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Sapiens Research Ranking U-Sapiens 2014-1 100 mejores por materias / Ranking Col-Sapiens 2012-2013

Boletín Científico Vol. 5(1)-2015 ISSN-e: 2215-9312 www.sapiensresearch.org Arte visual: Fernando Cadenas (España) fernandocadenas@gmail.com http://www.fernandocadenas.com/


ISSN-e: 2215-9312. Volumen 5 / Número 1 / enero-junio de 2015 Directora: Mónica Cuellar-Castro Editor general: Carlos-Roberto Peña-Barrera (editor@sapiensresearch.org) Edición-diagramación: Sapiens Research Group (asistente@sapiensresearch.org) Publica: Sapiens Research Group (Calle 49 # 15-81 Of. 302, Bogotá, Colombia) Tel: (571) 311-520 8569 Comité editorial Dra. Angélica De Sena (angelicadesena@gmail.com) (Universidad de Buenos Aíres-Argentina) Dra. Begoña Enguix (benguix@gmail.com) (Universitat Oberta de Catalunya-España) Dra. Mawency Vergel-Ortega (mawencyvergel@gmail.com) (Universidad Francisco de Paula Santander-Colombia) Dra. Mercedes Di Virgilio (mercedes.divirgilio@gmail.com) (Universidad de Buenos Aires-Argentina) Dra. Miriam Pardo-Fariña (mpardo@unab.cl) (Universidad Andrés Bello-Chile) Dda. Pámela Neumann (pamela.j.neumann@gmail.com) (University of Texas at Austin-Estados Unidos) Dda. Yanina Welp (welpita@gmail.com) (University of Zurich-Suiza)

Comité científico PhD. Alejandra Ojeda-Sampson (aojedasampson@gmail.com) (Universidad Latina de México) PhD. Ana Soliz Landivar (ana.soliz@giga-hamburg.de) (GIGA German Institute of Global and Area Studies-Alemania) PhD. Anayra O. Santory-Jorge (asantory@gmail.com) (Universidad de Puerto Rico) PhD. María Ofelia Ros Matturro (ofelia@fastmail.net) (University of Michigan-Estados Unidos) PhD. Nicola Caon (nicola.caon@gmail.com) (Instituto de Astrofísica de Canarias, España)

Arte visual de la portada: Fernando Cadenas (España)

fernando.cadenas@gmail.com http://www.fernandocadenas.com/ Para el Boletín Científico Sapiens Research (BCSR), que los autores envíen sus contribuciones, sean artes visuales o escritos originales-inéditos, significa que, para el caso de los últimos, no han sido ni serán publicados en otro medio de comunicación en papel o electrónico; pero, para el caso de los primeros, no tendrá ningún inconveniente en publicar aquellas que hayan sido plasmadas en otros medios de comunicación. Para esta revista es muy importante que se haga una breve reseña de los autores, información de contacto, publicaciones y links de sus producciones. Por tal razón, resaltar el perfil de los autores y sus capacidades es de gran interés. No obstante, el contenido de los escritos publicados es de exclusiva responsabilidad de los autores, y no refleja necesariamente la filosofía de esta publicación ni el pensamiento particular de cada uno de sus integrantes. Colaboraron de árbitros externos: Ana Cervio (Argentina: anacervio@hotmail.com, anacervio79@gmail.com); Graciela Magallanes (Argentina: magallanesg@yahoo.com); Gabriela Vergara (Argentina: gabivergaramattar@gmail.com); Rebeca B. Cena (Argentina: rebecena@hotmail.com, rebecena@gmail.com); Carla Zibecchi (Argentina: carlazibecchi@hotmail.com); Pilar Arcidiacono (Argentina: pilar.arcidiacono@gmail.com); Bernat Tort (Puerto Rico: bernattort@gmail.com).


www.sapiensresearch.org Colaboran en este número Psique: María Alicia Moreno-Salazar e Isabel Stange-Espínola (México) Psique: María-Ignacia Godoy-Hellwig (Chile) Sofando: Víctor Torres Rodríguez (Puerto Rico) Sociologando: Karina Inés Ramacciotti (Argentina) Sociologando: Teresa Pacheco-Méndez (México D.F.) Sociologando: Florencia Chahbenderian (Argentina) Sociologando: Mónica Gelambí-Torrell (España-Italia) Sociologando: Enrique Pastor-Seller y Raquel Torralba-Planes (España)

El Boletín Científico Sapiens Research (BCSR) es un publicación semestral (enero-junio y julio-diciembre, que edita-publica Sapiens Research Group y que inició en enero de 2010), electrónica y digital, de libre acceso y descarga, cuyo objetivo principal es visibilizar artículos (principalmente en español, pero también en otros idiomas como portugués y francés) de investigaciónreflexión a la comunidad científica y académica internacional, bajo el contexto de diferentes secciones: Latín-A (temas latinoamericanos), Lógyca (temas de lógica y sentido común), Psique (temas de psicología), Sociologando (temas de sociología), Sofando (temas de filosofía) y Urbis (temas de urbanismo), secciones que son editadas por importantes investigadoras de distintos países de Europa y América, y que está dirigida a toda la comunidad interesada en los temas de las secciones. También publica otro tipo de artículos, desde otras secciones de interés cultural y general. Finalmente, este medio de comunicación también da a conocer el Ranking U-Sapiens (clasificación de universidades colombianas según indicadores de investigación) y el Ranking Col-Sapiens (clasificación de los mejores colegios colombianos según categoría, calidad y acreditación). Nota legal: la postulación de originales-inéditos implica que los autores conocen y suscriben las “Pautas: contribuciones y arbitraje”. La política de libre acceso a los contenidos contempla que los autores autorizan que sus originales-inéditos sean editados, publicados, reproducidos e incorporados en cualquier forma y medio, para fines educativos-investigativos. Por lo tanto, se autoriza la reproducción total o parcial de esta obra para fines educativos-investigativos, siempre y cuando se cita la fuente. Ética de publicación: los autores tienen derecho de hacer copias (impresas o electrónicas) del artículo para su uso personal o enseñanza en el aula; hacer copias y distribuir copias del artículo de la revista (incluso a través de e-mail) a sus colegas de investigación, para su uso personal por sus colegas y para fines académicos; publicarlo en su sitio web personal o institucional; de presentar el artículo de la revista en un evento y distribuir copias en papel para los asistentes; usarlo (artículo sin respaldofinanciación institucional) como soporte de formación en su sitio de trabajo; incluir el artículo (todo o parte) en una tesis o tesina; utilizar el artículo (todo o parte) en una recopilación impresa de sus obras, como la colección de escritos o notas de la conferencia (después de la publicación del artículo en la revista); a preparar otras obras derivadas, para ampliar el artículo de la revista en formato de libro, o de lo contrario volver a utilizar partes o fragmentos de otras obras, con pleno reconocimiento de su publicación original en la revista. http://www.facebook.com/pages/Boletin-Cientifico-Sapiens-Research/181844285178334 https://twitter.com/sapiensresearch http://issuu.com/sapiens-research


Sapiens Research GROUP Latín-A: Los nuevos socios políticos y comer-

ciales de América Latina Por Dda. Pámela Neumann (University of Texas at Austin, Estados Unidos) y PhD. Ana Soliz-Landivar (GIGA German Institute of Global and Area Studies, Alemania), editoras de sección

Durante los últimos años, los países latinoamericanos han demostrado una política más activa de diversificación de socios políticos y comerciales. Esto se ha visto reforzado por el mayor atractivo de la región latinoamericana con países de estabilidad política y de un crecimiento económico sostenido. Por su parte, las recientes crisis económicas financieras en Estados Unidos y Europa favorecieron en gran medida a que economías florecientes como China intensificara sus intercambios con nuevos mercados. Es así que la constelación de (1) política exterior de diversificación de países latinoamericanos, (2) los problemas económicos financieros de Estados Unidos y Europa, y (3) el despliegue de China han dado paso a lo que podría ser una nueva arquitectura de intercambio comercial y del sistema internacional. Asimismo, presenciamos un activo debate sobre el despliegue político, económico y cultural de China en América Latina (León-Manriquez 2006; Shixue 2006; Cesarin 2007; Malamud 2007; Hsiang 2009; Ellis 2009, 2011) y las posibles implicaciones de ello para los intereses de Estados Unidos como el actual poder global (Brzezinski and Mearsheimer, 2005). Sin embargo, es necesaria evidencia empírica que pueda explicar si la relación de China con países latinoamericanos podría afectar o no intereses estadounidenses y, por otro lado, las implicaciones de ese creciente poder económico para los gobiernos y comunidades locales de la región. Por su parte, China no es el único nuevo socio extra-regional de América Latina, ya que Rusia busca también posicionarse y ampliar sus relaciones con la región latinoamericana. Aunque hasta ahora los intercambios con Rusia se han mantenido limitados y en áreas específicas como la venta de armas, Rusia requiere una mayor expansión, principalmente en el área de importación de productos agrícolas desde Latinoamérica. La motivación rusa obedece a su necesidad de hacer frente a las presiones estadounidense y europeas debido al conflicto en Ucrania (Infolatam, 2014). Es así que surgen interrogantes como: 1. ¿Cuáles son las implicaciones políticas, estratégicas, sociales, y comerciales para América Latina en sus relaciones bilaterales con China y Rusia? 2. ¿Cuáles podrían ser los efectos para los socios tradicionales de la región latinoamericana como Estados Unidos y Europa? 3. ¿Cuáles son los intereses de China con sus socios estratégicos como Argentina, Brasil, Chile, México o Venezuela? 4. ¿Cuál ha sido el impacto de la creciente presencia de China en el sector de la minería en Chile y Perú? 5. ¿Cuál ha sido el rol de China para la industria brasileña? 6. ¿Los prometedores intercambios con Rusia serán circunstanciales o apuntan a seguir transformando esa nueva arquitectura del sistema internacional? El llamado a artículos se instala en búsqueda de contribuciones que respondan a las interrogantes planteadas, así como también que amplíen el tema expuesto. Referencias Brzezinski, Z: y Mearsheimer; J.J. Clash of the Titans, in: Foreign Policy, 146, 47-50. 2005. Cesarin, Sergio. China y América Latina: auge y caída del Consenso de Beijing y el Consenso de Washington. En publicación: Del Sur hacia el Norte: Economía política del orden económico internacional emergente. Girón, Alicia; Correa, Eugenia. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Buenos Aires. Octubre. 2007. [fecha de consulta: 7 agosto 2014]. Disponible en: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/sursur/giron_correa/07Cesarin.pdf Ellis, R. Evan. China in Latin America. The Whats & Wherefores. Lynne Rienner Published, 2009. __________. China’s Soft Power in Latin America. A Case Study, in: Joint Force Quarterly, 60, 1, 85-91. 2011. Fernández, J. y Hogenboom, B. Latin America Facing China. South-South Relations beyond the Washington Consensus. CEDLA Latin America Studies 98, 2010. Hsiang, Antonio C. China Rising in Latin America: More Opportunities than Challenges. Journal of Emerging Knowledge en Emerging Markets: Vol. 1, Article 4. 2009. León-Manríquez J. L. China-América Latina: una relación económica diferenciada, Nueva Sociedad, 203. 2006. Malamud, Carlos. Los actores extrarregionales en América Latina (I): China, Real Instituto Elcano, Working Paper N° 50/2007. Nunez, Rogelio. Balance de la gira de Vladimir Putin por Latinoamérica [en línea]: Documento electrónico 2014. [fecha de consulta: 8 agosto 2014]. Disponible en: http://www.infolatam.com/2014/07/15/balance-de-la-gira-de-vladimir-putin-por-america-latina/ SHIXUE, Jiang. El desafío Chino. Nueva Sociedad, 203. 2006

Latín-A: Emerging political and economic partnerships in Latin America Por Dda. Pámela Neumann (University of Texas at Austin, Estados Unidos) y PhD. Ana Soliz-Landivar (GIGA German Institute of Global and Area Studies, Alemania), editoras de sección

Over the last few years, many Latin American countries have taken a more active approach to the diversification of political and economic or commercial partnerships. This dynamic has been propelled in part by the increasing attractiveness of countries in the region with political stability and sustained economic growth. In part, the recent financial crises in the United States and Europe have opened the door for China to expand into new markets in the region. Thus, a constellation of (1) foreign policy of diversification among

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Sapiens Research GROUP Latin American countries, (2) economic challenges in the United States and Europe, and (3) the rise of China, has led to what may become a new architecture of commercial exchange and international relations. At the same time, there is growing debate about the political, economic, and cultural reach of China in Latin America (León-Manriquez 2006; Shixue 2006; Cesarin 2007; Malamud 2007; Hsiang 2009; Ellis 2009, 2011) and the possible implications of these dynamics for the United States as a global power (Brzezinski and Mearsheimer, 2005). However, empirical evidence is needed to explain whether and how the relationship between China and Latin American countries could affect U.S. interests in the region, and on the other hand, the implications of this growing economic power for the governments and local communities of the region. Notably, China is not the only new partner outside the region, as we have seen Russia seeking to position itself more strongly in Latin America as well. To date, exchanges with Russia have been more limited, mostly confined to specific areas such as the sale of arms and the importation of agricultural products from Latin America. Russia's priorities are arguably motivated by both U.S. and European pressure related to the ongoing conflict in Ukraine (Infolatam, 2014). Thus arise questions such as the following: 1. What are the political, strategic, social, and commercial implications for Latin America in their bilateral relations with China and Russia? 2. What might be the impact of these dynamics for traditional partners of the Latin American region, such as the U.S. and Europe? 3. What are China's interests in terms of its strategic partnerships with Argentina, Brazil, Chile, Mexico, or Venezuela? 4. How China's growing presence impacted the mining sector in Chile and Peru? 5. What has China's role been in Brazilian industry? 6. Are Russia's increased exchanges in the region merely circumstantial or do they point to broader changes in the international system? This call for articles invites contributions that respond to the questions raised above, as well as those which expand upon this theme.

Lógyca: Educación emocional vs matemáticas PhD. Nicola Caon (Instituto de Astrofísica de Canarias, Tenerife, España), editor de sección

Hace un par de meses, la comunidad autónoma donde vivo ha decidido añadir una nueva asignatura en los centros escolares públicos, llamada «Educación emocional y para la creatividad». Supuestamente, el propósito de esta asignatura es proporcionar «una enseñanza que pretende validar el papel que desempeñan los aspectos del mundo emocional y creativo en relación con los contenidos curriculares como proceso y parte que garantizan la educación integral de las personas». Según un artículo publicado en un periódico local, los niños aprenderán así a conocer sus propias emociones y a «ajustarlas para que no les desorienten y para poder dar una respuesta responsable a lo que sucede a su alrededor. Además, aspira a estimular la creatividad vital, la que permite idear soluciones innovadoras, aplicables en el futuro a actividades como la emprendeduría». Y esto es importante porque «Las empresas requieren a sus trabajadores seguridad en sí mismos, autonomía, capacidad de trabajo en equipo y ven en estas cualidades una relación directa con la productividad». Aparentemente se trata de una propuesta valiente e innovadora que ayudará a los niños a afrontar los retos que impone la sociedad, pero esta perspectiva choca con el hecho que, para dar cabida a las dos horas semanales de esta asignatura, hay que reducir las horas lectivas de otras: habrá una hora menos de matemáticas y otra hora menos de comprensión lectora, dos asignaturas que, personalmente, considero fundamentales. Yo vería bien, quizás, la «Educación emocional» como una actividad extracurricular, llevada a cabo conjuntamente con los padres, quienes son los responsables últimos de la educación (incluida la emocional) de sus hijos. Hay otros aspectos que me preocupan un poco. ¿Fomentará esta asignatura el espíritu crítico en los alumnos, la capacidad de pensamiento independiente, la competencia para valorar y discutir si caben las decisiones que toman las autoridades, para formar adultos responsables? ¿O tal vez hay una «agenda oculta» donde lo que se persigue es crear trabajadores/empleados útiles a los políticos y a los emprendedores, o sea, con una actitud de resignación, que se conformen pasivamente con sus condiciones de trabajo o de ciudadanos, que no sepan o quieran luchar por sus derechos o para mejorar su vida, o sea (exagerando un poco), tontos pero felices? Me gustaría así proponer algunos temas de discusión: 1. ¿Es la «educación emocional» una asignatura que sí, en efecto, puede ser de gran utilidad y beneficio para los niños? 2. ¿Es justo reducir las horas de matemáticas y comprensión lectora, o hay otras asignaturas menos «importantes» que podrían ser sacrificadas? 3. ¿No sería mejor dejar la «educación emocional» a los padres, eventualmente formando éstos últimos, o en cualquier caso involucrarlos en su enseñanza? 4. ¿Existe el riesgo de que esta asignatura lo que realmente pretende es enseñar a dominar o reprimir las emociones para formar adultos más conformistas y «controlables»?

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Sapiens Research GROUP Lógyca: Emotional education vs mathematics PhD. Nicola Caon (Instituto de Astrofísica de Canarias, Tenerife, España), editor de sección

About a couple of months ago, the government of the region where I live decided to add a new subject to be taught in public schools, called «Emotional and Creative Education». In principle, the purpose of this new subject is to provide a «teaching aimed at validating the role played by all the aspects of the emotional and creative world in relation with all other subject matters so as to guarantee the integral education of people». According to an article published on a local newspaper, kids will learn to be aware of their own emotions and «to manage them in order not to get disoriented, and to be able to give a sensible answer to what happens around them. Moreover, it aims to stimulate their inbred creativity, which will allow them to conceive innovative solutions, applicable in the future to activities such as entrepreneurship». And this is important because «Companies want their employees to be confident, self-sufficient, and able to work in a team, all qualities with a direct impact on productivity». Apparently, this seems to be a very valiant and novel proposal that surely will enable kids to face challenges in their world. However, this perspective clashes with the fact that, in order to accommodate the two teaching hours devoted to Emotional education, other subjects will have their teaching time reduced, in particular mathematics and «reading comprehension» will both suffer a one hour cut, two subjects that I consider fundamental. I would rather suggest that Emotional education be set up as an extracurricular activity, carried out together with parents, who are those ultimately responsible for the education (emotional included) of their children. There is a couple of other aspects that worry me a little bit. Will this subject matter nourish the critical spirit in the students, the ability of thinking independently, the competencies for assessing and questioning, if necessary, the decisions taken by the authorities, thus growing into responsible adults? Or perhaps there is a hidden agenda where what it is looked for is to form a class of workers and civil servants useful to politicians and businessmen, who display a resigned attitude, who conform passively to their conditions as workers and citizens, who are unable to fight for their rights or for improving their life, that is (with a little exaggeration), dumb but happy? I would like to suggest the following questions for discussion: 1. Is Emotional education a subject matter that indeed can be very useful and beneficial for kids? 2. Is reducing the teaching hours for mathematics and "reading comprehension" the correct choice, or should other, perhaps less important subject matters, take the cut? 3. Wouldn't it be better if parents themselves took care of «emotional education», perhaps after receiving some training, or should at least the parents get involved? 4. Is there a risk that what this new subject actually aims for is teaching how to restrain and repress emotions so as to form more conformist and more easily controlled adults?

Psique: La familia, esa unidad fundamental de

la sociedad Dra. Miriam Pardo-Fariña (Universidad de Viña del Mar, Chile) y PhD. Alejandra Ojeda-Sampson (Universidad Latina de México, México), editoras de sección

Si bien parece que ya se encuentra “agotado” el estudio sobre la familia, esta se sigue mostrando como tema fundamental de estudio, ya que se mueve y transforma de acuerdo a los aconteceres económicos, políticos y sociales del mundo, siendo, además y aún, la unidad por excelencia donde el ser humano comienza a construir su ser y quehacer. Ahora bien, esto en sí mismo, es una postura que puede, incluso, ser cuestionada, rechazada y superada. Es así que su estudio amerita lecturas diversas y profundas que muestren esas diferentes formas de construirse la familia. En este sentido, se abren muchas interrogantes y lecturas posibles de este objeto de estudio. Estas pueden ser: 1. ¿La conformación familiar evoluciona o son sólo formas de mostrarse? 2. ¿Las condiciones socio-económicas inciden en la conformación familiar? 3. ¿La familia posee sus propias formas de autorregularse? 4. ¿Sigue siendo la familia la célula fundamental de la sociedad? Y así como estas preguntas, se pueden abrir muchas más dependiendo del observador-investigador que las haya estudiado. La familia es por mucho un tema actual, pertinente, y diverso, que amerita el esfuerzo de los diferentes estudiosos para continuar en la construcción de conocimiento, que permita su comprensión y, con ello, formas de convivir contemporáneas. Por lo anterior, y por medio de este espacio, nos proponemos abrir nuevas reflexiones sobre un tema tan cotidiano y, por ello, tan fundamental, que dé cuenta de un aspecto tan significativo en la vida del ser humano que impacta a todos y cada uno de los miembros que la conforman, lo cual determina, incluso, la forma en que se insertan en la sociedad.

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Sapiens Research GROUP Sociologando: Sociedades digitales y cambio

social Dra. Angélica De Sena (Universidad de Buenos Aires, Argentina) y Dra. Begoña Enguix (Universitat Oberta de Catalunya, España), editoras de sección

El presente llamado aspira a profundizar en el análisis de los cambios, transformaciones y permanencias sociales, favorecidos por la generalización de las tecnologías digitales, y su cada vez más imprescindible articulación con la vida cotidiana. En la clásica trilogía «La era de la información», del profesor Manuel Castells, se abordaba la transformación de la sociedad en todo el mundo a partir de la revolución tecnológica informacional, la globalización de la economía y la emergencia de una nueva cultura. No obstante, existe una gran brecha entre los paradigmas desde los que se estudiaban las tecnologías digitales y sus efectos en los años 1990 (hablándose entonces de anonimato, despersonalización y libertad favorecida por lo digital) y los lugares epistemológicos desde los que hoy se analizan, al entender estas tecnologías como una forma más de conocimiento disponible. Por este motivo, es relevante hoy reflexionar sobre cómo se imbrican estas tecnologías en nuestras vidas y cómo han transformado o no nuestra vida social. En particular, con este llamado, buscamos reflexionar y problematizar elementos como los siguientes: ambivalencia de la tecnología; redefinición de los límites entre lo público y privado; “nuevas” formas de socialización y sociabilidad; «nuevas» formas de participación social y procesos democráticos; “nuevas” formas de activismo; ciudadanía digital y procesos democráticos corporalizaciones en Internet; “Nuevos” mecanismos de control social; y relación entre sociabilidades online/offline.

Sociologando:

Digital

societies

and

social

change Dra. Angélica De Sena (Universidad de Buenos Aires, Argentina) y Dra. Begoña Enguix (Universitat Oberta de Catalunya, España), editoras de sección

This call aims to deepen the analysis of changes, transformations and social constants favored by the generalization of digital technologies, and their increasingly vital link with everyday life. In the classical trilogy "The Information Age" Professor Manuel Castells addressed the transformation of society worldwide through the informational technological revolution, the globalization of the economy and the emergence of a new culture. However, there is a large gap between the paradigms used in the 1990s to study digital technologies and their effects (then anonymity, depersonalization and freedom were considered typical traits of the digital) and the epistemological premises we use today to understand the digital, considered mostly as just an available form of knowledge. For this reason, it is relevant today to think about how these technologies are interwoven in our lives and how they have transformed (or not) our social life. In particular, with this call, we seek to reflect and problematize elements such as: ambivalence of technology; redefinition of the boundaries between public and private; "New" forms of socialization and sociability; "New" forms of social participation and democratic processes; "New" forms of activism; digital citizenship and democratic processes; digital embodiment; "New" mechanisms of /for social control and relationships between online / offline sociabilities.

Sofando: Cruces II

PhD. Anayra-O Santory-Jorge (Universidad de Puerto Rico) y PhD. María-Ofelia Ros-Matturro (University of Michigan, Estados Unidos), editoras de sección

La filosofía contemporánea ha expandido sus límites y se ha dejado afectar por diversas disciplinas y campos de estudio de las ciencias sociales y humanas. De esta manera, ha afectado, y se ha dejado afectar, por las ciencias políticas, las ciencias de la educación, el psicoanálisis, los estudios literarios, la crítica cultural, los estudios sobre cine, los estudios latinoamericanos, los estudios subalternos, los estudios espaciales, los estudios feministas y los estudios queer, entre otros. En estos cruces acontecen afectaciones teóricas de un enorme interés y de gran impacto sobre el pensamiento crítico actual. Entre los autores más destacados que trabajan estos cruces se encuentran: Alain Badiou, Peter Sloterdijk, Slavoj Žižek, Jacques Rancière, Jean-Luc Nancy, Jacques Derrida, Gilles Deleuze, Michel Foucault, Jacques Lacan, Fredric Jameson, Giorgio Agamben, Antonio Negri, Luce Irigaray, Julia Kristeva, Judith Butler, Gayatri Spivak, etc. El presente llamado de Sofando nos invita a contribuir en este campo teórico en el cual la filosofía se aventura y se compromete con problemas sociales, políticos, económicos, educativos, mentales y sexuales, que se despliegan en conflictos de género, de clase y de raza. Estos conflictos se encarnan en desacuerdos entre culturas hegemónicas y marginales que apelan a transformar el ruido en palabra, a fin de reconfigurar las relaciones entre lo visible y lo invisible, entre lo imaginable y lo inimaginable; reconfiguración que nos fuerza a repensar y reconfigurar nuestra propia subjetividad, en tanto amalgama de una estructura social jerárquicamente organizada.

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Sapiens Research GROUP Sofando: Crossings II

PhD. Anayra-O Santory-Jorge (Universidad de Puerto Rico) y PhD. María-Ofelia Ros-Matturro (University of Michigan, Estados Unidos), editoras de sección

Contemporary philosophy has expanded its boundaries to different disciplines and knowledge in the social sciences and humanities. In this manner, it affects and is affected by political sciences, education, psychoanalysis, literary studies, cultural criticism, film studies, Latin-American studies, subaltern studies, geography, feminine studies, and queer studies, among many others. In these intersections theoretical dialogues and influences of a huge relevance for contemporary critical thinking take place. Among some of the most notarial authors who take into consideration these crossroads are Alain Badiou, Peter Sloterdijk, Slavoj Žižek, Jacques Rancière, Jean-Luc Nancy, Jacques Derrida, Gilles Deleuze, Michel Foucault, Jacques Lacan, Fredric Jameson, Giorgio Agamben, Antonio Negri, Luce Irigaray, Julia Kristeva, Judith Butler, and Gayatri Spivak. Sofando´s Call for papers “Cruces II” invites contributions in this theoretical field in which philosophy embraces social, political, economic, educational, mental, sexual and racial controversies among many others. In other words, in Sofando´s actual Call philosophy is invited to activate cultural and political disagreement in the intend to substitute the politics of appearances for the "politics of truth", taking into consideration the relation between the visible and the invisible the imaginable and the unimaginable. This reconfiguration of thought implies a reconfiguration of our own subjectivity entrenched with fixed patterns of thinking and doing supporting a hierarchically organized society.

Urbis: Transformaciones urbanas en las ciudades del sur global

Dra. Mercedes Di Virgilio (Universidad de Buenos Aires, Argentina) y Dra. Yanina Welp (University of Zurich, Suiza), editoras de sección

Así como ocurrió con otras ciudades latinoamericanas, desde fines de la década de 1970, la ciudad de Buenos Aires, Argentina, asistió a procesos intensos de transformación urbana. Dichos procesos supusieron la redefinición del marco institucional bajo el cual se produce la ciudad y del esquema de gobernanza que orienta su desarrollo territorial. El nuevo esquema de gobernanza es lo que algunos investigadores denominan empresarialismo urbano: este tipo de gobernanza refiere a una forma de gobierno que se caracteriza por la promoción del crecimiento económico a través de la articulación público-privada de iniciativas, desarrollos e inversiones. Esta categoría surge en el contexto neoliberal, en la transición desde una concepción más ligada a la gestión (centrada en la provisión de bienes y servicios), hacia otra que se orienta por al afán de generar desarrollo local, promoviendo el crecimiento económico y atrayendo inversiones privadas. Esto no supone la retirada del estado de su función tradicional como planificador de la urbanización, sino que dicha función se orienta a garantizar las condiciones de acumulación del capital privado como agente concreto de urbanización. En este marco, el próximo de URBIS invita a reflexionar sobre cómo el nuevo marco institucional y el nuevo esquema de gobernanza se expresa en: 1. Los cambios en el mercado del suelo urbano en relación con los nuevos patrones de desarrollo 2. Las dinámicas de producción de vivienda e infraestructura 3. Los impactos ambientales asociados a los nuevos patrones de desarrollo 4. Los patrones de segregación socio-espacial y la dinámica de la pobreza en las ciudades 5. Las consecuencias en las opciones de movilidad y transporte 6. Las implicancias para la seguridad pública y la protección civil: nuevas prácticas y dispositivos de securitización 7. Los procesos culturales que acompañan a las transformaciones urbanas. 8. Los movimientos sociales ante los procesos de transformación urbana. 9. La gestión urbana: competencias de los gobiernos municipales, estatales y federales en la gestión del territorio.

Urbis: Urban transformations in the cities of the global South

Dra. Mercedes Di Virgilio (Universidad de Buenos Aires, Argentina) y Dra. Yanina Welp (University of Zurich, Suiza), editoras de sección

From the late 70s, the City of Buenos Aires (Argentina) has lived –as other Latin American cities– an intensive process of urban transformation. This process led to a redefinition of the institutional framework under which the city is produced as well as the governance outlines that guide its territorial development. The new governance outline is defined as urban entrepreneurship: a type of governance which refers to a form of government characterized by the promotion of economic growth through public-private initiatives,

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Sapiens Research GROUP developments and investments. This category arises in the neo-liberal context, in the transition from a concept closely linked to management 窶田entred in the provision of goods and services- towards another one geared by the intention of producing local development, promoting economic growth and attracting private investment. This does not mean a State withdrawal from its traditional role as urban planner, however this role is focus on guaranteeing the conditions for private capital's accumulation as a specific urbanization agent. Within this framework, the forthcoming number of URBIS is oriented to think about how the new institutional framework and the new governance guidelines are expressed in: 1. Changes in the urban land market in relation to the new patterns of development. 2. Dynamics of housing and infrastructure production. 3. Environmental impacts associated to new patterns of development 4. Patterns of socio-spatial segregation and dynamics of poverty in the cities 5. Implications for social security and civil protection: new practices and securitization devices 6. Cultural processes that go along with urban transformations 7. Social movements facing urban transformation processes 8. Urban management: competencies of municipal, state and federal governments in territorial management.

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Sapiens Research: Indexada en


Sapiens Research: Indexada en


Sapiens Research Sapiens Research Group Boletín Científico Vol. 5(1)-2015 / ISSN-e: 2215-9312

Tabla de contenido Editorial: Reflexiones sobre la resiliencia Por Mónica Cuellar-Castro (Colombia)

Psique: Figuras de apego centrales y subsidiarias, identidad de género y violencia Por María-Alicia Moreno-Salazar e Isabel Stange-Espínola (México D.F.)

Psique: El goce femenino en las relaciones amorosas violentas Por María-Ignacia Godoy-Hellwig (Chile)

1-2

4-8

9-13

Sofando: Consideraciones en torno a una racionalidad inmanente o sobre la posibilidad de hacer filosofía hoy día Por Víctor Torres-Rodríguez (Puerto Rico)

14-18

Sociologando: ¿Cómo se construye la población destinataria desde los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas? Por Florencia Chahbenderian (Argentina)

Sociologando: Saberes médicos y políticas sanitarias en la Argentina durante la Guerra Fría Por Karina-Inés Ramacciotti (Argentina)

Sociologando: Investigación y políticas públicas en educación Por Teresa Pacheco-Méndez (México)

19-24

25-32

33-37

Sociologando: Análisis de necesidades e intervenciones sociales en barrios desfavorecidos de la región de Murcia, España Por Enrique Pastor-Seller y Raquel Torralba-Planes (España)

38-42

Sociologando: Los planes de igualdad como instrumento para lograr la igualdad de género en América Latina. ¿Algo más que un objetivo? Por Mónica Gelambí-Torrell (España-Italia)

Ranking U-Sapiens 2014-1

43-49

Por Sapiens Research Group

50-59

100 Mejores por materias Ranking Col-Sapiens 2012-2013

60-63

Por Sapiens Research Group

Índice: artículos y autores anteriores Biodatos: autores actuales Pautas: contribuciones y arbitraje

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Editorial Columnas anteriores: V1N2-2011: El efecto Wall-e en la comunidad científico-académica V2N1-2012: Los extremos: “citología”, fraude y plagio V2N2-2012: Las verdaderas necesidades V3N1-2013: Ayer me suicidé V3N2-2013: Cimas iluminadas V4N1-2014: El artículo que se debe escribir V4N2-2014: ¿Absolutos o relativos?


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Boletín Científico Vol. 5(1)-2015 / p: 1-2 / ISSN-e: 2215-9312

Editorial: Reflexiones sobre la resiliencia

Por Mónica Cuellar-Castro (directora) contáctenos

¿Alguna vez se ha sentido como que el cielo se le cae encima y, aun así, esa parece ser una oportunidad para brillar? Eso es justamente de lo que habla o refiere la resiliencia. Esa capacidad de afrontar y superar las vicisitudes de la vida. Cuando se habla de capacidad, se habla de logros, de tener la posibilidad afrontarlos y salir adelante pase lo que pase. Al indagar un poco sobre este tema, pude conocer que es parte de nosotros como seres humanos, pero que, aunque en unos es evidente, en otros necesariamente tiene que desarrollarse. Por esta razón, nos damos cuenta que hay personas que claudican muy fácilmente ante eventos tan cotidianos como la muerte y se hunden hasta más no poder, pero otros simplemente generan un campo de fuerza que, aun cuando la emoción es tan aplastante, es como si la tomaran para sí, cual trampolín, para salir de una manera no solo adelante sino incluso fortalecidos, a fin de ser apoyo hasta para los que no han desarrollado tal capacidad y enfrentan el mismo problema.

más resilientes. No nos faltan motivos, porque los hay, y todos. Nos falta desarrollar más la capacidad, aun cuando mi pueblo, como muchos otros, tiene que seguir luchando. Nos falta más. No solo se trata de aguantar, de dar un poco y sobrepasar aquello otro tanto. Se trata de ganar la partida, de modificar nuestro “chip” y rescatar nuestros valores. Algo que me pareció curioso al estudiar sobre esta capacidad es que están haciendo trabajos para desarrollarla en lugares como las fuerzas armadas. Son más que evidentes los traumas de los soldados en la guerra. Los preparan para enfrentar esto de una manera más resiliente; es decir, con superación, como un proceso de sobreponerse ante la muerte, y trabajando desde un pre-enfrentamiento para lograr soldados más resilientes en un pos-enfrentamiento. Y digo que me parece curioso, porque aunque es excelente todo ello, no son los únicos afectados. Están teniendo ventajas por sobre aquellos más vulnerables en el conflicto: la población civil inocente. Y creo que esto es parte de la desigualdad e injusticia. No obstante, cabe resaltar un esfuerzo que beneficia por lo menos a algunos.

La importancia de la resiliencia no está en sí misma. La importancia de esta solo se ve en los momentos en que podemos verla en acción y producir en otros un estado de casi envidia o mejor, admiración. Pero lo cierto es que esta capacidad la hemos visto en nosotros una y otra vez. Solo piense en cuántas pérdidas ha sufrido, cuántos enfrentamientos con la muerte ha tenido, cuántas veces se ha visto enfrentado a presiones laborales o académicas que requieren de su entera capacidad de afrontarlas y salir hasta orgulloso de su resultado.

Aunque es cierto que tenemos la capacidad de enfrentarnos al mundo, sí es indispensable reconocer qué tan adaptados nos encontramos en esta sociedad de extremas diferencias y cuáles son las herramientas que debemos tener a la hora de obtener un mejor resultado. Las personas que manejan una resiliencia más notoria son aquellas que tienden a ver lo bueno de cada situación adversa que se les presenta. No necesariamente de la situación en sí, sino de lo que se puede sacar o aprovechar de esta. Es decir, son positivos, optimistas, no se limitan a la circunstancialidad, sino que pueden extraer el potencial de todo ello. Tienen un alto grado de responsabilidad y trabajo, que hace que sean capaces de soportar grandes cambios y satisfacer sus necesidades de los mismos, sin dejar de reconocer sus limitaciones, para las cuales ya buscan una solución. Eso es parte de la responsabilidad con ellos mismos y con los demás. Reconocen que no se las saben todas, pero son asertivos con su autoestima y manejan una mente abierta y receptiva, lo cual genera que otros estén dispuestos a ser parte de su red de apoyo, para una eventual calamidad o situación agresiva en el campo emocional. Pero hay algo más: no son egoístas, no solo se mantienen en una red de apoyo para su propio beneficio. Ellos forman parte de redes, y así pueden asegurarse de mantenerse siempre alertas.

Para algunos, su vida comenzó en medio de la resiliencia, cuando sus padres no lo esperaban y por la valentía de ellos y su gran moral no lo dejaron morir, a pesar de que tal vez usted era inesperado o porque la situación económica no daba para un nuevo ser. Aun así, dieron toda su capacidad de resiliencia, y usted es el resultado de ello. Para otros, la pérdida de uno de sus padres, o los dos, los mantiene en una resiliencia constante, porque enfrentar la vida sin padres o sin uno de ellos siempre nos presionará a salir adelante a pesar de... ¿O cuántos no hemos experimentado la crisis de los ´90, al ver que todo el esfuerzo de nuestros padres se fue a pique por los altos intereses bancarios, y se perdió casi todo? Aún siguen estos padres y estos hijos luchando. Unos quedaron en el camino, otros quizá ya lo lograron. Para mí eso es poner en práctica la resiliencia, y a diario.

Básicamente, una persona que cumple estas y otras herramientas no se deja hundir. Y viéndolo bien, son cosas posibles, por eso cada ser humano tiene la capacidad de ser resiliente. Si no se tienen estas herramientas, se pueden adquirir. Y la observación es un punto clave. El retener información es algo que nos puede hacer diferentes. Estar en una cacería constante de información valiosa nos pone a la vanguardia ante otros. Todos hemos conocido a alguien que se ha sobrepuesto a situaciones de gran estrés y que, finalmente, flota como corcho en el mar. Y es ahí donde debemos estar alertas. Ese alguien debe tener algo de lo cual me estoy perdiendo, y seguro que puedo también dominar si llego a descubrirlo. Ese es el poder de la observación. ¿Qué se puede lograr con la información y la observación si no hay determinación? No mucho. Es absolutamente indispensable e impensable que no se tenga si hay de

En nuestros países hay innumerables personas resilientes. ¿O dígame cuántas madres aún esperan a sus hijos secuestrados, y cuántos secuestrados todavía esperan su liberación? ¿Cuántos de ellos han salido adelante a pesar de que no tienen las mismas oportunidades de los más ricos? ¿Dígame si en su país, que también es espectacular como el mío, que lastimosamente vemos cada vez desmoronarse en las manos de seres corruptos, hay gente que sigue luchando día tras día para alimentar a los suyos? Nuestros campesinos tienen que luchar contra grandes importadores y quedan desamparados y dejados en el último eslabón de la sociedad, cuando realmente son los que nos producen el alimento y ganan lo mínimo. Sí, la injusticia es un motivo para dejar brillar la resiliencia de muchos y hasta pueblos enteros. Sin embargo, nos falta ser

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verdad una meta. Porque la unión hace la fuerza. Esto no solo es un dicho; es una realidad, una realidad que no solo es aplicable a un grupo, familia y más, sino a la unión de nuestras propias habilidades internas y externas para lograr desarrollar la resiliencia. En pocas palabras, la resiliencia es la resistencia de todo ser a la contrariedad, y la determinación de culminar lo propuesto y llevarlo al éxito.

Y hablando de resiliencia, que por cierto se me ha enredado la lengua más de una vez diciéndola, solo quiero dejar en claro algo: somos víctimas de muchas cosas, pero somos completamente capaces de salir y enfrentarlas. Es más, también de salir ganando, por más adversas que parezcan. Estoy convencida de que muchas veces hasta el más conocedor del tema se ha visto caído y enfrentado con su humanidad y no ha podido solo. Por eso es que tenemos que crear una red de apoyo a nuestro alrededor. Y para quienes van más allá del terreno mortal, también un apoyo espiritual, pues finalmente no somos solo materia y, por tanto, no solo debemos enfocar nuestra capacidad de superación al terreno meramente material. Nuestro deber es seguir y reconocer que muchas veces nuestro peor enemigo somos nosotros mismos.

El cine es un gran contador de historias. Muchas de ficción, muchas reales y muchas que son el retrato de una realidad y que, sin embargo, la historia en pantalla se queda corta. La capacidad de la cual hablamos es algo que no deja de inquietar. Cada persona debería tenerla como una prioridad en su vida, porque podemos estar seguros de algo: en algún momento vamos a necesitarla. Creo que la naturaleza humana siempre ha tenido un gran respeto por aquellos que logran salir adelante a pesar de las muchas dificultades que se estén atravesando. Le damos más valor a alguien que lucha y se supera, que al que lucha sin lograr el éxito. Y por supuesto, mucho más que aquel que solo decide que es imposible.

Hace poco me causó una gran impresión la película Whiplash. Una cinta independiente que logró ganar varias estatuillas del Oscar, entre las cuales está a mejor película. Me encantó su argumento, me encantó su propósito, me encantó cómo deja pensando al espectador. Y lo digo por mí, y por quienes la vieron conmigo. Esta película es un claro ejemplo de lo difícil que resulta enfrentarse no solo a situaciones adversas emocionalmente que pueden marcar una vida, en este caso en particular desde niño, sino cómo esto sí, en definitiva, marca, pero cómo esa marca te puede hacer brillar y cómo ni tu familia ni el mejor de los mejores te hace claudicar cuando estás seguro de quién eres, y a pesar de ti mismo. Y de cómo, en el momento de mayor presión y cuando todo parece ir contra ti, puedes hundirte o demostrar de que estás hecho y sorprender. Porque nadie define tu momento; solo lo haces tú. Observarla no solo los hará reconocer la resiliencia desde las palabras. Verla en acción, como dije antes, es realmente impactante.

Por eso, nuestra naturaleza es competitiva. En cualquier ámbito en el que nos desenvolvamos, sea profesional, familiar, deportivo… siempre encontraremos a alguien a quien admirar, por su constante estado de lucha, y porque posee una fortaleza que se manifiesta en su exterior. Por supuesto que no hablo de la gente que posee una gran personalidad, pues también existe la gente fanfarrona, que es solo una fachada y en cuanto se ponen a prueba, decaen. El conocimiento teórico no nos hace conocedores de la totalidad del tema. Sí, la información es importante, pero no lo es todo. Eso debe quedar claro. En ese sentido, ahora piense en qué punto se encuentra usted frente a la resiliencia. ¿Será que la tiene dormida? ¿O ya la puso a prueba y comprobó que sí es efectiva? Puede que le falte desarrollarla, o tal vez falta que la conozca mejor para potenciarla. Piense si es realmente necesaria. Piense en alguien que usted conozca, que nunca ha oído de ese súper poder, y rétela a ponerla en práctica. Retese usted mismo. Porque si no lo hace, la vida se encargará de hacerlo por usted.

Otro ejemplo, Stephen Hawking, que a propósito también tiene película, La teoría del todo. Este es otro ejemplo de resiliencia. Un hombre con una incapacitante enfermedad de su cuerpo y lo único que pareciera servirle sin problema es su cerebro. Pero que lo “exprime” cuál naranja, y no se limita. Aunque todo le dice que es inútil continuar, realmente maneja una resiliencia muy poderosa. Sí, seguro que ha tenido sus momentos críticos y yo diría que su vida es crítica, pero ha logrado lo que tantos con todo su cuerpo no logran nunca.

Así que ahora que conocemos un poco más de algo que creíamos muchos de nosotros que era solo dado a algunos, ¿será posible que no nos quede una semillita, un pequeño o gran picor de saber si somos dueños de esta tremenda capacidad? Es indispensable que las cosas no solo queden en el papel; deben empezar a tomar vida en nosotros.

Ejemplos hay muchos. Seguramente usted es uno, aunque no tan famoso no tan conocido, pero ejemplo seguramente. No podría imaginar un mundo sin el caos. Este mundo no podría sobrevivir sin que haya gente que le apuesta a la resiliencia como una forma de vida. Una forma de vida que examina las situaciones y reconocen una salida. Esas personas son aquellas que no podrían ser resilientes si el caos no existiera. Porque estamos en una constante cadena de acontecimientos.

Los contenidos del Boletín Científico Sapiens Research son una herramienta de conocimiento que llega de mentes excelentes, de personas que han luchado por moldear su capacidad intelectual de manera brillante; y estoy segura que muchos de ellos, o casi todos, siguen en un proceso de crecimiento. Seguro muchos son poseedores de una resiliencia maravillosa. Enfrentar un mundo tan competido como es el de la academia (como matemáticas, filosofía, urbanismo, psicología, astrofísica y más) requiere manifestar resiliencia.

Y hablando de películas, hay una que seguro ya han visto y si no, los invito a que lo hagan. Parece absurda, pero logra su objetivo. Es divertida. Se titula Lemony snicket, una cadena de eventos desafortunados, que en definitiva es una sucesión de calamidades que le pasan a tres niños, empezando por quedar huérfanos. Y quien se aprovecha de ello es un adulto muy perturbado, que los adopta con intenciones muy macabras. Pero al superar cada obstáculo de una manera casi heroica, cada mala pasada que viven demuestra de lo que están hechos y pueden lucir sus habilidades individuales y grupales.

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Así que felicito a cada uno de los seres que ha podido comprobar su resiliencia. Felicito a los que pondrán su esfuerzo para aprender y desarrollar esta invaluable capacidad. Y felicito a todos los que han leído este breve artículo con la esperanza de que logren ser cada día más resilientes.

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Psique Artículos anteriores: V1N1-2011: La inclusión educativa, la necesidad de transformación ante nuevas realidades

V1N2-2011: Trabajando contra la violencia de sexo/género Fenomenología de la violencia

V2N1-2012: Modelo de gestión por competencias aplicado al proceso de capacitación en una institución de salud pública de la quinta región de Chile Los avatares de la pre-adolescencia: conflictos y propuestas para su transición

V2N2-2012: Bullying: ¿violencia primaria o secundaria? Bullying a través de las TIC Breve reflexión psicoanalítica acerca del bullying Hablar y callar, o del poder y la iatrogenia en un imaginario sociocultural

V3N2-2013: Interculturalidad y ciencias de la educación en lengua de señas chilena Mujeres de Edipo y los avatares de lo femenino en la mentalidad de occidente Abuso sexual en la niñez

V4N1-2014: El apego parental ansioso y la agresividad en el sujeto Sobre el status de la psicopatía en psicoanálisis

V4N2-2014: Inclusión laboral del adulto mayor en Chile, una perspectiva conceptual de la gestión del conocimiento


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Psique Figuras de apego centrales y subsidiarias, identidad de género y violencia Gender identity and central and subsidiaries figures of attachment María-Alicia Moreno-Salazar (1958, mexicana, Universidad Autónoma de Puebla, México) Isabel Stange-Espínola (1954, chilena, Universidad Autónoma de Puebla, México) alis_more@yahoo.com.mx, isabelstange@hotmail.com

Resumen Se estudió la percepción que niños y niñas tienen de las figuras de apego y su influencia en la construcción de la identidad de género y violencia. En la investigación cualitativa con un diseño descriptivo, no experimental y de corte transversal participaron 22 niños y niñas (edad = 6 años) de un jardín de niños de Puebla, México. La información fue obtenida con previo consentimiento informado de maestros y padres de familia, mediante un cuestionario diseñado exprofeso con preguntas abiertas y palabras estímulo explorando el concepto de género y la percepción de figuras de apego. Los resultados muestran características de los roles de género tradicionales como cuidar a los otros, ayuda y arreglo personal para la mamá y ser proveedor y la acción-deporte para el papá. Enojarse y pelearse se identifica con la masculinidad. Las abuelas y abuelos son percibidos como fuente de apoyo, predominantemente la abuela, además de actividades de alimentación, cuidado y servicio, prolongando las funciones maternas como eje socioemocional de la familia; para el abuelo el descanso y recreación. Algunas conclusiones muestran la incorporación de funciones y características de la paternidad no asociadas a la masculinidad tradicional como ser cuidador amoroso. Las consecuencias de los modelos de feminidad y masculinidad construidas en la infancia se manifiestan en las relaciones futuras, atraviesan todas las esferas de la vida; relaciones de pareja, paternidad o sexualidad, siendo factores de riesgo de violencia de género. Palabras clave: figuras de apego, identidad de género, infancia, violencia. Recibido: 12-12-2014 → Aceptado: 12-01-2015

Abstract The perception that children have of attachment figures and their influence on the gender identity construction was studied. 22 Children (age= 6 years old) from Kinder Garden of Puebla, Mexico were selected to participate in this qualitative, descriptive, no experimental and transversal research. The information was obtained with prior informed teachers and parents consent through a questionnaire designed on purpose, with open questions and stimulate words, exploring the concept of gender and perception of attachment figures. The results show characteristics of traditional gender roles, like caring for others, helping and personal appearance for the mother and being supplier, and the action-sport for the father. Angry and fighting were identified with masculinity. Grandparents were perceived as a source of support, mainly the grandmother, beside eating activities, care and service, extending the mother’s role as family

socio-axis; rest and recreation for the grandfather. Some findings displayed the incorporation of functions and features of the fatherhood not associated with traditional masculinity as being loving caregiver, the consequences of the models of femininity and masculinity constructed in the childhood are manifested in future relationships, crossing all spheres of life; couple relationships, parenthood or sexuality, being potential factors of gender violence. Key words: gender identity, attachment figures, childhood, violence.

