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grietas sebastiรกn medina


grietas Sebastián Medina (S.M) Co-producción Isidora Cartonera & Multicancha Ediciones 2013 Edición a cargo de Adrián Olivares Impreso en Santiago de Chile por Editorial Isidora Cartonera & Multicancha 2013 Primera edición Contacto autor: www.editorialisi.tk humanidadcancerigenaxgmail.com Este libro se encuentra bajo una Licencia Creative Commons AtribuciónNoComercial-SinDerivadas- 3.0 Unported Se permite la reproducción parcial o total de la obra sin fines de lucro y con autorización previa del autor


grietas


Incapaces de guardar nuestras manos limpias y nuestros corazones intactos, nos manchamos con el contacto de sudores extraños, nos revolcamos sedientos de asco y fervientes de pestilencia, en el fango unánime. Y cuando soñamos mares convertidos en agua bendita es demasiado tarde para zambullirnos en ellos, y nuestra corrupción demasiado profunda nos impide ahogarnos allí: el mundo ha infectado nuestra soledad; las huellas de los otros sobre nosotros se hacen imborrables. Emil Cioran: Breviario de podredumbre


I entornos

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panoramas desesperanzadores

I un raudal de preguntas discurre entre las rejas de una canaleta las respuestas se conocen entre ellas, en medio de la cloaca para alcanzarlas hay que escarbar la mierda.

II traes tu hijo al mundo antes de cuestionarte por qué viniste al mundo, y a qué nunca te diste cuenta que te mintieron toda la vida de que el mundo es una mierda de que no hay salida te crees digno de perturbar el vacío con tu esperma sucia que aniquila la tranquilidad de un ser que nada es y ni siquiera puedes permitirle la soledad así de simple: lo sacas del reposo y lo tiras cual basura a las fauces mundanas; nunca te cuestionaste tu propio ego y acá estamos

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(fuera del útero) la depresión post-parto arruina la vida de 1 de cada 10 mujeres que se abortan al parir. la tristeza, la depresión, el suicidio debieran ser pre-parto

III del país donde vivo se ha dicho que es país de poetas y se ha asumido que es por sus magnas cordilleras el espíritu altivo de su fauna resistente o la dignidad de su vegetación todo aquello naturalmente cautivo de los intereses del capital o los pueblos que habitan, autóctonos de la Tierra oprimidos por no ser parte de una idea tricolor por tener almas polícromas y sentidos afilados por tener a la naturaleza de Madre y no de esclava por ni siquiera haber sido considerados dignos en un despiadado imaginario oligárquico pero no nada de eso este es un país miserable y solo por eso es país de poetas porque la Miseria es la única patria del poeta.

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IV nadie sabe qué es "chile" los más aplastados demoran años en salir del barrio para conocer el mar que rodea la faja de tierra de la nieve que baña las cordilleras ni hablar es muy blanca para el desolado paisaje ocre de los peladeros del pueblo así que comen tierra hasta morir; tierra que no es de ellos ni de nadie, en realidad pero ya ves que a este país le quitaron todo desde el principio nunca ha sido nada más que el patio de los patrones que azotan sus látigos contra las espaldas de las /multitudes de deseos cercenados por la violencia invisible con crueles períodos de represión física autoritariamente ultraviolenta los pensadores ya se cansaron de intentar responder aquella pregunta constante con retóricas /materialistas ni tampoco hay ilustrados que eleven los espíritus identitarios mediante construcciones metafísicas abstractas hasta la náusea todo lo que tenemos es el televisor: el poder de convencimiento de los rostros televisivos y la blancura de sus sonrisas que resplandece en la oscuridad de nuestros cuartos la cantidad y variedad de los circos disponibles empaña el hecho de seguir comiendo las sobras de nuestros patrones, porque podemos divertirnos y una esclavitud divertida es buena porque podría ser aburrida grietas/13


