Page 1


Producción y organización Caja Mediterráneo. Obras Sociales Comisario

Pedro Luis Nuño de la Rosa textos Pedro Luis Nuño de La Rosa

Alfonso Sánchez Luna Kosme de Barañano diseño Y MAQUETACIÓN Cota Cero Fotografía

Emilio Roselló Tormo Diseño de producción IDILAB – Universidad Miguel Hernández MONTAJE Y TRANSPORTE Transportes Rafa Gómez S.L., Rampa Arte Impresión

Gráficas Antar, S. L. SEGUROS Mediterráneo Correduría de Seguros, S. A. © de los textos e imágenes: los autores © Edición Caja Mediterráneo   ISBN: Depósito Legal:

Sánchez Luna


L

a pintura de Alfonso Sánchez Luna es el resultado de una cuidada ejecución artesanal, que refleja pasión por la investigación y búsqueda de la belleza. De esta manera, se posiciona su obra en una dialéctica calculada y precisa, en la que podemos detectar un trasfondo pedagógico por la labor docente del artista en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández de Altea. Con estas premisas, y no podía ser de otro modo, en la obra de Sánchez Luna apreciamos un deseo de transmitir un desarrollo interno e intuitivo. Es un sentimiento trasmutado en gesto, en ritmo plástico. En la exposición que nos ocupa, Crisólitos, el artista realiza distintas interpretaciones en pintura (temple y acuarela) y grabado sobre papel en torno a los poemas de Ovidio. Los cuadros y los grabados son sugerencias de las imágenes poéticas, especialmente de la inmortal obra “metamorfosis”. En torno al Crisólito, extraño mineral precioso que inventó la fértil imaginación del poeta latino Ovidio, Sánchez Luna nos ofrece 24 piezas maravillosas en las que es fácil valorar la factura de sus trabajos y la claridad de los mensajes que nos transmite. Para la Caja de Ahorros del Mediterráneo es un verdadero motivo de orgullo, ofrecer al público la obra de una artista alicantino, Alfonso Sánchez Luna, en la que generosamente expone al espectador su intimidad a través de una obra que conecta de una manera mágica con la poesía de Ovidio.

Caja Mediterráneo



CRISÓLITOS Sánchez Luna



CRISÓLITOS Sánchez Luna


A los que han hecho posible este proyecto: La fértil imaginación de Ovidio, el decidido apoyo de Armando y mi familia, especialmente Eva.



CRISÓLITOS Sánchez Luna



CRISÓLITOS Sánchez Luna


índice 10

LA GOTA HORADA LA PIEDRA La metamorfósis como viaje

Pedro Luis Nuño de la Rosa

28

PAISAJES INTERIORES

Kosme de Barañano

32 CRISÓLITOS

Alfonso Sánchez Luna 37

OBRAS

79 Curriculum



CRISÓLITOS Sánchez Luna



CRISÓLITOS Sánchez Luna


La gota horada la piedra

Pedro Luis Nuño de la Rosa

H

ace años que vengo siguiendo la obra de Alfonso Sánchez Luna. La he visto hacerse, remirado hecha, discutido cuadro por cuadro en el estudio, expuesta a muchos terceros, admirada y envidiada, no entendida, y, en definitiva vivida personalmente como un connaisseur de excepción que la ama más cuando mejor se la sabe. Dos de los mejores escritores del siglo XX bautizaron con los nombres de los grandes poemas clásicos sobre la épica del hombre y de los hombres a sus dos y respectivas obras fundamentales, e hicieron de ellas un viaje paralelo en sincronía con sus respectivos mitos: Joyce en su Ulises, y Kafka en su Metamorfosis; pues bien, ahora Alfonso Sánchez Luna se ha embarcado en la nave de Publio Ovidio Nasón calafateada con dos mil años de ese magma que venimos en llamar Historia del Arte, para desde el autodestierro de Altea poner el silencio al servicio de la astucia del artista, ya no adolescente, pero sí redivivo de esperanzas como el navegante iniciático que se adentra en el caos de la abstracción (abstraerse de la realidad ajena) buscando en el mar del eclecticismo artístico actual una Ítaca no figurativa. De nuevo la metáfora busca la metonimia y ambas se unen en la yuxtalinealidad de los cuadros cotejados en las seriaciones que describen la metamorfosis, esta metempsicosis, de una plástica intransferible y ya muy alejada del “origen” (en su sentido griego) de las “cosas” pintadas, traspuestas y naturalistas, incluso de las influencias originarias patentizadas por los grandes inductores de la abstracción lírica. Un “origen” temporal que el entonces “artista cachorro” inicia en San Carlos, Facultad de Bellas Artes de Valencia, donde pasará desde 1984 a 1990 aprendiendo todas las disciplinas académicas que lo hacen oficialmente Licenciado, aunque no artista, pues artista siempre se es antes y después de la Academia, nunca entretanto. De aquella época universitaria, especialmente recuerda Alfonso al catedrático de grabado Antonio Tomás, quien les enseñó todas las técnicas del grabado, disciplina por la que curiosamente Sánchez Luna, que no había visto un tórculo hasta entonces, se vería inmediatamente cautivado en una especie de ars amandi del artista virtuoso con su instrumento. Para los estudiantes de una España en pre democracia eran los años de la oficialización pública de las vanguardias, de los primeros Arco, y de una estética muy en la línea de los 80 y de la vuelta a la pintura-pintura. Y fue entonces cuando llevados por la “movida” general de otra “revolución sin Revolución” los jóvenes empezaron a mirarse en “figurativismo romántico” 10

CRISÓLITOS Sánchez Luna

de la Alemania de posguerra y en la Italia de un Bonito Oliva, crítico que se había hecho famoso años atrás por su apoyo a los “Povera” e intentaba reverdecer descubrimientos con su artificiosa e inconexa Transvanguardia; además de una exposición sobre los últimos neoyorkinos que se realizó en el Palacio de El Retiro en 1983 y que tuvo enorme resonancia entre los estudiantes de Bellas Artes de toda España, pues por una vez la meca del últimísimo Arte Moderno asomaba a Madrid enlatada en una antológica selección bajo el amplio y común denominador de Tendencias en Nueva York, y no al revés como venía sucediendo con los poquísimos artistas españoles que alcanzaban el permitirse cruzar el océano, como más tarde haría Sánchez Luna, y aún hubo alguno de quienes se harían grandes entonces, que debieron conformarse con viajar y trabajar en el evidenciado París por tenerlo más asequible y a trasmano para después volver a España fichados por galerías e instituciones que necesitaban cambiar su cartelera de estrenos y éxitos. Y es en los años del subidón democrático cuando empiezan a sonar los Barceló, Sicilia, Alfonso Albacete, y el Hortelano, por poner algunos ejemplos mediáticos lanzados a partir de las nuevas instancias políticoculturales y estancias privadas, como los museos de nueva creación, o las galerías de arte más comprometidas o actualizadas. Valencia vive entonces un cierto impase desde su anquilosamiento en los 70 porque un Madrid, entre D.C. y D.F., tira del carro, Barcelona anda en introspecciones nacionalistas, y en la nueva capital de la Comunidad Valenciana apenas queda el recuerdo oficial de aquel Parpalló amalgamado y el posterior neo-pop comprometido contra la dictadura franquista, o de creadores muy puntuales como el minimalista Jordi Teixidor, quien tendrá gran anuencia sobre Alfonso, o el geométrico Iturralde, profesor de San Carlos, aunque nunca llegó a darle clases al alicantino. Si acaso comienzan a sonar el escultor Miquel Navarro y la pintora Carmen Calvo (que por entonces también vive y trabaja en París), pero poca cosa más. Los referentes están muy lejos de una ciudad que, comienza a resituarse con el incipiente IVAM, y con algunas galerías como la clásica Punto, o las más novedosas de Luís Adelantado o Tomás March que los estudiantes de Bellas Artes visitan como a verdaderos templos de lo iniciático. Son tiempos de discusiones hasta el amanecer con la vieja siempre retomada polémica sobre figuración versus no-figuración, sobre la anécdota como recurso o la ausencia de toda literatura en la obra que se quiere 11

