Page 1

Gabriela Mistral Selva Saavedra Eugenia Caamaño Juan Huenuán Marcelo Arce Ingrid Odgers Ana Rosa Bustamante Cristina Cambareri Gladys Mendía Óscar Mancilla Cristián Berríos Claret Cea Nicol Calfunao Bárbara Mora Denise Fuentes Katherine Antipe Azfael Martínez Almudena Aibar Nelson Vallejos


Foto: Rous Boisier

Elicura Chihuailaf y Héctor de Cunco visitaron el Liceo Gabriela Mistral como parte de su proyecto Fondart “Retrato azul de la Araucanía”. Un gran honor y una gran experiencia para las estudiantes poder compartir con tan grandes creadores.

2


Presentación

Un año más comienza, y llega abril. Con abril, decían los romanos, se abre el año, es el mes que abre, aprilis. Y también es el mes de Gabriela, que incluye en su nombre el abril, y cuyas páginas siempre están abiertas e iluminándonos. El taller literario Sayenco abre sus puertas, e invita una vez más a cuantos lo deseen a sumarse a sus páginas y a sus reuniones creativas (los viernes a las 14:30 horas en la Biblioteca del Liceo Gabriela Mistral de Temuco). Desde aquí, agradecemos el interés que demostraron quienes quisieron colaborar con nosotros. Numerosos han sido los envíos, y pedimos disculpas si entre el trajín de los correos recibidos que se apilan se nos olvidó incluir a alguien. No desesperen, insistan, que de seguro les atenderemos. Ojalá que las páginas en blanco sigan llenándose de líneas abiertas, de líneas que no terminan, de líneas caminantes.

3


Tabita Mu帽oz, Claudia Bahamonde, Karina Campos, Claret Cea, Nicol Calfunao, Katherine Antipe, Denise Fuentes, Safka Fierro. Todas ellas recitaron durante la tertulia en homenaje a Selva Saavedra, con honda emoci贸n.

4


Índice

Gabriela Mistral Selva Saavedra Eugenia Caamaño Juan Huenuán Marcelo Arce Ingrid Odgers Ana Rosa Bustamante Cristina Cambareri Gladys Mendía Óscar Mancilla Cristián Berríos Claret Cea Nicol Calfunao Bárbara Mora Katherine Antipe Azfael Martínez Almudena Aibar Nelson Vallejos Abdón Corral Album de fotos

……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ……… ………

7 11 19 21 27 29 31 33 35 37 39 43 45 47 51 53 55 57 59 61

Ilustraciones: Sergio Vergara : Portada –modificada en sus proporciones- “Las tres gracias”; páginas interiores: 10, 12, 18, 20, 30, 32, 34, 36, 46, 48, 54, 56, 58. Murales de Villarrica, Alapinta.cl; páginas: 24, 26, 28,42. Estudiantes del liceo: Javiera Epuleo, páginas 14 y 50; Fernanda Torres, pág. 16; Gisela Saavedra, pág. 44; contraportada: Paola Henríquez.

5


6


La mujer fuerte

Me acuerdo de tu rostro que se fijó en mis días, mujer de saya azul y de tostada frente, que en mi niñez y sobre mi tierra de ambrosía vi abrir el surco negro en un abril ardiente. Alzaba en la taberna, honda la copa impura el que te apegó un hijo al pecho de azucena, y bajo ese recuerdo, que te era quemadura, caía la simiente de tu mano, serena. Segar te vi en enero los trigos de tu hijo, y sin comprender tuve en ti los ojos fijos, agrandados al par de maravilla y llanto. Y el lodo de tus pies todavía besara, porque entre cien mundanas no he encontrado tu cara ¡y aun te sigo en los surcos la sombra con mi canto!

Gabriela Mistral, Desolación.

7


8


EL PENSADOR DE RODIN

A Laura Rodig

Con el mentón caído sobre la mano ruda, el Pensador se acuerda que es carne de la huesa, carne fatal, delante del destino desnuda, carne que odia la muerte, y tembló de belleza. Y tembló de amor, toda su primavera ardiente, y ahora, al otoño, anégase de verdad y tristeza. El "de morir tenemos" pasa sobre su frente, en todo agudo bronce, cuando la noche empieza. Y en la angustia, sus músculos se hienden, sufridores. Cada surco en la carne se llena de terrores. Se hiende, como la hoja de otoño, al Señor fuerte que le llama en los bronces... Y no hay árbol torcido de sol en la llanura, ni león de flanco herido, crispados como este hombre que medita en la muerte.