V los periodistas deportivos intentan decir qué es chile mientras nos inflan la pichula y nos hacen sentir algo que no es nada y que no somos ni seremos no somos ni seremos los cadáveres que consumimos en el ritual alcohólico del domingo no somos la selección de fútbol cuando se encierra en un rectángulo al igual que los televidentes siguiendo las reglas del experimento capitalista no somos los records de comida el asado más grande del mundo el choripán más largo del mundo el chaleco de lana de 7 metros de alto y 12 de ancho ni tampoco tus creencias, pobre y mísero, que quieres ser más que alguien más y no te das cuenta cómo afloran las semillas de maldad en las urbes pobres y el sida que se propaga de ubre a hijo de ubre a hijo de ubre a hijo en los extrarradios santiaguinos y el mundo que siempre tiende a seguir igual tan normal como el bajón de pasta en un cuerpito de 45 kilos —muerto en vida— tan normal y tan muerto en vida como tú

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VI todos los poetas que sobre los que construyeron el /imaginario están muertos así que ni filósofos ni cantores de micro ni machis ni nadie ni los que habitan la ciudad letrada o la enmierdada la ciudad empobrecida, la suciedad indigna de la urbe flotante en los edificios donde nadie se habla, —sobre todo en el centro de la ciudad— donde milagrosamente la gente no se cae a cada /segundo viviendo en el aire, a veces en nichos miserablemente pequeños, pero seguros

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VII tanto rodeo poético para aclarar que nos despojaron de todo nos quitaron todo, nos cagaron, nos siguen cagando yo, con mi boca cerrada, pensando a cada momento pero recibiendo la mierda de todos modos viéndola caer de a poco y acercarse fétida al rostro a mi boca contraída, a mi rostro nauseabundo pero hay quien gusta recibirla con la boca abierta tragándola digiriéndola disfrutándola eyaculando 8===========D , , , ,

.

. deseos coprofílicos disfrazados de moralina y patriotismo a veces sentimos, en nuestra frustración, que nos estamos volviendo locos y vemos con tristeza, cómo los artífices de nuestra esquizofrenia celebran el modelo chileno, y nos imponen role models cada vez que pueden y nosotros, siempre sujetos a las encuestas, sin seguridad de ningún tipo

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VIII puedes ver que lo único que nos queda es la palabra, el canto, la poesía, el insulto y LA PRÁCTICA SISTEMÁTICA DEL DESPRECIO porque si las palabras fueran limitadas también tendrían precio

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el sushi y ya que hablamos de identidad qué sería el chileno sin seudónimos sin dobles vidas que rellenaran el vacío de su esquizofrenia y, más aún, el vacío de su (in)dignidad porque parece que este largo y estrecho territorio fue maldito por la saña de algún dios bien maricón un dios aristócrata o un dios burgués, o ambos su seudónimo —¿o heterónimo?— era ‘el sushi’, —hacía sushi y era bueno, aunque hablaba demasiado de ello— tenía buena mano bien buena: le llegaba a la casa lo llamaban tempranito en la mañana ya te traigo lo tuyo y él obedecía —¿quién podría culparlo?— y su polola no entendía, estaba confundida, nauseabunda —las hormonas, seguramente, la depresión post-parto— le decía que cómo gastaba tanta plata en esa hueá que parara de darle plata a ese viejo culiao y yo, que también le daba plata a ese viejo culiao no sabía qué decir, y, es más, aún no sé pienso en que es mejor no juzgar aunque me reservo el derecho de calentarme la cabeza aunque no gane nada con ello acá estoy, festinando con eso

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una fría noche estábamos en las a l t u r a s del e d i f i c i o flo tan te abrigados lo suficiente para no resfriarnos pero no lo suficiente para estar cómodos más encima escuchando una de las emisoras de luksic la misma que ponen en los bares nauseabundos de república tan atestados de buena onda tan frágil que se corrompe a cada rato y termina en la retina de los viejos pegados al noticiario viendo a sus hijos agarrándose a combos y a las vecinas histéricas, pidiendo mano dura

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una vez me dijo que se iba a rajar con internet —sin que yo se lo pidiera o insinuara— cuando estábamos allá arriba, fumando porro y puso unas canciones que encontré re malas pero tú sabes, por más químicos que tenga lo que inhalas te quitas de encima la angustia de encontrar todo malo él siempre tiene algo que mostrar el otro día me preguntó si había visto el último comercial de /jeiniken me dijo que era de vío y se reía solo así que inventé un desvío para cambiar el tema él veía mucho el jístori chanel y el natyío y siempre tenía algo que contar por irrelevante que fuera como si odiara al silencio ah, si supiera el sushi —no creo que sepa que escribo de él nunca me ha dicho que lee poesía y hay tanto poeta bueno para partir...—