CRISÓLITOS Sánchez Luna

Franz Kafka


Gèrard Schneider

Antoni Clavé

incontaminada. Alfonso y sus amigos debaten sobre los bueyes degollados de Rembrandt y la revisión de Soulages, sobre el Papa Inocencio X de Velázquez y de Bacon, sobre Informalismo europeo de los Jean Fautrier, Burri y Millares, como artistas genuinos de la materia en el cuadro, y por supuesto Tapies. Pero, y aún más si cabe en las exclusivas preferencias de Alfonso, están el suizo Gérard Schneider, un caso aparte en la abstracción lírica europea proveniente de los más puristas como Miró o Masson; y en el catalán-parisino Antoni Clavé, especialmente admirado por sus investigaciones sobre materiales y técnicas de grabación. Después, pero más como concepto ideo-plástico en un Sánchez Luna ya absolutamente decantado por la abstracción que viene del mentado Schneider, y del granadino Guerrero: un americano en La Alambra. Y entre los contemporáneos, que empezaban a triunfar en las convocatorias de Arco, Luís Fega, José Manuel Broto o Ferrán García Sevilla, adscritos todos ellos a la no-figuración. En esta época de formación y búsqueda de identidades tendrá especial relevancia sobre A. Sánchez Luna, ya muy metido en tórculos y planchas, el profesor de grabado José Manuel Guillem Ramón: un verdadero experto en todas las técnicas de la estampación, de la seriación, etc., pero con cierta preferencia por la litografía tan de moda entonces por el sentido, originariamente marxista y después warholiano de popularizar el Arte a base de seriaciones. Con el tiempo el profesor Guillem será también director de la Tesis Doctoral de Alfonso Sánchez Luna, tutelando sus estudios en EE.UU y ayudándole a una reestructuración teórica cuando regresó a nuestro país. Otro profesor de quién guarda un hermoso recuerdo es Manuel Domenech, que les daba clases de pintura con extraordinaria didáctica y les enseñó la dificultad de manejar los materiales plásticos, pero también los delicados resultados del difícil temple, una de las principales técnicas utilizadas posteriormente por el Sánchez Luna pintor, a base de conseguir transparencias pintando por capas para sacar la sutileza de color y sus tenues modulaciones, a base de disgregar aglutinantes, con esa libertad absoluta y espontaneidad que sólo puede permitirse el lirismo de la abstracción in-formal. Como ya hemos contado más de una vez, Alfonso Sánchez Luna, después de cursar sus estudios, y no muy convencido con aquel bagaje tan de retros e incipientes vanguardias españolas de los setenta, mezcladas con las no menos retro-academias profesorales, al tiempo que en España imperaban modas bastante ajenas a sus deseos creativos, (si acaso el

Rafols Casamada redivivo y los incipientes anteriormente citados) se cargó de razones y valores para cruzar el Atlántico y presentarse en el Tamarind Institute de la Universidad de Nuevo México (Estados Unidos) donde, además de entablar conocimientos sobre lo mucho que entonces se cocía en aquel país de todos los eclecticismos posibles, también le sirvió su estancia-descubrimiento para ampliar los estudios de post-grado en una disciplina como la litografía que, en aquella España todavía anclada en las viejas técnicas enciclopédicas de la reproducción seriada a la que aún el linóleo como material prensado, pero de gran maleabilidad y facilidad para trabajar sobre él, le quedaba bastante lejos. Alfonso comprueba de primera mano los distintos contactos con una cultura eminentemente europea en sus fundamentos, pero tan trufada de mestizajes indígenas, de aportaciones orientales que, si mucho influyeron en Motherwell, Rothko o en los signos caligráficos de Kline, todavía más lo haría en Gottlieb y sus pictografías, y en Guston o Still a la hora de adentrarse tanto en las texturas como en los matices cromáticos; y posteriormente, cuando se agota esta gran primera etapa del informalismo americano y existencial a principios de los sesenta, la figura recupera su pulso comunicativo y la necesidad de volver a contar cosas inteligibles para el gran público especialmente en todo el movimiento pop desde la literatura a la música pasando, obviamente, por el Arte. Las convergencias estilísticas estadounidenses hacen que Alfonso se contamine, en el mejor sentido intelectual de la palabra, de una manera bien distinta de ver las cosas con el marchamo de lo inmediato y sin demasiadas veneraciones al pasado secular. Un pasado que allí y cuando llega Sánchez Luna ya eran los Warhol, Robert Rauschenberg, Linchestein, Hamilton, etc., como sus venerados informalistas ya quedaban en los altares de los museos y exposiciones antológicas cuales axiomáticos iconos de un nuevo clasicismo perfectamente digerible por el stablismen. En América el alicantino aprende que la creación es libre, pero las técnicas bien utilizadas y según manda el profesorado son de obligado cumplimiento; algo así como un diferente academicismo basado en la pura especialización y en el rendimiento. Y de paso entra en contacto con una enorme bibliografía de la que se carece en España. Por otra parte puede ver de primera mano y en directo creadores muy contemporáneos que sólo conocía de las revistas de Arte, comprobando como el eclecticismo ha sustituido a la unidireccionalidad. Allí ya hace tiempo que ha periclitado Robert Motherwell

Sánchez Luna Aguafuerte 1987

12

CRISÓLITOS Sánchez Luna

Sánchez Luna Litografía 1990

13

CRISÓLITOS Sánchez Luna


por inútil la polémica figuración versus no-figuración; es más, sus admirados informalistas, como señalábamos anteriormente, son parte esencial de la hagiografía oficial del Arte Americano, santones sobre los que se escriben tesis doctorales y se realizan enormes y completas retrospectivas en los museos, y, por tanto sujetos a la dialéctica de la negación que todo artista emergente adopta como primer mandamiento.

Sánchez Luna Aguafuerte 1990

De vuelta a España en 1991, el artista, ahora no tan “cachorro”, debe sobrevivir: y para ello trabajó dando clases en academias de dibujo por varios puntos de Alicante, hasta que, atendiendo la necesidad del Instituto Juan Gil Abert, donde buscaban experto en grabado, Alfonso empezó a ocuparse, siempre de la mano de Fernando Chapín, pintor-grabador encargado de los talleres didácticos que eran extensión del Instituto Eusebio Sempere, de realizar cursos más o menos esporádicos y según la demanda de cada momento. En cualquier caso su contacto con las técnicas de grabación y estampación es continuo porque tiene la facilidad y posibilidad de trabajar con buenas herramientas y materiales traídos hasta la sede del Instituto para darle un utilitarismo didáctico al hasta entonces meramente teórico Centro Eusebio Sempere en la calle Tucumán; asimismo se dota esta mini-sede artística, y casi única en Alicante, de una biblioteca medianamente aceptable como plataforma documental y bastante sólida para posteriores experimentaciones sobre lo mucho que Alfonso había especulado y entre-adivinado en los EE.UU. Alternó, en el largo periodo que va de 1992 a 1999, estos cursos ocasionales promovidos por La Diputación, dando clases particulares, tanto a aficionados que querían dominar la técnica y tener unas bases mínimas que acortaran su camino, como también preparaba a futuros estudiantes de Bellas Artes que debían superar unos mínimos dibujísticos. Y, también ocasionalmente, ejerció por meses, incluso trimestres enteros, el profesorado de Dibujo y Artes Plásticas en los Institutos de Enseñanzas Medias de Ibi y de Torrevieja al estar apuntado para sustituciones eventuales como parte de la bolsa de trabajo, aunque tenía meridianamente claro que no deseaba acabar enseñando a bachilleres. Por eso mismo y mientras da clases esporádicas allá donde salen, sigue enfrascado con su tesis que acabará titulando: “De litografía contemporánea en EE.UU. desarrollo técnico y expresivo”. Viaja regularmente a Valencia visitando al profesor Guillem, quien además de asesorarle como mentor doctoral muy puesto en la contemporaneidad,

Sánchez Luna Técnica mixta 1999

Sánchez Luna Aguatinta 1993

14

CRISÓLITOS Sánchez Luna

15

CRISÓLITOS Sánchez Luna


no deja de animarle y alimentar sus sueños docentes para que Alfonso acabe entrando en la Facultad a dar clases. Naturalmente la Facultad de San Carlos en Valencia está sobresaturada de profesorado, además de funcionar los departamentos como camarillas blindadas; así que habrá de esperar a que se abra el más mínimo hueco en Valencia, algo impensable viviendo en Alicante, o a que por fin se inaugure la Facultad y campus de Altea dependiente de la Universidad Miguel Hernández.

