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Semana de la Catequesis

2015

“Catequista Misionero, llamado a escuchar y ver con los ojos de Jesús” Material para celebrar la

Semana de la Catequesis en Santiago Arzobispado de Santiago Vicaria de Pastoral Departamento de Catequesis Mayo 2015

A r z o b i s pa d o

de

Santiago

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MATERIAL PARA CELEBRAR LA SEMANA DE LA CATEQUESIS EN SANTIAGO Coordinador del Departamento Diocesano de Catequesis P. Jorge Barros Bascuñán. Secretario Ejecutivo del Departamento Diocesano de Catequesis Gustavo Albornoz Hormazábal Colaboración de las zonas pastorales: Patricia Pontiggia : Zona Oriente Elizabeth Vega : Zona Sur Katia Soto : Zona Oeste Hna. Margarita López HCJC : Zona Sur Hna. Reyna López HCJC : Zona Sur Ricardo Zamorano : Zona Maipo Edición Hna. Gladys de la Cruz HCJC Gustavo Albornoz Hormazábal Diseño y Diagramación Soledad Vargas Rodríguez 2


Presentación Saludo del Director del Departamento de Catequesis Arzobispado de Santiago Muy queridos hermanos y hermanas catequistas:   La solemnidad de la Ascensión del Señor, tradicionalmente en muchas diócesis del mundo, está dedicada a celebrar el servicio que la catequesis hace a la misión de la Iglesia. Como arquidiócesis de Santiago dedicaremos la semana anterior que va desde el 10 al 17 de Mayo a un tiempo de oración, reflexión y celebración de este aspecto tan relevante en la acción evangelizadora de la misma.   El querido Papa Francisco durante recordado encuentro con los catequistas del mundo realizado en Roma durante el año de la fe nos decía:   “volver a partir de Cristo significa imitarlo en el salir de sí mismo e ir al encuentro del otro. Ésta es una experiencia hermosa, y un poco paradójica. ¿Por qué? Porque nos coloca al centro de la propia vida ¡Cristo se descentraliza! Mientras más te unes a Jesús y Él se vuelve el centro de tu vida, más Él te hace salir de ti mismo, te descentraliza y te abre a los otros. Este es el verdadero dinamismo del amor, ¡éste es el movimiento de Dios mismo!”.   3


En el contexto de la misión territorial que estamos viviendo los aliento a salir de nuestras propias instalaciones personales, parroquiales, de comunidades educativas y de movimientos. ¡Cuántas personas nos están esperando aun sin saberlo! Necesitan de catequistas que no solo esperen pasivamente a los futuros miembros de sus futuras catequesis. Esperan también de nosotros catequistas que salgamos a buscar a esos niños, jóvenes y adultos que si no se encuentran con ustedes simplemente no entraran en la dinámica de la educación de la fe que tanto necesitan. Quisiera invitarlos para que en esta semana de la catequesis 2015 unidos a nuestro Pastor, pudiéramos consolidar esos primeros pasos que dimos el año 2014, siguiendo las grandes acentuaciones pastorales que él nos propuso en la jornada inicial del año pastoral. En ellas está contenido un particular deseo que nos mueva a buscar nuevos métodos para evangelizar la porción de personas que abarca cada comunidad eclesial.   Con estas reflexiones me despido, comprometiendo mi oración por ustedes y pidiéndoles que recen por todos los que tenemos la responsabilidad de conducir este particular servicio de la Iglesia para que podamos responder a sus deseos y también a las necesidades que ustedes mismos nos manifiestan. Esperamos durante este año tener nuevos y hermosos encuentros con las diferentes catequesis tanto en sus zonas pastorales como en los ambientes catequísticos que poco a poco se van integrando a nuestro servicio. Confío a la Virgen María, la primera catequista y al apóstol que vela por nuestra ciudad la vocación y misión de cada uno de ustedes al servicio de la catequesis en nuestra querida arquidiócesis de Santiago.    Con particular afecto los saludo y bendice:

Jorge Barros Bascuñán Pbro.

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Introducción La Misión Territorial, contexto de nuestro trabajo Catequístico La Arquidiócesis de Santiago, animada por el Espíritu de Jesús, quiere continuar renovando su camino misionero. El papa Francisco nos orienta: “Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación. La reforma de estructuras que exige la conversión pastoral sólo puede entenderse en este sentido: procurar que todas ellas se vuelvan más misioneras, que la pastoral ordinaria en todas sus instancias sea más expansiva y abierta, que coloque a los agentes pastorales en constante actitud de salida y favorezca así la respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jesús convoca a su amistad” EG 27

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Nuestro propósito central “Anunciar y compartir con todos que Jesucristo es fuente de vida en abundancia” Queremos intensificar el ardor misionero para seguir “remando mar adentro”, donde la pesca es más abundante. “La fe se fortalece dándola”; por eso, echaremos las redes en nombre del Señor. La Misión Territorial nos invita a ser hombres y mujeres que viven y testimonian a Jesucristo, atentos y disponibles a las necesidades de los hermanos. Así seremos discípulos misioneros de Jesucristo en la realidad de Santiago en el siglo XXI. Convocados por Jesús, estamos llamados, como Iglesia, a una conversión pastoral, conversión misionera para anunciar a los habitantes de la ciudad el gozo de la Buena Noticia de Jesucristo, con la actitud del Buen Samaritano que tiene los ojos abiertos sobre los hermanos, se conmueve por sus pobrezas y se compromete, solidariamente, por la liberación integral de todos.

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Nuestros Objetivos principales para lograrlo • Fortalecer la espiritualidad misionera de todos los miembros de la Iglesia, tanto consagrados como laicos. • Elaborar y poner en práctica, en cada comunidad, un Plan misionero que busque hacer realidad lo que como Arquidiócesis anhelamos: - Ser una Iglesia que es madre de misericordia que acoge y acompaña al estilo de Jesús, reflejando el amor misericordioso de Dios. - Ser una Iglesia que sale al encuentro de los demás para anunciar y testimoniar a Jesús y su Reino. - Ser una Iglesia que va hacia las periferias geográficas y existenciales a encontrase, como Jesús, con los excluidos y olvidados.

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Nuestro modo de hacer Misión Mirar con los ojos de Jesús Es decir, poner atención a lo que pasa en nuestro territorio y a nuestro alrededor, con la actitud y el corazón de Jesús. Discernir según el Espíritu para descubrir en esa realidad lo que Él nos insinúa hacer.

Planificar según la realidad discernida Para tener claridad en lo que nos proponemos hacer y en quién y cómo lo hará. Actuar desde la misericordia Sirviendo y acogiendo todos, particularmente a los más abandonados de la sociedad, al hermano caído al borde del camino. Primerear, involucrarse, acompañar, fructificar y celebrar. Evaluar lo que se hace para ir mejorando a partir de lo que la práctica nos va mostrando. 8


Nuestro modo de Organizarnos a. Cada comunidad eclesial define su propio Plan misionero tomando en cuenta: - Las orientaciones de nuestro Arzobispo - La realidad de su sector - Y las posibilidades de sus Agentes Pastorales.

b. las mediaciones pastorales las vivimos con espĂ­ritu misionero - El anuncio de la Palabra - La liturgia - La vida comunitaria - El servicio

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c. La parroquia es el centro de coordinación de la

pastoral misionera de su sector Coordinando Santuarios, Movimientos, Colegios y Centros de Educación superior del territorio.

d. El Decanato está llamado a ser un espacio de enriquecimiento misionero Lugar de reflexión y de opciones misioneras comunes.