Gabriela Mistral, Desolación.

9


10


DESVELO

He intentado dormir y el sueño esquivo huye desde mis párpados cansados. El desvelo tan solo me revela la involuntaria negación amarga de mi ser. ¡Ah! ¡Qué halago el del desvelo!

Selva Saavedra.

Poema inédito que fue recitado por Elicura Chihuailaf en la Tertulia Homenaje a Selva Saavedra celebrada en el Liceo Gabriela Mistral en noviembre de 2010.

11


12


¿Qué soy?

¿Qué soy? Soy rama sacudida por los puelches del Sur. Ellos desprendieron mis hojas otoñales e hicieron sendas de recuerdos en este crudo Invierno… ¿Qué soy, entonces? Un abanico de luciérnagas que en vano intento de volar mutilaron sus alas. Soy pues, ansias de ser Y así, ser nada.

Selva Saavedra.

Poema inédito que fue recitado por Patsy Riquelme en la Tertulia Homenaje a Selva Saavedra celebrada en el Liceo Gabriela Mistral en noviembre de 2010.

13


14


“Mapuche” El canelo florido es como el alma mapuche. El notro, su espada de fuego, sangre derramada. Generoso como el blanco de tus ulmos, trabajas como abeja- obrera sin salario. Áspero como boldo, animador de la gesta de tu pueblo, que siempre te acompañen las flores gloriosas del copihue. Por ti- más que nadiepese a pacificaciones, discriminaciones y reducciones palpita el corazón de La Frontera. Selva Saavedra

15


16


“Callar, llorar” Hay que callar. La frase inútil cae como guijarro. Hay que callar, callar. El destino no niega el consuelo divino de llorar. Tengo que ocultar este secreto anhelo y dar mi queja al viento. Qué alma puede entender Este dolor amor.

Selva Saavedra

17


18


Te miro, dos veces te miro, vuelvo a mirarte el mismo goteo t a c

t a c

en la piedra.

Te miro, Ăşltima mirada. Soltaron todos los pĂĄjaros de sus jaulas.

Eugenia CaamaĂąo

19


20


A Kiyen Tu voz llena la casa de mi espíritu y siembra lunas en el huerto de mi sueño. Cuando me llamas, el mundo se detiene en la vibración de tu palabra y vuelan los jardines en busca sus aves. Tan hondo es nuestro pacto de vida que te llevas mis ojos hacia todo lo que miras, su luz y sombra por los bosques del camino. Mi amada, en tus pies duermen las danzas del hombre oh! nacida del amor entre dos fuegos estupendos. Tú, que llevas la espada aguda del misterio sé la peregrina luminosa que guarda los cantos del pasado. Juan Huenuán

21


ENTREVISTA A JUAN HUENUAN -Hablas en tu libro de “Seres distraídos”. Hay quien piensa que la literatura es una distracción. O es todo lo contrario? Bueno, cuando hablo de seres distraídos me refiero a como las personas (y voy a generalizar) de este momento histórico, se han vaciado de intuición y han dejado de comunicarse con otros niveles de existencias, apelando solo al supuesto conocimiento dado por lo empírico y su esfuerzo por reducir los sentidos a un papel irrelevante. La pérdida de los rituales y la omisión del significado de algunos símbolos claves, son la fractura de los puentes conductores hacia el pasado y los elementos de la naturaleza.

Foto: Gerardo Quezada

Ahora, volviendo a la pregunta, la literatura puede cumplir con distintos roles, incluidos la posibilidad de distraer en su connotación más sana y lúdica, o bien, como un ejercicio sistemático de evasión de lo que podríamos llamar “mundo o realidad”. En cualquier caso, de este conjunto de lecturas nos queda un sedimento luminoso que nos ayuda a emancipar la conciencia; creo que ante todo, la literatura nos concede la opción de acceder a esa libertad efímera y desde esa conciencia optar por las cavernas, el cielo o la construcción de bisagras entre ambos. -La guitarra y el cuchillo. ¿Son antagónicos o complementarios? Son complemento. Me gusta pensar en un hombre capaz de tocar la guitarra, cantar, ser bueno para los combos, buen conversador, atractivo para las mujeres, culto, etc. O sea, todo un ideal de hombre renacentista, ja.

