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MONICIÓN DE ENTRADA: Seguramente la mayoría de vosotros habéis plantado alguna vez en un algodón o en una maceta un garbanzo, una judía o una lenteja. Para que salga la nueva planta, la semilla tiene que estar a oscuras, tiene que destruirse y tiene que morir. ¿Recordáis? De estas imágenes negativas hablábamos el domingo pasado. Hoy es el último domingo de Cuaresma. En estas Eucaristías hemos celebrado que, aunque hay malos momentos, tentaciones, destrucción, oscuridad y muerte, Jesús lo vence todo con su amor, porque él es vida y luz. Jesús es nuestro letrero indicador que nos conduce por el camino de la felicidad. En la Eucaristía de hoy vamos volver a celebrar la misma realidad, recordando las imágenes de esta Cuaresma.

Primera Lectura: Jer 31,31-34. El profeta Jeremías nos habla de un nuevo pacto, una nueva alianza que Dios hace con su pueblo ¿Dónde dice el Señor que pondrá esa alianza?

Salmo responsorial: 50, 3-4. 12-19 Oh Dios, crea en mí un corazón puro. Segunda lectura: Heb 5,7-9 En este texto de la carta a los Hebreos, podemos comprobar que a Jesús no le fue fácil ser fiel al pacto de amor con los hombres. Pero, a pesar de todo, Jesús nos amó hasta la muerte. Evangelio: Jn 12,20-33 El Evangelista Juan compara a Jesús con un grano de trigo que cae a la tierra y muere, pero después da mucho fruto. PRECES: 1. Ayúdanos, Señor, a morir a nuestro egoísmo para dar muchos frutos de generosidad Todos: AYÚDANOS, SEÑOR 2. Ayúdanos, Señor, a morir a nuestra pereza para dar muchos frutos de responsabilidad. Todos: AYÚDANOS, SEÑOR 3. Ayúdanos, Señor, a morir a nuestra violencia para dar muchos frutos de paz.


Todos: AYÚDANOS, SEÑOR 4. Ayúdanos, Señor, a morir a nuestra tristeza para dar muchos frutos de alegría. Todos: AYÚDANOS, SEÑOR Todos: Recoge, Señor, nuestros deseos de ser una semilla, y riégala con tu fuerza / para que nos transformemos en frutos / que podamos compartir con los demás. Amén.

INVITACIÓN A COMULGAR: En esta Cuaresma hemos aprendido a seguirte por un camino en el que hay que aprender a renunciar a muchas cosas en favor de los demás, en el que hay que construir sobre lo destruido y hacer luz en la oscuridad. Tu muerte y resurrección que vamos a celebrar dentro de unos días, nos enseña el camino de los momentos difíciles. Gracias, Jesús, por ir delante de nosotros. Gracias por venir a nuestro corazón.

DESPEDIDA: Nuestra reunión

ha terminado. El próximo domingo es Domingo de Ramos y comienza la

Semana Santa. No olvidemos durante esta semana las palabras de Jesús: "Si el grano de trigo cae en tierra y muere da mucho fruto."


Domingo 5º de Cuaresma