Por eso, cada comunidad, a lo largo del año 2015, continuará la Misión Territorial

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Desafíos a las Parroquias y demás comunidades misioneras para mejor avanzar en nuestra conversión misionera Invitamos a cada Consejo Pastoral1 a revisar el listado que sigue, a priorizarlo según su realidad y a asignar las tareas a las personas o equipos que corresponda. A. Desafíos de espiritualidad 1. Ayudar a la comunidad a crecer en lo que Jesús y el Papa Francisco nos pide: Tener un corazón misionero que nos motive a “mirar la realidad con los ojos de Jesús, discernir en comunidad, servir misioneramente”. 2. Cuidar la catequesis de la iniciación Cristiana, incluido el Catecumenado de adultos, y la celebración de los Sacramentos respectivos. 3. Cuidar que los contenidos y el lenguaje de nuestras catequesis, apoyos litúrgicos, homilías etc. alienten en todos los cristianos el espíritu misionero que brota del evangelio. 4. Conocer y asumir el Plan Arquidiocesano de Pastoral vocacional. Para Promover una cultura vocacional2. 1. O equivalente en Movimientos y Colegios de Iglesia 2. Una “cultura vocacional” implica reconocer y promover como un valor, especialmente para los jóvenes, pero también para los adultos, la búsqueda de la propia originalidad a los ojos de Dios y que, por eso mismo, está inserta en los anhelos más profundos de cada uno. Se trata de descubrir y profundizar el camino propio como laico o consagrado al servicio del Reino, vocación recibida en el Bautismo y ratificada en cada sacramento.

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5. Cuidar que los Agentes Pastorales y los fieles en general, valoren la familia como Iglesia doméstica, cuna y escuela de la fe, santuario de la vida. 6. Enfatizar durante la Cuaresma, el llamado a una conversión misionera personal. 7. Hacer del tiempo Pascual un tiempo de misión de la comunidad con mucha alegría y esperanza3.

B. Desafíos Organizativos 1. A fin de cada año, elaborar en Consejo Pastoral un informe de logros y dificultades de la misión con el fin de compartirlos y discernirlos a nivel zonal y arquidiocesano. 2. Actualizar el plan misionero confirmándolo o haciendo las modificaciones que la realidad exija, de acuerdo a la propia evaluación de logros y dificultades, y a las Acentuaciones arquidiocesanas para el nuevo año. a) Hacerlo en una asamblea parroquial de discernimiento a más tardar en Abril de cada año. b) Enviar sus planes actualizados a su respectiva Vicaría, con el fin de que ésta elabore anualmente un informe que permita visualizar las características concretas que va tomando la misión que estamos realizando. 3. A partir del hecho que el Resucitado es manifestación de nuestro Dios que pone su morada entre nosotros, se podrían focalizar acciones misioneras en torno al tema de “la casa”: bendiciones de casas, acercamiento a organizaciones que luchan por la casa propia etc.

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3. Solicitar a cada equipo pastoral de cada comunidad (catequesis, liturgia, etc.), que defina cuál será la característica o actividad misionera con que enriquecerán su servicio. Dichas decisiones se integrarán en el Plan misionero del año. 4. Continuar con la práctica de las Asambleas parroquiales como instancia de participación, discernimiento, coordinación etc. 5. Atender, de manera particular, la formación de los catequistas de iniciación cristiana de adultos. 6. Asumir el urgente desafío de fortalecer y acompañar la Pastoral juvenil y sus procesos formativos, ya sea a nivel de la propia comunidad o a nivel decanal. Promover la participación y el protagonismo de los jóvenes en la vida y misión de la Iglesia.

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Programa de la Semana de la Catequesis 2015 ENCUENTRO 1 Discípulos misioneros a la escucha de la ciudad, mirando especialmente de sus periferias, con los ojos de Jesús. Objetivo: Ser conscientes de la necesidad de escuchar y ver con los ojos de Jesús las diversas realidades de la ciudad para que desde la acogida y diálogo ofrezcamos la luz del Evangelio en los distintos escenarios. Katia Soto

ENCUENTRO 2 El testimonio misionero de escuchar a los que piensan distinto. Objetivo: Entender la relevancia del diálogo abierto que Jesús sostenía con todos, para incorporarlo nuestro servicio y hacer vida esta enseñanza. Katia Soto

ENCUENTRO 3

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La familia en la catequesis es acogida, escuchada y servida. Objetivo: Valorar la importancia de la comunidad creyente en el desarrollo de la fe de las familias para que promovamos en ella (la comunidad) la acogida y fraternidad. Patricia Pontiggia- Ricardo Zamorano


ENCUENTRO 4 Catequistas llamados a escuchar privilegiadamente a los jóvenes. Objetivo: Descubrir e impulsar en los jóvenes el protagonismo que tienen de cara a la sociedad y a los contextos diversos en que se desenvuelven. Elizabeth Vega

ENCUENTRO 5 Como María, desde la escucha colaboradores del Reino Objetivo: Valorar en María su actitud de escucha, para colaborar sin demora en la misión encomendada. Hna. Margarita López HCJC - Hna. Reyna López HCJC

RETIRO Objetivo: Suscitar y avivar un encuentro personal y comunitario con Jesucristo para renovar la alegría y el compromiso con la Misión Territorial. Gustavo Albornoz

RECURSOS 15


Introducción La Propuesta para la semana del catequistas del 2015 sigue la orientación de la Misión Territorial. La diferencia con el material elaborado el 2014 es la acentuación a profundizar cada persona en la Escucha al estilo de Jesús, quien lo hace atendiendo a la realidad a la que pertenece, con cercanía y misericordia. Es este estilo que lleva a aquellos que miran a los ojos a Jesús y siguen sus palabras a comprometerse con el Reino de Dios para hacer de sus vidas una constante misión. Es la oportunidad de entrar a la experiencia personal con Jesús de cada catequista llamado a escuchar como su Maestro. La riqueza del escuchar y mirar con los ojos de Jesús es enorme, ya que para realizar esta acción de se requiere estar dispuesto, atento, frente a otros y dejarse tocar por las palabras que son respuestas de lo que suscita lo más profundo del ser de la persona, así es la acción que realizamos al escuchar y ver con los ojos de Jesús, pero para que esa palabra que llega de Jesús interpele la vida es necesario la acción del discernir, meditar, darle vueltas a las situaciones, para luego tomar una decisión y actuar. Es la constante invitación que se desprenden de cada uno de los encuentros propuestos para esta semana o para otros momentos de encuentros como catequistas. La estructura de los contenidos es sencilla y tendrá como base el escuchar, anunciar y servir. El documento completo consta de cinco temas y la propuesta de un retiro que puede ser realizado a nivel parroquial, decanal o zonal. Además sus contenidos se pueden utilizar irse durante todo el año, queriendo ser un apoyo para todos los catequistas y enriquecer su servicio en la Iglesia. 16


Encuentro 1 Discípulos misioneros a la escucha de la ciudad, mirando especialmente de sus periferias, con los ojos de Jesús.

“Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó: ¿Qué quieres que haga por ti?». «Señor, que yo vea otra vez». Y Jesús le dijo: «Recupera la vista, tu fe te ha salvado»”. (Lc 18, 40-42)

Objetivo:

Ser conscientes de la necesidad de escuchar y ver con los ojos de Jesús las diversas realidades de la ciudad para que desde la acogida y diálogo ofrezcamos la luz del Evangelio en los distintos escenarios.

Materiales: Papeletas para cada participante. Mapa o fotografía de la ciudad de Santiago. Velas y fósforos. Lo necesario para el altar. 17


Acogida Bienvenidos hermanos y hermanas catequistas. Nos reunimos para compartir una serie de encuentros enmarcados en la semana de la Catequesis 2015, en la que se nos invita a continuar en sintonía con la Misión Territorial profundizando nuestra conversión de discípulos misioneros a la Escucha del maestro. Como ya hemos dicho el tema central de esta semana será la escucha y ver con los ojos de Jesús, que nos habla en distintas realidades, situaciones y personas y desde ahí nos invita a amarlo, anunciarlo y servirlo. Gracias por estar con nosotros.