Introducción El trabajo que se presenta constituye una parte de la investigación que explora la relación entre el género y la violencia en niñas y niños preescolares. Uno de los aspectos que se estudia, se refiere a las representaciones que los niños y las niñas tienen acerca de diversas figuras centrales y de apego en su desarrollo socioemocional desde la perspectiva de género. Investigamos desde este enfoque porque constituye una herramienta que revisa la construcción de los significados que se adjudican a cada uno de los sexos, lo cual, a su vez, permite interiorizar sus comportamientos desde una aproximación sociocultural (Lamas y Scott, citados en Figueroa, Jiménez y Tena, 2006). Aunada a esta perspectiva de género como rectora de los análisis, se desarrolla también el análisis psicológico, el cual nos permite describir cómo se construye la identidad y los roles de género, para entender y conocer qué características de los roles y la identidad de las figuras de apego están ya incorporadas en la estructura socioemocional de los/as preescolares. Partimos de la idea de que la identidad de género es la percepción integral del individuo sobre su propio género hombre o mujer, haciendo referencia al nivel de conformidad apegado a las normas sociales relacionadas con la masculinidad y feminidad (Álvarez y Pérez, 2009). El género es resultado de la interacción del sujeto en y con los distintos contextos en los que crece y se desarrolla (Bonfrenbenner, 1987; Badinter, 1993; Corsi, 1995). Las interacciones socioemocionales son fundamentales en los primeros años de vida, debido a que es en ese momento cuando se crea el vínculo de apego, especialmente con la madre biológica o con quien funge el rol de madre y/o con los cuidadores alternativos. Woodhead y Oates (2007) indican que, desde la perspectiva evolutiva de la teoría del apego, los padres, los hermanos mayores y/o abuelos cumplen roles importantes. No solo estas figuras inciden en las relaciones de apego, sino que a través de estas se permean las características de los roles que la cultura les asigna (Rosas, Gallardo y Angulo, 2000).

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Al hablar de la visión tradicional de masculinidad y feminidad identificada con las figuras de apego como los padres y los abuelos, Kottak (1997), Cortés, Góngora y Sosa (2001) señalan sobre las características socioemocionales, que se aprende la creencia de que lo masculino y lo femenino constituyen categorías distintas y mutuamente excluyentes y que necesariamente las conductas de un individuo deben recaer en una de estas. Como lo que señalan Figueroa, Jiménez y Tena (2006: 21-22): “los estereotipos condicionan los desempeños para unas y otros, limitando las potencialidades de las personas al promover o reprimir los comportamientos según sean adecuados al género, de tal suerte que tanto los varones como las mujeres se encuentran atrapados en estas construcciones culturales que tienen costos para ambos, pero es factible transformar”. Ahora bien, las características que los/as niños/as perciben de los padres, abuelos/as, maestros/as, entre otras, formarán parte de su desarrollo socioemocional y de su identidad, con las cuales se construirá la forma de relacionarse con los demás. Además de la socialización, es a través de un proceso de enseñanza y/o educación informal como estas características que perciben los/as niños/as son incorporadas a sus identidades. Este tipo de educación “se caracteriza principalmente por poseer una gran carga afectiva, uniendo lo cognitivo y afectivo, y por ser una educación implícita (el adulto interactúa con el niño/a de forma espontánea) e intuitiva (el adulto se adapta a los pasos del niño/a)” (Renau, 1996: 2). Sanabria (2010) señala que las interacciones humanas desde las primeras horas de desarrollo individual son importantes para el desarrollo de códigos infantiles donde identificará rasgos de experiencias, interpretadas por reacciones emocionales y afectivas de las figuras de apego, dándole poco a poco un significado. La relación madre-hijo/a ha sido considerada la base sobre la cual se desarrollan las demás relaciones a lo largo de la vida. Estamos de acuerdo con Fernández (1997), Orozco y colaboradores (citados en Orozco, Hernández y Cerchiaro (2010) en que tanto la madre como el padre son figuras de apego significativas para los/as hijos/as, y ambos juegan un papel importante en el desarrollo cognoscitivo y socioemocional de estos/as. El acto de crianza paterna es un elemento fundamental para el desarrollo de toda persona. Hasta mediados del siglo pasado, el hombre jugaba en la sociedad solo un papel autoritario y de sostén económico. Sin embargo, actualmente se empieza a experimentar un cambio, ya que los padres tienen un mayor interés en involucrarse en la esfera emocional, educativa y de atención a los hijos, dando paso a nuevas formas de entender y vivir la masculinidad. No se encontraron muchos estudios que hablen de la percepción que los/as preescolares tienen de los/as abuelos/as como figuras significativas para la construcción de su identidad. No obstante, hacemos referencia al estudio de Carrillo, Maldonado, Saldarriaga, Vega y Díaz (2004), que evalúan la calidad del apego entre niños, madres adolescentes y abuelas, y al de Amar y Berdugo de Gómez (2006), que describe los vínculos de apego de niños víctimas de violencia intrafamiliar pasiva y activa. Ambos estudios concuerdan en que los abuelos fungen como figuras subsidiarias que proporcionan apoyo social, emocional y afectivo, además de que “se constituyen en un modelo de estrategias de crianza y de interacción con los niños” (Carillo y col., 2004: 417).

Método Participantes. El estudio se llevó a cabo en un jardín de niños de la ciudad de Puebla, con una muestra de 22 niños preescolares con edades comprendidas entre 5 y 7 años (media de edad: 6 años), de los cuales el 50% eran niñas y el 50% niños. De acuerdo a su nivel escolar, el 72,7% y el 27,3% de la muestra corresponden a tercero y segundo grado de preescolar respectivamente. Otros datos sociodemográficos son: el 76,2% pertenecen a familias nucleares y el 23,8% a otro tipo de familia; del total de la muestra, 66,6% son primogénitos(as); el 55,6% de las madres trabajan fuera de casa y el 44,4% son amas de casa. Instrumentos. La información fue obtenida a través de un instrumento elaborado especialmente para el presente estudio, se utilizó también una ficha de identificación con datos sociodemográficos: nombre, edad, sexo, escolaridad, estructura familiar (nuclear/extensa/monoparental, número de hermanos y la fratría) y ocupación de los padres. El instrumento es un cuestionario que contiene tanto preguntas abiertas como palabrasestímulo que explora el contenido subjetivo; es decir, la representación social de la identidad y rol de género y también la representación mental de las características de las figuras de apego. El cuestionario explora, en un primer apartado, el concepto general de género mediante las siguientes preguntas abiertas: ¿Cómo son los niños? ¿Cómo son las niñas?, ¿Qué hacen los niños? ¿Qué hacen las niñas? Entre otras. Las palabras-estímulo para explorar este concepto son: niño-niña, papá-mamá, abuelo-abuela, maestro-maestra, doctor-doctora, amigo-amiga. En este estudio se presenta el análisis de las respuestas a las palabras-estímulo relativas a las figuras de apego (papá-mamá y abuelo-abuela). Procedimiento. Se trata de una investigación cualitativa con un diseño descriptivo, no experimental y de corte transversal. Para participar en el estudio se necesitó la anuencia de la escuela y de los padres de familia. El cuestionario se aplicó a cada uno de los niños y niñas por separado e individualmente, en un cubículo de la escuela con un tiempo aproximado de aplicación de 20 y 30 minutos. Las indicaciones fueron: “Te voy a hacer unas preguntas sobre los niños y las niñas y también vamos a jugar y cuando yo te diga una palabra, tú me dices lo primero que se te ocurra”. En el procesamiento de la información están incluidas, en cada categoría, las respuestas de ambos sexos. Las herramientas de análisis de datos fueron la estadística descriptiva y el análisis de contenido. Resultados La representación social de los y las preescolares generada a partir de las palabras-estímulo de las figuras de apego mamá-papá, abuela y abuelo se presenta a continuación. En la tabla 1 se observa que los/las preescolares perciben a sus padres con la función principal de “cuidadores” (*), y aunque esta percepción es más marcada en la figura materna (15 menciones por 9 para el papá), existe en este grupo una percepción importante del padre también como “cuidador” (*). Estos resultados concuerdan con las teorías del desarrollo que señalan a los padres como los principales cuidadores y figuras de apoyo de todo tipo (físico, emocional, social, cognitivo, etc.). A pesar de que hombres y mujeres han desarrollado roles diferentes en la sociedad, algunas hipótesis evolucionistas actuales propuestas por Lecannelier, Kimelman, González, Nuñez y Hoffmann (2008) plantean que han tenido que enfrentar desafíos evolutivos similares y, por lo tanto, desarrollar estrategias vinculares de protección y exploración equivalentes.

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Tabla 1. Total de Respuestas para las Palabras Estímulo: papá-mamá Papá Trabajar Va a la Tienda Hace comida * Enojado Fútbol Traje Conducir Arreglarse – Vestirse Quieren * Hace cariños * No trabaja Acostado Estrella (no tiene papa) Ver TV Noel Cuida a los niños * Felicita * Compra cosas * Hace su responsabilidad * Me pega Son buenos * Regañan Lava el coche Apapachar * Transmite respeto a la mamá Respete a los adultos Consienten

f 7 1 1 1 1 1 1 2 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2

Mamá

Respeto Que no se pelee con papá Tiende cama * Trabajo * Hace comida * Se peina Cuida al hermanito * Guapa va al salón Zapatos Collares Aretes Cocinar * Pintura Mujer guapa Juega a la comidita * Trabaja en casa * Consiente cuando uno se golpea * Floja Cocina Le gustan las flores Representación de la mamá Vistiéndose Compras Respeten a los adultos Cabello chino Cuida a los bebés * Apapacha * Lava trastes Ayuda en las tareas cuando no sabes* Buena Total de respuestas 33 Total de respuestas * Respuestas que reflejan cuidado y atención a los hijos.

tradicional (el hombre es feo, fuerte y formal), ahora se arregla y usa traje; aun así sigue habiendo una exigencia social mayor a la mujer en su arreglo personal como característica esencial de la feminidad.

f 1 3 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 35

En relación con las actividades (tabla 3) y los trabajos domésticos (tabla 4), podemos señalar que, en la percepción infantil de la figura materna, las labores domésticas forman parte de las características inherentes a la identidad femenina. Actividades como tender camas, hacer comida, lavar trastes, etc., no representan acciones, como tales, sino algo dado, obvio y de su naturaleza como madre. En el caso del papá, se considera su tendencia a la acción como algo “dinámico” o extra a su condición de padre. La tendencia a la acción tan destacada en el caso del padre, contrasta con las actividades artísticas y contemplativas de la figura femenina en su rol materno, perpetuando esta dicotomía ortodoxa entre lo masculino y lo femenino. Tabla 3. Acciones y Actividades Papá Va a la tienda Conducir Ver la TV Lava el coche Acostado

f 1 1 1 1 1

Fútbol

1

Total

6

En la siguiente categoría, referente a la imagen (tabla 2), los niños y las niñas perciben mayor interés por la apariencia física, la imagen y el arreglo personal en la madre, confirmando características del estereotipo femenino clásico. En el entendido que estas características son importantes para ser aceptada, reconocida y vinculada a lo que es y se espera de una mamá. Tabla 2. Características Físicas de Identidad para Cada Sexo f 1 1 2 1

Total de respuestas

5

Mamá Guapa va al salón Zapatos Collares Aretes Se peina Mujer Representación de la mamá Vistiéndose Cabello chino Total de respuestas

f 1 1 1

3

Tabla 4. Trabajos Domésticos Papá Hace comida

f 1

Total

1

Existen en las respuestas de los niños/niñas deseos y/o mandatos para la madre: “que no pelee con papá”, que reflejan la responsabilidad que se le sigue otorgando a ésta de la salud socioemocional de la familia.

Papá Noel Traje Arreglarse – Vestirse Estrella (no tiene papá)

Mamá Pinturas Compras Floja

f 1 1 1 1 1 1 1 1 1 9

Mamá Tiende cama Hace comida Cuida al hermanito Cocina Trabaja en casa Lava trastes Compras Total

f 1 1 3 2 1 1 1 10

En la tabla 5 (relaciones socioemocionales), las expresiones de afectividad negativa solo aparecen en el caso del papá (enojado, me pega, regañan), y la afectividad positiva es mayor en el caso del padre que de la madre. Es importante señalar que los y las niñas no perciben de la mamá tantas expresiones afectivas como del papá, “papachan” versus “papachan, quieren, consienten y hacen cariños” respectivamente, lo que no coincide con la idea generalizada de que el hombre, padre en este caso, es “frío” y poco afectuoso y la mujer (madre) es emocional y por ende cariñosa. Tabla 5. Características/Relaciones Socioemocionales

Es interesante destacar que en la percepción de las/los niños de la apariencia física y el arreglo personal del padre aparecen asociadas a la masculinidad, aspectos que eran no importantes en el estereotipo masculino

Categoría Características socioemocionales Cuida a los niños Felicita Transmite respeto a la mamá Hace su responsabilidad Son buenos Respete a los adultos Categoría Características socioemocionales Respeto Juega a la comidita Consciente cuando uno se golpea

Papá Afectividad positiva Afectividad negativa Quieren Enojado Hace cariños Me pega Apapachar Regañan Consienten Mamá → Afectividad positiva Afectividad negativa Apapacha

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Respeten a los adultos Ayuda en las tareas cuando no sabes Que no se pelee con papá Floja Buena

Asimismo, cabe destacar que pareciera que las expresiones de afectividad negativa (enojo, hostilidad, regaños), ausentes en el caso de la madre (no existe una sola respuesta que indique que la madre se enoja o regaña), no se experimentan por ella, situación que está alejada de la realidad, o ¿será que las madres no regañan, ni se enojan? Estos resultados concuerdan con los supuestos de que el enojo y la ira son consideradas “emociones masculinas”. Entonces las mujeres deben no experimentarlas y reprimir su expresión; también coinciden con los resultados obtenidos por Moreno y Alvarado (2006), en donde los niños identifican solo la alegría como expresión propia de la feminidad y el enojo como lo “no femenino” y, por lo tanto, exclusivo de lo masculino. Es curioso y llama la atención que el género de las palabras alegría y enojo pertenecen también al género que representan; es decir, “el” enojo y “la” alegría.

vidad positiva, además de papachar. Es interesante señalar cómo los niños y niñas viven las expresiones del afecto femenino hasta con las abuelas y no con sus madres; podemos pensar que tal situación se presenta porque estas últimas están muy ocupadas en los “quehaceres domésticos”, la educación y atención tanto de la pareja (esposo) como de los hijos y en muchas ocasiones de sus padres y en muchos casos también como proveedoras económicas. Tabla 6. Apariencia Física e Identidad Abuelo

Todos estos resultados pueden ser comprensibles si consideramos que para los/as preescolares el papá es símbolo de autoridad, fuerza y poder. Además, es visto como “el ser masculino, capaz de transmitir virilidad” (Giverti, citado en Fernández, 1997: 13), roles que se le han asignado a través de los tiempos. García Serrano (en Fernández, 1997: 12) menciona que la figura del padre aporta dentro de la comunidad familiar la seguridad física y material, lo cual sirve para que el niño adquiera la seguridad en sí mismo y en la sociedad. No obstante, como lo ha señalado Bowlby, se considera que la calidad del vínculo con la figura materna también transmite la seguridad básica a las y los hijos. Es deseable que los niños y las niñas pudieran percibir como símbolo de autoridad, fuerza, poder y seguridad también a la madre.

Abuela Grande Mamá de mi mamá No tiene dientes Representación del familiar Mecedora Viejita

f 1 1 1 1 1 1

Total de respuestas

6

Tabla 7. Acciones y Actividades Abuelo Sillón Ver TV Tomar té/café Trabaja Come Duerme Periódico Escucha el radio

f 1 4 1 1 1 3 1 1

Total

13

Abuela Tejer Hacer comida Servir la comida Cocina Duerme Comprar comida Ver TV Traer a la escuela Arregla el sándwich Descansa Total

f 1 2 1 4 1 1 1 1 1 1 14

Tabla 8. Condiciones de deterioro

El estudio de Gartzia, Aritzeta, Balluerta y Barberá (2012) sobre inteligencia emocional y género, ha mostrado la tendencia histórica al asociar la feminidad con rasgos de expresión afectiva. En este sentido, encontraron que las mujeres tienen mayor probabilidad de competencias de inteligencia emocional que los hombres.

Abuelo Bastonear No pueden comer Silla de ruedas Cuidarlo mucho porque está viejito Toma medicinas Total

Las tablas 6, 7, 8 y 9 representan las respuestas sobre las y los abuelos. En general, ellos son percibidos por ambos sexos como fuente de apoyo, aunque de manera predominante esta función la cumple la abuela, coincidiendo tales resultados con Carrillo y colaboradores (2004), quienes señalan a los abuelos como fuente de apoyo social en la toma de decisiones cotidianas en lo familiar, así como también en lo emocional y afectivo, ya que cumplen el rol de cuidadores o figuras que pueden reemplazar a la madre o al principal cuidador durante sus ausencias, procurándoles los cuidados que necesitan las y los nietos. Subrayamos que las actividades asignadas a la abuela estén alrededor de la alimentación, cuidado y servicio a los otros (hacer comida, cocinar, servir comida, cocina, comida para todos, saludar a los demás, etc.), prolongando las funciones maternas como eje socioemocional de la dinámica familiar; mientras que para el abuelo las actividades se perciben más hacia el descanso, el esparcimiento y recreación (ver tv., sillón, dormir, periódico, escucha radio, toma té/café, etc.). La percepción de la abuela como una figura proactiva desplegando múltiples actividades domésticas y prodigando cuidado a los demás, expresando de esta manera su afecti-

f 1 1 1 1 2 1 1 1 1 10

Doctor Dentista Mecánico Cabello blanco Representación del familiar No tiene dientes Viejito Fútbol Lentes Total de respuestas

f

Abuela Enferma Cuidarla por viejita

f 1 1

5

Toma medicina

1

1 9

Total

3

1 1 1

Tabla 9: Características/Relaciones Socioemocionales Categoría Relaciones socioemocionales Visitan Juega Hacer su responsabilidad de cuidarnos Ayudar a la abuelita Categoría Relaciones socioemocionales Comida para todos Saludar a los demás Consentidora Nietos

Abuelo Afectividad positiva Afectividad negativa Consentidor Se enoja

Abuela Afectividad positiva Afectividad negativa Cariño Amable

Por otra parte, aunque ambos pueden estar en la misma condición de deterioro físico, esta condición es percibida por los preescolares casi solo en el abuelo (no puede comer, estar viejito, cuidarlo mucho, silla de ruedas,

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toma medicina). Estos resultados nos permiten ver que, justo es una figura femenina, la abuela es la que sigue erigiéndose como la columna vertebral no solo de la vida socioemocional de la familia sino de la física también.

Conclusiones-discusión Entre las conclusiones importantes podemos mencionar que aparece una tendencia a incorporar a la paternidad funciones y características no concebidas anteriormente como propias de lo masculino (cuidador afectuoso, hace comida), lo que no sucede con la maternidad. En este sentido, la relación afectiva con el padre revela un estrecho acercamiento y una abierta percepción de que son queridos por estos. Lo que nos habla de que la relación del padre con las/los hijos está siendo un vínculo de apego básico y esencial para la regulación socioemocional diádica, situación que poco ha sido tomada en cuenta en la literatura y las teorías del desarrollo, pero que en los resultados obtenidos en esta investigación queda manifiesta. La relación que los/las preescolares describen con el padre es una relación que propicia una mayor y/o mejor capacidad expresiva y asertiva de afecto con sus hijos, sin que esta característica sea mencionada en la relación con la madre. Así pues, la figura del padre emocionalmente más reprimida que la femenina en cuanto a la expresión de afectos positivos es vista en este momento por los/as preescolares como con la que pueden establecer un vínculo de buena calidad. Esto confirma los nuevos elementos atribuidos al padre como buen cuidador, que reconoce y estimula a sus hijos, siendo así modelo y ejemplo en la forma de relacionarse, situación que es alentadora para la equidad entre los géneros. Creemos que, en este proceso, el padre es para los/as hijos/as en edad preescolar, primordial, esencial y determinante. Esto nos lleva a hablar entonces no de una concepción unitaria y hegemónica de “paternidad” sino como en los últimos tiempos se ha sugerido de “paternidades”, de masculinidades (Ramírez y Uribe, 2008). Es lamentable ver que aún la madre es percibida como una figura de apego que responde a la perfección a las características consideradas como “no femeninas” (enojarse, autoridad, poder, fuerza, proveedora económica) y a su vez, no cumple con lo que se espera de ella en el terreno de expresión de emociones (ser cariñosa y afectuosa). En este sentido, a pesar de que el 56% de las madres son trabajadoras fuera de casa y contribuyen económicamente para el mantenimiento de la familia, esta condición no aparece en la percepción de las y los hijos. El estudio, además, nos permitió darnos cuenta de que, a pesar de que la identidad femenina está asociada a una mayor emocionalidad y a la expresión de afecto, en el rol de madre esta manifestación se lleva a cabo más a través de las labores domésticas que de un contacto físico. Es decir, los niños en edad preescolar perciben la realización de este trabajo doméstico como una parte obvia o inherente al rol de madre, de manera que la expresión de afecto materno a través del contacto físico la viven de una manera más distante que con esta nueva “figura del padre”, lo que nos lleva a pensar que hay que incidir más en una nueva construcción del género femenino, que contenga otros elementos, características y roles que hagan de la feminidad una entidad menos encasillada en el este-

reotipo tradicional para contribuir a que las relaciones entre los géneros sean más equitativas. Respecto a las figuras que representan las/os abuelas/os, ellos cumplen la función con los nietos de prolongar el apego principalmente de la madre, ya que es la abuela quien, a pesar de su edad y condición de deterioro semejante al abuelo, continúa desempeñándose en las funciones domésticas, cumpliendo con tareas como encargarse de la alimentación, de toda la familia (prepara comida, da de comer a todos, cuida a los pequeños, etc.), mientras que el abuelo continúa identificado con el rol masculino hegemónico y es percibido por los preescolares como en un mayor grado de limitación socioemocional que la abuela. Así pues, resulta contrastante el rol y la identidad de género de las y los abuelos. Por una parte, la abuela es proactiva, ya que nutre, ayuda y satisface las necesidades de los miembros de la familia; mientras que la posición del abuelo es percibida como demandante, de protección, cuidado y apoyo. Y una pregunta surge: ¿no necesita la abuela también protección, cuidado y apoyo? Los resultados revelan que las representaciones sociales de los géneros en la infancia sufren muy pocas modificaciones en las etapas posteriores de la vida. Las consecuencias de los modelos de feminidad y masculinidad construidas en la infancia se manifiestan en las relaciones futuras, atraviesan todas las esferas de la vida; relaciones de pareja, paternidad o sexualidad, siendo factores de riesgo de violencia de género, como lo hemos señalado en Moreno y Hartog (2012). Si no se implementan programas desde la educación preescolar para incidir en las identidades y experiencias de género (que son las semillas que a lo largo de la vida dan lugar a lo que sucede en y entre hombres y mujeres adolescentes y adultos), se seguirá perpetuando esta dicotomía ortodoxa masculino-femenino, en donde esas diferencias se convierten en desigualdades, en discriminación y, con estas, relaciones de inequidad entre los géneros, que es una de las raíces de la violencia.

Reflexión de la editora de sección Alejandra Ojeda-Sampson: El artículo que nos ofrecen las autoras abre un abanico de posibilidades de discusión en torno a la construcción de identidad de género. Ellas, desde su disciplina y a partir de la investigación realizada, plantean cómo desde los primeros años del individuo, la construcción del concepto de género será relevante para la relación que vayan a sostener con los demás. Además de esto, muestran cómo las nuevas relaciones vistas hoy día del padre con los hijos están resultando un vínculo de apego básico y esencial para la regulación socioemocional diádica. Esto señala, entre otras cosas, formas distintas de analizar la ‘paternidad’ y la ‘maternidad’, abriendo posibilidades de plantear formas de ‘paternidades’ y ‘maternidades’. La gran aportación de este artículo es que muestra de manera muy sencilla, pero profunda, los alcances que tiene la construcción de un determinado papel en torno al ser ‘hombre’ o ser ‘mujer’, así como a la concepción de la dicotomía masculino-femenino. En ese sentido, líneas de investigación se pueden abrir a partir de estos resultados investigativos que abonan a la solución de la problemática actual.

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Reflexión de la editora de sección Miriam Pardo-Fariña: El estudio llevado a cabo por las autoras resulta interesante al poner de manifiesto los cambios socioculturales en torno a la identidad de género y violencia los que, en este caso, quedan circunscritos a las figuras de apego centrales y subsidiarias. A pesar de que los padres cumplen un rol fundamental en los lazos afectivos que establecen con sus hijos, sean estos vínculos amorosos u odiosos, las atribuciones que pueden alcanzar otros familiares podrían afianzar los nudos afectivos ya existentes entre padres e hijos, así como boicotearlos y, en el mejor de los casos, hacer una función de suplencia en beneficio de los niños y niñas cuando no reciben el amor constitutivo de un vínculo de apego seguro con sus progenitores. De acuerdo a lo anterior, y solo considerando uno de los hallazgos referidos a la función que cumplen los abuelos según el estudio cualitativo llevado a cabo por las autoras, son las abuelas las que cumplen un rol esencial cuando los nietos son dejados bajo su cuidado, lo que lleva a formular una serie de planteos acerca del sostenimiento afectivo que también tendrían que tener los abuelos y abuelas, quienes ya cumplieron en su momento con el rol de padres y ahora se hacen cargo de un nieto-hijo con todas las implicancias que aquello conlleva. Finalmente, estos cambios acarrean una serie de consecuencias que pueden ser vislumbradas desde el punto de vista clínico cuando las propias madres se quejan en la consulta de que la abuela del niño es considerada por el hijo como su verdadera mamá al obedecerle y tenerle como referente. Pedir a los abuelos que cuiden a los hijos, ¿es solo por una cuestión de no disponer de tiempo para hacerlo o lleva también implícito el problema de “endosar” a un hijo con quien no se sostiene un apego seguro?

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Psique El goce femenino en las relaciones amorosas violentas The femenin jouissance in violent love relationships María-Ignacia Godoy-Hellwig (1990, chilena, Universidad Andrés Bello, Chile) migodoyh@gmail.com

Resumen Este artículo está basado en una investigación cualitativa que utilizó la técnica de entrevistas en profundidad en el marco de estudios de caso de cuatro mujeres, con el objetivo de estudiar la violencia familiar (VF) desde una mirada psicoanalítica. Una posición crítica sobre la VF nos obliga a llamarla “relaciones amorosas violentas” y a especificar que estudiaremos el rol del goce femenino en esta situación que no obedece al principio del placer. Parece existir un agotamiento del tema, sobre todo en cuanto a los estudios de género, pero la descripción de este fenómeno no da cuenta de su complejidad al dejar de lado la constitución psíquica de estas mujeres, cuestión que retomaremos a partir del psicoanálisis freudiano-lacaniano, en relación con algunos postulados de Michel Foucault sobre el poder, el concepto de violencia primaria de Piera Castoriadis-Aulagnier y los conceptos de violencia simbólica y dominación masculina de Pierre Bourdieu. Palabras clave: amor, feminidad, goce, violencia intrafamiliar, surmoitié. Recibido: 30-12-2014 → Aceptado: 12-01-2015

Abstract This article is based on a qualitative investigation that used in depth interview techniques within the framework of case studies of four women, aiming at family violence (FV) study from a psychoanalytic point of view. A critical position on FV force us to call it "violent love relationships" and to specify that we study the role of the female jouissance in this situation that doesn't obey the principle or pleasure. There seems to be an exhaustion on this subject, specially regarding gender studies, but the description of this phenomena doesn't tell us about its complexity by letting a side the psychic constitution of these women, a matter that we retake from Freudian-Lacanian psychoanalysis, in relation to some of the postulates of Michel Foucault on power, the concept of primary violence of Piera Castoriadis-Aulagnier and the concepts of symbolical violence and male domination of Pierre Bourdieu. Key words: femininity, family violence, jouissance, love, surmoitié.

Introducción En nuestra investigación analizamos el mecanismo psíquico que opera en mujeres que están en relaciones de pareja violentas; no le llamaremos violencia familiar, ya que aquella tipificación de la legislación chilena contribuye a mantener la noción de una mujer como víctima sin particularizar el papel crucial del género en esa relación violenta, atribuyéndolo a una situación familiar. Nos referiremos a este fenómeno como “Mujeres en una

relación amorosa violenta”. En cuanto a las investigaciones sobre este fenómeno, aparentemente existe un agotamiento del tema. Sin embargo, el enfoque de dichas investigaciones es descriptivo, psicologista y/o de género, no alcanzándose a comprender la naturaleza y causas de este hecho social (Castro y Riquer, 2003). A partir de algunos de los escritos clásicos de Sigmund Freud sobre lo femenino, recorreremos ciertos aportes de Jacques Lacan sobre la histeria, lo femenino y los goces, especialmente en el seminario “Aún” (1992a) y en “Ideas directivas para un congreso sobre sexualidad femenina” (2005); también examinaremos “Las posiciones femeninas del ser” (1999) de Eric Laurent, así como algunas conceptualizaciones del psicoanalista JacquesAlain Miller. Incorporaremos una perspectiva foucaulteana en lo referido al poder, y también los conceptos de violencia simbólica y sistema simbólico de dominación masculina del sociólogo francés Pierre Bourdieu, los cuales podrán esclarecernos cuál es la relación entre lo cultural y la posibilitación de feminidades, y qué tiene que ver esto con el mandato del superyó a gozar. ¿Cuál es el rol del goce femenino en el mecanismo psíquico de las mujeres sujetas en relaciones amorosas violentas? Para responder, indagamos cómo viven y mantienen una relación amorosa estas mujeres implicadas, cuál es su posición frente al otro, hacia dónde se dirige su deseo y finalmente cómo podemos comprender las vías de goce femenino que posibilita la cultura. Para ello, realizamos una investigación cualitativa empírica de tipo interpretativo que utilizó la técnica de entrevistas en profundidad, en el marco de estudios de caso de cuatro mujeres de entre 41 a 71 años, quienes viven o han vivido una relación amorosa heterosexual violenta. El análisis de la información se realizó mediante el análisis de discurso, escuchando la repetición de significantes en los discursos de mujeres envueltas en relaciones amorosas violentas. Expondremos los resultados de nuestra investigación a partir de los siguientes ejes de análisis. Método Ideales del yo y género. Encontramos en el discurso de las entrevistadas los roles de género más conservadores del occidente contemporáneo, como el hombre proveedor, “caballero”, conquistador, “envolvente”; es decir, el estereotipo del “príncipe”, el que conjuntamente comporta otras características, como ser celoso, controlador y violento. Este ideal masculino es sostenido y reclamado por las mujeres entrevistadas, destacando su insatisfacción respecto de la comparación del marido real con el simbólico. Como contraparte, el ideal femenino está representado por la madre, la dueña de casa, la buena mujer y sobre todo, la conquistada por él. Este ideal, cultural e histórico, nos conduce al superyó femenino. Freud (1993a) sindica al superyó como la instancia que satisface las exigencias de los más altos valores humanos, debido a que es el portador de estos: la

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religión, la moral y el sentir social; es decir, lo cultural o lo simbólico que excede a las particularidades del sujeto. Así, el superyó freudiano será el depositario de las normas culturales y del ideal del yo. Freud (1993a) es explícito en caracterizar al superyó como cultural y suprapersonal, resaltando así la veta social de esta instancia psíquica. Lacan (1992) sitúa al superyó como la instancia que empuja a gozar, y dice: “El superyó es el imperativo del goce: ¡Goza!” (Lacan, 1992: 11). Braunstein (2006) explica el mandato superyoico a gozar, posicionándolo como un llamado: “no estás al servicio de ti mismo sino que te debes a algo superior a ti que es tu causa, tu Causa. La existencia te es prestada y debes rendir cuentas por ella aunque no la hayas pedido, debes ofrendar tu libra de carne a un Dios inclemente” (2006: 47). Lo que se paga es la existencia, continúa Braunstein (2006), y la moneda es el sujeto mismo, haciéndose partícipe de lo simbólico, incluyéndose en una comunidad. En cuanto al superyó femenino, desde Freud (1993a) se erige lábil, endeble, porque nada hay que perder frente a la amenaza de castración; Lacan (2012) desplegará algunas consideraciones sobre el superyó femenino, nombrándolo como surmoitié, neologismo que reúne surmoi, francés para superyó y moitié o mitad, haciendo referencia a lo suplementario en cuanto al falo, de la posición femenina. La surmoitié es peligrosa, no por tener un carácter prohibitivo, sino porque empuja al goce, empuja a la mujer a hacer el llamado de sirena y decir: “sé mi Otro”. Establecemos entonces que el llamado a gozar, el llamado a cumplir un ideal femenino supraindividual que implica ser la conquistada, conlleva una ganancia para el aparato psíquico que no se explica por el principio del placer y que asegura una existencia. Identificamos como uno de los discursos que constituyen al otro, en tanto cuestiones supraindividuales y culturales, a la dominación masculina (Bourdieu, 2000), ya que consiste en un sistema simbólico de ordenación de significantes de oposiciones homólogas: femeninos (bajo, sumiso, pasivo, interior, etc.) / masculinos (alto, agresivo, activo, exterior, etc.). Este sistema simbólico involucra y se sustenta tanto por los dominantes como por los dominados. Piera Castoriadis-Aulagnier propone el concepto de violencia primaria, el que define como: “la acción mediante la cual se le impone a la psique de otro una elección, un pensamiento o una acción motivados en el deseo del que lo impone, pero que se apoyan en un objeto que corresponde para el Otro a la categoría de lo necesario” (2010: 36). El objetivo de la violencia primaria es “convertir a la realización del deseo del que la ejerce en el objeto demandado por el que la sufre” (2010: 36). Lo que se conoce en psicoanálisis como anticipación materna es esclarecido por Castoriadis-Aulagnier al incorporar la noción de violencia primaria como imposición de sentido, imposición de un mundo que convierte al infans en sujeto deseante. Fuera del campo psicoanalítico, en la sociología encontramos el concepto de violencia simbólica, formulado por Bourdieu y Passeron (1979) como un poder que es capaz de aplicar, a modo de imposición, significaciones que aparecen como legítimas, ya que se esconden las relaciones de fuerza en que se funda esa relación y que es la que le otorga su propia fuerza, ocultamiento que suma una fuerza simbólica a las relaciones de fuerza. Imponer significaciones, es decir, imponer relaciones de significantes y significados al sujeto que se formará en ellas, por lo mismo, desconocerá el origen de tales relaciones, lo que otorga la fuerza de naturaleza a ese signo.

Comprendemos así la formación de subjetividades a partir de un otro que ejerce una violencia primaria, que es violencia simbólica, violencia constitutiva. Uno de los discursos que componen al otro es el de la dominación masculina, y que dictará las pautas en relación a los ideales del yo; es decir, está en relación directa con el superyó y su mandato a gozar es a cumplir con esos ideales por mayor malestar yoico que produzcan. Si comprendemos al superyó como cultural e histórico, se revela aquello que ha permanecido hasta ahora más oculto y desconocido en la historia de nuestra cultura, permitiendo su aparición como naturaleza: las relaciones de poder que dan lugar a un tipo de deseo (Foucault, 1996). La sexualidad en el amor romántico. El objeto de deseo, es decir, la conquistada por el príncipe, en el ámbito sexual, es un objeto que se usa, que se controla y toma el cariz de “la prostituta”. Esta posición que es por lógica la contracara de la dueña de casa, produce malestar y conflicto a las mujeres en una relación amorosa violenta, quienes se sienten denigradas al ocupar esa posición, cuestión que evidencia el desconocimiento de los efectos de la violencia constitutiva de la dominación masculina. La violencia en el amor. Los episodios de violencia, ya sean físicos, psicológicos, sexuales o económicos, son significados como dolorosos errores de parte de sus maridos. La violencia es lo que se soporta para cumplir con ciertos ideales, estragando a la mujer en el camino. Cuando hablamos de estrago, nos referimos a un concepto lacaniano que hace referencia a los efectos del deseo del otro en el sujeto. Entonces el amor, siempre en conexión con el deseo que es deseo del otro, causa estragos en el sujeto femenino (Lacan, 1992), ya que las mujeres, según Laurent: “se encuentran protegidas de la amenaza de castración y por eso pueden ir más lejos que los hombres en los caminos de la devoción al amor; por eso Lacan prefiere el término «estrago» (ravage) -que, en su momento, un hombre puede ejercer sobre una mujer- al término "masoquismo". No es porque las mujeres son masoquistas, sino porque, al no estar ese límite, esa barrera de la amenaza de castración, pueden ser mucho más decididas para poner de sí mismas, para poner su cuerpo y alcanzar el punto en que se aseguran el goce del Otro” (1999: 70). Lacan (2005) pone en entredicho al masoquismo como esencia femenina (Freud, 1993b) y explica: “Que todo gira en torno al goce fálico, de ello da fe la experiencia analítica, y precisamente porque la mujer se define con una posición que señalé como el no todo en lo que respecta al goce fálico” (Lacan, 1992a: 15). Sería la particular posición frente al falo, la privación como falta real de un objeto simbólico, la que puede definir a lo femenino, lo que Lacan reafirma al decir: “No hay LA mujer puesto que (…) por esencia ella no toda es” (Lacan, 1992a, p. 89). Esto inaugura un goce suplementario, un goce otro, un goce femenino, que al ser referente al falo, queda liberado para ser tantos como mujeres existan. La dialéctica del tener en lo femenino, a partir de la privación como entrada al complejo de Edipo, se juega en los términos de “ser todo para un hombre”, ya que “ser todo” sustituye a “ser lo que le falta”, lo que Laurent (1999) explica como una dramática situación que puede desarrollarse en torno a lograr este “serlo todo”, ya que la vía del amor transforma el “tener” en el “ser” de la mujer, y para serlo todo es requisito darlo todo. ¿Hasta dónde una mujer puede llegar para ser lo que le falta a un hombre? A partir del discurso de las mujeres entrevistadas, podemos decir que es

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posible soportar muchos tipos de maltratos para serlo todo para un hombre, no porque esos malos tratos les impidan ser ellas mismas, sino porque son condiciones para llegar a cumplir con un ideal superyoico. No es una esencia masoquista la que impulsa a estar en una relación amorosa violenta, sino que la violencia soportada es el estrago que causa en las mujeres asegurar el goce del otro en una relación amorosa que, como sabemos, es también su goce. Si “el amor es lo que permite al goce condescender al deseo” (Miller, 2008: 155), vemos cómo el amor romántico-occidental permite el deseo de estas mujeres al “ser lo que le falta a un hombre”, donde finalmente aparece el goce de “dar todo para ser todo de ese hombre”, cuestión posibilitada por la inexistencia del miedo a la castración. Braunstein (2006) nos explica el llamado “plus de goce” situándonos en ese instante mítico, tanto en la gran como en la pequeña historia, donde el aún-no-sujeto resigna su goce total para ser parte de la sociedad, la que exige una moderación del goce irrestricto. Si repensamos el mito de Tótem y Tabú (Freud, 1998b) bajo las intelecciones sobre el poder de Foucault (1976), y además nos atenemos al sujeto del psicoanálisis lacaniano, decimos que la restricción del goce no es tal, sino que es la posibilitación de una forma de existencia; antes de ella era la nada, después fue el sujeto. Es una posibilitación de existencia, la que, desde donde nos planteamos esta investigación, es siempre externa pero, al mismo tiempo, es lo que se siente más propio, tanto es así que Miller plantea: “Soy como gozo” (2008: 408), esto a partir de que la conceptualización de síntoma como verdad se opone al síntoma como goce; es decir, la revelación no invalida al funcionamiento finalmente es con el síntoma con lo que hay que vivir, porque es la forma de hacerlo, que para el yo, toma el cariz del dolor, la tensión (Lacan, 2006), la repetición, lo sintomático y lo real. De acting out y pasajes al acto. Diremos que, en el acting out, el sujeto se posiciona de una particular forma frente al otro, montando una escena para él, y que en el pasaje al acto, el sujeto se identifica en tanto objeto a del otro, cuestión insostenible porque hay un desenganche de lo simbólico, todo lo que sostiene al sujeto se desmorona, la palabra desaparece y sale de la escena. Desde el discurso de las entrevistadas, adherimos a la hipótesis de Vetö (2005), donde el acting out es condición del pasaje al acto. Los acting out de las mujeres en relaciones amorosas violentas apuntan a hacer desear al otro, siendo lo que le falta a ese hombre, siendo todo para él. La que hace desear y remarca la falta, usualmente encuentra como respuesta pasajes al acto desde lo masculino, seguidos por pasajes al acto femeninos cuando se encuentran identificadas a lo que son como objeto a para ese otro encarnado en sus parejas. La separación. El motivo de la separación no ha sido, como ellas refieren, el agotamiento por su parte de la situación de violencia, sino que ha sido decisión de sus maridos, ya sea porque han encontrado otra pareja o por alguna otra razón que implique para las mujeres su identificación en tanto objeto a en el momento en que dejan de estar sostenidas por el otro. El cuarto caso, donde la relación aún continúa, es la contraparte de esta hipótesis, ya que, al mantenerse la relación, con todo lo estragante que la caracteriza, es porque ella aún es posicionada como el objeto que causa el deseo de su marido. Lo sintomático cuando él no está. En tres de los casos analizados en que existe separación, surgen síntomas y principalmente aparece la angustia,

la cual indica que esa relación amorosa cumplía una función en la economía psíquica de las mujeres. Sin embargo, la posición de madres aún las sostiene, cuestión que impide que realicen sus ideaciones suicidas; entonces, aunque ya no sean “todo para ese hombre”, siguen siendo “la madre del hijo de ese hombre”. Miller (2008) explica que el objeto a es la única relación entre el otro deseante y el sujeto, por lo que aparece el objeto a como objeto causa de deseo entre el otro en falta y el sujeto también en falta. Es el objeto causa de deseo, objeto que es el sujeto mismo en relación al deseo del otro, lo que posibilita al sujeto deseante (Lacan, 2007), y al ser del orden de lo real, también es responsable del goce del cuerpo. Esto nos lleva a pensar en el amor, conceptualizándolo como la transferencia que se establece en una relación y, como tal, es una reedición de la relación del sujeto con el otro; es la reactualización de una posición subjetiva, entendiendo al sujeto como arrojado en una cadena significante de la cual no es agente sino producto. Por ello, en esa relación trasferencial podríamos encontrar una verdad del sujeto que desconoce pero que actúa. Lacan (1973-1974 en Allouch, 2011) señala que el amor es la verdad, una verdad que no puede ser dicha por el sujeto y que se pone en relación con el otro, una verdad del sujeto en tanto espera y produce el reconocimiento del otro, que en el caso de lo femenino se supondría en un hombre. Esta suposición es desde un sistema simbólico de dominación masculina que nos constituye como sujetos. Es el amor, por tanto, una vía abierta hacia un saber inconsciente. Encontramos un otro que no reconoce al sujeto sino que lo interroga como objeto a, es decir, lo cuestiona hasta la raíz de su propio deseo (Lacan, 2007) produciendo estragos, a lo que Miller se refiere como “la faz de goce del amor” (2008: 276). Recordando que el otro como simbólico está siempre encarnado en un cuerpo sexuado, es que Miller (2008) enfatiza en el cambio de perspectiva desde la dupla sujeto/otro a parlêtre/partenaire, lo que lo lleva a decir, a propósito de Aún, que entre el hombre y la mujer está el síntoma, y que justamente eso es una relación de pareja: “que el otro se convierta en el síntoma del parlêtre, un medio de su goce” (1992a: 408). Sin embargo, ¿qué es el síntoma para Miller?: “Por un lado, es un modo de gozar del inconsciente, del saber inconsciente, de la articulación significante; llamamos síntoma a la investidura libidinal del significante y del significado. Y en segundo lugar, es un modo de gozar del cuerpo del Otro. Por cuerpo del Otro debe entenderse, al mismo tiempo, el cuerpo propio, que siempre tiene una dimensión de alteridad, pero también al cuerpo del prójimo como un medio de goce del cuerpo propio” (2008: 409). Entonces “los parlêtres, como seres sexuados, forman pareja, no a nivel del significante, sino a nivel del goce, y que este enlace es siempre sintomático” (p. 410). Por ello es que Miller elabora el concepto de partenaire-síntoma. Al no haber relación sexual producto de que cada género se las arregla con su relación al falo, para lo masculino y lo femenino el anudamiento sintomático es diferente: “Del lado macho, el partenaire está determinado como a, y, del lado femenino, está determinado esencialmente como A tachado” (2008: 413). A partir de allí es que “el hombre tendrá el fetiche y, la mujer, la erotomanía” (2008: 414). La confusión luego de la separación. A pesar del malestar en la relación, las mujeres están fijadas a esta, la opción de retomarla persiste y ese más allá del principio del placer se presenta a la razón como inentendible, confusión o contradicción. Como fuese, incluidos los estragos, este tipo de relación les permite a las mujeres un anudamiento sintomático en una forma

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del amor que las reconoce en un tipo de existencia que ya mencionábamos en distintas formas: ser la mujer de un hombre es su deseo, que es del otro. De esta confusión respecto a la añoranza de esa relación que se presenta como tan displacentera para el yo, se desprende la inmovilidad de la forma de amar, la repetición en lo real de algo que es simbólico, del reconocimiento en el lugar en que se existe por el otro. Soledad femenina. Estas mujeres en una relación amorosa violenta parecen estar arrojadas desde lo femenino hacia lo masculino, mirándolo de frente y sin referencia o ayuda desde lo femenino, cuestión que toma la forma de reproche hacia la madre, quien no proveyó compañía ni saber con respecto a cómo actuar para cumplir con su ideal de mujer, ya sea en lo amoroso, en lo sexual o en cuestiones domésticas. Se configura un reclamo hacia lo femenino, por no saber hacer con lo que es del orden de lo masculino, pensándose la mujer como abandonada por lo femenino, incluso enjuiciada.

Conclusiones-discusión El descarte teórico del masoquismo como característica esencial de lo femenino se corrobora empíricamente sobre el fenómeno estudiado, estableciendo al goce como elemento central a estudiar. En cuanto a las dimensiones del goce, podemos decir que solamente hay goce cuando hay imposición significante, imposición al no-sujeto, la que con su violencia y arbitrariedad lo constituye como ser hablante (parlêtre). La batería significante de la dominación masculina, con sus oposiciones significantes y a través de la violencia primaria, permite el surgimiento de las feminidades y sus goces. A partir de esta batería significante, un tipo de goce femenino consiste en “ser lo que le falta a un hombre”, que se traduce en “serlo todo para él”. Esto es una forma del amor romántico occidental, es decir, el aspecto amoroso de la dominación masculina, siendo la conquistada también la controlada, por lo que el amor romántico implica en sí mismo todo un malestar subjetivo que se le presenta al yo, producto de gozar al cumplir con los mandatos superyoicos que comporta. El ideal del yo, que desde el sistema simbólico de dominación masculina se configura como dueña de casa, buena mujer, implica lógicamente ser la prostituta, la dominada, la obediente, la conquistada, y al ser cumplido, implica un goce. Entonces, el amor romántico y los roles de género que comporta intrínsecamente conllevan malestar para el yo, tensión, displacer; es decir, goce. La dimensión del amor, siempre sintomática, posiciona a estas mujeres como objeto a del otro que es su pareja, demandando y produciendo el reconocimiento y posicionamiento de ellas como lo que le falta a un hombre; es decir, como su objeto a, lo que implica que ellas aman en tanto son amadas. Tal como podemos dar cuenta a partir de las entrevistas realizadas, la añoranza de la relación toma la forma de reclamo al príncipe, ya que el hombre, al no cumplir con ese ideal, tampoco la posiciona a ella como la conquistada. Resulta evidente y repetitiva la insatisfacción mantenida por estas mujeres, reclamando y sosteniendo un ideal masculino que, a cada momento, falla en comparación con lo que deberían ser. Esto da cuenta de la propia constitución subjetiva dentro de la dominación masculina, además de confirmar en el ámbito clínico lo que conocemos como neurosis.

