profesionales necesarias para tener acceso a los puestos de trabajo demandados por el sector “formal”. 3 Sin embargo, el mismo Lazarte llama la atención acerca de la gran indefinición en que se encuentra el concepto de sector informal, al grado tal que predominan más las variables que los conceptos. Al realizar un análisis de los diferentes enfoques concluye que todos comparten en común el dualismo, la heterogeneidad y la comprobación de la existencia de un espacio productivo no típicamente capitalista.

La definición de sector informal tiene entre sus antecedentes los trabajos de la OIT en Kenia hacia 1972, los cuales fueron después evaluados y reinterpretados por la PREALC 4 para América Latina. Paulo Renato de Souza considera tres ejes principales de aproximación. El primero de tipo cuantitativista en el cual coloca la visión de la OIT que tiene en su concepción original una visión contrapuesta al dualismo residualista por cuanto señala tanto al sector informal como formal como productos de la modernidad. Un segundo tipo de eje corresponde a los estudios centrados en el empleo y la renta, en los cuales adscribe los estudios realizados por la PREALC, los cuales enfatizaron en la diferenciación urbano/ rural, considerando el primero como contrapuesto a los sectores formal y público, siendo en resumen resultado de un excedente relativo de la fuerza de trabajo. En cuanto al tercer eje referente a lo teórico se recuerda la trayectoria histórica conceptual que buscaba salirse del dualismo pero sin embargo no se logró precisar los instrumentos de medición del mismo. Lazarte termina por señalar que la evolución conceptual del sector informal en Souza avanzó hacia el estudio de las relaciones entre los segmentos del aparato productivo. Así pues la pequeña producción considerada como sector informal, tendría como espacio los intersticios que le crea la producción típicamente capitalista.

Otro autor que reseña Lazarte en su revisión conceptual bibliográfica es Francisco de Oliveira. Según Lazarte él critica la teoría sociológica de la marginalidad no solo por ubicarse en el pensamiento dual, sino por el problema de conceptualización que resume como un conjunto de generalizaciones empíricas sin conexión con categorías

3

Lazarte, Rolando. Op citp. Págs. 44-5 Lazarte, Rolando. Op citp. Págs. 50-5 PREALC: Programa regional de empleo para América Latina y El Caribe.

4


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

3

comprensivas de la economía como un todo. Al concentrarse en el trabajo informal, Lazarte afirma que De Oliveira va a teorizar vinculando su análisis empírico, en el contexto del desarrollo capitalista, considerando su desdoblamiento en el mercado de trabajo y en la estructura de clases. 5

Si bien entonces, el trabajo informal según De Oliveira existe porque surgen unos intersticios generados a partir de los movimientos de expansión y retracción del “sector formal” que es el capitalista, el determinante del trabajo informal se encontrará en el nivel de distribución de renta que prevalece en la sociedad. Lazarte resalta además del trabajo de Oliveira el que se haya puesto atención a la racionalidad propia de las actividades informales, no derivada ni dependiente del sector capitalista de la economía. Es así como considera que el trabajador informal tiene como motivación la obtención de un excedente “consumido casi integralmente en la mejoría de las condiciones de vida de los mantenedores de esta actividad” 6

El énfasis en la lógica

de producción se resume en el hecho que se alude a pequeñas unidades productivas cuyo objetivo es la reproducción simple de su fuerza de trabajo, sin asalaramiento en el sentido estricto del término. “El bien producido (o el servicio), no es una mercancía, pues se trata de un valor de uso que no se inserta en una división social del trabajo, por lo tanto sin referencia en el tiempo de trabajo socialmente necesario que daría la medida de valor de cambio de su producto o servicio”. 7 La conclusión a la que llegará De Oliveira será a negar el concepto de sector en lo informal y proponer hablar de trabajo informal pues éste no se inscribe en los ciclos de reproducción del capital. No se constituyen en un sector de la economía, dotado con una división técnica del trabajo insertado en una división social del trabajo. Finalmente establecerá una nueva tipología para diferenciar distintos tipos de situaciones al interior de lo que se conoce como ejercito industrial de reserva.

