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CELOS EN LA INFANCIA Los celos, son un estado afectivo caracterizado por el miedo a perder o a ver reducidos el cariño y la atención de alguien querido. En un sentido más concreto, se entiende como el sentimiento producido por el temor de que la persona querida prefiera a otra (creer perder aquello que creían haber tenido). También existen los celos con envidia, que sería: “Querer conseguir lo que la persona cree no tener porque lo tiene la otra”. Los celos en la infancia pueden manifestarse de formas diferentes: rebeldía, comportamientos más infantiles… Aun así, independientemente del tipo de celos que se presenten, tienden a desaparecer cuando con el paso del tiempo, los niños y niñas comprueban que no hay motivos para competir por obtener el cariño de las madres y/o de los padres. Es importante saber, que los celos forman parte de una etapa normal y necesaria en el desarrollo evolutivo que ayuda a madurar

Sin embargo, los celos crean en ocasiones una situación conflictiva en el núcleo familiar. Es por ello, por lo que existen estrategias que pueden ponerse en práctica para prevenir o encauzar mejor este sentimiento. Se trata de aprender actitudes que ayudan frente a los celos aunque, como regla general, para que la inquietud del niño o de la niña dure lo menos posible, lo más adecuado es hablar sobre estos sentimientos. Hablar supone que los niños y las niñas son conscientes de lo que les está pasando y que también tienen confianza en que sus padres y/o madres podrán ayudarles.


La rivalidad entre hermanos y/o hermanas es algo natural e inevitable pero, sobre todo, algo que ocurre con normalidad en todas las familias (sin sobrepasar un cierto grado). Los conflictos se producen por un cúmulo de sentimientos que van del amor al odio y que se manifiestan con abrazos, mordiscos, besos, empujones, caricias o insultos. Hay que recordar que tener un hermano o una hermana significa tener un compañero o compañera de juego, un modelo de imitación, una fuente de conflicto, establecer un vínculo afectivo y tener un compañero ó compañera de múltiples experiencias significativas. Son muchas las formas en que se manifiestan los celos, tantas como individuos o familias. Pero destacaremos algunas manifestaciones fácilmente observables y frecuentes: 1. Rivalidad abierta: se manifiesta de forma verbal hacia el otro: "no quiero a mi hermano", "quiero que se vaya", etc.

2. Actuaciones agresivas hacia la hermana o el hermano: de la palabra se pasa a la acción; le quita los juguetes, le tapa la nariz, etc.

3. Hostilidad hacia los padres y/o madres: con formas de actuación que saben que molestan: "desobedecer", "oposición sistemática hacia lo que se le pide", "negarse a comer", "vomitar", "no vestirse" etc.

4. Hostilidad hacia sí misma o hacia sí mismo: "te vas a enfadar conmigo"... 5. Regresar a comportamientos más infantiles: hablan como si fueran más pequeños; comienzan de nuevo hacerse pis en la cama; a querer dormir con los padres y/o las madres (cuando nunca lo han hecho) o solicitar la necesidad de la presencia del padre y/o madre para poder dormir; a necesitar el chupete; a no querer vestirse solos o solas, a perder la autonomía adquirida por un tiempo, miedos o incluso rabietas etc. Existe un retroceso en la autonomía adquirida.


Lo recomendable en estos casos, suele ser no intentar potenciar aquellas conductas infantiles o inadecuadas teniendo en cuenta su edad (no entrar en su guerra, tranquilidad y paciencia). Por ejemplo, cuando hable como si fuera una niña o niño pequeño, decirle que hasta que hable como una niña o niño mayor (le decimos sus años) no le vamos a atender; si quiere dormir con vosotros o no quiere vestirse sola ó solo, lo importante es mantener la calma y mantener los hábitos y las estrategias que hasta ahora se habían puesto en marcha (ejemplo: al dormir: leer un cuento, dar un beso y un hasta mañana o con las rabietas: “no te voy a atender hasta que te calmes”) o mantener mensajes de este tipo: “sabes ponerte la chamarra sola, así que póntela mientras yo termino de prepararte la merienda”…sin enfado, sin gritar, con naturalidad porque sabemos que vamos a continuar. De la misma manera, es importante…: • Ofrecer apoyo, comprensión y ayuda a la niña o el niño siempre que lo necesite y también al otro niño o niña No dejar de hacerlo porque uno de ellos muestre celos. • Gestionar las actitudes de los hijos o hijas, dejando que expresen las emociones (cualquiera que sean: alegría, enfado, rabia, entusiasmo…) entendiendo y poniendo nombre a sus sentimientos (Por ejemplo, a aquellos sentimientos que le pueden generar ciertos cambios: “sé que estas enfadada pero…”, “estas triste porque te has tenido que despedir de aita, pero tranquila lo vas a ver dentro de poco, mientras tanto podemos…”), haciéndole ver las consecuencias de sus actos y proponiendo alternativas aceptables a sus comportamientos “inadecuados”.