Los episodios de violencia, del tipo que sean, son partes de un fenómeno que hemos llamado “relaciones amorosas violentas”, siendo elementos que se introducen en la categoría de “lo que hay que soportar para serlo todo”. Es por ello que, desde el discurso de las mujeres, descartamos la hipótesis del masoquismo femenino para explicar este fenómeno. Que las mujeres entrevistadas nos hablen en detalle de toda su relación nos da la posibilidad de encontrar los fenómenos de acting out y pasaje al acto desde el lado femenino, permitiéndonos encontrar una verdad que no estaba en el golpe mismo y que dan cuenta de esta relación como anudamiento sintomático: hacerse reconocer como el objeto de deseo de un hombre, lo que cuando se presenta en lo real producto de su imposibilitación, hace surgir ideaciones suicidas, angustia y pasajes al acto. En cuanto al acting out como escena que se monta para el otro, posiciona a estas mujeres como las dueñas de casa, mujeres a mantener, madres que necesitan cuestiones materiales para atender a sus hijos y las que despiertan el deseo de los hombres en tanto necesitan lo que él les puede dar para ser su todo. Cuando sus parejas dejan de sostenerlas en su fantasma masculino porque deciden terminar la relación o cuando los acting out de ellas tienen como respuesta de sus parejas un pasaje al acto, las mujeres se ven interrogadas como objeto a e identificadas a él, lo que motiva pasajes al acto del lado femenino en las formas de llanto incontrolable, intentos de suicidio y desmayos. Al concebir una relación amorosa desde la conceptualización de partenaire-síntoma, entendemos que esa relación tiene una función: ser reconocida por el otro de la dominación masculina lo que asegura el goce del otro, el goce del cuerpo y el goce al cumplir con ideales superyoicos. Si la razón del establecimiento de este tipo de relaciones, desde el lado de lo femenino, se debe a la posibilitación de una subjetividad femenina a partir de un sistema simbólico de dominación masculina, no podemos sostener ningún tipo de hipótesis humanistas o esencialistas, ya que es esa violencia primaria de imposición significante, la que nos posibilita una existencia, la que en este caso se revela en el amor, en tanto posicionamiento frente al otro. Por lo tanto, no podemos considerar este tipo de relaciones como patologías del vínculo amoroso, sino que son una forma del amor romántico. Por ello, es imposible algún tipo de “liberación”, puesto que no hay nada de lo cual hacerlo; cabe reconocerlo, hacerlo consciente y esto no asegura que deje de ocurrir, porque se es de esa manera, se existe, se funciona gozando de la manera en que lo hemos descrito. Al concebir de esta manera al ser humano, especificamos una posición epistemológica del psicoanálisis lacaniano que tiene profundas implicancias clínicas: si el inconsciente no resiste (Torres, 1992), cabe conocer la forma subjetiva de goce, vinculándola siempre con los factores simbólicos como productos de luchas de poder y que la resistencia no está en el tratamiento: una clínica que resiste es una clínica alienante, que impone una verdad antes de comprender la verdad del sujeto; es decir, reemplaza un imperativo por otro. La pregunta que nos hemos planteado, relacionando al psicoanálisis con la pregunta foucaulteana sobre cómo es posible que ciertos discursos existan; es decir, la pregunta por la veridicción (Foucault, 2007), es cuál es el mecanismo psíquico de mujeres posibilitadas en este

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sistema simbólico. El reconocimiento del mismo permite cuestionar e inconsistir los dichos de la surmoitié (Lacan, 2012) conociendo la arbitrariedad de lo que nos constituye violentamente: el lenguaje. Luego del reconocimiento, investigaciones podrán ocuparse de la desarticulación de los mecanismos productores de tales funcionamientos gozantes.

Reflexión de la editora de sección Miriam Pardo-Fariña: A partir de Más allá del principio de placer escrito por Freud (1920), se desprende que los seres humanos buscan el placer restituyendo el equilibrio cuando éste último se encuentra perdido generando tensión. Sin embargo, Freud también descubre en sus pacientes que el principio de placer pierde relevancia cuando la queja se hace insistente aunque pareciera que se buscara una liberación del síntoma. Por lo tanto, al gozar de lo mismo de lo cual se intenta liberar, dicha repetición abrirá puntos de análisis interesantes acerca del padecimiento del sujeto. El artículo de la autora profundiza en lo que denomina relaciones amorosas violentas remitiendo al goce situado más allá del principio de placer. Lo anterior permite postular que, en la neurosis, es posible encontrar un fondo masoquista que genera sufrimiento; sin embargo, la mujer en cuestión continúa situada en ese lugar que para Lacan tendrá que ver con una ausencia de localización (Seminario 20). Finalmente, si la castración es la falta de goce absoluto, la mujer en su neurosis histérica también puede encontrarse en posición masculina compitiendo con su partener y sosteniendo gozosamente la relación amorosa violenta para desmontar la pretensión narcisística del Amo, aunque el costo de aquello implique un giro hacia el masoquismo manteniendo vivo su deseo insatisfecho. Reflexión de la editora de sección Alejandra Ojeda-Sampson: La violencia familiar en particular y relativa al género ofrece diferentes lecturas, todas importantes y fundamentales para comprender primero y construir después conocimiento en torno a este fenómeno que parece crecer cada vez más y con impactos más profundos. En este sentido, la autora ofrece una lectura desde el psicoanálisis y otras disciplinas, que permite observarlo no como un signo de sufrimiento para la mujer que lo vive, sino como goce, aunque este comporte a su vez sufrimiento. Es decir, la autora muestra que la violencia de género en la familia obedece a una concepción del amor surgida en occidente y al ser y deber ser de la mujer y del hombre en las relaciones de pareja y de familia. El ideal del yo, plantea la autora, se encuentra en función de la dominación masculina, en una relación de ese deber ser occidental de ambos. El haber recurrido al análisis de autores como Foucault, Castoriadis, Bourdieu y por supuesto Freud y Lacan, entre otros, para construir su discurso, muestra la apertura teórica de ella y la posibilidad de mostrar una realidad acorde al contexto estudiado. Esto ofrece, por supuesto, nuevas lecturas y discusiones. Todas estas necesarias para la construcción de conocimiento tendiente a cambiar las condiciones existentes de violencia familiar.

Bourdieu. Passeron (1979). La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza. Editorial Popular. Bourdieu, P. (2000). La Dominación Masculina. Barcelona: Anagrama. Castoriadis-Aulagnier, P. (2010). La violencia de la interpretación. Del pictograma al enunciado. 2ª ed. Buenos Aires: Amorrortu. Castro, R. y Riquer, F. (2003). La investigación sobre violencia contra las mujeres en América Latina. Revista Saúde Pública, Vol. 19 Nº 1 (enero – febrero 2003). Extraído desde: http://www.scielo.br/pdf/csp/v19n1/1413.pdf Foucault, M. (1976). La historia de la sexualidad, tomo I: La voluntad de saber. Foucault, M. (1996). La verdad y las formas jurídicas. Traducido por Enrique Lynch. Barcelona: Gedisa. Foucault, M. (2007). Nacimiento de la biopolítica. Curso en el Collège de France (1978-1979). Argentina: Fondo de cultura económica. Freud, S. (1993a). El yo y el ello (1923). En Obras completas, vol. XXI. Buenos Aires: Amorrortu. Freud, S. (1993b). El problema económico del masoquismo (1924). En Obras completas, vol. XIX. Buenos Aires: Amorrortu. Freud, S. (1998a). Más allá del principio del placer (1920). En Obras completas, vol. XVIII. Buenos Aires:Amorrortu. Freud, S. (1998b). Tótem y Tabú (1913). En Obras completas, vol. XIII. Buenos Aires: Amorrortu. Lacan, J. (2012). El Atolondradicho. Otros Escritos. Buenos Aires: Editorial Paidós. Lacan, J. (1992a). El seminario de Jacques Lacan. Libro 20. Aún. (19721973). Buenos Aires: Editorial Paidós. Lacan, J. (1992b). El seminario de Jacques Lacan. Libro 4. Las relaciones de objeto. (1956-1957). Buenos Aires: Editorial Paidós. Lacan, J. (2005). Ideas directivas para un congreso de sexualidad femenina. (1960). Escritos 2. Argentina: Siglo XXI Editores. Lacan, J. (2006). Psicoanálisis y medicina (1966). Intervenciones y textos. Buenos Aires: Editorial Manantial. Lacan, J. (2007). El seminario de Jacques Lacan. Libro 10. La Angustia. (1962-1963). Buenos Aires: Editorial Paidós. Laurent, E. (1999). Las posiciones femeninas del ser. Buenos Aires: Editorial Tres Haches. Miller, J. (2008). El partenaire-síntoma. Los Cursos Psicoanalíticos de J.-A. Miller. Buenos Aires: Paidós. Nasio, J. (1996). El libro del dolor y del amor. Barcelona: Gedisa. Torres, M. (1992). Capítulo III de Más allá del principio del placer. Compulsión a la repetición. “Recuerdo, repetición y reelaboración”. En Consentino y Rabinovich. Puntuaciones freudianas de Lacan: Acerca de Más allá del principio del placer. Buenos Aires: Editorial Manantial. Vetö, S. (2005). Acting - out y Pasaje al acto, Reflexiones en torno al caso de la joven homosexual de Freud. Manuscrito no publicado.

Referencias bibliográficas Allouch, J. (2011). El amor Lacan. Buenos Aires: Editorial El cuenco de Plata. Braunstein, N. (2006). El goce: un concepto lacaniano. Editorial Siglo XXI: Buenos Aires.

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Sofando Artículos anteriores: V2N1-2012: Una cartografía de la enseñanza de la filosofía en territorio argentino Las condiciones de un pensar situado

V2N2-2012: La mirada filosófica: un vistazo al rostro del otro

V3N1-2013 La relevancia social de la filosofía en los tiempos de crisis neoliberal

V3N2-2013 Política de Aristóteles y sus ciudades (in)finitas


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Sofando Consideraciones en torno a una racionalidad inmanente o sobre la posibilidad de hacer filosofía hoy día Considerations on an immanent rationality or on the possibility of doing philosophy in this day and age Víctor Torres-Rodríguez (1994, puertorriqueño, Universidad de Puerto Rico, Puerto Rico) victor.torres@upr.edu

Resumen Este artículo se enfocará en fundamentar la razón sobre bases prácticas y de pensar la actividad filosófica a partir de esta concepción. Se preguntará por el terreno en el que se encuentra la filosofía y los límites para la actualización de un ejercicio filosófico que busque salir de los mismos. Se tomará en consideración a la universidad y su rol en la sociedad para poder aclarar la posición o el lugar que ocupan los saberes institucionalizados dentro del marco general del capitalismo neoliberal, la cibernética y su impacto en el marco productivo de este régimen, y el énfasis cada vez más evidente en el control cibernético de la población como operación central del mismo. Estas reflexiones se dan tomando en cuenta que la filosofía siempre sucede en situación y no en abstracto; siempre como una especie de diálogo con lo que la rodea y siempre en el espacio en que se encuentra quien filosofa en relación a otros cuerpos y sus prácticas. Palabras clave: dispositivo, neoliberalismo, proceso activo, razón práctica, saber-poder, universidad. Recibido: 13-12-2014 → Aceptado: 06-02-2015

Abstract This article will focus on reconceptualizing philosophical activity from a practical perspective of reason. It will question the territory in which philosophy stands today and the limits that this space exhibits for a renewal of a philosophical practice that wishes to transcend these limits. It will take into consideration the role of the university in society in order to understand the position or the place that institutionalized knowledge have in the neoliberal capitalist order, the impact of cybernetics in the productive structure of the regime and the ever increasing emphasis of a cybernetic control of the population as a central operation of this regime. These reflections take into consideration that philosophy always happens in situation and not in the abstract; like a sort of conversation with that which surrounds it. In other words, it happens in the space that the philosopher shares with other bodies and their practices. Key words: dispositif, neoliberalism, active process, practical reason, power/knowledge, university. “Nosotros tenemos más bien necesidad de pensar nuestra vida para intensificarla de manera dramática” - Tiqqun, ‘Podría surgir una metafísica crítica como ciencia de los dispositivos’ (Parte del libro Contribución a la Guerra en Curso).

“La filosofía no es una recepción desapegada, contemplativa o neutral de los objetos, sino más bien la práctica de una posibilidad interesada, proyectada y activa” (Gianni Vattimo y Santiago Zabala: Comunismo hermenéutico). Sobre la razón práctica En un pequeño escrito sobre su compañero, François Châtelet, el pensador francés Gilles Deleuze se apropia de un concepto que ha sido central en el pensamiento filosófico occidental: la razón. Recurrentemente se le ha utilizado para resaltar la divinidad del hombre, para distinguirlo del resto de los animales y el resto de cosas, para decirle que no es completamente de este mundo, que tiene un alma o que posee algún tipo de elemento suplementario que le permite pensar la realidad a partir de unos contenidos abstractos que la misma razón le da. Se ha utilizado este concepto para separar el plano de lo humano, del pensamiento, de lo inteligible, del resto de la naturaleza, creando un imperio dentro de otro imperio, planteando que la autonomía del hombre frente al mundo se debe a ese ingrediente excedente que es la razón. Para Deleuze esta concepción de la razón se mantiene dentro de lo que él llama plan de trascendencia. Este es el plano de lo universal, de las formas, de un procedimiento que emana desde arriba, desde lo divino, entendido como lo que trasciende la realidad material y la vida, pero que, al mismo tiempo, la constituye, la organiza y la desarrolla. Châtelet llama fatuidades a todas las creencias que proceden de esta lógica e intenta pensar desde otro lugar, desde el plano de inmanencia. Este plano está compuesto de elementos no formados y afectos no subjetivados, de movimientos, velocidades, distancias o proximidades, de latitudes y longitudes, de vectores y tensores, de bifurcaciones, de singularidades. El concepto de singularidad es central al plano inmanente y consiste en las modalidades, más que en las cualidades del ser, en “la distribución de los potenciales en una materia dada” (Deleuze 2010: 24). La singularidad intenta evitar una ontología que dependa de un modelo, un sujeto o una forma que organiza la materia y plantea que las cosas mismas están pobladas por singularidades. Las cosas no tienen formas fijas y predeterminadas. Las operaciones que llevan a cabo las singularidades que componen una materia dada son simultáneamente el medio y el efecto del proceso de formación de las cosas mismas. En medio de un campo de fuerzas inmanentes, la manera en que tal o cual singularidad se encuentra involucrada con otras singularidades constituye lo que las cosas son. Lo que es no puede ser separado de las relaciones en las que cada cosa se encuentra involucrada. Deleuze se refiere a un plano de consistencia o de composición, más que a un plano de organización y desarrollo, que no necesita de algo fuera de las relaciones mismas entre singularidades para dar cuenta de sus movimientos, sus formaciones y sus mutaciones.

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¿Dónde queda la razón en este compromiso ontológico? Queda como un proceso corpóreo. No se trata de una facultad que inicia un proceso, sino de una composición: una actividad constante cuya duración depende del juego de singularidades que la habita. La razón es un acto, no el fundamento a priori del mismo. No debemos confundir razón con acto. La razón es un acto singular del cuerpo humano que consiste en provocar encuentros, en orquestar diversas configuraciones de conjuntos mediante una decisión. Entiéndase que aquí se imagina lo humano como un proceso de individuación y no como una forma atemporal e ideal. En palabras de Deleuze, la razón “[e]s actualizar una potencia o devenir activo: está en juego la vida y su prolongación, pero también la razón y su proceso, una victoria sobre la muerte, puesto a que no hay más inmortalidad que esta historia en el presente, no hay más vida que aquella que conecta y hace converger entornos” (Deleuze 2010: 26). Se trata de la potencia que un cuerpo dispone para afectar de diversas maneras a otro cuerpo o a sí mismo. Pero en este caso se trata de un cuerpo humano1, de un devenir humano que consiste en provocar acontecimientos, encuentros entre las personas, de encontrarse en medio de una situación que era impensable antes de la decisión que la actualiza. Para hablar sobre esta nueva noción de razón, tendríamos que proceder diversificando la operación. No existe una razón pura o una racionalidad por excelencia. Existen procesos de racionalización, heterogéneos, muy diferentes según los dominios, las épocas, los grupos y las personas. Y no cesan de abortar, de patinar, de meterse en callejones sin salida, pero también de recomenzar en otro sitio, con nuevas medidas, nuevos ritmos, nuevas apariencias (Deleuze 2010: 18). Esta concepción de la razón no se ocupa por mediar la relación sujeto/objeto, hombre/naturaleza, idea/mundo, sino que consiste en la relación potencia/acto. La razón singular es el acto de actualizar una potencia, de formar una materia, de hacerla converger con otras. Estos procesos de racionalización son posibles mediante los órganos de los sentidos, no necesitan de un suplemento de intelección que se encuentre fuera de la animalidad del humano, de su materialidad corpórea: en esto consiste su inmanencia. Esta razón activa está poblada, al mismo tiempo, por una “inhumanidad” inmanente a la relación misma: el pathos o el padecimiento que se sigue del hecho de que no somos algo separado del resto de las cosas que existen, que nos encontramos involucrados y envueltos entre flujos y afecciones, que somos capaz de afectar y ser afectados por el mundo. Para Châtelet, este pathos tiene una serie de valores que le son propios. El primer valor es la demolición o el afán por destruir y la aceptación de la vida como un proceso de descomposición. Es afirmar la vida como un devenir hacia la muerte y la destrucción constante como una parte fundamental de este proceso. El segundo valor es la cortesía. Este valor consiste en el procedimiento de forjar líneas de distancias y proximidades entre los cuerpos, de establecer métricas para convivencia y el flujo en un territorio determinado. Esta no depende necesariamente de relaciones jerárquicas, sino de distancias precisas, que no se debe confundir con un proceso de aislamiento, ya que “se necesitan por lo menos dos” para ser cortés. El tercer valor es la bondad. Ser bondadoso consiste en estar abierto al encuentro con el otro, aunque no se sepa de antemano cómo el otro será afectado, ni cómo uno será afectado por el otro. Es el intento de escapar nuestras

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Pudiéramos definir el cuerpo humano como una variedad de procesos biológicos y también como un conjunto de procesos de subjetivación. Entendemos que estos dos lados son uno, que cuando hablamos de cuerpo humano, nos referimos a ambos al

demoliciones, que no se debe confundir con el intento de negar la demolición como algo intrínseco a la vida. Se trata, más bien, de aprovechar cada situación, cada confluencia con el otro, de enfrentarlo con brazos abiertos, de no tener miedo de ser movido de maneras inimaginables por situaciones imprevistas. Estos valores engloban cierta vulnerabilidad de nuestra condición. Pero se trata de afirmar una inseguridad, más que una impotencia. La formación activa de valores a partir de la fragilidad humana hace hincapié en esos momentos donde somos abofeteados por el mundo como medios para el acrecentamiento de la potencia propia y ajena. Intenta consolidar una ética que se aleja de una noción consumada del sujeto humano; es más, lo descentraliza, lo incorpora dentro de una dinámica donde este no es necesariamente el protagonista. No obstante, esto no debe conducirnos al fatalismo de pensar que no podemos hacer nada, de que estamos determinados totalmente por unas fuerzas ajenas a nuestros cuerpos. Reconocer la fragilidad como algo intrínseco a la vida nos aleja de esos sentimientos tristes que buscan la estabilidad emocional sobre todas las cosas. Crear valores a partir de esta es convertir estos hechos en alegría vital. La razón singular, entendida como el proceso de actualizar una potencia, de realizarla, es política. Es política en tanto se compone a partir de una serie de relaciones, en tanto se ocupa de la composición de distancias y proximidades entre los cuerpos, en tanto es el movimiento entre los cuerpos y una serie de relaciones que pueden suceder “en la ciudad, (...) en otros grupos, en grupos pequeños o en mí, solo en mí” (Deleuze 2010: 11). Tomemos la ciudad griega como ejemplo. Foucault y Châtelet encontraron en esta un primer esquema de un proceso de racionalización que consiste en la “rivalidad de los hombres mismos”, en el procedimiento que se sigue de un gobierno de los demás a partir del gobierno de sí, a partir de la autarquía. No se pudiera pensar la actividad singular de Sócrates, por ejemplo, sin considerar el espacio en el que se hace posible, sin tomar en cuenta los procesos de racionalización que atraviesan el topos de la democracia ateniense, aunque este haya sido uno de sus críticos más feroces y esta haya sido la causa de su muerte. No se puede pensar el surgimiento de la filosofía, o mejor dicho, el acto de filosofar, sin la distribución de potencialidades que figuró la ciudad que la vio nacer. Por ejemplo, no se puede pensar el origen histórico de la filosofía sin las asambleas ciudadanas, las caminatas por la plaza pública, la conversación y el debate constante. La democracia ateniense supuso un proceso de empoderamiento ciudadano sobre el destino de su territorio, una participación directa en la gestión de la vida colectiva. Sería muy difícil pensar la figura de un hombre vagabundeando por la polis, compartiendo sus preocupaciones con sus conciudadanos sin el espacio democrático y el espíritu participativo que este espacio propicia. En este sentido, la filosofía nace de la democracia. Este nacimiento no consiste en un acto fundador, sino en un acontecimiento singular. “Atenas no fue el acontecimiento de una razón eterna, sino el acontecimiento singular de una racionalización provisional, y por ello tanto más brillante” (Deleuze 2010: 21). La filosofía no procede a partir de verdades eternas o momentos universalizables sino a partir del prolongamiento de singularidades, de la configuración de acontecimientos, de una actividad que se basa en la decisión y se dedica a hacer converger entornos. Pensemos en los diálogos socráticos. Son encuentros entre cuerpos, confluencias entre Sócrates y sus conciudadanos, intentos activos de provocación que a veces reconocen sus consecuencias y a veces no, pero mismo tiempo a “[u]na unidad de la guerra y de la tierra […] que nunca ha separado la existencia activa del hombre histórico y la existencia pasiva de un ser natural que es su doble” (Deleuze 2010: 13-14).

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siempre las asume. Sócrates busca la participación de su oyente, lo escucha, le habla, lo ama, busca afectarlo bondadosamente mediante la creación de un espacio compartido de intercambio afectivo. Es un discurso público que, más allá de hablar sobre abstracciones, le habla a la vida, desde la convivencia que propicia un espacio común. Este carácter público del discurso filosófico ha sido una constante en el transcurso de la disciplina desde sus inicios, aunque no siempre evidente. El acto de filosofar es ante todo una intervención frente a unas situaciones singulares en las que quien filosofa se encuentra involucrada. Es un procedimiento vivo que provoca mutaciones, que bifurca las líneas antes establecidas, que provoca fisuras en las estratificaciones en las que se sitúa, juega con estas, las expande, las desmonta, las destruye. Para hacer filosofía hoy día, tendríamos que pensar el espacio en el que nos encontramos, las particularidades del mismo, tendríamos que habitarlo y hacernos partícipes de sus flujos. Conviene preguntarse cuáles son las características de este espacio. ¿Qué rol tiene la filosofía dentro del mismo? ¿El espacio que esta habita es el del control general del mercado sobre la circulación de los flujos? ¿El de los cuerpos que transitan por líneas que se solidifican mediante el bombardeo excesivo de imágenes que los orientan hacia el consumo? En ese espacio, la filosofía se convierte en mercancía a ser consumida, hecha para circular por rutas delimitadas por contratos y matrículas y reducida así a una disciplina académica especializada, forzada a mantenerse dentro de los portones de las universidades. Frente a esto, la filosofía debe tomar posicionamiento, debe decidir. Para François Châtelet, el futuro de la filosofía se encuentra en lo que no es filosofía, en el contacto de la filosofía con otros saberes, ya sean institucionales o no, en el roce entre filósofo y no filósofo, en “la voluntad de alterar los propios hábitos, no sólo para obtener más de algo que ya queríamos, sino para hacer de uno mismo un tipo de persona diferente, una persona que desea cosas distintas de aquellas que anteriormente deseaba” (Rorty 1998: 82). El futuro de la disciplina se encuentra en el abandono de la endogamia a la que hemos sido sometidos por la especialización de los saberes, sus criterios de utilidad mercantil y la delimitación normativa de su lugar de posibilidad. No pretendo establecer una fórmula predeterminada para el devenir de la filosofía, solo quiero invitarla a tomar una decisión, a arriesgarse a salir del espacio delimitado al que se la ha tratado de someter, a hacerse pública otra vez. No para un imposible regreso a sus orígenes, sino para una diversificación de sus actividades, un devenir-otro que no puede ser determinado o explicado antes de su realización, antes del proceso de racionalización que lo provoque. La situación donde nos encontramos Observar las operaciones que este filósofo-académico lleva a cabo en ese espacio privilegiado y limitado de enunciación que es la universidad se torna imprescindible si buscamos emancipar a la disciplina de su estandarización mercantil. También es urgente observar cómo el dispositivo universitario participa en la perpetuación del capitalismo neoliberal y todas sus fuerzas transnacionales si queremos pensar esta filosofía como emancipatoria. Conviene observar las redes de dispositivos que componen el régimen global en el que nos encontramos, en especial la cibernética. Dice Tiqqun que «la cibernética no es, como se la quisiera entender de forma

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véase Tiqqun: La hipótesis cibernética. El proyecto de la Escuela del Siglo XXI del Partido Nuevo Progresista en Puerto Rico y el proyecto de Escuelas para Todos del Partido Popular Democrático forman parte de esta reorganización cibernética de la educación pública en Puerto Rico. En ambos 3

exclusiva, la esfera separada de la producción de informaciones y de la comunicación, un espacio virtual que se superpondría al mundo real. Es sin duda, más bien, un mundo autónomo de dispositivos confundidos con el proyecto capitalista en cuanto es un proyecto político, una gigantesca “máquina abstracta” hecha de máquinas binarias efectuadas por el Imperio, forma nueva de la soberanía política, y, habría que decirlo, una máquina abstracta que se ha vuelto máquina de guerra mundial (II)». La finalidad de esta maquinaria transnacional no es la consecución de plusvalía sino el control inalámbrico de todas las situaciones que componen la nueva polis global. La cibernética constituye el eje cerebral y nervioso del régimen, el proceso de producción de la racionalidad calculadora del capital financiero y su dominio planetario. No hay duda que desde sus principios, las redes cibernéticas conforman una de las tecnologías centrales de los poderes que se han ido edificando desde la Segunda Guerra Mundial2. Desde entonces, la cibernética ha atravesado la mayoría de los dispositivos imperiales, incluyendo el dispositivo pedagógico. Cualquier filosofía que se piense a sí misma como emancipadora tendrá que enfrentarse con el capitalismo, ya que este se ha ocupado de neutralizar la esfera pública mediante procesos de privatización o cámaras de seguridad. Una filosofía que entiende la razón como una actividad corpórea y no como un ejercicio estéril tendrá que salir del salón de clase de vez en cuando y ponerse a pasear por la universidad hasta atreverse a salir de la misma. Lo que está en juego es la posibilidad misma de filosofar más allá del estudio de los grandes pensadores y sus ideas. Una filosofía que entiende el acto de filosofar como una práctica interesada y comprometida con lo que le rodea no solo es amor al conocimiento, sino también es un encantamiento con el mundo y un regocijo con la vida. El proceso pedagógico contemporáneo elimina la fascinación y el goce del proceso de aprendizaje, aferrándose a una noción desinteresada y productivista del saber que debe ser puesto en cuestión por la filosofía si es que esta quiere realizar su deseo latente de subversión y su necesidad vital de proceder mediante martillazos. Cada vez que se habla sobre la educación para el siglo XXI, se hace un gran énfasis en la necesidad de la capacitación cibernética. Los modelos de escuela que los últimos gobiernos de turno han planteado siguen este modelo de integración de las computadoras y el ciber-espacio al currículo escolar3. El fin, más allá de potenciar un saber-poder en los cuerpos de los estudiantes, la meta que se persigue es orientar a una cantidad de estos hacia la utilización de estos saberes dentro de un espacio delimitado: su vida profesional. La escuela se dedica a producir profesionales para un mercado globalizado, se dedica a educar para el mercado y nada más. Al participar de esta maquinaria abstracta del mercado, que se impone desde arriba de manera totalitaria a todas las situaciones singulares con el fin de normalizarlas, los cuerpos dentro de esta nueva utopía cibernética tienden a estar neutralizados, a fluir incesantemente con unas distancias que terminan aislándolos los unos de los otros. Sobre este aislamiento se fundamenta la sociabilidad imperante, sobre una organización que tiende a atomizar a los cuerpos, a personalizar todos sus problemas, relegándolos así al plano de lo privado y lo íntimo sin que estos gocen de la posibilidad de intimidad con los otros cuerpos. casos se alude a unas tecnologías que van a capacitar a los estudiantes a competir en el mercado global, o sea, a orientar sus vidas profesionales a la reproducción de estas tecnologías y sus usos hegemónicos.

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La universidad tiende hacia lo mismo. Hacia la creación de los profesionales del mañana, de los burócratas y los expertos que van a asegurar la continuidad de los flujos controlados de la autopista neoliberal que lleva bajo construcción desde los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher en los 80’s y desde la caída del bloque soviético al final de esta década. La retórica que establece la equivalencia entre la creación de profesionales y el progreso económico y civilizatorio es central al dispositivo-universidad y al deseo de un sector considerable de la sociedad a participar del mismo. ¡Se va a la universidad para salir de esta! Se entra al recinto para graduarse lo más pronto posible, para tener un título que valide como experto en tal o cual disciplina con el fin de conseguir un salario o montar una empresa. Como mecanismo de control orientado hacia el consumo, la educación institucionalizada mantiene viva la ética de trabajo en una época donde cada vez se necesita menos labor humana para la prolongación de la producción, la vigilancia o la guerra; donde más y más personas se hacen desechables para las tareas de reproducción material de la vida colectiva y del régimen. Esta distancia narcisista que se impone entre los cuerpos no se debe tomar como total, ya que los dispositivos no fuerzan a los cuerpos a hacer nada, solo crean un espacio acondicionado que los orienta, un plano de fuerzas inmanentes que comodifican los movimientos y limitan sus espacios de posibilidad. Imaginemos un centro comercial. Llenos de cuerpos que coinciden sin encontrarse, que le pasan por el lado a otros cuerpos sin verdaderamente hacerse presentes. Otro ejemplo es la carretera o la autopista (para servirme de un ejemplo de Tiqqun), lugares donde los cuerpos son sometidos al aislamiento y al flujo constante y coordinado sin verdaderamente estar ahí, sin participar plenamente de la confluencia real de los cuerpos, sin el elemento que convierte el lugar en un espacio auténticamente público. En este sentido, el régimen político se dedica a privatizar todos los espacios posibles, atomizando a sus partícipes en un solipsismo consumerista que se resiste a la proximidad emotiva del otro. Los que celebraron la victoria civilizatoria del occidente en los 90’s tienden a confundir esta atomización y fragmentación de la vivencia del espacio público como sinónimo de libertad y democracia (en oposición a la colectivización y estatalización soviética) y enfatizan el carácter participativo de las nuevas tecnologías y de su potencial multicultural. Tenemos que tomar estas palabras con pinzas, ya que la distancia ensimismada que los nuevos dispositivos propician, terminan por hacer de esta supuesta participación una interacción sin emoción, un intercambio que no permite una proximidad pasional entre los cuerpos. En otras palabras, el Imperio4 intenta mantener el control mediante la imposibilidad de la construcción de valores a partir del pathos. Neutraliza cualquier momento de euforia compartida en nombre de un cálculo cibernético que busca que nada nunca llegue a sus excesos, que todo permanezca dentro del marco general de la seguridad nacional y personal ante la amenaza del extremismo fanático y el devenir. La seguridad nacional es, al mismo tiempo, una seguridad existencial en tanto intenta eliminar o hacer calculables todas esas instancias de padecimientos, reducirlos a meros accidentes, asimilarlos como errores marginales que no presentan amenazas para la prolongación de las singularidades que transitan por los dispositivos transnacionales del Imperio. Las cámaras de seguridad, la militarización progresiva de todos los espacios, los drones,

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Por Imperio entiendo el conjunto de fuerzas transnacionales que administran el capitalismo contemporáneo y el espacio donde reside la soberanía. No se puede

el Patriot Act, el National Security Agency, la guerra contra las drogas, la creación de juntas administrativas para solucionar el problema fiscal de los estados, en fin, todos los mecanismos que buscan erradicar o administrar violentamente todo eso que se presente como una amenaza para el modo de vida dominante conforman un aparato político que asegura unas distancias entre cuerpos orientados hacia el consumo seguro y ensimismado. ¡He aquí los nuevos sacerdotes del Imperio y su prédica! Se dedican a acondicionar espacios de impotencia, a glorificar los sentimientos tristes, a evitar la afirmación del cuerpo y su proximidad extática con otros, a prevenir el acontecimiento convirtiéndole en información para el consumo mediático, a transformar el encuentro en una imagen neutra del mismo. Bajo estas condiciones, la única filosofía posible es una filosofía de escuela, dedicada a una gran variedad de temáticas, de maneras diversas, pero condicionadas a acontecer dentro del salón de clase, a problematizarlo todo cuanto quiera dentro del salón y a no asumir las consecuencias de sus reflexiones fuera del mismo y mucho menos fuera de la universidad. Existe una actitud anti-intelectual que complementa el elitismo de la cultura letrada. Por un lado, los anti-intelectuales dicen que la misma no tiene función práctica, como si la única práctica posible fuera la práctica laboral. Por otro lado, andan los letrados que se regocijan de tan solo pensar que son ellos los que tienen la cultura, los que la poseen, los que gozan de la máxima virtud de portar la antorcha del saber. Ambas actitudes desvinculan la filosofía de la vida cotidiana, la limitan a tertulias sobre los “grandes temas”, en vez de potenciar un proceder activo que solo es posible mediante el encuentro amoroso entre los cuerpos. No era otro el proceder socrático, un proceder que buscaba envolver a los cuerpos involucrados en una proximidad encantada que se distingue de esa distancia narcisista del neoliberalismo. La filosofía como una verdadera bondad, una operación universalizable en tanto se adscribe a lo singular, a la situación donde se encuentra involucrada y nos abre a ser afectados por el otro, a compartir experiencias que provoquen una verdadera apertura al devenir, al encuentro, al acontecimiento. Esta es la proximidad necesaria para el acontecer de la filosofía hoy día, de una práctica que se sepa en experimentación, que se sepa provisional, en movimiento. Sin esta decisión tal vez será posible algo que pudiéramos llamar filosofía, pero que se quedará participando de unos flujos que rechazan una afinidad calurosa con el otro. La práctica filosófica tendría que tomar el riesgo que supone hacer público el disgusto por las limitaciones emotivas impuestas por el Imperio. Tendría que asumir la realización de un ejercicio filosófico basado en el amor, en el placer en la congregación erótica y en la afirmación del acontecer de los entes, de la llegada de lo inesperado. Una bienvenida a lo que parece imposible provoca sensaciones de inseguridad, el vacilar de la presencia, una ruptura con el estado de seguridad total que se sirve de la incomodidad para estimular situaciones inconmensurables que le provocan terror al Imperio. Sumergirnos en un proceso de demolición colectiva de los valores imperantes, en un afán satánico por la destrucción, por servirnos del terror, de provocarlo en todos los lugares donde nos sea posible y favorable para la intensificación de la alegría que nos produce nuestros juegos.

pensar tanto como un lugar sino como los vectores que intentan atravesarse por todos los lugares para que no suceda nada. Véase Hardt y Negri, Imperio.

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Conclusiones-discusión Sócrates pudiera ser un ejemplo de este tipo de terror. Paseando por la ciudad, iniciando procesos de diálogos, encontrando espacios comunes, corrompiendo la juventud, disfrutando de su jovialidad, compartiendo la experiencia de proximidad que propiciaba el espacio democrático ateniense. La actividad socrática consiste en un movimiento singular a través de un territorio, en la participación directa en sus flujos, en una intervención afectiva de los cuerpos; opuesta al procedimiento platónico, que anda muy preocupado cartografiando el plano ideal de la ciudad perfecta que ha de ser implementada desde arriba, de forma totalitaria, por el filósofo rey y sus secuaces. La distinción entre Platón y Sócrates es fundamental para entender una propuesta política posicionada en la vida habitual. Por un lado, tenemos el terror de estado que se intenta imponer como ley y, por otro, el terror participativo y la acción directa de subversión cotidiana; por un lado tenemos el deseo del poder y, por otro, la actualización de una potencia. Tampoco hay que irse muy lejos para hablar sobre algo similar. Tomemos el ejemplo de Julian Assange, quien participó en un proyecto de sublevación contra el orden cibernético. Decidió publicar una cantidad considerable de documentos secretos del gobierno de los Estados Unidos en una red global de distribución de información; decidió interrumpir el tránsito, provocar un accidente, enfrentar el accidente como lo que es: una crisis, un atentado terrorista contra el estado normativo transnacional, un acto de guerra microelectrónica en contra del Imperio. Nuestra propuesta consiste en invitar a la filosofía a jugar, a transitar entre la universidad y el afuera, a no dejarse reducir a un procedimiento académico. Esto supone una toma de conciencia. Más allá de un destello de iluminación, supone un goce recalcitrantemente destructivo, un conocimiento intensivo sobre los procesos de descomposición y una puesta en movimiento de un procedimiento que se place de vivir el cataclismo inmanente a la vida y crea valores a partir de este. El placer de entenderse en situación y de distanciarse de tal manera que se siga participando de la misma, pero de otra manera, camuflarse entre los flujos con el fin de aterrorizar. Se trata de sumergirse en la borrachera, en el exceso tiránico de unos movimientos que no responden a la lógica del productivismo neoliberal, de unos desplazamientos que se placen de la diversión destructiva de sus propios juegos. Se trata de sumergir a la filosofía, una vez más, en la alegría de vivir intensamente.

El autor nos invita en este pequeño ensayo a tomar conciencia del hecho mismo que es el filosofar, a poder identificar en cada instancia dónde transcurre, a reconocer a quienes interpela y a las fuerzas que pone en movimiento y también a aquellas que lo circunscriben. Percibido así todo acto de filosofar es un acto político que hace mella o deja incólume relaciones de fuerza que por sutiles no deben considerarse imaginarias. Son esas relaciones las que dictaminan la distancia apropiada entre los cuerpos, el modo de dirigirse a estos, la potestad que le adjudicamos a cada uno, el abanico de posibles respuestas. El acto de filosofar es una intervención enmarcada en estas normas invisibles, que no necesariamente transcurre obediente a estas. En esa capacidad de desobedecer el aquí y el ahora radica siempre la posibilidad siempre fresca de la filosofía de poner en juego todo lo que hasta entonces hemos dado por bueno. A esto solo me queda añadir: enhorabuena, Víctor, enhorabuena.

Referencias bibliográficas Châtelet, F. (1998) Una historia de la razón: conversaciones con Émile Noël. Valencia: Pre-textos. Deleuze, G (2010) Pericles y Verdi: la filosofía de François Châtelet. Valencia: Pre-textos. Deleuze, G., Tiqqun (2011) Contribución a la guerra en curso. Madrid: Errata natura. Rorty, R (1998) Pragmatismo y política. Barcelona: Paidos. Tiqqun. La hipótesis cibernética. TIQQUNIM. Extraído el 10 de diciembre de 2014 desde: http://tiqqunim.blogspot.com/2013/01/la-hipotesis-cibernetica.html Hardt, M., Negri, A. (2000) Imperio. Massachussets: Harvard University Press.

Reflexión de la editora de sección Anayra O. Santory: ¿Con cuantas disciplinas se ha cruzado la filosofía en su milenario caminar? Al principio, solo con sí misma. Inauguró así una nueva especie de diálogo en donde los pocos invitados debían afanarse por comprender y seducir al otro, de tal suerte que pudieran llegar juntos al espejismo de un horizonte que desde entonces se nos antoja común. La filosofía, nos recuerda nuestro joven autor, es un ejercicio de cruces. Y esos cruces son actos y no meros ejercicios mentales. El encuentro con la perspectiva del otro (la que comparto o la que me resulta ajena); con otros saberes elaborados de acuerdo a normas sancionadas o no por la filosofía misma; o con decenas de mundos ya deshabitados pero aún de arrobadora belleza, sigue siendo un hecho localizado, un evento en un escenario dado, “una intervención frente a algunas situaciones singulares en las que quien filosofa se encuentra involucrado”.

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Sociologando Artículos anteriores: V1N1-2011: Cuestiones «metodológicas», opiniones de los alumnos de la carrera de sociología

V1N2-2011: El hambre como punto de origen y de llegada de las políticas alimentarias vigentes Respuestas estatales en torno a la alimentación y al cuidado: los casos de los Programas de Transferencia Condicionadas de Ingreso y el Plan de Seguridad Alimentaria en Argentina Reflexiones sobre las nuevas formas del hambre en el siglo XXI: la obesidad de la escasez Hambre individual, subjetivo y social (reflexiones alrededor de las aristas límite del cuerpo) A fome como tabu e a luta de Josué de Castro

V2N1-2012: Configuraciones sociales y teoría social Jóvenes contemporáneos: entre el trabajo emocional y estético en el mundo corporativo ¿É possível ver de lugar nenhum? Sobre o ponto de vista sociológico

V2N2-2012: Retórica de la memoria, embotamiento de la atención, lejanía de la persuasión Internet como herramienta de recuperación de la memoria de la Guerra Civil española

V3N1-2013 Estrategias de «policiación de la sociedad» y prácticas de «securitización ciudadana»: una mirada a la metamorfosis de los mecanismos represivos en contextos neo-coloniales Represión y constitución de subjetividades marginales: una mirada sobre el cuerpo y la movilidad en ciudad de Villa María, Argentina

V3N2-2013 Una construcción íntima de la identidad trans como estrategia de desplazamiento en función de contextos, momentos, interacciones y prácticas

V4N1-2014 Hacia una mirada de género en los estudios de movilidad social: interrogantes teórico-metodológicos Aproximación al origen étnico y movilidad social intergeneracional en Argentina Mortalidad inaceptable al inicio de la adultez (Argentina: 1997-2011)

V4N2-2014 Entablando vinculaciones entre la sociedad de consumo, las sensibilidades y las políticas sociales desde el sur global El jacobinismo neoliberal del empresariado católico argentino Pobreza multinacional compartida en la frontera sur mexicana Estructuración, prácticas y sensibilidades en los recuperadores de residuos (Córdoba, Argentina)


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Sociologando ¿Cómo se construye la población destinataria desde los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas? Nuevas formas de abordaje de la “cuestión social” basadas en la autorresponsabilización How the target population is built from the Conditional Cash Transfer Programs? New ways of addressing the "social issue" based on self-responsibility Florencia Chahbenderian (1987, argentina, Centro de Investigaciones y Estudios Sociológicos, Argentina) florenciachabe@gmail.com / chabe.flor@gmail.com

Resumen El trabajo se propone describir y analizar críticamente la emergencia de los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas (PTMC) como estrategia predilecta de los Estados en la lucha contra la pobreza en América Latina. Partimos de entender que toda política pública (y en especial las políticas sociales) son performativas, para indagar a quiénes se dirigen estos programas en la actualidad, sugiriendo de este modo un cruce entre la construcción de subjetividades, los procesos de clasificación social y las políticas de individuación neoliberales. El trabajo se organiza de la siguiente manera. En primer lugar se conceptualizan las políticas sociales y su relación con la “cuestión social”. Luego se expone brevemente el surgimiento de los PTMC en Latinoamérica para, en el siguiente apartado, efectuar un estudio de la población destinataria de estos programas, con base en una sistematización de los programas vigentes en la región. Por último, con miras a abrir nuevos interrogantes sobre el tema, se ensayan algunas reflexiones finales. El presente concluye que los PTMC constituyen uno de los principales vectores de individuación, en tanto construyen sujetos que deben responsabilizarse por sus propias trayectorias biográficas. Palabras clave: criterios de clasificación social, cuestión social, individuación, políticas sociales, programas de transferencias monetarias condicionadas, población objetivo. Recibido: 05-12-2014 → Aceptado: 15-12-2014

Abstract This work describes and critically analyzes the emergence of Conditional Cash Transfer (CCT) Programs as the preferred strategy for combating poverty in Latin America. We understand that all public policies (especially social policies) are performative, to inquire to whom these programs are directed at the present, thus suggesting links between the constructions of subjectivities, the processes of social classification and the neoliberal policies of individuation. This concludes that the CCT Programs are one of the main vectors of individuation, as constructed subjects must take responsibility for their own life histories. The paper is organized as follows. First, we introduce social policies and its systemic role in relation to the "social issue". Then we outline the emergence of CCT Programs in Latin America and, in the next section, we make a study of the target population of these

programs, based on a systematization of the existing programs in the region. Finally, in order to open new questions, we pose some final thoughts. Key words: conditional cash transfer programs, individuation, sensitivity, social classification, social issue, social politics.

Introducción Las políticas sociales son (e históricamente han sido) objeto de indagación social. Desde muy diversas interpretaciones se ha resaltado su funcionalidad para garantizar derechos, para la integración social, pasando por la atenuación de los conflictos distributivos por la captación de la riqueza social y las conexiones con las necesidades del régimen de acumulación, solo por mencionar algunas. A los fines del presente, partimos de circunscribir las políticas sociales en el contexto de las sociedades capitalistas, como el modo predilecto de abordar la “cuestión social”. «La denominada “cuestión social” acompañó al desarrollo del capitalismo desde sus orígenes, como “efecto” y “causa” de sus procesos de gestación y desarrollo. Así, los cambios y transformaciones en todos los campos de la vida social que esta implicaba y representaba, las intervenciones sociales del Estado a que dieron lugar (las políticas sociales, entre otras) fueron (y son) objeto de debate (y reflexión) entre y desde distintas miradas y posturas teóricas y políticas. Históricamente, el modo de abordar la cuestión social fue a través de las políticas sociales como intervenciones estatales en y sobre la sociedad» (De Sena y Scribano, 2014: 67). En términos generales, y más allá de las experiencias concretas de cada país, podemos identificar el surgimiento de una trayectoria de políticas sociales en América Latina a partir de la década de 1940. Estaban vinculadas con los problemas de vivienda, salud, educación, empleo, entre otros. Como consecuencia de las políticas neoliberales que surgieron a partir de los años ´70, se inició un marcado proceso de profundización de las desigualdades sociales y con las crisis económicas e institucionales en los años ´90 emergieron renovadas modalidades de políticas sociales (Lo Vuolo, Barbeito, Pautassi y Rodríguez, 1999). Este trabajo se propone describir y analizar críticamente la emergencia de los PTMC como principal estrategia de “lucha” contra la pobreza en la región. Partimos de entender que toda política pública (y en especial las políticas sociales) son performativas, es decir, construyen realidades (De Sena, 2011, 2014; De Sena y Scribano, 2014; Scribano y De Sena, 2013; Li-

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tichever, 2013). En este sentido, “[e]s importante observar las políticas públicas para analizar los procesos que las generan y las estructuras de poder donde se fundamentan y desarrollan, el modelo de sociedad que suponen y recrean, junto con los sectores sociales favorecidos en detrimento de otros” (Halperin Weisburd et al, 2011).

en el marco del sistema de acumulación vigente (Halperin Weisburd et al, 2011). En efecto, las políticas sociales performan identidades, modos de ser, de verse y de vincularse con los otros en las prácticas cotidianas, estableciendo así patrones y normas sociales que legitiman la intervención estatal directa sobre ciertos sectores (Scribano y De Sena, 2013).

Por ende, para resaltar el rol fundamental que tienen las ideas y los valores en la reproducción de las aludidas políticas, se requiere una mirada sobre las ideologías que subyacen a los problemas y las soluciones propuestas. El presente trabajo surca un posible camino al indagar a quiénes se dirigen estos programas en la actualidad latinoamericana, sugiriendo de este modo un cruce entre la construcción de subjetividades, los procesos de clasificación social y las políticas de individuación neoliberales, empleando una mirada desde la sociología de los cuerpos/emociones1.

En este sentido, las intervenciones sistemáticas del Estado a través de las políticas públicas en general, y las sociales en particular, pueden analizarse desde cómo recrean sociabilidades, vivencialidades y sensibilidades. “Así, las políticas sociales que construyen sociabilidades (Danani, 2004) son a su vez elaboradoras de sensibilidades: para soportar la desigualdad hay que generar un conjunto de políticas de las emociones” (De Sena y Scribano, 2014: 68).

