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Argentina

BR

Granadero Baigorria

UY

bGranadero Baigorria forma parte del Gran Rosario, en la provincia argentina de Santa Fe, situada a orillas del río Paraná, a 300 kilómetros de Buenos Aires

La fábrica argentina celebra su cincuentenario incrementando la producción para atender la creciente demanda latinoamericana

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ohn Deere en Argentina está conmemorando su quincuagésimo aniversario con mucho trabajo. La fábrica de Granadero Baigorria (Gran Rosario, Provincia de Santa Fe) está operando al máximo de su capacidad para atender la demanda de motores. Una de las mayores responsables del aumento de pedidos es la nueva planta de Montenegro. De hecho, los motores de todos los modelos – incluyendo los de 182 y 220 cv para los tractores 7715 y 7815, respectivamente, que comienzan a ser producidos en Brasil – son provistos por la planta argentina. Al mismo tiempo, el nuevo crecimiento de la agricultura en todo el continente llevó un aumento en

10 EL SURCO

el consumo de cosechadoras que, en el caso de la planta de John Deere Granadero Baigorria, se tradujo en un incremento de la producción de motores para esos equipos, los cuales se remiten hacia el establecimiento industrial de la marca en Horizontina. Los motores elaborados en Granadero Baigorria son exportados también a otras fábricas de John Deere, como las de México y China. De la misma manera, a la planta de Sarán (Francia) también se envían componentes. La planta fabril ubicada en el corazón de la pampa argentina también produce motores destinados a la generación de electricidad e irrigación para el mercado local, que además se venden a

CON ESPACIO PARA CRECER

empresas de Brasil y otros países de América Latina, según detalla Alberto Souto, Gerente de Publicidad de Industrias John Deere Argentina. Con la apertura de la fábrica de Montenegro y la recuperación del mercado brasilero de maquinaria agrícola, los planes de producción del establecimiento industrial del Gran Rosario tuvieron que ser ampliados. Aunque algunos clientes recibieron menos envíos, existe la intención de satisfacer la demanda. En ese sentido, “se está implementando un plan maestro con el fin de modernizar instalaciones y equipos, para ampliar la capacidad de producción y atender el esperado aumento de demanda de las fábricas del subcontinente”, afirma Antonio García, Director de Manufactura para América del Sur. La marca John Deere está presente en Argentina desde 1894, con la comercialización de sus productos a través de la empresa Agar Cross. En 1958, John Deere inició la construcción de la fábrica en Granadero Baigorria, dando apertura a la producción de tractores en 1959, siendo el 730 el primer modelo John Deere elaborado en América del Sur. Precisamente, la presencia de un 730 restaurado será un punto destacado en las conmemoraciones del cincuentenario, para revivir la relación de viejos clientes con el tractor que, por su cualidad de resistencia, se convirtió en la expresión de la marca en el país. n

PAULO VASCONCELOS

PAULO VASCONCELOS

MOTORES EN MARCHA ACELERADA

Brasil

BR

Horizontina AG

bHorizontina, en el noroeste del Estado

de Rio Grande del Sur, a 500 kilómetros de Puerto Alegre, tiene 18 mil habitantes

Con la mudanza de los tractores, la línea de montaje de cosechadoras es remodelada y Horizontina aumentará su producción lanzando, además, nuevos modelos.

D

esde la mudanza de la línea de tractores a la fábrica de Montenegro, Horizontina vive una fase de mucho trabajo y profunda transformación. Varios puntos de la planta están siendo modificados con el objetivo de incrementar la capacidad de fabricar cosechadoras de granos y también sembradoras y plataformas de corte y de maíz. “La salida de los tractores cedió el espacio para que podamos redimensionar la línea de montaje de las cosechadoras, que estaba un poco apretada”, afirma Jones Dalmolin, gerente de la fabrica de Horizontina. Las modificaciones en la línea proporcio-

narán condiciones para aumentar la producción de los modelos actuales y también para iniciar la producción de nuevos. La primera novedad ya fue presentada en abril en el Agrishow de Ribeirao Preto (San Pablo), con una gran aceptación. En los próximos meses, la cosechadora 9570 STS comenzará a ser fabricada en Horizontina. El nuevo modelo será el tercero que se producirá en Brasil que utiliza la tecnología STS, con trilla y separación reunidos en un único cilindro. Esta máquina tiene menor porte que los otros dos modelos, para que también los agricultores con áreas menos extensas puedan utilizar esa tecnología de gran productividad.

