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1.

¿Qué es un Emprendedor?

Un emprendedor es una persona que se enfrenta con determinación a acciones difíciles. El emprendimiento se puede aplicar en todos los campos la vida. Es habitual utilizar este término para designar a una persona que crea una empresa, pero esto no es totalmente cierto; emprendedor y empresario no es lo mismo. Un emprendedor busca nuevos retos, nuevos objetivos trabaja en cumplirlos. Por el contrario, un empresario es la persona que ve oportunidades de negocio, las lleva a cabo y busca generar sustentabilidad. Es decir, un empresario fue emprendedor en un momento inicial pero el emprendedor no tiene porqué ser empresario. Para ser emprendedor se requieren unas cualidades y habilidades especiales, de índole personal y social, como son, la creatividad, responsabilidad, iniciativa, capacidad para asumir riesgos, capacidad de sacrificio, y saber trabajar en equipo, entre otras. En la actualidad, el emprendedor pasa de ser principalmente un tomador de riesgos económicos a un innovador. Emprendedores como Steve Jobs o Mark Zuckerberg–no necesariamente motivados principalmente por generar ganancia económica- introdujeron innovaciones que transformaron profundamente un área económica o la sociedad entera. Esto estaría en sintonía con la concepción que Schumpeter tenía del emprendedor: persona que, superando dificultades, incorpora tales innovaciones a los procesos del mundo real.

2.

¿Qué es Espíritu Emprendedor?

Como dijimos anteriormente, la idea de emprendedor va asociado a la iniciativa, a la acción, a la capacidad de innovar, de probar cosas nuevas. Espíritu emprendedor no es lo mismo que espíritu de empresa, éste último consiste en identificar oportunidades, reunir recursos y generar sustentabilidad. Para definir el espíritu emprendedor, debemos tener en cuenta dos facetas:

Por un lado, un concepto amplio, relacionado con actitudes, capacidades y cualidades personales y sociales, que no se tienen porqué centrarse en la creación de empresas. El espíritu emprendedor puede ser una actividad promovida desde la enseñanza y que consiste en la adquisición de una serie de cualidades personales y habilidades sociales y directivas:


Cualidades personales

Habilidades sociales

Habilidades de dirección

-Iniciativa -Autonomía -Espíritu de superación -Perseverancia -Autocontrol -Confianza en sí mismo -Sentido crítico -Creatividad -Asunción de riesgo -Espíritu investigador e innovador -Responsabilidad -Motivación de logro -Espíritu positivo -Capacidad de decisión -Autodisciplina

-Trabajo en equipo -Actitudes tendentes a la cooperación -Capacidad de comunicación -Capacidad para relacionarse con el entorno -Sensibilidad a las necesidades de los otros -Capacidad para exponer y defender las propias ideas ante los demás

-Planificación, toma de decisiones y asunción de responsabilidades -Capacidad para afrontar los problemas y encontrar soluciones -Capacidad de persuasión -Capacidad de liderazgo -Capacidad para la organización y optimización de recursos

Por otro, un concepto específico-técnico, dirigido a la creación de empresas:

3.

o

Proyecto empresarial.

o

Plan de marketing.

o

Entorno jurídico.

o

Estudio económico-financiero.

o

Puesta en marcha del proyecto.

El Espíritu Emprendedor en Europa

El objetivo fundamental de la UE es hacer de Europa un lugar atractivo para la actividad empresarial. Unión Europea y los Estados miembros han situado y sitúan el fomento del espíritu emprendedor entre uno de los objetivos cruciales en sus políticas de empleo, educación y económicas. Tal vez ante la evidencia de que los países de la UE no aprovechan suficientemente su potencial empresarial Desde la UE se anima a los países miembros a cambiar su mentalidad actual por una mentalidad emprendedora, fomentando valores empresariales y atajando el temor a asumir riesgos. La UE es consciente de la importancia vital de la educación, por ello, resalta la necesidad de crear una cultura emprendedora desde los primeros años de escuela. Impulsando actividad emprendedora se beneficia al conjunto de la sociedad, incluso más allá de su


aplicación a la iniciativa empresarial. Para ello es necesario desarrollar en los niños las cualidades personales que constituyen la base del espíritu empresarial: creatividad, iniciativa, responsabilidad, capacidad para asumir riesgos, independencia y trabajo en equipo. De esta forma la educación dejaría de ser una mera transmisión de conocimientos a favor de un verdadero aprendizaje significativo que haga del alumno una parte de la ciudadanía activa del mañana. Para alcanzar este objetivo, todas las propuestas realizadas desde el ámbito europeo en torno a la educación y la formación recogen la importancia de incluir dentro del grupo de competencias básicas (leer, escribir y aritmética elemental) tecnologías

de

la

información,

idiomas

extranjeros,

otras cinco cualificaciones:

cultura

tecnológica,

espíritu

emprendedor y habilidades para la socialización.

