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CRISIS FINANCIERA (CAUSAS Y CONSECUENCIAS)

Introducción La situación actual del mundo económico se ve con mucho cuidado, y más cuando en esta referencia ponemos sobre el tapete una palabra que hace temblar hasta los más reacios; aquella palabra que nos engloba en una sustancia de miedo y horror; pues bien, la palabra es crisis. Para referirnos bien a lo que viene sucediendo en el mundo, haremos una antítesis que confronta a dos cuestiones muy seguidoras de un mismo verso: la causa y la consecuencia. Señalaremos y verificaremos lo que para nosotros es importante explicar: el principio de la crisis y el futuro de la misma. El efecto que causa en los múltiples países se ha visto con una tal relevancia, que sus antecedentes son muy revisados y comparados. No es por así decirlo, y tal vez exagerando, que la gran magnitud de la crisis que ha realzado en el mundo ha servido para que los Estados hicieran planes, ya tardíos, ante las avasalladoras consecuencias. Nos preguntaremos qué economía resultó la menos agraviada, la trasladaremos hasta nuestra realidad y las compararemos con el microentorno. Como vemos, en las próximas páginas realizaremos una amalgama de similares situaciones, llegando al punto de concertar con el eje malicioso que llevó a que más de 10% de estadounidenses perdieran sus empleos. Y compartiendo un poco de lo que significa este derrumbe económico, citaremos a diferentes personalidades del mundo financiero y político. Si bien la esencia de este juego de números es buscarle el por qué del asunto, la misión que tenemos es que muchos entiendan, fuera de cálculos técnicos, la verdadera insuficiencia de los hombres ante lo que resulta empatizar con una propia moral, un ethos colectivo y una visión de lo que resulta un desarrollo económico sostenido. La historia que compartiremos aún no termina, y no sabemos cuándo llegará a desertar y desarraigarse de muchísimas realidades de nuestra esfera social. Sabemos de la importancia que nos lleva a poder brindar un análisis acerca de nuestra ubicación económica, y reconocemos que ante la crisis podemos ver un horizonte de oportunidades. Que como ocurrió en el “Crack del 29”, llevando a años de depresión y reformas industriales, se supo darle un giro llegando así a actuar sobre la clave de la oferta, promoviendo la disminución de su volumen; y como ejemplo fortuito son también las caídas de las políticas liberales, que originaron más paro y recesión. El objetivo principal de este ensayo es ver los puntos de importancia de la crisis, rescatando los errores cometidos y ensayando ideas que proporcionen el tamiz de este asunto mundial.


Lunes 15 de septiembre Buena parte de los estadounidenses ya se asomaban al umbral que diera paso a una catástrofe en Wall-Street. Fue un día antes de llegar a ese deshielo económico, en lo que los diarios norteamericanos informaran la presentación de la protección por bancarrota del banco de inversión Lehman Brothers. Esto, sumado a que ya había perdido el 74 de ciento de su valor en la bolsa, originó una desconcertación en todo el mundo, que ya veía venir lo peor. Cuando el Wall Street Journal dio la información de negociación, las empresas norteamericanas alzaron su voz de alerta. Y fue más la sorpresa cuando Merril Lynch (competencia de Lehman) acuerda su adquisición por Bank of América, una de las bancas comerciales más grandes de los Estados Unidos en cuanto a depósito se refiera. La Reserva Federal ya se había decidido, por primera vez, a aceptar acciones de cambio de los préstamos en efectivo, y pidió que 10 de los principales bancos del mundo, se establezca un fondo de emergencia valorizado por 70.000 millones de dólares. Cosa que ninguno de ellos era de cubrir tal abrumadora cifra. Pues bien, nadie se imaginaba que ese domingo fuese solo el crudo aviso de lo que ya estaba explícito en números de cuentas. Pero, ¿qué realmente fue el anticipo a todo esta sorprendente desplome bursátil de los bancos? Pues, si revisamos un poco más atrás, fue la misma Reserva Federal de Estados Unidos que baja, en dos años, el precio del dinero del 6.5% al 1% , y esto fue un dopaje para un mercado que empezaba a despegar: el inmobiliario. Y como lo dice Leopoldo Abadía (profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica):” En 10 años, el precio real de las viviendas se multiplicaron por dos en Estados Unidos”. O sea, la situación que se vivió fue como una bola de nieve, y del cual la consecuencia fue arrasar con todas las economías del mundo. Por así decirlo, si un americano pedía dinero a un banco, este le daba el 100% del dinero para la casa y los gastos; y del cual la única garantía del banco era la casa (justamente el gran error que cometieron en avalar y dar créditos masivos, sin previo estudio situacional). Ante esto, la teoría del banco era en creer que la casa va a seguir subiendo año tras año y por ello no coge más garantías. Otra cosa más de interés, y justamente refiriéndonos a la crisis, fue el otro boom que ya se había desatado en España: la del inmobiliario; donde la situación era que la garantía allí era la de los préstamos de la vivienda más la garantía personal del quien pidiera el financiamiento Sucesivamente, cuando los bancos venden las hipotecas a otros bancos, en un paquete, se produce esa gran bola de nieve que indicamos en líneas anteriores. Pero, el transfondo de la situación se establece cuando se sube del 2% al 5% ,y las viviendas ya no valen lo que valían. Esto conduce a que las personas ya no tengan dinero para pagar los intereses, y es ante los diversos problemas que dejan las llaves de las casas a los bancos.