Imprenta de Gutenberg (xilografía)

Freud por Warhol

En apretada sinopsis debemos apuntar que la tesis de Alfonso Sánchez Luna trata de dar un repaso desde finales de los 60, años en los que estaban perfectamente consolidadas las corrientes minimalistas y pop, hasta adentrase en los 70 y en los 80 llenos de dubitaciones y llegar a los 90 y sus mestizajes dentro del arte americano en todas sus corrientes y estilos facturados mediante la litografía. Contiene, además, un extenso Catálogo Razonado de toda la obra analizada, y una reflexión sobre la trayectoria estilística y de autores concretos, para redondearse con varios capítulos específicos acerca del desarrollo técnico- expresivo de las obras y, esencialmente, cómo se aplica con una base tradicional en sus orígenes renacentistas, la experimentación de la vanguardia en la litografía. Es decir: cómo la estampación y grabación han dejado de ser meros mecanismos de reproducciones seriadas para convertirse en herramientas de creatividad única, ya sea en los monotipos, de los que tanto provecho sacará Sánchez Luna, como en la pura experimentación de las planchas y del papel gracias a los nuevos productos químicos y a las resmas con todo tipo de gramajes y tamaños. Por fin y ya en el 1999 lee la tesis doctoral, que despierta un considerable interés tanto en el tribunal como posteriormente en muchos compañeros y alumnos de otras Facultades por cuanto tiene en España de novedosa dado que casi nadie, por no decir nadie, había trabajado con linóleo; y poco después comienza a dar clases como doctor, y por ende superado un importante condicionamiento académico, en la Universidad Miguel Hernández, donde enseña técnicas de grabado y estampación en el recién creado campus de Altea, y encuentra el decidido apoyo del decano, catedrático y escultor Ramón de Soto. Ramón, más artista que profesor, ha querido montar una facultad de Bellas Artes muy contemporánea con instalaciones abiertas, y unos planes de estudios que se salen del común, al menos hasta donde permiten los reglamentos universitarios de ámbito nacional. Hay en esta Facultad relativa libertad teórica en las prácticas cotidianas, así como trabajo de campo y en equipo con los alumnos; algo que le viene muy bien a Alfonso acostumbrado como está al sistema docente americano menos encorsetado y más pluridisciplinar que el español.

16

CRISÓLITOS Sánchez Luna

Y en las clases de grabado y estampación seguirá tres cursos hasta que a partir del 2002 simultanea sus clases habituales con una asignatura más teórica y sugestiva que se llama, y por darle un nombre: Estrategias Creativas del Dibujo. Asignatura que le obliga a contactar permanentemente con ese “Impacto de lo nuevo” que Robert Hughes define como herencia romántica del arte contemporáneo, y al mismo tiempo como racionalidad e irracionalidad creativas a la hora de abordar una obra, especialmente no-figurativa, por el artista actual liberado de cualquier perjuicio, o, precisamente maniatado y obligado a innovar-especular por esa misma condición de modernidad. Ambas clases, una en el campo teórico y otra en el práctico, y respectivamente viceversas, obligan a Sánchez Luna a estudiar y a trabajar todos los días, aunque sea desde la didáctica, tanto en las técnicas y experimentaciones del grabado: téngase en cuenta la avidez especulativa de algunos alumnos dispuestos a quemar etapas galopantes hacia la meta de la originalidad como artistas antes que como futuros educadores y, obviamente, en los aspectos teóricos y de la hagiografía artística de las vanguardias más obligados y casi obligatorios de un “conocedor” que no puede defraudar a la audiencia universitaria. Son los años del salto de milenio, de un país que ha recuperado con creces el atraso en que quedó sumido por una guerra civil y ahora, perfectamente integrado en la Comunidad Europea, ya no mira desesperadamente al norte o a los EE.UU. para mimetizar y recuperar el tiempo perdido, sino que forma parte de la globalización del Arte conducido por los países más desarrollados. Alfonso ya ha realizado varias exposiciones tanto individuales como colectivas y sabe que su evolución como artista le está haciendo aprender de su propia introspección, de esas ineludibles catarsis personales y de las epifanías con adjetivos joycianos. El lenguaje plástico, su lenguaje, era un lava de influencias y referentes que habían ido apareciendo como la formación del caos ovidiano, pero y también de la filosofía del caos que había nacido muy pocas décadas antes en la universidades americanas, empezando por Hawái, siguiendo por la Costa Oeste y recalando en la Francia de J. Habermas desde donde se expandió por toda una Europa harto necesitada de reformulaciones teóricas. Son momentos difíciles para un Sánchez Luna metamorfoseándose en su propio caos (con c y con k) y en los que se busca ser uno mismo aunque veas a todos los pintores que te gustan en lo que haces. Momentos en que te sale la rabia de no querer parecerte a nadie y el ser tú mismo en la lucha del dios creativo contra los gigantes intemporales que regaron con su sangre las vanguardias ahora bellamente estancadas en los museos donde se petrifican los cisnes. Momentos en que se está obligado a pasar por esa fase de re-autoafirmación para que las influencias dejen de ser influencias, y se conviertan en bagaje, y al final, ya no te importa tanto a quién te pareces y de quiénes vienes porque esa herencia buscada inconscientemente y elegida conscientemente también forma parte de tu obra.

17

CRISÓLITOS Sánchez Luna

Sánchez Luna Par cerrado


La metamorfosis como viaje

Y

por aquel entonces conocí a Alfonso: Alto, espigado, seco y engafado con su melena recogida como un cheyene becado por el departamento de Modern Art & Critical Studies de la Columbia University, pero desde la primera frase tan español como el perro de Goya pintado por Saura. No recuerdo si Christian Franco me presentó a Alfonso Sánchez Luna o fue al revés, en cualquier caso a partir de ese momento me uní sólida e inquebrantablemente a una sincera amistad que ambos compartían de largo tiempo atrás, y formábamos el curioso triunvirato de dos artistas y un crítico que solían hablar de muchas cosas, incluso de Arte. La maldita e imprevisible parca se llevó a Christian justo cuando más daño podía hacerle porque rezumaba vida, las cosas no podían irle mejor tanto en lo personal como en su meteórica ascensión como pintor, y acababa de obtener plaza como profesor en la Facultad de Bellas Artes de Altea dónde, como contábamos más arriba, ya ejercía su amigo Alfonso dando clases de Grabado y un servidor cursaba los inicios de un doctorado. En aquella época las obras de Christian y Alfonso sí resultaban algo “transferibles” porque se parecían en algunas formas compositivas y maneras de entender la pintura, pero nunca en el fondo, puesto que mientras el primero había nacido del vientre expresionista alemán de posguerra, de la eclosión española catapultada por los primeros ARCO y de sus propias indagaciones sobre los Campos de Color, el segundo tenía los genes artísticos repartidos entre el París de Paul Klee, admirador de Sonya Delanuay, conceptualistas ambos de una cierta mística sobre la estructura del color, y el Nueva York de lo que con el tiempo se vendría a llamar “Action Painting” en los EE.UU , y “Abstracción Lírica” en el viejo continente que acababa de entregar a América el testigo de las vanguardias sepultadas bajo la bota del totalitarismo, una de cuyas primitivas y bárbaras pisadas cayó sobre la embrionaria Bauhaus donde precisamente el suizo Klee, tantas veces crisol de Alfonso Sánchez como persona y como pintor, había dado clases magistrales, y ahora los nazis tachaban de “degenerado”. Algo que siempre estará presente en el pensamiento de un Alfonso, hombre tranquilo, abierto y tan liberal como ajeno a cualquier intolerancia y totalitarismo.

Sánchez Luna Anímula Vágula. Instalación (metal, papel y agua) 2001

18

CRISÓLITOS Sánchez Luna

19

CRISÓLITOS Sánchez Luna


A Franco le interesaba más la seriación que lleva a la síntesis, a Sánchez Luna la síntesis desplegada, pero ambos trabajaban sobre códigos paralelos e incluso, bien me acuerdo, hacían como Braque y Picasso cuando se ocultaban sus respectivas obras hasta descubrirse mutuamente en las exposiciones. Franco se nos fue para siempre y por tanto ya no podrá haber más vasos comunicantes con su gran amigo y colega de tantas cosas, pero a estas principiantes alturas del nuevo milenio (2.001) se puede decir que ambos artistas ya eran muy diferentes, incluso antagónicos en ciertos conceptos cuales podían ser la extensión de las manchas, las grafías que inciden en el soporte patentizando un metalenguaje, y por tanto privativo en el caso de Alfonso, o en el color como fin en Franco, obsesionado con todo el mundo posterior relacionado con el Colour Field Painting, o como recurso metodológico en Sánchez Luna. Todavía conservo unas anotaciones que realicé cuando la CAM me encargó aunar en una sola exposición a los mejores artistas alicantinos (nacidos o residentes) que estuvieran en el Arte último y que no pasaran de cuarenta años, pero ya tuviesen una trayectoria de trabajos y exposiciones sobradamente demostrada. Por supuesto Alfonso y Christian estaban en aquella muestra, llamada “Una década de cada” en referencia a que eran los trabajos de diez años de cada una o uno de los diez artistas integrantes. Y seleccionando enunciados de nuestras largas conversaciones preparatorias para la exposición de Elche, y que no me resisto a dejar de traer de nuevo aquí, Sánchez Luna me contaba que: “Pintar es desnudarse uno mismo para meterse en el traje del anacoreta…, es la auto-exigencia que te creas con ese impulso creativo que al tiempo es como inmediato, no manipulado por el hecho cultural, sino como necesidad de afirmarse. No necesitas razones para crear, lo único que necesitas es hacer visual lo que está sentido y pensado embrionariamente. Lo más complicado es aunar el nivel de exigencia y calidad plástica en general, con lo más desnudo y primario como expresividad. Ese viaje no está marcado, sino que tu mismo debes distinguir lo que te da una personalidad determinada. Esa es la diferencia entre que la obra hable por ti, o no diga nada”. Creo que sus planteamientos frente al acto creativo como inmediatez más cercana al Joung de los neoyorkinos que al Freud de los surrealistas, y al viaje del artista proteico quedan expresados más que meridanamente en estas palabras.