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extirpar chile es el sustrato donde se siembran las semillas del abuso y la negligencia, en los niños contra toda inocencia, volviéndolos locos en el encierro de un mal llamado hogar, o un siquiátrico, o una cárcel carente de expectativas... esos niños abandonados de mentes abatidas por las más mortíferas pestes afloradas en la tóxica mente humana niños sobrevivientes de los peores crímenes que avergüenzan a la tierra deshumanizados desde que nacen, incesantemente violentados arrancados de la paz del vacío, expulsados sin atisbos de piedad BIENAVENTURADOS sean esos niños, pues serán los sicópatas que cosecha chile en su sistemático parecerse-a esa vaga idea de locura colectiva, distópica, con un dejo a mierda yanqui que se reafirma a cada instante detrás de la tele, una voz me dice: que no cunda el pánico, ya tendremos nuestro propio canal de asesinos en serie; lástima que nuestra ley de /armas sea tan dura... estatistas, demócratas, falsos cristianos, devotos del dinero, pequeño-burgueses sin alma, me tomo la libertad y les digo:

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mejor maten a esos niños, pero no de a poco ni tan mariconamente, como hoy pesquen sus armas, oligarcas, y encárenlos, mátenlos con urgencia de ley mátenlos antes que ellos los maten a ustedes, porque ganas no les faltan es cosa de tiempo; ya habrá una mente maestra que les facilite las armas alguien que no padezca las secuelas de la escuela nuestro propio unabomber, o un jesús con cojones ¿por qué no?

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¿cómo duerme la clase política chilena? ¿cómo duermen estxs conchesumadres?, me dije un día y aún no encuentro respuesta. ¿de verdad creerán en alguna de las hueás que dicen /creer? ¿serán capaces de ponerse en el lugar de otro? ¿cómo se vería uno de estxs hueonxs sin sus atuendos /básicos? sin el terno, sin la camisita rosa o celeste o la polera polo sin el recato de la moda burguesa sin la gran familia sonriente detrás vestidos en andrajos, o en pelota recogiendo cartón en una pobla (donde nadie los conociera) sonriendo pa' las cámaras del matinal que graba a las señoras de la esquina defendiendo el modelo, —si es que el señor periodista les preguntase— hay que saber imaginarse así a estxs hijxs de puta: fuera de los grandes carteles fuera de los grupos económicos fuera de los millones de televisores cagando en un tarro de leche nido haciéndole el quite a las ratas o menstruando en un sucio rincón ¿cómo se vería la piocha de la banderita en los harapos de alguien anónimo que junta colillas en los paraderos? (la ceniza se vuelve tan necesaria...) grietas/23


y ya dispuestxs en los peores escenarios hacerles encuestas y preguntarles ¿qué es lo peor que podría pasarle? y darles de aquello (las fobias, por ejemplo) meterles la empatía por la raja hasta que sientan CULPA en un escarmiento tipo Chacal de Nahueltoro sí, porque si un mortal de los comunes, un excluido duerme intranquilo pensando en qué hizo mal ¿entonces cómo concilian el sueño estos culiaos? Santo Clonazepam que no sabe de imposibles que tranquiliza hasta el ansia más profunda la conciencia más inquieta y más culpable y saca a Morfeo a la fuerza, desde su calma hasta el lecho de un conchesumadre al pensar en estas cosas, pasa como con otras, que por aborrecibles e incomprensibles las evadimos como a la /peste sin fuerzas para emitir un juicio o sin ganas para creer que uno es capaz de enjuiciar a alguien ¡puta que cuesta con estos hueones! uno piensa que no vale la pena desvivirse por hueás o por hueones, claro, hueones que hacen hueás pero son esos mismos hijos de puta los que impiden desvivirse por otras cosas que no sean el pan y la dignidad de los hijos y si alcanza, la dignidad propia pero nunca alcanza.