4.

¿Por qué introducir el espíritu emprendedor en la escuela española?

La educación es una pieza clave a la hora de crear una verdadera cultura emprendedora, la cual reportará múltiples beneficios para toda la sociedad, independientemente de su aplicación o no a iniciativas empresariales. Un factor importante a tener en cuenta es el contexto actual. Vivimos en una sociedad en la que se han producido profundos cambios a nivel social y económico. Globalización, movimientos

sociales,

automatización…

todos

estos

factores

producen

rápidas

transformaciones en la sociedad, aumentando su complejidad y evidenciando la necesidad de buscar soluciones creativas. En el pasado, las grandes empresas y el Sector Público

eran los grandes motores de

creación de empleo, hoy sin embargo, queda patente que el Sector Público tiene un techo y que la gran empresa cada vez subcontrata más, haciendo uso de pequeñas empresas, que son más ágiles y flexibles y se adaptan mejor a los rápidos cambios que se producen en los mercados.

De

ahí

que

sea

cada

vez

más

necesaria

la

existencia

de

personas

emprendedoras, que tengan inquietudes, ganas de innovar con nuevas ideas o proyectos y creen empresas que generen riqueza para el país, haciendo

de España un país cada vez

más competitivo. Es por todo esto por lo que desde la escuela se debe fomentar la

inquietud por el

autoempleo como posible salida profesional y concienciar a los estudiantes de la importancia que tienen las pequeñas empresas en la creación de empleo y riqueza. Con todo esto, podemos afirmar que en Educación Primaria (6-12 años) se debería: •

Asentar las bases del emprendizaje.

Adquirir hábitos de trabajo.

Desarrollar la confianza en uno mismo.

Propiciar un sentido crítico en el estudiante.


Fomentar la iniciativa y creatividad.

A su vez, en Educación Secundaria Obligatoria (12-16 años) se deben consolidar estas capacidades básicas adquiridas en E.P. y añadiendo algunas nuevas como la Capacidad para planificar y organizar recursos y tomar decisiones, evaluando sus posibles consecuencias. Es preciso concienciar al alumnado de que el riesgo es algo inherente a la vida, que es algo positivo y que se aprende tanto de los éxitos como d los fracasos. Si bien es cierto que antes de tomar una decisión hay que analizar todos los factores posibles, establecer estrategias y ponderar las consecuencias

5.

Principales dificultades que nos encontramos en el aula

Entre las posibles dificultades podemos destacar las siguientes: •

Escasos materiales didácticos atractivos.

El propio Sistema Educativo, que no incentiva suficientemente la creatividad, no potenciando determinadas cualidades personales y que tiende a buscar la uniformidad.

Carga excesiva de objetivos y de burocracia. Es necesario coordinar esfuerzos a la hora de introducir nuevas tareas en el aula para evitar la lógica sobrecarga del profesorado.

Profesores poco formados en este ámbito. Se hace evidente la necesidad de dotar de materiales metodológicos y herramientas adecuadas a los profesores así como de involucrarles, formarles y motivarles.

Escasez

de

vocación

y

desconocimiento

del

mundo

empresarial.

Se

debe

concienciar al profesorado del importante rol que desempeña el empresario en la creación de riqueza y empleo. •

Rol de profesor tradicional. El maestro ya no es un conocimientos, ni primordial.

El

mero transmisor de

tampoco el mantenimiento de la disciplina es el objetivo

maestro

actual

es

aquel

que

estimula

la

creación

de

comportamientos innovadores y creativos en los alumnos, les proporciona retos y les motiva para resolverlos utilizando todas las herramientas necesarias y la tecnología disponible.


6.

Actividades para trabajar el espíritu emprendedor en el aula

Entre las múltiples opciones que se pueden llevar a cabo en el aula podemos resaltar: •

Talleres.

Juegos.

Creación de miniempresas en la clase.

Visitas a diferentes empresas, facilitando de esta forma el conocimiento de la realidad socio-económica y la adquisición de modelos de referencia.

Propuestas de mentorización (empresarios que apadrinen iniciativas promovidas por jóvenes)

MATERIAL EMPRENDIZAJE  

Por qué es importante el emprendizaje

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