A pesar de todo, no se abandona lo “informal” aún expresándose la necesidad de querer abandonar la lógica dual, puesto que siempre existe un opuesto/ complemento denominado “formal”. ¿Cuál es este patrón denominado formal? Según autores como 5

Son 6 los principales aspectos criticados en la elaboración del concepto: Su asociación con la “facilidad de entrada”; centrarse en la unidad productiva y no en la dinámica del mercado de trabajo; mal manejo de la heterogeneidad de lo empírico; asociación con la baja remuneración, el subempleo, etc; ignorando la relación con el sector “formal” y en sexto y último lugar identificándolo con la “indisciplina” frente a la requerida por los sectores “formales”. Lazarte, Rolando. Op citp. Pág. 56 6 La obra citada por Lazarte es: De Oliveira, Francisco (1991) “O setor informal revisitado: Brasil e grandes regioes”, mimeografiado, Sao Paulo, convenio CEBRAP/ NOVIP. Págs. 81-83 7 Lazarte citando a De Oliveira. Ver cita anterior.


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

4

Mires en realidad existe una lógica desarrollista, cuya esencia sería el modelo fordista de producción. Éste sin embargo, adquiere dinámicas específicas de acuerdo a cada contexto y en el caso latinoamericano, evidenciaría en últimas que los precios pagados por el desarrollo, fueron en vano, dada la crisis del proceso de industrialización.

Este autor agrega además que el problema con las teorías bien sea de la marginalidad o de la informalidad se resume en el reconocimiento del personaje del cual se habla en éstas. Por lo general se le asigna un argumento que se ha escrito sin su permiso, uno propio de las ciencias sociales que no se corresponde con el de ellos. Así pues, no los reconocemos como son, sino por lo que deberían ser. Los pobres sociales articulan su propia realidad, así pues, lejos de la unidimensionalidad que les asignamos, se presenta una extensión tridimensional que los caracteriza como desarticulados, articulados y articulantes. En sus palabras se necesita de una teoría social de los perdedores. 8

Si se trata de analizar las dinámicas puestas en práctica por los pobres para sobrevivir, el compromiso del intelectual debe ir más allá de una alianza cuya opción sea moralista o evolucionista-funcionalista. Mires aboga por una relación mucho más orgánica que se resume en un reconocimiento mutuo de los respectivos intereses, de objetivos probablemente no comunes pero sí paralelos. La producción teórico-social no solo es el resultado de la adaptación de los intelectuales a relaciones de poder sino que también surge de su resistencia a ellas. La propuesta en el campo de la sociología será por tanto una ciencia que enfatice no tanto en teorías de la sociedad sino de las relaciones sociales en las cuales el actor teórico está involucrado en su doble y ambigua condición de sujeto-objeto. 9

¿DEL ESPACIO DE LA PRODUCCIÓN AL DE LA REPRODUCCIÓN “INFORMAL”? Sin embargo, las propuestas de “informalidad” han pasado de la esfera de la producción a la reproducción como bien señala Mario Unda. Se va más allá de la estructura económica y se trata de incorporar a las lógicas de subsistencia de los 8 9

Mires, Fernando. Op citp. Pág. 118. Mires, Fernando. Op citp. Pág. 173.


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

5

hogares y los procesos de reproducción material de la fuerza de trabajo. El sujeto “informal” ya no se encuentra en los puestos de venta, ni en la calle o el taller sino en el barrio. Es un análisis de la vida cotidiana que citando a Fernando Carrión evidencian como las estrategias de inserción residencial hacen parte de unas estrategias de reproducción, que responde a un déficit acumulado de viviendas y a las restricciones en el mercado de tierras. 10

La ubicación territorial se convierte entonces en expresión espacial de la estrategia global de subsistencia, pero además la redefine al dotarla de condiciones y posibilidades espaciales de realización. Unda advierte, que no se debe caer en una visión espacialista, en el sentido de considerar el territorio como generador de relaciones sociales, lo que sucedería más bien es que ese sujeto “informal” sería ahora visto también en las relaciones desplegadas para asegurar la reproducción familiar y no solo en la economía, pues se incorpora el tema de la identidad que para él supone un componente subjetivo: “Todos aquellos procesos de representación mental realizados socialmente por los distintos agentes, que finalmente, les permite (o no) autoidentificarse como estos sujetos determinados” 11

