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ESTILO MUSICAL Y GÉNERO MUSICAL Existe cierta confusión entre los términos estilo musical y género musical. Un estilo musical es el carácter propio que da a sus obras un artista o un músico. Cuando un estilo se diferencia lo suficiente y se generaliza en distintas obras y múltiples artistas que toman rasgos comunes entre sí se forma una categoría que se denomina género musical (ejemplo: el rock es un género musical de ritmo muy marcado). En otro sentido el término estilo también se puede utilizar para definir al conjunto de características específicas en el caso de que se refiera en concreto a aquéllas que individualizan la tendencia de una época. GÉNEROS MÚSICALES Actualmente existen multitud de géneros musicales en constante evolución. Desde géneros musicales demarcados conceptualmente que abarcan campo definido y específico, y que presentan una asentada concepción (tango, blues, salsa, hip hop...); hasta amplias y difusas categorías musicales que abarcan un marco absolutamente heterogéneo musicalmente, de nueva creación por parte de las discográficas para acercar la música al profano y facilitar su clasificación (música rock, música universal, música electrónica...).

Criterios de clasificación La clasificación en géneros musicales suele realizarse según los siguientes criterios: Características melódicas, armónicas y rítmicas. Instrumentación típica. Lugar geográfico donde se desarrolla principalmente. Origen histórico y sociocultural. Estructura de las obras (canciones, movimientos, etc.). Normas y técnicas de composición e interpretación. Medios y métodos de difusión.

Problemática de la clasificación Uno de los inconvenientes al agrupar música por géneros reside en que se trata de un proceso subjetivo que resulta muy influido por el conocimiento personal y la forma de cada uno de sentir y escuchar la música. Esto es especialmente cierto en las "grandes categorías" que clasifican a la música en culta o música popular, debido al alto grado de abstracción que la complejidad del conjunto requiere para encontrar características comunes, y -en el otro extremo- en el caso de subgéneros por especificación detallada que contrasta también con la complejidad de orígenes e influencias de una obra determinada.

Cambio del contexto cultural Este problema afecta especialmente al concepto de popularidad en la clasificación por géneros. Por ejemplo, la música barroca o renacentista, que la mayoría de las personas agruparía actualmente bajo el supragénero de "música académica" - ya que su difusión e interpretación está limitada a sectores especializados - fue en realidad la "música popular" de aquella época.

Relatividad Algunos géneros musicales son muy vagos, y pueden resultar relativizados o ignorados por los críticos; el post rock, por ejemplo, es un término creado por Simón Reynolds, resultando en una clasificación controvertida. Otro ejemplo es la música de videojuegos, definida por su canal de difusión, que podría o no según el criterio que se utilice, definir un género musical propio.


Resistencia La categorización de la música, especialmente en géneros muy específicos o subgéneros, puede resultar difícil para los nuevos estilos emergentes o para piezas musicales que incorporan características de múltiples géneros. Los intentos por circunscribir músicos individuales a un género determinado pueden inducir a error, ya que es habitual que produzcan música en una variedad de géneros en el transcurso de su carrera, o incluso, en una misma pieza musical. Algunas personas sienten que la categorización de la música en géneros se basa más en motivos comerciales y de mercado que en criterios musicales. Por ejemplo John Zorn, un músico cuya obra ha cubierto una amplia gama de géneros, escribió que estos son herramientas usadas para "hacer más cómoda y comercializable la compleja visión personal de un artista".

Ventajas de la clasificación Categorizar la música se hace necesario para facilitar el seguimiento de la historia y los distintos géneros de la música, además de conceptualizar, distinguir y definir más claramente cada uno de ellos. Además, el uso de etiquetas puede actualmente dirigir el desarrollo de la nueva música al extremo de ayudar a cultivar el interés y la participación de la audiencia en los estadios iniciales de una tendencia.

Géneros principales La música se puede dividir en tres grandes categorías que son la música culta o clásica, la música popular, y la música tradicional o folclórica, como veremos a continuación, aunque los límites entre unas y otras no son siempre precisos.

