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Un día del año 1988, Oh Dae-su, un hombre que lleva una vida de lo más normal con su mujer y su pequeña hija, es secuestrado delante de su casa. Cuando se despierta, está encerrado, sin saber dónde ni por qué. Mientras Dae-su intenta aclarar qué le ha pasado, se queda horrorizado al oír en las noticias que su esposa ha sido brutalmente asesinada. La policía explica que Dae-su es el principal sospechoso ya que se ha encontrado sangre suya en el lugar del crimen. El tiempo pasa, y decide escribir todo lo que ha hecho en su vida que haya podido causar dolor a otros. Mientras escribe, murmura: "He hecho daño a demasiadas personas. Seguro que el hombre que ha matado a mi mujer y me tiene aquí es una de ellas". Poco a poco, Dae-su se acostumbra a la penumbra de su celda y hace ejercicios físicos y mentales. Jura que se vengará del hombre que ha destruido su felicidad. Un día, alguien vaporiza la habitación con gas y Dae-su se desmaya. Dae-su vuelve en sí. Está libre. Le han dejado un teléfono móvil y una cartera llena de dinero. Recibe la llamada de un extraño, que le dice que ahora le toca descubrir el porqué de su encarcelamiento. Un pasado olvidado le revelará el secreto Nadie sabe de su paradero durante 14 largos años, pero nosotros sí podemos verlo, recluido en una habitación a la que le traen comida y en la que planea una fuga y sobrevive pensando en la venganza contra su captor en cuanto quede libre. Cuando por fin vuelve a ver la luz solar intenta buscar a la persona que le hizo eso, no tanto para vengarse como para saber porqué lo hizo. Pero ese personaje también le busca a él, trabándose en ese momento una relación entre ellos regada de odio, violencia y muchísimas dudas.


El argumento parte de ese desconocimiento que tenemos de lo que le está pasando al protagonista, porque sólo sabemos lo mismo que él sabe. Después un guión retorcido pero ingenioso consigue que nos vayamos cada vez interesando más en la historia, atractiva y entretenida.


esta buena la pelicual es buena