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II encierros

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bajo cero todas las madrugadas un vecino corre dando vueltas al estacionamiento apenas dan las cinco ya se dejan oír sus saltillos hoy, la religiosidad de su rutina se ve quebrada nadie corre detrás del vidrio empañado solo está la quietud de cuatro faroles tan lejanos como borrosos y el frío inclemente parece haber más vida de este lado de la ventana por vez primera

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fortunas I cuando digo que el mundo es una mierda siento el agradable dulzor de la certeza que no siento al decir nada más siempre lejos de un arrebato adolescente siento que podría machacar tal idea contra una piedra con una tenacidad que purgaría los odios, quizás con el tiempo, puedes quitarte una o más capas de piel sentir como un aceite imperceptible para el resto permea tus poros, impregnándote una esencia que te desgarra cuando desgarran a otrxs un inclemente virtual se sobrepone a su inferior a cada instante en infinitas formas, cada una desgarrando de manera diferente a la otra en una triste representación que forma cúmulos de impotencia en nuestras anatomías sutiles y unx, que aún puede escribir en privado gozando muy de vez en cuando instantes de calma no siendo observado desde ninguna rendija, afortunadamente

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II sin embargo las fortunas son tan frágiles en un mundo igual de frágil la insensibilidad —que no ve fortuna en nada más que acaparar— derrumba las fortunas y no quiero al desasosiego de mi entorno carcomiéndome las entrañas sin embargo las inclemencias no se detienen está todo acordado de antemano la crisis va a estallar, la Madre Única siendo explotada en su condición de subalterna va a explosionar ¿por qué, entonces, habríamos de salvarnos? (nosotrxs, simples peones, piezas invisibilizadas del engranaje) sin embargo hay cierta fortuna en cualquier cosa la mente da para mucho, dicen programarnos para pensar en que los pájaros cantan /felices y no sofocados por una urbanidad ajena y usurpadora pensar positivo, total, siempre podemos imaginar a alguien peor que nosotros —¡los niños de África!— sentirnos afortunados y hasta sonreír estúpidamente pensando en que las cosas van bien ................en qué haremos en un rato más

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alucinaciones I vivir es un afán sin asidero real. la contemplación: un pozo negro que exhala un mantra transmitido como la oscuridad que erra concentrada se obliga a caer, sin preguntar. las circunstancias repiten el mantra del pozo que flota suspendido en el líquido amniótico, imprimiendo ondas. cerebros incipientes prolongan latencias hacia la eternidad. hipnotizado caigo al abisal eterno.

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II la vigilia urbana nunca conoce al silencio un día, todo explotará: el hombre y su prole el mundo y su abasto TODO SERÁ LUZ y entonces el resplandor refulgirá en las galaxias a ritmo de intervalos insoportablemente bruscos para cualquier retina ES LA METÁFORA DE LA MENTE DIVINA Y CREADORA QUE SE ENCIENDE Y SE APAGA EN SU MEDITAR TRANCE MISTERIOSO E INENARRABLE alucinación excelsa que reinicia todo que potencialmente es y será.

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III TODO REFULGIRÁ BRUTALMENTE CUANDO DIOS ENCARNE EN LA FIGURA DE UN NIÑO JUEGUE CON LOS INTERRUPTORES QUEMANDO UNIVERSOS Y ANEXÁNDOLOS AL CAOS …

se encendió la octarina que todo abarca en su ablución universal dios agoniza; solo su estertor es luz al visualizar una serpiente que muerde furiosamente su propia cola hasta REVENTAR.

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acercamiento cuando la palabra se acerca a uno —sobre todo aquella, anhelada con ansiedad infantil— el espíritu se regocija igual que cuando un gato llega, de la nada, hacia nosotros frotándose vibrante esa misma vibración enciende la sinapsis al irrumpir la palabra, con agilidad felina, en la consciencia.