Música culta La música culta es también conocida como música clásica, docta o académica. El apelativo de música clásica es un término muchas veces impreciso pero profundamente arraigado e institucionalizado en la sociedad, además del modo habitual de referirse a otros vocablos similares, que aparece por primera vez en el Oxford English Dictionary de 1836. Implica todo tipo de consideraciones teóricas, estéticas y estructurales, y habitualmente conlleva una larga tradición escrita, por lo que sus intérpretes suelen tener años de formación en un conservatorio. En Europa, la música docta tiene un importante desarrollo entre los años 1450 y 1950 aproximadamente. Tradicionalmente, y por razones pedagógicas y formales (ante el carácter extraordinariamente variable de la música clásica a lo largo de su historia), este período se ha dividido en cuatro etapas principales que permiten conocer mejor el contexto donde está inmersa cada obra: el Renacimiento, el Barroco, el Clasicismo y el Romanticismo musical. A continuación, se presenta una pequeña selección de algunos de los compositores más importantes:


Música popular La música popular se opone a la música académica y es un conjunto de estilos musicales que, a diferencia de la música tradicional o folclórica, no se identifican con naciones o etnias específicas. Por su sencillez y corta duración, no suelen requerir de conocimientos musicales elevados para ser interpretados y se comercializan y difunden gracias a los medios de comunicación de masas. Esta última afirmación es discutida desde muchos ámbitos de compositores e intérpretes y cada vez más tiende a pensarse a la música popular y la música culta como músicas de prácticas diferentes, si bien comparten muchas características de su lenguaje. Existen músicas populares que requieren habilidades musicales elevadas y por otro lado músicas cultas extremadamente sencillas. En general puede decirse que la música culta viene de la música escrita en partituras y la popular de la tradición no escrita, sea ésta popular o profesional. En parte, el surgimiento de los medios masivos de difusión y el negocio de la música han contribuido a desdibujar los límites entre estas músicas. Dicho brevemente, puede afirmarse que la música popular surge en Europa con la llegada de la Revolución industrial en el siglo XVIII, cuando la mejora tecnológica hace posible que los fabricantes puedan comenzar a producir instrumentos musicales en serie y a venderlos a un precio razonable, llegando así a la clase media. Otro avance importante en el desarrollo de este tipo de música se produce en el siglo XIX gracias al fonógrafo de Edison y al gramófono de Berliner, que permiten al público en general grabar su propia música o escuchar la música compuesta por los demás sin necesidad de asistir a un concierto en directo. De hecho, a finales de los años veinte del siglo siguiente, muchos compositores prestigiosos e intérpretes populares ya habían efectuado múltiples grabaciones que pudieron difundir a través de otros inventos modernos de la época como la radio y, posteriormente, la televisión. Pero no será hasta la década de los cincuenta cuando la música popular alcance realmente la divulgación que tiene hoy en día gracias al desarrollo del rock and roll y a la popularidad que alcanzaron las gramolas en los bares, pubs, cafeterías y restaurantes. Además, no tuvo que pasar mucho tiempo antes de que apareciesen en el sector nuevos géneros como la música pop, música electrónica, el heavy metal o el punk, hasta tal punto que actualmente los estilos musicales son tantos y tan variados, y las fronteras tan difusas, que es difícil saber cuándo se está hablando de uno y cuando de otro.

Música tradicional La música tradicional o música folklórica es el último de los tres grandes géneros musicales y se opone tanto a la música docta como a la música popular. Aunque hoy día ya se puede ver incluida en los programas de algunos conservatorios, tradicionalmente se ha transmitido oralmente de generación en generación al margen de la enseñanza musical académica como una parte más de los valores y de la cultura de un pueblo. Así pues, tiene un marcado carácter étnico que normalmente la hace difícil de comprender a escala internacional. No obstante, existen excepciones notables como el flamenco, la jota, el tango, la samba y, en general, todos los ritmos latinos que hayan mantenido cierta entidad propia con el tiempo. En los últimos tiempos se han agrupado en el género musical artificial conocido como músicas del mundo.

Limitaciones formales El mayor problema que conlleva dividir la música en categorías es que cada artista tiene su propia historia, su propio estilo y su propio modo de hacer las cosas, con lo que nunca es fácil poner etiquetas y muchas veces un mismo compositor puede ser catalogado a la vez en dos o más de ellas. Así por ejemplo, muchos artistas populares tienen una amplia formación musical, demuestran gran virtuosismo en sus interpretaciones y se preocupan poco por las ventas, relegándolas a un segundo plano. Del mismo modo, la música folclórica está cada vez más extendida y más cerca de ser como la música popular, si bien todavía existen diferencias importantes.