Entonces, ante semejante problema, y por lógica, ya no tuvieron a nadie para quien les pague el dinero de los que invirtieron; pero debieron seguir pagando hasta que se quedaron sin liquidez. Ahí está el tema de los bancos de Lehman Brothers y Merril Lynch. Estos bancos se quedaron sin nada, y al no captar mercados para reflotarse caen y se desfalcan; y, por obvias razones, terminaron, de alguna manera, estatizados. Una forma de estructura financiera se ya se caía, y fue llegado ese día lunes 15 de septiembre de 2008 (“el día negro”, para los diarios) en el que todos fantasmas de 1929 se superponían en Wall Street. Justamente en ese irrecordable momento, la aseguradora American International Group Inc (AIG),líder mundial de seguros y financieros, daba a conocer a los medios de su intensa lucha por sobrevivir, luego de casi perder el 92 por ciento de su valor. Mencionamos a esta aseguradora por el valor mundial e histórico que tiene. Afrontar la crisis no fue de su exclusión, menos aún si ésta cotiza en las bolsas de Nueva York, Zúrich, París y Tokyo. Fundado por Cornelius Vander Star, hombre de negocios estadounidense, enrumbó la tarea, en 1919, de marcar un hito en el mundo de las aseguradoras. Casos como el de Cornelius, al afrontar crisis, se han visto con el pasar de los años. Pero, y ante la convulsión que se desató en los Estados Unidos, ¿qué otros países estuvieron en shock ese día? En Latinoamérica ya se anticipaba de una encrucijada de subidas de precios con más pobreza. Particularmente en Perú, la crisis se “dosificó” con márgenes regulatorios; se lanzó un plan anticrisis estimulatorio, y del que según las estadísticas, somos uno de los países que mejor la ha soportado. En una entrevista sostenida por Mariella Balbi (columnista de El Comercio), Peter Michael Mckinley, embajador de Washington en el Perú, afirmó que “el impacto sería sobre la región. Sin embargo, en los últimos años los países latinoamericanos, en su mayoría, han seguido políticas de crecimiento económico (…)”.Aseverando así, que en el caso de Perú hemos visto un ritmo de crecimiento de cerca del 9%, y calculó que el comercio entre Estados Unidos y Perú llegará a 11 mil millones de dólares al año. Con lo que respecta a ese “día negro” en Norteamérica, las bolsas de los países sudamericanos llegaron a un estrepitoso desplome, y del que ya en el último mes de 2008, exactamente, el mercado de Sao Paulo, uno de los más representativos de la región, cayó 5.07%. En Argentina no se pudo dar a menos, ya que las secuelas del año 2001 se vieron presentes, así que el índice Merval de Buenos Aires cerró con un retroceso del 6.92%.En Chile, la plaza de Santiago bajó un 2.98% y, en Colombia, el mercado bursátil se hundió 1.92%.En Lima no nos hicimos esperar, por lo que la Bolsa de Valores de Lima registró un descenso de 3.56%. La únicas que registraron ganancias fueron Caracas y Montevideo. A finales de año ya teníamos esos no tan estimulantes resultados, pero que con el pasar de los meses no han tenido un cambio sorpresivo. Las cifras correspondieron a Latinoamérica, pero donde verdaderamente se sintió más el golpe fue en Europa. Los medios daban a