-Al remover las brasas del pasado, ¿se prende el fuego del futuro? Lo que llamamos futuro, no es sino, la consecuencia que de nuestras acciones se desprende y la consecuencia de las acciones de hombres que estuvieron antes que nosotros, por tanto, existe un diálogo constante, no exento de traumas y dificultades, entre ambos conceptos temporales. ¿Se puede encender el fuego del futuro removiendo las brasas mencionadas, entendiendo este fuego como la proyección de la vida de una cultura? La respuesta es sí, en la medida que esta acción de hurgar se rija por el respeto, el deseo de aprender de estas experiencias y proponer estrategias para proyectar esta vida.

22


-¿En qué sentido escribir supone un destete o una vuelta a la madre tierra? No busco definir mi escritura como un acto categórico, unívoco, de fuga o retorno hacia lo que podríamos llamar memoria. Si observo mi vida con calma, me doy cuenta que estos desplazamientos u oscilaciones siempre han estado presentes, manifestados en la relación con mi familia (y la relación de éstos con su propio origen), la (de)formación escolar, mi temprana inquietud por el arte, experimentar el amor de pareja, la universidad, y la paternidad. Cada una de estas etapas, con sus propias posibilidades de madurez y consciencia, han estado marcadas por una actitud distinta hacia mi origen mapuche. Desde el cuasi-trauma provocado por las burlas de niños en el colegio, pasando por una auto censura de lo indígena en mi vida (léase también autochilenización), hasta un estado de aceptación, reconciliación y valoración de mi mismo y de mi cultura, en tanto persona mapuche. Y desde ahí, otras posibilidades de exploración escritural, que indagan no solo en el dolor, el desarraigo o las derrotas, sino que también desde la ironía, la autocrítica, las preferencias y el contexto histórico en el cual estamos viviendo. En “Romería”, algunas de estos procesos los veo, el resto, es un desafío para las creaciones que vienen. -Aleixandre decía “el poeta canta por todos”. ¿Tiene lugar el ego en poesía? Por supuesto. En unos más que otros, claro está, pero siempre está presente. No lo percibo como algo necesariamente negativo, y tampoco lo confundo con la soberbia. Algunos intentan cantar por todos, otros solo buscan profundizar en sus propias obsesiones y en ambos casos el ego se expresa como una huella digital. Una vez, Guido Eytel, me decía que en ocasiones era bueno sentirse como el mejor escritor, pero también como el peor; yo lo interpreto como una forma de romper un peligroso status quo respecto de la visión que tenemos de nuestra propio trabajo, donde uno nunca es lo uno o lo otro. Eso sí, no hay que dejarse encandilar por los flashes del momento (si es que algún día conseguimos alguno que valga la pena) ni terminar cambiando el lápiz por el micrófono. Lo mejor es trabajar en silencio y cultivar la amistad donde pueda darse.

-Unamuno hablaba de la intrahistoria, no la historia de las grandes batallas sino de los hitos del día a día. ¿Tu interés por la historia tiene algo que ver con esto? Es efectivo que la historia, sobre todo en esta etapa de mi escritura, tiene mucho de relevante. Veo acá la posibilidad de trabajar no solo con referentes clásicos de la literatura, sino también con procesos, hechos, personajes y nomenclaturas que aporten a la construcción de mi poética. Historia y literatura, son como dos hermanos que avanzan por caminos tan similares que, comúnmente, suelen perderse sus atribuciones específicas como en el caso de crónicas, cartas y documentos administrativos tempranos, que con el transcurso del tiempo van adquiriendo mayor significación y relevancia. Pero debo decir que me interesa más ampliar el zoom de la mirada, a la opción de detenerme en lo cotidiano o cosas más puntuales, (lo que nada tiene que ver con una suerte valoración del discurso histórico oficial, ni con la omisión de la trascendencia del hombre común como potencial actor del cambio social). Como he dicho en otras oportunidades, creo que se ha perdido el sano ejercicio de mirar y entender los fenómenos en su generalidad a cambio de la parcelación constante del

23


24


enfoque: la especialización sobre especialización termina siendo una curiosa y nueva forma de ceguera, una muerte lenta por la hipertrofia de un solo músculo, y bueno, en la actualidad hay muchas obras que dan cuenta de ello.