Música folclórica de México Como toda la cultura del país, la música (de México) es fruto del mestizaje que se dio entre las tradiciones europeas, americana y africana, entre otras. La música mexicana es sumamente variada e incluye diversos estilos determinados por la región geográfica de proveniencia, así por las diferentes épocas de desarrollo. Muchas de las canciones más famosas y tradicionales de México son conocidas en todo el mundo, aunque el origen mexicano de esas composiciones a veces no es claro para quien no está familiarizado con la cultura mexicana. Algunos ejemplos de canciones mexicanas famosas más allá de las fronteras del país son: "Bésame Mucho", "Cielito Lindo", "Cucurrucucú Paloma", "Amor, Amor, Amor", "Solamente una vez", "Somos novios", "Guadalajara", "El Rey", "Amorcito Corazón" y algunas más. Se ejecutan varios tipos de instrumentos musicales (algunos poco usados) de origen indígena (huehuetl, teponaztli) o mestizo (guitarrón, marimba), además de los europeos, que son muy populares.

Música prehispánica Se sabe muy poco de la música prehispánica de México, aunque son abundantes los grupos que reivindican esa tradición a lo largo de todo el país, siendo Jorge Reyes el principal representante de éste género en la época moderna. En el estado de Puebla se conocen los grupos 9 ojo de reptil 13 pluma, así como el grupo Yei Mazatl, con diversas participaciones en escenarios nacionales y extranjeros, permitiendo a más personas el interesarse no solo en la ejecución, sino en la investigación de los orígenes de éste tipo de música. Los indígenas carecían de instrumentos de cuerda, y su música estaba basada en percusiones e instrumentos de viento. Existen muy pocas referencias históricas y arqueológicas que permitan siquiera adivinar el tipo de música que cultivaban los indígenas antes de la llegada de los españoles, sin embargo se presume que era de tipo imitativa y guerrera, es decir que buscaban recrear los sonidos de la naturaleza con los instrumentos que fabricaban con barro, carrizo, pieles y demás, así como ritmos que acompañaban las danzas guerreras y rituales. Del último período de la civilización mesoamericana se sabe que existía una deidad patrona del canto, la música y el juego. Su nombre era Xochipilli, el Príncipe Flor. Actualmente se ha llevado a la música prehispánica al plano de la música etnoelectrónica, en la que prevalece la fusión de los instrumentos autóctonos con ritmos modernos como el house y el minimal, tal como lo hace el colectivo Wicholly Broders y Zompantli.

Xochipilli, deidad mesoamericana de la música y la danza.


Internacionalmente conocido es el conjunto del mariachi, asociado a las grandes figuras de la "canción mexicana" ranchera, que tuvo su período de florecimiento entre las décadas de 1940 a 1970. Es un caso muy interesante pues un conjunto típico regional se convirtió en un símbolo nacional. El mariachi es originario del occidente de México, específicamente de los estados de Nayarit, Colima y Jalisco, que se disputan su paternidad. Lo cierto es que en un principio, el mariachi era una orquesta popular e indígena, y su indumentaria nada tenía que ver con la del charro (es decir, el traje de los ricos hacendados ganaderos) e interpretaban los "sones de mariachi". Una nota interesante es que estos conjuntos musicales arribaron a la Ciudad de México antes que a la capital de Jalisco. A partir de la primera década del siglo XX comienzan a transformarse: visten el traje de charro (mismo que ya usaban las orquestas típicas desde el Porfiriato), y amplían su repertorio con piezas de diferentes regiones de la República: sones abajeños, jarabes, corridos, huapangos y canciones bravías, al estilo de Lucha Reyes. También añadieron la trompeta como instrumento imprescindible. Con el auge del cine mexicano las películas de Tito Guízar , Jorge Negrete, Pedro Infante y Javier Solís, dieron a conocer el mariachi así como un México rural idealizado. El son es una música en la cual se mezclan las influencias indígenas, españolas y africanas, incluso asiáticas en algunos casos. Se trata de un género con ritmo de 6/8, cuya instrumentación varía de región en región. Un conjunto de sones es denominado Jarabe, y de este tipo, existen los Jarabes Tapatío, Mixteco, del Valle, Tlaxcalteca, Michoacano, etc. A demás de los ya señalados sones de mariachi, hay son jarocho, huapango, son abajeño y muchos más. Géneros de aparición más tardía son la jarana y la trova yucateca, que se cultivan en la península de Yucatán, y que recibieron influencia caribeña (especialmente del son cubano) e incluso andina (bambuco colombiano); la chilena, originaria de los estados de Guerrero y Oaxaca, y que recibió la influencia de la cueca chilena y la marinera peruana. Así mismo surge la rondalla, en las clases sociales estudiantiles populares urbanas, en aquéllas que no podían adquirir los instrumentos de la estudiantina. Vertientes de la música folclórica de México son: Mariachi Música de marimba mexicana Son jarocho Son huasteco Música calentana Música planeca Chilena Bandas de viento de México Jarana yucateca Pirekua michoacana