La estrategia expositiva es la siguiente. En primer lugar se definen las políticas sociales y su función sistémica en relación con la “cuestión social”. Luego se expone brevemente el surgimiento de los PTMC en Latinoamérica para, en el siguiente apartado, efectuar un estudio de la población destinataria de estos programas, con base en una sistematización de los PTMC vigentes en la región. Por último, en pos de abrir nuevos interrogantes, se ensayan algunas reflexiones finales. La “cuestión social” y las políticas sociales A partir de la instauración del capital como relación social hegemónica emerge el problema entre los tres principios básicos que el contractualismo liberal postulaba como universales: igualdad, propiedad y libertad. La paradoja radica en la contradicción existente entre el derecho a la libertad, la igualdad y la propiedad, y la realidad efectiva, en donde la desigualdad y la diferenciación entre poseedores y desposeídos son los fundamentos del modo de producción que organiza la sociedad. Es así como “[l]os procesos de desigualdad y expulsión generados en la estructuración de una sociedad basada en la mercantilización de la vida provocan quiebres conflictuales que deben ser subsanados sistémicamente” (De Sena y Scribano, 2014: 67). Desde el Siglo XIX la “cuestión social” se preocupa por resolver estas contradicciones sistémicas, mediando la reproducción social a través de la implementación de políticas sociales. De este modo, las políticas sociales constituyen uno de los modos en que el Estado organiza la resolución o atenuación de los conflictos sociales que trae aparejado el modo de producción capitalista. Así, consolida un ordenamiento y una geometría de los cuerpos (sensu Scribano) que ubica a algunos miembros de la sociedad en el rol de “asistidos” o “beneficiarios” (Chahbenderian y Cena, 2014). “El Estado se constituye en un actor (y en cierto ámbito) en productor y reproductor de los problemas sociales, en la delimitación de sus responsabilidades, en la definición de los sujetos merecedores de sus intervenciones y de las condiciones para dicho merecimiento” (De Sena y Scribano, 2014: 67). Cabe destacar que la regulación de las aspiraciones y conflictos de las políticas sociales avanza sobre los cuerpos, emociones y acciones de cada uno de los miembros de la sociedad, consolidando así los modos de ser, hacer y sentir de las poblaciones en función de un proyecto político determinado

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Partimos del concepto de cuerpo/emoción para establecer la (necesaria) unión entre una sociología de los cuerpos y una de las emociones. En esta dirección, “una sociología de los cuerpos/emociones involucra la aceptación de que si se pretenden conocer los patrones de dominación vigentes en una sociedad determinada, hay que

Siguiendo a Rose, en el capitalismo contemporáneo tienen lugar nuevas lógicas de gestión de los “riesgos”, que implican una variada gama de estrategias en función de las consecuencias esperadas de determinadas conductas. Estas modulaciones continuas de la conducta se desarrollaron mediante una “intensificación de la intervención política directa, disciplinaria y, frecuentemente, coercitiva y carcelaria en relación con personas y zonas particulares” (2007: 135). El análisis del diseño de las políticas sociales nos permite reconstruir la “mirada estatal” desde la cual se está problematizando y dando entidad a la “cuestión social”, evidenciando las demandas legítimas, aceptadas y aceptables. En América Latina, las políticas públicas neoliberales redefinieron las condiciones de compensación y se basaron en la privatización de muchas de las funciones estatales (De Sena y Scribano, 2014). En el caso de las políticas sociales de atención a la pobreza, los PTMC han adquirido una importancia en la región que se debe, al menos, a tres aspectos: (1) Desde su surgimiento se expandieron rápidamente a más de 18 países de la región; (2) constituyen la estrategia predilecta de los Estados para la atención de la pobreza; y (3) son impulsados por los organismos multilaterales de crédito como las maneras idóneas de responder a la pobreza por ingresos (Cena y Chahbenderian, 2015). A continuación analizamos brevemente el surgimiento y expansión de los PTMC en la región. Los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas en Latinoamérica Siguiendo a Lavinas (2013), América Latina ha servido históricamente como campo de experimentación de estrategias políticas que luego se expandieron a otras regiones del Sur Global. Los programas bajo estudio no son una excepción del mencionado proceso, puesto que desde finales de los ‘90 los países de la región se convirtieron en laboratorios de implementación de las nuevas estrategias “anti-pobreza” con la expansión de los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas (PTMC). “En 1997, sólo tres países latinoamericanos habían lanzado estos programas; una década después, el Banco Mundial reportó que ‘virtualmente cada país’ de la región tenían uno (…) Para 2008, 30 países los tenían, de India, Turquía y Nigeria a Cambodia, las Filipinas y Burkina Faso; incluso la Ciudad de Nueva York tenía uno” (Lavinas, 2013: 5). Estos programas han sido impulsados a lo largo y ancho del Sur Global por los gobiernos y las instituciones multi-

analizar: cuáles son las distancias que esa misma sociedad impone sobre sus propios cuerpos, de qué manera los marca, y de qué modo se hallan disponibles sus energías sociales” (Scribano, 2012: 102).

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laterales de crédito, en especial el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), constituyendo la principal herramienta de “combate” a la pobreza (Lavinas, 2013). Los PTMC tienen la particularidad de contar con un doble objetivo: reducir la extrema pobreza por ingresos en el corto plazo, para lo cual se transfiere dinero en forma directa y, además, promover la inversión en capital humano de los “beneficiarios” mediante la exigencia de contraprestaciones. Esto último apunta a mejorar las capacidades y los ingresos potenciales (Marchionni y Conconi, 2008). Desde algunas posturas teóricas y políticas, se legitima el papel de estos programas en tanto posibilitan alcanzar efectos de corto y mediano o largo plazo simultáneamente. El extracto a continuación constituye un claro ejemplo: “Estos programas son vistos principalmente como mecanismos que permiten proteger económicamente a los hogares más vulnerables contra los efectos de shocks adversos y reducir los niveles de pobreza y desigualdad mediante transferencias monetarias. Por otra parte, las condicionalidades y contraprestaciones asociadas a las transferencias permiten generar en los beneficiarios los incentivos a la acumulación de capital humano, en forma de educación, salud y nutrición, que constituyen una manera de superar los mecanismos de reproducción intergeneracional de la pobreza, base para la promoción social” (Marchionni y Conconi, 2008: 200).

La construcción de la población destinataria de los PTMC A continuación elaboramos una reconstrucción de cómo estos programas definen a su población destinataria, a partir de la sistematización de la población objetivo de los PTMC en América Latina y el Caribe. Así, nos proponemos identificar cómo se conforman los modos de producción de los sujetos beneficiarios, tanto a nivel discursivo como prescriptivo. La Tabla 1 presenta los programas actualmente vigentes según la Base de Datos de CEPAL.3 Tabla 1: Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas vigentes en América Latina y el Caribe País

Es evidente que la emergencia y expansión masiva de los PTMC da cuenta de los cambios operados en la naturaleza de la protección social a partir del desarrollo del neoliberalismo (Lavinas, 2013; De Sena, 2011). Siguiendo a Merklen (2013), estos programas pueden entenderse como parte de un conjunto de políticas de individuación o del individuo, que consisten en la implementación de una serie de medidas que tienen por objetivo la producción de individuos en sí, donde los sujetos incorporan el mandato de ser los únicos dueños de sí mismos. De este modo, se ejerce una presión sobre los individuos que toma la forma de una “responsabilización”. «Cada cual es declarado responsable no solo de su propia suerte sino también de su actuación social y de las consecuencias de su participación en la vida social. Estos mandatos de individuación encarnan a su vez una exigencia generalizada de “activación” de la voluntad individual (…) Estas exigencias de responsabilización y de activación son términos que encontramos presentes en la formulación de los objetivos de numerosas políticas públicas y en la reorientación de la inmensa mayoría de las políticas sociales (Vrancken, 2010), constituyendo así uno de principales vectores de individuación”2 (Merklen, 2013: 47). Para lograr la producción del individuo como objeto, las políticas de individuación proponen (de forma tácita o explícita) una definición de la figura del individuo. En este punto cobra relevancia preguntarnos acerca de cómo se identifica a los sujetos sobre los que hay que actuar para conformar individuos. En el siguiente apartado proponemos un posible camino para responder estos y otros interrogantes.

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Siguiendo a Cena (2014), al analizar la estructura de estos programas, la solución a los problemas se basan en el aumento del denominado capital humano de los sujetos pobres, lo cual “ha contribuido a la definición de la situación problema a abordar, a fin de promover que los sujetos sean agentes de sus condiciones de carencias, e individualizar, en tanto diagnóstico, las causas de las condiciones de carencias mediante la autorresponsabilización de los destinatarios” (2014: 7).

Nombre del Programa

Vigencia desde

Honduras

Programa de Asignación Familiar

1990

Brasil

Programa de Erradicação do Trabalho Infantil

1997

México

Oportunidades

1997

Jamaica

Programme of Advancement Through Health and Education

2001

Chile

Chile Solidario

2002

Brasil

Bolsa Familia

2003

Ecuador

Bono de Desarrollo Humano

2003

Argentina

Ciudadanía Porteña

2005

Colombia

Subsidios Condicionados a la Asistencia Escolar

2005

El Salvador

Comunidades Solidarias (ex Red Solidaria)

2005

Paraguay

Abrazo

2005

Población objetivo actual Familias en situación de extrema pobreza con hijos/as menores de 14 años cursando hasta 6to grado de primaria, menores de 5 años con discapacidad o riesgo de desnutrición, mujeres embarazadas o dando lactancia y/o adultos mayores Familias no-pobres (renta mensual per cápita superior a R$140) con hijos menores de 16 años que presentan situaciones de trabajo infantil, salvo que se encuentren en situación de aprendiz a partir de los 14 años. Hogares en condición de pobreza alimentaria Familias en situación de pobreza con niños/as menores de 17 años, adultos mayores de 60 años, discapacitados/as, mujeres embarazadas/ dando lactancia y/o adultos pobres sin empleo (entre 18 y 64 años) Familias y personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad Extremadamente pobres (todos) y pobres (hijos 0-17 y/o embarazadas) Familias pobres con hijos menores de 16 años, adultos mayores de 65 años y discapacitados Embarazadas, menores de 18 años, discapacitados y/o adultos mayores Familias en situación de pobreza no indigente con niños/as menores de 19 que asisten entre 6o. y 11o. Grado Familias en extrema pobreza con niños/as menores de 21 años y/o mujeres embarazadas que residen en municipios con mayor situación de pobreza extrema severa y alta o en asentamientos precarios urbanos Familias en situación de extrema pobreza con niños/as en situación de trabajo infantil.

Receptor/a

Comprobación de medios

Madre

Madre

Madre

Representante de la familia

Madre

Madre

Madre

Mujer del hogar

Madre

Madre

Madre

3

No pretende ser exhaustiva respecto a la evolución reciente de los PTMC en la región, sino sólo presentar a los fines del presente los programas actuales. Cabe aclarar en este punto que se omiten muchos PTMC que existieron por un determinado periodo y luego fueron reemplazados o absorbidos por otros. Para un análisis en profundidad acerca de la expansión de los PTMC (ver Lavinas 2013: 16-19).

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País

Nombre del Programa

Vigencia desde

Paraguay

Tekopora

2005

Perú

Juntos (Programa Nacional de Apoyo Directo a los más Pobres)

Trinidad y Tobago

Targeted Conditional Cash Transfer Program

Bolivia

4

Bono Juancito Pinto

2005

2005

2006

Costa Rica

Avancemos

2006

Panamá

Red de Oportunidades

2006

Uruguay

Tarjeta Uruguay Social (ex Tarjeta Alimentaria)

2006

Colombia

Red Unidos (ex Red Juntos)

2007

Uruguay

Asignaciones Familiares

2008

Argentina

Asignación Universal por Hijo

2009

Bolivia

Bono Juana Azurduy

2009

Honduras

Bono 10.000 Educación, Salud y Nutrición

2010

Argentina

Asignación Universal por Embarazo

2011

Belice

Building Opportunities for Our Social Transformation

2011

Población objetivo actual Hogares en situación de extrema pobreza con mujeres embarazadas, padres viudos, adultos mayores y/o niños/as hasta los 14 años Familias en situación de extrema pobreza, riesgo y exclusión con mujeres embarazadas, padres viudos, adultos mayores y/o niños/as hasta los 14 años. Familias en extrema pobreza Niñas, niños y adolescentes menores de 19 años cursando hasta 8º de primaria de la educación regular, 3º de Secundaria Comunitaria Productiva y educación juvenil alternativa. Adicionalmente, los alumnos(as) de la Educación Especial sin límite de edad. Familias con jóvenes de entre 12 y 25 años que tienen dificultades para mantener a sus hijos en el sistema educativo por causas económicas Familias en situación de pobreza extrema Hogares beneficiarios del PANES en situación de vulnerabilidad que contaban con integrantes menores de 18 años o embarazadas; y personas trans (transexuales, travestis y transgénero) Familias en situación de extrema pobreza y/o en condición de desplazamiento Familias en situación de pobreza con niños y adolescentes menores de 18 años o personas con discapacidad Familias con hijos/as menores de 18 años que se encuentren desocupados/as o se desempeñen en la economía informal. Empleados domésticos con ingresos menores al salario mínimo y monotributistas sociales. Embarazadas y niños/as de 0-2 años sin cobertura de salud Familias en situación de extrema pobreza con hijos/as de 6-18 matriculados entre 1er y 6to año de educación primaria pública, o menores de 5 años, o mujeres embarazadas/período lactancia Familias con embarazadas que se encuentren desocupados/as o se desempeñen en la economía informal. Empleados domésticos con ingresos menores al salario mínimo y monotributistas sociales. Hogares en situación de pobreza

Receptor/a

Comprobación de medios

Madre

País Ecuador Chile

Madre o padre Representante de la familia Madre preferentemente

Madre

Madre

ND

Madre preferentemente

Madre

Madre

Madre

Madre

ND

2011 2012

Mi Bono Seguro

2012

Haití

Ti Manman Cheri

2012

Rep. Dominicana

Progresando con Solidaridad

2012

Población objetivo actual Familias pobres con hijos menores de 1 año y mujeres embarazadas Hogares en situación de extrema pobreza Familias en situación de pobreza y extrema pobreza con hijos/as de entre 0 y 5 años y 6 a 15 años y/o mujeres gestantes y lactantes. Familias en situación de extrema pobreza con hijos/as matriculados entre 1er y 6to año de educación primaria Familias en pobreza extrema y moderada

Receptor/a

Comprobación de medios

Madre

Madre

Madre

Madre

Jefe/a de hogar

Nota: Programas actualmente vigentes según la fuente. ND: Información no disponible en la fuente. Fuente: Elaboración propia en base a Base de datos de programas de protección social no contributiva en América Latina y el Caribe, CEPAL. Disponible en: http://dds.cepal.org/bdptc/ [consultado el 04/11/2014].

Desnutrición Cero Ingreso Ético Familiar

Vigencia desde

Guatemala

Jefe/a de hogar

Nombre del Programa

Si observamos cómo se define la población objetivo de los programas aquí presentados, es posible efectuar, al menos, algunas consideraciones. En primer lugar, todos los programas interpelan a las familias u hogares, con excepción de los dos programas de Bolivia, que se dirigen a niños/as en la escuela pública (Bono Juancito Pinto), y a mujeres embarazadas o en período de lactancia (Bono Juana Azurduy). Esta interpelación a las familias y sus particulares características preparan el terreno para la autorresponsabilización, logrando así la identificación de los sujetos (miembros de las familias u hogares) que deben esforzarse por “activarse” y resolver su “situación individual”. Por ende, no se abordan los problemas sociales desde su origen, sino que se busca intervenir sobre el otro, cuyos problemas individuales pueden afectar al conjunto de la sociedad. En un segundo momento, es posible identificar cómo hacen alusión a distintos tipos o grados de pobreza4: están los que evocan a los “pobres”, a los “pobres extremos” o “moderados”, y los que se destinan a familias u hogares “vulnerables”. Sin tener mucha claridad respecto a cuáles son las líneas divisorias entre estas categorías clasificatorias, es evidente que involucran necesariamente una autoidentificación por parte de los destinatarios, como también del resto de la sociedad. Es decir que, en la práctica, se moldean las percepciones que los sujetos tienen de sí mismos, al aceptar el lugar de beneficiaria que la sociedad le asigna, así como las del resto del entorno. Aquí podemos pensar cómo las vivencialidades vinculadas con el percibir y perpetuarse en estos programas re-crean determinadas sociabilidades que construyen sensibilidades (Scribano y De Sena, 2013). En tercer lugar, podemos advertir numerosos requisitos adicionales. En general, se superponen varios dentro de un mismo programa y además son recurrentes entre programas. Algunos se vinculan con la composición familiar (contar con niños o jóvenes, embarazadas, personas con alguna discapacidad y/o adultos mayores de cierta edad), otros con la situación laboral (empleo informal o doméstico, trabajo infantil), o con la ubicación geográfica, por mencionar algunos.5 Adicionalmente, se efectúa una comprobación de medios (directa o indirectamente) para asegurar que la familia o

Se supone que, al profundizar en la descripción de cada programa particular, se encuentran las definiciones correspondientes a cada término. En general suelen tomarse las líneas de indigencia y pobreza, que se vinculan con canastas de bienes considerados “básicos” y elementales para la supervivencia.

5

Como se mostró en otros trabajos (Cena y Chahbenderian, 2015) al analizar en profundidad cada programa, hay una focalización aún mayor que la aquí expuesta pero, por cuestiones de extensión, no las abordaremos en este trabajo.

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el hogar no cuentan con los medios necesarios para su supervivencia y necesitan de la asistencia. Esto se cumple en el caso de todos los programas de la región, con excepción de los bolivianos. Resultan llamativas las similitudes entre estos programas, implementados en países que (a pesar de pertenecer a la misma región) presentan realidades muy distintas. Así, parecen cumplir el rol de homogeneizar la heterogeneidad (Scribano, 2002). Siguiendo al autor, “nos enfrentamos a un curioso proceso dialéctico de homogeneización de la heterogeneidad que implica la ruptura de las prácticas sociales comunes y que impone la diferencia desde el afuera restringiendo el espacio de decisión individual básico para ser lo que uno quiera ser. (...) Es decir, la amenaza de la represión del etiquetamiento y la «resistencia» personal y colectiva que ello ocasiona” (2002: 104). Estos procesos de clasificación social se desarrollan en programas que comparten las mismas recetas, elaboradas desde los organismos multilaterales de crédito que los promueven y muchas veces financian directamente. Sin embargo, los procesos políticos en los que surgen y se implementan a nivel nacional y local generan, en la práctica, diferentes programas e impactos según el contexto nacional. Por último, pero no menos importante, cabe destacar que en casi todos los programas se exige que las madres sean las receptoras de la transferencia monetaria y, por ende, las titulares de los PTMC. Esto implica no solo responsabilizarse por el cobro, sino también por la administración burocrática para acceder al beneficio y mantenerlo. En este punto cabría preguntarse acerca de las consecuencias de estas políticas en la vida de las mujeres (ver Scribano y De Sena, 2013).6 Cabe resaltar dos cuestiones vinculadas con la permanencia en este tipo de programas. Por un lado, que se deben seguir demostrando las condiciones de acceso, puesto que los PTMC no otorgan derechos, sino que son revisados a un plazo y mantenidos hasta que se demuestre el cambio de situación. Y, por otro, que los PTMC además involucran contraprestaciones. Esto implica que, para garantizar la permanencia en estos, se tiene que demostrar el cumplimiento de exigencias usualmente vinculadas con educación, salud y/o nutrición. Si bien los criterios de egreso varían por programa y país, en muchos casos el no cumplimiento de las contraprestaciones conlleva la expulsión automática del programa. En este punto resulta interesante preguntarnos por todos los requisitos y condiciones impuestas para “superar” la pobreza y su vinculación con las políticas del individuo, que «se centran hoy en la producción del sujeto individual e intentan comprometer a toda persona para que se asuma al mismo tiempo “activo” y “responsable”» (Merklen, 2013: 46). Siguiendo la línea argumentativa del presente trabajo, es posible identificar cómo estos programas construyen sujetos, estructurando sensibilidades en torno a quién califica para ingresar en un programa y quién no. Desde el punto de vista de las condicionalidades de acceso y permanencia, estos programas requieren y suponen un tipo de comportamiento por parte de los destinatarios7. Materializan, de esta manera, una serie de normas, costumbres, tradiciones y creencias institucionalizadas que promueven ciertos comportamientos y emociones, y restringen otros.

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Es variada la literatura que advierte sobre las implicancias de la titularidad femenina de estos programas respecto a la re-producción de los estereotipos de género. Ver: Rodríguez Enríquez, 2011; Pautassi, 2009; De Sena y Scribano, 2013; De Sena, 2014; Chahbenderian y Cena, 2014.

En conjunto, el análisis de estos programas está directamente vinculado con una determinada configuración social que lo habilita, a la vez que lo limita y condiciona. De este modo, las definiciones aquí analizadas conllevan una “potencia descriptiva que delimita las acciones posibles, las soluciones imaginadas, el sentido común institucional, y expresan modalidades dominantes en que se conciben los problemas” (Litichever et al, 2013: 76).

Conclusiones-discusión El presente documento busca promover nuevas aristas de análisis de los PTMC, vinculándolos con las políticas de individuación como parte de los procesos de estructuración social del capitalismo actual. Para ello, consideramos oportuno efectuar una mirada desde la sociología de los cuerpos/emociones para abrir nuevos interrogantes y caminos investigativos a futuro. Partimos de entender que las políticas sociales construyen sentidos, a la vez que conforman sujetos individuales y sociales, consolidando imaginarios colectivos (De Sena, 2011). Y que, por su parte, las políticas de individuación recrean sensibilidades, estableciendo determinados horizontes de comprensión y geometrías de la acción (sensu Scribano), constituyendo de este modo políticas de los cuerpos y las emociones. En este marco, analizar el modo en que los PTMC definen a su población objetivo reviste interés, no solo desde el punto de vista particular de cada uno de estos programas, sino como un modo de conocer qué imágenes, concepciones y discursos se construyen actualmente alrededor de las poblaciones que viven en condiciones de pobreza (Litichever et al, 2013). Esto posibilita analizar cómo desde el Estado se configuran modelos de familias, hogares, mujeres, niñez y adolescencia, entre otros, a partir de su poder de clasificación mediante el diseño y la implementación de políticas (De Sena, 2014). Los programas bajo estudio legitiman las desigualdades estructurales de las que se parte, disfrazan las causas de la pobreza al individualizar la responsabilidad por tales circunstancias, donde tiene lugar una “autorresponsabilización de los destinatarios bajo el pretexto del aumento del capital humano” (Cena, 2014: 7). En este sentido, de acuerdo al desarrollo precedente, sostenemos que estos programas constituyen una arista de las muchas prácticas ideológicas basadas en la individuación, la autorresponsabilización frente a problemas estructurales y la oclusión de lo social. Cabe entonces volver la mirada a la lente desde la cual se formulan los problemas, se aborda el estudio de las políticas públicas en general (y de las sociales en particular) y se estructuran los sistemas de protección social en la actualidad. Los PTMC ubican el origen de la reproducción de la pobreza en la falta de capital humano de los miembros del hogar, en particular de los niños/as. Cabría preguntarse cuáles son los actuales mecanismos de transmisión y reproducción de la pobreza y el rol de estos programas en ella. Entonces, ¿cuál es la “cuestión social” que buscan resolver estas políticas? Dado el desarrollo precedente, los PTMC profundizan un esquema de “apoyo público a la responsabilidad privada” (Lavinas, 2013: 6). Podemos

7

Dados los fines del presente, no desarrollamos aquí ese análisis, pero sería interesante abordarlo en futuras investigaciones.

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concluir entonces que, en tanto la concepción de riesgo colectivo permanezca en las penumbras de la acción política, se seguirán dando respuestas individualizadas e individualizantes frente a problemas globales. Se trata de una de las tantas expresiones de la conformación de sociedades que buscan moldear individuos responsables de sí y de sus propias trayectorias biográficas. Con políticas sociales masivas, y a su vez focalizadas, que otorgan dinero a los “pobres”, los sujetos de estas políticas aprenden a “ser pobres” y “consumidores”. Cabría preguntarse entonces si estos programas garantizan derechos o simplemente mantienen a la población destinataria “sujetada” a esos roles para disminuir el potencial conflicto social. ¿Los derechos sociales han sido o podrían ser reemplazados por los derechos del consumidor? ¿Cuáles son los efectos de este proceso en la estructuración de las sensibilidades sociales? Quedan planteados estos interrogantes para abrir nuevas áreas de indagación. Reflexión de la editora de sección Angélica De Sena: El artículo se introduce con una de las políticas sociales consideradas “estrellas” de las últimas décadas: los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas como modo de superación de la pobreza. Sin embargo, este tipo de intervenciones públicas se convirtieron en laboratorios de implementación de las nuevas estrategias “antipobreza” con una fuerte expansión en el orden mundial y, buena parte de estos con financiamiento proveniente de los organismos multilaterales de crédito. Ello lleva a la reflexión respecto a su vinculación con el “ocultamiento” de las causas de la “pobreza” y con la cristalización de las responsabilidades individuales. Y en este sentido, el artículo nos permite abrir una ventana hacia algunos interrogantes: ¿la pobreza se supera con transferencias monetarias?, ¿la inversión en capital humano de los “beneficiarios” se logra con transferencias monetarias?, ¿qué sujeto construyen y configuran dichos programas?, ¿cuáles son los objetivos implícitos de este tipo de intervención del Estado?, ¿a alguien le importa la superación de la pobreza? Estos, junto a otros, nos obligan a mayores reflexiones.

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Sociologando Saberes médicos y políticas sanitarias en la Argentina durante la Guerra Fría Medical Knowledge and Public Health Policies during the Cold War Karina-Inés Ramacciotti (1970, argentina, Universidad de Buenos Aires, Argentina) karinaramacciotti@gmail.com

Resumen El objetivo de este artículo será revisar cuáles fueron las ideas provenientes de los saberes médicos en cuanto al diseño e implementación de políticas sanitarias en la década de 1950-1960 en Argentina. Durante el período estudiado notamos, por un lado, un mayor involucramiento del Estado en la elaboración, financiamiento y puesta en marcha de políticas sanitarias durante los años del peronismo. Esta mayor ampliación en la participación del Estado condujo a una ampliación de la ciudadanía social. Luego del derrocamiento de Perón (1955), los argumentos liberales-conservadores se tradujeron en el área sanitaria en el abandono de las obras realizadas durante el período anterior y un acentuado intento de limitar lo que era visto como un estatismo asfixiante que limitaba la iniciativa privada. El diseño de los planes sanitarios tuvo como objetivo que el Estado tuviera un rol supletorio y que se lograra la mejora de las comunidades en función de crear las condiciones necesarias para promover el crecimiento económico, el autofinanciamiento y reducir la conflictividad social vista como una vía de entrada para el comunismo en la región. A tono con el clima de fuerte militarización y desconfianza que imponía la Guerra Fría, se fue consolidando una convicción que relacionaba la pobreza que rondaba en los espacios habitacionales precarios con la falta de oportunidades para alcanzar niveles aceptables de desarrollo. Palabras clave: Argentina, Guerra Fría, peronismo, políticas sanitarias, saberes médicos. Recibido: 25-11-2014 → Aceptado: 10-12-2014

Abstract This article seeks to analyze the ideas emerging from the medical knowledge regarding the design and implementation of public health policies in the 50's and 60's in Argentina. During the period under study, we have noticed there was a higher level of government intervention in the introduction of such policies during Peron`s administration. This wider role led to the widening nature of social citizenship. After Peron`s ouster (1955), the liberal-conservative ideas gave way to the interruption of the public works which had been undertaken before, and to a deep attempt to curb that stifling government interference which was thought to limit private initiative. The government played a supplementary role, and communities developed to create the necessary conditions to spur economic growth, to achieve self-financing, and to put an end to social strife which was considered an entry to Communism in the region. As the Cold war imposed strong military power and an environment of mistrust, there was an increasing belief that poverty in slums was linked to the lack of opportunities to achieve acceptable levels of development.

Key words: Argentina, Cold War, Peronism, public health policies, medical knowledge.

Introducción Los planes de seguridad social diseñados en la segunda posguerra en Europa, EEUU y Canadá impulsaron un debate en torno al rol del Estado y de los sistemas de prestaciones sociales vigentes en Argentina y en América Latina. El contexto internacional, caracterizado por una creciente intervención estatal con el objetivo de proveer servicios que tuvieran como finalidad la seguridad social, dialogó con un proceso histórico local cuyos hitos principales fueron el gobierno de Juan Domingo Perón (1946-1955), su derrocamiento y la instauración de gobiernos civiles y militares; los gobiernos de Arturo Frondizi (1958-1962); José María Guido (1962-1963) y Arturo Illia (1963-1966). Así, el objetivo de esta propuesta será revisar cuáles fueron las ideas provenientes de los saberes médicos en cuanto al diseño e implementación de las políticas sanitarias en la década de 1950-1960en Argentina. Cabe señalar, que nuestras observaciones parten de la base de la comprensión de la política social, y particularmente, las políticas sanitarias como el conjunto de concepciones ideológicas que se plasman en diseños normativos e institucionales que buscan limitar las consecuencias sociales producidas por el libre juego de las fuerzas del mercado; concepciones que, al mismo tiempo, son útiles para construir legitimidad política. Asimismo, están destinadas a obtener el histórico y cambiante significado atribuido al llamado “bienestar” de la población (Biernat, Ramacciotti 2012). Durante el período estudiado notamos, por un lado, un mayor involucramiento del Estado en el diseño, financiamiento e implementación de políticas sanitarias durante los años del peronismo. Esta mayor ampliación en la participación estatal condujo a una ampliación de la ciudadanía social, entendido este concepto en tanto las lógicas históricas y cambiantes de la inclusión como de exclusión de los mecanismos impulsados por el Estado o mediatizados por este (Castel, 1997; Rosanvallon, 1995). Luego del derrocamiento de Perón (1955), los argumentos liberales-conservadores predominantes se tradujeron en el área sanitaria en el abandono de gran parte de las obras realizadas durante el período anterior y un acentuado intento de limitar lo que era visto como un estatismo asfixiante que limitaba la iniciativa privada. El peronismo, y sus obras sanitarias, pasaron a ser visualizados como la representación más cercana del accionar del comunismo en la región y, por tal motivo, se imponía su total erradicación. El corpus documental de esta propuesta está constituido por las memorias institucionales del Ministerio de Salud durante el peronismo y por dos de las revistas de circulación médica durante los ´60: La Revista de Salud Pública, editada por el ministerio de Salud Pública de la Provincia de Buenos Aires, y el Boletín de la Asociación Argentina de la Salud Pública. Ambas publicaciones estaban ligadas al concepto de “Salud Pública”, que aludía a los contenidos disciplinares de producción de conocimientos, al accionar

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técnico y a las acciones específicas para lograr una modificación de las condiciones medioambientales. Las publicaciones escogidas permiten dar cuenta de las problemáticas que se consideraban importantes para el diseño y la implementación de las políticas sanitarias y de las modificaciones en torno a lo que se consideraba responsabilidad del Estado en materia sanitaria entre los años cincuenta y sesenta. Este artículo tiene dos apartados. En el primero se revisan los planes sanitarios lanzados durante los años ´50 y cómo estos potenciaron los mecanismos de salud preventiva bajo la órbita estatal para, de esta forma, intentar desplazar definitivamente a las instituciones de beneficencia y caridad. Este proceso supuso un incremento de la responsabilidad por parte del Estado en pos de que los habitantes pudieran mantener un nivel mínimo de vida; entendido este como derecho social y como un problema de responsabilidad colectiva. El segundo apartado se posiciona en la década siguiente, y en el cual se revisa el impacto que los acuerdos internacionales. El diseño de los planes sanitarios tuvo como objetivo que el Estado tuviera un rol supletorio y que se lograra la mejora de las comunidades en función de crear las condiciones necesarias para promover el crecimiento económico, el autofinanciamiento y reducir la conflictividad social vista como una vía de entrada para el comunismo en la región. A tono con el clima de fuerte militarización y desconfianza que imponía la Guerra Fría, se fue consolidando una convicción que relacionaba la pobreza que rondaba en los espacios habitacionales precarios con la falta de oportunidades para alcanzar niveles aceptables de desarrollo. Salud, prevención y rehabilitación durante los tiempos del peronismo clásico Durante la segunda posguerra, las propuestas en torno a la organización de los sistemas de seguridad social atravesaron la arena pública nacional e internacional. A la necesidad de cubrir las problemáticas de la población que había participado en el conflicto bélico se sumó el influjo de la planificación; acrecentado por la debacle del liberalismo poscrisis de los años ´30. Ello, en el abierto clima de bipolaridad reinante, constituyó un poderoso estímulo para la programación económica y social en América Latina y en Argentina (Berrotarán, 2003). En Argentina, los referentes internacionales a la hora de diseñar las políticas sanitarias fueron el Informe de William Beveridge de Gran Bretaña (1941), el Plan March de Canadá, los planes Wagner-Murray-Dingell de la Junta de Seguridad Social y la Junta de Planificación de Estados Unidos (1945), así como la Ley del Servicio de Sanidad Pública de Inglaterra (1946) y, en menor medida, los planes de protección de la salud pública implementados en la Unión Soviética. Respecto de estos últimos se destacaba, por un lado, la casi nula práctica médica privada (en contraposición, la atención en clínicas, institutos científicos y hospitales) y por otro, el desarrollo de la sanidad rural a partir de la migración de médicos urbanos a zonas campesinas (Miterev y Shabanov, 1946). A tono con el ideal de lograr un sistema de seguridad social universal, en 1944 se creó el Instituto Nacional de Previsión Social (INPS), primer paso hacia la constitución del proyecto del seguro social con el que se aspiraba a cubrir con recursos estatales los riesgos del individuo y de la familia. Sus objetivos eran realizar la unificación administrativa, la mejor distribución y aplicación de las prestaciones, la sistematización de los procedimientos y el estudio financiero de los regímenes de previsión social. Con su creación se proponía culminar con la consolidación de un sistema centralizado y uniforme, y para ello se hacía menester superar la variedad de situaciones

existentes, homogeneizar los requisitos para acceder a los beneficios y extender la cobertura tanto a los trabajadores como a sus familias. Con el INPS se pretendía ejercer un control preventivo sobre ciertos padecimientos que repercutían en la capacidad física y técnica del trabajador; además de focalizar en la detección de enfermedades que podrían causar severos problemas clínicos a futuro y limitar la capacidad para trabajar (Ministerio de Salud Pública de la Nación, 1952: 80). Así, pues, se evidencia que la medicina preventiva tenía tanto un fin social (la prevención y rehabilitación del enfermo) como uno económico. En torno a este segundo objetivo, es interesante mencionar lo estipulado en el Segundo Plan Quinquenal (1952-1958), que quedó inconcluso debido al golpe militar que depuso al segundo gobierno peronista, en 1955. Allí se explicitaba que si el “número de inválidos por enfermedades crónicas sigue aumentando, las cajas de jubilaciones no podrán afrontar la financiación de dichos inválidos que viven, consumen y no producen. La medicina con el perfeccionamiento técnico prolonga la vida de los inválidos por muchos años. Las cajas sufren la carga social por más tiempo que el esperado. La forma de evitar el déficit de las cajas y la pérdida de brazos es combatir y prevenir la invalidez prematura” (Carrillo, 1975:25). Esta reflexión hacía eje en uno de los problemas para financiar las políticas sociales modernas: cómo combinar una mayor ampliación en las lógicas de inclusión y solidaridad social con mecanismos redistributivos más eficaces. Bajo la jurisdicción del INPS se creó el Instituto Central de Medicina Preventiva (ICMP). El ICMP, guiado por el ideal de la medicina preventiva y bajo la dependencia de la Secretaría de Salud, pretendió ejercer el control sobre ciertos padecimientos que repercutían en la capacidad física y técnica del trabajador, focalizarse en la detección de enfermedades que podrían causar severos problemas clínicos a futuro y que podían limitar la capacidad para trabajar. Los controles que se realizaban en el ICMP contaban con un examen clínico, la investigación sobre alergias, la radiofotografía, el examen odontológico, y se pensaba incluir también la realización de estudios ligados a las diferentes patologías regionales. Para realizar estos exámenes se creó en Buenos Aires un Dispensario Nacional en el cual se revisó a los obreros provenientes del Frigorífico y del Matadero Municipal y de una empresa textil y población escolar. La utopía de la medicina preventiva era conservar la salud y, a futuro, desterrar otras enfermedades. En ese sentido, se consideraba que todo gasto en obras hospitalarias colaboraría en “cuidar, moldear y vigilar al material humano”. Buscar la afección en potencia y curarla podría evitar lo irreparable: un ejército de “limosneros” (Silva, Rocca, Bagnasco, Bonfante y Paitovi, 1947: 46), panorama frente al cual se consideraba necesaria la construcción de un Hospital Obrero que funcionara como centro de cura y prevención de las patologías de los trabajadores. El futuro hospital se construiría en el barrio fabril de Nueva Pompeya, para facilitar el acceso a los trabajadores, y estaría destinado a la atención de quienes sufrieran lesiones laborales y al estudio de enfermedades profesionales. Se planteó un optimista esquema en etapas que se iniciaría por los empleados públicos para luego cubrir a la población estudiantil y, en una fase más lejana en el tiempo, alcanzar las zonas más apartadas por medio de equipos móviles (Silva: 1947: 37). Con respecto a la cobertura efectivamente alcanzada, si se toman en cuenta los exámenes periódicos de la población realizados entre 1948 a 1951, el cuadro claramente benefició a Capital Federal, donde se practicaron 764.716. En el interior, donde se efectuaban en equipos móviles, se

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realizaron 250.493. A partir de 1951 (en paralelo con las crecientes dificultades económicas atravesadas en el país), la cifra de controles realizados en el interior comenzó a disminuir, hasta llegar a ser ocho veces menor (Ministerio de Salud Pública de la Nación, 1952, 1952: 85). En Buenos Aires también se redujo, pero el declive no fue tan abrupto (Ramacciotti, 2009). La comparación entre la planificación y el número de exámenes realizados muestra que no se alcanzó el objetivo, que en el Plan Analítico de Salud Pública (1952-1958) era de 1.250.000 controles para 1952 y de 3 millones para 1958 (Carrillo, 1975: 23). Es probable que esto haya sido consecuencia de la menor capacidad política y presupuestaria de la agencia sanitaria durante el segundo mandato de Perón. Asimismo, las prerrogativas de las obras médicas sindicales y el mayor protagonismo de la Fundación Eva Perón en este ámbito limitaron la concreción de la planificación sanitaria (Ramacciotti, 2009). Cabe señalar que, a partir de 1950, la Fundación Eva Perón, institución privada pero que contaba con aportes estatales y sindicales, tuvo dentro de su agenda de intervenciones una activa participación en la resolución de problemáticas sanitarias concretas. El magnetismo de Eva Duarte de Perón en las ceremonias de entrega de prótesis dentarias, ortopédicas y medicamentos tanto en Capital Federal como en el resto del país; como el impacto de su presencia en la inauguración de centros hospitalarios fue colocando en un lugar secundario a las acciones emanadas de la agencia sanitaria. Contradictoriamente, este borramiento de las acciones sanitarias oficiales se dieron en el momento que la Secretaría de Salud Pública se convirtió en Ministerio de Salud (1949). No obstante, este mayor peso en la estructura estatal no se tradujo en su mayor protagonismo en la efectivización de las políticas sanitarias. En aquella práctica, el ideal de un sistema de seguridad social universal se vio atravesado por el peso que, en términos de interlocución e intervención política, iba ganando el movimiento sindical. A partir de los ´40, algunos sindicatos fueron montando sus propios hospitales, destinados a sus afiliados y sus familias. Ejemplo de ello lo constituyó el Hospital Ferroviario, creado en 1954, financiado por aportes gremiales y estatales (Belmartino, 2005: 116). Si bien no se realizó la construcción de centros asistenciales destinados a los trabajadores, en el imaginario quedó marcado, como nunca antes, que el que debía plantear los lineamientos de las políticas sanitarias a partir de la construcción, el financiamiento de hospitales e instancias educativas y de prevención de enfermedades era el Estado. Como se verá para las décadas posteriores, los gobiernos eludieron toda referencia a la acción sanitaria llevada a cabo durante los gobiernos peronistas. Los informes de los organismos internacionales, más precisamente como se verá en el próximo apartado, el informe realizado por la Comisión de Consultores Internacionales dependiente de la Organización Panamericana de la Salud en 1957, destacó las ausencias y carencias, pero sin lugar a dudas fue durante los años peronistas que la salud pública quedó asociada a un derecho social cuyo financiamiento debería correr por cuenta del Estado. Salud, desarrollo y comunidad en los años sesenta A partir del golpe de Estado del 16 de septiembre 1955 y con la consecuente caída del gobierno de Perón, se produjo un desplazamiento de los elencos burocráticos. Los valores defendidos por la coalición antiperonista convergían con los postulados del mundo occidental que, en el marco de la Guerra Fría y la lucha contra el comunismo, realzaba las banderas de la democracia liberal. Pero la intención de fundar un régimen político basado en los partidos y en el fortalecimiento de los mecanismos parlamentarios resultaba ficticia en tanto se asentaba en la proscripción de la principal

fuerza electoral del país: el peronismo. La democracia restringida que se instaló en 1958 y continuó hasta 1966 definió, entonces, una escena política ilegítima e inestable. La autodenominada “Revolución Libertadora” inició un período signado por la alternancia de golpes militares y gobiernos civiles ilegítimos (Cavarozzi, 2006: 15-35). Estos, con matices, se caracterizaron por el autoritarismo, la censura, la violencia política, la exclusión y marginación del peronismo (acerca del que se prohibió cualquier vestigio de expresión) y por un marcado interés en erradicar cualquier manifestación cultural y política asociada al comunismo (aunque su influjo real en el país era muy débil, el imaginario anticomunista fue muy fuerte y se acrecentó entre aquellos que lo asociaron con el peronismo). Los protagonistas de la insurrección cívico-militar calificaron de totalitario al régimen depuesto y aspiraron a borrarlo de la escena política como si se hubiera tratado de una aberración pasajera que era necesario desterrar. Dentro de este contexto de proscripción y autoritarismo, el otorgamiento de los derechos sociales (a tono con lo que sucedía en otras latitudes) fue visto como el mecanismo para resolver muchas de las demandas sociales y como una vía para frenar el influjo del comunismo (Ramacciotti, 2014). A pesar del reconocimiento por parte del Estado de la necesidad de garantizar estos derechos, la política de salud del peronismo (que se había distinguido por la expansión de la estructura hospitalaria instalada y por la realización de campañas sanitarias) fue objeto de duras críticas, que destacaban la intervención del Estado o el derroche de recursos. En efecto, las ideas impulsadas por el primer ministro de Salud de la Argentina, Carrillo, que habían actuado como ordenadoras y legitimadoras del diseño sanitario, quedaron totalmente invisibilizadas, cuando no fueron criticadas. Muchas de las obras sanitarias iniciadas durante estos años fueron dejadas en el más absoluto abandono, y el equipamiento con simbología peronista fue robado o destruido. Frente a una estructura hospitalaria abandonada y ante demandas siempre presentes y crecientes se imponía la necesidad de recurrir a algún marco de ideas que legitimara el diseño de las políticas sanitarias (Ramacciotti, 2009). En oposición, se promocionaron los conceptos de descentralización y de autogestión hospitalaria y la Organización Mundial de la Salud y los acuerdos internacionales cobraron, como nunca antes, una importancia troncal en el diseño de las políticas públicas locales. Acuerdos internacionales En 1960, un grupo de expertos de la Organización de Estados Americanos aprobó un documento conocido como Acta de Bogotá, en el que se indicó fortalecer y expandir los servicios nacionales y locales de salud (Acta de Bogotá). En el documento se planteaba, además, la necesidad de generar un sistema de ayuda para las economías menos desarrolladas y se pautó la creación de un Fondo Especial de Desarrollo Social, administrado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), habida cuenta del lugar que debería ocupar la salud si se tenía como objetivo lograr el crecimiento y el bienestar social. El director del BID, el chileno Felipe Herrera, creía que el organismo era un poderoso instrumento para el desarrollo y que apoyar la salud era una manera fundamental de invertir en recursos humanos que conducirían al crecimiento económico (de San Martín y Merino: 1966: 6773). Para lograr este ambicioso plan, la intervención del Estado debería cambiar. Si en los años ´50 la aspiración había sido centralizar y manejar los resortes legales, administrativos y financieros de las acciones sanitarias, en los ´60, los roles del Estado serían los de asesorar, controlar y delegar la gestión en las comunidades y/o en las iniciativas privadas; elaborar programas de desarrollo a corto, mediano y largo plazo; impulsar una serie de

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medidas económicas tales como reformas en los regímenes tributarios, estímulo a la formación de mercados de capitales, desarrollo de instituciones financieras y estabilidad monetaria. El segundo hito, promovido por EE.UU. para afianzar los vínculos económicos con los países latinoamericanos e intentar limitar el influjo del comunismo, fue la Conferencia de la Organización de Estados Americanos que se realizó en Punta del Este, Uruguay, en agosto de 1961 y que dio forma a la llamada Alianza para el Progreso (Morgenfeld, 2012). Este programa preveía un importante apoyo económico para la realización de inversiones públicas y fomentaba la inversión privada para todos los países de América Latina, y en especial en aquellos más pobres. En la Carta de Punta del Este, la planificación de la salud pública fue central en la discusión, ya que se consideraba que era el medio para lograr el desarrollo económico y limitar los efectos nocivos que se asociaban al funcionamiento del libre mercado. El desafío radicaba en asignar prioridades internas y elegir medios adecuados y cuantificables que asegurasen el crecimiento económico y el bienestar social (Organización Panamericana de Salud, 1966: 49). La Revolución Cubana (1959) indujo a una política continental más activa desde la potencia dominante en la región, por medio de la cual se procuró utilizar la programación de inversiones para canalizar eficazmente la llegada de fondos norteamericanos para estimular el desarrollo. No obstante, si bien Estados Unidos se comprometió a invertir 20.000 millones de dólares, la guerra de Vietnam (1955-1975) y el asesinato de John F. Kennedy (1963) hicieron que este proyecto perdiera fuerza en la región y que la estrategia virara a favor de la lucha anticomunista y el militarismo, del cual la Doctrina de Seguridad Nacional fue su concreción más visible. Al igual que en otros países de América Latina, la Doctrina de Seguridad Nacional elaborada en los Estados Unidos fue adoptada por las Fuerzas Armadas e inició la formación de militares para la persecución y combate del denominado enemigo interno comunista. Estos acuerdos internacionales dieron lugar a un mayor consenso en torno al desarrollismo como núcleo de pensamiento económico preocupado ante todo por el problema del subdesarrollo relativo de las periferias respecto de los centros; pero, a la vez, en estos se entendió que el camino hacia su superación requería de integración y cooperación entre las potencias capitalistas. La planificación (idea central de la Carta de Punta del Este) fue vista como el instrumento de racionalidad científica más adecuado para poder establecer metas y prioridades que permitieran poner fin a la desigual distribución de recursos. Sabido es que desde los años ´40, la planificación y el saber técnico habían adquirido un protagonismo acentuado en el diseño de las políticas públicas argentinas (Berrotarán, 2003). No obstante, la diferencia central entre ambos períodos estuvo dada por el hecho de que a partir de los años ´60 la planificación constituyó la condición para lograr préstamos e inversiones extranjeras, en la medida en que los países de América Latina se involucraban cada vez más con los organismos internacionales. La sofisticación de las técnicas para diseñar, evaluar y medir resultados cubrió un gran abanico de estrategias tales como cuadros, modelos de evaluación de planes, guías para realizar las entrevistas y terminología especializada cuyo significado se explicitaba en glosarios o diccionarios específicos, entre otras. Estas habilidades se consideraron centrales para detectar los elementos tradicionales que obstaculizaban el camino de los países subdesarrollados hacia su modernización (Menchaca, 1967).