Rememoro, y quizás tuviera personalmente algo de culpa, como Alfonso después de haberse decantado por las dos dimensiones más que por la estructura, un buen día de reflexiones observando cómo se desarrolla el grabado, las propias posibilidades plásticas del relieve en la pancha y en el papel, es decir la facturación y sus elementos, le llevaron a coquetear con la escultura. Eso sí, más como objeto soporte de la obra, Support-Surface, y como reflejo del proceso creativo de la matriz, que como escultura en sí misma. Algo parecido a cuando se hace literatura dentro de la literatura o cine dentro del cine. Pero en cualquier caso: Arte. A partir de entonces se establece un claro diálogo entre la materia y el desarrollo de la obra. Entre el 2000 y el 2001 Sánchez Luna trabaja en grandes planchas de zinc al aguafuerte, buscando a la vez el contraste entre el discurso combinado, a veces superpuesto, entre el gestualismo (heredero de surrealismo más orgánico y menos metafórico si nos atenemos a las mentadas tendencias sicoanalíticas) con la minimimalidad limpia y geométrica de la plancha sumergida para que se vea a través del agua. Un montaje-instalación que presentamos en Una década de cada y que fue una de las piezas más visitadas por el público y discutida por el heterogéneo colectivo de artistas que componían la muestra. Un juego este que no abandonará jamás entre la plancha matriz como evolución creativa y el resultado final de la estampa sobre papel. Paralelamente, tanto en lo que es obra pictórica como en la obra gráfica Alfonso, que va simultaneándolas, sigue y persiste en búsqueda de todo aquello que le aporte la mayor carga de sugerencias, como por ejemplo: en el trabajo que hace en grabado fusiona los relieves más agresivos con las capas de tinta más traslúcidas. Al igual que en la pintura combina las texturas de las resinas con la suavidad y, en definitiva la poética del juego de pintura por veladuras. Nada le aparta ya de un estilo absolutamente definido y definitivo, mientras otras y otros balbucean, se suben a trenes que ya han pasado por esa estación, o simplemente especulan sobre el vacío agónico de sus incompetencias inventivas. Lo que Sánchez Luna llevó a la galería Maliarka, ya en abril del 2005, fue una reflexión en torno a la agitación, a las sensaciones de calma frente a la excitación. Desarrollando aquello en lo que cada vez se siente más cómodo, o sea: en la pintura en horizontal, a modo de la creación Zen, para expresar el grafismo y la huella sobre el suelo. Y lo hace en espaciosos formatos cuadrados (120cm x 120cm) que podía recorrer

Christian Franco

20

CRISÓLITOS Sánchez Luna

21

CRISÓLITOS Sánchez Luna

Sanchez Luna Tinta sobre papel - Sín título 2004


y transitar alrededor o en medio de ellos sin preferencia por una u otra dirección a la hora de manchar, pintar o incidir, recordándonos cierta forma de trabajar que impuso Pollock desafiando el orden dimensional. Además también ahonda Alfonso en las experiencias que había desarrollado en Tesis y Praxis, en el sentido de la creación espontánea de multitud de dibujos automáticos, que posteriormente filtra para elegir a aquello que tiene sentido y guarda relación con la obra abierta en autonomía absoluta, o dicho de otra manera, la reciprocidad entre lo casual y lo causal sin ningún condicionamiento ni predominio de lo uno sobre lo otro.

William Hayter (roll-up)

Tras aquellas dos exposiciones, una colectiva en la Diputación de Alicante y otra individual en la galería Maliarka, pasó Sánchez Luna un tiempo más centrado en sus labores académicas, que también le requerían más horas lectivas hasta que, de nuevo condicionado por la posibilidad de otra exposición, algo que siempre funciona como acicate en cualquier innovador, se vuelve a sumergir en un proyecto creativo: primero, haciendo grabados como le ocurre casi siempre que enuncia, tantea o simplemente especula con lo que le es más próximo y domina mejor, al fin y al cabo está en permanente contacto con el taller de grabado de la Facultad de Altea, y de ahí pasa a la pintura como otros pasan desde sus cuadernos de apuntes o de sus dibujos; y segundo, tomando la idea sensual, literaria y nostálgica de un Ovidio espléndido y capaz de aunar deseos, pasiones y la épica de aquellos dioses tan humanos como los humanos capaces de hacerlos dioses. En esta última etapa Alfonso Sánchez Luna trabaja asiduamente dentro de lo que se conoce como “Roll-up”: técnica de grabado al aguafuerte que consiste en la estampación de planchas realizadas con mordidas muy incisivas para crear relieve y tintadas con varios colores aplicados mediante rodillos de caucho. Y claro, debemos hablar de William Hayter, quien perfeccionó dicha técnica hasta convertirla en el método que lleva su nombre. Es un procedimiento muy experimental que permite hartas variaciones porque permite jugar en una misma matriz con las distintas densidades de las tintas de color para controlar sus mezclas. Estas variaciones técnicas lo llevan de nuevo a la creatividad permitida por el amplio abanico de sugerencias que proporciona el juego de la textura y la trasparencia del color. De alguna manera se puede decir que Alfonso redescubre con el Roll-up el estímulo de la lírica como fuente de inspiración y como profundización en su íntimo metalenguaje.

Y es entonces también cuando cae en sus manos la Metamorfosis de Ovidio, probablemente uno de los compendios más ambiciosos de la literatura latina tanto por su extensión, cerca de 12.000 hexámetros, como por su temática que, como es harto sabido, pues pocas obras han sido tan estudiadas, y servido de fuente de inspiración para innumerables artistas y literatos de todas las épocas, que han bebido de esta gesta escrita en precioso verso y diversidad estilística capaz de abarcar desde la génesis del mundo, vista a partir de la mitología que los romanos heredan de los griegos y reforman a imagen y semejanza del Imperio, pasar por los apasionados amores entre las deidades y los hombres desgranado multitud de mitos, leyendas e hitos épicos, y acabar inmortalizando al césar romano, y aún así mismo como excelso autor de tan magna obra que merece la eternidad junto a los Dioses. Y así, leyendo a este culto, desbordante e imaginativo Ovidio frente al Mediterráneo de Altea, pocos marcos tan incomparables, comienzan a surgirle a Alfonso multitud de imágenes generadas por la belleza de un texto que rezuma “evocación y misterio”, como el mismo Sánchez Luna apunta en su escrito para esta exposición, que necesitan ser plasmadas, experimentando sobre el papel hasta llegar al puerto del monotipo (estampación única que se constituye con la mezcla del gesto y del color sobre una matriz vaporosa transferida al papel), que le permite jugar con el soporte a modo de imprimación de manchas texturadas y previas al campo abierto de sugerencias, para resolver un camino plástico sin adulteraciones, y talmente acaba llegando a la meta de la obra nueva y diferenciada. A veces uno se ve forzado a contestar a planteamientos teóricos sobre los que ya lleva tiempo discurriendo, y conectando con esos dibujos automáticos que en el discutido y discutible campo de la escritura automática realizaron en los años veinte aquellos revolucionarios sin revolución como Aragon, Eluard, etc., que serán quienes den soporte teórico a un informalismo práctico y materializado que años más tarde, y a fuer de ser purista con los mandamientos surrealistas, de los cuales tomó parte de su soporte teórico, acabó prescindiendo de cualquier relación con la metáfora o metonimia de o sobre la realidad. Y ese es precisamente el viaje que puede leerse en esta muestra sobre un monólogo silente que partió nada menos que del Génesis helenístico hasta darle la vuelta al tiempo para encontrarse con el Kaos.