Oración inicial • Para favorecer este momento se prepara el altar, enciende las velas e invita a reunirse en torno al altar. • En ambiente oracional invítalos a ser conscientes del gozo de disfrutar del silencio y tener la certeza del Dios que nos ama y nos habita. • Después de un breve silencio, todos proclaman la siguiente oración: Señor Jesús: Hoy queremos escuchar tu voz en medio de la ciudad. Danos un oído y corazón disponible, para estar atentos a tantos hermanos que se sienten marginados de la sociedad. Ayúdanos a ser catequistas alegres y discípulos misioneros dispuestos a salir de nuestras comodidades para seguir tus pasos en medio de nuestro tiempo. Que tu Palabra nos ilumine, comprometa y haga vivir en tu presencia. Amén. 18


1. COMPARTIMOS LA VIDA Comienza relatando las siguientes ideas: • En la catequesis puede sucedernos que frente al grupo pensemos:“¿Me estarán escuchando?”, “¿Habrán entendido las indicaciones que expresé?” • En el trabajo o en la casa hemos dicho o nos han dicho algo parecido a lo siguiente: “Creo que te lo he explicado bien…y sin embargo parece que no me escuchas”, “te lo llevo diciendo varios meses, no te das cuenta ¿o qué?”, “Parece que no quieres oír lo que te estoy diciendo y luego te quejas de que me enojo”, etc. - ¿Hemos vivido situaciones parecidas a estas? ¿cuáles? - ¿Cuál será la diferencia entre escuchar y oír? Oír significa percibir con el sentido del oído. Escuchar involucra a los otros sentidos para ayudarnos a entender las palabras que se dicen. Cuando oímos lo hacemos con nuestro sistema auditivo, pero también otras funciones cognitivas entran en juego: poner atención, recordar, pensar y razonar. Uno escucha las palabras de un mensaje más cualquier otra señal que complemente el mensaje. Escuchar va más allá de oír las palabras que se hablan. Escuchar significa pensar en el mensaje para entender de manera clara y completamente. Esto requiere oír las palabras, observar el tono de voz, el estado anímico, y cualquier otra señal que complemente el mensaje.   Como Discípulos Misioneros ¿ Escuchamos y Observamos a nuestro entorno… nuestra ciudad? Si, no ¿En qué nos damos cuenta?

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2. DIOS NOS HABLA POR MEDIO DE SU PALABRA Nos hemos detenido en ver la diferencia entre escuchar y oír, hagamos un ejercicio práctico y escuchemos nuestro entorno: cerrar los ojos y tratar de identificar sonidos…Después de un rato… el animador (a) sin dar aviso comienza a leer lentamente el texto bíblico: Se proclama: Lc 18, 35-43 Dejamos un momento de silencio para acoger la Palabra personalmente. Enseguida invita a profundizar el texto a través de las siguientes preguntas: - ¿Qué frase me llama la atención del texto? - ¿Qué acciones realiza el ciego? - ¿Qué acciones realiza Jesús? • El ciego se encuentra ubicado en las afueras de la ciudad de Jericó, su situación es sumamente precaria. En apariencia su ceguera no le permite percibir la realidad, sino que lo limita a escuchar lo que ocurre. • El texto nos dice que estaba sentado a la orilla del camino y pidiendo limosna, eso nos indica que su condición es de total marginación y sin embargo, es un hombre atento a los pocos signos que alcanza a percibir. En su oscuro mundo aparece de pronto una presencia: “Es Jesús el Nazareno”. Se pone de pie y se atreve a solicitarle que lo libre de su carencia:¡Señor, que vea! 20


• A Jesús le sucede algo parecido al ciego, no percibe en su totalidad la realidad que lo circunda, pues al principio no ve al mismo ciego, pero si escucha un bullicio desde donde sale una voz que dice “¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!” y Jesús lo escucha con toda su atención, no se adelanta a solucionar el problema sino que pregunta con delicadeza, espera, escucha y actúa. • Esta actitud de Jesús de preguntar y escuchar con atención, sin adelantar recetas, discursos o soluciones, es para nosotros catequistas una potente invitación a ir como Él a las afueras de la ciudad, a la Jericó de Santiago y escuchar con atención sin adelantarnos con juicios que condenan, excluyen o no facilitan que se anuncie el Evangelio, “Dios vive en la ciudad”, nos dirá el Papa Francisco. “Por eso es necesario ir a buscarlo y pararse allí donde Él está trabajando...”1. • ¿En qué lugares de la ciudad tengo que buscar al Señor? Nos podemos preguntar, o aún más, ¿Cuáles son estos lugares aparentemente oscuros que decidimos excluir o excluirnos porque creemos que Dios no está? ¿en los drogadictos? ¿en los convivientes? ¿en los pobres? ¿en los inmigrantes? Etc. El ciego de Jericó nos ofrece una excelente enseñanza: buscar al Señor escuchándolo con atención en estas realidades y compartir con alegría la vida plena que Él nos ofrece.

1 SS Francisco. Noviembre 2014. Alocución a los participantes del Congreso Internacional de Pastoral de las Grandes Ciudades en Barcelona. 21


• Y para ello es necesario tener la valentía de hacer una pastoral evangelizadora audaz y sin temor porque, “el hombre, la mujer, las familias y los distintos grupos que viven en la ciudad esperan de nosotros, y necesitan para su vida la Buena Noticia que es Jesús y su Evangelio”2. • Desde la escucha estaremos dando el paso “del recibir al salir, del esperar a que vengan a ir a buscarles”.  Y para “facilitar el encuentro con el Señor” dice el Papa Francisco es necesario “hacer accesible el sacramento del bautismo”, “Iglesias abiertas”, “secretarías con horarios para las personas que trabajan”, “catequesis adaptadas en los contenidos y en los horarios de la ciudad”, “profundizar esos cambios necesarios en nuestras catequesis, sustancialmente en nuestras formas pedagógicas, para que los contenidos se comprendan mejor” y al mismo tiempo “aprender a despertar en nuestros interlocutores la curiosidad y el interés por Jesucristo”3.

3. RESPONDEMOS CON NUESTRA VIDA Compartimos en duplas las siguientes preguntas: - ¿Qué realidades de nuestro entorno nos urgen escuchar con atención y atenderlas? - ¿Qué acciones proponemos para abordarlas? Comparten un momento y anotan en papeletas estas realidades y acciones a realizar.

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Ibid. Ibid.


4. CELEBRAMOS LA VIDA Y LA FE • Se extiende mapa o fotografía de la ciudad de Santiago. • Invita a leer en voz alta lo compartido anteriormente, enseguida colocar la papeleta cerca del mapa o fotografía de la ciudad de Santiago. Finalmente enciende una vela y ubícala cerca del mapa como signo del deseo de ser luz en estas realidades. • Finalmente se canta: Hoy Señor me llamas tú. (Anexo al final)

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Encuentro 2 El testimonio misionero de escuchar a los que piensan distinto “Un maestro de la ley fue a hablar con Jesús, y para ponerlo a prueba le preguntó: Maestro, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna? (Lc 10, 25) Objetivo:

Entender la relevancia del diálogo abierto que Jesús sostenía con todos, para incorporarlo nuestro servicio y hacer vida esta enseñanza. Materiales: • Altar. • Fotocopias de imágenes sugeridas en el encuentro. • Afiche con la imagen de una persona escuchando. Acogida: Nos da mucho gusto volver a encontrarnos. En el encuentro anterior compartíamos que aprender a escuchar a quienes queremos, no siempre es fácil, pero escuchar a quienes piensan distinto de nosotros puede ser aun mas difícil, hoy nuestro oído se hace más grande para ser misioneros dispuestos a escuchar a todos. 24


Oración inicial: • Favorece preparar el altar y crear un ambiente de oración, silencio. • Puedes invitar a que en este momento inicial la oración sea compartida libremente por todos. • Finalmente, puedes cerrar el momento con la siguiente oración: Señor te pedimos que nos ayudes a que nos abramos al encuentro personal y al diálogo con todos, también con quienes piensan distinto de nosotros. Amén.

1. COMPARTIMOS LA VIDA Invita a observar los siguientes dibujos, si el grupo es numeroso puedes facilitar una fotocopia por duplas. Después que lo han observado en silencio, invítalos a compartir con su compañero de a lado las siguientes preguntas: • • • •

¿Qué pensamos de estas imágenes? ¿Qué provocaron en mí? ¿Hemos vivido situaciones similares? ¿Qué enseñanzas me deja este ejercicio?