conocer de una ruptura económica jamás nunca vista, y que sobrepasó las crisis de las posguerras mundiales. Un caso alarmante, y que es tema de preocupación, es España. Con un primer trimestre al borde de la desesperación, con más de 4 millones de desempleados, lleno de deudas y con la aproximación de las elecciones europeas; estuvo en la cola de las ínfimas recesiones mundiales. Sólo al finalizar el año, la bolsa de Madrid cayó 4.69%. Ya un poco más adyacente, París sufrió un caída de5.60%.Londres cayó en 5.19%.Milán en 6.25% y, Fráncfort en 5.88%. Al culminar el año 2008, ya se sabía, más que claro, que la crisis agudizó y embaucó a casi el 90% de las economías del mundo. Los analistas daban por perdido a toda esperanza de reincorporación económica. En las golosinerías norteamericanas, pagar más de US$ 100 era, y creemos que es, asunto de todos los días. Que esos US$ 700.000 millones de los contribuyentes estadounidenses que fueron a parar al salvataje de los bancos, son una de las cosas que se hizo a regañadientes, pues fueron precisamente los dueños de esos sistemas bancarios quienes nos llevaron a una gran tormenta de las que ellos, ahora, no se atreven aún reconocer y a aprender.

La crisis en el tiempo Cuando hablamos de crisis mundial, no solamente tomamos en cuenta la magnitud actual. Esto va más allá. Y solo hace falta revisar en el tiempo los demás puentes colgantes que fueron una seguidilla de caídas económicas. Un ejemplo histórico, y del cual se ha venido dando como información neta, es la crisis de 1929, una de las peores situaciones económicas que se pudo dar en toda la línea de tiempo de los países. Los más críticos de esa situación, ahora, la comparan con lo que se ha desatado en muchas sociedades en la actualidad. Pero, ¿actualmente, con referencia al pasado, cómo se ha producido esta desmesurada caída? La respuesta puede darse dentro de la misma pregunta, con una aceptación cíclica de lo que en el pasado no se solucionó correctamente, y que en el presente se han abrumado en secuelas. Fue en el momento en el que el “crack” hacía aviso, o ya estaba presente, pues Nueva York se había convertido en la mayor metrópolis, y en el que Wall Street era uno de los centros financieros más posicionados del mundo bursátil. Una paradójica creencia e ingenua, donde se mezclaba esa confianza de abundancia, y del que poco a poco vieron reducidas sus esperanzas. Esos años felices de prosperidad fueron el maquillaje perfecto para la bancarrota segura. Y al referirnos a esa segura bancarrota hacemos alusión a los 100.000 estadounidenses que quedaron desempleados. La especulación de un boom que antecedió a esta crisis fue ese síntoma más reconocido, pues la burbuja económica se veía venir, una dimensión que había surgido a principios de la década de 1920 y que hizo que miles de norteamericanos inviertan fuertemente en la bolsa, que incluso llevó a que un número significativo de personas se prestaran dinero para