Sanchez Luna Tinta sobre papel - Sín título 2004

Pagina siguiente: Sanchez Luna Temple sobre cartón - Acéfalo 2004 22

CRISÓLITOS Sánchez Luna

23

CRISÓLITOS Sánchez Luna


falta imagen en alta resolución

24

CRISÓLITOS Sánchez Luna

25

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Alfonso después de leer la Metamorfosis como elemento poético muy por encima del sentido religioso y propagandístico, de quedar impresionado por el mito y la alegoría en estado puro, y de entender como existen sensaciones que sólo pueden plasmarse desde la abstracción, pues Tiziano, Rubens, Picasso y tantos otros ya habían puesto imágenes figurativas a los textos ovidianos, traslada a su cuaderno de notas de artista ideas resueltas con grafismo y lápices de colores y acuarelas. Sobre esas sugerencias, habrá una en especial que le impulsó a su expresa, mera y variada traslación plástica; dice el verso ovidiano: “Después de haberla buscado en vano por todo el mundo, inmediatamente, para que la llanura marina conociera vuestra preocupación, deseasteis poder posaros sobre las olas…” – Metamorfosis”. Libro V–. Estas hermosas y precisas estrofas llevaron a Alfonso a jugar con la llanura marina como lienzo en movimiento permanente lleno de sempiternas cadencias e interminable a la vista, y es entonces cuando el artista viene a romper la membrana del agua y su quietud como una quilla que dibuja sobre la infinidad del viaje hacia la creación.

Sanchez Luna Apunte

Inmediatamente Alfonso desplegó en su estudio un papel que cubría todo el suelo y ayudado de oleo en barras de color distribuyó las áreas prefiguradas en sus dibujos anteriores, y con éstas, algunas notas de cuaderno transitado y vuelto a recomenzar, por aquella gran superficie surgiendo la necesidad de que tres grandes manchas de color actuaran unas sobre otras para describir el gran charco derramado sobre un trazo firme y fuerte de un tono como de vino esparcido entre el violáceo de los tubos de color plástico y el tinto recio sobre mantel blanco con el que se emborrachaban los dioses .

tal entendemos la libertad de mirar acometiendo la superficie, y en los gestos animados que transitando las manchas, y su a su vez, subdivididos en improvisaciones puras, plasmaciones del subconsciente y, naturalmente, grafías expresivas que se repiten en los cuadros de Alfonso Sánchez Luna como si fuesen señas de identidad, o ya que citábamos a Joyce al principio de esta introducción, en “epifanías” silentes que resultan paisajes interiores capaces de convivir dentro del propio mundo de cada cuadro. Y por citar principios, citaremos también a Kafka cuando dice que “los puntos de vista del arte y de la vida son distintos aún en el mismo artista”, con lo cual el creador del metamorfoseado Gregorio Samsa se anticipa y acerca mucho a la concepción de Alfonso para esta muestra, pues el hecho artístico como simple incitación surrealista, y por tanto imposible como ya ironizara el mismísimo Freud, nada tiene que ver con la reflexionada creatividad de los mismos cuadros, ya que tanto la calidad técnica, como la capacidad intelectual para inventarlos, lo definen como pintor de hálitos inspirados, sutiles y de absoluta “necesidad interior” que diría Kandinsky, pero y además como un experto grabador que apenas deja al azar algunos recursos intuitivos. De esa permanente dualidad entre obra única y obra gráfica que aquí no son técnicas alternativas, sino historias coexistentes, imbricadas e inconcebibles las unas sin las otras por lo mucho que se aportan respectivamente, debemos sacar la conclusión de la multifuncionalidad de y para el hecho artístico, de encontrarnos ante un gestual que engendra y da a luz unas formas en continua expresividad del espíritu que se mueve entre el subconsciente y la memoria implícita del cromatismo y las formas, y el consciente que busca recrear la poesía de Ovidio desde otros lenguajes.

Hoy la pintura de Sánchez Luna viaja sola impulsada por los grabados que navegan como una idealización de galeotes libres en el mismo barco hacia la isla de los encuentros cromáticos a base de superposiciones y veladuras que son con pieles de la Historia, de las mixturas y de la fusión de los distintos informalismos y aún de la renovación sígnica del abecedario de Paul Klee. Así en esta exposición de la CAM, tantas veces aplazada, como siempre querida, vemos una espontaneidad de realización y de energía vital, pero y también una madurez que proviene del dominio de los más propios e íntimos códigos capaces de hacer autónoma a una pintura basada en la mancha como estructura libre y liberada de reflexiones e influencias externas que asume cualquier perspectiva, si por

26

CRISÓLITOS Sánchez Luna

27

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Paisajes interiores

Kosme de Barañano

C

on una aparente simplicidad compositiva y cromática, consigue Alfonso Sánchez Luna evocarnos la luz de un paisaje marino o la sensación de la luz de un atardecer. Pese a la abstracción de las piezas, el autor no esconde un cierto deseo de representación, más ligada a las sensaciones personales que argumental, imágenes evocadoras de un paisaje no tanto físico como interior, surgidas del sentimiento y de su expresión, calmada y cifrada en el medio pictórico, en la agilidad de la aguada o en la magia del aguafuerte. En el último año el artista ha trabajado dos tipos de obra sobre papel; pinturas al temple y aguafuertes. Los temples parten de un substrato gráfico, de la experiencia diaria del artista con el aguafuerte; para ellos no prepara el soporte con una imprimación sino con una “pasada” grafica previa, con una especie de monotipo que, sometido al tórculo, da al papel un tono, una mancha, de partida sobre la que después ejecuta la danza del pincel. Incluso partes de este planteamiento coreográfico posterior con el pincel y el temple llevan toques de resinas, que explotan o hieren la danza de color como lo hace el ácido sobre la plancha de cobre, otras veces suspende sobre el papel manchas de color con la presión de un cristal como si de nuevo su pintura necesitara someterse al destino de la presión grafica. En cualquier caso la obra aquí presentada es fundamentalmente pictórica, que en su conjunto compone una danza de color. Al margen de su actividad pictórica, Sánchez Luna ha desarrollado una importante actividad docente como profesor dedicada especialmente a la experiencia gráfica. La obra de Sanchez Luna ha ido evolucionando hacia una abstracción lírica, caracterizada por el juego de color y la creación de una cierta estructura, con tonos de imprimación que provienen de la transferencia gráfica, de la presión de una mancha de color, de su huella. Sobre esta huella de partida se alza después una melodía, un canto o una voz que discurre, que traza su curso improvisado, como lo hace una composición de jazz. Es una pintura transparente pero sólida, inscrita en un gesto fugaz, que busca, sin embargo, la permanencia del trazo. En esta ocasión, en estos últimos meses, los temas se sostienen en un viaje por las Metamorfosis de Ovidio. No son una simple representación sino responden a una ligera sugerencia alimentada en la lectura del poeta latino. Este viaje poético por los textos, a veces por los simples versos, desemboca en una superficie de color, en la autonomía de unas formas, que intentan no describir sino inscribir en el espacio y en la luz la memoria de esa emoción de los versos. La vibración de una frase de Ovidio en el ánimo de Sánchez Luna funciona como en Sorolla la mirada a un paisaje: los versos arrastran al pincel, y a la mano que lo mueve, a precipitar, a condensar el viaje de la lectura en otra experiencia, la pictórica.