-Romería es también el título de un poema central del libro. En él afirmas que tu canto maldice y perdona. ¿Cuál es tu idea de convivencia entre las culturas mapuche y chilena? Hay que entender que la opresión históricamente ha venido desde las estructuras institucionales que el poder va configurando para asegurar control en sus dimensiones territorial, económica, religiosa e incluso psíquica y que, haciendo uso de las nuevas tecnologías, estas formas de dominio se van complejizando conforme se avanza. Ha sido este “poder”, con sus distintas manifestaciones en el tiempo, y no el común mayoritario de la sociedad chilena, el que ha ejercido esta violencia. En estos últimos 20 años (sumemos también la resistencia histórica) ha sido el movimiento indígena y más puntualmente el mapuche, el único capaz de frenar y poner en riesgo esta institucionalidad: ya no son los grandes movimientos sociales o llamados también populares, los que han asumido este protagonismo. Por este motivo también, el mapuche, ha sentido la represión de Estado más dura. Una convivencia en donde no se criminalicen las reivindicaciones, no solo de las minorías indígenas, sino de todo aquel movimiento social que cuestione, critique, y pretenda establecer cambios estructurales que beneficien a la mayoría y no a unos pocos. Eso sería un buen comienzo, pero solo el comienzo. Es un tema largo y sus aristas, múltiples. -En “Culebra en la noche” aparecen dos modos encontrados de vivir la sexualidad. ¿Es posible la síntesis o el acercamiento? ¿O su encuentro es caótico? Es curiosa la lectura que haces, pues no escribí ese texto pensando en lo sexual como un tema relevante en el poema, pero sí es posible advertir dos modos de vincularse y ver al mundo. Existe una manera desprovista de culpa, vitalista y primigenia, donde podríamos considerar lo sexual como otra manifestación de esta integración con lo natural. Por otro lado, está el cruce con lo occidental, su culpa judeo-cristiana y sus cinismos. La culebra, más que tener una connotación sexual, asume el rol de una compleja mensajera, que carga este simbolismo binario. El hombre tiene la opción de escuchar esta sabiduría o bien someterse a su castigo. Jugamos con una serpiente que nos recuerda a la del huerto sagrado del edén, pero también a kai kai y a tren tren vilú.

-Tus páginas se hacen eco también de la violencia. ¿Es algo congénito o podremos algún día resolver nuestras diferencias sin que llegue la sangre al río? No soy muy optimista en este sentido, al corto plazo no veo manera de terminar con esto, menos considerando las posiciones ideológicas representadas en el gobierno y las coaliciones políticas y sus propuestas. La sangre no ha parado de llegar al río, desde el arribo de colón hasta nuestros días, y es sangre indígena, no hay que olvidarse de ello.

25


26


MAL

mal mío marcas momentáneamente miro muchos mohos más mienten movimientos monstruosos marcas meticulosas mecen mi mente marcho metonimia marchita mástil marcado mal

JUÁREZ “Calle del futuro” villa miseria antes del cigarrillo muslos rasgados por cercas de alambre damas cielo verde grita cuerpos desechos basura un tapiz de huesos y zapatos descomposición necrófilo torrente rito perverso carne seca

Marcelo Arce Garín, Exhumada.

27


28


Palabra

Es agua Es río Silencio

Es mar Un puente a cruzar

Las preguntas

Y allí nace allí crece y allí lanza

Dardos en mi ventana

Su marea y su vértigo

Y este frío Congela la lengua Y esta lluvia Eterno el paraguas En un rincón Desconocido De nuevo El aire Las preguntas

Ingrid Odgers, Galería.

29


30


El cisne lleva en su garganta un fuego amargo: apag贸 la luz de las palabras y va quemando las hojas que arrastra un libro de dudas peregrino de la brisa envuela hacia un signo infinito

Ana Rosa Bustamante

31


32


Señalemos con lápiz

Señalemos con lápiz hasta dónde llegó el agua, no debemos olvidar que alguna vez estuvimos a punto de vivir como náufragos.

Mecanografista

No logro descuajeringar ese cielito, mirar esa nada, dormir ese núcleo indeleble. No logro desprender el ocaso, picotear como un ave las migajas del día. No siento que estar se trate de mí. Estar es un equilibrista con paraguas, yo vengo a mecanografiar los sueños.