Ensambles musicales mexicanos y sus instrumentos Ensambles tradicionales e instrumentos

Ensamble Mariachi Banda sinaloense Conjunto norteño Conjunto jarocho Conjunto huasteco Marimba orquesta Conjunto calentano Conjunto de arpa grande Jarana yucateca

Ensambles tradicionales e instrumentos Idiófonos Cordófonos Aerófonos Membranófonos guitarra, vihuela mexicana, trompeta guitarrón, arpa, violín tuba, saxofón, trombón, platillos tambora, tarola trompeta, clarinete redoba bajo sexto, contrabajo saxofón, acordeón batería, tarola requinto jarocho, jarana marimbol, pandero octagonal quijada, güiro jarocha, arpa guitarra huapanguera, jarana huasteca, violín saxofón o en algunas marimba, güiro contrabajo batería ocasiones trompeta guitarra sexta, guitarra panzona o vihuela, violín, tamborita contrabajo arpa, guitarra, vihuela mexicana, contrabajo, violín saxofón (Alto, Tenor, platillos, güiro Barítono), trompeta, timbal, bombo trombón, clarinete

Conjunto de son vihuela, guitarra de tarima Conjunto guitarra, bajo quinto, violín mixteco Trío romántico guitarra, requinto, vihuela Tamborileros de Tabasco bandolón, guitar, salterio, Orquesta típica violin Flauta y Tamboril Chirimía Conjunto de Costa Chica Tamborileros del norte Violín y tambora violín Prehispánico

cajón de tapeo cántaro

flauta de tres hoyos

bongos tambores de diversos tamaños

clarinete

tambor

flauta de carrizo

tambor

chirimía

tambor tubular

armónica

bote

clarinete

tambora

maracas

quijada

tambora ocarina, caracol, flauta de huehuetl, tambor de tres hoyos u, kayum

teponaztli, ayoyotes, sonaja


Géneros y formas musicales de la música tradicional de México Categoría principal: Géneros de la música tradicional de México

Son huasteco

Bolero Pasodoble Canto cardenche

Fandango mixteco

Son istmeño Picota

Gusto Canción istmeña

Son jarocho Pirékua

Huapango típico

Son mixteco Polca mexicana

Canción ranchera

Huapango de mariachi

Redova

Chilena

Huapango norteño

Son abajeño

Son de tamborileros

Chotís

Jácara

Son arribeño

Trova yucateca

Corrido

Jarabe

Son de artesa

Valona

Despedida

Jarana yucateca

Son afromestizo de Costa Chica

Vals mexicano

Son calentano

Danzón

Zapateado

Orígenes del jazz El jazz es un género musical nacido en la segunda mitad del siglo XIX en Estados Unidos, que se expandió de forma global a lo largo de todo el siglo XX. El género se desarrolló en embrión a partir de las tradiciones de África occidental, Europa y Norteamérica que hallaron su crisol entre la comunidad afroamericana asentada en el sur de Estados Unidos.

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En palabras del etnomusicólogo y folclorista Alan Lomax, el jazz es un jumbo musical, un resultado del crisol de razas, del melting pot que era el sur del país. Geográficamente, el jazz surge en el estado de Luisiana, concretamente en la zona de influencia de Nueva Orleans (cuna del estilo musical y principal centro jazzístico durante la primera época del jazz), a donde llegaban grandes remesas de esclavos de color, fundamentalmente de la zona occidental de África, al sur del Sáhara, la zona denominada Costa de Marfil, "Costa del Oro" o "Costa de los esclavos". La palabra jazz, en un sentido relacionado con la música, no fue usada en las primeras etapas de formación a del jazz. De hecho, aparece escrita por primera vez el 6 de marzo de 1913, en el periódico San Francisco Bulletin, cuando, al reseñar el tipo de música ejecutada por una orquesta del ejército, señaló que sus integrantes entrenaban a ritmo 4 de ragtime y jazz. Según Walter Kingsley, colaborador del New York Sun, "el término es de origen africano, común en la 5 Costa del Oro africana y en las tierras del interior". Mucho más tarde aún, en enero de 1917 en Nueva York, apareció la palabra jazz como definidora de la música contenida en un disco, grabado por la Original Dixieland Band ; durante ese año, además, se popularizaría el término, que probablemente había sido ya de uso común en lenguaje oral entre 1913 y 1917.