Desde este nuevo enfoque se señalaban como objetivos: “racionalizar las actividades que se emprendan, someter al cálculo lo que estaba abandonado al azar, organizar lo que era inorgánico y reemplazar los ajustes espontáneos por la voluntad deliberada” (Baltar, 1967-1968: 11). En el documento también se indicaba: la “planificación sanitaria debe integrarse con la planificación integral, ya que los trabajos efectuados en compartimentos cerrados no son fecundos y la planificación en salud tiene que formar parte de cualquier proceso de movilización y utilización de recursos materiales y humanos” (Baltar, 1967-1968: 12); es decir, de nada servían indicadores económicos positivos si no se invertía en el bienestar de la población. Estas metas recompondrían años de inacción del Estado (en el caso de los países más pobres) o solucionarían los problemas generados por la excesiva centralización característica de los gobiernos populistas, que eran vistos en la época como los “culpables” del estado sanitario. La relevancia de la planificación se reflejará en el entramado político institucional de las políticas públicas de salud. Como se verá a escala local, las discusiones nada dirán en torno a los planes de salud implementados durante los años peronistas que, producto de la censura y el antiperonismo reinantes, estuvieron cubiertos por un manto de oscuridad e invisibilidad hasta bien avanzados los años ´60. Luego del golpe de Estado de 1955, la guía para pensar y diseñar las políticas sanitarias se basó en los acuerdos y en las recomendaciones internacionales, y las huellas del pasado más reciente intentaron ser borradas, ya fuera por la fuerza o por la invisibilización. Centralización normativa y descentralización comunitaria Tal horizonte de lo deseable para América Latina por los organismos internacionales contrastó con la evaluación de la estructura sanitaria local que había realizado la Comisión de Consultores Internacionales, dependiente de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en junio de 1957. Allí se señaló el déficit que se padecía y, como consecuencia, se propuso la reestructuración de todo el sistema de salud. Bajo su influencia, se produjo la primera transferencia de hospitales nacionales hacia las provincias, proceso que se prolongó en el tiempo por las ineludibles dificultades técnicas y financieras inherentes a la descentralización (Oñativia, 1963: 73). Tanto el diagnóstico como la puesta en ejecución estuvieron en sintonía con los objetivos de la Alianza para el Progreso que fueron mencionados anteriormente y que, en el ámbito local, tuvo en las II Jornadas Argentinas de Salud Pública en la provincia de San Juan (1963), una caja de resonancia para estas ideas. Según las recomendaciones internacionales, los planes de salud tendrían que tener una planificación acorde con los requerimientos generales del desarrollo económico y social, y el Ministerio de Salud sería el encargado de lograr la centralización normativa y orientadora y de afianzar la descentralización operativa a nivel regional, provincial y comunal. El informe, marcadamente antiperonista, destacaba que “la organización de los servicios sanitarios refleja una excesiva centralización, duplicidad de organismos, superposición de servicios, dispersión de labores en unidades especializadas, ausencia casi total de acciones preventivas de salud, sistemas administrativos complicados y faltos de flexibilidad, servicios de estadística vital y sanitaria que por la manera de compilar y analizar los datos no merecen confianza en cuanto los aspectos cuantitativos y cualitativos de la información ofrecida: No se pudo encontrar en ninguna localidad un programa de salud pública debidamente planeado que se llevara a cabo con las normas en administración de salud pública… Es forzoso reconocer que el concepto de salud pública no se comprende en todo su significado y

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que, en consecuencia, las actividades sufren importantes limitaciones” (Oficina Sanitaria Panamericana, 1957). El ministro de Salud del gobierno de Arturo Illia (1962-1966), Arturo Oñativia, se hizo eco de este informe, y en el discurso inaugural en las II Jornadas de Argentinas de Salud Pública (1963) sostuvo: “contamos con un organismo de salud pública deformado y desarticulado en sus finalidades primordiales. Una administración desquiciada que enerva y paraliza su política sanitaria, originando una burocracia parásita que ha reemplazado su organización técnica; que no aumentó su plantel de sanitaristas y auxiliares técnicos, sino que se dio el lujo de perderlos, postergarlos o esterilizarlos” (Oñativia, 1963: 73). Un año más tarde, en las III Jornadas Argentinas de Salud Pública, remarcó una vez más la negación del pasado cercano y la necesidad de empezar de cero en términos sanitarios. En la sesión inaugural sostuvo: “Cuando se consideran aspectos de la salud pública y se discuten los puntos esenciales del sanitarismo en función del diagnóstico y del tratamiento de los problemas médico-sociales de las poblaciones, nos parece que iniciáramos en Argentina el estudio y la investigación de estos problemas en un campo virgen, aún no explorado, dada la magnitud del tema que enfrentamos y la carencia o déficit de información y de medios materiales para resolverlos en amplitud y profundidad”. Es decir, se negaba el pasado cercano por ser caracterizado por la desidia y el despilfarro y sólo se buscaba algún antecedente con la tradición higienista decimonónica (Oñativia, 1964: 35). Así, mientras que en términos de políticas públicas la planificación fue vista como la operación más viable para hacer convivir el desarrollo económico con el bienestar de las poblaciones, en términos prácticos, la unidad para operacionalizar los objetivos de la planificación fue la comunidad. El desafío de los técnicos radicaba en cómo conciliar el crecimiento económico con el bienestar sanitario sin incrementar la intervención del Estado. La solución propuesta por estos grupos vino de la mano de la prestación de servicios por parte la comunidad y, en la medida de lo posible, gestionados y autofinanciados por ella misma. Para ello se hizo necesario estudiar las condiciones de los pacientes en el medio social en el que vivían y de esa manera dar respuestas inmediatas a sus necesidades. Tal como señala Susana Belmartino (2005: 116), la participación de la comunidad fue la consigna promovida como panacea por el sanitarismo latinoamericano de aquellos años. La idea se centraba en una crítica a la intervención del Estado, y se nutrió de las recomendaciones de organismos internacionales y del principio de subsidiaridad del Estado defendido por Juan XXIII en su encíclica Pacem in Terris, sumamente crítica de los partidos políticos, y en la que se reclamaba su reemplazo por otras formas de organización de la sociedad civil. De este modo, se entendía que el poder político debía limitarse a intervenir en la sociedad sólo en subsidio de las debilidades de los cuerpos intermedios, mientras que se proponía una acción más activa de la comunidad en la resolución de sus problemas. Esto conduciría al desarrollo y al fortalecimiento del poder social, conformado por distintas organizaciones territoriales y comunitarias que serían las encargadas de canalizar sus intereses. En el discurso de las agencias internacionales, el desarrollo comunitario fue la forma de lograr la transición de las sociedades tradicionales a las modernas por medio del fomento de las iniciativas locales (Scirica, 2008 y Laguado Duca, 2010). No obstante, se perfilaba una tensión irresoluble: ¿Cómo conciliar el mayor conocimiento con la docilidad política? Los espacios de participación debían ser organismos consultivos y no deliberativos,

ya que esta última característica podría convertirlos en reales espacios de empoderamiento popular. En línea con los postulados del liberalismo, se deberían limitar los espacios de participación política de los ciudadanos para no poner en riesgo el “buen” funcionamiento del sistema de gobierno. Este análisis nos conduce a revisar el impacto del comunitarismo que, a tono con las ideas surgidas de los organismos internacionales, entendía a la salud pública como el “completo estado de bienestar físico mental y social”, y que preveía una participación activa de la comunidad en las cuestiones de salud. A diferencia de los años previos, no solo el personal médico podía diseñar e implementar acciones sobre una determinada población. El mejoramiento y el desenvolvimiento de los grupos humanos venían de la mano de la participación comunal local y de los planes regionales. La idea de cooperación sin mayores interferencias y trabas estatales alimentaba la noción de lograr una sociedad con menores indicadores de conflictividad y mejor predispuesta a “no esperar soluciones desde los niveles centrales” (Boletín de la Asociación Argentina de la Salud Pública, 1963: 5625). Una experiencia comunitaria La preocupación por la pobreza y la promoción del desarrollo comunitario estuvo motorizada por la Alianza para el Progreso y por organismos internacionales tales como el Banco Mundial (1944) o el Banco Interamericano de Desarrollo (1959). Buena parte de ellos se encargaron de la planificación y la promoción del desarrollo económico y social, a partir de la promoción de reformas agrarias, el fomento al desarrollo local, la erradicación de las “villas miseria”, los programas de créditos para lograr el saneamiento comunitario, el estímulo a la recreación, al deporte y a la promoción cooperativa. Se consideró que los sectores marginales constituían cinturones de atraso y que las villas (espacios habitacionales precarios construidos con lata, cartón, chapas, maderas y telas ubicados en terrenos fiscales cercanos a los ríos Matanza, Riachuelo y Reconquista) eran su representación más clara. Sus poblaciones presentaban un bajo nivel de participación de beneficios sociales como educación, asistencia médica, seguridad social y vivienda; tampoco participaban en las decisiones sociales, ni siquiera de aquellas que los afectaban de manera directa. Entonces, en el contexto de los gobiernos desarrollistas, se promovió la idea de que el crecimiento socioeconómico no sólo requería del esfuerzo del gobierno y de los técnicos, sino también el de la comunidad (Auyero y Hobert, 2003: 233, 235; Raiter, 1971). En tal sentido, era necesario promover la participación social de los sectores marginales para superar los efectos negativos del desarrollo de los países periféricos (Golbert, 2010: 112). La década de 1960 significó para Argentina, al igual que para la mayor parte del mundo desarrollado, el comienzo de un período de crecimiento económico sostenido de algo más de diez años. Este crecimiento se vio acompañado por un aumento de la población de las grandes ciudades, particularmente de Buenos Aires, como consecuencia de las corrientes migratorias internas y de los países limítrofes. Esta explosión poblacional trajo una modificación del tejido, tanto en su estructura social como en su fisonomía. Las villas miseria fueron uno de los espacios habitacionales que surgieron desde finales de los años ´30 y crecieron significativamente en la década siguiente. En este período, el número de habitantes en las de Buenos Aires se duplicó, pasando de ser un 5% de la población en 1960, al 11,24% en 1970. El censo de la Comisión Nacional de la Vivienda (1956) reportó que 112.350 habitantes estaban viviendo sólo en villas del Gran Buenos Aires, cifra que representaba el 1,9% del total de la población. Diez años más tarde, se contabilizaban en medio millón (Auyero; Hobert, 2003: 233).

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Estos espacios se convirtieron en laboratorios para los sueños de modernización, pero también respondieron a dos preocupaciones puntuales: el temor a la expansión del comunismo articulado con la mayoritaria adscripción que se suponía tenían al peronismo los habitantes de las villas miseria. En este contexto, en agosto de 1963, un grupo de profesionales del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (CEMIC) (una entidad privada y con nutridos vínculos con la Universidad de Buenos Aires, fundada en 1958, con el propósito de realizar actividades de educación, investigación y asistencia médica) preparó un programa de “medicina integrada” en una villa miseria. Se pretendía trasladar los conocimientos de la salud pública al servicio de los conjuntos habitacionales marginales de las grandes ciudades, para lograr que las comunidades asumieran una mayor responsabilidad en relación con la satisfacción de sus necesidades básicas. En diálogo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se pensaba que era importante resolver tanto los problemas de salud como los de la pobreza extrema de los países en desarrollo para evitar que estos fueran tentados por el comunismo (Brown, Cueto y Fee, 2006: 70-101). En línea con los postulados emanados de los acuerdos internacionales, las villas miseria, al estar marcadas por la pobreza, el hacinamiento y la recurrencia de enfermedades endémicas y epidémicas, se convertían en centro de interés para la implementación de proyectos educativos que buscaran apuntalar la salud y limitar la influencia de las ideas comunistas y, en el caso argentino, eran asociadas también a lugares de militancia de la Resistencia Peronista. A partir de los años ´60, a instancias de los postulados y las recomendaciones de la OMS, la educación médica debía incluir alguna experiencia en el manejo de la comunidad, ya que la práctica que los estudiantes de medicina adquirían en la sala hospitalaria no se consideraba suficiente en el marco de un creciente deterioro social de estos grupos. La propuesta del CEMIC se centró en el entrenamiento de recursos humanos con el objetivo de resolver problemas sanitarios y sociales de arraigo local. En el CEMIC se formó un grupo de veinte estudiantes de medicina. El propósito era brindar conocimientos acerca de medicina preventiva para que tomaran decisiones que abarcaran al individuo, a la familia y a la comunidad, teniendo como premisa que la enfermedad debía ubicarse en el marco de referencia sociocultural del paciente. La aspiración fue abordar los problemas médicos y sociales que se producían en una comunidad y tomarlos como áreas de estudio y demostración científica, al tiempo que se brindaran servicios de protección, fomento y recuperación de la salud. Este trabajo de coordinación con las instituciones preexistentes permitiría indagar acerca de las necesidades de las personas e integrar las acciones de salud a un plan general de promoción de la comunidad. La idea era no esperar que los enfermos asistieran a los centros sanitarios o a los dispensarios, sino que fueran los galenos y los profesionales de salud quienes salieran a buscar a aquellas personas que presentaran síntomas aparentes o inaparentes de alguna dolencia. Si bien se intentaba consolidar un diálogo con las instancias de asistencia existentes en la zona, no se percibe ningún intercambio concreto en la descripción de la experiencia. Este sería el límite político del desarrollo comunitario: el mayor involucramiento de la comunidad le brindaría a ésta una mayor concientización de sus carencias y haría aflorar el deseo de cambiar su realidad. Estas sensaciones, enmarcadas en un clima de movilización popular y radicalización ideológica, eran vistas como una contradicción de difícil resolución.

El equipo (formado por un médico coordinador del programa, un internista, un obstetra ginecólogo, un pediatra, un psiquiatra con orientación en psicología social, un médico bioestadístico, un médico sanitarista con orientación en sociología médica, una trabajadora social, una enfermera y una educadora sanitaria) realizaba seminarios periódicos en los cuales, de manera rotativa, se presentaban los casos y las posibles soluciones. La propuesta era trabajar de manera conjunta entre las diferentes especialidades y en un marco de relaciones horizontales para llegar a una solución integral de los problemas de los pacientes. Es decir, se buscaba que no existieran jerarquías ni relaciones de poder entre los profesionales de la salud, y que esto se reprodujera en el vínculo con los pacientes en pos de estimular la organización comunitaria pero mediando el conocimiento del experto. El programa duró tres años (1963-1966). Durante el primer año, los estudiantes recibieron un adiestramiento en salud pública, psicología social y bioestadística, y se realizó un seguimiento a un núcleo familiar determinado. Durante el segundo y tercer año, se contactaron con la comunidad y se creó un centro de salud en la villa miseria en 1965. Esta experiencia se inscribió en un intervalo inaugurado a partir de 1958 de suspensión de las medidas de erradicación de las villas miseria. Luego del derrocamiento del peronismo, estos barrios fueron conceptualizados como un “problema social” y se estipuló la necesidad de eliminarlos. Durante los gobiernos de Frondizi y de Illia, esta política se dejó de lado y se inició un breve período en el cual se puso en práctica un conjunto de políticas asistencialistas. El proyecto del CEMIC se vinculó con esta tendencia modernizadora y desarrollista de aquellos años. Si bien se remarcaba la importancia de la participación de los vecinos, el saber médico y sus instancias de intervención (asociadas a la moderna tecnología médica) mantuvieron su lugar privilegiado. Los conocimientos técnicos, a tono con la época, adquirieron un acentuado protagonismo, y las instancias de intervención estatal no aparecieron enunciadas en este proyecto. En el relato de los médicos se insistió en que la “comunidad no mostró ningún tipo de resistencia” y que aceptó favorablemente los programas materno-infantiles, lo que quedó demostrado por indicadores cuantitativos: el “77% de la comunidad consintió las prácticas”; aunque las voces de las personas no fueron registradas, ni tampoco las instancias preexistentes en la comunidad respecto de la cura y la prevención, ni sus propios mecanismos de expresión (Experiencia de medicina integrada en una Villa de Emergencia, 1967: 116-118). Entonces, si bien en términos discursivos se apuntaba a una mayor horizontalidad y a una redistribución del poder, estas experiencias de iniciativa privada, que intentaban dialogar de manera más igualitaria con la sociedad civil, no pudieron desprenderse del cientificismo biomédico y del preconcepto del lugar del profesional médico como agente transformador de las conductas de la población. En la evaluación nada se decía sobre el autofinanciamiento, tema central de los proyectos comunitarios. La aspiración era reducir los gastos del erario público por medio de la concreción de mecanismos de autoabastecimiento local.

Conclusiones-discusión Luego de la segunda posguerra dos fueron los referentes ideacionales que marcaron el diseño de la política sanitaria. Uno de ellos era el que apuntaba a lograr sistemas más universales de protección social que ampliaran los resortes de la inclusión social y que posicionaran al Estado en un lugar central tanto en el diseño como en la implementación de dichos sistemas

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y en la ligazón que vincularía a los médicos con el Estado como funcionarios públicos. Como ya se vio, la experiencia trunca del Instituto de Previsión Social y de su dispensario fueron intentos de ampliar las mecanismos de prevención entre la población obrera bajo iniciativa, gestión y financiamiento estatal. A diferencia de lo planificado se expandieron los servicios médicos sindicales y los servicios médicos y asistenciales suministrados por la Fundación Eva Perón. El otro, crítico de la intervención del Estado, aspiró a crear mecanismos de autogestión y autoabastecimiento entre las comunidades. Las autoridades estatales cumplirían la función de asesorar y agenciar los recursos técnicos y económicos para intervenir en lo local sin suplir los desarrollos endógenos. La posibilidad de conseguir financiamiento por parte de los organismos internacionales dependería, asimismo, de la demostración que (en términos cuantitativos) se hiciera de la instauración de nuevas políticas en materia de salud. Planificación y relevamientos estadísticos ganaban así un lugar preponderante como instrumentos de conocimiento social. Los años peronistas se caracterizaron por la presencia del Estado en un lugar más protagónico en la gestión sanitaria. El derrocamiento de Perón inauguró una etapa de inestabilidad política que en esta área se tradujo en una mayor presencia de los organismos internacionales de salud, tanto respecto del asesoramiento como del financiamiento en materia sanitaria. En línea con estas recomendaciones, el Estado tendría que ceder su lugar central e inaugurar formas de crecimiento comunitario y estimular la iniciativa privada. A partir de la segunda posguerra se esbozarán formas de pensar la medicina y el Estado que, aun con tensiones, signarán todo el período. Mientras que por un lado primaba la idea de un mayor involucramiento de las agencias estatales en función de prevenir dolencias y curarlas, en oposición se planteaba un retiro del Estado en la resolución concreta de estas cuestiones. Este retiro marcó el inicio de formas de autogestión y autoabastecimiento comunitario que llevaron a un diálogo interdisciplinario más fluido entre la medicina y otras ciencias sociales. Las múltiples experiencias comunitarias implementadas en América Latina, si bien estuvieron en diálogo, en su origen, con el interés de limitar el impacto del comunismo en la región, potenciaron en algunos aspectos un mayor empoderamiento popular e inauguraron experiencias ligadas a la prevención y educación sanitaria que luego serán centrales en otros acuerdos internacionales y en la implementación de políticas sanitarias. Este tipo de estudios, que se centran en el estudio de experiencias concretas ligadas a experiencias de intervención social que apuntaron a sistemas de salud más universales o de lo contrario con propuestas con base comunitaria, permitirá, a futuro, reflexionar sobre las líneas de continuidad y de ruptura con otras iniciativas políticas formuladas en décadas posteriores. Reflexión de la editora de sección Angélica De Sena: Frecuentemente cometemos el error de no revisar los acontecimientos pasados y sus consecuencias presentes. En las cuestiones sociales, como en otras, revisar la historia es profundamente esclarecedora del presente y nos permite reflexionar sobre los intereses políticos que definen y marcan las políticas sanitarias y no necesariamente el bienestar de la sociedad. Pero también efectuar lecturas del pasado desde la óptica del presente puede llevar a conclusiones que pierden de vista el significado de las acciones en su tiempo y espacio. El artículo efectúa un recorrido histórico en el que, por un lado, muestra como en la década de 1950 en Argentina se considera la

salud pública como un derecho social cuyo financiamiento debía correr por cuenta del Estado, cuestión de carácter excepcional para la época. Y, por otro, efectúa una lectura no poco original al vincular la caída del peronismo a la lucha anticomunista, excusa perfecta para borrar derechos y enfatizar la lógica del mercado y las lógicas de las agencias internacionales. Las décadas siguientes muestran los resultados...

Referencias bibliográficas Acta de Bogotá. Medidas para el mejoramiento social y el desarrollo económico dentro del marco de la operación panamericana”. Extraído el 25 de noviembre de 2014 a través de: http://aleph.academica.mx/jspui/bitstream/56789/7006/1/DOCT2064807_ARTICULO_9.PDF Auyero, J. y Hobert, R. (2003). ‘Y esto es Buenos Aires’. Los contrastes del proceso de urbanización. Violencia, proscripción y autoritarismo (19551976), ed. Daniel James, pp. 213-244. Buenos Aires: Sudamericana. Baltar, A. (1967-1968). Planificación en el campo de la salud. Revista de Salud Pública, 11 -12. Belmartino, S. (2005). La atención médica argentina en el siglo X. Instituciones y procesos. Buenos Aires: Siglo XXI. Berrotarán, P. (2003). Del plan a la planificación. El Estado durante la época peronista, Buenos Aires: Imago Mundi. Brown, T. Cueto, M y Fee, E. (2006). La organización Mundial de la salud y la transición de la ‘salud internacional’ a la ‘salud global’. Historia, Salud y Globalización, ed. Cueto, M y Zamora, V. Lima: Instituto de Estudios Peruanos. Carrillo, R. (1975). Plan Esquemático de Salud Pública, 2da. ed., Buenos Aires: Eudeba. Castel, R. (1997). La metamorfosis de la cuestion Social. Una crónica del salariado. Buenos Aires: Paidós. Cavarozzi, M. (2006). Autoritarismo y democracia (1955-2006). Buenos Aires: Ariel. de San Martín, H. y Merino, R. (1966). La atención médica en los programas de salud. Revista de Salud Pública, (7), 67-73. Golbert, L. (2010). De la Sociedad de Beneficencia a los Derechos Sociales. Buenos Aires: Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Laguado Duca, A. (2010). Cuestión Social, Desarrollo y Hegemonía en la Argentina de los años sesenta. El Caso de Onganía. Universitas Humanística, (70). Menchaca, F. (1967). Diccionario médico social. Santa Fe: Imprenta Nacional del Litoral. Ministerio de Salud Pública de la Nación (1952). Memoria correspondiente al período junio 1946 a mayo 1952. Buenos Aires: Departamentos de Talleres Gráficos. Miterev, G. y Shabanov, A. (1946). La Medicina Soviética. Buenos Aires. Lautaro. Morgenfeld, L. (2012). Desarrollismo, alianza para el progreso y revolución cubana. Frondizi y el Che en Punta del Este (1961-1962). Ciclos hist. Soc. econ. Soc. (on-line) 20 (40). Extraído el 20 de noviembre de 2014 a través de: http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S185137352012000200001&lng=es&nrm=iso. Oficina Sanitaria Panamericana (1957). Informe de la Comisión de Consultores. Buenos Aires: Oficina Sanitaria Panamericana. Oñativia, A. (1963). ‘Política sanitaria nacional’. Discurso central en las II Jornadas de Argentinas de Salud Pública”. Boletín de la Asociación Argentina de la Salud Pública, (2), 71-82.

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Boletín Científico Vol. 5(1)-2015 / pp: 33-37 / ISSN-e: 2215-9312

Sociologando Investigación y políticas públicas en educación Research and public policies in education Teresa Pacheco-Méndez (1952, mexicana, Universidad Nacional Autónoma de México, México) kat_tpm@yahoo.es

Resumen La relación entre investigación social y políticas públicas es una preocupación que con mayor frecuencia ha sido formulada por las comunidades académicas como parte de su compromiso con la sociedad. La relativa importancia que esta relación tiene para los sectores, en cuyas manos está depositada la toma de decisiones, repercute sin lugar a dudas en la forma e idoneidad para conducir, con el respaldo de las políticas públicas, la problemática social en todas sus dimensiones. Tal controversia suscitada entre investigación social y políticas públicas abre un horizonte de temas de discusión, en el caso particular de la educación y de las políticas educativas, que atañe tanto a investigadores como a decisores de políticas; temas estos de índole epistemológica y social entre los que se encuentran los que hemos elegido como materia de reflexión en este artículo. Con tal propósito hemos recuperado elementos de análisis provenientes tanto de diversos sectores de la academia, así como de otras instancias y organismos internacionales. Palabras clave: demanda social, educación, investigación social, políticas públicas. Recibido: 01-12-2014 → Aceptado: 21-12-2014

Abstract The relationship between social research and public policies is a concern most frequently formulated by the academic community as part of its commitment with the society. The relative importance of this relationship for those sectors whose scope is making decisions, undoubtedly impact on the form and fitness to drive, with the support of public policies, the social problems in all their dimensions. Such controversy between social research and public policy opens a horizon of discussion topics -in the particular case of the education and educational policies- which concerns both, researchers and policymakers; those are subjects of epistemological and social nature among which are those that we have chosen as matter of reflection in this article. With such intention we are recovering elements of analysis from various sectors of the academy, as well as other agencies and international organizations. Key words: education, public policies, social demand, social research.

Introducción El conocimiento de lo social es un proceso multidimensionado que solo puede ser explicado en referencia al contexto social y cultural que le da origen; en este último se incluyen: la participación de grupos sociales en permanente interacción, las particularidades del proceso de producción de conocimiento y su respectivo proceso de institucionalización, la forma en cómo tal conocimiento se relaciona con la realidad, con su movimiento, con las prácticas de los actores y, por último, las metas e intereses que se perfilan para la sociedad a lo largo de su desarrollo.

La investigación social institucionalizada suele delimitarse ya sea conforme a recortes objetivados sobre la realidad social o bien acorde con la construcción socio-histórica de procesos fundados en la interacción social entablada por actores sociales. El primer caso es reconocido por su particular identificación con los llamados “problemas sociales” (pobreza, desarrollo, marginación, género, educación, etc.) que acompañan tanto a la historia de las sociedades en sus distintas etapas, como a coyunturas donde las nuevas circunstancias plantean la necesidad de dar cuenta del surgimiento de “nuevos problemas” (migración, nuevas tecnologías, globalización, etc.). En este tipo de investigación predomina un pensamiento teórico que delimita y tiende a contener de manera fija (valiéndose de los conceptos cerrados) un conjunto de variantes que en la realidad se despliegan de manera compleja y dinámica. Lee y cols. nos recuerdan cómo «partir de mediados del siglo XIX, el enfoque adoptado por las ciencias naturales –objetivo, neutral desde el punto de vista valorativo, centrado en la resolución de problemas – fue transmitido a las ciencias sociales. Éstas a su vez serían utilizadas como respaldo de las políticas sociales que buscaban producir un cambio ordenado en nombre del “progreso”, a través del control científico ejercido por “expertos” y basado en los llamados hechos “duros”, en la cuantificación y en el uso de las categorías de tiempo cronológico y espacio indiferenciado como parámetros implícitos de un análisis social valorativamente neutro» (2005: 17). La segunda tendencia se define por el esfuerzo de recuperar las condiciones que dan origen y proyección a la acción social, un punto de partida donde son las relaciones sociales establecidas entre los individuos las que dotan de sentido y dirección a la acción social. En esta perspectiva, “Las personas trascienden constantemente su situación con base en proyectos que ellas mismas se dan. El futuro es una perpetua creación y, por lo tanto, no está contenido en germen en el presente, aunque se construya con materiales que éste pone a su disposición” (Viqueira 2002: 45). Más que trabajar sobre hechos “duros” y altamente segmentados, el foco de esta mirada apunta al estudio de procesos y de relaciones sociales, visualizados ambos en función de la diversidad de nexos que los articulan. Mientras el conocimiento generado a través de la investigación se abre a escenarios cada vez más complejos y sujetos a los riesgos e incertidumbres producidos por los cambios actuales en la sociedad, los requerimientos de las políticas públicas, como lo es la educativa, solo pueden justificar su viabilidad en la medida que cuenten con directrices claras acerca del comportamiento regular de aquello que pretenden cambiar o, en su caso, mantener bajo control. Es con base en estas coordenadas que en este trabajo se analiza la posibilidad de establecer puntos de contacto entre el diseño de políticas públicas en educación y la investigación social, precisiones hasta el momento poco claras y de difícil articulación. En los siguientes dos apartados son abordados de manera más específica, algunos de los obstáculos

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y posibilidades de orden epistemológico que presenta tal entrecruzamiento, atendiéndolos en un primer momento desde la perspectiva del diseño de políticas y, posteriormente, situándolos en el contexto del razonamiento de la investigación social. La educación y la investigación desde la perspectiva de las políticas públicas La estructura educativa se caracteriza por cumplir con una doble función: primero, asegurar que el individuo asuma como propios los productos de significación resultantes de las relaciones establecidas entre los individuos; y segundo, contribuyendo a la construcción, reforzamiento o deterioro de nuevas esferas sociales y/o educativas generadas por las actividades que estos desarrollan en un determinado contexto de situaciones sociales (Dávila, 1990: 224-225). Es en detrimento de este segundo alcance de la función educativa (donde intervienen prácticas, instituciones y procesos), que las políticas educativas y la investigación sobre políticas enfocan su acción, limitándola a la intervención y al estudio de la dinámica de la institución educativa; con ello ha quedado desestimada la importancia y trascendencia de la condición de la educación como estructura social. El campo de estudio sobre la educación se encuentra saturado de discursos ya hechos y dispuestos. Cualquiera que sea la pregunta, existe ya una respuesta práctica teórica o política; como en otros campos del conocimiento, existen en torno a la educación discursos teóricos, poderes intelectuales constituidos, capillas (panelinhas1) teóricas, donde la defensa de conceptos se confunde con la conquista de puestos y de poderes. Cuando un campo (como la educación) se encuentra tan saturado de respuestas, es difícil plantear preguntas de manera novedosa y, por lo tanto, hacer investigación (Charlot, 2008: 170). En buena medida, la investigación sobre políticas educativas comparte con el diseño y puesta en marcha de políticas educativas la idea de lo educativo como un todo organizado y poco diferenciado con respecto a los actores involucrados, rasgo que se traduce en una resistencia o limitación para explicitar y remediar lo que verdaderamente está en el origen de las diferencias y discrepancias sociales. En esta perspectiva, la educación queda valorada en términos generales, como esfera institucional promotora de la cultura y del desarrollo, como un espacio institucional que poco ha incorporado o modificado el sentido y significado de los fines que le son asignados, llegando incluso a ser considerada (en su condición actual) como clave del cambio y del progreso social. Aun cuando la investigación proporciona escenarios para la acción práctica, el saber y la investigación en ciencias sociales, no son suficientes para formular políticas. No hay que olvidar variables tales como la creatividad social y la imaginación individual, ya que son las que intervienen en la construcción de proposiciones realizables, así como en la movilización social y el apoyo o rechazo de políticas (esto es, la política de las políticas sociales). Estos son los elementos que permiten transformar tales proposiciones en políticas (o bien son los que les impidan concretizarse) (Milani, 2009:45).

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Equivalente a la idea de grupos o círculos sociales cerrados. Programa MOST de Gestión de Transformaciones Sociales del Sector del Ciencias Humanas y Sociales de la UNESCO. En su fase más reciente (2004-2013), el programa tiene como propósito la producción de vínculos eficaces entre el saber en ciencias sociales, las políticas públicas y la práctica. Este programa pretende impulsar un análisis crítico de los conocimientos mundiales (generados en medios académicos y no 2

Las políticas educativas, por su parte, han encontrado en el sistema educativo uno de sus principales contextos de sentido. La búsqueda del equilibrio en la funcionalidad del sistema, y su eventual reajuste o readecuación estructural a través del establecimiento de reformas y programas de desarrollo han sido propósitos y acciones que han asegurado la permanencia y legitimidad de las políticas educativas como el instrumento más idóneo de dirección gubernamental. En el caso de aquella investigación que se realiza sobre políticas (mediada por propósitos explicativos y comparativos), si bien cuenta con los recursos cognitivos indispensables para dar contexto a la intencionalidad y al alcance de las políticas educativas, tampoco ha logrado escapar de una visión circunscrita al ámbito escolar y al discurso político gubernamental. Esto define en parte la naturaleza retórica propia las políticas públicas en educación, así como su papel como referente de investigación; una idea de diseño de políticas y de investigación sobre políticas muy lejana a la realidad de la complejidad de lo social. Un fenómeno ya visualizado por organismos expertos en el diseño de políticas sociales como lo es la UNESCO: «los investigadores en políticas sociales tienden a verse asociados a las perspectivas ideológicas que ahí concurren, lo que con frecuencia tiñe la recepción de su investigación, aun cuando la investigación se haya producido según las normas clásicas de la objetividad [En estos casos,] …los investigadores aportan su contribución a programas explícitamente políticos [aunque]…las soluciones propuestas son raramente consideradas como “neutras” u “objetivas”… No serán pertinentes para los políticos hasta después de haber pasado por el filtro de los lentes políticos, frecuentemente ideológicos» (2007:6-7). El interés por establecer lazos entre investigación y políticas ha sido considerado por parte de iniciativas de organismos internacionales como la UNESCO, a través de la puesta en marcha del programa MOST, una iniciativa destinada a desarrollar interconexiones entre la investigación en ciencias sociales y las políticas públicas2. A pesar del alcance que tales programas pretenden ofrecer en beneficio de un óptimo diseño de buenas políticas educativas, estos se desarrollan en espacios donde es la investigación de tipo instrumental institucionalizada la elección metodológica reconocida como recurso por excelencia para dar respaldo (a través de la elaboración de diagnósticos), el establecimiento de tendencias, la definición de parámetros de comparación, la construcción de escenarios, etc., a iniciativas de política de alcance internacional, regional y nacional. Un tipo de investigación3 persuadida más por una supuesta regularidad de las dinámicas sociales y educativas, que por la contingencia y los efectos contradictorios producidos en las sociedades, las instituciones, los grupos y los individuos. Otras limitaciones presentes en el intento por vincular investigación y políticas educativas atañen a las asimetrías entre significados e intereses existentes, no solo en el medio de la investigación en educación y en el correspondiente a la política sino entre los distintos sectores involucrados en definir la intencionalidad de la que es portadora determinada política; algunas de estas limitaciones ya han sido identificadas por parte de expertos de organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo

académicos) sobre los fundamentos teóricos e institucionales de la producción de saber, y también sobre la manera en cómo los decisores políticos (actores gubernamentales y no gubernamentales) utilizan tales conocimientos (Milani; 2009: 9). 3 Más conocida como Evidence based policy research (EbPR).

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Económico (OCDE)4. No obstante, cabe aclarar que antes de investigar sobre problemas construidos previamente en función de parámetros teóricos, ideológicos y/o de coyuntura, como lo son los temas habituales de toda política educativa (tales como el financiamiento, la evaluación institucional, el ordenamiento administrativo, etc.), y que se articulan a la gestión gubernamental, habrá que preguntarse por el diseño de metodologías inclusivas donde el habitual sentido jerárquico vertical característico del diseño y puesta en operación de políticas sea sustituido por un abordaje horizontal que garantice su pertinencia en el diseño, en su la puesta en operación y en sus posibles resultados e impacto social. En el intento por hacer de la investigación una herramienta útil para asegurar el éxito de una política educativa y, en el mismo sentido, hacer de la política un objeto de estudio de la investigación social, el alcance de las políticas públicas en educación, delimitadas por parámetros geográficos e incluso comparativos (como lo es el caso en las iniciativas promovidas tales organismos internacionales), comprometen a la experiencia investigativa que las respalda para tomar en consideración aspectos hasta hoy ajenos a su capacidad y manejo técnico e instrumental para establecer variables de estudio. Son aspectos inevitables que se presentan en la medida que: “Los contextos nacionales son variables [donde] (...) son las comunidades de investigación las que deben desplegar una combinación contextual de acercamientos apropiados y de metodologías que correspondan a las características de los problemas políticos examinados. La gobernanza (donde quedan incluidos los tipos de arenas políticas, el trasfondo de las culturas políticas, la significación e importancia de la autoridad, así como los mecanismos institucionales de diálogo político) entre estas dos comunidades epistémicas (la comunidad científica de un lado, y la comunidad política del otro) es crucial para la definición de proyectos de cooperación científica y política futuros” (Milani, 2009: 39-40). La posibilidad de establecer puntos de articulación entre políticas e investigación social solo puede ser pensada en la medida que desde la investigación social sean acotados de manera explícita qué tipos de conocimientos pueden ser generados por la misma con tal propósito. Del mismo modo y desde las políticas públicas, es preciso que sean considerados los márgenes de redefinición de sus fines y necesidades de control, de modo que bajo su condición de instrumentos normativos intervengan de manera equilibrada (para su diseño y puesta en marcha) los intereses de todos los sectores de la sociedad. Sin duda, este último es un desafío que le corresponde enfrentar al sector tradicionalmente hacedor y decisor de políticas públicas, un sector donde el peso de la inercia y la preservación del statuquo, pesan sobre la emergencia de nuevas formas de participación social y de gobierno. Muller lo define en los siguientes términos: «lo político constituye por definición el lugar donde van a enfrentarse demandas que expresan intereses divergentes (…) esta confrontación entre intereses no se da, en la realidad, en un contexto “fluido” desde el punto de vista cognitivo y normativo (…) El campo político es pues, el único lugar donde se realiza esta operación de “preferencia imposible”, es esto lo que le da especificidad y lo que explica su “saturación”, no sólo porque las demandas son numerosas, sino sobre todo porque ellas provienen de universos inconmensurables” (2005:162).

La educación y las políticas públicas desde la perspectiva de la investigación social Lo educativo está presente en todos los planos de la vida social donde la acción del individuo cobra sentido histórico-social; estos planos son: la producción en sus distintos niveles, la salud, el medio ambiente, la estratificación social y las dinámicas institucionales en todas sus modalidades, entre otros. En estos espacios, la educación actúa como mediadora entre el logro de los grandes propósitos sociales e institucionales, y la acción de los individuos en sociedad. A medida que la dinámica de la sociedad se modifica como consecuencia de los procesos de modernización y globalización, la acción social de los individuos se enfrenta a la necesidad de transformar, a través de la educación, pautas de conocimiento y de actuación social. No obstante, el alcance social de lo educativo, las actuales políticas y la investigación sobre políticas educativas, toman a la institución educativa, como lo hemos abordado en el inciso anterior, como su principal referente de intervención-control, soslayando la relevancia de lo educativo en el resto de las esferas de la vida social. En el caso específico del acercamiento a la acción y a las políticas públicas como objeto de estudio de la investigación social, concurre un variado acervo conceptual y metodológico proveniente de algunos campos de especialización de las ciencias sociales como lo son la ciencia política, la sociología (particularmente la sociología política y de las organizaciones), y la economía principalmente. La presencia del discurso científico en el terreno de los asuntos de carácter social ha fijado como su objetivo: “interpretar las relaciones sociales más complejas y la interdependencia entre comunidades, y (...) reafirmar la autoridad moral, social y cultural a través de las tecnologías de reforma...La ciencia social de las universidades surgió para satisfacer la demanda del Estado de conocimientos de los procesos y organización sociales sobre los que podría influir la intervención estatal. La búsqueda de orden, control y armonía social se convirtió en el núcleo explícito de investigación científica” (Popkewitz, 1994: 94). Investigar en políticas educativas plantea de inicio un compromiso por esclarecer el sentido histórico y el lugar que ocupan en la sociedad la educación, la institución escolar y los sistemas educativos. Los sistemas educativos como componentes fundamentales de la institución educativa se han desempeñado como instancias reproductoras y reforzadoras por excelencia, no solo de los sistemas culturales únicos y externos al individuo sino también de los parámetros de segregación social e ideológica, prevalecientes en la sociedad. Aquí predomina un enfoque donde lo educativo está delimitado por un conjunto de hechos preexistentes donde el objetivo de la empresa investigativa se limita a la revisión y descripción de comportamientos, de unidades separables de “lo educativo”, tal como lo pueden ser, por ejemplo, los sistemas educativos, las políticas del sector, las nuevas tecnologías, la planeación, la evaluación, el financiamiento, entre muchas otras. En lo fundamental se trata de acercamientos cuyo centro de atención es lo que aquí hemos identificado como disfuncionalidades del sistema educativo; son, en sentido estricto, estudios cuya finalidad es promover o no medidas y/o proyectos de naturaleza sectorial (recomendaciones normativas, planes de estudio, libros de texto, etc.). La investigación en políticas públicas no se presenta como un campo de estudio uniforme ni unificado donde los propósitos, los recursos conceptuales y las estrategias metodológicas se ordenan con base en acuerdos

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Tales limitaciones son claramente sistematizadas por Carlos Milani (2009:39).

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consensuados. Como en toda investigación fundada en “problemas sociales”, la desarrollada sobre políticas públicas se enfrenta a la necesidad de “comprender cómo los diferentes actores implicados en la formulación y puesta en práctica de políticas, confrontan sus intereses específicos (…) [condición que plantea la urgencia de] situar este juego de actores dentro de un proceso más vasto (y más complejo), para el que van a participar con la construcción de marcos cognitivos y normativos, mismos que ofrecerán un nivel pertinente para comprender la acción pública” (Muller, 2005: 155). Si lográsemos tomar como punto de partida una perspectiva educativa que no se defina solo a partir de su relación con el saber reconocido y legitimado por la institución escolar, sino de una educación delimitada por la relación que esta establece con el potencial actual para producir conocimiento y contribuir al bienestar social, entonces estaríamos en posibilidad de hablar de una política educativa en un sentido mucho más abierto, más plural y con más actores institucionales presentes en su desarrollo (Subirats, 2009). Esta refundación de la “investigación sobre políticas” en una “investigación en políticas” educativas, ya no se limitaría a garantizar la eficacia de los sistemas escolares, ni a determinar la importancia de las prácticas y procedimientos pedagógicos que ahí se desarrollan. Lejos de procurar y garantizar respuestas en esta dirección, la investigación en políticas tendería más bien a involucrarse en el intento por cambiar la manera de comprender los problemas sociales y educativos, planteando una reflexión diferente sobre cómo tales problemas son afectados por la dinámica del cambio social, y posibilitando una construcción crítica sobre sus contornos y contenidos (Milani, 2009: 6). Este esfuerzo reconoce que la distancia existente entre la investigación en ciencias sociales y la toma de decisiones políticas en educación se encuentra mediada por relaciones diversas e incluso contradictorias; relaciones definidas por intereses de muy heterogénea naturaleza, provenientes de la demanda científica, de la esfera del poder, del control institucional y del bienestar social. Del horizonte trazado por la investigación (ya sea a través de estudios o desde una sólida empresa investigativa) dependerá la relevancia de los resultados que esta arroje, así como la utilidad de estos últimos para el diseño de políticas y su consecuente pertinencia e impacto social. Estimar este potencial de la investigación y su contribución al diseño de políticas públicas en educación dependerá entonces de la consideración, análisis y del manejo que adecuada, articulada y equilibradamente se efectúe sobre “las micro-relaciones existentes en el mundo de la investigación en educación, principalmente la manera en la que las investigaciones son conducidas, las personas implicadas en su desarrollo metodológico y en el proceso científico, así como el grado de apertura científica a las demandas provenientes de los decisores políticos, de las comunidades políticas epistémicas y de los grupos no-formales” (Milani, 2009: 38). La tarea de rescatar el potencial de la investigación social y de redimensionar la pertinencia social de las políticas públicas en educación plantea nuevas formas no solo de compromiso y participación por parte de investigadores y de decisores políticos sino también de asumir responsabilidades sobre un futuro incierto, donde la educación cumpla con aquellos objetivos que las condiciones actuales obligan a redefinir para la sociedad entera. Sea cual fuere el lugar o la posición que cada uno de los actores sociales ocupe, y sean cuales fueren las disposiciones de las que ellos son portado-

res, el objetivo deberá apuntar a una permanente actualización de los marcos de referencia sobre la función de la educación, apegándose siempre a la dinámica de las transformaciones de la demanda social. La principal contribución de la investigación social sobre las políticas educativas radica entonces en delinear una estrategia de trabajo que permita valorar los efectos que su trabajo es capaz de producir en el marco de la dinámica de la globalización y, en especial, frente a las nuevas demandas sociales en educación. Es en razón de los sujetos y de las particularidades de sus respectivos contextos que investigación y diseño de políticas educativas persigan como misión y tarea de la educación, el «cultivar y potenciar en los sujetos, nuevas competencias que hemos identificado como “Tolerancia a la incertidumbre” y “Administración del riesgo”. Ambas se entienden como un conjunto de habilidades y capacidades desarrolladas que le permitan al sujeto anticipar los desequilibrios y cambios que una posible dinámica o intervención personal, social o tecnológica traería consigo en un determinado escenario, controlar la ansiedad que este nuevo panorama le produce dándose el tiempo y el espacio para descubrir o elaborar estrategias de acomodación a partir de las cuales poder tomar las mejores decisiones en esas circunstancias» (Mella, 2003: 113).

Conclusiones-discusión La relación entre investigación social y políticas públicas no ha logrado ser del todo esclarecida y mucho menos consensuada entre los sectores sociales involucrados; esto en parte se debe a que el vínculo entre ambas varía en función de sus respectivos contextos, temas y agendas. La imposibilidad de establecer un vínculo claramente definido de propósitos e intereses entre ambas actividades sociales es una constante histórica que las define en el contexto de su muy particular experiencia social. Mientras la investigación social se reconoce con la construcción teórica de objetos de estudio a partir de la delimitación de problemáticas sociales (que no siempre son de utilidad ni de interés político), los decisores políticos se plantean demandas y preguntas que para la investigación social no son consideradas afines a la experiencia científica. Las bases epistemológicas que separan al mundo de la investigación del correspondiente a las políticas educativas, no cierra la posibilidad de establecer lazos de comunicación y colaboración entre ambas; lo que en este caso sí resulta indispensable es el deslinde del tipo de preguntas, de intereses, así como el establecimiento del área de influencia que a cada una de estas actividades corresponde. Solo de esta manera, y aun cuando no necesariamente compartan trayectorias semejantes, sí pueden ser (en algunos momentos) compatibles en determinados aspectos y preocupaciones sociales bien delimitados. Las posibilidades que la investigación social como empresa científica ofrece al sector decisor de políticas, no se reduce solo a los enfoques y procedimientos empleados por el empirismo, y aun cuando así lo fuera, esto tampoco significa que los recursos para producción de conocimiento con los que cuenta la investigación social se agoten en esta única mirada. Otras perspectivas son precisamente aquellas de cuya preocupación no escapa la necesaria vigilancia sobre aspectos tales como la delimitación de los preliminares epistemológicos que orientan el tipo de indagación que se realiza sobre la problemática de la educación (objeto de una política); la distinción y variabilidad de los aspectos que de la misma deben ser explorados; la explicitación de criterios empleados en el diseño y ajuste de un instrumento dirigido para la obtención de un determinado tipo de información, así como sobre la claridad sobre los su-

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puestos conceptuales bajo los cuales se interpretará y analizará la información obtenida. Es así como el potencial constructivista de la investigación social sobre políticas educativas radica en la capacidad reflexiva depositada para restituir a la realidad su movimiento, y a los procesos sociales su condición producente y predictiva con respecto al conocimiento y a la función social de la educación. Aun cuando el aparente destinatario común de la investigación y de las políticas sea la acción social y el mejoramiento de las condiciones de vida de la sociedad, la investigación lo recupera en función de su contexto e historicidad, mientras que las políticas lo hacen bajo la lógica del poder y del mantenimiento del control y del equilibrio. En la medida que desde la investigación social no se establezcan tales distinciones epistemológicas básicas, no será posible hablar de una investigación sobre políticas educativas con rigor científico. De igual forma, mientras que en los aparatos gubernamentales y en los sectores decisores de políticas no sean replanteados los intereses de poder y de control sobre la sociedad como sus fines específicos, las posibilidades y la utilidad que para ellos la investigación pueda ofrecer serán por demás muy limitadas. En la investigación y en el diseño de políticas, el resto de la sociedad suele con frecuencia ocupar un lugar secundario; una sociedad que no siempre está contemplada en toda su complejidad por parte de estos sectores. En este sentido, son las organizaciones de la sociedad civil las que poseen una capacidad limitada pero significativa para movilizar y dar cuenta sobre el impacto social de tales políticas, así como del cumplimiento de sus respectivos propósitos por mejorar la sociedad (UNESCO, 2007:8-10). Se trata de garantizar una acción social total que no responda directamente a las agendas de la investigación social ni de las políticas sociales en educación, sino más bien a un conjunto de condiciones siempre cambiantes a las que es necesario enfrentar con todos los recursos que forman históricamente parte del aprendizaje social. La relación entre investigación social y políticas no puede, entonces, plantearse al margen de la sociedad y del conocimiento por esta producido a lo largo de su experiencia histórico-social. La naturaleza de este vínculo requiere más bien de nuevas prácticas de participación y de colaboración dentro y entre cada uno de estos ámbitos de acción social, desde lo local y hasta lo mundial. Tales prácticas deben traducirse en verdaderas experiencias que aseguren un intercambio tal de contenidos en los que queden planteados de manera explícita, tanto los requerimientos de la demanda social, como los compromisos particulares asumidos conscientemente por parte de investigadores y decisores. Mientras este punto de articulación no quede del todo esclarecido para las partes involucradas, todo ejercicio de investigación y de diseño sobre políticas educativas quedará en la mera simulación y ajeno a la perspectiva del mejoramiento de la sociedad.

y qué política educativa se encuentran saturadas de discursos?, ¿qué discursos y hechos se encuentran dispuestos en la investigación educativa de hoy?, ¿a quién responden esos discursos?, entre otros tantos. El artículo abre caminos a revisar y volver a cuestionarnos respecto a si esos discursos se constituyen en una... “naturaleza retórica propia las políticas públicas en educación, así como su papel como referente de investigación; una idea de diseño de políticas y de investigación sobre políticas muy lejana a la realidad de la complejidad de lo social”. Preguntas que requieren no solo respuestas sino también reflexiones.

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Reflexión de la editora de sección Angélica De Sena: El artículo busca revisar la compleja relación entre investigar y diseñar (en algún sentido) las políticas educativas. Sin duda una relación extremadamente compleja en América Latina, complejidad que refiere al orden político, teórico, epistemológico y, por ende, metodológico. La autora recorre un camino que nos lleva a colocar un signo de interrogación sobre sus afirmaciones: ¿el campo de estudio sobre la educación se encuentra saturado de discursos ya hechos y dispuestos? Y nos provoca otros interrogantes: ¿qué educación

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Sociologando Análisis de necesidades e intervenciones sociales en barrios desfavorecidos de la Región de Murcia, España Needs analysis and social interventions in disadvantaged neighborhoods in the Region of Murcia, Spain Enrique Pastor-Seller (1964, español, Universidad de Murcia, España) Raquel Torralba-Planes (1977, española, Universidad de Murcia, España) epastor@um.es, raqueltorralbaplanes@gmail.com

Resumen El artículo presenta las bases teóricas y metodológicas que permiten impulsar cambios sostenibles y autónomos en el complejo universo relacional en los barrios desfavorecidos de la Región de Murcia (España). Se presentan los resultados de una investigación orientada a caracterizar las prácticas comunitarias en el ámbito local vinculadas con el trabajo con comunidades en la Región de Murcia. El análisis de las prácticas comunitarias permite identificar buenas prácticas en el fomento de la convivencia local a través de la participación ciudadana. Palabras clave: cambio social, desarrollo local, empowerment comunitario, trabajo con comunidades. Recibido: 12-12-2014 → Aceptado: 06-01-2015

Abstract The paper presents the theoretical and methodological helping boost selfsustainable changes in the complex relational universe in disadvantaged neighborhoods of the Región de Murcia (Spain). Below are the results of an investigation aimed at characterizing the practices on the local level linked to social work with communities in Región de Murcia. The analysis of community practices to identify the ideal the experiences of Community action in consideration of good practice in the promotion of local coexistence through citizen participation. Key words: social work with communities, local development, social change, community empowerment.