El tema de la identidad también plantea según este autor, “la posibilidad y necesidad de enfocar un elemento antes ausente: los procesos de formación de consciencia y de una racionalidad a través de los cuales los sujetos aprehenden y reprocesan sus experiencias y con ayuda de las cuales dan coherencia a sus actos.” Se plantearía al igual que en Mires un posible sujeto tridimensional en cuanto no sólo lo abordamos desde la economía sino también desde la reproducción material y en su formación de identidad. Según Unda, las dos primeras están englobadas en las lógicas de subsistencia,

pero no parece haber mediación entre la existencia material y la

identidad, de manera que queda la imagen de una identificación inmediata entre ambas. 12

Retomando la conclusión de Unda existe entonces una gran heterogeneidad bajo la simplicidad de una palabra como “informal”: Hablando de la heterogeneidad del ser económico “se añaden las complejidades del ser social. Los barrios en los que habitan 10 Unda, Mario. Cristales empañados. ¿Son los “informales” un nuevo sujeto? Pp. 97-148 En: Más allá de la informalidad. José Luís Coraggio, Emilio Pradilla, Lucía Ruiz y Mario Unda. Quito, Ecuador. 1995. ED. CIUDAD. La investigación citada de Carrión es Quito – crisis y política urbana. Ed. El Conejo- CIUDAD, Quito 1987. 11 Unda, Mario. Op Citp. Pág. 107 12 Unda, Mario. Op citp. Pág. 111.


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

6

son heterogéneos, no son habitados por una sola categoría económica. Las propias familias son heterogéneas económicamente. Las redes de solidaridad los ponen en contacto e interdependencia con otros agentes sociales de múltiples características económicas y sociales. Extrañamente, la dimensión de su participación en la política está por completo ausente.” 13

POSIBLES VÍAS DE EXPLORACIÓN PARA COMPRENDER EL FUNCIONAMIENTO DE LOS MERCADOS RESIDENCIALES URBANOS. Hasta este punto se ha recalcado como aspecto central de los análisis sobre informalidad, el vacío teórico de este concepto y por ende la necesidad de explorar nuevas posibilidades, que contribuyan en una mirada más integral de la problemática residencial latinoamericana. Algunas propuestas van dirigidas a llamar la atención en desligar lo ilegal de lo informal, otras a entender la heterogeneidad de situaciones como partes de un continuo cuyos extremos son lo formal y lo informal, encontrándose diferentes grados de acuerdo a cada contexto. Sin embargo, otra alternativa surge del desarrollo del paradigma de complejidad que ha tenido lugar durante el siglo XX. Sin embargo, este reto significa un salto al vacío, hacia lo desconocido, a la incertidumbre el cual genera cierto tipo de aversión y resistencia. Se juega el prestigio y el reconocimiento que brinda el status quo de la ciencia.

En el caso de la economía, se cuestiona a los clásicos y su interpretación de la conducta humana. Como muchos saben, se parte de agentes racionales, seres egoístas cuya única meta en cada una de sus acciones es la búsqueda del beneficio individual. Esta interpretación ha estado fuertemente sostenida por un aparato conceptual y matemático que proviene de la física clásica y que en últimas ha servido para objetivar las relaciones de poder que se esconden en los procesos de formación de los precios en los mercados, por citar solo un ejemplo. 14

13

Ibíd. El nacimiento del pensamiento económico moderno con Adam Smith, se centra exclusivamente en el funcionamiento de un sistema económico específico como es el capitalismo y en ese sentido la producción teórica busca objetivar procesos que en sí mismo están conteniendo relaciones de poder, más que leyes universales. Esta corriente tenía una fuerte base de la filosofía natural que postulaba un orden natural donde los hombres tenían una propensión natural a intercambiar y donde la fuente de valor se hallaba en el trabajo. Es en suma una mirada antropocéntrica donde el hombre es amo y rey de la naturaleza a la cual domina y usa en su beneficio propio. Principio extendido a la relación con otros individuos también. 14


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

7

Ahora bien, el reto consiste en ¿como plantear un modelo que parta de un sujeto ambivalente entre esa conducta egoísta y otra más solidaria o altruista?, ¿cómo conceptualizar la conducta humana que no se reduce solo a lo económico pero que influye mucho en el tipo de comportamientos que se mueven en esta esfera y que tienen lugar en el mercado? Considero que debemos en primer lugar abandonar la lógica dual, para avanzar en una propuesta monista. No podemos continuar con una lógica cartesiana que plantea un todo como la suma de sus partes. La ciudad no es la suma de una parte formal y otra informal, es mucho más que eso, porque cada una afecta a la otra y la ciudad resultante está en constantes procesos de muerte y nacimiento de procesos que ponen en relación no solo a los seres humanos entre sí, sino con otros seres vivos e inertes.

