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Edesio Sánchez Cetina 1

(HAGALO USTED MISMO! Cómo sacarle el "jugo" a un pasaje bíblico Recuerda que desde niño conoces las sagradas Escrituras, que pueden instruirte y llevarte a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús. Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de rectitud, para que el hombre de Dios esté capacitado y completamente preparado para hacer toda clase de bien. 2 Timoteo 3.15-17. Hay dos cosas que pocas personas cuestionan: 1) el estudio de la Biblia como base de toda nuestra fe y práctica cristiana; 2) la necesidad de profundizar más en el estudio de la Palabra de Dios. Esto, que es privilegio y responsabilidad de todo discípulo de Cristo, a menudo resulta un ejercicio frustrante o una práctica inconclusa, simplemente porque no se nos enseña a conocer las habilidades ni las herramientas para el estudio serio de la Biblia. Con el presente ensayo nos proponemos dar sugerencias prácticas de cómo hacer una lectura más profunda de un pasaje bíblico, tomando como ejemplo el salmo 100. La meta es "exprimir" el salmo, hasta donde se pueda y sacarle todo el precioso "jugo" para nuestra bendición, personal y comunitaria. 1.-Herramientas En primer lugar se debe tener a la mano por lo menos dos versiones diferentes de la Biblia. Para el presente estudio se usarán la Reina-Valera-Revisión del 60 (RVRy la Dios habla hoy (DHH). Pueden usarse otras más que se encuentran en el mercado; lo mejor es tener una cuya traducción sea más o menos literal (equivalencia formal) como la RVR y otra cuya traducción sea más dinámica como la DHH (equivalencia funcional o dinámica). Ambas aportan elementos importantes para el estudio serio de la Palabra de Dios. Es bueno tener a la mano una concordancia de la Biblia y un buen diccionario bíblico. La primera será de gran ayuda para ubicar palabras y conceptos claves: )Cómo se usa esta palabra en el resto del libro o en el resto del AT y del NT?. El diccionario ofrece toda una rica variedad de explicaciones a nombres de personas, de cosas, de lugares. Da definiciones de conceptos doctrinales o teológicos. Habla de las características importantes de los libros de la Biblia. Presenta mapas y cuadros cronológicos. 2.-Habilidades Dos son las más importantes e imprescindibles en el estudio de un salmo: saber hacer preguntas y aprender a observar. Una pregunta bien hecha produce una respuesta correcta; una pregunta equivocada recibe un silencio rotundo o una respuesta falsa. Para observar se debe "mirar", "mirar" y "mirar"; es decir, hay que leer activamente el texto, observándolo y examinándolo atentamente. Nuestros ojos, un lápiz y una hoja de papel son compañeros inseparables. 3.-(Manos a la obra! 3.1- Palabras claves: Lea el salmo 100 dos o tres veces, en distintas versiones. Pregúntese: )dónde difieren las las versiones que ahora leo? )por qué usan palabras tan distintas para hablar de lo mismo? )cuáles son las palabras y los conceptos claves en el salmo?

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Tome como base la RVR y trate de ver dónde la DHH difiere de ella. En el v. 2 la RVR tiene el verbo servid mientras que DHH tiene el verbo adoren. )Por qué tal cambio? El estudio de la teología del culto en el AT señala que en el hebreo se usan varias palabras para hablar de la adoración. Una de ellas es la palabra 'abad que puede traducirse, de acuerdo al contexto, como trabajar y adorar: se sirve en la adoración y se adora en el servicio. Así que ambas versiones destacan matices importantes del significado de esa palabra. Al final del salmo, la RVR dice "Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones." DHH traduce las palabras señaladas como amor y fidelidad. )Por qué tal diferencia? Una revisión de las versiones castellanas más nuevas de la Biblia nos muestra que la traducción más exacta es la de la DHH. En el contexto de la alianza entre Dios y su pueblo siempre se canta, especialmente en los salmos, la fidelidad constante de Dios a su compromiso de alianza y a sus promesas. 3.2- Estructura del salmo: )Qué es lo peculiar en la estructura de este salmo? )Qué palabras y formas verbales se repiten? Es muy posible que en las varias lecturas del salmo, el lector haya reconocido la presencia de varios verbos en imperativo. En este salmo estos verbos son claves para descubrir la estructura del salmo y entrar más a fondo en su mensaje. Los salmos son poesías y como tales exigen que se le dé tanta importancia a la estructura literaria como se le da al contenido. Cuando se estudia un salmo restringiendo el trabajo exegético sólo al contenido, el lector y su audiencia se privan de toda la riqueza que la estructura literaria ofrece al mensaje del pasaje. Todos reconocemos, al leer el salmo 100, que esta poesía es una invitación a la alabanza alegre al Señor. La lectura del salmo nos regala varios sinónimos para definir la alabanza: es canto alegre, es servicio gozoso, es reconocimiento, es un acercarse alegre al Señor, es alabanza y bendición. Sin embargo, la observación de los elementos distintivos de la estructura nos abre toda una gama de valores que queda oculta en una lectura que permanece en la superficie. Los imperativos son siete: cantad, servid, venid, reconoced, entrad, alabadle y bendecid. Dos cosas resaltan de esta observación: 1) son imperativos, es decir, son una orden o mandato; 2) son siete, número que simboliza lo perfecto, lo completo. La observación de estos elementos enriquece el mensaje transparente del salmo: la alabanza es la respuesta a una orden; es un acto de obediencia. A la vez, debe ser completa; ningún elemento debe quedar afuera. Si así es, entonces los hijos de Dios no pueden darse el lujo de considerar la alabanza como algo optativo; no se puede decir "hoy no siento como que quiero alabar a Dios." Tampoco se puede restringir la adoración a un lugar (el santuario o templo), ni a una hora o un día exclusivos (el domingo en la mañana). El hijo de Dios está expuesto al señorío divino y a su mandato las veinticuatro horas del día no importa donde se encuentre. Recordemos que al trabajar adoramos y al adorar trabajamos.