Cristina Cambareri

33


34


EN EL OJO DEL TUNEL ARDE LA DIMENSION INEDITA siento el peso del túnel sus garras excavando esas que dejan la página NEGRA el pecho no puede astillarse más la mente toma la AUTOPISTA subiendo escaleras en el aire el espacio es vacío y negro cuando tengo el llanto encerrado una luz eléctrica ILUMINA todo y me abro en el ojo del túnel procreo sin semillas soy tan FERTIL como el aullido del mar velocidad máx. 90 dicen encienda las luces en el túnel como si uno ya no estuviera encendido desde siglos no hay DESVIO no hay regreso llamo por el teléfono de emergencia el túnel mira dentro de su ojo un luminoso cadáver afino el oído haré amistad con EL TUNEL aunque me lije el pecho haré amistad con el cuerpo con las emociones con LA VOZ comprenderé los gestos y ademanes del incendio que arde sin saber asumiré las manos artríticas que no se cierran ante la carne ni la espada todos saben que me están matando LENTAMENTE que las entrañas son Mérida que estos son los años plásticos donde las semillas son LA TRANSICION que estos son los años SIN LENGUA las rocas sangran nieve blanca cuchillera el ojo del túnel sabe que no ve todo las pequeñas llamas van corriendo hacia la orilla del mar las llamas alcoholes derritiéndonos Gladys Mendía (Venezuela, 1975) www.lospoetasdelcinco.cl Email: mendia.gladys@gmail.com

35


36


PUDUHUAPI El silencio es palabra, Palabra fluyendo hacía lo hondo Oleaje, onda irreversible como soplido y cielo En medio entremedio de Sombras que se apagan Eso, ese espontáneo rumor, Esa circulación, circulación que Llaman silencio.

HUELLA Soy vestigio, vestigio De color inacabado El tono particular del amor La incandescencia dejada atrás enterrada o fría. Soy vestigio, vestigio vuelto al presente, Como el viejo escape de los amantes ese color que no acaba Inacabado y solo.

Óscar Mancilla

37


FLORES MUSTIAS

Cuatro días y seis horas exactas antes de su fin, Camila Egaña Godoy probaba el delicioso mariscal con vino blanco que años más tarde dio fama a la posada Ancarola de San Antonio. Aunque tenía unos kilos de más, en seguida pidió un flan de manjar, durazno y nuez moscada y luego una copa de helado. El reencuentro con el puerto le trajo muchísimos momentos de regocijo. Pero debía cumplir una misión y no deseaba fallar. Por la noche condujo hasta el cementerio de la ciudad, y estuvo oculta entre tumbas hasta divisar una luz a eso de las dos de la madrugada. Acercándose con sigilo y destreza, Camila vio que un hombre de unos sesenta años, cabello ceniza y mediana estatura forzaba una lápida con su chuzo. - Ponga la herramienta en el suelo y luego levante las manos. Si me mira a los ojos, lo mato- Dijo la mujer apuntándole con un arma. El hombre obedeció de inmediato y mantuvo la vista clavada al suelo. - Un ladrón de tumbas me imagino - Masculló ella con ira contenida-. Quizás eres algo peor. - Soy un salvador de almas- Dijo el extraño. Camila extendió la mano diestra hacia el desconocido, y su piel clara palideció hasta lo indecible. Luego de permanecer unos segundos en silencio, le dijo: - Usted lo conoce. - Es verdad- Afirmó el hombre-, lo he visto. Fue la experiencia más horrible de mi vida. Mi nombre es Francisco Legrand. Por favor, ayúdeme a cargar hasta mi casa el cadáver que reposa en este sepulcro, y le contaré lo que hago para combatirlo. Subieron a la cajuela del automóvil de Camila los restos de un joven pelirrojo. Ella se estremeció al ver las marcas de torturas que presentaba el cuerpo. - ¿Sabe a que huele este muchacho? - Preguntó Legrand. - A flores mustias - Contestó ella-, el maldito acostumbra frotar pétalos contra la piel de sus victimas, y luego rellenarles la garganta con flores de coronas. En Valparaíso mató a catorce personas, y desde allí vengo siguiéndolo. - ¿Cómo supo que él estaba en San Antonio?... - Si no hubiera estado aquí me habría buscado. Ambos nos necesitamos. Francisco Legrand vivía en un vagón abandonado de esa vía entre San Antonio y Rancagua que la compañía había dejado a medias. Una bruma lánguida sembraba la tierra. - Tengo trampas por todos lados- Dijo el hombre-. Si ese mal nacido llega a aparecerse por aquí, lo dejaré como jamón frito. Por favor, pase a mi humilde hogar, y disculpe el desorden. Es un mal de nosotros los genios.