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perturbación en la esquina de irarrázaval con bustamante por la salida suroriente del metro hay un árbol arrinconado entre el cemento de la vereda y la calle ahí un pajarito tiene su nido y pareciera que el tiempo se detiene —cuando él lo hace— su quietud crea una fisura en el ambiente todo se quiebra cuando la luz da verde el ruido de los motores asusta al ave que vuela desorientada

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el problema de la soledad en el mundo actual aunque la soledad es nuestro estado natural las relaciones cumplen sus ciclos y, al morir nos dejan aún más solos, hasta nuestra muerte la soledad de la vejez y el miedo ante la decadencia corporal y moral/ética/social del nuevo orden mundial que te obliga a socializar, creando soledades /problemáticas claramente, el problema no es de los sabios ermitaños el problema es lo absurdo de estar solo en un mundo S-O-B-R- E-P-O-B-L-A-D-O por ejemplo, esa soledad de estacionamiento de motel santiaguino un lunes primaveral a mitad de la tarde, mientras miles caminan a encerrarse en los cubículos de /hormigón la soledad del que erra siempre en la botillería de la /esquina y en las madrugadas marmulla cualquier ocurrencia con el medio rostro difuminado entre la neblina la soledad solo acompañada de la resaca persistente cuando el limbo superior del sol penetra al horizonte en los grises y hostigantes atardeceres santiaguinos la soledad del domingo es la peor de todas porque estremece su belleza en tu cara, mientras te mueres, inevitablemente solx

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crepúsculo la tarde me arrulla con el crepitar de las hojas y el ruido, muy luego rumor, de los autos alejándose por la avenida me froto contra la cama en movimientos pendulares la abulia me cierra los ojos, yo me estiro y contraigo las sábanas se vuelven densas otra vez; su peso es el único que quisiera soportar el arrebol comienza a descender el horizonte mientras la noche asciende evaporada y yo trato de dormirme en vano porque sé que la noche no arrulla a nadie.

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reflejo la belleza de la sobriedad yace en su intermitencia repetían gritando las grietas mientras mi tronar implacable laceraba los recuerdos de las promesas en vano y las desilusiones constantes fui parte de un trino maldito, y me retiré envuelto en la cadencia de su sonido como una hoja en mala hora caído al suelo, podrido, mirando desde el suelo el viejo verticilo, a merced del sol y del viento rasgué el papel de las paredes dibujé tu espectro entre las grietas cargué sígilos te asocié con colores, olores, texturas atesoré hasta el más misérrimo recuerdo y olvidé todo el resto vi a mi propio sino miserable en la base de un cadalso invisible agonizando después de tantos síncopes arrodillado, esperando el fin y las ilusiones, desgajadas en un adiós que reverbera como una polilla errática en mi mente, chocando contra sus paredes, en busca de luz esas ilusiones, degolladas tiempo atrás, hasta hoy se retuercen

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virus marcaste mi cuerpo con un precisión quirúrgica dijiste que buscabas un virus, mientras rayabas mis extremidades con líneas intermitentes y puntos suspensivos dejando un código morse indescifrable y de lo efímero me enviaste al sinsentido, a la ausencia, a la anestesia, a la caverna, a la apatía profunda, a la ceguera y la sordera al desapego y desarraigo del errante —pero nunca al silencio que tanto necesito hoy—

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penando recorriendo las calles camino el mismo piso que el insecto ya muerto y destripado, entre un zapato y el asfalto respiro la fría niebla me agito y ebullo evaporado y moribundo soy viento y estela voy cruzando sucesiones de figuras y tópicos conceptualizados en la ternura de tu sonrisa leve y tus ojos húmedos de tu voz alboreada, siempre tan calma como ausente pensando la noche citadina que atravieso como una abstracción metafórica de la vida y de las incertidumbres que se desprenden de las sombras y los bloques de concreto

grietas/39


reclamación del vacío ¿cuántas veces deseé morir? las mismas que deseé ser libre como un cisne negro, flotando en la nada de la noche, lejos de la ruina humana, en paz lejos de las conspiraciones estelares y de los pesos de la tierra en nuestros hombros ya no soporto las fracciones del vacío, así que demando y anhelo el vacío absoluto.