Jazz primitivo Orígenes musicales

blues, música africana,folclore europeo

Orígenes culturales

Mediados del Siglo XIX en el sur de Estados Unidos

The Old Plantation, pintura de finales del siglo XVIII. En ella se muestra a esclavos afroamericanos bailando al son de un banjo y percusión

Instrumentos comunes

clarinete -banjo - tuba batería - guitarra- contrabajo

Antecedentes históricos Antes de la Guerra de Secesión Es poco lo que sabemos sobre la vida musical que hubo entre los negros norteamericanos durante el primer siglo de independencia de la nación... Ya en América, los esclavos se las arreglaron para improvisar tambores y otros instrumentos como el "banjar", con los pocos elementos que tenían a su alcance.

Trombón - corneta -

Popularidad

Muy alta en Luisiana (Estados Unidos) a comienzos del Siglo XX

Música de tradición africana Subgéneros

En muchas áreas del Sur de Estados Unidos, el batir de tambores estaba específicamente prohibido por la ley, de Ragtime - Dixieland - New Orleans Hot forma que los esclavos negros tuvieron que recurrir a la percusión mediante las palmas de las manos y el batir de los pies para disfrutar de sus fiestas y su música. Sin embargo, la Enlaces prohibición no tuvo vigor en la llamada Place Congo (Congo Square) de Nueva Orleans, en la que los esclavos tenían libertad para reunirse, cantar y acompañarse de verdaderos Categoría: Historia del jazz instrumentos de percusión tales como calabazas resecas y rellenas de piedrecitas, el birimbao, las quijadas, el piano de dedo pulgar o sanza, y el banjo de cuatro cuerdas. Entre 1825 y 1845, la danza callejera se prohibió totalmente, aunque a partir de este último año se volvió a autorizar, entre las 16 y las 18,30 horas. Las reuniones del domingo en Congo Square se mantuvieron hasta mediados los años 1880, con cierto carácter ritual. La música que se desarrollaba en estas sesiones, y en otras de carácter más reservado, era muy variada. De forma prominente, estaban los cantos y danzas del vudú antillano, un rito religioso de carácter sincrético, de origen dahomeico. También otros ritmos y danzas desarrolladas previamente en las islas caribeñas, como la calinda, la bamboula o el baile denominado congo. Una de las manifestaciones más importantes de la música de los esclavos, de la que ya se tiene constancia en 1770, son los espirituales negros, cuya evolución duró casi un siglo, "desde los comienzos de la Guerra de la Independencia a los albores de la guerra civil". Es importante observar el hecho de que, a pesar de las divergencias en ritmo, armonía y estilo interpretativo, la tradición musical europea que los esclavos conocieron en Estados Unidos ofrecía puntos de contacto con su propia tradición: así, la escala diatónica era común a ambas culturas. Si a esto se le añade el relativo aislamiento cultural en que vivía gran número de esclavos y la tolerancia de los amos respecto de su música, la consecuencia fue que pudiesen mantener íntegro gran parte de su legado musical en el momento de fusionarse con los elementos compatibles de la música europea y estadounidense, con lo que se consiguió un híbrido con notable influencia africana.


La pos-guerra La Guerra de Secesión supuso un cambio importante en la vida musical estadounidense, viendo el nacimiento de nuevas prácticas y la desaparición de antiguas instituciones (las escuelas de canto, por ejemplo) que habían sido determinantes en la evolución de la música en el país, hasta entonces. En la música afroamericana, el impacto fue mayor aún, por cuanto la guerra destruyó completamente la estructura social en la que, hasta entonces, aquella se había desarrollado, por lo que la base sobre la que evoluciona es del todo diferente. En palabras del musicólogo Irving Sablosky: Las energías musicales dispersas que habían venido extendiéndose al azar en los primeros 50 años del siglo, ahora se centraban y consolidaban en instituciones netamente americanas.

El minstrel, aunque permaneció casi hasta final del siglo XIX, perdió su carácter de parodia de la música negra e incorporó actores, cantantes y músicas realmente afroamericanas, introduciendo bailes como el cakewalk. Algunas de estas canciones, han permanecido como estándares del jazz, como "Carry me back to old Virigina" de James Bland (1878). De este proceso, y especialmente del ritmo del "cakewalk", unido a elementos de la música culta europea, nació un nuevo estilo llamado ragtime, que era interpretado inicialmente por grupos de negros, aunque ha permanecido en la historia como un estilo eminentemente pianístico, gracias a las partituras editadas y a los rollos de pianola. Su nacimiento parece situarse en el medio oeste, en el área de San Luis, y su éxito vino de la mano de los honky tonks y barrelhouses, cabaretuchos de mala fama y mucha clientela. Su auge se correspondió con la caída y desaparición del propio "minstrel". Por otra parte, la guerra supuso un fuerte impulso de la música militar, y la incorporación de la población negra a las bandas de música. La finalización de la guerra supuso la llegada al mercado de gran cantidad de instrumentos musicales a bajo precio, accesible a los esclavos recién liberados, muchos de los cuales tomaron la música como forma de vida. Florecieron entonces las "bandas civiles", que pulularon por todo el sur, como 'marching bands' y bandas de música que, en la segunda mitad del siglo XIX, suponían el formato habitual en lo que a conciertos de música popular se refiere.