38


En el interior del vagón apenas había espacio para una colchoneta. Había un sin fin de aparatos, circuitos, cables, extensiones; y en medio de todo una camilla metálica, donde Legrand puso los restos del pelirrojo. - Si no me hubiera colgado al tendido eléctrico estaría en la ruina- Dijo Francisco-. En todo caso no lo recomiendo a nadie. ¿Ve ese aparato que esta allí?... Es una lavadora que inventé. El otro día me dio la corriente y como andaba sin ropa atraje una hoja de papel a directamente a mi culo... Tras conectar agujas y cables al cuerpo del joven, Legrand encendió la mayoría de sus aparatos. Camila notó que su cabello color miel se erizaba ligeramente. Hubo un zumbido largo y molesto, y por último el joven pelirrojo abrió los párpados llorando desconsolado. Entonces Legrand musitó algo en un idioma muy dulce que Camila desconocía, y sus palabras resonaron hermosas como si las acompañara una energía sublime. Un rayo transparente hizo blanco en el pecho del joven. En seguida Francisco Legrand le dijo en lengua común: - ¿Te obligó a renunciar verdad?... - Si- Contestó el pelirrojo sin moverse. Legrand le habló al oído y luego de que expresara un inmenso alivio el joven manifestó: - Si, que ese sea mi destino. - Entonces- Dijo Francisco Legrand con voz grave-, vete así como viniste, y olvida el dolor que acompañó tu adiós del mundo. Un resplandor obligó a Camila a cubrirse la vista, y cuando abrió los ojos todos los aparatos se hallaban apagados, y el joven pelirrojo estaba muerto. - Solo resulta si están fresquitos y más o menos enteros- Comentó Francisco. - ¿Usted inventó la Maquina de Resucitación?... - Yo construí esta hace ocho años, pero sé que existe una en Santiago, otra en Antofagasta, y si no me equivoco también hay una en Rancagua. - ¿Quién le enseñó esas palabras extrañas que pronunció al principio?... ¿A qué Lengua pertenecen?... - No lo sé- Contestó el Francisco Legrand y una sombra de inquietud cubrió sus ojos calmos- Las aprendí en un sueño que no me dejaba en paz. Hace mucho tiempo que perdí la noción entre lo real y lo ficticio. Al verla en el cementerio esta noche, pensé por un momento que estaba alucinando. Cuando Camila bajaba del vagón dispuesta a seguir su camino, volteó para preguntarle al resucitador: - ¿Alguna vez se ha propuesto destruirlo?... Usted dijo que lo podía freír... - Lo haría si intentara hacerme daño- Dijo Legrand-. No todos somos guerreros y enarbolamos enseñas de un bando. Hay zonas intermedias, donde uno puede vivir sumergido en un pozo abandonado. Además le temo demasiado. La Sangre de Kaikai fluye casi pura por las venas de ese demonio... - Lo sé- Murmuró Camila mientras subía a su automóvil.

39


- ¿Usted es la Heredera de Treng-Treng, verdad?... La serpiente que salvó al mundo... - Soy una mujer con tres días y siete horas de vida- Contestó ella mientras aplicaba la reversa. El tiempo transcurría indolentemente. Camila vigilaba las calles, pero no conseguía pista alguna. Sin embargo la presencia del otro contaminaba su ser. Iba tras ella para absorberla a la hora de la agonía, y así volverse independiente y más temible. La atormentaba una gran angustia. Camila se hacía cada vez más humana. Como un virus fue apoderándose de su alma el recuerdo del terremoto de 1985, y la destrucción que trajo a su amado San Antonio. A poco más de dos horas del fin, Camila pudo hallar el rastro que buscaba. Una sombra que le helaba la sangre salía del cementerio con dos coronas en sus manos. Mientras la seguía vio al guardia del campo santo: Se hallaba inconsciente sobre una lápida.