Introducción Los modelos teóricos en el análisis e intervención comunitaria se encuentran estrechamente relacionados con enfoques de análisis e intervención que basculan en torno a posiciones: directivo vs. no directivo; centrados en la tarea vs proceso; orientados al tratamiento vs. reforma y rol profesional directivo vs. facilitador. Ciertamente estos enfoques conllevan de manera implícita/explícita un marco teórico referencial y determinan las “formas” y metas de actuación, orientación profesional y encuadre/orientación con las instituciones y organizaciones sociales con las que emprende su actuación el profesional (Pastor, 2010, 2011). En todo caso, la realidad social nos lleva a adoptar decisiones más complejas que la mera dicotomía o polarización; más bien se trata de un continuum inestable al encontrarse

en íntima transacción con el contexto institucional, social y profesional en el que tiene lugar y da sentido al análisis y la intervención profesional. De esta forma, los mencionados enfoques no son excluyentes sino complementarios y se encuentran al “servicio” del proceso y sentido de la acción y las metas estratégicas sostenibles de largo alcance. Por todo ello, es imprescindible que el trabajo social en su dimensión comunitaria fundamente su análisis e intervención en un marco teórico que lo sustente, diferenciado de la metodología, la posición ideológica y los valores que orienten su práctica, lo que no significa que se desvincule ni que no se encuentren interrelacionados. La transferencia y retroalimentación del conocimiento de la práctica a la teoría y viceversa es, por tanto, el reto del trabajo social con comunidades y ello requiere de su necesaria sistematización, contrastación, validación y transferencia. El artículo presenta los principales hallazgos de una extensa investigación empírica de análisis de las necesidades sentidas, intervenciones y alternativas sociales en los barrios desfavorecidos de la Región de Murcia. El análisis de las dimensiones anteriormente mencionadas ha permitido identificar, a su vez, características comunes consideradas “buenas prácticas” comunitarias. Se considera que la exclusión social y territorial no se produce sobre una única variable, sino que es un fenómeno multidimensional (Pastor, 2013, Pastor y Sánchez, 2014) que combina factores objetivos y subjetivos. Como señalan Alguacil, Camacho y Hernández (2014), por una se encuentran las condiciones de desfavorecimiento social, de desventajas estructurales de una población para desarrollar proyectos vitales en contextos de seguridad y confianza y, por otro, desde una perspectiva psicosocial, afecta a la percepción que los ciudadanos tienen del territorio en donde viven y de sus propias condiciones sociales. En este sentido, una percepción negativa de su situación como residentes en un espacio social puede traducirse en procesos de malestar urbano, que pueden no corresponderse con unos indicadores. De esta forma, se ha procedido a realizar un análisis atendiendo a factores exclusógenos tales como: físicos, sociales, psicosociales, percepción de convivencia social, económicos y laborales; los cuales nos permiten aproximarnos a la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran estos barrios. Para finalizar, se presentan las alternativas propuestas por los propios actores estratégicos participantes de la investigación, a fin de identificar principios y “buenas prácticas”, y elementos de reflexión para la construcción de acciones colectivas socialmente sostenibles. Metodología El artículo presenta los resultados de una investigación empírica orientada a conocer y analizar la realidad social de los barrios considerados “desfavorecidos” existentes de la Región de Murcia (España). Considerando el

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objeto general de estudio, la investigación se ha centrado en cuatro categorías analíticas: caracterización sociodemográfica, necesidades sentidas, intervenciones que se implementan y alternativas de mejora/solución. Este análisis tiene una finalidad constructiva orientada a la acción, concretamente conocer las características y principios que los actores estratégicos de los barrios identifican como “buenas prácticas” de intervención comunitaria. Las unidades de análisis de la investigación son los barrios desfavorecidos existentes en la Región de Murcia (España). Considerando su amplitud, se realizó una selección de los barrios basada en características sociales, físicas y territoriales. Los criterios que orientaron la decisión muestral de barrios/territorios orientada a su representatividad regional fueron los siguientes:     

Periferias de las dos ciudades de mayor tamaño demográfico de la Región de Murcia (capital regional y ciudad política) Barrio del centro urbano de la capital regional Periferia de ciudad ubicada en zona metropolitana de la capital Casco urbano de ciudad intermedia y Periferia de ciudad intermedia

En razón de los criterios mencionados, los profesionales de la acción social seleccionaron los siguientes barrios desfavorecidos, siendo las unidades de investigación objeto del presente artículo:       

Barrio de Los Rosales (EL Palmar - Murcia) Barrio de Espíritu Santo (Espinardo - Murcia) Barrio de la Fama/Paz (Murcia) Barrio El Campico (Alcantarilla) Barrio Los Mateos/Lo Campano (Cartagena) Barrio Los casones (Cieza) Barrio San José (Totana)

Tabla 1: Territorios/barrios objeto de investigación y criterio decisión Territorio Barrio de Los Rosales (EL Palmar) Barrio de Espíritu Santo (Espinardo) Barrio de la Fama/Paz (Murcia).

Criterio de selección Periferia de la ciudad de Murcia Periferia de la ciudad de Murcia Centro urbano de la capital regional Periferia de ciudad ubicada en zona metropoliBarrio El Campico (Alcantarilla). tana. Barrio Los Mateos/Lo Campano (Carta- Periferias de la ciudad de Cartagena (capital gena) política) Barrio Los casones (Cieza). Periferia de ciudad intermedia. Barrio San José (Totana). Casco urbano de ciudad intermedia. Fuente: Elaboración propia a partir de criterios decisiones muestrales

Cuatro de estos barrios están incluidos en los estudios realizados por el Ministerio de Fomento del Gobierno de España sobre los barrios desfavorecidos en las ciudades españolas, donde se incluye en la tipología de Área Estadística Vulnerable (AEV), las poblaciones entre 3.500 y 15.000 habitantes, en las que se constata al menos uno de los tres indicadores de vulnerabilidad (bajo nivel de estudios, alto porcentaje de población inmigrante y paro). A este conjunto urbano homogéneo vinculado a un Área Estadística Vulnerable se le denomina Barrio Vulnerable (Ministerio de Fomento, 2001). Se trata de crecimientos urbanos coetáneos al ensanche, denomi-

nados zonas de periferia mixtas, es decir, áreas compuestas por parcelaciones de fincas rústicas próximas a las carreteras radiales de la ciudad, formando paquetes reticulares más o menos regulares que integran un mínimo de población vulnerable que las convierte en espacios mixtos donde se ubica población de distintos orígenes o procedencias. Estos barrios están ubicados en la Comunidad Autónoma Murcia, distribuidos en zonas geográficas muy diferentes y distantes entre sí, con el propósito de estudiar diferentes barrios con características, a priori, diferentes, no centrarnos en una zona geográfica concreta y disponer de una imagen de la situación de ámbito regional. El diseño de investigación está basado en una complementariedad metodológica cuantitativa y cualitativa. En una primera fase se realizó un análisis teórico y documental de las unidades de observaciones que permitió su identificación objetiva y el análisis de diferentes estudios que se han realizado en relación a barrios desfavorecidos. Seguidamente y desde un enfoque cualitativo, se mantuvieron entrevistas en profundidad con actores relevantes de cada uno de los barrios seleccionados con el fin de disponer de un conocimiento cualitativo de la realidad social, necesidades sentidas, intervenciones que se realizan en los barrios y alternativas de mejora. Caracterización de los barrios desfavorecidos de la Región de Murcia Periferias de las dos ciudades de mayor tamaño demográfico de la Región Barrio de Los Rosales (Murcia) El Barrio de Los Rosales se localiza al sur de la pedanía de El Palmar, situada al sur del municipio de Murcia. Es un barrio que se empezó a construir a finales de los años ´60, inaugurándose en 1971, y cuya construcción estuvo motivada por varias razones. Una de estas, la acogida de la población que previsiblemente llegaría a la pedanía por el inminente desarrollo que podía ocasionar la construcción de la Ciudad Sanitaria en la zona, ya que la empresa constructora del barrio, también tenía el encargo de la construcción de esta nueva infraestructura; y, por otro lado, como núcleo de vivienda para personas con una situación socioeconómica modesta; se construyó como una promoción pública unitaria en la que inicialmente se mezcló población obrera que llegó de otras pedanías del municipio y de la propia pedanía que optó por una vivienda de protección oficial. A principio de los años ´70, el Ayuntamiento de Murcia compró unas 100 viviendas en las que realojó a familias provenientes de otras zona del municipio, siendo la mayoría de estas familias de etnia gitana. Barrio del Espíritu Santa (Murcia) La barriada del Espíritu Santo está incluida dentro de la pedanía de Espinardo, localizada en el norte de la ciudad de Murcia, siendo el barrio más alejado del centro urbano tradicional, por lo que la zona de actuación tiene un carácter claramente periférico. Dentro de Espinardo, el barrio del Espíritu Santo tiene una posición periférica, ya que se construyó en los años ´50 en una zona apartada, marcando una clara segregación con el resto de la entonces pedanía. Surge para realojar a población procedente de otros barrios de la ciudad, especialmente del barrio de San Juan, más cercanos al centro y que son objeto de mayor presión urbanística a consecuencia de la expansión de la ciudad. En su mayor parte era población de origen gitano y, en la actualidad, este sigue siendo uno de sus elementos definitorios. En el barrio se alternan bloques de edificios de cuatro alturas con casas de planta baja y dúplex unifamiliares. Hay un porcentaje elevado de viviendas sociales, la mayor parte de ellas propiedad del Ayuntamiento de Murcia,

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por lo que una parte importante de los vecinos habita una vivienda de alquiler.

al este viviendas de promoción pública destinada a realojos de diversa índole y clase social.

Barrio de Lo Campano/Los Mateos (Cartagena) La barriada de Los Mateos la conforma, junto con Lo Campano, la Diputación de Santa Lucía. Ambas barriadas se articulan en la cara noreste-sureste de la colina de los Moros, al este de la ciudad de Cartagena, desvinculada prácticamente del núcleo urbano. Son barriadas tradicionales y un desarrollo sin estructurar derivado de la autoconstrucción. Lo Campano surgen por iniciativa pública en los años ´60, y son actuaciones localizadas en la periferia de la ciudad lejos del núcleo urbano, que están formadas por bloques de construcción muy barata de tres y cuatro plantas y algunas viviendas de autoconstrucción de una y dos alturas, todas en mal estado de conservación. El sistema de infraestructuras es antiguo, y los espacios públicos son de muy baja calidad, cuentan con dotaciones que cubren sus necesidades pero no hay ninguna zona verde tan solo pequeños espacios residuales junto a las edificaciones en un estado de conservación regular. Se encuentran a una distancia considerable del centro de la ciudad; son “islas” en medio de amplios descampados. Los Mateos es un conjunto de casas mayoritariamente unifamiliares que, aunque heterogéneas en sus acabados, terminan por configurar una imagen homogénea. El estado de la edificación es dispar y, aunque existen edificios en ruina, generalmente presentan un aceptable mantenimiento.

Periferia de la ciudad en zona metropolitana Barrio El Campico (ciudad de Alcantarilla) El Campico es una zona que pertenece a San José Obrero, un barrio periférico de Alcantarilla. El Campico se encuentra aislado completamente del núcleo urbano y alejado también de su barrio de referencia teniendo una carretera en mal estado como infraestructura de comunicación. Es una zona no considerada como urbana y que no dispone de los recursos públicos como aceras, alcantarillado, etc. Está formada por un conjunto de viviendas tipo chabolas, caravanas, infraviviendas, derribos, etc. de forma incontrolada, sin ningún esquema urbanístico. El Campico surge por iniciativa privada de los propios vecinos siendo la totalidad de ellos desahuciados y que provienen de derribos, asentamientos o desalojos.

Centro urbano de la capital regional Barrio de la Paz/Fama El barrio de La Fama está situado en la ciudad de Murcia. Se encuentra en el centro de la ciudad, colindando con los barrios de Vistabella y La Flota, entre otros. Es un barrio con una gran variedad étnica, donde se ha venido produciendo una ejemplar convivencia entre el vecindario, entre los que se incluyen algunas familias de etnia gitana. Desde los años ´90 se ha producido la llegada de extranjeros que hacen de este barrio uno de los más multiculturales de la ciudad. El barrio delimitado se compone de dos ámbitos diferenciados construidos en décadas distintas, pero con problemáticas parecidas aunque con distintos grados. El polígono de La Paz es el más antiguo, fue construido por la Obra Sindical del Hogar a mediados del siglo pasado y se empezó a ocupar a partir del año 1965. La edificación del barrio es de bloque abierto y en una primera fase se construyeron 64 bloques según cuatro tipos edificatorios (A, B, C y D). La segunda fase se caracteriza por un solo tipo de bloque: E, son los más altos del barrio, diez plantas. La disposición de la edificación libera mucha superficie de plazas y zonas verdes donde se ubican los equipamientos y dotaciones existentes. El barrio de la Fama queda separado del de La Paz por la Avenida de la Fama; esta avenida es un eje vertebrador del barrio en el que se localiza la mayor parte del comercio que dota tanto a La Fama como a La Paz y que permite la conexión entre ambas zonas. Como se comentaba anteriormente, el barrio de la Fama es posterior al de La Paz, su construcción data de los años ´70 y se configura como un barrio residencial de bloque abierto compuesto por torres de hasta doce plantas de altura. En los espacios interbloque se ubican bloques de una dos alturas destinados a equipamientos y dotaciones comerciales o de oficinas de carácter local y pequeñas plazas que en la actualidad están prácticamente ocupadas por el vehículo privado. A diferencia del barrio de La Paz, en La Fama se combinaron viviendas de protección con viviendas libres hay dos sectores claros: al oeste de promoción libre mediante cooperativa para clase media acomodada y

Casco urbano y periferia en ciudades intermedias Barrio San José (ciudad de Totana) Desde la antigüedad se han distinguido en Totana dos grandes barrios que actualmente conforman el casco antiguo: Barrio de Triana, ubicado desde la Rambla de la Santa hacia Murcia, y Barrio de Sevilla, ubicado desde la Rambla de la Santa hacia Lorca. Sin embargo, en la actualidad, el crecimiento demográfico de Totana ha propiciado que alrededor de esos dos barrios surjan otros, incluidos todos estos dentro del núcleo urbano. En concreto, es posible diferenciar los siguientes: San Roque, San José, Era Alta, Cerámica, Tirol Camilleri, Triptolemos, Las Peras, Urbanización El Parral, Urbanización La Ramblica y Urbanización La Báscula. Asimismo, en la periferia encontramos principalmente dos urbanizaciones: La Charca y Espuña I. El barrio de San José (Totana) se ha caracterizado históricamente por ser la zona donde ha residido la mayoría de la población de etnia gitana de la localidad. Sin embargo, desde principios del 2000 se produjo cierta dispersión de dicho grupo poblacional, debido en exclusividad a la construcción de dos bloques de viviendas de promoción pública y, por lo tanto, al realojo de numerosas familias en nuevas zonas o barrios. No obstante, aquellas familias de etnia gitana que presentaban situación de exclusión residencial y que no obtuvieron vivienda pública durante los dos procesos de adjudicación de viviendas siguen hoy estando ubicadas en el barrio de San José. Este barrio se encuentra situado en una zona periférica del casco urbano, a pesar de que su distancia del centro es reducida su ubicación en la ladera de una zona montañosa con grandes desniveles en sus calles lo hace de difícil acceso. La organización y distribución de sus calles es irregular y desorganizada, ya que se trata de un barrio construido sin responder a una planificación urbanística determinada, que fue ampliándose en la medida en que sus vecinos iban haciendo nuevas construcciones y en función de las determinaciones del escarpado terreno sobre el que se asienta. Barrio Los Casones (ciudad de Cieza) Este barrio está situado al margen de la autovía de Cieza-Madrid, formado por antiguas viviendas de trabajadores y cuevas. Esta zona fue desalojada y reubicadas a sus familias en viviendas sociales del Molinico de la Huerta. Actualmente ha vuelto a ser repoblado paulatinamente por otras personas en similares circunstancias, sobre todo personas de origen árabe y con escasos recursos económicos. La zona no cuenta con servicios mínimos, ni salubridad. Se desconoce cuál es el número de personas que ocupan la

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zona, dado que el censo no registra la totalidad de esta población. La principal característica que rige esta zona son los grandes problemas de exclusión.

cios verdes. En relación a los equipamientos públicos como centros sociales, educativos, sanitarios, etc., se señalan como suficientes y con una clara problemática de acceso en algunos barrios.

Análisis de las necesidades sentidas en las zonas desfavorecidas En relación a la ubicación física existe una diferencia en cuanto a los barrios ubicados en las pedanías del municipio de Murcia y los barrios de otros municipios como Cartagena, Cieza, Totana o Alcantarilla. Los tres céntricos son barrios que, aunque delimitados territorialmente, se encuentran muy próximos y con accesibilidad a los servicios urbanos no disponibles en el barrio. Por el contrario, el resto se caracteriza por ser poblaciones muy aisladas del núcleo urbano, separadas incluso por obstáculos físicos como autovía, como es el caso del barrio San José de Cieza. Podemos destacar los barrios de Los Mateos/Lo Campano y el Campico que tienen una estructura urbanística de barrio desordenada sin ninguna planificación urbana, dejándose la construcción del barrio a las necesidades de los propios vecinos. A esto hay que añadir la falta absoluta de equipamiento público y de espacios comunes, careciendo de carreteras ni aceras.

Otro aspecto característico sería la imagen de abandono y suciedad que se tiene del barrio tanto por la comunidad que la habita como por el resto de la población de la pedanía o municipio. Esta imagen que se crea del barrio, unido a la delincuencia y tráfico de drogas, fomenta una separación de aislamiento social considerándose el barrio marginal y peligroso. Esta percepción negativa del barrio es asumido por la comunidad perpetuándose su degradación.

Las viviendas no reúnen condiciones de habitabilidad y salubridad en ningún barrio, teniendo como principales problemas la inexistencia de equipamientos básicos (agua, luz, calefacción), deterioradas por ser viviendas muy antiguas y por la propia dinámica de la población, llegando incluso a encontrarse en situación de ruina y en algunos barrios la vivienda se reduce a chabolas como es el caso del Barrio del Campico en Alcantarrilla (Murcia). Las personas entrevistadas apuntan el aumento de desahucios de viviendas, sobre todo los barrios de los municipios de mayor tamaño, que conlleva, entre otras, hacinamiento. Su motivo difiere según sean nacionales o inmigrantes. En el primer caso es una necesidad económica, ya que conviven varias familias en la misma vivienda motivado por el aumento de desahucios y ante la imposibilidad de poder hacer frente al pago de las viviendas (alquiler o préstamo hipotecario). Además, hay que añadir que las familias gitanas son extensas con un número elevado de miembros. Por otra, el canon del hacinamiento de los inmigrantes obedece más a la necesidad de invertir lo menos posible en alojamiento debido a la insuficiencia o nulo ingresos económicos y, en la mayoría de ocasiones, a lo transitorio de la estancia, sobre todo cuando se trata de hombres que emigran solos sin familias. En relación a las comunicaciones y acceso a los barrios hay que destacar Los Mateos/Lo Campano y El Campico, que se encuentran prácticamente aislados del núcleo urbano, con unas pésimas condiciones de acceso, sin carreteras acondicionadas y sin medios de comunicación pública. En contraposición, los barrios céntricos como Los Rosales, La Fama y Espíritu Santo tienen buenas condiciones de acceso y transporte público. Estas situaciones limitan mucho la vida social de los barrios, ya que acentúan la escasa relación con el exterior, provocando e incentivando el aislamiento de la población. En cuanto a los espacios y equipamientos públicos, se pueden destacar las pésimas condiciones, deteriorados por el paso del tiempo y no teniendo mantenimiento por parte de la Administración. De tal forma que se encuentran sucios, sin equipamiento como papeleras ni bancos, y no cumplen su función social para lo que fueron creados: espacios de encuentro vecinal. Hay que destacar que en todos los barrios (menos los del municipios de Murcia) se señala como necesidad/problema la ausencia de espa-

La población que habita estos barrios es autóctona de la zona de etnia gitana y en los últimos años la llegada de un alto porcentaje de población inmigrante. Esta situación ha provocado en algunas zonas episodios de violencia ocurridos en Los Rosales, un periodo de acoplamiento en la convivencia de las diferentes culturas que residen en los barrios. El aumento de la población inmigrante se debe, principalmente, al precio de la vivienda que es notablemente más barato y al efecto del periodo de regularización por reagrupación familiar, donde los hombres que inicialmente emigraron solos en un periodo de bonanza económica, accedieron al mercado de trabajo y su situación económica les permitió poder reagrupar a su familia. De este modo, la población inmigrante aumentó considerablemente en este periodo. Estas familias, además de los rasgos de vulnerabilidad de la población de estos barrios, presentan dificultades con el idioma y el componente cultural, que, en ocasiones, dificulta la integración con sus vecinos y agrava su exclusión social. Gran parte de la población presenta factores manifiestos de vulnerabilidad como: bajo nivel educativo (alta tasa de analfabetismo) y escasa o nula formación profesional. Esta situación se traduce en un elevado nivel de desempleo, señalando algunos de los entrevistados que en determinadas zonas afecta al 100% de la población adulta en edad de trabajo. En consecuencia, la población de estos barrios se caracteriza principalmente por no disponer de ingresos económicos y con una elevada dependencia de las prestaciones sociales, siendo personas usuarias crónicas de los servicios sociales y de las asociaciones/entidades que trabajan en la zona. Se observa una falta de redes sociales con la población del resto de la pedanía y municipio, de tal forma que sus relaciones se circunscriben y limitan al propio barrio. Las salidas están motivadas, sobre todo, por el comercio y, de igual modo, los habitantes del centro no frecuentan el barrio, exceptuando a los profesionales que desempeñan su labor allí (trabajadores sociales, agentes de desarrollo local, profesores, personal sanitario, etc.). Esta falta de relaciones se debe principalmente a la “estigmatización” del barrio, extrapolando las conductas de unos pocos o los episodios violentos que aparecen en los medios de comunicación a toda la comunidad que reside en ellos. En algunas ocasiones, el límite físico de los barrios, que como tal no existe, puede ser un colegio o un parque y se percibe como una frontera infranqueable por la población de la pedanía o del municipio. Uno de los problemas más importantes y comunes es el tráfico de drogas y la inseguridad que este genera, lo que condiciona la vida de los ciudadanos que viven en estos barrios. La venta de droga rompe las distintas redes sociales y la convivencia entre los vecinos, lo que provoca una falta de cohesión social entre estos y una división entre las familias que habitan en la zona.

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Los principales sectores de ocupación tradicionales han sido la construcción y la venta ambulante, aunque transversalmente la economía sumergida está presente en todos ellos, pero desde la crisis económica esta última ocupación ha aumentado considerablemente. La principal fuente de ingresos son los derivados del mercado de sustancias ilegales, siendo el problema de la drogadicción uno de los señalados como comunes a todos los barrios. Los informantes claves señalan por unanimidad cómo ha afectado la crisis económica a la vida de estos barrios acentuando las situaciones antes señaladas, llevando a las familias a situaciones extremas, con las consecuencias tanto económicas, con el aumento de desahucios, como de relaciones familiares, ya que el traslado a otra vivienda les ha supuesto un desarraigo social. La actividad económica y comercial dentro de los barrios es casi inexistente, a excepción del barrio de la Fama/La Paz, que al estar situado en el núcleo urbano de la ciudad de Murcia tiene una extensa vida comercial. Hay que resaltar que, en los últimos años, se ha producido un aumento de comercios regentado sobre todo por la población inmigrante marroquí (carnicerías) y latinas (restaurantes, cafeterías). Un aspecto común en todos los barrios es la falta de inversión económica de la Administración, que se traduce en un deterioro de las infraestructuras, contribuyendo a la falta de interés por parte de la empresa privada en invertir en estos barrios.

Conclusiones-discusión Los barrios desfavorecidos estudiados son el reflejo de la consecuencia de una política de desplazamiento de las personas/familias “vulnerables” a zonas devaluadas y degradadas donde el alojamiento es más asequible por las deficientes condiciones de habitabilidad, debido a que no son “nadas rentables” para el sector inmobiliario. De tal forma, los dirigentes aprovechan estas situaciones para realizar realojos de población que se encuentran en zonas más céntricas y con mayor valor urbanístico. En líneas generales, este es el origen de los barrios marginales.

ciudadana. Presenta los enfoques directivos, basados en la tarea y orientados al tratamiento como un continuum con enfoques más reformadores y procesuales, eludiendo así visiones dicotómicas, excluyentes y simplificadoras. Considerando la exclusión social y territorial como multidimensionales, su análisis atiende a factores múltiples y considera la incidencia de elementos físicos, sociales, psicosociales, percepción de convivencia social, económica y laboral, en la conformación de las formas de exclusión. Tras una sensata descripción de los barrios analizados y de las necesidades sentidas en esas zonas desfavorecidas, el artículo muestra cómo los barrios desfavorecidos estudiados son el reflejo de políticas de desplazamiento de personas “vulnerables” a zonas devaluadas y cómo urge incorporar a los propios residentes en los proyectos de mejora dada la complejidad de los procesos que producen estos fenómenos de exclusión. Con ello, proponen el abandono de visiones “paternalistas” y “profesionales” en pro de perspectivas más integrales.

Referencias bibliográficas Alguacil, J.; Camacho, J. y Hernández, A. (2014). La vulnerabilidad urbana en España. Identificación y evolución de los barrios vulnerables. EMPIRIA. Revista de Metodología de Ciencias Sociales, (27), 73-94. Ministerio de Fomento (2001). Análisis Urbanístico de Barrios Vulnerables en España. Madrid: Ministerio de Fomento. Pastor-Seller, E. (2010). Trabajo Social Comunitario. 3ª Ed. Murcia: Diego Marín. Pastor-Seller, E. (2011). Impact, effectiveness and sustainability of social policies and local democracy through the social involvement. Revista de Cercetare si Interventie Sociala, (35), 7-27. Pastor-Seller, E. (2013). Ciudadanía y participación en contextos de fractura y exclusión social. Pedagogía Social, Revista Interuniversitaria, (22), 91-103. Pastor-Seller, E. y Sánchez-Millan, M. (2014). Analysis and Impact of the Economic Crisis and Regulatory Changes in the Needs and Benefits System Municipal Social Services: Analysis Case of Murcia-Spain. Revista de Cercetare si Interventie Sociala, (47), 7-31.

La complejidad de los procesos a nivel físico, social y económico y la cronicidad en el tiempo en los barrios estudiados nos hace patente la necesidad de trabajar a través de proyectos innovadores de intervención que se incorpore a los residentes, siendo ellos los únicos protagonistas del proceso y, por supuesto desde una perspectiva integral de barrio, abarcando la intervención desde diferentes niveles y realizando un trabajo en red verdadero de todas las entidades que intervienen en los barrios. Desde esta perspectiva ya se está comenzando a trabajar en algunos de estos, aunque es un proceso de cambio de parte de los profesionales, en primer lugar, ya que se tiene que dejar el papel de “profesional líder y experto” sin tener que coordinarse con otras personas siendo éste un trabajo más difícil y costoso. Reflexión de la editora de sección Begoña Enguix: El artículo presenta las bases teóricas y metodológicas necesarias para impulsar cambios sostenibles y autónomos en barrios desfavorecidos de la Región de Murcia (España). Su mayor aporte no es sólo analizar las acciones que se están llevando a cabo sino también identificar las buenas prácticas para el fomento de la convivencia, unas buenas prácticas que pasan por la implicación y participación

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Sociologando Los Planes de Igualdad como instrumento para lograr la igualdad de género en América Latina: ¿Algo más que un objetivo? Gender Equality Programmes as mechanisms to achieve gender equality in Latin America. Is it just a goal? Mónica Gelambí-Torrell (1974, española, Atena Gender Consulting, Italia) gelambi@atenagenderconsulting.eu

Resumen Este artículo analiza cómo se están diseñando en 18 países de América Latina sus políticas de igualdad de género a partir del estudio de sus últimos Planes de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres publicados. El artículo observa su proceso de elaboración, los objetivos que persiguen y los ámbitos que se consideran prioritarios. Se quiere saber qué tipología de políticas tienen mayor peso en su apuesta por la transversalidad de género, si las políticas de igualdad de oportunidades, acción positiva o transversalidad. Se trata de un estudio descriptivo de los Planes de Igualdad para conocer las principales características de la gestión transversal de género realizada por los gobiernos nacionales en América Latina mediante sus Planes de Igualdad. Palabras clave: América Latina, discriminación de género, igualdad de género, planes de igualdad, políticas públicas. Recibido: 20-12-2014 → Aceptado: 12-01-2015

Abstract This article analyses gender equality policies in 18 Lain American countries by looking at the design of their most recent programmes on Equal Opportunities between Men and Women. The article scrutinizes the drafting process, the pursued objectives and the fields that are considered priority. The author tries to determine which typology of policies give more weight to the gender mainstreaming choice: if the policies of equality of opportunities, affirmative action policies or gender mainstreaming. This is a descriptive study on the Equality Programme in order to understand the main characteristics of the transversal management of gender of the national governments in South America by means of their Equality Plans. Key words: Latin America, Gender Discrimination, Gender Equality, Equality Programme, Public Policies.

Introducción Este artículo pretende analizar cómo los distintos países de América Latina quieren lograr el objetivo de igualdad de género1 mediante el análisis de sus Planes de Igualdad2. Creemos pertinente centrar el estudio en esta po-

1

Entendemos por igualdad de género una visión, un empoderamiento y una participación de ambos sexos en todas las esferas de la vida pública y privada. La igualdad de género es el opuesto a la desigualdad de género, no a la diferencia de género 2 En este artículo incluiremos dentro del concepto Planes de Igualdad tanto a Planes como Programas específicos, por considerar que se trata del mismo instrumento aunque se utilicen distintas nomenclaturas.

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lítica concreta porque permite conocer qué ámbitos se consideran prioritarios y, por lo tanto, cómo se definen y se quieren afrontar las desigualdades y discriminaciones de género. Los Planes han sido considerados instrumentos adecuados para lograr la igualdad de género porque comportan distintas ventajas, aunque también presentan ciertas debilidades. Por una parte, como puntos positivos podemos destacar que permiten introducir horizontalmente la perspectiva de género en todas las áreas gubernamentales, aunque existan pocos recursos; promueven la conciencia de los poderes públicos; permiten tratar el problema de la desigualdad desde una perspectiva global e integral en lugar de recurrir a actuaciones sectoriales; facilitan su seguimiento y evaluación; y es posible garantizar la participación de la sociedad civil (Bustelo, 2004). Por otra parte, podemos señalar dos debilidades, una relacionada con su diseño, y otra con su implementación. Si nos centramos en el diseño, un problema que se puede producir es que se trate de documentos excesivamente genéricos, convirtiéndose en declaraciones de buenos propósitos sin llegar a acciones concretas, lo que implica que su aprobación se pueda convertir en un fin en sí mismo y se olvide su finalidad, lograr mayor igualdad mediante la realización de políticas de género. Otra debilidad se puede producir en fase de implementación. Para que un Plan logre sus objetivos necesita disponer de recursos económicos y humanos, no siempre presentes. La inexistencia de un claro compromiso político se puede traducir en pocos recursos, vaciando el contenido del Plan (Faisal, 2011: 9). A lo largo de la historia se han diferenciado tres tipologías de políticas de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres (Rees, 1998): igualdad de oportunidades; acción positiva; y transversalidad. Las primeras buscan garantizar el acceso de las mujeres al mundo público y las acciones que se realizan se centran, principalmente, en revisar los marcos legales y toda la legislación existente; en la educación como vía para incluir a las mujeres en el mercado de trabajo, la política y la cultura; y en medidas para que las mujeres tengan conciencia de sus derechos. Las segundas, las acciones positivas, quieren corregir la desventaja inicial que sufren algunas mujeres y se dirigen exclusivamente a ellas para reducir el peso que tienen el orden de género3 en su libertad de opción. Se trata de políticas finalistas porque tienen objetivos cuantitativos. Las políticas transversales de género no se limitan a afrontar la exclusión de las mujeres, o de los hombres como

3

Por “orden de género” se entiende el sistema socialmente compartido de normas, principios, costumbres y políticas que establecen la distribución de derechos, tareas y oportunidades de vida para ambos sexos (Lombardo 2003: 67-8)

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norma, sino el mundo del género en sí mismo. Este último enfoque da relevancia al reconocimiento, valorización y celebración de las diferencias de género. El concepto de gestión transversal de género4 tiene una dimensión teórica y una dimensión práctica. En su dimensión práctica, la transversalidad de género es un proceso que promueve la igualdad de género. También es un intento de mejorar la efectividad de las políticas principales haciendo visible la natura de género de sus presunciones o creencias de partida, sus procesos y sus resultados. En su dimensión teórica, la transversalidad de género es un proceso de revisión de los conceptos claves para definir un mundo con visión de género, en vez de la vía para construir una teoría de género separatista (Walby, 2005: 321). Lograr la igualdad de género no es un objetivo fácil como tampoco es fácil lograr la transversalidad. En algunos casos apostar por la transversalidad ha comportado que el objetivo de la igualdad de género se haya visto diluido entre otros objetivos; en otros casos, la dificultad que conlleva el mismo concepto ha provocado que se hayan denominado políticas transversales de género5 a políticas de igualdad con características muy distintas; y, en muchos casos, la gran presencia de instrumentos para facilitar la implementación transversal de género (por ejemplo, presupuestos sensibles al género, informes sobre el impacto de género, indicadores de género etc.) ha provocado que se haya confundido su utilizo con la realización de políticas de género (Daly, 2005: 435-438). Como consecuencia de esta dificultad se habla de dos posibles conceptos de gestión transversal de género: el de cambio de agenda (agenda setting) y el de integración (integration) (Jahan, 1995; Daly 2005, y Squires 2005). El cambio en la agenda implica la transformación y la reorientación de los paradigmas políticos existentes, cambiando los procesos de toma de decisión política, priorizando los objetivos de igualdad de género, y repensando las finalidades políticas. Se pretende cambiar la corriente principal (mainstream), lo que implica el cambio del contenido de las políticas. La aproximación integracionista se caracteriza por introducir la perspectiva de género sin realizar cambios en los paradigmas políticos existentes, se considera que se trata de una manera más efectiva de lograr los objetivos políticos existentes. Otro debate interesante alrededor de las políticas de género se ha centrado en su proceso de elaboración, diferenciando quienes consideran que debe ser un proceso principalmente técnico (visión tecnocrática), de quienes defienden que se trata de un proceso político en el que la participación democrática es clave (Walby, 2005: 331). En este artículo intentaremos dar una pequeña presentación de las políticas de igualdad de género que se están realizando en América Latina. Queremos saber cómo se han diseñado los Planes, qué objetivos persiguen, qué ámbitos se consideran prioritarios y qué políticas tienen mayor peso, si las políticas de igualdad de oportunidades, acción positiva o transversalidad. Para concluir definiendo si el enfoque de gestión transversal de género que se está implementando es más o menos transformador.

En segundo lugar, pasaremos a analizar los Planes de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres existentes en los distintos países de América Latina, para concluir definiendo si existe un único enfoque de gestión transversal de género compartido por todos los países analizados. Para realizar el estudio se han analizado 18 Planes de Igualdad, se trata de los últimos Planes publicados por los distintos países y disponibles on line (ver cuadro 1). Cuadro 1: Planes de igualdad de oportunidades en América Latina (2015) País

Plan de Igualdad de Oportunidades

Organismo rector

Argentina

Programa Nacional de Estado contra la Discriminación de Género. Hacia la Igualdad real entre Mujeres y Varones. 2009.

Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI)

Bolivia

Plan Nacional para la Igualdad de Oportunidades “Mujeres construyendo la Nueva Bolivia para Vivir Bien”. Diciembre 2008.

Viceministerio de Género y Asuntos Generacionales (VGAG)

Brasil

II Plan Nacional de Política para mujeres. 2009.

Secretaría Especial de Políticas para las Mujeres (SPM)

Chile

Tercer Plan de igualdad entre mujeres y hombres, 2010-2020.

Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM)

Colombia

Política Nacional de Equidad de Género. 2013.

Alta Consejería Presidencial para le Equidad de la Mujer

Costa Rica

Política Nacional para la Igualdad y Equidad de Género 2007-2017 (PIEG).

Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU)

Ecuador

Plan de Igualdad, no discriminación y buen vivir para las mujeres ecuatorianas. 2010-2014.

Consejo Nacional Para la Igualdad de Género (CONAMU)

El Salvador

Política Nacional de las Mujeres. Actualizada: medidas al 2004. (2011 año de su publicación).

Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer (ISDEMU)

Guatemala

Política Nacional de Promoción y Desarrollo Integral de las Mujeres 2008-2023.

Secretaría Presidencia de la Mujer (SEPREM)

Honduras

II Plan de Igualdad y Equidad de Género de Honduras 2010-2022 (II PIEGH).

Instituto Nacional de la Mujer (INAM)

México

Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y no Discriminación contra las Mujeres 2013-2018 (PROIGUALDAD).

Instituto Nacional de las Mujeres

Nicaragua

Programa Nacional de Equidad de Género 2006-2010.

Instituto Nicaragüense de la Mujer (INIM)

Panamá

Política Pública de Igualdad de Oportunidades para las mujeres (PPIOM). 2012.

Instituto Nacional de la Mujer (INAMU)

El artículo inicia contextualizando la región ámbito de análisis teniendo en cuenta las desigualdades y discriminaciones de género que la caracterizan. 4

Se empezó a hablar de gestión transversal de género en la Cuarta Conferencia Mundial de Mujeres (Organización de las Naciones Unidas), en Beijing el año 1996. 5 “Gender Mainstreaming” se ha traducido como “transversalidad de género” o “gestión transversal de género”, traducción que ha sido criticada por ser parcial, ya

que se centra solamente en una de sus dimensiones, la transversalidad, olvidando que también debe incluir el cambio en la corriente principal, lo que implica que se tiene que aplicar en el diseño de los objetivos y de las prioridades de la agenda política general (Lombardo, 2004: 67).

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Paraguay

Tercer Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades entre mujeres y hombres 2008-2017.

Secretaría de la Mujer de la presidencia de la República.

Perú

Tercer Plan Nacional de Igualdad de Género 2012-2017 (PLANIG).

Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables

R. Dominicana

Segundo Plan Nacional de Igualdad y Equidad de Género 2007-2017 (PLANEG II).

Ministerio de la Mujer

Uruguay

Primer Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades y Derechos 2007-2011.

Instituto Nacional de las Mujeres

Venezuela

Plan para la Igualdad y Equidad de Género “Mamá Rosa” 2013-2019.

Instituto Nacional de la Mujer

Colombia

0,7122

53

Costa Rica

0,7165

48

Cuba

0,7317

30

Ecuador

0,7455

21

El Salvador

0,6863

84

Guatemala

0,6821

89

Honduras

0,6935

73

Fuente: elaboración propia

México

0,6900

80

Centrándonos de forma exclusiva en la información que nos proporcionan los Planes se han analizados las siguientes dimensiones: 1) proceso de realización, para saber si se trata de un proceso técnico o democrático; 2) enfoque de género usado en los planes; y 3) principales ámbitos de intervención.

Nicaragua

0,789

6

Panamá

0,7195

46

Paraguay

0,6890

81

Perú

0,7198

45

Rep. Dominicana

0,6906

78

Uruguay

0,6871

82

Venezuela

0,6851

86

Las principales desigualdades y discriminaciones de género existentes en América Latina Cuando se habla de discriminaciones de género, es importante tener en cuenta que las mujeres no son un colectivo homogéneo. La posición que cada mujer ocupará en este itinerario hacia la equidad de género dependerá, por un lado, de las condiciones que le han sido atribuidas de género, raza, etnia, religión y clase; y por el otro lado, de las condiciones adquiridas como son el nivel de educación, la ocupación o profesión, el estado civil, el prestigio, la autoridad y la riqueza (Lorber, 1994: 31). América Latina no presenta un escenario uniforme en relación a las discriminaciones de género existentes, como consecuencia de su evolución histórica, política, social y económica, como podemos observar en las importantes diferencias existentes entre países en el ranking del 2014 del Índice de Brecha Global de Género del Foro Económico Mundial6. País

6

Índice GGG*

Ranking

Argentina

0,7317

31

Bolivia

0,7049

58

Brasil

0,6941

71

Chile

0,6975

66

El Índice de Brecha Global de Género (Global Gender Gap Index) creado por el Foro Económico Mundial, se construye teniendo en cuenta el resultado obtenido en 4 áreas críticas de la desigualdad de género: participación y oportunidades económicas (remuneración, participación y puestos de trabajo de alto nivel de especialización), educación (acceso a niveles de educación básicos y superiores), salud y supervivencia (esperanza de vida y proporción entre sexos) y empoderamiento político (representación en las estructuras de adopción de decisiones). 7 La OCDE ha creado el Índice de Género e Instituciones Sociales (SIGI) que evalúa la discriminación de género existente en una selección de instituciones sociales. En

Fuente: producción propia con los datos disponibles en los informes publicados y disponibles en la red. * El Índice GGG (Global Gender Gap Index) 0 indica desigualdad y 1 igualdad. En el ranking del 2014 han sido clasificados 142 países. Para más información: http://www.weforum.org/issues/global-gender-gap

A pesar de estas diferencias, podemos encontrar elementos compartidos por la región. El Índice de Género e Instituciones Sociales (SIGI 7) de la OCDE del 2014 pone de relieve que las leyes nacionales aseguran la igualdad en los derechos económicos y políticos y que los países latinoamericanos muestran niveles de discriminación de nivel muy bajo a medio. El estudio critica no obstante la “doble discriminación” que sufren las mujeres pobres e indígenas, así como la necesidad de mejorar los servicios sociales para luchar contra la “injusta carga” de trabajo asistencial no remunerado y la importancia de eliminar las barreras para empleo a tiempo completo. Si nos centramos en las 3 esferas claves para las políticas de género: familia, mercado y Estado, podemos resaltar las siguientes características. La familia como institución continua siendo clave para el buen desarrollo de la cotidianidad, siendo las mujeres sus principales responsables (Sunkel,

concreto, se evalúa el ámbito de la familia (mediante indicadores sobre el matrimonio temprano, la poligamia, la autoridad paterna y las herencias), el de la integridad física (mediante indicadores sobre violencia contra las mujeres y sobre mutilación femenina), las preferencias de hijos sobre hijas (mediante la evaluación de políticas relativas a los abortos selectivos femeninos y a los malos tratos a las niñas) y las libertades civiles (con indicadores sobre libertad de movimiento y en el vestir, el acceso a la tierra, a la propiedad y al crédito).

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2007). La participación laboral femenina ha incrementado, pero continua siendo presente una brecha en la participación laboral entre mujeres y hombres, lo que se traduce en la persistencia de segregación vertical y horizontal en el mercado de trabajo (CIM, 2011: 26-31). Y a ello le tenemos que sumar la sobrerrepresentación de las mujeres existente en el sector informal. En el ámbito político formal también observamos mejoras en relación a la presencia de mujeres en órganos de decisión, aunque es posible hablar de la persistencia de una segregación vertical y una segregación horizontal de la misma forma que lo encontramos en el ámbito mercantil (Vázquez, 2010 y Niskanen, 2011). Los planes de igualdad de género en América Latina Como ha señalado CEPAL (9º Conferencia de la Mujer, México, 2004), hasta ahora los planes de igualdad de oportunidades han sido los instrumentos claves en el montaje de políticas públicas en relación con la discriminación femenina política y social. Estas políticas se han traducido en un amplio cuerpo legislativo como podemos observar en la cantidad de leyes de cuotas y leyes de igualdad de oportunidades y equidad de género aprobadas en estos años8. Si pasamos a analizar los Planes de Igualdad de Oportunidades y Equidad de Género (PIO) realizados por los países de América Latina, lo primero que llama la atención es su gran cantidad. De los 19 países analizados solamente 1, Cuba, no utiliza este instrumento, pudiendo afirmar que se trata de un instrumento clave para el diseño de la política de igualdad de género para el resto de países. Proceso de elaboración: diseño tecnocrático vs proceso participativo El cambio institucional y organizativo necesario para implementar la estrategia de la gestión transversal de género afecta al proceso político, que se verá obligado a introducir la dimensión de género en la elaboración de toda política; a los mecanismos políticos, que tendrán que incorporar instrumentos y técnicas que faciliten un trabajo transversal con dimensión de género; y, a los actores políticos, que cambiaran por la apertura del debate a una sociedad civil más amplia y con una mayor representación femenina (Grupo de Especialistas, 1999: 32). Como podemos observar en el cuadro 1, todos los países que han elaborado un Plan de Igualdad tienen un órgano especializado en políticas de igualdad de género, que puede ser un Ministerio, un Instituto Nacional de las Mujeres o una Secretaría Técnica. La presencia de cambio en los actores deriva de la complejidad que lleva aparejada la transversalidad en sí misma. A pesar de existir quien considera que la presencia de cuerpos especializados en igualdad de género puede causar problemas, ya sea porque se olvidan otras desigualdades que se tendrían que analizar conjuntamente con el género (Lombardo y Verloo, 2010) o porque puede provocar que el resto de la administración se considere ajena a este compromiso político; son muchos los estudios que señalan que se trata de una buena opción porque ayuda a visibilizar estas políticas y porque es un modo de asegurarse que se trabaje el tema (Gelambí et al, 2009).

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Son 15 países de los 19 analizados los que han aprobado una ley de cuotas: Argentina (1994), Bolivia (1999), Brasil (1997), Colombia (2011), Costa Rica (2009), Ecuador (2000 reformada el 2009), El Salvador (2013), Honduras (2012), México (última reforma 2014), Panamá (2007), Paraguay (1996), R. Dominicana (2000), Uruguay (2009) y Venezuela (2009). Y 11 los que han aprobado una ley de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres: Brasil (2011), Costa Rica (1990), El Salvador

Varios Planes indican haber recibido apoyo técnico y financiero de distintas organizaciones internacionales durante el proceso de elaboración del mismo. Se mencionan el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Los países que especifican esta ayuda son Costa Rica, Colombia, Guatemala, Honduras, Nicaragua, República Dominicana y Paraguay. Podemos considerar que estas organizaciones están desarrollando un papel importante en el proceso de formación y empoderamiento del feminismo de Estado en América Latina. Para finalizar, observamos como muchos de estos planes (11 de 18) son claros ejemplos de gobernanza porque, por un lado, son el resultado de un trabajo de colaboración entre los órganos especializados en género con otros departamentos gubernamentales y, por otro lado, porque se ha incorporado la sociedad civil en el proceso. A partir de la lectura de estas políticas no es posible equilibrar el peso real que ha tenido el proceso participativo en las mismas. Los planes no dan mucha información sobre las entidades que han participado en este proceso, ni del peso real de su participación en la toma de decisiones, aunque sí que podemos observar que han sido los movimientos y asociaciones de mujeres existentes en el país aquellos que han asumido un rol más decisivo en este proceso. Los planes elaborados por Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay y Uruguay manifiestan haber realizado algún tipo de proceso participativo, en algunos casos para detectar problemas y realizar diagnosis, otros para decidir prioridades y diseñar políticas. Concluiremos afirmando que, en 11 casos, el enfoque seguido en el diseño de los Planes ha sido mixto, porque han sido redactados por entes especializados en políticas de género con la participación de la ciudadanía. Podríamos considerar que se confirma la teoría de Walby (2005: 333-336) cuando afirma que realmente existe una dualidad entre expertos y democracia participativa, pero que en la gestión transversal de género es más complementaria que contradictoria9. Los otros 7 planes son productos técnicos elaborados por organismos especializados. Enfoques y Principios orientadores de los Planes Los Planes publicados se presentan como un instrumento estratégico, una herramienta integral para enfrentar las desigualdades y discriminaciones de género que afectan principalmente a las mujeres; han sido diseñados desde el enfoque de género o gestión transversal de género, incidiendo en la idea que los géneros son construcciones sociales que pueden y deben ser cambiados para lograr un nuevo contrato social entre hombres y mujeres. A pesar de expresarse de forma distinta, los Planes comparten la misma visión como podemos ver a través de los siguientes fragmentos: «El enfoque de igualdad de género incluye en los planes la importancia del género como construcción social en las desigualdades que afectan a hombres y mujeres. Es la base para impulsar acciones afirmativas y que obliga a mirar cualquier situación social o programa de intervención desde una perspectiva que permita entender las necesidades específicas de mujeres y

(2011), Guatemala (1999), Honduras (2000), México (2006 y 2013), Nicaragua (2008), Perú (2007), Uruguay (2007) y Venezuela (1993). 9 Walby (2005: 334) afirma que en las políticas transversales de género de la Unión Europea se combinan ambas perspectivas, ya que han sido claves las aportaciones de los burócratas feministas (feminismo de estado), académicos especializados y las voces organizadas de los movimientos de mujeres.