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Pero la observación de la estructura no se queda aquí. Cuando leemos con cuidado esos siete verbos en imperativo en varias versiones, incluyendo el hebreo, si se puede, descubrimos que esos verbos forman una estructura concéntrica: los cuatro verbos que están al principio y al final (cantad, servid, alabad, bendecid) son diferentes maneras de hablar de la adoración; son sinónimos. Los imperativos que están en tercero y quinto lugar (venid, entrad), indican una acción de "movimiento hacia" y en el hebreo son la misma palabra (bo,u). El cuarto verbo, el del centro no tiene relación semántica con ningún otro imperativo (reconoced, conoced). La estructura concéntrica de este salmo impulsa el flujo del mensaje hacia el centro. Todo canto, servicio, alabanza, bendición y venida se hace en relación al concocimiento de Dios. Es en relación al imperativo conoced que aparece la partícula "que", "porque" (kî en hebreo): "Conoced que el Señor es Dios, él nos hizo. . .somos su pueblo y sus ovejas. . .porque el Señor es bueno, su amor es eterno y su fidelidad no tiene fin." En el corazón de la alabanza se encuentra la orden de conocer a Dios; ese es el imperativo central y decisivo. Todo lo demás gira en torno a él. Esto último tiene implicaciones tremendas para la comprensión de la teología de la adoración en la Biblia. Porque este salmo apunta sin lugar a dudas al meollo del mensaje bíblico: "Oye Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas." (Dt 6.4-5; cf. Mc 12.28-34; véase también Jer 24.7; 31.34; Os 4.6; 6.3, 6). Para que la adoración sea genuina y perfecta debe mantener en su centro la certeza de que el Dios al que se alaba es el Señor, el único Dios y Soberano de su pueblo. Esta verdad es la que amarra a todo lo demás. En conclusión podríamos decir que la alabanza a Dios es por definición un abandono de toda idolatría y de todo dios falso e impostor. La alabanza es en realidad una fuerza iconoclasta (destructora de ídolos). En nuestra adoración rompemos idolatrías y afirmamos el reconocimiento del Dios verdadero como único señor de nuestra vida. Pero este conocimiento de Dios va aun más allá del nivel teórico y de abstracción mental; es una realidad concreta que nos exige tener los ojos bien abiertos para saber qué hace de nuestro Dios el verdadero Dios y por qué debemos adorarle. Además, un repaso de la literatura profética y juanina nos define de manera clara en qué consiste ese conocer a Dios. De acuerdo al profeta Oseas (4.1-3), el conocimiento de Dios se muestra en la fidelidad absoluta a él y en el abandono de la falsedad, la mentira, el asesinato, el robo, el adulterio y la violencia. Y Jeremías (22.15-16) lo hace más concreto al decir de Josías: "Tu padre gozó de la vida; pero actuaba con justicia y rectitud, y por eso le fue bien. Defendía los derechos de los pobres y oprimidos, y por eso le fue bien. Eso es lo que se llama conocerme. Yo, el Señor, lo afirmo." El Evangelio según San Juan declara que el conocimiento verdadero de Dios se logra sólo a través de Jesucristo (Jn 1.17-18); y la primera Carta de San Juan (4.7-21) confirma que la esfera desde donde Jesucristo nos lleva al conocimiento de Dios es el amor mostrado concreta y genuinamente a los demás. 4.-Conclusión Hemos observado, hemos hecho preguntas, hemos analizado, hemos "excavado el texto", hemos recurrido a otras partes de la Biblia; todo con el fin de hacer hablar al salmo 100,


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de inquirir sobre su mensaje. No nos hemos contentado con quedarnos en la superficie, le pedimos al salmo que se nos abriera totalmente para dejar manar su rico mensaje. Al final, hemos obtenido una bella enseĂąanza sobre la adoraciĂłn; ahora estamos listos para compartila con otros.


Estudio de Timoteo