40


Cuando el Heredero de Kaikai se internó en el bosque, Camila redujo las revoluciones para no delatarse. La obscura silueta se detuvo frente a una mujer de unos cuarenta años que se hallaba atada de pies y manos. Una pelota de goma le atoraba, y en su mirada desorbitada refulgía el esplendor de la muerte. - ¡Detente y no me mires a los ojos, o te mato de inmediato!- Exclamó Camila-. ¿No te cansas?... - Jamás acabarán conmigo- Dijo el asesino-. Soy el condimento secreto de la sopa más sabrosa. Después que ella le descargó su arma en el cuerpo, el Heredero de Kaikai se puso de rodillas; y rápidamente Camila extrajo un hacha armada con madera de voigue, el árbol sagrado de los mapuches, y la arrojó sobre su enemigo. Pero no tuvo fuerzas para comprobar si había acertado, porque justo en ese instante cayó sin sentido. Cinco minutos antes de su adiós, Camila tuvo un momento de lucidez y vio a Francisco Legrand gritando alborozado con una batería de auto en las manos: - ¡Logré encerrarlo!... Cada noche de mi vida mearé sobre el mal nacido... - ... ¿La mujer está a salvo?... - Preguntó ella con un hilo de voz-. - Apenas la desaté huyó como un conejo... - No la culpo- Musitó Camila-... ¿Puedo pedirle un favor?... - El que usted quiera... - Diga ahora esas palabras que conoce. Usted sabe cuanto las necesito. Y por todo lo que usted considere sagrado lleve mi cadáver a un incinerador.

Cristián Berríos

41


42


Prisionero de un niño Quisiera poder poner Un pie sobre otro Y luego volar Sobre los barrotes Y quitarlos de tus Prisioneros ojos, Tienes tu libertad Guardada en un libro escrito en el océano Sumergido en altas quebrazones de olas Que lloran por tus ojos Tus párpados renegados Tanto luchaste por un mañana Injusto es tu calvario Tú y tu alma se cansaron de inocentes pero dolorosos maltratos Cantaste una triste estrofa de hojas hiladas por la luna Creo que jamás te imaginaste a dónde llegarías. Sólo me queda decirte Qué equivocados pensamientos de un niño que hoy calma su llanto eterno.

Claret Cea.

43


44


TESTIGO DE DESTRUCCION

Llora el viento por no tener a quién acariciar en las noches. Sufre el lago de mi tierra por no poder dormir a sus peces. Grita un hombre en el seno del despecho de su vergüenza por haber usado la motosierra. El agua fluye mientras le toma la falda a la niña que sentada está en una piedra con su último suspiro. El último chilco cayó ayer. Fluyó como las palabras de vida que se las llevó el viento. Mi mano transparente quiere atravesar la maleza, pero esta maleza que un día, tan segura de sí misma, dijo “Tecnología y surgimiento” ha muerto.

Nicol Calfunao.

45


46


Cómo escribir en tercera persona

Cómo escribir en tercera persona si no sé cómo vivir sin miedo si la gente me aterroriza cómo llorar sin lágrimas si mis ojos botan agua cómo vivir la vida si no sé qué es vivir dime dime que es lo que yo no sé que pasó dime dime que yo no sé si esto es miedo de amor dime dime si en la vida solo hay que sufrir dime como escribir de ti si no sé nada de mi cuéntame como confiar en ti si no se quién eres de verdad cuéntame si en verdad de mis ojos salen gotitas de agua cuando trato de saber la verdad cuéntame que en la vida también hay felicidad cuéntame por qué nada es eterno ni siquiera el dolor como sé que esto es miedo no es intuición dime que es verdadero y que no sufriré otra vez cuéntame que sucedió en mi pasado que ahora le tengo miedo al amor dime por qué pienso que todo es un poco de felicidad y un montón de dolor explícame por qué mierda no soy como quiero explícame por qué nada sale como yo espero explícame por qué cuando te necesito no te tengo explícame por qué en esta vida todos mentimos sabiendo que duele más que la misma verdad dime por qué lloras como sales esas gotas cuéntame qué sucede explícame por qué diablos mientes.