abonarlo en Wall Street. Ya en 1929, los llamados brokers prestaban dinero diariamente a pequeños inversores más de 2/3 del valor de las acciones que estos compraban. Aproximadamente fueron US$ 8.5 mil millones en préstamos. Una gran exageración. Pues los mismos errores se cometen ahora con esta crisis palidienta y que origina el pus sobre la llaga. Y ante esto nace la pregunta:¿qué errores cometió en ese tiempo el gobierno de Hoover? Es sencillo: Hoover no aceptó, inteligentemente, la gravedad de los hechos. Usó el pensamiento estacional, como si eso fuera pasajero. Un error tardío: destinar fondos federales para el socorro de las bancas (cosa que ahora sí lo está haciendo el gobierno de Barack Obama). Y en la última escalinata está el no afrontar el desempleo. Estos errores son una suma de los muchos que se han venido dando en todo la epístola histórica. Las crisis que le siguieron no fueron para menos, aunque efímeras, supieron agregar un poco del miedo que se presenta ahora. La recuperación económica de EE.UU. se dio a través del sucesor de Hoover (el presidente Roosevelt), y del que puso a Norteamérica como generadora de su propia economía. Se logró restablecer el orden económico, basado en el funcionamiento de economías de escala y en un sistema intervencionistas del Estado. Esto garantizó la creación de una demanda pública, que impulsó al desarrollo industrial. Además, otros países utilizaron estructuras autárquicas, que consistió en generar sus propios recursos. Fue una década que se asoma, ahora, en nuestras realidades, que más allá de la simple moraleja, llevan a que la historia de la crisis se acumule como una bóveda de experiencias no aprendidas

La crisis financiera en países latinoamericanos: Latinoamérica no podía ser excluida de toda esta parafernalia bursatilera, puesto que las repercusiones también azotaron y azotan a nuestra región. Desde luego, la situación preocupa al mundo, por los efectos que ello genera. Asimismo, citaremos algunos países para resaltar de cómo afrontan la crisis financiera: Brasil, Chile, México y Argentina. Sobre Brasil, qué mejor que escuchar a Lula que en su programa radial, opinaba al respecto: “Una crisis de recesión en un país importante como Estados Unidos puede traer problemas a todos los países del mundo. Yo estoy convencido de que si Brasil tiene que pasar por algún aprieto será muy pequeño porque diversificó su balanza comercial. Lo más importante es el mercado interno”. Y es que siempre estuvo dentro de crisis que dominaron la economía brasileña. Lula sabe qué es pasar por dictaduras que hicieron de Brasil, en algún tiempo, un bloque de naipes derribado. Ya lo había dicho el presidente del Banco Central brasileño, Henrique Meirelles: "Paremos de hacer bromas; la situación es muy seria”. Estas declaraciones fueron tomadas por el diario La Tercera en octubre de 2008.


Es cierto que Brasil ha logrado diversificar sus exportaciones. También es cierto que su demanda interna ha ganado en importancia dada la mejora en el poder adquisitivo de la población. Pero también está claro que Brasil siente el impacto de la crisis a través del mercado de capitales. La crisis ha provocado un fuerte desarme de posiciones en activos financieros de Brasil. La economía ha perdido una sensible proporción de financiamiento de capitales externos y ello afectó la capacidad de las empresas para financiarse y poder llevar adelante sus proyectos de inversión y expansión. Por otra parte, el desarme de posiciones de los inversores ha generado también un efecto sobre la cotización del real el cual ha perdido valor frente al dólar. Como a otros países, el golpe a Brasil ha sido sentido de manera externa en las inversiones transnacionales En el caso de Chile, la crisis según el vicepresidente del Banco Central, Jorge Desormeaux, impactó en el comercio exterior y las condiciones financieras: “La crisis financiera mundial va a impactar a la economía chilena a través de los canales que ya mencioné -comercio exterior, los términos de intercambio y el canal financiero-, afectando por lo tanto los precios y el volumen de las exportaciones, así como el costo y el acceso al financiamiento externo”. Se puede pensar que esta restricción financiera que enfrentaría la economía puede afectar la disponibilidad de crédito interno dado que las empresas que se financian comúnmente en el exterior, deben recurrir al mercado de crédito doméstico. Lo positivo para Chile viene por el lado inflacionario: menores presiones le facilitarán la más que difícil tarea al Banco Central. Países pequeños como Bolivia son un poco más inmunes a la crisis en el corto plazo, pues no tienen una deuda soberana y además se cuenta con la solidez del sistema bancario, amén de una buena cantidad de reservas internacionales. Sin embargo, es un hecho que la burbuja planetaria se desinfla. A partir de ahí comienzan a generarse sinnúmero de cuestiones sin resolver y que pueden afectar al país en su conjunto. Bolivia, por dedicarse el Gobierno a la pugna política y a la implantación de su nuevo modelo de país en lugar de generar gestión responsable, ha perdido enormes oportunidades en el campo de la economía mundial, las que tal vez se pierdan para siempre. Los conflictos en Bolivia, adyacente a la situación, van un poco más a la deriva de no cesar en cuanto a su salida al mar, por el cual le ha traído muchas pérdidas económicas. México es probablemente la economía latinoamericana en donde más afecta la crisis al sector real. Andrés Manuel López Obrador, ex candidato presidencial y el líder de izquierda de mayor convocatoria en México opinaba al respecto: “Claro que nos afecta la crisis económica [de EEUU]: menos remesas, menos turismo, menos exportaciones y la posibilidad de un agravamiento y que la crisis económica del país se convierta en una crisis económica financiera”. Ya las entidades bancarias adelantaron en su momento que restringiriría el otorgamiento de créditos hipotecarios para todo el 2009, mientras que el