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hombres y además los efectos diferenciales de cada situación en ellas y ellos. Para ello es esencial reconocer que las políticas no son “neutras” en cuestiones de género» (Política Nacional para la Igualdad y Equidad de género 2007-2017 de Costa Rica). «La transversalidad permite agregar valor a las políticas públicas y alcanzar sus objetivos con eficiencia y eficacia; con oportunidad y pertinencia. En este sentido la transversalidad es un proceso activo de transformación en las concepciones y en el abordaje de un problema público. El valor agregado puede ser diverso: derechos humanos, sustentabilidad, intersectorialidad e igualdad sustantiva. Se trata de cambiar el enfoque de un supuesto individuo neutro-universal sin diferencias sexuales, para reconocer las diferencias entre mujeres y hombres; identificar las brechas de desigualdad y diseñar acciones que permitan eliminarlas» (PROIGUALDAD México 20132018). A nivel práctico, este compromiso con la transversalidad se ha traducido en un enfoque dual en las estrategias de actuación propuestas. Ello implica, por una parte, la introducción de la perspectiva de género en todas las políticas que se realicen y, por otra parte, la realización de acciones específicas dirigidas a resolver los principales problemas que las desigualdades y discriminaciones de género causan en las mujeres. En algunos países, los planes, a pesar de ser diseñados con enfoque de género, se centran en estas segundas políticas, especificando las actuaciones que se pueden realizar desde distintos ámbitos para asegurar la igualdad en derechos en temas tan importantes como, por ejemplo, salud y educación. Otro enfoque compartido por la gran mayoría de los Planes analizados es el enfoque de derechos humanos y desarrollo sostenible. Según la Política Pública de Igualdad de Oportunidades para las mujeres publicada por el gobierno del Panamá en el 2012, el enfoque de desarrollo humano es esencial para hacer realidad los derechos humanos de las mujeres. El PNUD ha definido los tres componentes esenciales que constituyen el desarrollo humano: a) la igualdad de oportunidades para todas las personas de la sociedad; b) sostenibilidad de esas oportunidades de una generación a la siguientes; c) potenciación de las personas, de modo que participen en el proceso de desarrollo y se beneficien con este. «El enfoque de derechos reconoce que todas las personas, independientemente de su género, edad, cultura, nacionalidad o cualquier otra condición, son titulares de toda la gama de derechos inherentes a su condición humana» (PIEG 2007-2017 Costa Rica). Y en último lugar tenemos que destacar la importancia que los planes atribuyen a los principios de diversidad, interculturalidad y plurinacionalidad. Este reconocimiento comporta presentar atención a las discriminaciones múltiples que afectan a determinadas mujeres por género y por otras causas. Por ejemplo, el II Plan Nacional de Políticas para mujeres del Brasil (2009) en el ámbito del trabajo resalta las dificultadas sufridas por las mujeres negras, que sufren una doble discriminación, de género y etnia/raza. O Bolivia, que se preocupa en su Plan Nacional para la Igualdad (2008) de las necesidades de las mujeres indígenas. O Colombia, que en su Política Nacional de Equidad de género (2013) resalta la importancia de tener en cuentas las particularidades que afectan a los grupos de población urbana y rural, afrocolombiana, indígena, campesina y rom. O la Política Nacional de Promoción y Desarrollo Integral de las Mujeres 2008-2013 de Guatemala, que se autodefine como la principal política del Estado para mejorar

las condiciones de vida de las mujeres y resolver las desigualdades e inequidades que afectan a la población femenina en su diversidad étnico cultural. Principales ámbitos de intervención Teniendo en cuenta la realidad específica de cada territorio y las aportaciones realizadas por las mujeres consultadas en aquellos planes con participación ciudadana, han sido decididos distintos ámbitos prioritarios de actuación. Existe un gran acuerdo sobre la importancia de actuar en los siguientes 4 temas: 1) Paridad y participación política y pública de las mujeres. Todos los Planes pretenden actuar para asegurar la presencia de las mujeres en la toma de decisiones, prestado una especial atención al ámbito político. 2) Promoción, protección y garantía de los derechos económicos, trabajo, empleo, acceso, uso y control de los recursos. Todas las propuestas incorporan la necesidad de realizar políticas en el ámbito productivo para asegurar una mayor presencia de mujeres y sobre todo para garantizar una mayor igualdad de oportunidades en el ámbito laboral; 3) Erradicación de la violencia de género. Problema que se afronta en todos los Planes. Y 4) La educación como instrumento para lograr igualdad de género, ya sea empoderando a las mujeres, ya sea incidiendo en el cambio cultural. La mayor parte de documentos analizados resaltan la necesidad de un cambio de valores en el que se asegure el pleno ejercicio de los derechos de las mujeres y donde se considera clave la apuesta por una educación integral. Encontramos un segundo grupo de temas prioritarios, presentes en más de 10 planes pero en menos de 15, formado por la salud, el cambio cultural y la institucionalidad de las políticas de género. No todos os planes dedican un apartado específico a cada uno de ellos, pero se trata de tema también tratados de forma indirecta. Por ejemplo, dentro de la lucha contra la violencia de género, se incluyen políticas de salud, o la apuesta por la transversalidad de género implica en todos los planes una búsqueda de cambio en los valores culturales imperantes en el país y de base patriarcal. Los Planes insisten en la importancia de institucionalizar las políticas de género para vencer las dificultades que acompañan muchas veces a estas políticas y que se traducen en problemas en la fase de implementación por falta de voluntad política o de recursos humanos y financieros. Por ejemplo, en Bolivia, el primer Plan se creó el año 1997, y en el 2008 se publicó el V Plan, en el que se indica que, en su generalidad, los planes precedentes han sido ejecutados parcialmente, con escasos recursos disponibles y en medio de turbulencias políticas. O en Colombia, donde el Plan explica que a pesar de todas las iniciativas legislativas realizadas aún se encuentran importantes desigualdades en el país como consecuencia de los problemas que se han producido en su implementación. O el Salvador, que en su segundo Plan expone las debilidades institucionales que acompañaron su primer Plan y entre ellas resalta el bajo nivel de ejecución. Otros temas que han sido incorporados de forma específica en 5 o 6 planes de igualdad están relacionados con la importancia de realizar políticas de cuidado; de fomentar la corresponsabilidad; de asegurar un desarrollo sostenible con perspectiva de género; de trabajar en la comunicación; de asegurar los derechos reproductivos; y de incorporar la visión de igualdad de género en el territorio y el medio ambiente. Creo que es importante señalar la importancia que dentro del Plan colombiano tiene el rol de la mujer en el proceso de paz y la particularidad del

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Plan realizado en Venezuela donde se busca transversalizar el género en todo el proceso revolucionario y edificar un Estado socialista-feminista.

de entidades políticas específicas responsables de este ámbito de intervención política y en el diseño de Planes de Igualdad.

Si analizamos las acciones propuestas teniendo en cuenta los tres tipos de políticas de igualdad de oportunidades que hemos presentado al inicio vemos que están presentes las tres, aunque cada Plan, en base a su realidad, las equilibra de forma distinta. En primer lugar, existen políticas de igualdad de oportunidades como demuestra la presencia de actuaciones dirigidas a asegurar el pleno conocimiento y ejercicio de los derechos a las mujeres; y de políticas que se ocupan de la educación, ya sea para empoderar y capacitar a las mujeres, ya sea para crear un nuevo modelo cultural. En segundo lugar, los Planes especifican la utilidad de seguir realizando políticas de acción positiva por ser las mujeres las principales víctimas de las discriminaciones existentes y ser una estrategia clave para lograr la igualdad real o de resultados, uno de sus principales objetivos. Como ámbitos en los que se realiza más claramente esta apuesta por las acciones afirmativas encontramos el empoderamiento de las mujeres en el mercado y en la política y las política dirigidas a mujeres pertenecientes a grupos de atención prioritarios, ya sea porque son objeto de discriminación múltiple o porque sus diferencias tradicionalmente no han sido tenidas en cuenta. En tercer lugar, encontramos políticas transversales porque los planes han sido diseñados desde esta perspectiva, insisten en la importancia de incorporar aspectos de género en la agenda, en la necesidad de cambio cultural y que se trata de un compromiso de todos los niveles políticos y en todos los temas.

Los Planes de Igualdad son considerados documentos políticos estratégicos que sobre todo destacan los ámbitos prioritarios de actuación indicando las principales desigualdades y discriminaciones que afectan cada territorio y se quieren afrontar. Un gran porcentaje de estos son ejemplos de gobernanza, ya que son producto de la colaboración entre distintos departamentos, y con la participación de la sociedad civil.

En la búsqueda de superar las debilidades que hemos mencionado y evitar que los Planes sean solamente declaraciones de buenas intenciones 12 propuestas10 incluyen la descripción de las acciones específicas a desarrollar para lograr cada objetivo. Encontramos diversidad en esta concreción, ya que algunos planes se limitan a presentar la acción, mientras que en otros se concreta mucho más indicando órgano responsable, periodo de ejecución, presupuesto, etc. Con este mismo objetivo podemos mencionar la previsión en el mismo Plan de una metodología para su seguimiento y evaluación, opción que solamente encontramos en 7 proyectos11, que en algunos casos llegan a incorporar una propuesta de indicadores. Podemos concluir afirmando que los Planes integran una apuesta transformadora, que no se limita a plantear políticas transversales de género paralelas a las políticas ya existentes, sino que quiere introducir cambios en la agenda política existente y en sus productos. Ello no implica que no se hagan propuestas políticas específicas dirigidas a reducir las principales desigualdades de género existentes en cada territorio, que aún son imprescindibles para lograr el objetivo de la igualdad de género. Los Planes persiguen y entienden la transversalidad de género como un cambio en la agenda, otro tema es el impacto real que los mismos llegarán a tener en el resto de políticas, lo que está por ver.

Conclusiones-discusión Los países de América Latina analizados han realizado una clara apuesta política a favor de la igualdad de género, que se ha traducido en la creación

10

Los Planes que han incorporado las acciones específicas más allá de los objetivos estratégicos o líneas de acción han sido los elaborados por Bolivia, Brasil, Chile, Colombia (poco concreto), Costa Rica, Ecuador, El Salvador, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay.

Los Planes analizados ponen en evidencia una seriedad de la región delante de los problemas que afectan a sus mujeres, mitad de su población y que quieren afrontar para garantizar su plena ciudadanía y los beneficios sociales y económicos que esta implica. Los Planes apuestan por una estrategia dual, que combina la transversalidad de género con acciones políticas específicas en aquellos ámbitos donde se considera más importante actuar para eliminar todo tipo de discriminación de género y asegurar la igualdad de género; indican prioridades y ámbitos específicos de intervención para lograr un cambio de paradigma; en su mayoría incorporan propuestas concretas de acción; y aún son pocos los que prevén su seguimiento y evaluación en el mismo documento. Podemos concluir afirmando que los Planes han sido diseñados desde un enfoque transformador de género y teniendo en cuenta la realidad de cada territorio e incluyendo elementos técnicos para asegurar, dentro de lo que sea posible, su implementación. De todas formas, es imprescindibles ser prudentes y terminar recordando que tener instrumentos políticos estratégicos con objetivos claros no es garantía de éxito si no se acompañan de los recursos y la voluntad política necesaria para convertirlos en realidad. Es importante no olvidar que lograr la igualdad de género implica un cambio cultural y este no deriva automáticamente de la presencia de una política o de una ley. Hace falta la implicación de todos los niveles políticos, de sus hombres y de sus mujeres, para incidir poco a poco en la consciencia de la sociedad y lograr cambiarla.

Reflexión de la editora de sección Begoña Enguix: El artículo describe los planes de Igualdad que se están desarrollando en 18 países de Latinoamérica. La igualdad de género se ha erigido en un tema socialmente urgente y se ha considerado, tanto a nivel nacional como a nivel micro (empresas), que la igualdad se puede conseguir mediante la elaboración de planes que sean acatados por los ciudadanos. Se destaca cuáles son las prioridades de esos planes y señala las debilidades existentes tanto en su diseño como en su implementación. Nos recuerda que lograr la igualdad de género implica un cambio social profundo, que no deriva automáticamente de la presencia de una política o una ley. Su artículo se articula en torno a la identificación de tres ejes cuya relevancia es uno de los aportes del artículo: el proceso de realización de los planes (la autora se pregunta si es mera gestión o un procedimiento democrático), el enfoque de género que presentan y los principales ámbitos de intervención que dibujan. Y lo hace, y este es otro 11

Los Planes que incorporan una propuesta específica para el seguimiento y monitoreo de las acciones previstas son los pertenecientes a Brasil, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Perú y República Dominicana.

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aporte de su artículo, considerando que las mujeres no son un colectivo homogéneo y adoptando una perspectiva interseccional. En suma, se muestra de forma clara la apuesta por la igualdad en los dieciocho países analizados; una apuesta basada generalmente en la gobernanza y en una estrategia dual que combina la transversalidad de género con acciones políticas específicas. Se pregunta, de forma realista, por su implementación y nos recuerda que tener instrumentos políticos estratégicos, con objetivos claros, no es garantía de éxito si no se acompañan de los recursos y la voluntad política necesaria para convertirlos en realidad.

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Ranking U-Sapiens 2014-1 Reporte 9: Clasificación de universidades colombianas según indicadores de investigación

Enfoque: Acreditadas Por Sapiens Research Group contáctenos

Resumen: Objetivos: Publicar el listado de universidades con membresía de Sapiens Research Group; el noveno reporte de las mejores instituciones de educación superior colombianas según indicadores de investigación; un análisis de las mejores 10 IES; la dinámica de las IES desde 2010-1 hasta 2014-1; y de las acreditadas vs no acreditadas y el ranking según IES acreditadas. Alcance: se analizaron todas las IES con revistas indexadas en Publindex (RevI); con maestrías y doctorados activos, que pueden ser ofertados y recibir estudiantes según el Ministerio de Educación Nacional (PosG), y con grupos de investigación categorizados por Colciencias (GruP). Metodología: es la misma que se aplicó desde el primer reporte (2010-1). Resultados: (a) entraron 2 IES: Universidad Santiago de Cali (Valle del Cauca) y Escuela de Posgrados Fuerza Aérea Colombiana (Bogotá). (b) No salió ninguna. (c) Dentro del top de las 10 mejores IES: sube la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia al puesto 10 y baja la Universidad de Caldas al 11. (d) subieron 22 IES de puesto, permanecieron 21 en el mismo, y bajaron 48. (e) 28 IES subieron de puesto, y 63 bajaron. (f) la relación 15% ↔ 40% ↔ 45% en las variables de análisis (RevI – PosG – GruP) es la que predomina en las 10 primeras IES. Conclusiones: (a) En 2010-1 clasificaron 64 IES tanto del sector oficial como del privado. Para este reporte (2014-1) ya hay 93: 6 instituciones universitarias oficiales y 6 privadas; 29 universidades oficiales y 52 privadas. (b) Ya son 12 las IES que se han sumado a la membresía de Sapiens Research Group y han recibido nuestros productos (galardones) y servicios (web). (c) Las cifras de Google Analytics (+ 570.000 páginas) demuestran que el sitio web de Sapiens Research es consultado internacionalmente por miles de personas. (d) Las estadísticas del portal de revistas Issuu corroboran que el Boletín Científico Sapiens Research es una de las revistas científicas nacionales más leídas a nivel nacional e internacional, con más de 130.000 en su último número.

Palabras clave: grupos de investigación categorizados por Colciencias; instituciones de educación superior acreditadas; maestrías y doctorados activos que pueden recibir alumnos nuevos según el Ministerio de Educación Nacional; revistas indexadas en Publindex.

Metodología El Ranking U-Sapiens consulta los datos de bases públicas y de libre acceso de fuentes del orden público: Colciencias, Publindex, y Ministerio de Educación Nacional. Esta clasificación se enfoca y analiza tres variables. RevI: revistas indexadas y categorizadas en Publindex (corte 2013-2), donde hubo 5 categorías: D, C, B, A2 y A1. PosG: las maestrías (M) y doctorados (D) activos, que pueden ser ofertados y recibir estudiantes nuevos según el Ministerio de Educación Nacional (corte 2013-2). GruP: grupos de investigación categorizados por Colciencias en D, C, B, A y A1 (convocatoria 640 de 2013). Para este noveno reporte, el peso de las variables fue: α: 0,918; β: 0,701; γ: 0,382. Los pasos a seguir fueron los siguientes: (1) A cada una de las subdivisiones (D, C, B, A2 y A1; M y D; D, C, B, A y A1) de las variables (RevI, PosG, GruP) se les asignó un peso proporcional entre 0 y 1, según importancia y equitatividad, para ser multiplicado por el número total aplicado a cada subdivisión. (2) Se sumaron los resultados de la operación anterior por cada una de las subdivisiones de cada variable. (3) A estos nuevos resultados se les dio un peso α, β, γ (que corresponde, de manera inversamente proporcional, a la participación de la sumatoria total de cada uno de las variables sobre el resultado total de sumar las sumatorias de las tres variables). (4) Finalmente, se sumaron los resultados de cada variable, a fin de que arrojara un puntaje para cada IES, cuyo orden de mayor a menor permitió obtener las posiciones para cada universidad. RevI

PosG

GruP

D C B A2 A1 M D D C B A A1 D*0,2 C * 0,4 B * 0,6 A2 * 0,8 A1 * 1 M * 0,4 D*1 D * 0,2 C * 0,4 B * 0,6 A * 0,8 A1 * 1 (D*0,2 + C*0,4 + B*0,6 + A2*0,8 + A1*1) (M*0,4 + D*1) (D*0,2 + C*0,4 + B*0,6 + A*0,8 + A1*1) (D*0,2 + C*0,4 + B*0,6 + A2*0,8 + A1*1) * 0,α (M*0,4 + D*1) * 0,β (D*0,2 + C*0,4 + B*0,6 + A*0,8 + A1*1) * 0,γ [((D*0,2 + C*0,4 + B*0,6 + A2*0,8 + A1*1) * 0,α) + ((M*0,4 + D*1) * 0,β) + ((D*0,2 + C*0,4 + B*0,6 + A*0,8 + A1*1) * 0,γ)] (D*0,2 + C*0,4 + B*0,6 + A2*0,8 + A1*1) = r (M*0,4 + D*1) = p (D*0,2 + C*0,4 + B*0,6 + A*0,8 + A1*1) = g r₁ + ... + rn = r´ p₁ + ... + pn = p´ g₁ + ... + gn = g´ r´ + p´ + g´ = T = 100 ((r´ * 100) / T)) + ((p´ * 100) / T)) + ((g´ * 100) / T)) = 100 R + P + G = 100 α = 100 - R β = 100 - P γ = 100 - G

Ranking U-Sapiens 2014-1. Enfoque: Acreditadas, por Sapiens Research Group 50/59


10 Grupos de Investigación reconocidos por Colciencias 12 Semilleros de Investigación Ejecución de proyectos del Sistema General de Regalías Revista Lasallista de Investigación y Revista Producción + Limpia indexadas en Categoría A2


Sapiens Research Sapiens Research Group

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IES con membresía SRG √

Ranking U-Sapiens 2014-1: IES con membresía Rk

Puntaje

IES

Ciudad

Departamento

RevI

PosG

GruP

IUS

Cuartil

1

= 133,218 ↓ Universidad Nacional de Colombia

Bogotá

7

=

35,347 ↓ Universidad del Norte

Barranquilla Atlántico

7,891

↑ 18,214 ↓

9,242

↓ 0,2693 ↓ Q2 =

9

=

27,954 ↓ Universidad Pontificia Bolivariana

Bogotá

19,086 ↓ 50,859 ↑ 63,273 ↓ 0,3976 ↓ Q1 =

Medellín

Antioquia

2,753

↓ 14,291 ↑

10,91

↓ 0,1795 ↓ Q2 =

12 ↑ 22,796 ↑ Universidad EAFIT

Medellín

Antioquia

2,753

↑ 11,489 ↑

8,554

↓ 0,1784 ↓ Q3 =

15 ↑

Medellín

Antioquia

2,936

↑ 14,011 ↑

4,124

↓ 0,1603 ↑ Q3 =

Popayán

21,071

↑ Universidad de Medellín

Cauca

0,918

8,967

↑ 10,057 ↓ 0,1299 ↓ Q3 =

25 =

13,277 ↓ Universidad Militar Nueva Granada Bogotá

Bogotá

4,404

2,942

5,931

↓ 0,0794 ↓ Q3 =

32 ↑

9,982

↓ Universidad de Córdoba

Montería

Córdoba

1,285

4,063

4,634

↓ 0,0701 ↓ Q4 =

35 ↓

9,082

↓ Universidad del Magdalena

Santa Marta Magdalena

0,551

4,063

4,468

↓ 0,0382 ↓ Q4 =

52 →

5,303

→ Universidad Santiago de Cali

Cali

Valle del Cauca

0,184

2,522

2,597

→ 0,0377 → Q4 →

71 ↓

3,581

↑ Universitaria Lasallista

Caldas

Antioquia

1,468

0,28

=

1,833

↓ 0,2015 ↓ Q4 =

74 ↓

3,164

↓ Universitaria Luis Amigó

Medellín

Antioquia

0,184

0,841

=

2,139

↓ 0,0227 ↓ Q4 =

18 ↑ 19,942 ↑ Universidad del Cauca

¿Quiénes pueden ser miembros de Sapiens Research Group? Todas las IES clasificadas en el Ranking U-Sapiens 2014-1 pueden solicitar la membresía a SRG. Solo necesitan ponerse en contacto con nosotros y ver esta breve presentación.

¿Qué beneficios reciben las IES que son miembros de Sapiens Research Group? Las IES miembros reciben un micrositio en conexión completa dentro de nuestro portal web, el cual tiene datos, información y conocimiento actual y completo frente a sus indicadores de investigación, oferta educativa, revistas indexadas y grupos categorizados. Todo esto apoyado de gráficos, tablas y vínculos de gran interés para estudiantes, investigadores y sociedad en general. En un solo sitio, los navegantes conocen lo más importante de la institución en cuanto a investigación. Déjenos enseñarle los detalles a través de este enlace. También reciben varios galardones: diploma de certificación, placa de reconocimiento, y sello-botón web de distinción.

A su vez, reciben descuentos para que publiquen sus pautas en nuestra revista de investigación digital, el Boletín Científico Sapiens Research, y en nuestro portal web, con sus banners. Nuestra revista y portal reciben miles y miles de visitas cada semana, procedentes de distintos puntos del planeta, razón por la cual se aumenta considerablemente el interés de los visitantes sobre las instituciones miembros. Conozca algunos ejemplos y escríbanos.

Ranking U-Sapiens 2014-1. Enfoque: Acreditadas, por Sapiens Research Group 51/59


Sapiens Research Sapiens Research Group

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Ranking U-Sapiens 2014-1 Reporte 9: Clasificación de universidades colombianas según indicadores de investigación Por Sapiens Research Group

Rk

IES

Q

Ciudad

Departamento

Puntaje

RevI

PosG

GruP

1

=

Q1

Universidad Nacional de Colombia

Bogotá

Bogotá

133,218

19,086

50,859

63,273

2

=

Q1

Universidad de Antioquia

Medellín

Antioquia

100,862

15,232

34,186

51,444

3

=

Q1

Universidad de los Andes

Bogotá

Bogotá

62,509

5,505

25,079

31,925

Promedio IES en Q1

98,863

13,274

36,708

48,881

4

=

Q2

Universidad del Valle

Cali

Valle del Cauca

54,156

6,790

17,934

29,432

5

=

Q2

Universidad Javeriana

Bogotá

Bogotá

53,515

15,599

14,711

23,205

6

=

Q2

Universidad Nacional de Colombia

Medellín

Antioquia

44,934

3,120

21,296

=

20,518

7

=

Q2

Universidad del Norte

Barranquilla

Atlántico

35,347

7,891

18,214

9,242

8

=

Q2

Universidad Industrial de Santander

Bucaramanga

Santander

34,293

5,872

13,871

14,550

9

=

Q2

Universidad Pontificia Bolivariana

Medellín

Antioquia

27,954

2,753

14,291

10,910

10

Q2

Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia

Tunja

Boyacá

27,006

4,404

9,948

=

12,654

11

Q2

Universidad de Caldas

Manizales

Caldas

26,486

6,423

11,209

=

8,854

Promedio IES en Q2

37,961

6,607

15,184

16,171

12

Q3

Universidad EAFIT

Medellín

Antioquia

22,796

2,753

11,489

=

8,554

13

Q3

Universidad Tecnológica de Pereira

Pereira

Risaralda

22,789

0,734

13,310

8,745

14

Q3

Universidad de Cartagena

Cartagena

Bolívar

21,953

0,551

7,846

13,556

15

Q3

Universidad de Medellín

Medellín

Antioquia

21,071

2,936

14,011

4,124

16

Q3

Universidad Externado de Colombia

Bogotá

Bogotá

20,588

2,569

11,909

6,110

17

=

Q3

Universidad Distrital Francisco José de Caldas

Bogotá

Bogotá

20,130

4,037

4,203

=

11,890

18

Q3

Universidad del Cauca

Popayán

Cauca

19,942

0,918

8,967

10,057

19

Q3

Universidad del Rosario

Bogotá

Bogotá

19,102

3,487

7,986

=

7,629

20

=

Q3

Universidad de la Sabana

Chía

Cundinamarca

19,044

3,854

6,865

=

8,325

21

=

Q3

Universidad de la Salle

Bogotá

Bogotá

16,206

2,386

4,764

=

9,056

22

=

Q3

Universidad Santo Tomás

Bogotá

Bogotá

14,705

2,386

8,266

4,053

23

Q3

Universidad del Tolima

Ibagué

Tolima

14,093

0,367

6,585

7,141

24

Q3

Universidad CES

Medellín

Antioquia

13,660

2,569

7,005

4,086

25

=

Q3

Universidad Militar Nueva Granada

Bogotá

Bogotá

13,277

4,404

2,942

=

5,931

26

Q3

Universidad de Nariño

Pasto

Nariño

11,900

2,569

3,222

6,109

27

Q3

Universidad del Atlántico

Barranquilla

Atlántico

11,830

0,734

5,324

=

5,772

28

Q3

Universidad Simón Bolívar

Barranquilla

Atlántico

11,320

1,101

5,464

=

4,755

29

Q3

Universidad Pedagógica Nacional

Bogotá

Bogotá

11,115

3,487

3,783

=

3,845

5,065

Promedio IES en Q3

16,973

2,325

7,441

7,208

30

Q4

Universidad el Bosque

Bogotá

Bogotá

10,920

1,652

4,203

31

Q4

Universidad del Quindío

Armenia

Quindío

10,528

0,367

3,363

=

6,798

32

Q4

Universidad de Córdoba

Montería

Córdoba

9,982

1,285

4,063

4,634

33

Q4

Universidad Jorge Tadeo Lozano

Bogotá

Bogotá

9,879

0,367

4,624

4,888

34

Q4

Universidad de Manizales

Manizales

Caldas

9,852

1,652

5,884

2,316

Ranking U-Sapiens 2014-1. Enfoque: Acreditadas, por Sapiens Research Group 52/59


Sapiens Research Sapiens Research Group

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Ranking U-Sapiens 2014-1 Reporte 9: Clasificación de universidades colombianas según indicadores de investigación Por Sapiens Research Group

Rk

IES

Q

Ciudad

Departamento

Puntaje

RevI

PosG

GruP

35

Q4

Universidad del Magdalena

Santa Marta

Magdalena

9,082

0,551

4,063

4,468

36

Q4

Universidad EAN

Bogotá

Bogotá

8,963

0,367

6,305

2,291

37

Q4

Universidad Javeriana

Cali

Valle del Cauca

8,543

0,918

3,643

3,982

38

Q4

Universidad Nacional de Colombia

Palmira

Valle del Cauca

8,168

0,734

2,802

=

4,632

39

Q4

Universidad Antonio Nariño

Bogotá

Bogotá

8,017

0,734

3,082

4,201

40

Q4

Universidad ICESI

Cali

Valle del Cauca

7,881

1,285

3,923

=

2,673

41

Q4

Universidad Autónoma de Manizales

Manizales

Caldas

7,811

0,184

4,343

3,284

42

Q4

Universidad Autónoma de Occidente

Cali

Valle del Cauca

7,776

0,367

2,802

4,607

43

Q4

Universidad Autónoma del Caribe

Barranquilla

Atlántico

7,509

1,652

3,643

=

2,214

44

Q4

Universidad Autónoma de Bucaramanga

Bucaramanga

Santander

7,406

0,734

3,082

=

3,590

45

Q4

Universidad de Pamplona

Pamplona

Norte de Santander

7,317

0,734

3,363

3,220

46

Q4

Universidad Sergio Arboleda

Bogotá

Bogotá

6,992

0,918

2,942

=

3,132

47

Q4

Universidad Libre

Cali

Valle del Cauca

6,858

0,734

2,802

=

3,322

48

=

Q4

Universidad Libre

Bogotá

Bogotá

6,576

1,101

3,222

=

2,253

49

=

Q4

Universidad Tecnológica de Bolívar

Cartagena

Bolívar

6,244

0,367

3,643

2,234

50

=

Q4

Universidad de la Amazonía

Florencia

Caquetá

5,919

0,367

2,382

=

3,170

51

Q4

Universidad Católica de Colombia

Bogotá

Bogotá

5,535

1,652

1,401

=

2,482

52

Q4

Universidad Santiago de Cali

Cali

Valle del Cauca

5,303

0,184

2,522

2,597

53

=

Q4

Universidad de los Llanos

Villavicencio

Meta

5,266

0,734

1,821

=

2,711

54

Q4

Universidad Santo Tomás

Bucaramanga

Santander

5,181

1,285

1,681

=

2,215

55

Q4

Universidad de Santander

Bucaramanga

Santander

5,137

0,184

1,961

2,992

56

Q4

Universidad de San Buenaventura

Cali

Valle del Cauca

5,086

0,184

3,222

1,680

57

Q4

Universidad Surcolombiana

Neiva

Huila

5,000

0,734

2,242

=

2,024

58

Q4

Universidad de San Buenaventura

Medellín

Antioquia

4,838

1,285

2,102

=

1,451

59

=

Q4

Universidad Central

Bogotá

Bogotá

4,680

0,734

1,681

=

2,265

60

Q4

Universidad de Sucre

Sincelejo

Sucre

4,564

0,184

1,821

2,559

61

Q4

Universidad de San Buenaventura

Bogotá

Bogotá

4,390

1,652

1,821

=

0,917

62

Q4

Universidad de la Costa

Barranquilla

Atlántico

4,277

1,101

0,560

2,616

63

Q4

Universidad Nacional Abierta y a Distancia

Bogotá

Bogotá

4,039

0,367

0,280

=

3,392

64

Q4

Universidad Cooperativa de Colombia

Bogotá

Bogotá

4,032

0,734

1,961

=

1,337

65

=

Q4

Instituto Tecnológico Metropolitano

Medellín

Antioquia

3,861

0,551

1,401

=

1,909

66

Q4

Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid

Medellín

Antioquia

3,860

0,551

0,560

2,749

67

Q4

Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales

Bogotá

Bogotá

3,828

0,734

0,841

=

2,253

68

Q4

Universidad Santo Tomás

Tunja

Boyacá

3,826

1,101

1,961

=

0,764

69

=

Q4

Universidad Libre

Barranquilla

Atlántico

3,746

0,551

1,401

1,794

70

Q4

Escuela de Ingeniería de Antioquia

Medellín

Antioquia

3,737

1,101

0,841

=

1,795

71

Q4

Universitaria Lasallista

Caldas

Antioquia

3,581

1,468

0,280

=

1,833

Ranking U-Sapiens 2014-1. Enfoque: Acreditadas, por Sapiens Research Group 53/59


Sapiens Research Sapiens Research Group

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Ranking U-Sapiens 2014-1 Reporte 9: Clasificación de universidades colombianas según indicadores de investigación Por Sapiens Research Group

Rk

IES

Q

Ciudad

Departamento

Puntaje

RevI

PosG

GruP

72

Q4

Universidad Pontificia Bolivariana

Bucaramanga

Santander

3,355

0,184

0,841

=

2,330

73

Q4

Universitaria Konrad Lorenz

Bogotá

Bogotá

3,312

1,835

0,560

=

0,917

74

Q4

Universitaria Luis Amigó

Medellín

Antioquia

3,164

0,184

0,841

=

2,139

75

Q4

Universidad Francisco de Paula Santander

Cúcuta

Norte de Santander

3,062

0,184

1,121

=

1,757

76

Q4

Universidad La Gran Colombia

Bogotá

Bogotá

2,833

0,184

1,121

=

1,528

77

Q4

Universidad Cooperativa de Colombia

Bucaramanga

Santander

2,710

0,367

1,121

=

1,222

78

Q4

Universidad Tecnológica del Chocó

Quibdó

Chocó

2,607

0,367

0,560

=

1,680

79

Q4

Universidad Católica de Manizales

Manizales

Caldas

2,603

0,184

1,121

=

1,298

80

Q4

Universidad Católica de Pereira

Pereira

Risaralda

2,426

0,734

0,560

=

1,132

81

Q4

Universidad Autónoma de Colombia

Bogotá

Bogotá

2,403

0,367

0,560

1,476

82

Q4

Universidad la Gran Colombia

Armenia

Quindío

2,397

0,551

0,280

=

1,566

83

Q4

Universidad Piloto de Colombia

Bogotá

Bogotá

2,354

0,184

0,841

=

1,329

84

Q4

Universitaria Politécnico Grancolombiano

Bogotá

Bogotá

2,287

0,734

0,560

=

0,993

85

Q4

Dirección Nacional de Escuelas

Bogotá

Bogotá

2,186

0,734

0,841

=

0,611

86

Q4

Universidad Manuela Beltrán

Bogotá

Bogotá

2,144

0,184

0,280

=

1,680

87

Q4

Universidad Libre

Pereira

Risaralda

1,851

0,184

0,560

=

1,107

88

Q4

Escuela Superior de Administración Pública

Bogotá

Bogotá

1,564

0,367

0,280

=

0,917

89

Q4

Universidad Autónoma Latinoamericana

Medellín

Antioquia

1,470

0,184

0,560

=

0,726

90

Q4

Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla

Cartagena

Bolívar

1,407

0,184

0,841

=

0,382

91

Q4

Escuela de Posgrados Fuerza Aérea Colombiana

Bogotá

Bogotá

1,254

0,184

0,841

0,229

92

Q4

Universitaria Monserrate

Bogotá

Bogotá

0,953

0,184

0,280

=

0,489

93

Q4

Escuela Superior de Guerra

Bogotá

Bogotá

0,897

0,184

0,560

0,153

Promedio IES en Q4

4,925

0,665

1,964

2,296

Lo más importante: De más de 250 IES que hay en el país, entre sedes principales y seccionales, un total de 93 IES clasificaron en el Ranking U-Sapiens 2014-1, dos más que para el reporte 2013-2. Las IES que entraron fueron: en el puesto 52, la Universidad Santiago de Cali (para sumar un total de 8 IES en el Valle del Cauca); y en el puesto 91, la Escuela de Posgrados Fuerza Aérea Colombiana (que se contaría como la número 33 de Bogotá). De estas 93 IES y frente a la clasificación 2013-2, subieron 22 de puesto, permanecieron 21 en el mismo, y bajaron 48. Al observar los puntajes de cada IES, 28 subieron, y 63 bajaron. Los puntajes se derivan de sumar los resultados en cada una de las tres variables analizadas: revistas indexadas en Publindex (RevI), maestrías o doctorados activos que pueden recibir estudiantes nuevos según el Ministerio de Educación Nacional (PosG), y grupos de investigación categorizados por Colciencias (GruP). Desde el enfoque de la variable RevI, crecieron en puntaje un 23,1% y decrecieron un 76,9% de las IES. En cuanto a la variable PosG, un 26,4% de las IES subieron en sus resultados, un 14,3% bajaron, y un 59,3% permanecieron con los mismos. Finalmente, la variable GruP mostró que el

100% de las IES tuvieron comportamientos negativos. En suma y desde un panorama general de las tres variables, cerca de un 25% tuvieron tendencias positivas, pero más del 63% lo tuvieron de manera negativa. Las causas de estos descensos se deben a dos cuestiones. La primera, que muchos grupos de investigación bajaron de categoría o quedaron sin categoría. Y la segunda, que también varias revistas indexadas bajaron de categoría, y unas pocas no quedaron indexadas. El 100% de las IES en Q1 permanecieron en sus mismos puestos: Universidad Nacional de Colombia-Bogotá, Universidad de Antioquia, y Universidad de los Andes. Un 75% de las IES en Q2 se mantuvieron en sus mismas posiciones; y un 12,5% bajaron y subieron. En Q3, un 27,8% de las IES quedaron en su mismo puesto; el 39,8% subió y el 33,3% bajó. Para el último cuartil (Q4), solo el 11,3% permanecieron en igual puesto; y el doble de este porcentaje subieron (22,6%); pero el 66,1% bajaron. Estos resultados demuestran que entre más bajo el cuartil, más IES bajan de posición; y entre más alto el cuartil, más permanecen en sus mismos puestos. Las dinámicas se hacen más latentes en los cuartiles Q3 y Q4.

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Las 10 mejores IES en el Ranking U-Sapiens 2014-1 (1) Universidad Nacional de Colombia-Bogotá 12,54%

33,12%

54,35%

(2) Universidad de Antioquia 8,81%

40,12%

51,07%

(3) Universidad de los Andes 15,10%

33,89%

51,00%

(4) Universidad del Valle 14,33%

38,18%

47,50%

(5) Universidad Javeriana-Bogotá 16,31%

36,84%

46,86%

(6) Universidad Nacional de Colombia-Medellín 6,94%

47,39%

45,66%

(7) Universidad del Norte 29,15%

27,49%

43,36%

(8) Universidad Industrial de Santander 17,12%

40,45%

42,43%

(9) Universidad Pontificia Bolivariana-Medellín 9,85%

51,12%

39,03%

(10) Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia 22,32% 0%

10%

51,53% 20%

30%

40%

50%

RevI

PosG

26,15% 60%

70%

80%

90%

100%

GruP

En la gráfica de arriba se pueden observar los resultados de cada variable (RevI / PosG / GruP) en porcentaje. El promedio de estos resultados para cada variable es el siguiente: RevI: 15%; PosG: 40%; y GruP: 45%. Esta relación, según parece, es la que se debería servir como referente para mantener una dinámica investigativa equitativa y en progreso. Aunque ninguna IES tuvo resultados por encima de los promedios antes mencionados, sí se puede destacar aquellas que tuvieron al menos dos de tres por encima de estos: (3) Universidad de los Andes, (6) Universidad Nacional de Colombia-Medellín, (7) Universidad del Norte, y (10) Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia. Las IES que más se acercan al promedio de cada variable son: en la variable RevI: (2) Universidad de Antioquia; en PosG: (3) Universidad de los Andes; 15% RevI y en GruP: (6) Universidad Nacional de Colombia-Medellín. Las IES que están más lejos de estos promedios son: en RevI: (5) Universi45%: GruP dad Javeriana-Bogotá (+ 14,15%); en PosG: (5) Universidad Javeriana-Bogotá (- 12,51%); y en Grup: (7) Universidad del Norte: (- 18,85%). 40% PosG Hay que recordar que para llegar a estos porcentajes promedios, a excepción de las maestrías y doctorados, no es por el número de revistas, ni por la cantidad de grupos de investigación, sino por las categorías que estos alcancen y lo que ello implica dentro del modelo de análisis del Ranking U-Sapiens. De todas maneras, lo claro es que esta relación es un excelente referente que puede ayudar a las IES a impulsar o reforzar las metas en las variables que se tengan muy bajas. Porque las que están por encima, de ninguna manera quiere decir que estén mal; todo lo contrario.

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Dinámica de las IES desde 2010-1 hasta 2014-1 según naturaleza

UP: ↑44%

51 48

46

44

52

41 36

45%

37

36

TOTAL

UO: ↑16% 26

27

26

28

28

29

29

29

6

6

5

6

2013-2

2014-1

25

IUO: ↑500% e IUP: ↑200% 2 1 2010-1

3 3

3 3

4 4

2010-2

2011-1

2011-2 IUO

5 4

5 4

5 4

2012-1

2012-2

2013-1

IUP

UO

UP

IUO: instituciones universitarias oficiales / IUP: instituciones universitarias privadas / UO: universidades oficiales / UP: universidades privadas Para el reporte 2010-1, el primero del Ranking U-Sapiens, clasificaron 64 IES, donde habían tanto oficiales como privadas de universidades e instituciones universitarias. Actualmente (2014-2) hay 93 IES, lo cual quiere decir que ha habido crecimiento del 45% en nueve semestres. Las IUO son las que más han aumentado semestre a semestre (500%), seguidas de las IUP (200%). Las UO son las que menos han crecido (16%), 31,18% mientras que las UP lo han hecho con la misma marcha del crecimiento total (44%). Para este reporte 2014-1 hubo crecimientos en las IUO y en las UP, cada una con una IES más. La representación más grande la tiene las UP (55,91%), seguida de las UO (31,18%). El restante porcentaje se reparte en 6,45% 6,45% participaciones iguales entre las IUO e IUP (6,45%). En suma, cerca de un 37% del total de IES (universidades + universitarias), unas 250, hacen parte de esta clasificación. Todavía hay un gran porcentaje que no cumple con alguna de las variables, especialmente revistas indexadas IUO IUP UO UP y maestrías o doctorados. Sin embargo, que se hayan sumado 29 IES en estos 9 semestres es un logro gigante. Sabemos por los resultados en Google y otras fuentes que el Ranking U-Sapiens es un referente muy importante para las IES, porque lo tienen en cuenta, principalmente, desde las áreas de investigación para las planeaciones, las autoevaluaciones y las gestiones de proyección de la investigación, entre otras.

55,91%

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Acreditadas vs no acreditadas 0,350 0,327 0,327

0,300

100%

94,38%

Acreditadas

56,46%

0,250 0,208 0,208 0,200

100% 0,154

Acreditadas

0,150

0,121 0,100

0,100 0,079

0,089

0,084 0,074

0,061 0,061

0,054 0,054

0,054

0,050

56%

16%

Q3

Q4

0,000

Q1

Q2 Ius

Ius

Tp

Tp

De 93 IES clasificadas, solo 31 estaban acreditadas para 2014-1. En la gráfica de arriba se pueden observar varias cosas que hacen la diferencia entre las que están y no acreditadas en alta calidad. Las perspectivas de análisis son el Índice U-Sapiens – Ius (que mide la intensidad de la investigación y se calcula así: puntaje en 2014-1 sobre el total de alumnos matriculados más el total de profesores, y esto por 100) y la tasa de crecimiento promedio de puntajes intersemestrales - Tp. En el cuartil Q1, donde hay 3 IES (100%), no hay diferencias, porque todas están acreditadas. Lo mismo sucede con las del cuartil Q2, que son en total 8. Sin embargo, en el cuartil Q3 sí se empiezan a ver las distancias. En este cuartil, el 56% de IES están acreditadas. Estas IES (10 en total) tienen un Ius 94,38% más alto y también es mayor su Tp (21,60%). Para las que están en Q4 (10 IES = 16%), las brechas son aún mayores. Su Tp es un 56,46% mayor que las no acreditadas, y lo mismo sucede con su Ius (21,71%). Es decir, al sumar y promediar todos estos porcentajes de crecimiento de las Q3 y Q4, resultaría que las IES acreditadas están más de 48% por

Lineal (Ius)

Lineal (Tp)

encima de las que no lo están. Este resultado demuestra la importancia que tiene la acreditación sobre una IES y sus resultados en investigación. Por otra parte, hay que resaltar que las IES en cuartiles más altos son las que tienen Ius más altos; esto se halla en una relación directa. Sin embargo, al analizar las Tp, resulta que en los cuartiles más bajos es donde la tendencia de resultados es más alta; lo cual demuestra que hay una relación inversamente proporcional. En otras palabras, las IES que ocupan los primeros puestos y están acreditadas (y esto también aplica para las no acreditadas) crecen más en intensidad de investigación que en puntaje; mientras que las que están hacia abajo del listado no crecen tanto en intensidad pero sí en sus puntajes cada semestre. Todo esto lo que permite suponer es que, en la medida que una IES sube en puntaje, también sube en intensidad de investigación. Al parecer es un proceso de madurez que va transformando a cada IES, donde en un principio pareciera que importa más el cuánto se tiene, pero luego el cómo se hace, sin que esto quiera decir que no lo hagan lo mejor posible.

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Ranking U-Sapiens 2014-1 por IES acreditadas Ac

Q

Departamento

Puntaje

Ius

Tp

Nat

RevI

PosG

GruP

Rk-IES

1

Q1

Universidad Nacional de Colombia

Instituciones de Educación Superior

Bogotá

Ciudad

Bogotá

133,218

0,398

2,38%

UO

19,086

50,859

63,273

1

2

Q1

Universidad de Antioquia

Medellín

Antioquia

100,862

0,240

6,64%

UO

15,232

34,186

51,444

2

3

Q1

Universidad de los Andes

Bogotá

Bogotá

62,509

0,343

7,05%

UP

5,505

25,079

31,925

3

4

Q2

Universidad del Valle

Cali

Valle del Cauca

54,156

0,186

4,40%

UO

6,790

17,934

29,432

4

5

Q2

Universidad Javeriana

Bogotá

Bogotá

53,515

0,210

4,58%

UP

15,599

14,711

23,205

5

6

Q2

Universidad Nacional de Colombia

Medellín

Antioquia

44,934

0,357

3,98%

UO

3,120

21,296

20,518

6

7

Q2

Universidad del Norte

Barranquilla

Atlántico

35,347

0,269

7,09%

UP

7,891

18,214

9,242

7

8

Q2

Universidad Industrial de Santander

Bucaramanga

Santander

34,293

0,153

6,38%

UO

5,872

13,871

14,550

8

9

Q2

Universidad Pontificia Bolivariana

Medellín

Antioquia

27,954

0,180

7,99%

UP

2,753

14,291

10,910

9

10

Q2

Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia

Tunja

Boyacá

27,006

0,127

7,98%

UO

4,404

9,948

12,654

10

11

Q2

Universidad de Caldas

Manizales

Caldas

26,486

0,183

6,76%

UO

6,423

11,209

8,854

11

12

Q3

Universidad EAFIT

Medellín

Antioquia

22,796

0,178

9,25%

UP

2,753

11,489

8,554

12

13

Q3

Universidad Tecnológica de Pereira

Pereira

Risaralda

22,789

0,131

4,47%

UO

0,734

13,310

8,745

13

14

Q3

Universidad de Medellín

Medellín

Antioquia

21,071

0,160

17,51%

UP

2,936

14,011

4,124

15

15

Q3

Universidad Externado de Colombia

Bogotá

Bogotá

20,588

0,145

7,59%

UP

2,569

11,909

6,110

16

16

Q3

Universidad del Cauca

Popayán

Cauca

19,942

0,130

3,89%

UO

0,918

8,967

10,057

18

17

Q3

Universidad del Rosario

Bogotá

Bogotá

19,102

0,152

7,46%

UP

3,487

7,986

7,629

19

18

Q3

Universidad de la Sabana

Chía

Cundinamarca

19,044

0,164

10,43%

UP

3,854

6,865

8,325

20

19

Q3

Universidad de la Salle

Bogotá

Bogotá

16,206

0,098

10,16%

UP

2,386

4,764

9,056

21

20

Q3

Universidad Santo Tomás

Bogotá

Bogotá

14,705

0,074

6,65%

UP

2,386

8,266

4,053

22

21

Q3

Universidad CES

Medellín

Antioquia

13,660

0,309

12,03%

UP

2,569

7,005

4,086

24

22

Q4

Universidad Jorge Tadeo Lozano

Bogotá

Bogotá

9,879

0,088

10,77%

UP

0,367

4,624

4,888

33

23

Q4

Universidad EAN

Bogotá

Bogotá

8,963

0,128

21,98%

UP

0,367

6,305

2,291

36

24

Q4

Universidad Javeriana

Cali

Valle del Cauca

8,543

0,107

7,05%

UP

0,918

3,643

3,982

37

25

Q4

Universidad Nacional de Colombia

Palmira

Valle del Cauca

8,168

0,251

3,28%

UO

0,734

2,802

4,632

38

26

Q4

Universidad ICESI

Cali

Valle del Cauca

7,881

0,121

10,60%

UP

1,285

3,923

2,673

40

27

Q4

Universidad Autónoma de Occidente

Cali

Valle del Cauca

7,776

0,076

8,05%

UP

0,367

2,802

4,607

42

28

Q4

Universidad Autónoma de Bucaramanga

Bucaramanga

Santander

7,406

0,069

5,07%

UP

0,734

3,082

3,590

44

29

Q4

Universidad Tecnológica de Bolívar

Cartagena

Bolívar

6,244

0,124

2,61%

UP

0,367

3,643

2,234

49

30

Q4

Escuela de Ingeniería de Antioquia

Medellín

Antioquia

3,737

0,219

11,79%

IUP

1,101

0,841

1,795

70

31

Q4

Dirección Nacional de Escuelas

Bogotá

Bogotá

2,186

0,030

2,97%

IUO

0,734

0,841

0,611

85

27,773

0,174

7,70%

4,008

11,570

12,195

23

Promedio no acreditadas

5,807

0,097

5,64%

0,853

2,138

2,817

59

Diferencia entre ambas en %

378%

80%

37%

370%

441%

333%

154%

Promedio acreditadas

19

UP

10

UO IUP

1

IUO

1 0

5

10

15

20

Esta tabla muestra las 31 IES que para 2014-1 estaban acreditadas. Las columnas muestran prácticamente todos los resultados analizados en el Ranking U-Sapiens: posiciones, puntajes, variables, índice y tasas promedio. En la parte de abajo se pueden observar los datos promedios de las IES acreditadas (31) y las no acreditadas (62). También se pueden encontrar las diferencias en porcentajes entre unas y otras. Las brechas son grandes, especialmente para cuatro indicadores: PosG (maestrías y doctorados): + 441%; puntajes (+ 378%); RevI (revistas indexadas): + 370%); y GruP (grupos de investigación): 333%. Al promediar estos promedios, da como resultado 256%, que podría interpretarse como el plus que tienen las IES acreditadas de las demás. IES de 11 departamentos son las que están acreditadas, más que todo de Bogotá (10), Antioquia (7) y Valle del Cauca (5). El 61,3% de estas IES son universidad privadas (19); el 32,3% son universidades oficiales (10); y el 3,2% son tanto de instituciones universitarias privadas o como oficiales (una sola).