Bárbara Mora

47


48


Sueño

¿Por qué me encanta en la noche Soñar con tu sonrisa, tus ojos, Tus labios, tu rostro, soñar cada día Que me besas y me acaricias Con tanta ternura el rostro Y nos abrazamos con tanto amor Y nuestros cuerpos se vuelven uno solo. ¿Pero por qué sólo pasa a ser un sueño? Esta es una sola fantasía de noche Que de tan sólo pensar que ya es de día Me asusta más el saber que tú tienes otra Y tú nunca sabrás de mis sentimientos Y mi amor por ti tendrá que morir Igual que todo lo que está a mi lado.

Denise Fuentes

49


50


Te amaré Un final empapado de sangre el dolor nunca se irá, el tormentoso día jamás será olvidado la triste partida de un amor sin vida por siempre será recordado. Ama no me dejes, no abandones este cuerpo penoso no me dejes en esta triste agonía que sin ti será una pesadilla. Amor no me dejes no empapes de sollozos mi vida no me quites mis últimos días que por ti ya no me queda más vida. Me quitaste todo y ahora tú te largas, que haría yo por volver a esos días en los que no te conocía. Si tan sólo supiera cómo decirte adiós si tan sólo supiera cómo olvidarte simplemente sería feliz pero moriría de pena sin ti Pero vale morir para ser feliz así que hoy te digo adiós, hoy aprendí algo sobre ti que siempre amaste a otra alma pero por siempre te amé, te amo y te amaré. Katherine Antipe

51


52


Eternidad y reencarnación “y de mi cuerpo descompuesto, crecerán las flores Y yo estaré entre ellas…Eso es eternidad” -Edvard Munch …y caí en un pozo tan hondo, Tan profundo y vacío, Tan oscuro y frío Como mi sin-razón. Y ahí quedo mi angustia Y nació una tristeza, Curiosa aspereza De mi corazón. Y ahí fue quedando Mi pálido cuerpo, Puesto entre cerros, Ahí en mi ataúd. Y mientras se helaban Mis pálidos huesos, Sobre mi losa Creció una flor. Azfael Martínez

53


54


Almudena Aibar Hidalgo, de su libro El manuscrito de la risa y su perfume.

55


56


A ti, que lo eres todo.

Tú que no serás nunca, Que pudiste ser todo, Que fuiste todo y que eres todo, A ti que suenas en mi sien intensa, Donde mueren las horas, Donde el olvido es ser, A ti que naces a cada palabra, Por qué el mundo se mira Con la cierta distancia, Por qué no hay tiempo ahora, Por qué tanto dolor. Prefiero de las piedras El cálido susurro, La esperanza vestida De la resurrección. Hay puertas, hay ventanas, Nadie nos ha vedado Caminar por las brasas Hasta la defunción.

Nelson Vallejos

57


58


Recorre el sol, avisa de sus púas, cuando el incendio se propaga muere, sigue naciendo, conversa, ve al mercado, come, camina, silba, sale al sol‌

no ha terminado el sol de difundirse y hay una rama en la memoria que llega reptando por la tierra seca para abrir las palabras olvidadas

AbdĂłn Corral

59


60


ALBUM DE FOTOS Actividades Literarias en el Liceo

61


Elicura Chihuailaf se dirige a las estudiantes del Liceo. (Foto: Gerardo Araneda)

62


Las estudiantes Camila Leficura, Isabel Marileo, Tania MelĂ­n y Jacqueline Nahuelpi leyeron poemas de Selva Saavedra traducidos al mapuzugun.

63


Los poetas Jaime Medina, Elena Muñoz, Nelson Pacheco y Cristian Cayupan, de la mesa regional de escritores Juan Pablo Ampuero, rindieron un sentido homenaje a Juan José Irarrázabal, poeta fallecido el día anterior a la tertulia.

64


Nicol Calfunao, Karina Campos, Leslie Parra y Katherine Antipe posan frente al panel que anuncia la Tertulia literaria.

65


Claret Cea disfruta de la exposici贸n dedicada a Selva Saavedra, en la que tuvo una participaci贸n destacada.

66


La profesora Patsy Riquelme habl贸 de la humanidad de Selva Saavedra y recit贸 uno de sus poemas in茅ditos.

67


Consuelo Mart铆nez, poeta y futura pedagoga que form贸 parte de Sayenco y sigue colaborando en sus actividades.

68


69

Sayenco abril 2011  

Revista Sayenco Liceo GM Temuco Dos inèditos de Selva Saavedra

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you