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En nuestro tiempo es fácil identificar problemas de comunicación. El respeto por la diferencia es uno de los rasgos que más se valora pero que no siempre es fácil vivir. Reconocer las diferencias nos habilita para estar abiertos a escuchar opiniones y puntos de vista que difieren de nuestra forma de comprender la realidad, impulsando que todos podamos expresarnos libremente. Uno de los sellos de la madurez es reconocer la validez de múltiples realidades, y entender que la gente piensa, siente y reacciona de diferentes maneras. Ya hace años se acuñó la frase: “no comparto tus ideas pero moriría por defender tu derecho a expresarlas” que resurge en un tiempo donde la intolerancia no sólo nos pone en bandos opuestos sino que hay personas capaces de hacer daño, quitando hasta la vida por no aceptar las diferencia, aún bajo la bandera de la religión. Y nosotros catequistas en nuestro servicio ¿Anunciamos el evangelio sin dejar nuestras verdades atrás y sin pasar a llevar los derechos de quienes piensan distinto? Dejémonos iluminar por la Palabra del Señor.

2. DIOS NOS HABLA POR MEDIO DE SU PALABRA Iluminemos lo comentado con un pasaje donde Jesús conversa con alguien que no es de su grupo y más aún se ubica aparentemente desde una postura religiosa diferente a la de Jesús. Se proclama: Lc 10, 25-28

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Guardamos un momento de silencio para retomar personalmente la Palabra que se nos ha proclamado. Podemos leerla nuevamente. Para ayudarnos a profundizar en el texto nos haremos las siguientes preguntas: - ¿Qué momento o palabras del texto me llaman más la atención? - ¿Cuál es la pregunta clave que se debate? - ¿Cuál es la respuesta de Jesús? • El texto nos presenta el diálogo de Jesús con un jurista sobre el mandamiento principal de la ley. Es un debate en el que se juega el acceso a la vida eterna. Ante la respuesta del maestro de la ley, Jesús lo felicita, le dice: “Haz respondido correctamente”. Ambos tienen la misma referencia: la escritura y desde ahí reconocen que la práctica del amor es lo único que garantiza la vida eterna. • Jesús se abre al diálogo con el otro, lo escucha y reconoce su forma de pensar. Hoy Jesús nos dice también a nosotros catequistas: “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”; sin pretender que piense y actúe como nosotros. Esta diferencia puede ser complementa o quizás opositora, pero nunca enemigo. Jesús nos enseña que es importante aprender a valorar la diferencia como una ventaja que permite ver y compartir otros modos de pensar, de sentir y de actuar. Al maestro de la ley le dice: “Haz eso y vivirás”. En la práctica del amor todos coincidimos aunque seamos desconocidos o caminemos por otros caminos religiosos.

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• Hoy hablamos de una realidad multicultural. Realidad con la que hay que dialogar “sin miedo”, nos dice el papa Francisco. “Un diálogo, que no negocia la propia identidad cristiana, pero que quiere llegar al corazón del otro, de los otros distintos a nosotros, y allí sembrar el Evangelio”4. • En un país como el nuestro, en el que se ha acentuado en los últimos años la denominada migración religiosa, es decir, católicos que se han sumado a otras iglesias cristianas evangélicas, “El Señor nos pide que no nos cerremos al diálogo y al encuentro, sino que estemos abiertos a todo aquello que es valioso y positivo en quienes no piensan y actúan como nosotros, que no nos quedemos en lo que nos divide, sino que acentuemos lo que nos une: Jesús y la riqueza de su amor. Y que caminemos juntos en el camino de la vida, rezando juntos, ayudándonos juntos. De Jesús aprenderemos a perdonar, a sentirnos parte de la misma familia, a considerarnos un don para los demás y a realizar juntos tantas cosas buenas, tantas obras de caridad por el bien común5.

4 Ibid 5 Catequesis del Papa, 8 octubre 2014 La Iglesia: los cristianos no católicos 29


3. RESPONDEMOS CON NUESTRA VIDA Como Iglesia nuestro afán es llegar con la voz de Cristo a toda la humanidad, nuestros valores por diversos motivos, no siempre son escuchados o apreciados, entonces nos preguntamos. Poner a la vista de todos un cartel con la imagen de una persona que está dialogando. Y sobre ello ir anotando las respuestas a la primera pregunta. 1. ¿Cómo podemos dar el testimonio misionero de escuchar a los que piensan distinto en el mundo actual y a la vez anunciarles la belleza del evangelio? 2. ¿Qué personas y grupos diferentes a nosotros están presentes en nuestro entorno?

4. CELEBRAMOS LA VIDA Y LA FE • Dispón un ambiente oracional junto al altar. • Traslada al altar el cartel realizado en el momento anterior. • Invítalos a contemplar la imagen e invita a algunos miembros del grupo a encender una vela como signo de que Dios nos invita a dialogar con los diferentes. Rezamos el Padre Nuestro Terminamos cantando el Himno de la misión territorial. (Anexo al final)

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Encuentro 3 La familia en la catequesis es acogida, escuchada y servida “Acudían asiduamente al Templo; en sus casas partían el pan, compartían la comida con alegría y sencillez de corazón” (Hch 2, 46)

Objetivo:

Valorar la importancia de la comunidad creyente en el desarrollo de la fe de las familias para que promovamos en ella (la comunidad) la acogida y fraternidad.

Material: • Altar con un crucifijo. • Cirio. • Altar de la familia. • Cartulina y plumones.

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Acogida Nuevamente es un gusto reunirnos como hermanos en la fe y el servicio en esta semana de la catequesis. Hoy reflexionaremos en torno a las familias, siendo una oportunidad para mirar nuestro servicio hacia ella. Y esta reflexión enmarcada en el contexto de la misión territorial y la vivencia del Sínodo de la Familia. ¡Bienvenidos! Oración Dispón un ambiente oracional en torno al altar. • Para empaparnos de la presencia de Jesús que se va manifestando por medio de su Espíritu, el cual conduce a la unidad y el deseo de la gran familia, nos unimos en oración para que todas las familias del mundo se encuentren, compartan y celebren la vida junto a Dios nuestro Padre. Dejemos un momento de silencio. • Pide a los catequistas que en este ambiente de oración, expresen de manera libre algunos de los sueños a favor de la familia, de su propia familia, rescatando aquellas experiencias que verdaderamente les han traído satisfacciones.

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• Invítalos a unirse a la siguiente oración: “Jesús, María y José, en ustedes contemplamos el esplendor del amor verdadero, a ustedes nos dirigimos con confianza. Sagrada Familia de Nazaret, haz que también nuestras familias sean lugares de comunión y cenáculos de oración, auténticas escuelas del Evangelio y pequeñas Iglesias domésticas. Sagrada Familia de Nazaret, que nunca más en las familias se vivan experiencias de violencia, cerrazón y división: que todo el que haya sido herido o escandalizado conozca pronto el consuelo y la sanación. Sagrada Familia de Nazaret, que el próximo Sínodo de los Obispos pueda despertar en todos la conciencia del carácter sagrado e inviolable de la familia, su belleza en el proyecto de Dios. Jesús, María y José, escuchen y atiendan nuestra súplica. Amén6”. 6 Papa Francisco, Oración Sínodo de la Familia 2014. https://www.aciprensa.com/noticias/oracion-del-papa-francisco-por-el-proximo-sinodo-de-la-familia-51233/ 33


1. COMPARTIMOS LA VIDA Esta actividad se puede realizar en pequeños grupos a fin de facilitar la mayor participación de los catequistas de la comunidad, respondiendo las siguientes preguntas: • ¿Somos realmente acogedores con las familias que compartimos para facilitarles el proceso de acercamiento a Jesús? • ¿Qué actitudes nuestras atentan contra este espíritu de acogida a estas familias que se acercan? • ¿Qué actitudes nuestras colaboran con este espíritu de acogida a estas familias que se acercan a nuestras comunidades? Compartimos resonancias con el grupo en general.