gobierno de México estimó que la recuperación de la economía llevará un tiempo las familias mexicanas deberán soportar un contexto adverso durante los próximos meses con deterioro del mercado laboral y mayores dificultades de acceso al crédito. Recordemos que ,aparte de la crisis, México ha padecido el problema de la gripe AH1N1, lo cual le costó un desfalque en sus ingresos en cuestión al ingreso turístico.

Ahora sí, Argentina, está recibiendo el impacto de esta crisis desde diferentes frentes. En primer lugar, la crisis repercutió en la cotización internacional de los commodities y con ello, impactó sobre la recaudación del gobierno argentino a través de las retenciones. En segundo lugar, el contexto financiero hostil agravará el problema de acceder a los mercados financieros internacionales. Para eso las declaraciones del asesor para Asuntos Latinoamericanos de la Reserva Federal en Dallas, Carlos Zarazaga quien coincidía diciendo: “En el caso de Argentina, obviamente habría un problema para refinanciar la deuda, con o sin acuerdo con el Club de París. A la Argentina (la crisis) le va a tocar tanto por el lado del financiamiento, como eventualmente por el lado del precio de la materia prima”.

Las consecuencias de la crisis financiera en América Latina: 1. Dólar Se ha presentado una devaluación de las monedas de cada país respecto al dólar del 11,85% correspondiente a $ 276,47 debido a los siguientes factores: • Exportadores son felices por el incremento desbordado ya que reciben más dinero por los dólares que le pagan y eso genera un mayor incremento en sus utilidades, ya que pese que en el momento de vender su producto tiene cubierto todo los costos este dinero se vuelve un incremento de más en sus arcas. El problema es que a la situación financiera muchas empresas se han visto abocadas al cierre temporal o total, generando una disminución total del comercio internacional, obviamente afectando el sector productivo del país, ya que no tendremos a quien venderles. • Las remesas familiares tendrían su boom pero desafortunadamente, debido a la situación en Estados Unidos los primeros en salir de sus empleos son los inmigrantes y eso genera que las divisas que tenían destinadas para la ayuda de sus familiares en el Latinoamérica sean destinadas a los gastos inherentes en el país. Disminuyendo notablemente las remesas a Latinoamérica. • La inflación genera un revés más, ya que la meta que no se terminó de cumplir el año anterior se le suma el ingreso alto en monedas de cada país, correspondiente a las divisas de


exportación y familiares generando un alto flujo de pesos en el mercado y así los precios tendrían a subir considerablemente. • Las importaciones son costosas ya que se tiene que pagar de más por los dólares adquiridos para dichos pagos y así aumentar el costo fin de los productos. 2. Financiero • Debido a la crisis financiera los grandes bancos restringieron el crédito a los bancos comerciales de Latinoamérica generando una para en los prestamos que las entidades financieras dan al sector productivo, ocasionando una para en a producción, ya que no tendrían con que financiarse las empresas. Tal y como ocurre en Europa. • La deuda externa y pago de las importaciones se vuelven de manera insostenible ya que los intereses s subirían considerablemente y probablemente generarían un alto índice de deuda externa, por no poder cumplir con las obligaciones que día a día suben mucho más de lo normal.