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Acreditadas vs no acreditadas: puntajes y posiciones Puntajes: La gráfica de la izquierda se debe analizar de la 14 siguiente manera. Cada barra se refiere a un respectivo cuartil 10 6 (Q1, Q2, Q3, Q4), y cada espacio 4 donde se ubican se refiere al 2 2 2 número de IES que suben, ba0 jan, o entran (no se colocaron Suben A Suben NA Bajan A Bajan NA Entran NA “igual” porque no aplica). La “A” -3 -4 quiere decir acreditadas y “NA”, -6 -6 -6 -10 no acreditadas. En ese sentido, son más las IES “NA” que suben (16), que las “A” (12); estos es-20 calamientos positivos se presentan más que todo en Q3 “A” (6 IES) y en Q4 “NA” (IES). -30 Donde más predominan los ascensos de las “A” es en Q3 (6 IES) y en las “NA”, en Q4 (14 -40 -38 IES). 19 IES “A” bajan en todos Q1 Q2 Q3 Q4 los cuartiles; mientras que 44 IES “NA” bajan solo en los cuar-50 tiles Q3 y Q4. 58% más de IES “A” bajan que las que suben; pero 157% más de IES “NA” bajan que las que suben. En Q2 y Q4 (6 IES) es donde se presentan más descensos de las “A”, mientras que en Q4 (38 IES) es donde las “NA” muestran más IES en descenso. Finalmente, entran dos IES, y lo hacen en el cuartil Q4. 20

Posiciones: para este gráfico aplican las mismas convenciones del anterior. Un total de 8 11 IES “A” suben, pero 14 IES “NA” se destacan más en esta diná10 6 6 mica. 10 IES “A” bajan, pero 4 3 3 3 3 más IES “NA” lo hacen en mayor 2 2 1 1 proporción (38). 13 IES “A” per0 manecen en sus mismos puesSuben A Suben NA Bajan A Bajan NA Igual A Igual NA Entran NA tos, aunque no sucede lo mismo -1 -3 -3 con las “NA” (solo 8). El cuartil -6 Q4 es el más dinámico. Aquí es -10 donde suben, bajan, permanecen y entran IES. El cuartil con menos dinámica es el Q1: estas -20 3 IES se mantienen iguales. Únicamente las IES “A” se mantienen en los mismos puestos en todos los cuartiles. Son más las -30 Q1 Q2 Q3 Q4 IES “A” que bajan (10) que las que suben (8). Y sucede lo -35 mismo con las “NA”: son más -40 las que bajan (38) que las que suben (14). Todo esto indica que la tendencia de este semestre de análisis (2014-1) fue más negativa que positiva, y esto se debe, como ya antes se había dicho, a que muchos grupos y algunas revistas de investigación quedaron en categorías más bajas o sencillamente no quedaron en ninguna. 20

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Boletín Científico Vol. 5(1)-2015 / pp: 60-63 / ISSN-e: 2215-9312

100 mejores por materias Ranking Col-Sapiens 2012-2013: Clasificación de los mejores colegios colombianos según categoría, calidad y acreditación Por Sapiens Research Group contáctenos

Resumen: Objetivos: (1) publicar el listado de colegios con membresía de Sapiens Research Group; (2) el listado el listado-resumen de los 100 mejores colegios por materias. Alcance en tiempo, actores y variables: se analizaron todos los colegios clasificados en el Ranking Col-Sapiens 2012-2013. Metodología: la misma que se aplicó para el Ranking Col-Sapiens 2011-2012: 100 mejores por materias (para conocerla de manera completa, siga este enlace). Resultados: (1) de los 814 (2011) y 789 (2012) colegios en categoría Muy superior, solo 622 alcanzaron dicho resultado de manera consecutiva (2011-2012); (2) de estos 622 colegios (que representan cerca del 12% de todos los categorizados en 2012), solo aproximadamente el 30% incorporan la calidad o la acreditación (externa) a su dinámica académica-administrativa; y (3) cerca de un 80% de los colegios que deciden certificarse en calidad a través de algunos modelos reconocidos por el Ministerio de Educación Nacional o acreditarse a través de algunos organismos extranjeros alcanzan la categoría de Muy superior.

Palabras clave: Acreditación internacional, certificación de sistema de gestión de calidad, los mejores colegios colombianos, categoría Muy Superior, modelos de reconocimiento de gestión de calidad.

Metodología: Para que un colegio (público o privado) clasifique en el Ranking Col-Sapiens, debe cumplir con los siguientes requisitos. 1. Tener la categoría más alta según el ICFES por dos años consecutivos (2012-2013). 2. A estos colegios se les analiza los puntajes (2012-2013) de cada una de las 8 materias evaluadas y se promedian para conocer el puntaje más alto por materia, al cual se le asigna un valor de 100, con el fin de tener este referente para escalar los puntajes del resto de colegios (esto se hizo para las 8 materias), puntajes que se sumaron y promediaron por materia para obtener un solo puntaje por plantel (que va de 65,83 a 100). 3. De acuerdo a esos puntajes, los colegios se separan por categorías (D1→D10), de modo que en cada una se ubica cierto número de colegios. 4. Una vez allí, a cada colegio se le asigna en una calificación (AAA+→A) si cumple con tener vigente alguna de las siguientes: a) certificación de sistema de gestión de calidad ISO-9001 (ICONTEC, Bureau Veritas Colombia, SGS Colombia S.A., Intertek, Cotecna); b) algún modelo de reconocimiento de gestión de calidad por el Ministerio de Educación Nacional (NEASC-COIS, AdvancED, EFQM, MFA o SIC-PCI); c) alguna acreditación internacional (IB, CIE, ZfA, AEFE, SP-It). 5. De acuerdo a las certificaciones, modelos o acreditaciones que tenga, se le asigna un puntaje específico con base en el tiempo de vigencia (que va de 0,5 a 5). Si ese puntaje total está entre 0,5 y 3, obtendrá calificación A; si está entre 3,5 y 6, AA; si está entre 6,5 y 9, AAA; y si tiene más de 9, AAA+. Por lo tanto, todos los colegios están ubicados en una categoría, pero solo algunos tanto en categoría y calificación. La categoría mide, en rigor, el desempeño de los estudiantes (ICFES); mientras que la calificación, el desempeño interno del resto del colegio ante una entidad que avala su calidad (efecto escuela).

Colegios con membresía SRG Colegio Colegio Alemán Colegio Anglo Colombiano Colegio de Inglaterra (The English School) Colegio Marymount Colegio San Jorge de Inglaterra Gimnasio Vermont Colegio Bilingüe Diana Oese Colegio la Quinta del Puente Colegio Espíritu Santo Colegio Alianza Pedagógica

Ciudad

Departamento

ISO + MRGC + AI

Categoría

Calificación

Cali Bogotá Bogotá Medellín Bogotá Bogotá Cali Floridablanca Villavicencio Yopal

Valle Bogotá Bogotá Antioquia Bogotá Bogotá Valle Santander Meta Casanare

BVQI + IB + ZfA NEASC-CIS + IB EFQM-3 + IB NEASC-CIS + CIE EFQM-2 + CIE BVQI + IB Icontec

D3 D4 D4 D5 D1 D1 D1 D1 D4 D5

AAA AAA AAA AAA AA AA A A A A

EFQM-1

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Ranking Col-Sapiens 2012-2013: 100 mejores por materias, por Sapiens Research Group 60/63


Nuestras Huertas En el año 1987, el colegio comenzó a incursionar en la idea de cultivar alimentos. Desde aquella época, la nutricionista Mónica Cortés, quien aún labora en la institución, tenía presente que la mayoría de los cultivos de vegetales que consume la ciudad de Bogotá provienen de huertas regadas por el Río Bogotá, ubicadas en zonas suroccidentales, con altos grados de contaminación. Buscando entonces una manera de ofrecer a los niños una alimentación más pura, el colegio comenzó a probar cuál era la mejor manera de cultivar los propios alimentos; y así, acercar también a los estudiantes a la producción de estos en su manera más original en conexión con la tierra. Probaron primero unas huertas en tierra, en uno de los lotes del predio, pero las condiciones climáticas no eran siempre fáciles de manejar. Incursionaron, entonces, en los cultivos hidropónicos y de cascarilla. Ello requería de bastante trabajo en comparación a la corta producción que se lograba. Volvieron entonces al sembrado en tierra con techos, ampliando las huertas a otros terrenos en la montaña, en la parte oriental del colegio. En un principio, se sembraban semillas, ahora se compran plántulas (semillas crecidas que ya brotaron en plantitas), las cuales se siembran en huertas en tierra, destapadas, pero con una malla antigranizo, lo cual ha dado excelentes resultados en los últimos años. Con el tiempo, estas pruebas de “ensayo y error” y una ardua voluntad, fueron mejorando los procesos hasta lograr una producción fija, con indicadores establecidos, que hoy en día abastece el 80% de los vegetales que consume la comunidad (vale decir, que cada día se preparan alimentos para aproximadamente 1700 personas entre estudiantes y empleados). En las huertas se siembra calabacín, espiErika Pacheco Castaño naca, zanahoria, cuatro tipos de lechugas, pimentón, brócoli, coliflor, pepino cocomCoordinadora de comunicaciones y mercadeo erika.pacheco@sgs.edu.co bro, remolacha, cebolla, cilantro y varias aromáticas. Para este trabajo se cuenta con dos jardineros y una jefe de producción, quien tiene presente con cuánto tiempo de anticipación se debe sembrar cada vegetal para poder cumplir con la minuta programada. Las huertas son orgánicas, es decir, no se utilizan químicos ni ayudantes en la producción. Para evitar las plagas y babosas, los sembrados tienen un repelente basado en ajo y ají. Para ahuyentar a pájaros e insectos, se utilizan barreras naturales de ruda y manzanilla. Para nutrir la tierra, se utiliza el compost que sale como resultado del proceso de descomposición de residuos vegetales del colegio: pasto, hojas y residuos de frutas de la cafetería. La proyección en un mediano plazo es tener la certificación de Huerta Verde / Huerta Orgánica. Adicionalmente, el colegio, al ser una reserva forestal urbana, ofrece un ambiente muy limpio y sano que beneficia el medio ambiente, no solo al predio de la institución sino al barrio y la localidad. Todo este proceso es, además, solo una parte de un amplio programa llamado Vida Saludable, en el que participan el área de Nutrición (dietas), Servicio Médico, Educación Física, Consejería Escolar y el cuerpo de docentes, de manera interdisciplinaria, a través del cual se hace un seguimiento integral a los niños y jóvenes para que su desarrollo sea armónico, y el cual procura generar en ellos una conciencia de hábitos saludables que los acompañará por el resto de sus vidas.

Boletín Científico Sapiens Research V5N1-2015

61


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Boletín Científico Vol. 5(1)-2015 / pp: 60-63 / ISSN-e: 2215-9312

100 mejores por materias Ranking Col-Sapiens 2012-2013: Clasificación de los mejores colegios colombianos según categoría, calidad y acreditación Por Sapiens Research Group contáctenos Rk-100

Materia

Calendario

Naturaleza

Categoría

Calificación

1

Filosofía

Gimnasio Vermont

Colegios

Bogotá

Municipio

Departamento Bogotá

B

Privado

D1

AA

10

Filosofía

Colegio San Mateo Apóstol

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D2

A

20

Filosofía

Colegio Berchmans

Cali

Valle

B

Privado

D3

A

30

Filosofía

Colegio Internacional Altamira

Barranquilla

Atlántico

B

Privado

D3

A

40

Filosofía

Gimnasio Campestre

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D3

A

50

Filosofía

F.E. Instituto Experimental del Atlántico José Celestino Mutis

Barranquilla

Atlántico

A

Privado

D2

60

Filosofía

Colegio Santa María

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D4

70

Filosofía

Colegio los Ángeles

Tunja

Boyacá

A

Privado

D2

A

80

Filosofía

Gimnasio Fontana

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D4

AA A

AA

90

Filosofía

Colegio San Luis Gonzaga

Manizales

Caldas

B

Privado

D5

100

Filosofía

Colegio Victoria

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D5

A

2

Inglés

Colegio los Nogales

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D2

AA

12

Inglés

Colegio Cristóbal Colon (The Columbus School)

Envigado

Antioquia

B

Privado

D5

A

22

Inglés

Colegio Marymount

Medellín

Antioquia

A

Privado

D5

AAA

32

Inglés

Gimnasio Colombo Británico

Bogotá

Bogotá

A

Privado

D2

AA

42

Inglés

Colegio Rochester

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D5

A

52

Inglés

Aspaen Gimnasio Cartagena de Indias

Cartagena

Bolívar

B

Privado

D3

A

62

Inglés

Gimnasio Campestre

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D3

A

72

Inglés

Colegio San Bonifacio de las Lanzas

Ibagué

Tolima

A

Privado

D3

82

Inglés

F.E. Instituto Experimental del Atlántico José Celestino Mutis

Barranquilla

Atlántico

A

Privado

D2

92

Inglés

Colegio Corazonista

Bogotá

Bogotá

A

Privado

D2

3

Matemáticas

Liceo Campo David

Bogotá

Bogotá

A

Privado

D2

A

13

Matemáticas

Colegio Santa Francisca Romana

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D2

A

23

Matemáticas

Colegio Bilingüe Hacienda los Alcaparros

La Calera

Cundinamarca

B

Privado

D3

33

Matemáticas

Colegio Seminario Corazonista

Marinilla

Antioquia

A

Privado

D3

43

Matemáticas

Colegio Helvetia

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D4

53

Matemáticas

Centro de Educación el Recreo

Cartagena

Bolívar

A

Privado

D4

63

Matemáticas

Liceo Francés Paul Valery

Cali

Valle

B

Privado

D4

A

73

Matemáticas

Colegio Ingles

Ibagué

Tolima

A

Privado

D4

A

83

Matemáticas

Colegio Berchmans

Cali

Valle

B

Privado

D3

A

93

Matemáticas

Colegio San Alberto Magno

Zipaquirá

Cundinamarca

A

Privado

D4

4

Física

Liceo Campo David

Bogotá

Bogotá

A

Privado

D2

A

14

Física

Colegio los Nogales

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D2

AA

24

Física

Colegio José Max León

Cota

Cundinamarca

B

Privado

D3

A

34

Física

Colegio Abraham Lincoln

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D3

A

44

Física

Gimnasio Campestre

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D3

A

54

Física

Colegio Metropolitano de Soledad Dos Mil

Soledad

Atlántico

A

Privado

D5

64

Física

I.D. para el Desarrollo Integral Nueva Granada

Barranquilla

Atlántico

A

Oficial

D6

74

Física

Colegio Albania

Albania

La Guajira

B

Privado

D4

AA

84

Física

Asociación Colegio Granadino

Manizales

Caldas

B

Privado

D4

A

94

Física

Colegio San Tarsicio

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D4

A

5

Lenguaje

Colegio Internacional Altamira

Barranquilla

Atlántico

B

Privado

D3

A

Ranking Col-Sapiens 2012-2013: 100 mejores por materias, por Sapiens Research Group 62/63


Sapiens Research Sapiens Research Group

Boletín Científico Vol. 5(1)-2015 / pp: 60-63 / ISSN-e: 2215-9312

Rk-100

Materia

Colegios

Municipio

15

Lenguaje

Colegio San Mateo Apóstol

Bogotá

25

Lenguaje

Colegio José Max León

Cota

35

Lenguaje

C.E. Colegio Británico De Cartagena

45

Lenguaje

55

Lenguaje

65

Departamento

Calendario

Naturaleza

Categoría

Calificación

Bogotá

B

Privado

D2

A

Cundinamarca

B

Privado

D3

A

Cartagena

Bolívar

B

Privado

D4

A

Gimnasio Campestre

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D3

A

F.E. Instituto Experimental del Atlántico José Celestino Mutis

Barranquilla

Atlántico

A

Privado

D2

Lenguaje

Aspaen Gimnasio Cantillana

Piedecuesta

Santander

A

Privado

D3

A

75

Lenguaje

Fundación Colegio UIS

Floridablanca

Santander

A

Privado

D3

A

85

Lenguaje

Gimnasio Josefina Castro de Escobar

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D6

95

Lenguaje

Gimnasio del Norte

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D5

6

Química

Colegio la Quinta del Puente

Floridablanca

Santander

B

Privado

D1

A

16

Química

Colegio los Nogales

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D2

AA

26

Química

Colegio José Max León

Cota

Cundinamarca

B

Privado

D3

A

36

Química

Colegio Berchmans

Cali

Valle

B

Privado

D3

A

46

Química

Colegio Espíritu Santo

Villavicencio

Meta

A

Privado

D4

A

56

Química

Colegio Bilingüe Buckingham

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D3

AA

66

Química

Colegio San Tarsicio

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D4

A

76

Química

C.E. Colegio Británico De Cartagena

Cartagena

Bolívar

B

Privado

D4

A

86

Química

Colegio Abraham Maslow

Chía

Cundinamarca

A

Privado

D6

A

96

Química

Colegio Cristiano la Esperanza

Santa Marta

Magdalena

A

Privado

D6

A AA

AA

7

Sociales

Gimnasio Vermont

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D1

17

Sociales

Colegio San Alberto Magno

Zipaquirá

Cundinamarca

A

Privado

D4

27

Sociales

Colegio Seminario Corazonista

Marinilla

Antioquia

A

Privado

D3

37

Sociales

Colegio San Mateo Apóstol

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D2

47

Sociales

Gimnasio Lujan

Cartagena

Bolívar

A

Privado

D6

57

Sociales

Colegio Nueva Alianza Integral

Bogotá

Bogotá

A

Privado

D6

67

Sociales

Centro de Educación el Recreo

Cartagena

Bolívar

A

Privado

D4

77

Sociales

Liceo Segovia

Bogotá

Bogotá

A

Privado

D6

87

Sociales

Colegio Colombo Ingles del Huila

Neiva

Huila

A

Privado

D5

97

Sociales

Colegio Ingles

Ibagué

Tolima

A

Privado

D4

A

8

Biología

Gimnasio Colombo Británico

Bogotá

Bogotá

A

Privado

D2

AA

18

Biología

Colegio los Nogales

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D2

AA

28

Biología

Colegio San Jorge de Inglaterra

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D1

AA

38

Biología

Colegio Internacional de Educación Integral CIEDI

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D2

AA

48

Biología

Colegio de la Presentación

Bucaramanga

Santander

A

Privado

D5

A

58

Biología

Colegio San Carlos

Bogotá

Bogotá

B

Privado

D2

68

Biología

Colegio del Sagrado Corazón de Jesús

Bucaramanga

Santander

A

Privado

D6

78

Biología

Colegio Alemán

Cali

Valle

B

Privado

D3

AAA

88

Biología

Colegio Cristiano la Esperanza

Santa Marta

Magdalena

A

Privado

D6

A

98

Biología

Colegio Lacordaire

Cali

Valle

B

Privado

D5

A

Para conocer los listados completos, diríjase a este enlace. Todos los colegios clasificados pueden solicitarnos diploma de certificación para cada materia: escríbanos.

Ranking Col-Sapiens 2012-2013: 100 mejores por materias, por Sapiens Research Group 63/63

A


Índice: artículos y autores anteriores Volumen 1 Número 1, enero-junio 2011 Interés general Ranking U-Sapiens Colombia 2010-1 (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Billetes: Dos mil guaraníes: Adela y Celsa Speratti (Margarita Durán Estragó) Diálogos: Gastronomía/Astronomía (Elena Regis y Nicola Caon) Profes: El ser y el saber, apuntes para una reflexión sobre la labor del maestro (Ezequiel Dellutri) Entrevista-e: Editor revista Bitácora Urbano-Territorial (Carlos-Alberto Torres-Tovar) Diáspora-i: Doctorando en Alemania (Jorge-Arturo Fernández-Silva) Interés científico Psique: La inclusión educativa, la necesidad de transformación antes nuevas realidades (JoséAntonio Torres-González) Sociologando: Cuestiones “metodológicas, opiniones de los alumnos de la carrera de sociología (Angélica De Sena)

Volumen 1 Número 2, julio-diciembre 2011 Interés general Editorial: El efecto Wall-e en la comunidad científico-académica (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Reflexiones: Borges y la ceguera (Salvador Dellutri) Billetes: Cinco Bolivianos: Adela Zamudio, ausente pero no perdida (Dora Cajías) Diálogos: Incendios/Microorganismos (Roque Álvez y Hortensia Silla) Ranking U-Sapiens 2010-2 (Carlos-Roberto Peña-Barrera) U-Sapiens Ranking Colombia 2010-2 (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Interés científico Latín-A: Jóvenes indígenas (kichwa-otavalos) entre etnicidad, clase y género (DanielaAlexandra Célleri-Endara) Latín-A: Transnacionalización e informalidad en las políticas de «rescate» en el centro histórico de Ciudad de México (Frank Müller) Latín-A: «Dios tenía miedo» de la conformación de la identidad actual salvadoreña (Vanessa Núñez-Handal) Latín-A: Supremacía y lealtad en los conflictos por la supremacía regional en América del Sur (Corinna Walter) Psique: Trabajando contra la violencia de sexo/género (Marcela González-Barrientos) Psique: Fenomenología de la violencia (Inmaculada Jauregui-Balenciaga y Pablo Méndez-Gallo) Sociologando: El hambre como punto de origen y de llegada de las políticas alimentarias vigentes (María-Eugenia Boito y Juliana Huergo) Sociologando: Respuestas estatales en torno a la alimentación y al cuidado: los casos de los Programas de Transferencia Condicionadas de Ingreso y el Plan de Seguridad Alimentaria en Argentina (Pilar Arcidiácono, Laura Pautassi y Carla Zibecchi) Sociologando: Reflexiones sobre las nuevas formas del hambre en el siglo XXI: la obesidad de la escasez (Patricia Aguirre) Sociologando: Hambre individual, subjetivo y social (reflexiones alrededor de las aristas límite del cuerpo) (Adrián Scribano y Martin Eynard) Sociologando: A fome como tabu e a luta de Josué de Castro (Luitgarde Oliveira-Cavalcanti) Urbis: O programa Morar Carioca e a urbanização de favelas da cidade do Rio de Janeiro (Gerônimo Leitão y Jonas Delecave) Urbis: Hacia el urbanismo social (Yuiza Martínez-Rivera) Urbis: La ciudad contemporánea, ¿una polis sin política? (Etienne Helmer)

Volumen 2 Número 1, enero-junio 2012 Interés general Editorial: Los extremos: «citología», fraude y plagio (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Entrevista-e: Editor jefe de la revista Ciencias de la Información (Manuel-Paulino LinaresHerrera) Corresponsales: Hampstead Heath, un lugar para ti (César Álvarez-González) Ranking U-Sapiens 2011-1 (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Ranking Grup-Sapiens 2010 (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Interés científico Latín-A: Emociones y desastres (Anna-María Fernández-Poncela) Latín-A: El cambio de paradigma: de la atención de desastres a la gestión del riesgo (GiselaIrene Gellert-de Pinto) Lógyca: Mitos y sofismas de la cultura científica en la sociedad posmoderna (Nelson-Leonardo Falcon-Veloz) Lógyca: Pensamiento crítico para el uso diario (Mónica Rodríguez)

http://www.sapiensresearch.org/ http://issuu.com/sapiens-research

Psique: Modelo de gestión por competencias aplicado al proceso de capacitación en una institución de salud pública de la quinta región de Chile (Selma-Cyntia Segovia-Díaz) Psique: Los avatares de la pre-adolescencia: conflictos y propuestas para su transición (María de los Ángeles Correa-Tapia) Sociologando: Configuraciones sociales y teoría social (Flabián-Héctor-José Nievas) Sociologando: Jóvenes contemporáneos: entre el trabajo emocional y estético en el mundo corporativo (Liuba Kogan-Cogan) Sociologando: ¿É possível ver de lugar nenhum? Sobre o ponto de vista sociológico (PatrícioVitorino Langa) Sofando: Una cartografía de la enseñanza de la filosofía en territorio argentino (Adriana Barrionuevo) Sofando: Las condiciones de un pensar situado (Ariela Battán-Horenstein) Urbis: «Ser» habitante de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (experiencias y procesos de una ciudad en transformación) (Paula-Cecilia Rosa)

Volumen 2 Número 2, julio-diciembre 2012 Interés general Editorial: Las verdaderas necesidades (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Diáspora-i: Doctorando en Suecia (Óliver Silva) Monedas: Cincuenta Centavos Colombianos, la mujer del Regenerador (Diana Aristizábal) Cafés: Blue Sky Marketplace (Johanna Haddock) Ranking U-Sapiens 2011-2 (Sapiens Research Group) Interés científico Latín-A: Frontera colombo-brasilera: persistencia del conflicto armado y alcances de las estrategias de seguridad (Irene-Alejandra Cabrera-Nossa) Psique: Bullying: ¿violencia primaria o secundaria? (Pablo-Andrés Ferrer-González) Psique: Bullying a través de las TIC (Fuentesanta Cerezo-Ramírez) Psique: Breve reflexión psicoanalítica acerca del bullying (Claudio-Alejandro Reyes-Lozano) Psique+: Hablar y callar, o del poder y la iatrogenia en un imaginario sociocultural (MarcosAgustín Cueva-Perús) Sociologando: Retórica de la memoria, embotamiento de la atención, lejanía de la persuasión (Claudio Martyniuk) Sociologando: Internet como herramienta de recuperación de la memoria de la Guerra Civil española (Laura Solanilla-Demestre) Sofando: La mirada filosófica: un vistazo al rostro del otro (Josua-Óscar Aponte-Serrano) Urbis: A Vila Getúlio Cabral e as ocupações organizadas de terras urbanas no Rio de Janeiro (Gerônimo Leitão y Jonas Delecave) Urbis: Occupation de l’espace public par les personnes de la rue: Expérience au sein d’une unité de psychiatrie de rue à Marseille (Anna Fagot y Vincent Girard) Urbis: La relocalisation des familles victimes de catastrophes naturelles à Port-au-Prince (Ilionor Louis) Urbis: Fábricas de desechos (Magela Cabrera-Arias) Urbis: Una aproximación a los usos sociales del cuerpo en espacios correccionales (Graciela María-Tedesco)

Volumen 3 Número 1, enero-junio 2013 Interés general Editorial: Ayer me suicidé (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Siglo XIX: El convencionista Isnard (S.D. Bogotá, 3 de noviembre de 1865, año II, Núm. 10. La Caridad) Ranking U-Sapiens 2012-1 (Sapiens Research Group) Interés científico Latín-A: Políticas públicas e inseguridad en México: poblaciones sitiadas (Karla-Josefa MillaEscobar) Latín-A: Diferenciación social e identidad étnica en la frontera sur de México (Jorge Luis-CruzBurguete) Latín-A: El eterno dilema del modelo económico para México: visión de la ruralidad (Tomás Martínez-Saldaña y Karla-Josefa Milla-Escobar) Sociologando: Estrategias de «policiación de la sociedad» y prácticas de «securitización ciudadana»: una mirada a la metamorfosis de los mecanismos represivos en contextos neocoloniales (Emilio-José Seveso-Zanin y Pedro-Matías Lisdero) Sociologando: Represión y constitución de subjetividades marginales: una mirada sobre el cuerpo y la movilidad en ciudad de Villa María, Argentina (Lucas-Alberto Aimar y Alejandra Peano)


Sofando: La relevancia social de la filosofía en los tiempos de crisis neoliberal (José M. AtilesOsoria) Urbis: Procesos urbanos y retos de la planeación territorial para la ciudad sustentable en América Latina (Héctor Cortez-Yacila) Urbis: Implicaciones de las propuestas de rancière y arendt para leer las contraculturas (DianaMilena Patiño Niño) Urbis: Artista ego-centro y arte transgresor (Erika-Marcela-Herrera)

Volumen 3 Número 2, julio-diciembre 2013 Interés general Editorial: Cimas iluminadas (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Ranking U-Sapiens 2012-2 (Sapiens Research Group) Ranking Col-Sapiens 2011-2012 (Sapiens Research Group) Interés científico Psique: Interculturalidad y ciencias de la educación en lengua de señas chilena (CarolinaAlejandra-de-Lourdes Becerra-Sepúlveda) Psique: Mujeres de Edipo y los avatares de lo femenino en la mentalidad de occidente (María del Refugio Navarro-Hernández, Salvador Vázquez-Sánchez y Celso Valderrama-Delgado) Psique: Abuso sexual en la niñez (Ricardo García-Jaime) Sociologando: Una construcción íntima de la identidad trans como estrategia de desplazamiento en función de contextos, momentos, interacciones y prácticas (Alba Barbé-i-Serra) Sofando: Política de Aristóteles y sus ciudades (in)finitas (Douglas-Miguel Llanos-Medina) Urbis: De los imaginarios al fetichismo frente al debate de los centros históricos (GuadalupeMargarita González-Hernández) Urbis: El espacio público seguro en los hábitat residenciales (Norma-Celina Carnevali-Lobo) Urbis: ¿Es posible regular el espacio público? (Mario-Enrique Villalta Flórez-Estrada)

Volumen 4 Número 1, enero-junio 2014 Interés general Editorial: El artículo que se debe escribir (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Ranking U-Sapiens 2013-1 (Sapiens Research Group) Ranking Col-Sapiens 2011-2012: Enfoque regional y 100 mejores por materias (Sapiens Research Group) Interés científico Latín-A: Programas de transferencias condicionadas de ingresos y programas de empleo en Argentina: entre la responsabilización de los destinatarios y la individualización de la cuestión social (Rebeca-Beatriz Cena)

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Lógyca: De M. Curie y R. Franklin al científico contemporáneo (Rosa-María Bermúdez-Cruz y Rafael Quintero-Torres) Psique: El apego parental ansioso y la agresividad en el sujeto (María-José Arias-Toro) Psique: Sobre el status de la psicopatía en psicoanálisis (Miguel-Ángel Sierra-Rubio) Sociologando: Hacia una mirada de género en los estudios de movilidad social: interrogantes teórico-metodológicos (Gabriela-Vivian Gómez-Rojas y Manuel Riveiro) Sociologando: Aproximación al origen étnico y movilidad social intergeneracional en Argentina (Pablo Dalle) Sociologando: Mortalidad inaceptable al inicio de la adultez (Argentina: 1997-2011) (EleonoraSoledad Rojas-Cabrera) Urbis: El fenómeno expansivo metropolitano y su interpretación a partir de Hanna Arendt y la vita activa (Eduardo Sousa-González) Urbis: Revisión crítica y propuesta para integrar los conceptos de tierra, paisaje y territorio (Leopoldo Medina-Sanson)

Volumen 4 Número 2, julio-diciembre 2014 Interés general Editorial: ¿Absolutos o relativos? (Carlos-Roberto Peña-Barrera) Ranking U-Sapiens 2013-2 (Sapiens Research Group) Ranking Col-Sapiens 2012-2013 (Sapiens Research Group) Más: Terapia Thai (Juan-Pablo Barrera-Caicedo) Interés científico Latín-A: Seguridad ciudadana, estado y sociedad civil en el contexto boliviano (2001-2013) (Jorge-Carlos Derpic-Burgos) Lógyca: La insuficiencia de las matemáticas y el problema de la apropiación cultural (Eugenio Pacelli-Balanzario) Psique: Inclusión laboral del adulto mayor en Chile, una perspectiva conceptual de la gestión del conocimiento (Karem-Evelyn Retamal-Arriaza) Sociologando: Entablando vinculaciones entre la sociedad de consumo, las sensibilidades y las políticas sociales desde el sur global (Andrea Dettano y María del Pilar Lava) Sociologando: El jacobinismo neoliberal del empresariado católico argentino (Gustavo-Javier Motta) Sociologando: Pobreza multinacional compartida en la frontera sur mexicana (Jorge-Luis CruzBurguete) Sociologando: Estructuración, prácticas y sensibilidades en los recuperadores de residuos (Córdoba, Argentina) (Gabriela del Valle Vergara-Mattar) Urbis: La coordinación metropolitana y la conveniencia de su instrumentación (Verónica Sánchez García)


Biodatos: autores actuales

María-Alicia Moreno-Salazar: Psicola clínica (Universidad de las Américas, Puebla, México) y Doctora en Psicología (Universidad Autónoma de Barcelona, España). Docente investigadora titular (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México). Sus líneas de investigación son: Género, salud y violencia; prevención e intervención en salud mental. Sus últimas publicaciones son: Niñez: raíz del problema, cuna del cambio. La Manzana. Revista Internacional de Estudios sobre Masculinidades (Guitté Hartog) (2012). Relaciones de pareja y lenguaje sexista en las telenovelas mexicanas: el juego del poder. Revista Mexicana de Psicología, México (Isabel Stange, Hernández, L, De la Rosa, J.) (2013). Perspectiva de género. Herramienta de Análisis e Investigación en Psicología Contra la Discriminación y Violencia. Hanbbok T-V. Ciencias Administrativas y Sociales. ECORFAN (Isabel Stange y Rocio Fragoso) (2014). Isabel Stange-Espínola: Licenciada en Psicología (Universidad Autónoma de Puebla, México); Maestra en Psicología (Universidad Iberoamericana, México). Investigadora-profesora. Sus líneas de investigación son: Evaluación, prevención e intervención en salud mental; y suicidio. Sus últimas publicaciones son: Relaciones de pareja en la actualidad: intimidad y autonomía. Revista Mexicana de Psicología. Memorias en Extenso del XXII Congreso Mexicano de Psicología, México (María-Alicia Moreno-Salazar y Sheila Cruz)(2014). Infidelidad en la relación de pareja. Intervención terapéutica con la técnica de movimientos oculares. Memorias del 3er. Congreso ALFEPSI (Asociación Latinoamericana para la Formación y Enseñanza de la Psicología), México, (María-Alicia MorenoSalazar, Dulce-Ma Flores-Olvera y Aida Ortega-Cambranis (2014). María-Ignacia Godoy-Hellwig: Psicología (Universidad Andrés Bello); Magister en Psicología Clínica mención en Psicodiagnóstico e Intervenciones Terapéuticas (Universidad Andrés Bello). Profesora-ayudante (Universidad Andrés Bello). Sus líneas de investigación son: Psicoanálisis y género. Víctor Torres-Rodríguez: Bachillerato en Filosofía y Literatura Comparada (Universidad de Puerto Rico). Sus líneas de investigación son: Políticas del cuerpo; y estudios de género. Florencia Chahbenderian: Licenciada en Economía (Universidad de Buenos Aires); doctoranda en Sociología (Universidad de Buenos Aires); Becaria (Centro Interdisciplinario de Estudio para Política Pública, Argentina). Sus líenas de investigación son: Políticas sociales, consumo, y créditos al consumo. Sus últimas publicaciones son: Pensiones básicas en América Latina. Diseño, cobertura y beneficios comparados en Argentina, Brasil, Bolivia y Chile, Documentos de Trabajo CIEPP N° 89, Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas, Buenos Aires (2014). Reflexiones en torno a los Programas de Transferencias Monetarias Condicionadas y los Créditos al Consumo. Las políticas hechas cuerpo y lo social devenido emoción: lecturas sociológicas de las políticas sociales, Angélica De Sena (Coordinadora), Estudios Sociológicos Editora, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2014). Karina-Inés Ramacciotti: Doctora en Ciencias Sociales. Profesora de Historia. Investigadora Adjunta. Sus líneas de investigación son: Políticas sociales; historia Argentina. Sus últimas publicaciones son: Influencias internacionales sobre la gestión de los accidentes de trabajo en Argentina. Primera mitad del siglo XX, el@tina. Revista electrónica de estudios latinoamericanos, Vol 12, Nº 48, Buenos Aires (Carolina Biernat y Karina) (2014). Historia de la Salud y la Enfermedad. Bajo la lupa de las Ciencias Sociales (Editoras conjuntamente con Carolina Biernat), Buenos Aires, Biblos (2014). Teresa Pacheco-Méndez: Sociologa, y Doctora en Pedagogía (Universidad Nacional Autónoma de México). Investigadora (Universidad Nacional Autónoma

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de México). Sus líenas de investigaciónn son: Formación profesional, de posgrado y de la investigación universitaria en educación y ciencias sociales; aspectos metodológicos de la investigación social y en educación. Sus últimas publicaciones son: La educación como objeto de estudio de las ciencias sociales, Praxis sociológica, Revista del Área de Sociología de la Universidad de Castilla-La Mancha, España No. 17, pp. 107-118 (2013). Tradición, contexto y objeto de estudio en las tesis doctorales en educación de tres universidades, Revista Iberoamericana de Educación Superior (RIES). Vol. V, no. 12 (2014). Enrique Pastor-Seller: Licenciado en Sociología (Universidad de AlicanteMurcia); Doctor en Sociología. Investigador-profesor (Universidad de Murcia, España). Sus líenas de investigación son: Trabajo comunitario, y participación ciudadana. Sus últimas publicaciones son: Impact Effectiveness and Sustainability of Social Policies and Local Democracy Through the Social Involvement. Revista de Cercetare si Interventie Sociala, 35, pp. 7-27, Romania (2011). La Mediación como servicio público de la administración local en las sociedades relacionales contemporáneas, Revista Brasileira de Gestão e Desenvolvimento Regional, v 10 (1), pp. 3-27, Brasil (2014). Raquel Torralba-Planes: Diplomada en Trabajo Social; Licenciada en Sociología; Máster en Mediación Familiar y Social (Universidad de Murcia, España). Trabajadora social en el Ayuntamiento de Murcia; Profesora asociada en la Facultad de Trabajo Social de Murcia. Sus líneas de investigación son: Análisis de las intervenciones comunitarias desde el trabajo social; y análisis de las necesidades dentro de los territorios considerados “vulnerables”. Sus últimas publicaciones son: Métodos, técnicas y ámbitos de actuación: hacia un modelo de Trabajo Social Comunitario en el siglo XXI. Trabajo Social con Comunidades en el Siglo XXI. Madrid, (Enrique Pastor-Seller y María-Paz García-Longoria y Serrano) (2013). Metodología para la intervención con comunidades. Las Prácticas Curriculares en el Grado de Trabajo Social. Supervisión y construcción del conocimiento desde la práctica profesional. Madrid. (Enrique Pastor Seller) 2014. Mónica Gelambi-Torrell: Derecho (Universidad Rovira y Virgili de Tarragona, España); Ciencias Políticas y de la Administración (Universidad de Barcelona, España); Doctora con mención de doctorado europeo (Universidad Rovira y Virgili de Tarragona, España). Consultora-investigadora (Atena Gender Consulting, Italia); Colaboradora (Universitat Oberta de Catalunya, España). Sus líenas de investigación son: Políticas públicas de género; y políticas locales. Sus últimas publicaciones son: Políticas municipales de género en Catalunya y la Lombardía. Estudio del cambio institucional y organizativo realizado para facilitar su implementación. Cuestiones de género: de la igualdad y la diferencia. Universidad de León. Nº 3, pp: 367-402 (2008). Diseño de las políticas del tiempo de las ciudades: processos participatives en la experiència italiana. En De la Fuente (coord.) Polítiques locals dels temps. Gènere, ciutat i benestar quotidià. Barcelona (2008).


Pautas: contribuciones y arbitraje Título: Puede ir en español o portugués (eventualmente en otro idioma) y debe tener su correspondiente traducción al inglés. Si el artículo es en inglés, debe traer su traducción al español. El título debe ser sucinto, específico, con sintaxis correcta y coherente. Debe evitarse en lo posible el uso de siglas y coma (,) o dos puntos (:).

Autores: Los autores pueden ser máximo tres, se deben indicar los nombres y apellidos completos unidos por guión, año de nacimiento, país de origen, y correo electrónico personal o institucional.

Resumen y abstract: Todo artículo debe acompañarse por un resumen y un abstract de máximo 250 palabras cada uno, en donde se indiquen los objetivos principales y el alcance de la investigación o reflexión, se describa el método o metodología empleada, se extracten los resultados más importantes, y se enuncien las conclusiones más relevantes.

Palabras clave y key-words: Máximo 6, en orden alfabético, que correspondan a los tesauros o descriptores de UNESCO o ERIC. UNESCO: http://databases.unesco.org/thessp/ ERIC: http://www.eric.ed.gov/ERICWebPortal/thesaurus/thesaurus.jsp?_pageLabel=The saurus

Introducción: En la introducción se deben presentar, de forma clara y sucinta, la naturaleza y el alcance del problema investigado (de la reflexión); los antecedentes sustentados con referencias bibliográficas pertinentes; el método o metodología; mencionar los resultados y las conclusiones más relevantes; y exponer cómo se desarrollará el artículo (partes y objetivos). (Método: “procedimiento que se sigue en las ciencias para hallar la verdad y enseñarla” - RAE). (Metodología: “conjunto de métodos que se siguen en una investigación científica o en una exposición doctrinal” - RAE).

Reflexión-exposición: Desarrollo detallado y claro del método o metodología usada y las razones por las cuales se escogió (si es necesario, con referencias bibliográficas), a fin de que el lector-investigador pueda aprehender lo reflexionado. Para ello se recomienda especificar también las premisas y argumentos que sustentan las conclusiones, las cuales, por supuesto, deben ser orientadoras de las ideas, pensamientos o nuevas visiones del suceso analizado-reflexionado. Esta parte puede dividirse en los subtítulos que se consideren necesarios.

Conclusiones-discusión: Esta sección es para que el autor redacte, de la forma más sencilla, clara y sensata posible las relaciones y premisas existentes entre los hechos observadosreflexionados (es decir, lo que significan y aportan los resultados) y el campo en cuestión. Se recomienda presentarlos de manera sistemática, a fin de resumir las pruebas que respaldan cada conclusión, y señalar los aspectos no resueltos, las excepciones o las faltas de correlación.

Referencias bibliográficas: Se guiarán por las normas APA. Se deben colocar los nombres completos y los dos primeros apellidos unidos por un guión.

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Libro/un autor: Boshell-Lee, J. C. (2000). Pensamientos del mañana. Caracas: Universidad Nacional de la Libertad. Libro/dos y tres autores: Boshell-Lee, J. C., Torres-Menfis, I., y Cutavi-Arias, A. F. (2001). Más pensamientos y discrepancias. Buenos Aíres: Editorial Mancha Pura. Libro/más de tres autores: Se usa el primer autor y luego se escribe “y cols” (y colaboradores): Boshell-Lee, J. C., y cols. (2002). Muchos pensamientos sin discrepancias. Lima: Ediciones Quijote. Sección de libro: Boshell-Lee, J. C. (2003). Entre discrepancias y pensamientos. En C. A. Morales (Ed.), Los pensamientos de los aventureros (pp. 50-70). Montevideo, Uruguay: Júpiter Publicaciones. Artículo de revista: Boshell-Lee, J. C., y Torres-Menfis, I. (2004). Pensamientos sin sentido. Revista Ideas y Reflexiones, 4(1), 10-20. Presentaciones y conferencias Boshell-Lee, J. C., y Torres-Menfis, I. (2005). Pensamientos sin sentido. Trabajo presentado en el Seminario Internacional de Ideas Latinas, diciembre, Brasilia. Artículo de dominio público, base de datos libre o revista electrónica: Boshell-Lee, J. C. (2006, diciembre 5). No sentimos pensamientos ni reflexiones. El Mundo, 12, 5-6. Extraído el 5 de noviembre de 2007 desde: http:// www.ideassinsentido.com/BL-1.doc

Citas: En el cuerpo del texto se aplicarán las normas APA (Apellido de autor, año: página). Sólo se usarán las notas al pie para aclaraciones, no para colocar referencias bibliográficas. Si se citan publicaciones de un mismo autor y año, se usarán letras en orden alfabético al lado de la fecha para diferenciarlas en el texto y la bibliografía. Cuando se nombre más de una publicación de un mismo autor o diferentes autores en una misma referencia, se organizarán en orden cronológico.

Imágenes, gráficos y tablas: Éstos deben estar en el documento, titulados con nombres completos y enumerados consecutivamente (por ejemplo Gráfica 1,). Deben enviarse en archivos aparte, marcados con el mismo título que llevan en el documento y deben estar claramente señalados en el cuerpo del texto. Para el caso de imágenes, éstas deben venir en formato JPG, con resolución mínimo de 300 dpi.

Extensión y formato: El documento completo debe tener mínimo 4000 palabras y máximo 5000, venir en formato Microsoft Word, tipografía Calibri 10, justificado, tamaño carta, márgenes de 2 centímetros por todos lados, espaciado sencillo entre líneas, sin sangría y con una línea de espacio sencillo entre párrafos.

Breve reseña del autor/es: No debe exceder las 150 palabras. Debe señalar la profesión (institución otorgante), el último grado académico recibido (institución otorgante), máximo 2 ocupaciones actuales, máximo 2 líneas de investigación o temáticas de interés, máximo 3 publicaciones más recientes (sean en libros o revistas), año de nacimiento, país de nacimiento. Y una foto informal del rostro, con excelente resolución.


Proceso de arbitraje: El Boletín Científico Sapiens Research se reserva el derecho de regresar aquellas contribuciones que no cumplan con las pautas explicadas anteriormente, y solo ingresarán aquellas que sean originales-inéditas y que se estén postulando exclusivamente en este medio, y no en otro más de manera simultánea. 1. Las editoras de sección revisarán de forma preliminar el original ingresado para proceso de dictamen (anónimo en ambos sentidos) y luego de sus observaciones darán alguna de estas tres respuestas a los autores, después de no menos 2 semanas: (1) aceptado para dictaminar, (2) aceptado para dictaminar si se hacen cambios según observaciones, y (3) no aceptado. 2. Si es aceptado para dictaminación o regresa de nuevo el original con los cambios pedidos a modo de observaciones por las editoras de sección, se pasa a un par evaluador para ser dictaminado (sistema doble ciego), quienes podrán tomarse cerca de 4 semanas para dar cualquiera de estas tres respuestas a los autores: (1) aceptado para publicarse, (2) aceptado para publicarse si se hacen cambios según observaciones, y (3) rechazado. 3. Si regresa de nuevo el original con los cambios pedidos a modo de observaciones por el par evaluador, pasa a edición, diagramación para ser publicado, y se le comunica dicha decisión a los autores así: aceptado para publicarse. 4. Si hay empate en el dictamen del par evaluador o se presenta cualquier discrepancia, se somete el original a un tercer evaluador (bajo la misma modalidad de doble ciego) para tomar una decisión definitiva a través de cualquiera de estas tres respuestas con el fin de hacérselas saber a los autores: (1) aceptado para publicarse, (2) aceptado para publicarse si se hacen cambios según observaciones, y (3) rechazado. Si los autores reciben la respuesta (2), aplica el punto 3 de este proceso. 5. Luego de que el original aceptado ha pasado por edición-diagramación, se regresará a los autores para su lectura aprobatoria, con el fin de hacer o no observaciones de cambio en cuanto a edición, en un tiempo no superior a 5 días, y para que autorice por escrito su publicación y distribución.


Sapiens Research Sapiens Research Group BoletĂ­n CientĂ­fico Vol. 2(2)-2012 / ISSN-e: 2215-9312

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V5N1-2015 BCSR  

Número 9 de Sapiens Research: Ranking U-Sapiens 2014-1 y 100 Mejores por materias según el Ranking Col-Sapiens 2012-2013.

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