28

CRISÓLITOS Sánchez Luna

29

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Busca el artista que las cualidades sinestésicas del color, la luz y la composición transfieran al espectador aquellos estados de ánimo, aquella vibración experimentada antes por él, a través de sutiles variaciones atmosféricas, de la vibración del pigmento transportado en el temple. Sánchez Luna contempla la materialidad de grandes planos como soporte de líneas, espacios y manchas de la pintura. Luego excava en los ritmos de la gestualidad, en una pintura más detenida en las texturas y en su contenido interior. Los colores, suaves y vaporosos, nos remiten a la textura transparente de los temples, al pigmento diluido y fijado en agua y huevo, aportando a la obra un claro sentido de libertad y de azar, de aroma mediterráneo. Son imágenes que el autor hace resonar, y lo hace con el juego de planos superpuestos, de ramblas de color que funcionan como un palimpsesto, en el que se activarán presencias, matices insospechados en el espacio del papel donde tiene lugar el matiz; los colores son los aromas, las imágenes evocadoras o los recuerdos que se cristalizan en imagen. En la distribución de planos, en la conformación de masas, en la dialéctica de tensión entre el color y la luz amasa y cifra Sánchez Luna una poética que busca sugerir estados de animo o cifrarlos: un dialogo con el papel y con el pincel que significa una apertura hacia el espectador, buscando no una complicidad sino una emoción compartida. El escritor, poeta y critico de arte francés Francis Ponge (1899-1988), compañero de viaje de surrealistas y existencialistas, amigo de Braque, Masson, Giacometti, en La rabia de la expresión de 1952 (publicado en castellano en el volumen titulado La soñadora materia, Barcelona 2007) señala que su afán como escritor era lograr que el conocimiento transmitido fuera semejante a lo que deseaba expresar, confundir tema y escritura: “Confundamos, confundamos sin vergüenza el Sena y el libro en que debe convertirse”. Como poeta no buscaba la representación sino la expresión, en la que confundir la pagina con el objeto. Como la escritora Clara Janes ha dicho al respecto “lo que el poeta francés intenta es cambiar lo real por lo escrito, es decir, el mapa por el territorio". De la misma manera Sánchez Luna nos va dejando en el papel la estela de su viaje interior, el surco de su navegación por ese mar en blanco que es el soporte y donde el pincel y el temple con su viento interior derivan, empopan, se ciñen a imaginarias balizas y al final nos dejan el trazado de una excelente navegación, de una regata o del desafío interior que significa toda experiencia artística.

de la pintura desde una profunda libertad, de su capacidad para no aferrarse a la necesidad de teorías o de interpretaciones, que también caracteriza su labor docente, lejana de dogmatismos. Por eso su obra está despojada de las inseguridades, complejos y ambiciones de genialidad vanguardista que abocan a otros compañeros de docencia al discurso doctrinario, a la defensa a todas horas de sus postulados. Sánchez Luna presenta una obra con un enorme carácter personal que tiene que ver con su paisaje interior. Sus trazos, su color, constituyen un territorio, una radiografía de su mente y de su animo, describen ese refugio, ese lugar donde él es libre, donde él cancela el tiempo, y encuentra al otro lado del espejo, el espacio de sus sueños. En esos papeles, y con la ayuda de la pintura surca mares, unas obras son mas huracanadas, otras mas turbulentas, otras mas apacibles, delirantes o románticas. Sánchez Luna navega en el fluido del temple, y cazando un viento que sólo sale de su animo, surca unas rutas que no están predeterminadas sino que surgen en cada experiencia. El resultado, todo este conjunto de temples, son como cuaderno de viajes, o mejor como fotografías de esas calas en las que su pintura ha fondeado, y que como una cartografía ha dejado para nuestro disfrute, para que hagamos en nuestra mirada y en nuestra mente un nuevo viaje. La obra de Sánchez Luna se acerca a la obra del escritor y pintor francés Víctor Hugo, en esa deriva de la mancha y de la escritura conformando una pintura que tiene mucho de ensueño, de revelación espectral y erótica, del flujo del penello, de despliegue oscuro de sus sueños. Al hacer vivir en los papeles, en el trazo de sus manchas y de sus reiteraciones, deja Sánchez Luna un electrocardiograma de sus sensaciones, un mapa de las corrientes marinas en las que navega su corazón y su mirada, una ruta que despliega y que deja ante nuestra mirada para que nosotros emprendamos ahora otro viaje por todas esas escalas que ha comportado esa travesía en solitario que toda pintura es.

Sánchez Luna presenta un universo elegante y austero de formas que a la vez ejerce una fascinación hipnótica, en los movimientos de pincel y en los pequeños matices relacionados con la disposición. Es una estética más relacionada con la atmósfera de la música, con la fascinación del ritmo, con el sentimiento implícito en la melodía y no con la iconografía o con las referencias de representación. La sencillez sofisticada de su obra es reflejo de la actitud pragmática con una gran sensibilidad hacia lo material, hacia los pasos constructivos, y derivada de una actitud profesional de verse enfrentado a la experiencia grafica todos los días con sus alumnos. Esta estética de partida (y de llegada) es inherente a su concepción

30

CRISÓLITOS Sánchez Luna

31

CRISÓLITOS Sánchez Luna


crisólitos

Alfonso Sánchez Luna

Q

uien conozca mi trayectoria creativa sabrá que tengo una concepción de la plástica donde siempre está presente la apuesta por un arte intuitivo, donde el grafismo y la pintura se expresan a través del gesto, en una

clara intención de que el diálogo con el espectador sea la clave que de sentido a la obra. Así, era natural que en algún momento me propusiera crear una serie de obras dotándolas de contenido lírico explicito. Lo que suscita la imaginación visual en la poesía es la manera en que se construye desde la sugestión, su dependencia de nuestra capacidad sensible y, por lo tanto, su potencial para establecer un sólido “puente” entre el medio y el destinatario de la obra plástica. Me encuentro entre quienes consideran que, más allá de los vínculos visuales y de la mecánica propia de la sensación estética, el sentido profundo de la creación plástica es el de ser “alimento para el espíritu”. De esta manera, la búsqueda de la unión entre la lógica interna que construye la obra de arte y su capacidad de sugerencia, me ha llevado hasta el mito poético. Pareciera que la acción de jugar con la forma y el color estuviera hecha a la medida del mito poético, construyendo una forma sincera de expresar la necesidad de lo trascendente; mito, alma, sentido de la existencia, destino. Como nos dice Robert Graves en referencia a la poesía actual frente al mito poético: “Ahora sólo por rara casualidad de regresión espiritual los poetas hacen sus versos mágicamente potentes en el sentido antiguo”

1

Los versos que siempre me han parecido más “mágicamente potentes” son los contenidos en la obra la Metamorfosis del gran poeta latino Publio Ovidio Nasón. Releyéndolos he descubriendo como el mito y la alegoría conducían mi mano sobre la superficie del papel hasta construir toda una sucesión de obras que he querido titular genéricamente “Crisólitos”, nombre de un extraño sólido, un mineral precioso que en el poema narrativo de Ovidio adorna al Carro de Febo: “..; en el yugo crisólitos y piedras preciosas colocadas según un orden devolvían a Febo, que era reflejado, centelleante luz.”

2

32

CRISÓLITOS Sánchez Luna

33

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Así, tomé el Chrysolithus o crisólito, esta piedra que devuelve su luz al dios del

surgir los acercamientos más fecundos y violentos, deja abierta una serie de

Sol como “piedra de toque” que sirve de metáfora de la empatía que se busca

interrogantes: este género de identidad mágica entre el hombre y el mundo, nos

en toda la serie. Por otra parte, a lo largo de los quince libros en hexámetros

desvela una especie de alma secreta de las cosas, la acción del poeta es tal que

las Metamorfosis he encontrado las más sugerentes imágenes de unión y

confiere a las cosas, un valor que antes no tenían. Es una conciencia de la poesía

generación, dioses en forma de ríos, lluvia, montañas, animales, pastores o sátiros,

como acción mágica, como técnica adivinatoria, Stéphane Mallarmé lo expresaba

relacionándose de todas las maneras con los mortales (mediante la pasión, el

así en sus Divagaciones (aprox.1897): “Nombrar un objeto es suprimir las tres

amor, el odio, la envidia, la venganza, etc.), en miles de historias donde el gozo

cuartas partes del gozo de un poema, que está hecho de una lenta adivinación:

o el sufrimiento se alternan en las trasformaciones de los cuerpos a las que se

sugerirlo, ese es el sueño. Es el perfecto uso de ese misterio lo que constituye el

someten los elegidos por el destino.

símbolo, evocar poco a poco el objeto“.

Las obras se han ido concretando siguiendo un proceso que parte del

O como lo expresa el crítico de arte Robert Hughes “– un arte que más que la

ensimismamiento del artista como estrategia de evocación y misterio. He pintado,

mera evocación de sentimientos agradables, es riguroso e inteligente – es la

dibujado y grabado tratando de que sólo existiera la acción, de forma tal que

del simbolismo: una tradición de equivalencias, mediante las cuales la palabra

visualizando mentalmente el trazo final de un dibujo surgiese el ritmo que me

(poesía) o la mancha de color y los bordes lineales (en pintura) alcanzan, sin

llevase hasta allí, haciendo fluir la energía con suavidad. Hay toda una filosofía de

tener que describirla necesariamente, una armonía y exactitud paralelas a las

la creación plástica que se apoya en esta mecánica y sus principios se encuentran

satisfacciones del mundo. Dentro de algún privilegiado espacio que demanda el

especialmente reflejados en la filosofía Zen y el Tao: capacidad de concentración,

simbolismo, las infinitas sutilezas son posibles, pero el conflicto no desaparece.”

aislamiento, sentimiento de totalidad, creador como vehículo o médium, búsqueda del equilibrio, el gesto como huella del cuerpo y su movimiento, la fluidez, etc.