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2. DIOS NOS HABLA POR MEDIO DE SU PALABRA Nos preparamos para escuchar la Palabra de Dios que se nos va a proclamar. A través del libro de los Hechos de los apóstoles escucharemos la descripción del ambiente familiar de los primeros seguidores de Jesús. Escuchemos con atención: Se proclama: Hechos 2, 42-47 Nos preguntamos: - ¿Qué nos llama la atención de lo que hemos escuchado? - ¿Qué características describen este ambiente familiar? • En el texto de los Hechos de los Apóstoles se nos narra como se fue iniciando la vida comunitaria y la importancia de las familias en la construcción de estas primeras comunidades. Las familias que fueron integrando las primeras comunidades procedían de diversos ambientes, culturas, tradiciones religiosas y eran acogidas por estas comunidades con verdadero respeto, apoyo y fraternidad para que desde Jesús fueran transformándose en seguidoras del maestro. • La familia se reunía en torno a la Palabra, hacían el ejercicio comunitario de participar de las enseñanzas de los Apóstoles y a través de los ritos se iban vinculando con la comunidad, creando lazos nuevos y profundos.

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• La comunidad creyente fue influyendo en la transformación de las familias, éstas se fueron manifestando y proyectando como familias que deseaban permanecer en Cristo, teniendo íntima unidad, lo que significaba una buena y efectiva comunicación sin esconder nada en el interior de sus personas y el compartir también desde el signo de partir y repartir el pan, llenando sus vidas de alegría y sencillez del corazón. • Ayer como hoy, nuestra comunidad creyente, es clave para el desarrollo en la fe de las familias, el Papa Francisco nos ha recordado en la preparación del Sínodo de la familia: “Tener presente que la familia, cualquiera que sea su situación o sus crisis, debe ser “acogida”, “escuchada” y “acompañada”, porque la Iglesia tiene siempre “las puertas abiertas” a todos los hombres, por muy irregulares o difíciles que sean sus vidas, por muy cercanas o alejadas de Dios.” • El Sínodo de la familia, nos interpela de manera especial a los catequistas que acompañamos porque remarca “que la vida familiar suele estar marcada por el debilitamiento de la fe y de los valores, el individualismo, el empobrecimiento de las relaciones, el stress de una ansiedad que descuida la reflexión serena”. Se asiste así a “no pocas crisis matrimoniales, que se afrontan de un modo superficial y sin la valentía de la paciencia, del diálogo sincero, del perdón recíproco, de la reconciliación y también del sacrificio”. Y estas situaciones han de ser acogidas e iluminadas en el espacio de la catequesis como en las primeras comunidades, en dónde las familias se alimentaban y transformaban sus vidas.

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3. RESPONDEMOS CON NUESTRA VIDA Invitamos a los catequistas a que establezcan por escrito un compromiso, para colaborar como comunidad creyente en la animación de la fe de las familias. • ¿Qué esperan de nosotros las familias de nuestras catequesis y qué necesitan? • También sugerimos que estos compromisos sean presentados ante el altar en una eucaristía de celebración con la presencia de las familias de la catequesis.

4. CELEBRAMOS LA VIDA Y LA FE Agradecidos por este encuentro que nos ha hecho reflexionar, encontrarnos con Jesús y su mensaje de vida viendo nuestros desafíos como misioneros de nuestras propias familias y de las demás familias que se acercan a la comunidad de nuestra Iglesia. Oremos al Señor para que nos haga generosos, acogedores, atentos, cariñosos, comprensivos y pacientes, a fin de que en nuestras realidades comunitarias la presencia de todo tipo de familias sea una querida realidad, y una invitación permanente a compartir con alegría y sencillez de corazón.

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Se puede concluir este momento con una breve adoración al Santísimo. De no ser posible se concluye con la siguiente oración: Dios Padre, ponemos en ti la vida de cada una de nuestras familias, que tú nos has dado, en ellas bendecimos tu Nombre. Te damos gracias por todo el amor recibido y perdón por nuestra dificultad para escucharnos y aceptarnos. Te pedimos que nos ayudes a vivir el amor que conoció Jesús con José y María en Nazaret. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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Encuentro 4 Catequistas llamados a escuchar privilegiadamente a los jóvenes “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud, Jesús lo miró con amor” (Mc 10, 20-21a)

Objetivo:

Descubrir e impulsar en los jóvenes el protagonismo que tienen de cara a la sociedad y a los contextos diversos en que se desenvuelven.

Materiales: Altar. Cuerda para realizar el ejercicio propuesto en el momento de “Compartimos la vida” Acogida: Con mucha alegría el Señor nos llama a reunirnos para reflexionar en torno a los jóvenes. Ellos juegan un rol protagónico en la sociedad actual. El mismo Papa Francisco los insta a “Patear hacia adelante”, a ir sin miedo a dar testimonio del amor de Dios en medio del mundo. 39


El trabajo con jóvenes implica necesariamente hacer un camino. Pretendemos que este encuentro impulse el comienzo de este caminar, reconociendo en los jóvenes una fuente inagotable de riquezas en distintos ámbitos. En la medida en que sepamos acompañarlos, esas riquezas se volcarán con toda la fuerza y la energía de la juventud en pro de la construcción del Reino. ¡Bienvenidos! Oración: • Invita a los catequistas a dejar de lado el movimiento agitado del día, y tener este momento de quietud para acoger la presencia del Señor. • Disponerse para que todo lo que se desee, sienta y exprese de los jóvenes, sea desde el amor infinito y misericordioso de nuestro hermano Jesús. • Pidamos al Espíritu Santo que ilumine este encuentro, que nos dé un corazón abierto y lleno de esperanza y de disposición a renovarnos y seguir construyendo Iglesia, en comunión con nuestros hermanos. Canto Ven, Espíritu de Santidad, ven, Espíritu de luz, Ven, Espíritu de fuego, ven, abrázanos. (bis)

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1. COMPARTIMOS LA VIDA Dinámica en parejas Cada pareja debe contar con una cuerda o algún elemento que les permita atarse las manos y luego los pies. Ambos integrantes hacen turno: primero, uno ata las manos del otro, bien firme, impidiendo que se suelte. Luego, lo invita a hacer lo siguiente: • • • •

Rascarse la espalda. Peinarse Abrocharse los zapatos Escribir

Enseguida, la misma persona es atada de pies. Su compañero le pide hacer lo siguiente: • Correr • Cruzarse de piernas • Pisarse un pie con el otro pie Finalmente, se invierten los roles, para que ambas personas vivan las experiencias. Terminada la dinámica invítalos a compartir desde las siguientes preguntas: • ¿Qué significó para mí sentirme atado? • ¿Qué tan difícil fue para mí realizar las acciones que se me pedían, estando atado? • ¿Qué nos hace pensar en relación a la realidad juvenil?