3. Consumo • Todas estas situaciones llevan a que el consumo se detenga, ya que los consumidores piensan más de dos veces para endeudarse y consumir como lo venían haciendo hasta ahora y destinaran sus recursos para el pago de sus deudas y el ahorro en lo que mas puedan, restringiendo así el consumir y generando que se aumenten los stock de inventarios y automáticamente se detenga todo plan de producción y eso llevara a un alto índice de desempleo, que subirá de un 10,6%, a un 15% al final del año. La crisis financiera internacional si bien afecta a las economías de la región, éstas tienen capacidad para atenuar sus efectos. Seguramente, después de algunos sacudones más, como los del lunes, las economías latinoamericanas habrán superado esta prueba demostrando la fortaleza y solidez alcanzada.

Posible solución Una de las tantas posibilidades, dentro de un margen comercial, es que la región incremente su comercio; pues esto sería una vía para lograr, al menos, integración dentro de este aspecto, y así poder verterlo en las oportunidades que puede originar la crisis en su conjunto. Es inimagible cómo pudimos caer en una crisis más, pero si no existe la cooperación entre los vecinos, es muy poco probable que podamos soportar todo el lapso que puede durar el derrumbe económico


Las diferencias están de lado en estos momentos. Es la oportunidad de actuar y auditar planes que sean un soporte coherente, ajustado a cada una de las realidades, y sosteniendo con el tiempo una herramienta que pueda prevenirnos ante situaciones como las que se vive ahora; esto, además, también nos servirá para que la cohesión entre los más países no sea tácita y protocolar. Necesitamos de un desarrollo económico sostenido. No lo podremos lograr si hay más conflictos entre países, o si individualmente no son capaces de comunicar los planes que se van a desarrollar.

La crisis financiera en el Perú Con respecto a Perú, el cuarto trimestre del 2008 se presentó con una desaceleración en el crecimiento del PBI , que avanzó a 7.9% (por debajo del 9.8% en el cuarto trimestre de 2007) pero la demanda interna creció 12,2% (frente al 11,7% del cuarto trimestre del 2007). O sea, sí no afectó. Pero somos unas de las pocas economías de la región que ha sabido esquivar los golpes más fuertes. Aunque, las exportaciones que el año pasado bordearon los 32 mil millones de dólares, el presente año se estima que estarán en el orden de 22 mil millones de dólares. Los efectos nocivos de la crisis representan, hasta ahora, la pérdida de más de 100 mil puestos de trabajo y una sensible caída de la capacidad adquisitiva de los salarios y el ahorro de la población. Eso se refleja en los mecanismos de acción social. Si por ejemplo, un ama de casa podía abastecer la canasta familiar con 20 soles en promedio, ahora, y con la subida de los precios, la cifra sube a 30 soles, promediando así la necesidad de la estabilidad de parte de los trabajadores. Los sectores más afectados son: la minería metálica y no metálica, la manufactura fabril de recursos no primarios, construcción, comercio y servicios. A ello le acompaña la nada menos inflacionaria cifra de 5.561 de los trabajadores del sector que se quedaron sin trabajo entre los meses de diciembre y enero de 2009. Hablamos de una crisis, y es por ello que no podemos caer en un escenario triunfalista de quienes minimizan los estragos económicos. Dentro de nuestro análisis, queremos insertar objetivos que podrían ayudar dentro de una política sostenida, y por el cual las palabras claves se descifran en paciencia, constancia, voluntad y prevención. A continuación enumeraremos dichos objetivos: •

Enfrentar la recesión, manteniendo adecuados niveles de crecimiento económico y generación de empleo.


Focalizar la ayuda del Estado a los sectores, productivos y regionales donde se esta perdiendo empleo masivo.

Atender de manera preferente, a los más pobres, a los ancianos y a los niños más carentes.