Los individuos actúan siguiendo otras racionalidades, también normas y valores. ¿Por qué reducirlos e incluso juzgarlos porque no se portan según la racionalidad económica convencional? Masías 15 nos recuerda en su estudio sobre los empresarios populares en Lima que la acción social según Elster puede ser guiada por la racionalidad o por un enfoque normativo. Este segundo en particular se caracterizaría por haces énfasis en los hechos pasados que estarían determinando el presente, sin una mirada puesta en el futuro. Si no existe un futuro ¿cómo se entiende entonces la concepción de desarrollo y progreso? Otro aspecto que subraya Masías sobre la acción social es la capacidad de agencia que conserva -sin embargo- el individuo frente a lo normativo y que cuestiona las visiones estructuralistas a lo cual habría entonces que agregar la pregunta sobre ¿que tanto se parecen nuestros marginales de ayer a los informales de hoy después de los impactos que generaron tantos estudios en las agendas públicas de gobiernos y como estás fueron retroalimentadas por las comunidades a través de la aplicación de las políticas públicas?

Según Polanyi con la consolidación de una sociedad de mercado, la economía humana se salió del marco de las relaciones sociales. La deshumanización del hombre, comenzó con la promulgación de una sociedad motivada por el afán de ganancia como era la del siglo XIX. Hombre y naturaleza son reducidos a mercancías nada más. Se impondrá la imagen teórica de un mercado que en su esencia es

15

Masías Núñez, Rodolfo. Almas pérdidas. Los empresarios populares. Una visión de su mentalidad y acción económica. Bogotá. Universidad de los Andes. Facultad de Ciencias sociales, centro cultural de estudios socioculturales e internacionales, Departamento de Ciencia Política. Ediciones Uniandes, 2003. p. 35-42.


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

8

capitalista y que se corresponde con un orden natural donde predomina la división del trabajo como fuente generadora de riqueza. 16 Un interesante estudio de Zygmunt Bauman 17 ha mostrado como se tuvo que crear e imponer una ética del trabajo para presionar a muchos sectores en la Inglaterra que penetraba en el capitalismo a dejar de trabajar sólo bajo la motivación de la subsistencia y a hacerlo bajo la lógica de la ganancia. Se hablaba y teorizaba acerca de la pobreza y de los pobres y se utilizaron diferentes estrategias para que las personas consideraran cada vez más importante tener un trabajo no para disfrutarlo como expresión creativa de la naturaleza humana, sino como fuente para ejercer su papel de consumidores en una sociedad capitalista que excluía a quienes carecían de dicha capacidad. La figura de Estado Benefactor fue útil en su momento pero hoy incluso en la misma Europa, se habla de “marginación” e “informalidad”, a raíz de la crisis del modelo fordista de producción que mencionaba Mires.

Con lo anterior se llama la atención acerca no sólo del principio que guía la conducta económica sino más allá en el sentido de que actuar bajo esta lógica (subsistencia) implica una visión espacio temporal diferente y sobretodo que actuar bajo ella, debe dejar de ser visto como inadecuado, como algo impropio de la naturaleza humana. Bien decía Keynes que en el largo plazo estamos muertos. Se está permanentemente sujeto a un baile de creaciones destructivas y destrucciones creativas. Puede intuirse en esos sujetos que se clasifican como “informales”, llamados de una naturaleza humana que reclama no ser reducida simplemente a la visión del sujeto económico moderno. Sin embargo, la modernidad como movimiento liberador del individuo reclama también su lugar. No se trata de volver a los estados de barbarie y a la tolerancia de unas pésimas condiciones de vida de los pobres en las urbanizaciones o invasiones que carecen de servicios e infraestructuras adecuadas.