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2. DIOS NOS HABLA POR MEDIO DE SU PALABRA Dejemos que la Palabra de Dios nos ayude a descubrir la riqueza que Dios mismo ha puesto en los jóvenes: Se proclama: Mc 10, 17-22 - ¿Cuál es el perfil de joven que ilustra la figura del joven rico? - ¿Qué características tiene él y qué comparte con los jóvenes en general? • Para profundizar un poco más en el texto de San Marcos, pondremos dos puntos en la reflexión; primero es la actitud y la decisión del joven para ir corriendo hacia Jesús y demostrar su respeto y su entrega con el signo de arrodillarse ante él, para luego decirle Maestro bueno. El joven en su interior sabía quién era Jesús y nada ni nadie pudo interferir en su camino. • Segundo, en este encuentro el joven le dirige una pregunta clave a Jesús ¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna? En primer lugar Jesús menciona los mandamientos, pero el Joven le responde inmediatamente que él los ha cumplido, a lo mejor nadie se había dado cuenta pero en su actuar cotidiano él lo vivía. Como posiblemente nos pasa a nosotros, también tenemos o cuidamos cosas o las atesoramos dándoles un sentido. • Pero en eso precisamente, Jesús invita al joven a dar un paso hacia delante, en el acto despojarse hasta de si mismo. Ya sabemos el triste final de este pasaje: el joven no da el paso pedido por Jesús y se retira triste. 42


• Marcos menciona también que Jesús miró con amor al joven, y nos llama a nosotros catequistas ha hacerlo también, los jóvenes han sido bendecidos por Dios con dones que ojalá nunca perdiéramos con el paso de los años: la pasión por lo que se ama, la energía, el entusiasmo, la alegría, la capacidad de disfrutar de la vida, de entregarse por entero, de renunciar a sí mismos para servir al hermano que lo necesita. • Sin embargo, muchas veces perdemos de vista estos valores presentes en ellos y caemos en los vicios del adulto-centrismo, es decir, enfatizar en los jóvenes un sinfín de exigencias. Les exigimos ser respetuosos con los adultos, les exigimos ser responsables, les exigimos cumplir sus compromisos, les exigimos tener buenas notas, les exigimos, les exigimos y les seguimos exigiendo. • Sin embargo, ¿nos hemos detenido a mirar qué hemos hecho nosotros para proveer a los jóvenes de las herramientas y condiciones necesarias para que puedan desenvolverse bien en la vida y ser felices? ¿O solo nos hemos dedicado a querer cosechar donde no hemos sembrado? Una buena pregunta para nosotros los catequistas que estamos dejando de dialogar con ellos. • El Papa Francisco hoy nos ofrece el testimonio de acogida y reconocimiento de los jóvenes, “No tengan miedo a ir adelante”, les ha dicho recientemente a jóvenes provenientes de los cinco continentes7, “no tengan miedo a tender puentes de paz, a jugar en equipo y a hacer el futuro mejor”. Él confía que ellos tienen todo para construir el mañana. Por eso les dice: “Apuesten por grandes ideas, grandes cosas. ¡El Señor no los eligió para pequeñas cosas, sino para grandes cosas!” 7

http://www.news.va/es/news/papa-francisco-si-a-la-vida-tiendan-puentes-de-paz (23 de enero 2014). 43


• “Pero también los jóvenes tienen confianza en Cristo: no tienen miedo de arriesgar con él la única vida que tienen, porque saben que no serán defraudados”8. Y esta confianza en Cristo nos corresponde a nosotros los catequistas sembrarla en cercanía y diálogo con ellos.

3. RESPONDEMOS CON NUESTRA VIDA Haremos el siguiente ejercicio por grupos, para realizar un compromiso como catequistas con la realidad juvenil: • Grupo 1: En clave de ESCUCHAR, ¿Qué están diciendo los jóvenes de la Iglesia y de su opción por Jesús? • Grupo 2: En clave de ANUNCIAR, ¿Qué ofrecemos, como Iglesia, a nuestros jóvenes? ¿Cómo compartimos con ellos el testimonio de cómo nos ha transformado Cristo a nosotros mismos? • Grupo 3: En clave de SERVIR, ¿Qué desafío me plantea el mundo juvenil actual? ¿A qué acción concreta me comprometo para acompañar a los jóvenes y ser testimonio de Cristo para ellos?

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Discurso del Papa Francisco en la ceremonia de Bienvenida. Río de Janeiro, Brasil. 2013.


4. CELEBRAMOS LA VIDA Y LA FE Invita a escuchar la siguiente canción, que expresa los anhelos de los jóvenes por seguir a Cristo, y como él los llama a seguirlo. Pedimos con esto al Señor que nos dé un corazón acogedor, dispuesto a acompañar a los jóvenes y ver en ellos la mejor manera de vivir el amor de Cristo: Dispuestos a entregarse por entero. (Se escucha la canción “Maestro Bueno”. La letra puede ir proyectada en power point o se le entrega a cada persona impresa, para que pueda seguir la letra). Finalizamos pidiendo a Dios nos impulse a cumplir el compromiso que hoy hemos asumido. Nos unimos de las manos y rezamos juntos el Padre Nuestro.

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Encuentro 5 Como María, desde la escucha colaboradores del Reino “En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá”. (Lc 1 ,39)

Objetivo:

Valorar en María su actitud de escucha, para colaborar sin demora en la misión encomendada

Materiales: • Altar. • Dibujo de huellas recortadas con las palabras: Escucha, decisión y acción. Acogida: Bienvenidos al encuentro. Ya hemos tenido varios momentos en los que hemos reflexionado sobre nuestro ser y vocación de catequistas en el contexto de misión territorial. Hoy finalizaremos mirando y aprendiendo de María, la mujer discípula por excelencia. 46


Oración inicial: Prepara el altar e invita a crear un ambiente de oración. Para este momento de oración nos ayudaremos diciendo juntos el texto escrito (si son muchos se puede leer a dos coros). Escuchar la Palabra Señor de la Vida, abre nuestro corazón a tu Palabra. Queremos anunciar tu Reino y construirlo con nuestras vidas. Queremos ser testigos de tu amor y tu proyecto para todos. Ayúdanos a escuchar tu Palabra, a leer y rezar con la Biblia, a contemplar la vida y la historia para descubrir tu propuesta y caminar hacia Tí. Tu Señor Jesús, que aprendiste de la mano de María, la virgen fiel, enséñanos a seguir su ejemplo. Maestra de las cosas de Dios,

quien guardaba en su corazón lo que vivía, y meditaba en el silencio lo que iba descubriendo. María, mujer sencilla, que no entendía todo pero se animó a decir sí a todo. Ella nos enseña que para vivir la fe hay que escuchar mucho, hay que escuchar siempre... Ayúdanos a buscar momentos para el diálogo con el Padre. Enséñanos a percibir el aliento del Espíritu que sopla en nuestras vidas. Amén. (Cfr. Marcelo A. Murua) 47


1. COMPARTIMOS LA VIDA Para este momento nos ayudará hacernos las siguientes preguntas y compartirlas con el compañero de a lado. • Los invito a recordar cuando voy en la calle, camino al trabajo, al colegio, ¿qué escucho? • Estando en casa, cuando veo el televisor, leo el periódico, ¿qué escucho en las noticias? • Cuando veo en internet ¿qué escucho? Retomamos con el grupo en general: ¿En qué nos ayuda este ejercicio? Miles de mensajes escuchamos durante el día, algunos nos cuestionan, preocupan, inquietan y otros ni siquiera los recordamos en los siguientes momentos. Sin embargo algunos mensajes logran hacer mella en nuestra vida y en más de alguna vez nos han llevado a cambiar de ruta en la vida. Desde la fe entendemos que Dios nos habla en estos acontecimientos y la escucha de su Palabra nos cambia. Veamos en seguida lo que le pasa a María al escuchar al Señor.

2. DIOS NOS HABLA POR MEDIO DE SU PALABRA Antes de leer el texto bíblico, los invito a prender las dos velas, como signo que Dios nos ilumina y que queremos estar en actitud de escucha. Se proclama: Lc 1, 36 – 39.

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Retomemos el evangelio con las siguientes preguntas: - ¿Cómo inicia el texto que escuchamos? - ¿Qué palabra te llamó la atención? Profundicemos el texto dejándonos sorprender por María. Profundizando en tres palabras que nos propone el Papa Francisco y que9 sintetizan su actitud: escucha, decisión y acción; palabras que nos indican un camino frente a lo que nos pide el Señor en la vida y en nuestro servicio de catequistas. • ESCUCHA. ¿De dónde nace el gesto de María de ir a su pariente Isabel? De una palabra del ángel de Dios: “También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez”… (Lc. 1,36). María sabe escuchar Dios, no superficialmente, como solemos hacerlo nosotros cuando nos ponemos delante del Señor o ante los otros. Su escucha se transforma en acogida y disponibilidad hacia Dios. • María escucha también los hechos, lee los acontecimientos de su vida, no se para en la superficie, sino que va a lo profundo, para captar el significado. La pariente Isabel, que es ya anciana, espera un hijo: éste es el hecho y ella entiende el significado: “Para Dios no hay nada imposible”.