4

Esta línea de pensamiento es la que me ha llevado a retomar mi creación desde el entendimiento de lo sensible, dando sentido a cada registro sobre el papel,

Pero creo el discurso plástico que propongo se ciñe mejor al concepto que

a cada capa de color o cada mancha de secado. En esta búsqueda no hay

el arte occidental tiene de la ilusión es decir de la creación plástica no como

puertos seguros, y es difícil tomar puntos de referencia, por eso me gusta mirarme

representación sino como manifestación o aparición. Una visión epifánica que

en la personalidad de artistas como Paul Klee, creador dotado de las suficiente

concibe a las imágenes como fuente de revelación. Podemos rastrear esta filosofía

serenidad para poder “autocitarse” ganando a la vez en complejidad, claridad

desde el Simbolismo, movimiento creativo generador de las primeras vanguardias,

y precisión en su obra. Quiero por ello terminar con unos párrafos de un buen

desde donde pueden surgir las pistas que nos lleven a una recuperación

conocedor de su obra como es Valeriano Bozal en la confianza de que su espíritu

emocional: “El Simbolismo intenta representar otra cosa que lo real inmediato y

sirva de brújula para mi propia creación:

visible. Es romántico hasta cierto punto, alegórico a ratos, onírico o fantástico cuando le place; y a veces se aproxima a esa instancia profunda que Freud había descrito al teorizar sobre el inconsciente.”

3

“La remisión no es nunca definitiva, una imagen nueva puede alterar el significado de las anteriores. Al modo proustiano, en el curso de ese proceso se adensan los valores de figuras y paisajes, de interiores y exteriores, de objetos y de

El poeta se convierte en el descifrador de este lenguaje secreto del universo:

construcciones arquitectónicas. Se adensan los procedimientos, las modalidades

la belleza es la verdad oculta que él sacará a la luz, si todo posee este poder

de componer y descomponer, de configurar el espacio, de valorar el cromatismo...

de revelación, es en los abismos del mal y del desorden (caos), donde podrán

Klee produce lo visible al crear un duplicado del mundo.”

5

1 Graves, Robert: “La Diosa Blanca”, Alianza Editorial S.A. 1996, pág. 19 2 Ovidio Nasón, Publio: “Metamorfosis”. Libro II, 110. Edit. Cátedra, 2001, pág. 240 3 Gibson M. “El Simbolismo” Ed. Taschen. Köln (Alemania) 1997, pág.24 4 Hughes, R. “El impacto de lo nuevo”. El arte en el siglo XX. Ed. Galaxia Gutenberg, S.A. Círculo de Lectores, Barcelona 2000, Pág. 159 5 Bozal, Valeriano: “Paul Klee: Hacer Visible” texto del Catalogo de la exposición “Paul Klee” del IVAM Centre Julio González. Ed. IVAM y Museo ThyssenBornemisza. Valencia, 1998. Pág. 29

Odilon Redon El carro de Apolo 34

CRISÓLITOS Sánchez Luna

35

CRISÓLITOS Sánchez Luna


36

CRISÓLITOS Sánchez Luna

37

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Siervo y vengador de la irritada Diana falta imagen en alta resolución

Temple sobre y litografía sobre papel. 112 x 162 cm. 38

CRISÓLITOS Sánchez Luna

39

CRISÓLITOS Sánchez Luna


OcultA en las profundidades no accesible a ningún viento

Temple sobre papel. 76 x 111 cm. 40

CRISÓLITOS Sánchez Luna

41

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Lucifero haga venir los fuegos de la Aurora y la Aurora el carro del día

Temple sobre papel. 76 x 111 cm. 42

CRISÓLITOS Sánchez Luna

43

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Sobre las arenas de Libia, cayeron gotas de sangre de la cabeza de la Gorgona

Temple sobre papel. 76 x 111 cm. 44

CRISÓLITOS Sánchez Luna

45

CRISÓLITOS Sánchez Luna


El río se convierte de nuevo en su propia corriente para mezclarse conmigo

Temple sobre papel. 76 x 111 cm. 46

CRISÓLITOS Sánchez Luna

47

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Los hados se me anticipan y me impiden hablar

Temple sobre papel. 76 x 111 cm. 48

CRISÓLITOS Sánchez Luna

49

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Surca la arena de la costa con su arrastrar de escamas crepitantes

Temple sobre papel. 76 x 111 cm. 50

CRISÓLITOS Sánchez Luna

51

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Lo que era rama flexible se convierte en la superficie del agua en piedra

Temple sobre papel. 76 x 111 cm. 52

CRISÓLITOS Sánchez Luna

53

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Pone las falsas huellas de sus patas en las aguas

Temple sobre papel 76 x 111 cm. 54

CRISÓLITOS Sánchez Luna

55

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Volverá ProseRpina al cielo si no ha tocado allí con su boca alimento alguno

Acuarela sobre papel. 79 x 103 cm. 56

CRISÓLITOS Sánchez Luna

57

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Yaces, Argos y la luz que tenías en tantos ojos se ha extinguido

Acuarela sobre papel 68 x 98 cm. 58

CRISÓLITOS Sánchez Luna

59

CRISÓLITOS Sánchez Luna


En el yugo Crisólitos y piedras preciosas devolvían a Febo centelleante luz

Técnica mixta sobre tabla. 50 x 70 cm. 60

CRISÓLITOS Sánchez Luna

61

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Para que la llanura marina conociera vuestra preocupación, deseasteis poder posaros sobre las olas

Temple sobre papel 140 x 240 cm. 62

CRISÓLITOS Sánchez Luna

63

CRISÓLITOS Sánchez Luna


64

CRISÓLITOS Sánchez Luna

65

CRISÓLITOS Sánchez Luna


La propia sangre rechina y se cuece en el ardiente veneno

Temple sobre papel 76 x 111 cm. 66

CRISÓLITOS Sánchez Luna

67

CRISÓLITOS Sánchez Luna


En los confines de la tierra y el mar que recibe en sus aguas los jadeantes caballos del sol

Temple sobre papel. 76 x 111 cm. 68

CRISÓLITOS Sánchez Luna

69

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Delfos que posee la tierra ombligo del mundo, oráculo de Febo

Temple sobre papel 76 x 111 cm.

70

CRISÓLITOS Sánchez Luna

71

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Aphros, en otro tiempo fui una condensada espuma en medio del mar

Temple sobre papel. 76 x 111 cm.

72

CRISÓLITOS Sánchez Luna

73

CRISÓLITOS Sánchez Luna


La torva mirada del monstruoso portador de culebras

Temple sobre papel. 76 x 111 cm. 74

CRISÓLITOS Sánchez Luna

75

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Sintió la carga de la divinidad y la quilla se hundió por el peso del dios

faltan fotos en alta resolución

Aguafuerte sobre papel.

Aguafuerte sobre papel.

70 x 60 cm.

80 x 76 cm. 76

CRISÓLITOS Sánchez Luna

77

CRISÓLITOS Sánchez Luna


CURRICULUM VITAE Alfonso Sánchez Luna Lugar y fecha de nacimiento: Alicante, 26 de Abril de 1964. alfonso.sanchez@umh.es www.sanchezluna.com Tf. 607 995 373 Profesor en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Miguel Hernández. Campus de Altea – Área de Dibujo.

78

CRISÓLITOS Sánchez Luna

79

CRISÓLITOS Sánchez Luna


Formación Académica

Exposiciones Individuales

Exposiciones Colectivas

1984-1989 Universidad Politécnica de Valencia. Licenciatura en Bellas Artes.

1995 Café “Sausalito” de Alicante. Expone junto a Fernando Chapín.

1986 Sala Municipal de Silla (Valencia).

2000 Universidad Politécnica de Valencia. Departamento de Dibujo. Doctorado en Bellas Artes.

1996 Sala de Exposiciones del Palacio de Congresos. Colegio Oficial de Médicos de Alicante. Del 15 de Marzo al 2 de Abril.