Se trata entonces de avanzar en las propuestas que contribuyan al mejoramiento de las condiciones de vida de los pobres. Esa es la verdadera meta: la comprensión de la realidad marcada por la mercantilización de un derecho básico como es la vivienda y el suelo que la soporta. Henry George planteaba acabar con la propiedad privada del

16

Polanyi Karl. La Gran Transformación. Los orígenes políticos y económicos de nuestro tiempo. Segunda edición. México. Fondo de Cultura Económico. Pág.77 17 Bauman Zygmunt. Trabajo, consumismo y nuevos pobres. Editorial Gedisa. 2000. Barcelona.


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

9

suelo ¿Entonces porque no plantearse como reto una sociedad donde el suelo y la vivienda no tengan un precio de mercado sino un precio justo?

Un ejemplo en esa dirección es propuesto por el economista chileno Luís Razetto. Su concepto de mercado, se centra en el entrecruzamiento de relaciones que no son puramente económicas. No todas las relaciones de mercado son mercantiles, sino que también existen relaciones de donación, de cooperación, de comensalidad, etc. Así pues, las variables no económicas pueden tener en lo económico un peso mayor incluso que las mismas variables económicas. 18

Además la relación entre valor y

precio es indirecta o no existe, pues los precios son el resultado de decisiones de los agentes económicos y cada uno de estos tiene siempre un cierto poder para determinarlos. Así pues, unas relaciones de intercambio solidario implican acciones de democratización del mercado que pueden darse al interior del mismo sin la intervención del Estado.

Democracia y solidaridad. Tales conceptos no tienen nada de premoderno, son incluso productos de la revolución modernista, que están siendo destruidos por el crecimiento desmedido de este sistema capitalista. En naciones como Colombia, el sistema democrático ha sido una mentira dado que esconde una desigualdad, injusticia e inequidad de tipo estructural que se resume en la exclusión al suelo y la vivienda, no sólo por la ausencia de un capital económico, sino también de tipo político e institucional. 19

Si a ello se suma una mirada histórica de procesos de ordenamiento del territorio que excluyen aquello no tolerado por determinados grupos de poder (españoles, criollos, elites comerciales, elites industriales, etc.), se puede analizar desde una temporalidad mucho más amplia los problemas de acceso al suelo y vivienda y un elemento común que es la intolerancia al otro, al diferente y por ende a su proyecto de vida y a las estrategias que emplea para llevarlas a cabo. El reto como economista es entonces no sólo recuperar la esencia de la ciencia económica, -como ciencia social que

18 Mires, Fernando. Op citp. Pág. 128. Razetto agrega que tanto en la economía clásica como en la marxista predomina una noción exclusivamente cuantitativa de los valores económicos y ello explica la falla al producir una teoría correcta del valor y de los precios. 19 Pedro Abramo ha planteado tres grandes lógicas de acción social a partir de la posesión o no de algunos de estos tipos de capital: Lógica de Estado, lógica de Mercado y Lógica de la Necesidad. Los pobres se ubican en esta última y acceden al suelo y la vivienda a través de un mercado “informal” o por las invasiones. Abramo, Pedro. Teoría económica de la favela: Cuatro notas sobre la localización residencial de los pobres y el mercado inmobiliario informal.


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

10

comprende una realidad que es más que afán de lucro y egoísmo- sino que construya una teoría económica basada en la solidaridad.

Polanyi recordaba la sentencia de Aristóteles acerca de que guiarse por la ganancia era lo más antinatural en el hombre, así pues ¿porque mantener un discurso formalizante que solo ofrece esa visión pobre de la naturaleza humana sometida a una visión antropocéntrica que prevalece en el capitalismo y el socialismo? Se ha estudiado tanto los mercados “informales” de suelo y vivienda como aberraciones del formato capitalista (en sus dos versiones) que no se ha analizado la irracionalidad que convive en la lógica de este patrón sugerido: mecanismos de financiamiento de la vivienda en los mercados “formales”, la concepción de casa y vivienda del capitalismo y más allá la incidencia del conjunto cerrado como aniquilador de las relaciones sociales en el espacio, de la irracionalidad expresada en los valores que toma el valor de las viviendas no solo construidas por los pobres sino compradas por las elites. Parece que no interesan por cuanto están dentro y podrían cuestionan la receta que se predica como la mejor.