El blues De entre las manifestaciones nuevas de la música de origen afroamericano, la más original y sorprendente, en su momento, fue la aparición del blues. La mayor parte de las formas musicales del cancionero negro del XIX, se singularizan por su carácter netamente coral, incluso en aquellos que se ejecutaban de forma aislada, pues "representan la expresión genuina de un sector del pueblo". El blues, sin embargo, se concibió desde su comienzo como canciones destinadas a ser entonadas por un solista y a manifestar opiniones o sentimientos individuales. Su origen musical está, indudablemente, en los espirituales, shouts y work songs, aunque su aparición se debe precisamente a la ruptura de la fuerte conexión que estas música tenían en la propiaesclavitud, y la aparición de un tipo social de afroamericano nuevo, más urbano y menos enraizado en su comunidad. Los hollers de los campos de algodón (cottonfields hollers) son el nexo entre las antiguas canciones y el blues. El más específico de los hallazgos del blues fue la "blue note", que es un intervalo de séptima menor, y que está presente desde el principio de la aparición del género, incluso antes aún, en algunos "hollers". Algunas características asociadas al blues actualmente, como la estructura rítmica en doce compases, no son originarias, sino que se generalizan mucho más tardíamente (ya en los años 1930); y otras, como es el caso de su estructura melódica, recogen la fórmula "call and response", tradicional de casi toda la música afroamericana. Es difícil precisar el momento en que el blues aparece como forma musical definida, aunque tiende a situarse su nacimiento entre 1870 y 1900. Paul Oliver cita un texto de Charlotte Forten, de1862, en el que ya habla de blues como estado de ánimo y de cómo algunas work songs se cantaban de forma especial, para superar los blues.


El nacimiento del jazz Sin embargo, diversos autores han puesto de manifiesto que, ya antes de este cambio de centuria, existían bandas y músicos que tocaban una música que estaba compuesta, ciertamente, por himnos, marchas, mazurcas o valses, pero que se tocaba de una forma "hot", para agradar a un público formado por negros, en buena parte recién llegados del campo. Ortiz Oderigo cita, basándose en los trabajos de musicógrafos como James Monroe Trotter o Rudi Blesh, una serie de bandas que funcionaban desde mucho antes del cambio de siglo: la de Louis Ned, en 1874-75; la "Young Man's Brass Band" de Sam Thomas, en Memphis (Tennessee), hacia la misma época; la "Kelly's Band" y la "Saint Bernard Brass Band", ambas de Nueva Orleans, hacia 1878; la "Bluff City Band", de James L. Harris, que actuaba en los riverboats; o la "Brass Band" de Robert Baker, reunida en 1880. Estas bandas de músicos negros actuaban en desfiles callejeros, actos sociales y políticos (según Blesh, una docena de ellas estuvieron presentes en el entierro del presidente James Garfield, en 1881), así como en entierros y sepelios de personas prominentes de la comunidad afroamericana. También el hecho de que, según el músico W. C. Handy, en lugares como Memphis (Tennessee) ya existieran en 1905 muchas bandas que tocaban un jazz primitivo, y que estas desconocieran lo que se hacía en Nueva Orleans, es indicativo de que ambos derivaban de un proceso común anterior, al menos en varias décadas. Los diferentes autores si coinciden, en general, en considerar que la aparición del jazz fue consecuencia de la "prodigiosa conjunción de diversos elementos históricos, raciales, sociales, religiosos y musicales" que se dieron en Nueva Orleans, en las últimas décadas del siglo XIX. Entre estas, no fue la menor el desarrollo de un grupo social criollo, procedente de las relaciones de los miembros de la alta sociedad de origen franco-español con sus esclavas, que vivía en un barrio céntrico de la ciudad, con acceso a una educación musical "clásica" y que, a la vez, mantenían su vínculo con la música tradicional afroamericana. La ciudad también se pobló de un gran número de esclavos emancipados que abandonaron las plantaciones rurales y llegaban en busca de un trabajo que, desde muy pronto, ya en 1877, la retirada del ejército unionista de las zonas del sur y el endurecimiento de las leyes segregacionistas habían convertido en difícil de obtener. Esta nueva comunidad negra no tuvo, al menos en un primer momento, una buena relación con los criollos. El crítico Joachim E. Berendt, resume la serie de razones por las que Nueva Orleans se convirtió en la principal cuna del jazz: La cultura hispano-francesa asentada en la ciudad desde mucho tiempo atrás. Las tensiones y diferencias originadas por la presencia en Nueva Orleans de comunidades negras bien diferenciadas y enfrentadas. La rica vida musical de la ciudad, con un gran número de actividades musicales de tradición europea, vedadas a los negros, que oponían las suyas propias. La concentración de todos estos hechos en un único barrio, Storyville, con un gran número de establecimientos de ocio establecidos espacialmente sin diferenciaciones de rango.

