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Javier Torres

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odo nos lleva a celebrarlo, aun si desconocemos el por qué. El próximo 21 será el día en que el sol se mantenga quieto, solsticio, y nosotros Santiago Uno, vamos a responder a esta cadencia, en cortejo, desde nuestra casa frente a la Puerta de Aníbal y el Palacio de Lis, llevando en andas las naves encendidas, que botaremos en el azud de entre puentes. Antes, trascurriremos por los adoquines del puente romano-barroco, en esta sucesión. Y ya en los arrabales, río arriba, hasta llegar al remanso del azud, replicando a la noche, en homenaje al primer dios declarado por el hombre como origen de la vida y al que ofrece su mayor conquista: fuego. Este rito, es otro de los muchos que en todo el mundo hará el ser humano, con la noche del solsticio, respondiendo, aun si no sabe por qué, a una cadencia que viene dándose desde hace miles de años y que le relaciona con el sol, la vida y el fuego. Este ritual sólo nos compromete con los nuestros, con la estética y con el sentido de la vida. Y te invitamos a ti, para que te conformes como parte de los nuestros y con nosotros celebres la vida, con una ofrenda en forma de barcos que iluminarán la cámara oscura que es el río en la noche más corta del año. Cuando tantos fuegos nos aturden, queremos remitirnos al primero, al que cambió radicalmente la vida de los nuestros, contenerlo en naves de bajío, y depositarlo en otro para el que reclamamos atención, cuidado y respeto: el río. Desde este solsticio que viene, invitamos a Salamanca a que celebre la vida, de esta particular manera en la que nosotros y los nuestros (entre los que te encuentras tú) lo vamos a hacer. Como una forma cultural particular, propia, original y que la va a decantar de entre todas las demás ciudades. Ecos de Santiago 57

Ecos de Santiago  

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