Si a esta exigencia teórica se suma la necesidad de profundizar las democracias, de consolidar una institucionalidad estatal alejada del clientelismo, de que la lógica de la subsistencia deje de ser instrumentalizada por quienes actúan bajo la lógica de la ganancia, deben plantearse entonces otros debates acerca por ejemplo de ¿cuantos políticos han obtenido apoyo electoral a partir de promover la “informalidad”?, ¿cuantos terratenientes de manera disfrazada se han enriquecido a partir de comercializar sus lotes para urbanizaciones piratas, jugando hábilmente con las legislaciones sancionadas por los políticos antes mencionados?. ¿Cuantos promotores privados manejan la política del lobby para favorecer sus intereses corto placistas incluso nocivos para ellos en el largo plazo? ¿Cuántos recursos se van en investigación y estadísticas para avalar discursos que en el fondo encierran intenciones de controlar una cuota de poder?

CONSIDERACIÓN FINAL. La comprensión de lo que llamamos procesos urbanos informales, plantea enorme retos desde el punto de vista científico. Hemos considerado uno de ellos: abandonar precisamente lo “informal” del proceso urbano. En el plano teórico cada día se reconoce que no existe tal pretendida objetividad, más aún que la producción de


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

11

teorías como actividad humana tiene siempre una intencionalidad. Ésta ha servido en el campo de lo social para consolidar un sistema económico como es el capitalismo, pero ésta hace parte un proyecto más vasto que es el de la ciencia clásica cuya visión de mundo consagraba al hombre como amo y señor de la naturaleza y de sus semejantes.

Hoy por hoy, ya se ha comenzado a revalidar la pertinencia de mantener esta visión de desarrollo antropocentrista (en su versión socialista como capitalista), precisamente por el concepto de desarrollo atado a la generación de riqueza, sin importar los medios para alcanzar tal fin. El empobrecimiento creciente de la población mundial, la destrucción del planeta no afecta solo a los otrora considerados países subdesarrollados, también a los desarrollados que se hacen dependientes de nuestras economías y nuestros recursos en especial del agua. Se requiere generar una nueva conciencia basada en el respeto a unos mínimos, a la imposición de límites al crecimiento desmedido y obviamente a la redistribución de la riqueza actual. El acceso al suelo y la vivienda por ende significa que independiente de los ingresos, de la situación laboral o de cuestiones de raza o etnia, toda familia goce de la seguridad de un techo. Ya no se habla para la reproducción de la fuerza de trabajo, se habla de la reproducción de la vida humana en su integralidad. En ese escenario creo no se justifica una dicotomía formal/ informal.

¿Cómo describir entonces las formas de acceso al suelo por y para los pobres? Autores como Coraggio proponen una economía popular urbana, que tiene como principal característica el hecho de ser más que una alternativa de pobres para pobres, es “un subsistema orgánico de elementos socialmente heterogéneos, dotado de un dinamismo propio competitivo y de alta calidad” 20 En el caso del acceso al suelo y la vivienda, hablar de formas populares urbanas significaría, por un lado una redefinición conceptual alejada del pensamiento dicotómico propio de la ciencia clásica y del otro entenderlos como verdaderos procesos, es decir como realidades dinámicas, como estructuras que detrás de ese aparente caos solo esconden un orden aún no consciente pero que encierran la fusión de lo aparentemente irreconciliable. Sería pensarse un mercado mestizo donde se funde la subsistencia y la ganancia, la racionalidad con las normas y los valores y por tanto el patrón de análisis habría de ser 20

Coraggio, José Luís. Economía urbana. La perspectiva popular. 2da. Edición. Abya – Yala. Quito. Ecuador. 1998. p.11


Seminario Internacional PROCESOS URBANOS INFORMALES

12

de tipo sistémico, donde abundan procesos de recurrencia y de probabilidades emergentes. En aspectos más concretos es comenzar a cuestionar si realmente la vivienda popular puede ser ofertada por un sector privado o público, pues hasta ahora parece que se ha tratado de modificar la demanda bajo el modelo de vivienda capitalista o estatal. Es hacer acento en las personas y no en las empresas o los gobiernos de turno. Si lo “informal” encierra tal potencialidad de proponer un nuevo sistema económico o de hacer más humano el actual entonces la receta sería tratar de “informalizar” el mercado “formal” de acceso al suelo y la vivienda no solo de los pobres sino de la humanidad en su conjunto, proporcionando su función más elemental: brindar seguridad a los hogares.


LA INFORMALIDAD EN LOS MERCADOS DE VIVIENDA