De acuerdo con muchos músicos de Nueva Orleans que recordaban la época, las figuras clave en el desarrollo del nuevo estilo fueron el trompetista Buddy Bolden y los miembros de su banda. Bolden es recordado como el primero en tomar el blues -hasta el momento una música folclórica cantada y acompañada por guitarra o armónica- y arreglarlo para instrumentos de metal. La banda de Bolden tocó blues y otras canciones, "variando la melodía" constantemente (improvisando), creando una sensación en la ciudad y rápidamente fueron imitados por muchos otros músicos. Hacia principios del siglo XX, viajeros que visitaban Nueva Orleans remarcaban la habilidad de las bandas locales para tocar "ragtime" con una vitalidad que no se escuchaba en otros lados. Para 1917, cuando el jazz comienza a recogerse en grabaciones sonoras, el proceso de formación del género ya se había completado e, incluso, había saltado al norte (Chicago, especialmente) y estaba presto para globalizarse.


Los primeros tiempos del jazz

Jimmy Johnson, Buddy Bolden, Willie Cornish y William Warner. Sentados: Jefferson Mumford y Frank Lewis, alrededor de 1900.

Los primeros grupos musicales que tocaron una música que ya podemos considerar sin duda como jazz, nada más comenzar el siglo XX, se caracterizaban por poseer: Una sección rítmica cuya función no era melódica y que, por banjo o guitarra, tuba y percusión (caja y bombo, básicamente), pero con contrabajo y batería y, más tarde, piano.

inicialmente, estaba formada que rápidamente evolucionaría

Una sección melódica integrada por varios instrumentos, usualmente los propios de una banda de música (corneta, que solía liderar la línea melódica, trombón y clarinete), a los que se unía con frecuencia el violín, debido a la gran tradición que este tenía entre los afroamericanos de más nivel educativo.

La utilización de estos instrumentos era muy específica del género: Mientras que el pianista de ragtime operaba como una entidad autosuficiente que ejecutaba de modo simultáneo los elementos melódicos, armónicos y rítmicos de la pieza, el pianista inscrito en un grupo de jazz se especializaba en dos de estas tres funciones: el patrón armónico y el ritmo propulsivo.

Por otro lado, el percusionista añadió vivacidad y síncopa a estos primeros combos jazzísticos: El ritmo de los grupos de Nueva Orleans (...) se caracterizaba por operar en tres niveles: el pulso de negra, el grupo armónico de blanca y el grupo melódico u ornamental de corchea. (...) La polifonía improvisada de la primera línea consistía en ornamentación, obligato e invención contra melódica. (...) El conjunto musical incluía elementos formales.

Rítmicamente, los dos rasgos característicos del jazz de Nueva Orleans eran el break, originador de homofonía, y el stomp, con rasgos polifónicos, y que de alguna forma mantenían el carácter cruzado de la rítmica africana.