• DEDICARLE UN TIEMPO ESPECIAL a vuestra hija o hijo (siempre es agradable sentirse miembro de la familia; el que cada uno tenga protagonismo en algún momento).


• REALIZAR ACTIVIDADES CON él o ella, acorde a su edad y su capacidad (ir a la piscina, leerle libros adaptados a su edad, jugar a lo que le guste, cantar una canción…). • VALORAR, A TRAVÉS DEL REFUERZO POSITIVO (alabanzas, elogios, abrazos, besos, caricias...), el esfuerzo, los nuevos aprendizajes o cualquier logro que realice, por muy pequeño que este sea. Sentirá satisfacción al ver que sabe realizar aquello que antes no sabía o al ver que mejora en algunos aspectos. Ese apoyo interno de sentimientos y externo de aprobación y la confianza del adulto, será el motor para realizar más progresos y para enfrentarse a las dificultades que se le presenten. • EJERCITAR SUS HABILIDADES A TRAVÉS DEL JUEGO, tanto dentro como fuera de casa. • Más adelante animar a vuestro hijo o hija a jugar con su hermana o su hermano: es importante que puedan jugar de una forma natural (cantar canciones, hacer bailes, enseñarle lo que ha aprendido en clase…). Potenciar que jueguen juntos más adelante. • Intentar FOMENTAR LA AUTONOMÍA PERSONAL Del niño o niña. Se debe ser guía de los hijos e hijas, practicar con el ejemplo. Necesitan dificultades para crecer y ser autónomos. Querer fomentar únicamente las ventajas de la infancia puede suponer pocas responsabilidades, no fomentando su aprendizaje cotidiano. Se deben evitar actitudes sobreprotectoras (“hablar por ellas o ellos”, “recogerles los juguetes”, “quitarles los zapatos y ponerles las zapatillas”, etc.). • POTENCIAR LAS RELACIONES SOCIALES, buscando las situaciones para que se relacione con otros niños u otras niñas. • Por último, concederle el tiempo que necesite para habituarse a los cambios. Debéis tener paciencia e intentar gestionar sus comportamientos y emociones de la mejor manera posible: no abusar del NO y ofrecerle alternativas de lo que Sí puede hacer.


Además podéis CONSIDERAR LOS SIGUIENTES ELEMENTOS: AYUDA Reconocer el sentimiento celoso como algo natural

NO AYUDA Dramatizar el sentimiento celoso de la niña o el niño

Propiciar afecto y compartir con las Manifestar preferencias por alguno u hijas e hijos todos los acontecimientos ofrecer privilegios de unos hijos o haciéndoles partícipes de proyectos hijas frente a los otros comunes, ilusiones y valores de la propia familia Enseñarles a pedir las cosas por favor, a dar las gracias y a pedir perdón

Regañarles o enfadarse, gritar y descalificar con frecuencia

Darles la seguridad de que son queridas

La frase “si te portas así ama/aita no te quieren”

Fomentar el juego entre las hermanas y los hermanos y con los padres y/o madres

Reírse ante conductas inadecuadas

Tratar con afecto y atención frecuentes a los niños y niñas para que perciban que son queridos

Ocultar el sentimiento amoroso de los padres y/o madres a la hija o hijo mayor

Hacer respetar y admitir los límites establecidos en la familia. Establecer normas y límites en la dinámica familiar, con consecuencias para todo aquel que las incumpla

Intervenir prematuramente en las peleas que pueden darse más adelante

Estimular a las hijas e hijos para que expresen lo que sienten con libertad y puedan compartir tristezas y alegrías

Hacer elogios muy efusivos cuando se muestre cariñosa o cariñoso con la hermana o hermano del que tiene celos Comparaciones entre las diferentes hijas o hijos

Contarles las vivencias personales con los hermanos cuando éramos pequeños

Hacerle prometer que se portará bien

Ofrecer situaciones sobre las ventajas de ser mayor

Las atenciones y dedicaciones excesivas

Ser tolerante si muestra comportamientos más infantiles

Comentar con otros adultos las dificultades de la niña o el niño en su presencia


Una película para divertirse en familia sobre el tema: “El Bebé Jefazo” (TheBossBaby)

Unas historias para contar:http://www.clubpequeslectores.com/2015/03/21-libros-infantilescelos-rivalidad-hermanos.html Más información: Juan Manuel Ortigosa Quiles (2002): “Mi hijo tiene celos”. Ediciones Pirámide Fuentes y bibliografía de interés

ETXADI. Servicio de Orientación GRATUITO para las familias con hijos y/o hijas de 0 a 18 años. Haz tu consulta por Teléfono: 94 405 15 49 (Jueves: de 11:30 a 13:00 y de 16:00 a 17:30) ó rellenando el formulario que aparece en el Ayuntamiento de Leioa PSIKOLAGUN http://www.leioa.eu/

Celos en la infancia  
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