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Cfr. Meditación del Papa Francisco al final del rezo del Santo Rosario en la clausura del mes mariano. 2013. 49


• DECISIÓN. María no vive “de prisa”, sino, como resalta San Lucas, “ María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón” (Cfr. Lc 2, 19. 51). Y desde la reflexión, decide. No vive de prisa, sino sólo cuando es necesario, como bien apunta el evangelio “va sin demora” decidida a hacer vida lo que ha escuchado del Señor. • ACCIÓN. María salió de viaje y “fue sin demora” (Cfr. Lc 1, 39). No la detienen las dificultades, pesar de las dificultades que seguramente las tuvo, como las críticas que habrá recibido por su decisión de partir. • María no se deja tomar por el momento, no se deja arrastrar por los acontecimientos. Pero cuando tiene claro qué cosa Dios le pide, lo que tiene que hacer, no retarda su respuesta, va “sin demora”. San Ambrosio comenta: “la gracia del Espíritu Santo no comporta lentitudes”. • A veces, también nosotros nos paramos a escuchar, a reflexionar sobre lo que deberíamos hacer, quizás también tenemos clara la decisión que tenemos que tomar, pero no pasamos a la acción. Y sobre todo no nos ponemos en juego a nosotros mismos moviéndonos “sin demora” hacia los otros para llevarles nuestra ayuda, nuestra comprensión, nuestra caridad. • De la mano de María, los catequistas podemos llevar lo que tenemos de más precioso y que hemos recibido, Jesús y su Evangelio, con la palabra y sobre todo con el testimonio concreto de nuestro actuar.

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3. RESPONDEMOS CON NUESTRA VIDA • Entrega a cada participantes la imagen de unas huellas con las tres palabras reflexionadas: escucha, decisión y acción. • Motívalos con la siguiente indicación: Elige una palabra y desde ella escribe el compromiso que el Señor esté suscitando en ti y que te lleve a renovar y brindar un mejor servicio en la catequesis.

4. CELEBRAMOS LA VIDA Y LA FE Para este momento los invito a poner la mirada en María. Ella que supo escuchar a Dios que nos ayude a tener una actitud de escucha para ser colaboradores del Reino. Les pedimos a algunos de los participantes que expresen de manera espontánea las siguientes oraciones. • María, mujer de la escucha, abre nuestros oídos; haz que sepamos escuchar la Palabra de tu Hijo Jesús entre las mil palabras de este mundo; haz que sepamos escuchar la realidad en la que vivimos, cada persona que encontramos, especialmente aquella que es pobre, necesitada, en dificultad. • María, mujer de la decisión, ilumina nuestra mente y nuestro corazón, para que sepamos obedecer a la Palabra de tu Hijo Jesús, sin titubeos; dónanos el coraje de la decisión, de no dejarnos arrastrar para que otros orienten nuestra vida. 51


• María, mujer de la acción, haz que nuestras manos y nuestros pies se muevan “sin demora” hacia los otros, para llevar la caridad y el amor de tu Hijo Jesús, para llevar, como tú, en el mundo la luz del Evangelio. Amén Concluimos con un canto a María. (Anexo al final)

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Retiro para catequistas Objetivo general:

Suscitar y animar al encuentro personal y comunitario con Jesucristo para renovar la alegría y el compromiso con la Misión Territorial.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS: 1. Posibilitar una renovada experiencia de retiro. 2. Recoger la experiencia personal con la Misión y reflexionarla. 3. Redescubrir el sentido de la Misión Territorial. 4. Entrar en una experiencia profunda de discernimiento de la propia misión. 5. Madurar un compromiso personal con Jesucristo a partir de la Misión personal al interior de la Misión Territorial.

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PROGRAMA 08:30 Acogida. 09:00 Oración 09:30 Se introduce el trabajo de la primera parte de la mañana: Nuestra experiencia personal con la Misión. El espíritu misionero es uno de los elementos medulares de la vida de nuestra Iglesia, especialmente en nuestra Iglesia de Santiago. Para conocerla y profundizar en ella partimos primero desde nuestra propia realidad, desde nuestra experiencia concreta. (Tema 1) 10:45 Café-descanso 11:00 Descubrir el sentido de la Misión Territorial: trabajo individual. (Tema 2) Cada uno destaca 3 ideas fundamentales del texto. A las 11:45 juntarse en parejas para comentar algo de lo reflexionado antes de ir al grupo. 12:00 Puesta en común del trabajo anterior en el grupo 12:30 Oración comunitaria (por grupos) para dar gracias y alabar a Dios. 12:45 Almuerzo (Compartir la mesa, acción multiplicadora de los alimentos). 14:30 Oración comunitaria 14:45 Orientación para el trabajo durante la tarde: Una experiencia profunda de discernimiento de la propia misión. (Tema 3) 15:00 Trabajo personal. 15:45 Compartir en parejas la experiencia: logros, dificultades, apoyos, etc. 16:15 Compartir en comunidad el trabajo realizado. 16:45 Trabajo personal para madurar un compromiso personal con Jesucristo a partir de la Misión personal al interior de la Misión Territorial. 17:00 Oración final. (Se presentan los compromisos de cada catequista) 54


TEMA 1 Nuestra experiencia personal con la Misión El espíritu misionero es uno de los elementos medulares de la espiritualidad del Reino de Dios. Profundizar nuestro sentido de la misión es fundamental en este tiempo, mirando nuestro contexto y escuchando la Palabra de Jesús. Para ello partimos primero desde nuestra realidad, desde nuestra experiencia concreta. (Facilitar fotocopia de las siguientes preguntas): 1. ¿El espíritu misionero tiene algún lugar relevante en la comunidad a la que pertenezco? 2. ¿Cuáles son las acciones misioneras en las cuales recuerdo haber participado? ¿Qué es lo que más me ha llegado, y por qué? 3. ¿He podido entender qué significa ser misionero o realizar una misión? 4. ¿He escuchado hablar de “ser misionero en todas partes y en todo lugar”? 5. En este tiempo de la Misión Territorial ¿ha sido una oportunidad para anunciar a Jesús y para encontrarme con Él a través de las personas? 6. ¿Sientes que tu vida, servicio catequístico puede ser una gran misión? ¿Percibes que puedes estar llamado a algo en la vida, que el Señor te invita a algo? 55


Te invitamos a recordar y a reflexionar sobre esos espacios de encuentro con otros, de servicio y de evangelización que has vivido, y luego a escribir una oración de acción de gracias por todo lo recibido y entregado ahí. Puedes poner en oración a todas esas personas con rostros concretos que aprendiste a amar y a través de las cuales percibiste el amor misericordioso de Dios. Pon en las manos del Señor toda la misión de la Iglesia, así como del grupo de catequesis al que perteneces y acompañas más concretamente.

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TEMA 2 El sentido de la Misión Territorial Con la mirada y el Corazón de Jesús, salimos con sencillez a servir a quienes lo necesitan. La Misión Territorial nos ha cuestionado a todos, el mundo tiene una enorme necesidad de reencontrar la profundidad y la sencillez del evangelio, así también para la propia Iglesia es reencontrar y acoger la voz de Dios en lo cotidiano de la vida de aquellos que día a día sirven a la comunidad, como otros que no pertenecen pero están dando signos, palabras que son del Reino y que se oyen en medio de la ciudad. La Iglesia tiene la necesidad de personas desinteresadas que acojan, escuchen, sirvan, dialoguen y que muestren el amor de Dios. Además son quienes dan nuevos aires, ideas y perspectivas, comprensiones y vivencias del Evangelio. Si somos discípulos de Jesús, es necesario que salgamos, con espíritu de misericordia, como Él, para ponernos al servicio de la vida de todos, en especial de los que están lejos, en las periferias de nuestro mundo. 57


Para salir como discípulos de Jesús se necesita una espiritualidad misionera consecuencia de quien se ha encontrado con Jesús y ha pensado, dialogado y acogido en el corazón su proyecto de Reino de Dios, es en ese momento que surge la necesidad y el entusiasmo de hacer vida el Reino. Para expresar la experiencia de la misión y de ser misionero discípulo de Jesús, comparte las siguientes preguntas. (Facilitar fotocopia de las siguientes preguntas): • ¿Qué importancia le has dado al encuentro personal con Jesús? ¿Qué acciones has realizado para ese encuentro? • ¿En qué se parece y en qué se diferencia con lo que has vivido hasta ahora como experiencia de misión? Destaca tres ideas que te llamen la atención y profundízalas. • Te invitamos a hacer oración por la misión de nuestra Iglesia y a hacerla tuya. “Remar mar adentro”.