Los primeros músicos del jazz

W. C. Handy.

Louis Armstrong, uno de los pioneros del jazz

Cuando acaba el siglo XIX, hay ya algunos músicos que tienen cierto renombre en el mundo del incipiente jazz, y no solamente el ya citado Buddy Bolden (1863-1931), quizás el más famoso de todos ellos. Manuel Mello, que tocó en las primeras bandas de la época, afirmaba en 1945 a "Basin street",la revista de la "National Jazz Foundation de Nueva Orleans", que él ya oía jazz antes de que apareciera Bolden en la escena local, destacando especialmente el grupo del violinista Johnny Schenk, que se formó en 1893 y se deshizo en 1898. Se sabe que, además de Schenk, lo integraban el cornetista Batt Steckler, John Weinmunson (guitarra) y Albert Bix (contrabajo), y que solía tocar en fiestas y en las celebraciones del Mardi Gras. Autores como Robert Goffin y André Hodeir afirman también que el cornetista Manuel Pérez (1879-1946) formó su primera banda antes de que lo hiciera Bolden. Lo cierto es que, este último, organizó su banda a comienzo de la década de 1890, oscilando entre cinco y siete miembros: Bolden, a la corneta; Willie Cornish o Frankie Dusen al trombón; Frank Lewis o William Warner, a veces los dos, al clarinete; Tom Adams, violín; Brock Mumford, guitarra; Jimmy Johnson, contrabajo; y Louis Ray, percusión. Como otras muchas bandas de ese momento, aún carecía de piano, y se presentaba como "Buddy Bolden's Ragtime Band". Estas bandas trabajaban en locales nocturnos de Nueva Orleans, pero con frecuencia realizaban temporadas en los riverboats, que unían la ciudad del delta con San Luis, remontando el Mississipi. El cornetista Bunk Johnson se unió a su banda alrededor de 1895, que aún no contaba con piano. Dado que Bolden fue internado en un hospital siquiátrico en 1907, no llegó a grabar ningún disco. También antes de acabar el siglo XIX, el violinista John Robechaux mantuvo una banda entre 1895 y 1900, en la que estaban James Williams (corneta), Ed Cornish (trombón), Lorenzo Tio yGeorge Baquet (clarinetes), Buddy Scott (guitarra), Henry Kimball (contrabajo) y Dee Dee Chandler (batería). Entre 1900 y 1909, destacó la Olympia Band, dirigida sucesivamente por el trombonista Joseph Petit y el cornetista Freddie Keppard, y en la que, además, estuvo Alphonse Picou (clarinete), entre otros. La banda volvió a reunirse en 1912, con diversos cambios, e incorporando a Sidney Bechet. Por su parte, Frank Dusen mantuvo la banda de Bolden, tras la retirada de este, en 1907, incluyendo a figuras como Louis Ned y Papa Mutt Carey en las cornetas. También la "Imperial Band" de Manuel Pérez, fundada en 1909 y funcionando hasta 1912, con George Filhe en el trombón, entre otros.


Además, cabe citar a las bandas del violinista Armand Piron, que solía trabajar en los "riverboats", manteniéndose hasta 1923; la "Onward Brass Band", en la que también militó Pérez; la "Tuxedo Brass Band" del cornetista Papa Celestin; los "Brown Skinned Babies" del trombonista Kid Ory, en la que comenzaron sus carreras King Oliver y, después, Louis Armstrong; la "Noone-Petit Orchestra", de Jimmy Noone y Joseph Petit, que también incuyó a Richard M. Jones (piano); la banda de Papa Mutt Carey, y otras muchas que no llegaron a grabar nunca. Destaca entre estas la "Original Creole Orchestra" del contrabajista William Manuel Johnson, quien se reputa como el pionero en el estilo de tocar el instrumento sin arco, y del cornetista Freddie Keppard, que realizó giras por todo el país antes de su separación en 1917. Según indica William Russell, la compañía Víctor ofreció a Keppard realizar una grabación en 1916, pero este se negó para que no copiaran su estilo. Sería Nick LaRocca, un trompetista blanco, quien tuviera el honor de realizar la primera grabación de jazz, con su banda "Original Dixieland Jass Band", ya en 1917. Es interesante señalar que, en aquellos tiempos, la música de baile popular no era el jazz, aunque en ella se encontraban ya formas precursoras, por ejemplo con la incorporación de elementos del blues o el ragtime. Compositores neoyorquinos (los conocidos como el grupo de la "Tin Pan Alley", entre ellos Irving Berlin), incorporaron la influencia del ragtime a sus composiciones, aunque apenas utilizaban los mecanismos específicos que eran naturales a los artistas del jazz (los ritmos, las blue notes). Pocas cosas consiguieron más para hacer popular este jazz incipiente, que el éxito de Berlín en 1911, llamado "Alexander's Ragtime Band", que se convirtió en una auténtica locura tanto en los Estados Unidos como en Europa (especialmente en Viena). Aunque la canción no estaba escrita como un ragtime, la letra habla de una banda de música que convertía canciones populares a ritmos de jazz –como en la estrofa donde dice: "si quieres oír el ‘Swanee River’ tocado en ragtime…".


Estilo musical y género musical