Estimular el crecimiento y el consumo de la producción nacional.

Mantener un adecuado equilibrio de la balanza comercial.

Establecer un programa especial para dar crédito al agro y a las mypes, reduciendo los intereses para estos sectores.

Ampliar los créditos hipotecarios para las personas de bajos y medios ingresos, reconvertir los créditos de dólares a soles y evitar el alza del interés en el sector construcción.

Impulsar una política de mayor resguardo de las reservas internacionales, y permitir un aumento paulatino y moderado del tipo de cambio para mejorar la competitividad de la producción y el equilibrio en el sector externo.

Brindar facilidades para obtener y refinanciar créditos en el sector agrario

Incrementar el financiamiento a la pequeña y microempresa, disponiendo una amor línea de crédito de parte de COFIDE y a través de las entidades del sistema financiero.

Dirigir las compras estatales preferentemente a las micro y el pequeñas empresas y productoras nacionales.

Establecer una política de defensa del mercado interno.

Establecer una política de créditos especiales para las empresas en crisis.

Aprobar el crédito suplementario para la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo PROMPERU orientado a relanzar el Fondo de Promoción de las Exportaciones.

Apoyar la internacionalización de empresas peruanas y la diversificación de mercados.


Medidas concretas para lograr salir de la crisis Impulsar de manera descentralizada y transparente, nuevos programas sociales, que combine empleo temporal y mejoramiento de la infraestructura productiva y de los servicios básicos de salud, educación y nutrición, en las zonas donde se esta perdiendo empleo masivo. Para campesinos y ganaderos pobres que por su actividad no se beneficien de los programas de empleo temporal, proponemos un programa de transferencia en dinero, para evitar que, impactados por la crisis tengan que rematar sus tierras y animales para sobrevivir y que los niños abandonen la escuela. Poner en marcha de manera urgente el aseguramiento universal en salud, brindando atención de calidad y medicamentos básicos in situ. Medidas Fiscales Aumentar de manera real el gasto público en infraestructura, en obras corta duración que generen empleo masivo, como una medida contra cíclica, dirigida a brindar ingresos a las familias pobres que consumen básicamente productos nacionales. Propiciar una política tributaria con sentido redistributivo y reactivador, basado en los impuestos directos y que asegure la financiación de las medidas que impone la crisis. Rebajar los precios de los combustibles para devolver ingresos a las familias y a empresas, aumentando la demanda y la competitividad, para ello proponemos reducir los impuestos y aportes al fondo de estabilización de los combustibles. Establecer un impuesto extraordinario al patrimonio de las empresas mineras, para amenguar la fuerte reducción de los ingresos tributarios.

Consecuencias de la Crisis en Europa Ya pasamos por el efecto en Latinoamérica, y en lo que más no interesaba: Perú. Pero, aunque no menos importante, Europa ha sido a una de las que más golpeó la crisis, y que en su trayectoria sigue dejando a millones de desempleados. Los 16 países europeos que utilizan como moneda al euro superaron el record de tasas de desempleo de los últimos 10 años. En julio, se registro la peor cifra de personas desempleadas (desde mayo de 1999) superando los 15 millones con una tasa del 9,5%. El nivel de parado (o desempleados) es desmesuradamente infranqueable e inquebrantable, puesto que sigue en aumento.