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TEMA 3 Una experiencia profunda de discernimiento de la propia misión. El discernir es un proceso interno vital para toda persona, es la instancia donde se toman las grandes decisiones de la vida, también es un acto comunitario. No es un proceso donde se salga del mundo para tomar una decisión, todo lo contrario, es el mundo, los hechos concretos de la vida que invitan o apresuran a que las personas piensen en las nuevas opciones que se les presentan. En el contexto de la Misión Territorial, el discernimiento se hace después de mirar, escuchar la realidad de los lugares de donde se pertenece, de mirar la propia comunidad, no es el pensar en ver lo que la Iglesia necesita, sino más bien es acoger las necesidades del mundo, para ser verdaderos testimonios y anunciadores de la Buena Nueva. Los invitamos a leer el siguiente poema de manera personal y luego trabajar las preguntas que se encuentran al final.

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CIUDADANO DEL MUNDO (Esteban Gumucio sscc) Como ciudadano del mundo me comprometo en conciencia a pensar, vivir y actuar de tal manera que donde se organice la mentira busque y proclame la verdad; donde se atente contra la vida defienda el derecho a vivir, donde se oprima y explote a los pobres construya una justa sociedad; donde se organice la opresión luche sólidamente por la Libertad; donde domine la fuerza de las armas reclame el derecho de la razón; donde se amordace y esclavice a cualquiera de mis iguales camine con aquellos que protegen su dignidad. Donde se empobrece a las mayorías en beneficio de unos pocos, establezca la igualdad. Donde se deja a los pueblos en ignorancia, procure el derecho a la Enseñanza. Donde se emplea la tortura, exija el respeto al Hombre, obra maestra de Dios. 60


• ¿Qué elementos te aporta este texto en la búsqueda de tu misión en el mundo como catequista discípulo de Jesús? • ¿Qué actitudes no pueden faltar en un testigo de Cristo? Luego de reflexionar con el texto anterior te invitamos a hacer un discernimiento cristiano a partir de los siguientes textos bíblicos: Mt 6, 24-34; Mt 5, 1-11. Tómate el tiempo para mirar tu vida a la luz de la fe, orando con la Palabra de Dios. Con calma, sigue los pasos propuestos: • ¿Qué dice Jesús? ¿Cuál es su mirada del mundo, de Dios y de los hombres? • ¿Qué te dice? ¿Cuál es el sueño que tiene para ti y para nuestro mundo? • ¿Qué le respondes? ¿Cómo reaccionas ante el sueño de Dios?

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Recursos 1. Especial web de la Conferencia Episcopal de Chile (www.iglesia.cl/especiales/diadelcatequista) • Saludo del Obispo Presidente de la Comisión Nacional de Catequesis. • Afiche. • Eucaristía para el día del Catequista. 2. Blog Evangelización y catequesis, Arquidiócesis de Santiago. (http://catequesisarzobispadodesantiago.blogspot.com) • • • • •

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Folleto completo de la semana de la catequesis. PDF. http://catequesisarzobispadodesantiago.blogspot.comPPT de los cantos propuestos. MP3 de los cantos propuestos. PDF con los cantos. PDF de hojas de trabajo listos para ser fotocopiados.


Anexo: Cantos 1. HOY SEÑOR ME LLAMAS TÚ Tantos hombres hay que sufren sin consuelo, tantos hombres hay que viven sin sentido, tanta gente que hay botada en el camino y que busca la mirada de un amigo.

Tu me sabes tan pequeño entre tus manos y tan débil para levantar el mundo necesito de tu fuerza y tu alegría de tu luz que me ilumine cada día.

Mucho tiempo tu Palabra fue olvidada y tu luz entre rincones fue dejada por los hombres que no esperan tu venida hazme un signo de tu amor y de tu vida.

Hoy Señor me llamas Tú con mi manos y mi voz a ser luz entre los hombres ser un canto de esperanza.

Hoy Señor me llamas Tú con mi manos y mi voz a ser luz entre los hombres ser un canto de esperanza.

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2. “REMAR MAR ADENTRO” (Himno de la misión territorial) La cosecha es abundante, nos confía el Señor Jesús. Hay semillas de fe y frutos sin obtener, pero hay pocos obreros de la mies. No podemos ocultar la luz que se enciende en el bautismo, y los dones de fuego, del Santo Espíritu, nos confirma en discípulos de paz. Con el testimonio personal, una conversión de corazón; y un servicio culminado en la cruz: el Señor, su obra, hará. Remar mar adentro, iremos, Señor, remar mar adentro, en tu nombre Remar mar adentro, iremos, Señor, remar mar adentro, en tu nombre

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Hoy es tiempo de salir, es tiempo de anunciar y remar mar adentro. Como Iglesia reflejar el rostro de Jesús, con los gestos de su humildad. En la parte más honda y en las periferias debemos entrar: con ternura y caridad. Ha entrado en nuestro tiempo una fuerte desconfianza que destruye y separa lazos de hermandad y nos llena de miedos y dolor. Pero no dejaremos de actuar, a pesar de la fragilidad,


con un gesto de ternura con todo aquel que está, en el barrio, el trabajo y el hogar. Vamos a encontrarnos con aquel que se ha ido y siente decepción; con el pobre y quien sufre en soledad: a todos, quiere el Señor. Somos un pueblo discípulo que, a la voz de su Señor, está escuchando atentamente, hoy, su Palabra para echar las redes en el mar. Ven, Señor y envía otra vez a tu Iglesia que quiere salir, renovada en tu Palabra y en la Fracción del Pan, fuente y culmen de su peregrinar. Con María, nuestra Madre fiel y el Espíritu, Señor de Amor, vamos a hacer que todos los pueblos sean discípulos del Señor.

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3. MAESTRO BUENO Maestro bueno yo quiero alcanzar la vida eterna y la felicidad ya he cumplido todo cuanto pediste pero mi alma se inquieta mucho más. Mi vida entera no deja de entender que yo he nacido para la eternidad en Dios descansa mi débil corazón Maestro bueno dime qué debo hacer.

Ya todo eso lo puedo comprender pero la duda y la debilidad buscan herir mi anhelo noble y santo Amigo bueno ayúdame a entender que la santidad es un don que se haya en todos brota y florece creyendo de verdad quisiera fuerzas para poder vivirla Amigo bueno yo la quiero alcanzar.

Ven, y sígueme ven, Yo soy el camino Yo soy la verdad, Yo soy la vida He vencido a la muerte ya no puedes temer Ven, levántate Ven, a ti te lo digo busca en tu interior una gracia infinita, un tesoro divino que podrás repartir.

Ven, y sígueme ven, Yo soy el camino Yo soy la verdad, Yo soy la vida He vencido a la muerte ya no puedes temer Ven, levántate Ven, a ti te lo digo busca en tu interior una gracia infinita, un tesoro divino que podrás repartir (bis).

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4. GRACIAS MARÍA Madre querida joven valerosa gracias María mujer generosa. María, joven amiga, María siempre entregada, María, dulce y sencilla, María voz solidaria. María, luz del enfermo, María fuente de amor, María, voz de los pobres, María, Tú y el Señor. María, nunca dudaste, María, firme en la esperanza, María, tu fe es un ejemplo María, danos tu fuerza.

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Encuentros de la Semana de la catequesis 2015  

Subsidio para impulsar la semana de la catequesis en la Arquidiócesis de Santiago.

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