Los cambios en la fábrica de Horizontina están previstos en un plan maestro que ya se está ejecutando, según Dalmolin. Uno de los objetivos en la fábrica es la concentración en las áreas más importantes del proceso de fabricación de cosechadoras, como el corte con láser y el doblado de las chapas, realizados por las prensas giratorias, y la tercerización de algunos procesos industriales. Otra prioridad actual es perfeccionar la integración de la línea de montaje de Horizontina con el área donde se producen los repuestos originales y las sembradoras. La fábrica de Horizontina (con 118 mil metros cuadrados) es la mayor de John Deere en Brasil y también la más antigua. La primera cosechadora automotriz de Brasil fue producida en Horizontina, en una fábrica de Schneider Logemann y Cia, en 1965. Después de la asociación de John Deere con Schneider Logemann, en 1979, se construyó la fábrica actual, inaugurada en 1989. La planta cuenta con el sistema e-coat de pintura, mediante el cual las piezas inmersas en tanques de tinta reciben una carga eléctrica que produce electro-deposición. En este proceso, la gran calidad de la pintura es una de las características que garantizan el nivel mundial de los equipos producidos. Además de abastecer Brasil y el mercado sudamericano, las cosechadoras fabricadas en Horizontina son exportadas a países de Europa. n EL SURCO 11


JOSÉ VERÍSSIMO

EXPANSIÓN INDUCIDA POR EL ALCOHOL

Brasil

BR

Catalão Goiás

bCatalão, municipio situado al sudeste del

estado de Goiás, tiene 80 mil habitantes

Catalão multiplica su capacidad de producción para acompañar los pedidos de la cosechadora 3510 para mecanizar la recolección de caña de azúcar.

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a fábrica de Catalão, al sudeste de Goiás, mantuvo un ritmo acelerado de crecimiento en los últimos tres años. Cuando comenzó a funcionar en 1999, la planta tenía capacidad para hacer 50 cosechadoras de caña por año, nivel de fabricación que mantuvo hasta 2006. Este año el volumen de producción alcanzará un número diez veces mayor. Creciendo a ese ritmo, la unidad de John Deere pretende acompañar de cerca la vertiginosa evolución de la demanda de equipos para mecanizar la recolección y dar mayor eficiencia a la creciente producción de caña de azúcar y alcohol en Sudamérica. La importante receptividad que lo-

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gró la cosechadora John Deere 3510, cuando fue lanzada en Brasil de 2006, brindó un gran impulso para el aumento en las ventas. Su productividad, superior en un 20% a los equipos de la competencia, permitió que ella consiga rápidamente una posición destacada en un mercado que vivía un proceso acelerado de instalación de nuevas usinas y de sustitución de la recolección manual por la mecanizada. Con su proyecto diferenciado y un óptimo desempeño en el campo, la cosechadora 3510 se convirtió en “el producto adecuado lanzado en el momento adecuado”, según destaca Aureo Ferrari Pasch, Gerente de Ingeniería y Calidad de la fábrica de Catalão.

El buen recibimiento del mercado exigió un gran esfuerzo para garantizar el rápido aumento en la capacidad de producción. “Uno de los puntos importantes para ese aumento fue la tarea realizada para encontrar y desarrollar el abastecimiento de componentes y piezas de tecnología avanzada”, afirma Leo Marobin, Gerente Industrial de la fábrica de Catalão. Asimismo, el directivo destaca la importancia del trabajo conjunto de la fábrica brasilera con los técnicos de John Deere Thibodaux, la unidad de John Deere que centraliza la producción de equipos para caña de azúcar en los Estados Unidos. Precisamente, de Estados Unidos vienen componentes importantes, como motores, piezas hidráulicas y transmisiones usados en las cosechadoras. Los motores John Deere utilizados en las mismas son producidos en la fábrica de Waterloo, en el estado de Iowa. La 3510 elaborada en Catalão fue la primera cosechadora de caña producida con la marca John Deere. Hasta 2006, las cosechadoras producidas en Catalão tenían la marca Cameco. Fue Cameco de Brasil, sucursal de la norteamericana Industrias Cameco, especializada en producción de equipos para caña de azúcar, la que inició la construcción de la fábrica de Catalão. En 1998, un año antes de su inauguración, John Deere adquirió Cameco, acción con la que la firma inició su participación en el mercado de equipos para caña de azúcar. n


Material de Jhon Deere el surco nov de 2008