La Estrategia Promocional de Calidad de Vida y Salud se fundamenta en el
principio básico de concebir la salud como derecho que se concreta con la
satisfacción de necesidades. En este sentido, el desarrollo de políticas públicas se
basa en el impulso de procesos de territorialización que parta de la lectura integral
de necesidades, el diseño de una respuesta integral y de una gestión que viabilice la
misma en donde la transectorialidad y la participación son piezas fundamentales.