1987 “Instituto Statale d’Arte” de Urbino, Italia. Participa, después de superar la selección, en el Curso internacional de Grabado Calcográfico. 1990 “Tamarind Institute” de la Universidad de Nuevo México, EE.UU. Curso post-grado de Litografía para licenciados en Bellas Artes. 1993 Universidad Politécnica de Valencia. Escuela de Ingeniería Técnica Industrial. Master en Artes Gráficas. 1994 Instituto de Cultura “Juan Gil-Albert” de Alicante. Curso de Grabado “El acero como soporte Calcográfico”. Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias. I Curso de Museología. 1997 Instituto de Cultura “Juan Gil-Albert” de Alicante. Seminarios “Arte y Geometría” y “En torno a la Abstracción”. 2000 Universidad Politécnica de Valencia. Departamento de Dibujo. Seminario de Grabado y Sistemas de Estampación: “Imagen Digital Orientada al Grabado. Mapa de Píxels”. Instituto de Cultura “Juan Gil-Albert” de Alicante. Taller de Grabado y Estampación con Lámina de Hierro. 2001 Universidad Politécnica de Valencia. Departamento de Dibujo. Seminario de Litografía, impartido por el Profesor Ronney Hammon: “Litografía sobre plancha Metálica”. Centro de Investigación y Estudios del Grabado y la Estampación. Betanzos (A Coruña). Seminario de Serigrafía, impartido por la Profesora Dña. Soledad Barbadillo.

Donación obra gráfica al “Museo de la Universidad de Alicante”. (obra sobre papel). 1997 Museo de la Ciudad de Ceuta. Del 15 al 30 de Abril. 1998 Galería Yoseido de Tokio (Japón). Exposición de Grabado junto al artista japonés Nobukazu Murohashi. Del 23 al 28 de Febrero. 1999 Sala “Directo” Elche (Alicante). Exposición de Grabado. Del 7 de Enero al 3 de Febrero). Sala de Exposiciones Casa de la Cultura de Villena (Alicante). Exposición de Pintura y Grabado. Del 17 de Marzo al 15 de Abril. Galería “La Esfera Azul”. Valencia. Exposición de Pintura y Grabado. Del 16 de Abril al 4 de Mayo. Galería “La Decoradora”. Alicante. Exposición de Pintura y Grabado. Meses de Junio y Julio. Sala “Clan Cabaret”. Alicante. Exposición de Pintura. Del 15 de Octubre al 18 de Noviembre. 2002 Sala de Exposiciones CAM Benidorm (Alicante). Exposición de Pintura y Grabado. Del 12 al 31 de Julio. “Art al Casino”. Sala “Stephan” Casino Mediterráneo, Villajoyosa. (Alicante). Del 9 de Agosto al 3 de Septiembre. 2003 Galería “Espacio para el Arte”. Pozuelo de Alarcón (Madrid). Pinturas y Grabados de “SÁNCHEZ LUNA.” Del 25 de Abril al 16 de Mayo. 2005 Galería Maliarka. Exposición “Semántica y Caos”. Alicante Pinturas y Grabados. 2006 Sala de la Muralla. Fundació Casal Jaume I, Gandia (Valencia).

80

CRISÓLITOS Sánchez Luna

81

CRISÓLITOS Sánchez Luna

1989 Galería “Viciana” (Valencia). 1993 Centro de Exposiciones, Museo de Arte de Pego (Alicante). 1994 Sala de Exposiciones Municipal —Lonja de Pescado— de Alicante. Exposición Colectiva “Estamos todos por la Vida”. Sala de Exposiciones Municipal de Alicante “Manuel Baeza”. Exposición de Carteles de Semana Santa y Hogueras de San Juan. Galería “Kei” —International Creative Network-, Tokio (Japón). Exposición de Artistas de la Com. Valenciana en Tokio, “Tokio + Valencia — The Net —“. Sumida Riverside Hall. Sumida Ward -Tokio- (Japón). Exposición de Artistas de la Com. Valenciana en Tokio, “Tokio + Valencia — The Net —“. Uematsu Gallery, Tokio (Japón). Exposición de Artistas de la Com. Valenciana en Tokio, “Tokio + Valencia — The Net —“. 1995 Galería “Tórculo”, Madrid. Exposición Premio de Grabado “Carmen Arozena”. 1996 Sala de Exposiciones Municipal “La Lonja” de Alicante. XIII Muestra de Artistas Alicantinos. Galería “Tórculo”, Madrid. Exposición Premio de Grabado “Carmen Arozena’96” - 17 Septiembre a 10 de Octubre. Sala de Exposiciones “Juana Francés” - Generalitat Valenciana. Exposición Premio de Pintura “Elisa Tomás Yusti”- Alicante, 21 Octubre al 12 Noviembre. Sala de Exposiciones Municipal de Sax (Alicante). Exposición Premio de Pintura “Ciudad de Sax”. Sala Municipal “Centro 14” - Excmo. Ayunt. de Alicante. “Grabados en el taller”, coordinación y participación en exposición de trabajos realizados bajo su dirección en el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert - Del 14 de Junio al 5 de Julio.


1997 Sala de Exposiciones Obra Cultural CAM Benidorm. “Grabados en el taller”, coordinación y participación en la exposición de trabajos realizados bajo su dirección en el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert - Benidorm, Del 15 al 31 Enero. Exposición sobre la obra poética “Sentado en un bar”. Muestra itinerante: Salamanca, Punta Umbría (Huelva), RivasVacía Madrid, (Madrid) y Ávila. Casa de Cultura de San Juan de Alicante. Exposición Colectiva. XXX Premio de Pintura “Villa de San Juan” Agosto. Sala de exposiciones municipal “Castillo de Santa Bárbara” Alicante Exposición 1er Premio de Pintura “Antogonza” (del 5 al 20 de Diciembre). Centro de Exposiciones, Museo de Arte de Pego (Alicante). Exposición Colectivo “Bisyclé” Del 28 de Noviembre a 14 de Diciembre. 1998 Sala Café-bar “Clan Cabaret” Alicante. Exposición colectiva sobre la obra poética “Sentado en un bar” Noviembre.

2002 Sala CAM Alicante. Muestra asociación APSA “Por su Futuro”.

Obras en Instituciones

Sala de Exposiciones de la Diputación de Alicante. Palacio Provincial, Alicante. “Convocatoria 2002”, Artes Plásticas. Sala de Exposiciones Casino de Alicante. “EAC”14 Encuentros de Arte Contemporáneo. Instituto de cultura “Juan Gil-Albert” - Diputación Provincial de Alicante. 2003 Galería Aural. Alicante. Primer Aniversario galería “Aural”.

1993 Sala de Exposiciones Municipal de Alicante. X Muestra de Artistas Alicantinos. 1994 Sala de Exposiciones Municipal “La Lonja” de Alicante. XI Muestra de Artistas Alicantinos. 1996 “Museo de la Universidad de Alicante” MUA (obra sobre papel). 1999 Sala “Calle Mayor”, Alicante. Excma. Diputación Provincial de Alicante. Exposición colectiva “Convocatoria’99”.

Galería “La Decoradora.” Alicante. Mercado del Arte 2004 Sala de Exposiciones de la Diputación de Alicante. Palacio Provincial, Alicante. “Tesis y Praxis”, exposición Tres Profesores Bellas Artes. (junto a Susana Guerrero y Daniel Tejero”. 2006 XI Mostra Internacional Unión FENOSA – MACUF (Museo de Arte Contemporáneo Unión FENOSA) La Coruña.

2000 Sala “Calle Mayor”, Alicante. Excma. Diputación Provincial de Alicante. Exposición colectiva “Convocatoria 2000”. 2004 Museo “El Chamizal, “Grabado” Ciudad Juárez, Chiguagua (México).

1999 Galería Brita Prinz. Madrid. Exposición II Premio Internacional de Grabado “Deutsche Stiftung” Del 10 de Marzo al 3 de Abril. 2001 Sala Caja de Ahorros del Mediterráneo Elche y Palacio Diputación Provincial (Excma. Diputación Provincial de Alicante). Exposición colectiva “10 de Cada” con el patrocinio de la CAM y la Excma. Diputación Provincial de Alicante . Sala Instituto “Juan Gil-Albert” (Excma. Diputación Provincial de Alicante). Exposición colectiva de obra gráfica realizada en los talleres del Instituto de Cultura “Juan Gil-Albert”. Galería “Aural” Alicante. Muestra “Pequeñas Reflexiones”.

82

CRISÓLITOS Sánchez Luna

83

CRISÓLITOS Sánchez Luna

Crisólitos  

Sánchez Luna Producción y Organización. Caja Mediterráneo. Obras sociales Comisario. Pedro Luis Nuño de la Rosa. Textos. Pedro Luis Nuño de...

Advertisement