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Al poco rato regresó a casa mamá cabra. ¡Santo Dios, lo que vio! La puerta, abierta, todo volcado y revuelto; las almohadas, por el suelo. Buscó a sus hijitas pero solo la más pequeña con vocecita queda, dijo: –Mamá, estoy en la caja del reloj. La sacó de allí, y la pequeña le explicó lo que había pasado. ¡Mamá cabra lloraba desconsolada! Cuando ya no le quedaban lágrimas, salió al campo en compañía de su pequeña y, al llegar al prado vio al lobo dormido, roncando. Al observarlo de cerca, le pareció que algo se movía y agitaba en su abultada barriga. “¡Válgame Dios! –pensó–. ¿Serán mis hijitas, que se las ha merendado y que están vivas aún?” Y envió a la pequeña a casa en busca de tijeras, aguja e hilo. Abrió la panza al lobo, y saltaron las seis afuera sin daño alguno, pues la bestia, en su glotonería, las había engullido enteras. ¡Con cuánto cariño abrazaron a su mamá! Pero la cabra dijo: –Traigan

piedras; llenaremos con ellas la panza de esta bestia. Las cabritas trajeron

piedras y las fueron metiendo en la barriga. La madre cosió la piel y cuando el lobo se despertó, se encaminó a un pozo para beber agua. Al llegar al pozo e inclinarse sobre el brocal, el peso de las piedras lo arrastró y lo hizo caer al fondo. Viéndolo las cabritas, acudieron corriendo y gritando: –¡Muerto está el lobo! Y, con su madre, se pusieron a bailar en torno al pozo. Hermanos Grimm http://loscuentosdehadas.blogspot.com/2009/05/las-siete-cabritillas-y-el-lobo.html

Antología primer grado leemos  

PRIMER GRADO Dolorez Díaz Loera Irene Vargas León Elsy del Ángel Gómez Villamil María de los Ángeles García M. Claudia Regina Gómez Rodrígue...

Antología primer grado leemos  

PRIMER GRADO Dolorez Díaz Loera Irene Vargas León Elsy del Ángel Gómez Villamil María de los Ángeles García M. Claudia Regina Gómez Rodrígue...

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