Según el especialista de la BBC Mark Sanders, España es el país que más ha sido afectado dejando la alarmante cifra de cada cinco personas una esta sin trabajo con una tasa de 18,5% de desempleo en el pasado julio. . La situación es particularmente dura para los adultos jóvenes, ya que el 38% de los menores de 25 años no encuentra trabajo. Este escenario también se repite en algunos países bálticos. Y si pensamos en la España de hace 10 años atrás, podremos encontrarnos con el boom inmobiliario que hizo que los Ibéricos adquirieran una confianza de crecimiento a largo plazo, lo que le permitiría dejar de ser la cola de Europa. En julio, el desempleo también creció en Francia, a pesar de que técnicamente el país emergió entre abril y junio de la recesión.En junio la tasa de desempleo era 9,6% y a fines de julio se registro un 9,8%. Alemania, que también emergió de la recesión entre abril y junio, vio trepar la tasa a 7,7% en julio. En cambio, los Países Bajos disfrutan de la tasa de desempleo más baja: registró 3,4% en julio. Es, sin embargo, en Lituania y Letonia donde los cambios han sido más profundos. En Lituania, la tasa superó el 16,7% en julio, lo que la deja bastante lejos del 5,8% del mismo mes del ano anterior, mientras en Letonia el total de parados llegó al 17,4% desde un 6,9% el año previo. Jennifer McKeown de Capital Economics concluye que los resultados de julio muestran que el desempleo en la eurozona crece a un ritmo más lento, pero todavía tendrá que pasar algún tiempo para que el mercado laboral se recupere. Lamentablemente, también pronosticó que en los próximos trimestres se tendrán tasas de desempleo más altas. El entierro de Europa en un corto paso no se había dado con tanta magnitud, donde las deudas crecen en varios sectores. Fueron, hasta hace poco, los españoles quienes tenían los índices más grandes en cuanto a consumo, cuestión que ha ido decreciendo con el pasar de los meses. En los hemisferios Latinos y Europeos, las empresas han sufrido una debacle, y del cual podemos decir que pudo ser anticipada. Se pudo hacer muchas cosas por prevenirla, pero la codicia y el descuido pudieron más. No hacen más que lamentarse, de llorar sobre leche derramada. Ya no se puede volver a la senda donde aquel caminante descuidado dejó. Mirar para adelante es lo único que nos queda. Europa ha mostrado luces de recuperación, pero no lo es todo. En Latinoamérica estamos aún soñando con TLCs , pero lo que no se dan cuenta los países de nuestra región es que necesitamos hacer un TLC para adentro. Europa sigues mal, no sabemos cuándo volverá a ser lo que fue en aquellos años de dormida en sus laureles.


A manera de conclusión. Puede sonar que, ante todo lo expuesto, la crisis se termina en estas hojas, pero no. Esto sigue. La clemencia por no reducir gastos se hace más larga. La ingenuidad se presenta en los más preparados países. Ya pudimos darnos cuenta que la crisis no es nueva, no es desconocida. Solo tenemos que aprender de las experiencias, que al parecer no se han aprendido. La magnitud es tan grande que ha afectado totalmente al los microentornos. Los suicidios se presentan con el pasar de los minutos. La gente no tiene dinero para pagar una hipoteca. Solo en EE.UU., muchos de los trabajadores se quedaban a dormir fuera de sus casas, y así devolver la casa que no podían pagar. No estamos hablando de una catástrofe natural, estamos hablando de una debacle humana. De una irresponsabilidad codiciosa e interesada. No nos extraña que muchos de los bancos quebrados pidan, ahora, fórmulas de rescate. No es novedoso que las economías inyecten planes de ayuda sin tener en cuenta que pueden pasar por una misma situación. No se puede tapar el cáncer con una curita. La inversión privada está sufriendo uno de los autogolpes que ellos mismos propician. La crisis de 1929 no nos ha enseñado nada. No nos ha servido de nada. Solo ha estado en el recuerdo de los empresarios. Solo ha sido un mal sueño que creyeron que no se volvería a repetir. Y es que no fue el único aviso, pues en los años noventa se presentaron dos destellos de crisis, pero que no pasaron a mayores. Y aún así, las empresas han solo pensado en las utilidades económicas. Solo pensaron en ellas. Solo por ese interés egocéntrico es lo que ha originado este impacto crucial, carente de estrategias que reparen el daño. No sabemos si para los próximos años se volverá a repetir esta misma situación. Lo que estamos seguros es que no se aprenderá casi nada de lo que pasa, porque el síntoma de interés es tan grande en las empresas, que nunca se preocuparán por hacer auditorias contra la crisis. Porque cuando la crisis pasa, pasa también el miedo, y con ello vuelve la confianza en que siempre estarán bien. No es fácil darse cuenta cuándo comienza una crisis, pero es sencillo saber que no podré recuperarme si no me anticipo ante tal derrumbe.



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