40/sebastián medina


tranquilidad caen tantas cosas con la noche y se levantan tantas otras el gemido de los adolescentes y las viejas penas solitarias las verborreas alcohincoherentes las promesas imposibles las decepciones explĂ­citas las despedidas rebosantes de emociĂłn hasta el trino de los amantes pĂĄjaros nocturnos que se esconden o se exponen arriba de los ĂĄrboles o se cobijan lascivos entre el follaje de dos autos /en una avenida semidesolada la gente que se acuesta cuando el resto se levanta que no hace nada de lo que se debiese hacer es mucha

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visi贸n nocturna las nubes avanzan parsimoniosamente hacia ning煤n lado rodeando a la luna, acariciando sus costados arrecia el viento en la urbe que con el ruido de los brutales falos de concreto penetrando el cielo encubre esta visi贸n divina mientras laberintos sin salida usurpan los suelos el rumor de una sirena que se acerca mientras el humo se disipa en el aire el rojo reflejo de las balizas sumerge los sentidos en la sucia realidad todo en un solo parpadear.

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plegaria no sé si pueda soportar una vez más el veneno morboso y esperpéntico que emplearon las noches oscuras del alma, sobre cada porción de mis anatomías (la mortaja con la que nací era menos densa que aquella exhumación incesante) ruego a la muerte abrupta que me lleve antes, o que el viento arrastre espinas y me astille la piel que chillen mis músculos y se enreden mis venas que la tierra que haya pisado se vuelva yerma.

grietas/43


el rol oculto de los murciélagos la mente es como una iglesia el sueño como el sacerdote que apaga los cirios después de la última misa mientras uno duerme, afuera, los millones de murciélagos guaneros comienzan a inquietarse, apostados en cada rincón finalmente alzan el vuelo, quebrando el orden de sus numerosas colonias negras, yendo a la caza de nuestros pensamientos diurnos cuando despertamos (,) con suerte, recordamos su recorrido trazándolo en un papel, durante uno o dos minutos de intensa modorra, escapando aterrados del olvido

44/sebastián medina


sueño vestida de resplandor te acercas refractada, avanzando por un campo de concentración universal el fulgor que emanas ciega y siento tus impulsos nerviosos desembocando en mí cuantiosos albores asaetean el ojo en una fracción de segundo irradian todo sólo para terminar sin poder ser capaz de distinguir absolutamente nada

grietas/45


laberinto los recuerdos inconscientes, etéreos como besos ebrios y abrazos fríos antes del alba durmiendo ávidamente ahogado en otros mundos despertando sin ansias de ti renegando de lo real (un corazón comprimido por un puño cruel y obstinado) abrasado por sensaciones, en el límite de la permanencia, observo un mosaico desconsolado en el hornillo de la pipa (todo se quema bajo el mismo patrón) los dolores agudos causan esplendores psíquicos el ser recogido y abatido anhela un acabar súbito la muerte contempla la inclinación de su balanza

46/sebastián medina


v贸rtice con el alba aplastante encima fuerzo los p谩rpados para ver si consigo abrir los ojos. la demencial turbulencia de la modorra me azota cien veces sin dejarme despertar.

grietas/47


desenlace los recuerdos se escabullen en lo imaginado bullen entre el polvo y la somnolencia mientras cúmulos de zumbidos intentan resarcir el silencio confecciono mis corazas para creer que aún creo en algo absorto y aterrado veo cómo se marchitan, pulverizándose las ideas se desprenden del compromiso —los ojos del corazón se abren apenas— la pluma es puñal y desgarra desconsuelos, desesperada se abre la herida y gritan los nervios, últimos sonidos antes del silencio.

48/sebastián medina


índice I: entornos panoramas desesperanzadores I a VIII el sushi extirpar ¿cómo duerme la clase política chilena? II: encierros bajo cero fortunas I y II alucinaciones I II y III acercamiento perturbación el problema de la soledad en el mundo actual crepúsculo reflejo virus penando reclamación del vacío tranquilidad visión nocturna plegaria el rol oculto de los murciélagos sueño laberinto vórtice desenlace

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"Grietas" de Sebasti谩n Medina se termin贸 de imprimir en el mes de noviembre del 2013 en los talleres de editorial Isidora Cartonera & Multicancha Ediciones www.editorialisi.tk


Grietas - Sebastián Medina  

un poemario que reúne una multiplicidad de hablantes, entre los cuales destacan dos: el de la primera parte, mordaz y agresivo, expone una v...

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